CNI
Ante los asesinatos y la destrucción provocados por el cártel criminal de Los Ardillos en la comunidad Mephaa de San Pedro Huitzapula, los gobiernos municipal de Atlixtac y del estado de Guerrero responden con mentiras y complicidad
A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A los medios libres e independientes,
A quienes caminan la palabra de la vida.
15 de mayo de 2026.
Sin haberse repuesto este país de la pesadilla que han significado los bombardeos del grupo criminal los ardillos sobre comunidades nahuas del municipio de Chilapa, Guerrero; y de la complicidad y omisiones exhibidos por el gobierno en todos sus niveles; ahora nos enteramos con azoro que la comunidad mephaá de San Pedro Huitzapula, municipio de Atlixtac, Guerrero, ha sido atacada por dicho grupo criminal con armas de alto poder, drones y bombas desde hace 22 días, lo que ha provocado el asesinato de dos de sus habitantes, la destrucción de una gran cantidad de viviendas y el desplazamiento de cientos de personas hacia los cerros.
Esta despiadada destrucción se ha dado con la complicidad del presidente municipal de Atlixtac, GUILLERMO MATÍAS MARRÓN, integrante de los ardillos, pertenencia criminal que se da en la mayor parte, sino es que la totalidad, de los presidentes municipales de la Montaña Baja y la Montaña Alta de Guerrero; con la actitud omisa de la gobernadora del estado, EVELYN SALGADO PINEDA; y con la actuación criminal de FRANCISCO RODRIGUEZ CISNEROS, subsecretario de desarrollo político y social en el estado, quien en todo momento se ha dedicado a minimizar la situación o a decir que “no pasa nada”, a desinformar al gobierno federal y a acusar falsamente a la comunidad de estar coludida con grupos criminales para generar la apariencia de que se trata de un “pleito entre grupos criminales, entre ardillos y tlacos” y de este modo ocultar lo que en realidad está aconteciendo en los municipios de Atlixtac, Chilapa y buena parte de la Montaña: una violenta guerra en contra de las comunidades indígenas para desplazarlas de sus territorios, forzar su control social y despojarlas.
La comunidad mephaá de San Pedro Huitzapula ha resistido por años a los ardillos, esa es la razón de tanta violencia en su contra. El 27 de octubre de 2024 tuvo lugar una asamblea de comuneros en la que una gran mayoría rechazó ingresar a la “policía comunitaria” CRAC-PC de San Juan Escalerillas, municipio de Zapotitlán Tablas, en realidad una fachada del grupo los ardillos que ha sido desconocida por todas las casas de justicia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) del estado de Guerrero.
En dicha asamblea la comunidad exigió la presentación con vida de dos jóvenes que habían sido desaparecidos por la “policía comunitaria” de los ardillos, misma que era apoyada por CARLOS PACHECO BELLO, en ese entonces comisario de la comunidad. Durante el desarrollo de la asamblea la confrontación escaló y la policía comunitaria de los ardillos asesinó a dos comuneros; finalmente, la asamblea concluyó con la expulsión de los ardillos y de CARLOS PACHECO BELLO.
Pero, las cosas no pararon ahí: el 27 de febrero de 2025 la “policía comunitaria” de los ardillos realizó una incursión armada en la comunidad, misma que duró 10 días y que concluyó en el levantón y descuartizamiento de un campesino de la comunidad. Una nueva incursión armada se dio el 31 de diciembre de 2025 con un saldo de 2 campesinos emboscados.
El 14 de abril de 2026 los criminales realizaron una tercera incursión armada y, por primera vez, usaron drones cargados con bombas que usaron para bombardear a la comunidad durante 3 días.
Desde el 23 de abril de este año los ardillos iniciaron un cuarto ataque en contra de la comunidad, mismo que hasta el día de hoy duró 22 días, fecha en que se presentaron policías estatales y elementos de la Guardia Nacional obligados por un video realizado por la propia comunidad que se viralizó en redes. En dicho lapso murieron asesinados dos comuneros y tres más resultaron gravemente heridos, sumándose a los 19 habitantes asesinados por la “policía comunitaria” de los ardillos desde el 27 de octubre de 2024.
Actualmente las principales exigencias de la comunidad mephaá de San Pedro Huitzapula son las siguientes:
- Desarticulación del cartel de los ardillos y de la denominada “policía comunitaria” CRAC-PC de San Juan Escalerillas.
- Castigo para los culpables del asesinato de 21 comuneros desde el 27 de octubre de 2024 a la fecha.
- Establecimiento permanente de una base de operaciones interinstitucionales cerca del pueblo, con personal suficiente y en la que participe el Ejército Mexicano.
- Creación de garantías de seguridad para el tránsito libre hacía Zapotitlán, Tlapa y Chilapa.
Hacemos responsables a la gobernadora del estado, EVELYN SALGADO PINEDA y al presidente municipal de Atlixtac, GUILLERMO MATÍAS MARRÓN, así como a las instancias federales encargadas de la seguridad en el estado, del grave riesgo en que se encuentran la integridad y la vida de nuestros hermanos y hermanas de la comunidad de San Pedro Huitzapula.
Llamamos a nuestros hermanos y hermanas de México y del Mundo a exigir al gobierno mexicano garantías de seguridad para la comunidad de San Pedro Huitzapula y a brindar acompañamiento y solidaridad a su digna resistencia.
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
Denunciamos el acoso criminal a la comunidad purépecha de Acachuén, la complicidad del gobierno con los criminales y la represión en contra del Consejo Supremo Indígena de Michoacán
A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A los medios libres e independientes,
A quienes caminan la palabra de la vida.
14 de mayo de 2026.
La guerra de conquista en contra de los pueblos originarios no deja de crecer en cada una de las geografías de este adolorido país que es México y se expresa en la violencia militar y paramilitar que vivimos cotidianamente. Nuestros pueblos, como nunca, viven privados de sus más elementales derechos, bajo constante asedio del crimen organizado y abandonados del Estado mexicano.
El miércoles 6 de mayo del 2026, de manera paralela a que las comunidades pertenecientes al Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata en el municipio de Chilapa, estado de Guerrero, empezaban a ser bombardeadas por el grupo criminal conocido como “Los Ardillos”, un comando del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atacó a comuneros de la comunidad purépecha de Acachuén, municipio de Chilchota, Michoacán, con un saldo de dos personas de la comunidad muertas y una más herida. Los habitantes de Acachuén, unidos y organizados se defendieron de los criminales para repelerlos, pero de manera sorpresiva la policía municipal se presentó en el lugar en el que la comunidad resistía a los delincuentes y atacó a los comuneros para proteger a los criminales.
Este hecho provocó que el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) se movilizara en apoyo a la comunidad de Acachuén, tomando diversas carreteras el día 11 de mayo del 2026. Sin embargo, una vez más el gobierno actuó en contra de los pueblos organizados y no en contra de los criminales, reprimiendo violentamente, mediante el uso de la policía estatal, a los integrantes del CSIM para desalojarlos de la autopista siglo XXI.
Hasta el momento ningún ámbito de gobierno ha dado la cara, ni con relación a los hechos ocurridos en Acachuén, ni con relación a la cruenta represión en contra del CSIM; y el gobernador del estado ha sido omiso para establecer la mesa de diálogo que la comunidad le exige para atender tan grave problemática, lo que demuestra el contubernio entre las instituciones del Estado mexicano, particularmente del gobierno de Michoacán, y el CJNG.
Hacemos responsables al gobernador del estado de Michoacán, ALFREDO RAMIREZ BEDOLLA, a la presidenta municipal de Chilchota, ALEJANDRA ORTIZ SUÁREZ, así como a las instancias federales encargadas de la seguridad en el estado, del grave riesgo en que se encuentran la integridad y la vida de nuestros hermanos y hermanas de la comunidad de Acachuén, a la vez que decimos que no están solos.
Exigimos la remoción inmediata de la presidenta municipal de Chilchota, ALEJANDRA ORTIZ SUÁREZ; el castigo a los policías municipales y funcionarios de gobierno implicados con el CJNG; el castigo a los efectivos y mandos de la policía estatal que reprimieron al CSIM el día 11 de mayo pasado; y la inmediata instalación de la mesa de diálogo demandada por la comunidad de Acachuén con el gobierno del estado y las dependencias federales encargadas de la seguridad a fin de atender la problemática.
Llamamos a nuestros hermanos y hermanas de México y del Mundo a exigir al gobierno mexicano garantías de seguridad para la comunidad de Acachuén y a brindar acompañamiento y solidaridad a su digna resistencia.
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA


