Noticias:News:

Latinoamérica

image/svg+xml image/svg+xml
radio
Raúl Zibechi

El Ya basta! en América LatinaThe Ya Basta! In Latin America

Raúl Zibechi

La Jornada

En los 20 años que transcurrieron desde el alzamiento zapatista del primero de enero de 1994, los movimientos latinoamericanos protagonizaron uno de los ciclos de luchas más intensos y extensos en mucho tiempo. Desde el Caracazo de 1989 se sucedieron levantamientos, insurrecciones y movilizaciones que abarcaron toda la región, deslegitimaron el modelo neoliberal e instalaron a los de abajo, organizados en movimientos, como actores centrales de los cambios.

El zapatismo formó parte de esta oleada de los 90 y se convirtió muy pronto en uno de los referentes ineludibles, aun para quienes no comparten sus propuestas y formas de acción. Es casi imposible enumerar todo lo realizado por los movimientos en estas dos décadas. Apenas podemos repasar un puñado de hechos significativos: el ciclo piquetero en Argentina (1997-2002), los levantamientos indígenas y populares en Ecuador, las movilizaciones peruanas que forzaron la renuncia de Fujimori, y el Marzo Paraguayo, en 1999, que llevó al exilio al militar golpista Lino Oviedo.

En la década siguiente tuvimos la formidable respuesta del pueblo venezolano al golpe derechista de 2002, las tres guerras bolivianas entre 2000 y 2005 (una del agua y dos del gas) que borraron del mapa político a la derecha neoliberal, la impresionante lucha de los indios amazónicos en Bagua (Perú) en 2009, la resistencia de las comunidades de Guatemala a la minería, la comuna de Oaxaca en 2006 y la movilización del campesinado paraguayo en 2002 contra las privatizaciones.

En los tres pasados años se hizo sentir una nueva camada de movimientos que insinúan un nuevo ciclo de protestas, como la movilización de los estudiantes secundarios chilenos, la resistencia comunitaria al emprendimiento minero Conga en el norte del Perú, la creciente resistencia a la minería, a las fumigaciones y a Monsanto en Argentina, la defensa del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) en Bolivia y la resistencia a la represa de Belo Monte en Brasil.

Sólo en 2013 tuvimos el paro agrario colombiano que fue capaz de unir a todos los sectores rurales (campesinos, indígenas y cortadores de caña) contra el TLC con Estados Unidos y a una parte de los movimientos urbanos, y también las movilizaciones de junio en Brasil contra el feroz extractivismo urbano de la mano de obra para el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.

Este conjunto de acciones a lo largo de dos décadas permite asegurar que los movimientos de los abajos están vivos en toda la región. Muchos de ellos son portadores de una nueva cultura política y de organización que se manifiesta de modos muy diversos en las diversas organizaciones, pero conforman modos de hacer diferentes de los que conocimos en las décadas de los 60 y 70.

Una parte de los movimientos, desde los estudiantes secundarios chilenos hasta las comunidades zapatistas, pasando por los Guardianes de las Lagunas de Conga, el Movimiento de Pobladores y Pobladoras de Venezuela y el Movimiento Passe Livre de Brasil (MPL), entre los más destacados, muestran algunas características comunes que sería interesante destacar.

La primera es la masiva y destacada participación de jóvenes y mujeres. Esta presencia revitaliza las luchas anticapitalistas, porque están participando directamente las personas más afectadas por el capitalismo, las que no tienen un lugar en el mundo aún hegemónico. Es la presencia mayoritaria de quienes no tienen nada que perder porque son, básicamente, mujeres y jóvenes de abajo que le dan a los movimientos un carácter de intransigente radicalidad.

En segundo lugar, viene ganando terreno una cultura política que los zapatistas han sintetizado en la expresión mandar obedeciendo, que se expresa de forma aún difusa. Los que cuidan las lagunas en Perú, herederos de las rondas campesinas, obedecen a las comunidades. Los jóvenes del MPL toman decisiones por consenso para que no se consoliden mayorías, y rechazan explícitamente los carros de sonido impuestos en el periodo anterior por las burocracias sindicales para controlar las marchas.

La tercera cuestión en común se relaciona con la autonomía y la horizontalidad, vocablos que 20 años atrás apenas empezaban a utilizarse y se incorporaron de lleno a la cultura política de quienes siguen luchando. Se reclaman autónomos del Estado y los partidos, en tanto la horizontalidad es la dirección colectiva y no individual del movimiento. Los miembros de la ACES (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios) de Chile funcionan de modo horizontal, con una dirección colectiva y asamblearia.

La cuarta característica que veo en común es el predominio de los flujos por sobre las estructuras. La organización se adapta y se subordina al movimiento, no se congela en una estructura capaz de condicionar al colectivo, con intereses propios separados del movimiento. Los colectivos que pelean son algo así como comunidades en resistencia, en las que todos y todas corren riesgos parejos y donde la división del trabajo se adapta a los objetivos que traza el conjunto en cada momento.

En esta nueva camada de organizaciones no es fácil distinguir quiénes son los dirigentes, no porque no existan referentes y portavoces, sino porque la diferencia entre dirigentes y dirigidos se viene atenuando a medida que crece el protagonismo de los abajos. Este es quizá uno de los aspectos más importantes de la nueva cultura política en expansión en las dos pasadas décadas.

Por último, quisiera decir que el zapatismo es referente político y ético, pero no como dirección de estos movimientos, que no pretende ni podría serlo. Puede ser inspiración, referencia, ejemplo si se prefiere. Siento que hay múltiples diálogos entre todas estas experiencias, no al estilo de encuentros formales y estructurados, sino intercambios directos entre militantes, capilares, no controlados, sino el tipo de trueques de saberes y experiencias que necesitamos para potenciar el combate al sistema.

By: Raúl Zibechi

In the 20 years that have transpired since the January 1, 1994 Zapatista Uprising, Latin American movements have championed one of the most intense and extensive cycles of struggle in a long time. Since the 1989 Caracazo (Caracas Massacre), uprisings, insurrections and mobilizations occurred that encompassed the whole region, delegitimized the neoliberal model and installed those from below, organized into movements, as central actors of changes.

Zapatismo formed part of this wave of the 90s and very soon became one of the inescapable referents, even for those who do not share their proposals and forms of action. It is almost impossible to enumerate everything the movements realized in these two decades. We can only review a handful of significant acts: the picketer cycle in Argentina (1997-2002), the indigenous and popular uprisings in Ecuador, the Peruvian mobilizations that forced the resignation of Fujimori, and the Paraguayan March, in 1999, that led to the exile of Lino Oviedo, who led a military coup.

In the next decade we had the formidable response of the Venezuelan people to the 2002 rightwing coup, the three Bolivian “wars” between 2000 and 2005 (one del about water and two about gas) that erased the neoliberal right from the political map, the impressive struggle of the Amazon Indians in Bagua (Peru) in 2009, the resistance of the Guatemalan communities to mining, the Oaxaca commune in 2006 and the mobilization of the Paraguayan peasantry in 2002 against the privatizations.

In the last three years a new layer of movements were felt that insinuate a new cycle of protests, like the mobilization of Chilean secondary students, the community resistance to the Conga mining enterprise in northern Peru, the growing resistance to mining, to fumigations and to Monsanto in Argentina, the defense of the TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) in Bolivia and the resistance to the Belo Monte Dam in Brazil.

In 2013 alone we had the Colombian agrarian strike that was capable of uniting all the rural sectors (campesinos, indigenous and cane cutters) against the free trade agreement with the United States and one of the urban movements, and also the June mobilizations in Brazil against the ferocious urban extractivism of labor for the 2014 World Cup and the 2016 Olympic Games in Rio de Janeiro.

This group of actions throughout the two decades permits assuring that the movements of those below are alive in the whole region. Many of them are carriers of a new political culture and organization that is demonstrated in very diverse ways in the different organizations, but make up different ways of doing than what we knew in the decades of the 60s and 70s.

Some of the movements, from the Chilean secondary school students to the Zapatista communities, passing through the Guardians of the Conga Lakes, the Venezuela Settlers Movement and the Free Pass Movement (Movimiento Passe Livre, MPL) of Brazil, among the most prominent, demonstrate some common characteristics that would be worth noting.

The first is the massive and exceptional participation of youth and women. This presence revitalizes the anti-capitalist struggles, because the people most affected by capitalism are participating directly, those who don’t have a place in the still hegemonic world. It is the majority presence of those who don’t have anything to lose because they are, basically, women and youth from below that give the movements an intransigent radical character.

In second place, a political culture is gaining ground that the Zapatistas have synthesized in the expression “govern by obeying” (mandar obedeciendo), which is still expressed diffusely. Those that care for the lakes in Perú, the heirs of campesino patrols, obey the communities. Youths of the MPL make decisions by consensus so that majorities are not consolidated, and they explicitly reject the “sound cars” that union bureaucracies imposed in the previous period to control the marches.

The third question in common is related to autonomy and horizontalness, words that just started to be used 20 years ago and were fully incorporated into the political culture of those who continue struggling. They claim autonomy from the State and the political parties, meanwhile horizontalness is collective leadership of the movement and not individual. Members of the Coordinator Assembly of Secondary Students (ACES, its initials in Spanish) of Chile function horizontally, with a collective leadership and assembly.

The fourth characteristic that I see in common is the predominance of flows over structures. The organization adapts and is subordinate to the movement, not frozen in a structure capable of conditioning the collective, with its own interests separate from the movement. The collectives that fight are something like communities in resistance, in which all run similar risks and where the division of labor adapts to the objectives that the group outlines at every moment.

In this new layer of organizations it is not easy to distinguish who the leaders are, not because referents and spokespersons don’t exist, but rather because the difference between directors and directed has been diminishing as the leadership of those below increases. This is perhaps one of the most important aspects of the new political culture in expansion in the last two decades.

Finally, I would like to say that Zapatismo is a political and ethical referent, but not as the direction of these movements, which it does not seek or could be. It can be an inspiration, a reference and an example if one chooses. I feel that there are multiple dialogues among all these experiences, not in the style of formal and structured gatherings, but direct exchanges between militants, capillaries, not controlled, but the kind of exchange of knowledge and experience that we need to strengthen the fight against the system.

———————————————————————-

Originally Published in Spanish by La Jornada

Translation: Chiapas Support Committee

Friday, December 27, 2013

radio
Cadena de Derechos Humanos Honduras-Alemania

Policía de Honduras amenaza con realizar matanza de indígenasHonduran Police threaten to Massacre Indigenous Peoples

CADEHO
Cadena de Derechos Humanos
Honduras – Alemania
www.cadeho.blogspot.com

Honduras, 13 de Noviembre del 2013

Policía Nacional de Honduras, Amenaza con realizar matanza en la comunidad
indígena de la Tejera, Rio Blanco, Intibucá.

(Continuar leyendo…)

radio
Los Ángeles Press

American dream, muerte y pesadilla en su paso por MéxicoAmerican dream, death and nightmare on its way through Mexico

Migrante viajando en el tren La Bestia. Foto: Alejandro Gálvez

migrante1

Por Alejandro Gálvez

ATITALAQUIA, Hidalgo, México.- María, una joven hondureña que no rebasa los 25 años, lleva casi una semana viajando en el techo del vagón de un tren; ha recorrido miles de kilómetros desde la frontera entre Guatemala y Chiapas, fijándose la meta llegar a los límites entre México y Estados Unidos, cruzar y en el mejor de los casos con un golpe de suerte lograr el anhelado americandream.

La tragedia viene incluida en el escueto equipaje de María; tan dramático como desgastante ha sido su recorrido; un día, mientras dormía en el ardiente techo del tren, vapuleada por la fatiga y el hambre, no reparó en que su hijo de apenas unos meses de nacido se le escapó de los brazos. No sintió nada, no vio nada. Kilómetros más adelante, cuando el tren hizo una de sus tantas paradas obligadas, el sobresalto se apoderó de María, al abrir los ojos y advertir que su pequeño hijo se había caído desde lo alto del tren, en algún lugar, quizá muy cerca, quizá muy lejos, nunca sabrá.

Con la misma suerte corrió un menor hondureño de apenas 5 años de edad; en su aventura para llegar a los Estados Unidos, el infortunio lo tocó, y cayó de lo alto de un vagón, mientras jugaba con un grupo de centroamericanos, con quienes bromeaba y platicaba para hacer más llevadero el martirio disfrazado de viaje en tren.

Albergue para migrantes en Casa del Samaritano, en Fracc. Bojay, Atitalaquia, Hidalgo. Foto: Alejandro Gálvez

IMG_0703

Una historia más:

Durante su viaje, un grupo de migrantes son interceptados por unos delincuentes que salieron de entre las arroceras; con machete y escopeta en mano, con violento grito advierten:

“¡Esto es un asalto cabrones, no se muevan o se los carga la chingada!”.

Paralizados por el miedo, los centroamericanos obedecen a sus agresores; separan a los hombres y mujeres; a los varones los desnudaron y los pusieron en posición de lagartijas, les quitaron los zapatos y el dinero. De entre las muchachas escogieron a una, la metieron al monte y la violaron. El esposo de otra pidió no le hicieran nada a su mujer, pero uno de los asaltantes dejó en claro que en esos momentos “los ruegos no valían”, y ordenó le cortarán la cabeza a la joven.

Casos como estos sorprenden, incluso impactan y dejan con la boca abierta a la opinión pública y a los propios periodistas, testigos fieles de una decena de testimonios que desnudan las atrocidades más inverosímiles a las que son sometidos los migrantes centroamericanos a su paso por nuestro país a bordo de la llamada Bestia.

Extorsiones, vejaciones, asaltos, violaciones, golpizas, asesinatos…es con seguridad a lo que se enfrentan los migrantes que provienen principalmente de Honduras, El Salvador, Guatemala y Perú.

Esto lo sabe Oscar Rolando, un joven hondureño de apenas 17 años, quien dice haber escuchado historias horribles de lo que le pasa a los migrantes, sean hombres, mujeres y niños, “a todos por igual”, sobre todo en los estados controlados por las bandas del crimen organizado.

Pero parece no inmutarse, al contrario, asegura que vale la pena arriesgar la vida para llegar a los Estados Unidos “allá hay dólares, en mi país no hay nada, ni siquiera trabajo”.

“Lo hemos visto todo, hemos pasado por todo, sabemos que con el simple hecho de estar montados en este tren, nos estamos jugando la vida, pero así es esto”, suelta en tono rudo un migrante hondureño que se identifica como Pepe, un tipo delgado, tez morena, quien cubre su negro pelo largo con una gorra sucia, decolorada ya, evidencia fiel de los intensos rayos del sol.

“Mira, aquí traemos pa´ defendernos de los que nos asaltan”, dice amenazante, al tiempo que empuña con fiereza un machete tan largo como oxidado; esto provoca el malestar de sus compañeros, quienes lo regañan y a punta de gritos le exigen guarde el arma.

Pepe no es el único que ha tomado sus propias medidas de seguridad para el camino, -pues a decir de Antonino Ramos Sierra, uno de los encargados de la casa del Migrante el Samaritano, ubicada en la comunidad de Bojay en el municipio de Atitatalquia, “algunos migrantes viajan con machete, no es que quieran matar a alguien, solo lo hacen para defenderse”.

El 23 de marzo del 2011 comenzó a funcionar la casa del Samaritano en el fraccionamiento Bojay, municipio de Atitalaquia en el estado de Hidalgo; se ubica a la orilla de las vías del tren, donde diariamente llegan decenas, a veces cientos de migrantes centroamericanos, hambrientos, sedientos, con los pies llenos de ámpulas, enfermos, algunos con heridas graves, pues llegan a caerse del tren.

En la casa del Samaritano, se les brinda atención a los centroamericanos; les dan de comer, se les obsequia ropa, zapatos, agua, incluso tiene varias camas para quienes necesiten pasar la noche. La casa del migrante es un espacio que ha sido dividido en tres, tiene dormitorios con baños, cocina, y una pequeña bodega donde se guarda la ropa recolectada y algunas medicinas básicas.

En este lugar los servicios básicos son irregulares, el agua escasea, la basura pasa cada ocho días, los baños no tienen regaderas, tampoco tienen calefacción.

Desde su apertura en marzo del año pasado, la casa del migrante en Atitatalaquia ha atendido a más de 60 mil migrantes, de los cuales dos mil han sido adolescentes, explican las hermanas encargadas del sitio asistencial.

“Hemos detectado que algunos de los migrantes son proclives a ser víctimas de trata. En algunos casos hemos visto a adolescentes que estaban a merced de los coyotes y decidimos ayudarles”, añaden las hermanas.

Ramos Sierra, refiere que el viacrusis que pasan los migrantes en su recorrido buscando el utópico objetivo de llegar a los Estados Unidos es tortuoso, injusto, y lleno de hechos trágicos, “que ni siquiera en una película de terror se han visto”.

Por ejemplo, indica que existen grupos de delincuentes que operan en la zona de Atitalaquia; esperan la llegada del tren y mientras hace su parada obligada, roban el material reciclado (fierro); después los policías, e incluso los propios ferrocarrileros culpan e incriminan a los migrantes en los robos.

“Hace unas semanas por poco y me llevan al bote a mí también, porque unos muchachos se vinieron a robar el fierro reciclado de los vagones, cuando llegaron los policías se querían llevar detenidos a los migrantes, yo intervine, porque me di cuenta de todo, y sólo porque traía mi credencial de la casa del Samaritano me salvé, pero ya me querían detener también”, relata Ramos Sierra.

Migrantes en espera del tren en su paso pro Hidalgo. Foto: Alejandro Gálvez

IMG_0637

Con todo y la labor social que la casa del Samaritano hace a favor de los migrantes, los encargados se enfrentan al desprecio y el rechazo producto de la xenofobia de los vecinos del fraccionamiento Bojay, quienes están solicitando el cierre definitivo del lugar, pues a su juicio, los migrantes centroamericanos “son personas repugnantes, sucias y fachosas que dan mal aspecto a la colonia”.

Al menos así lo explica Ramos Sierra, quien dice “pueden estar sucios, y fachosos, pero no se meten con nadie, son personas tranquilas, que lo único que buscan es comida y ropa”.

La hermana Luisa Silverio Cruz, quien atiende también en la casa del migrante, coincide con Ramos, y asegura que para los vecinos de Bojay “ser centroamericano es sinónimo de mugroso, delincuente, violador y asaltante”.

Antes de la llegada de los reporteros, en el lugar reposaron y comieron una mujer con siete meses de embarazo y sus dos hijos pequeños, al parecer venían de Honduras, “solo se bañaron, descansaron un poco y se fueron caminando, porque el tren tuvo una falla y no salió, caminarán como unos 5 kilómetros hasta que encuentren al próximo tren”.

-¿Una mujer embarazada, caminando 7 kilómetros con semejante calor?.

“Eso no es nada joven, si usted escuchara todas las historias que yo he escuchado, no las creería, sería bueno que un día se dé otra vuelta, y pregunte usted mismo, se asombrará”, concluye Ramos Sierra.

radio
Nelson Maca - Coletivo Blackitude

Contra la mayoría de edad penal en BrasilAgainst the Reduction of Legal Age in Brazil

Poema y video realizado por el poeta y compañero Nelson Maca, en apoyo a la campaña “Contra la reducción de la mayoría de edad penal” en Brasil, articulada por el poeta Akins Kinté.

Mayoría de Edad – Nelson Maca

No vio el blanco del arroz ni sabe lo que es frijol
En la calle la cama es periódico y la cobija, cartón
El juguete no llegó, con el lápiz se decepcionó
Primero agua de la fuente, fuego en la piedra después
Padre y madre nunca vio, mamó en las tetas del terror
Creció en los brazos de la soledad, abrazado al desamor

Tú que nunca pisaste la espina de la negación
Piensas que el crimen se escoge, opción por la perversión
Tú que crías a tu perro en la lógica de la humanidad
Y pregonas justicia humana con clase, color y edad
Aguzas tu sadismo viendo jóvenes en el penal
Financias proyectos racistas para limpiar la ciudad

Apoyo la minoría de edad del frijol con arroz y verdura
Y la cama hecha por manos de madre con calor de ternura
Emancipación de la infancia, mayoría de edad de la educación
Por el derecho a un padre, libertad en vez de prisión
Contra el juicio racista que personifica el mal
Estoy en contra de la reducción de la mayoría de edad penal

Poema y video realizado por el poeta y compañero Nelson Maca, en apoyo a la campaña “Contra la reducción de la mayoría de edad penal” en Brasil, articulada por el poeta Akins Kinté.

Mayoría de Edad – Nelson Maca

No vio el blanco del arroz ni sabe lo que es frijol
En la calle la cama es periódico y la cobija, cartón
El juguete no llegó, con el lápiz se decepcionó
Primero agua de la fuente, fuego en la piedra después
Padre y madre nunca vio, mamó en las tetas del terror
Creció en los brazos de la soledad, abrazado al desamor

Tú que nunca pisaste la espina de la negación
Piensas que el crimen se escoge, opción por la perversión
Tú que crías a tu perro en la lógica de la humanidad
Y pregonas justicia humana con clase, color y edad
Aguzas tu sadismo viendo jóvenes en el penal
Financias proyectos racistas para limpiar la ciudad

Apoyo la minoría de edad del frijol con arroz y verdura
Y la cama hecha por manos de madre con calor de ternura
Emancipación de la infancia, mayoría de edad de la educación
Por el derecho a un padre, libertad en vez de prisión
Contra el juicio racista que personifica el mal
Estoy en contra de la reducción de la mayoría de edad penal

radio
Allan da Rosa

La uña enterrada y el esmalte – las manifestaciones en BrasilLa uña enterrada y el esmalte – las manifestaciones en Brasil

Con una mano, aun con el puño cerrado, meto el boleto en el torniquete y sólo pago tres reales. Fueron siete manifestaciones para eso, pero en las últimas veo gente con lagañas, ya ni me lavo los dientes, despierto ahora con el control remoto babeado en el pecho.

Con la otra mano aprieto garganta de vampiro: ¡regrésame mi sangre, cariado! Puede tener mi sangre roja en el bigote desde hace siglos o puede ser sirena desdentada, lo que importa es que haya alguien a quien ahorcar.

Con la tercera mano me llevo a la oreja una bolsa de frijol. Me lleno de harina por el ombligo. Me voy a vengar. ¿Pero por dónde masticar? Si algo me llevo a la boca es mi celular ultra, neón conectado al futuro gris. Comer las fotos. Le meto un tenedor a una cachucha gringa y me empanzo. Bebo gasolina de mi carrazo nuevo comprado en 90 pagos.

Uno de mis pies le apunta al fresa que cae de boca. ¡Vas a rasgar la bandera del Palmares, caramba!

El otro pie espera donación de medias y zapatos de futbol.

El tercero le dio una patada a ese grafitero que escribió “ladrones” en el cajero. Limpio con un trapo con detergente la puerta del banco donde el alborotador escupió. El deber es dejar todo en orden después de nuestra fiesta cívica. Y es verdad que los magnates ayudan, patrocinan la fiesta de la democracia, el voto un año sí otro no.

Un tobillo se va a la casa a descansar, las várices saltarinas de alegría que marcha. Pero aún no tengo la llave para quitarme las esposas apretadas.

El otro tobillo, cortado e hinchado, tiembla aquí en la cama de la banqueta. Que esa plebe se vaya que voy a conseguir más cartón para forrar mi colchón. Ojalá que hoy la policía sólo aviente bombas, que no use mangueras.

El tercer tobillo recibe una cremita, masaje, pues decidimos celebrar aquí en este motel sabroso del centro. El placer es parte de la lucha, pues. Nuestros hijitos van a tener buena escuela, sin la horca pa nosotros. Con el pelo blanco les vamos a contar a los nietos a la hora de la cena casi todo de esta noche histórica. ¡Ahora hay que aprovechar que mi gigante despertó!

Una uña, enterrada, gime cuando roza la punta de la bota de la compañía. Que me vine así, con el delantal cubierto de grasa.

Otra uña sueña con el esmalte importado del mall. Ya tengo la sandalia guardadita esperando estrenarla en la kermés.

La tercera uña ya debe estar contaminada, infectándose. Que rasgamos teta de puta escotada porque somos machos y hay que mantener el respeto en este desmadre. ¿Dónde va a parar esto? Debería violar a esa vaca, pero le dimos una goloseada.

Un pecho, que se marchitaba y ora sube, brinda al abrazo inflado de mi chamaco cuando llego a casa con la margarina y un mazapancito de lujo. ¿Será que ya me entiende si le cuento por qué llegué tan tarde?

El otro pecho todavía no logra quitarse las camisetas apretadas del patrocinador que me dieron en la marcha, en el desfile que se va a volver anuncio de champú.

El tercero, todavía rasguñado por los manifestantes que me llamaron puta, sirve leche inflamada por el pezón rasgado. Bonito verla mamar dormida.

Una boca canta rap, recuerda que ya todo estaba escrito y que en algún momento nos íbamos a desquitar. Pero después abraza un himno pálido, de los juegos de volley de los domingos en la mañana. No pronuncia bien las palabras gringas, pero vamos vamos, que estamos juntos, ¿no? ¡Menos impuestos! ¡Menos miedo! ¡También quiero un boleto a Cancún! ¡Cárcel para esos sospechosos de pañal ahí en la cuna! ¡Manicomio pa los putos!

En mi otra boca, para grabar entrevista me limpio las migajas de hamburguesa que conseguimos en el desmadre. No pudimos invadir el MacLombriz, así que comimos una de un puesto, ni modo. (¿Voy a salir en la tele? Tengo que avisarle a todo mundo. ¿Qué canal? Grabaron el logotipo del micrófono…)

Ya el tercer labio platica con las cucarachas madrugadoras de la banqueta: ¿A poco tengo la culpa, amor? No hay autobús en la noche… Pero llego hoy, sí, claro, mañana me levanto antes del amanecer. Aunque atraviese la ciudad a pie. Deja la puerta abierta, pasión.

Unos ojos ven la grieta morada de la choza, creciendo como planta de albahaca, y de ahí sale mi madre muerta, que me trae cuscuz. Me despierto y veo la avenida parada con esos vagos que no tienen qué hacer. Chales, hoy llego a casa a media noche. Ni cómo prepararme una marmita pa llevar.

Los otros ojos buscan el reloj en el sofá. ¿Cuándo va a acabar este desmadre de marcha? Ya debería haber empezado la serie del justiciero.

Los terceros ojos los maquillo como mis contratados de la telenovela de las siete. Y rastreo en el relajo lo que sea imán pa que la plebe ciega firme mi plebiscito.

Una de mis espaldas ahora se sienta, recta, sin doblarse de vergüenza. ¡Orgullo de ser patriota! Ahora hay que llenar el formulario del concurso de 47 mil millones para operar el transporte de la capital con nuestros go-carts.

La otra espalda, con otra patada de bota militar en la columna, me hace vomitar la hamburguesa.

La tercera espalda agoniza de dolor y espera nueve meses pa que nazca una consulta en el hospital.

Una rodilla me duele otra vez después de años. Las laderas de regreso le tienen envidia a las banquetas planas del centro.

La otra rodilla prepara el golpe en la espalda del puto, antes de que presenten el certificado de locura. ¿A quién creen que engañan? Váyanse a vacunar para curar el trastorno, ¡váyanse! Ahora la dan gratis en el servicio social.

La tercera rodilla se dobla, prende una vela, sirve la tacita de café en el descanso de la ventana y reza pidiendo que el hijo no se meta en confusión, que regrese con dios.

Una nariz disfruta el humo. Quemamos todas las banderas, de los equipos menores, de los quilombos, de las fanfarrias y de lo que sea. Nunca más manipulación. Sólo la verde-amarilla extendida para cubrirme de orgullo (y en ella tal vez sonarme la nariz ardiente).

La otra aspira el lustre, el brillo bueno. Encontramos un proveedor en Pinheiros y aquí en este barecito está bacán celebrar, es tranquilo, no hay marginales. Y no había visto al Otavinho desde que regresamos de Disney.

De la tercera nariz corre sangre, pero no trabajo en redacción de periódico y me pusieron en la lista de los bárbaros. Ningún teniente me ofreció un chaleco. Pero por lo menos hoy no me ahogo con el aroma del arroyo, que aquí se puede cortar la peste con tijera.

radio
Comunidad Wente Winkul Mapu

Comunicado ante la condena de Presos Políticos Mapuche de Wente Winkul MapuCommuniqué regarding the political prisoners sentence


Comunicado Público

La Comunidad Wente Winkul Mapu, declara al Pueblo Mapuche, las organizaciones sociales y ante la opinión Pública lo siguiente:

1.- Nuestro Peñi Erick Montoya, junto a Rodrigo Montoya y Ricardo Nahuelque, fue procesado y condenado esta tarde, a seis años y un día más 541 días de presidio, en un sedicioso montaje que culminó con esta sentencia gracias al testimonio de un testigo protegido el que pese a sus contradicciones, logró, por medio de la mentira, el que nuestros Peñi deban cumplir pena de presidio político efectivo en la cárcel de Angol

2.- Ante esto, comunicamos que nuestro peñi ha decidido asumir dignamente la clandestinidad, ya que los tribunales no dieron garantías para un debido proceso, quedando de manifiesto que su condena simplemente responde a una decisión política tomada por el estado, ejecutada por sus representantes y sus aparatos para atropellar nuevamente los derechos de las comunidades mapuche a la defensa y autonomía del territorio, por lo que como Comunidad hemos decidido apoyar la valiente decisión del Peñi, ya que consideramos que es un digno gesto de rebeldía ante la opresión del estado chileno fascista y represor.

3.- Durante la tarde, se produjo un allanamiento en nuestro territorio, pretendiendo la PDI detener al Peñi sin conseguirlo, pero amenazando con volver esta noche. No nos dejaremos amedrentar por el terrorismo de estado ni la injusticia de quienes tienen el poder y las facultades para reprimirnos, ya que simplemente están a favor de los ricos de este país, sin ni siquiera pretender escucharnos.

4.- Hacemos el llamado a nuestro Pueblo Nación Mapuche a no dejarse amedrentar por los montajes mediáticos, ni la represión de las militarizadas policías, puesto que nuestra lucha es larga, justa y nos dignifica.

Con nuestros Weichafe caídos impunemente en la memoria, seguiremos avanzando hacia la libredeterminación, ejerciendo el control territorial y las recuperaciones productivas.

Comunidad Wente Winkul Mapu

Wallmapuche, 04 de febrero de 2013.

radio
Radio Zapatista

Conferencia Cambio Climático, Territorios y Movimientos Sociales, San Salvador 5 y 6 de Noviembre

Esta conferencia internacional busca coordinar estrategias y agendas de lucha global, así como visibilizar los casos de resistencia contra trasnacionales y el neoliberalismo en Mesoamérica.  Con delegaciones de Guatemala, México, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, y miembros de Europa, Africa y Asia se busca para socializar conocimientos y experiencias de trabajo en defensa de territorios, construcción de soberanía y prácticas de sobrevivencia confrontando problemas socio ambientales y medidas inadecuadas promovidas por las fuerzas económicas de la región, que además de violar los derechos de las poblaciones están generando un alto nivel de acaparamiento de Tierras.

Transmisión en vivo en:
http://www.ustream.tv/channel/radiomundorealfm

radio

En Mato Grosso do Sul, decisión de la Justicia Federal lleva a indígenas a optar por el exterminio y la extinción totalEn Mato Grosso do Sul, decisión de la Justicia Federal lleva a indígenas a optar por el exterminio y la extinción total

Rogéria Araújo
Periodista de Adital

En Mato Grosso do Sul, en los últimos diez años, ocurre un suicidio por semana en las tribus indígenas que todavía sobreviven en la región. El hecho ya fue denunciado varias veces por diversas organizaciones que actúan a favor de la causa indígena. Pero en los últimos días, una “carta-testamento”, firmada por representantes de la aldea Guaraní-Kaiowá, del municipio de Naviraí, llama la atención, sobre todo en las redes sociales, sobre la criminal desconsideración para con los pueblos indígenas, desconsideración de la cual los gobiernos, ineficientes, terminan siendo cómplices por no dar respuestas dignas a las poblaciones que solamente están luchando por sus derechos ancestrales.

En la carta, enviada al Consejo Indigenista Misionero (Cimi), 170 indígenas destacan una decisión definitiva: no van salir de sus tierras, ni vivos ni muertos. Concientes de que no van a tener acceso legal a sus tierras, ya se consideran diezmados, listos para entrar en los cementerios donde están sus ancestros. Piden también tractores para cavar un pozo donde sus cuerpos puedan ser enterrados.

¿El motivo? La Justicia Federal, representada por las instancias competentes, despachó una orden de desalojo en una clara señal de atención a los hacendados que ocupan ilegalmente el área donde los indígenas están acampados, en la margen del Hovy, cerca de sus tierras originarias.
A pesar de la repercusión, el coordinador regional del Consejo Indigenista Misionero – Mato Grosso do Sul, Flávio Machado, informó que no se hizo nada formalmente para impedir la acción de desalojo. La situación, por lo tanto, continúa siendo la misma.
“En términos de trámites no hubo absolutamente nada. No se hizo nada. Lo que pasó es que la carta tuvo gran repercusión. Pero cuando se habla de muerte colectiva, esto se da en dos frentes: el de resistir en el territorio, ya que ellos no van a salir de allá, y en la desconfianza en el Poder Judicial”, dijo a ADITAL Flávio Machado.

El suicidio, de hecho, explica Machado, es practicado desde hace años entre el pueblo Guaraní-Kaiowá. La situación es muy seria. “Esta aldea ya fue atacada tres veces y ninguna de las veces el asunto fue considerado como genocidio, lo que es una injusticia”, completó.

La Carta

El documento está firmado por la comunidad Guaraní-Kaiowá de Pyelito Kue/Mbarakay. En él, 50 hombres, 50 mujeres y 70 niños hablan de su situación histórica y de una decisión definitiva ante la postura de la Justicia Federal.

“Entendemos claramente que esta decisión de la Justicia Federal de Navirai-MS es parte de la acción de genocidio y exterminio histórico del pueblo indígena, nativo y autóctono de Mato Grosso do Sul; esto es, la acción misma de la Justicia Federal está violentando y exterminado nuestras vidas. Queremos dejar claro al Gobierno y a la Justicia Federal que, finalmente, ya perdimos la esperanza de sobrevivir dignamente y sin violencia en nuestro territorio antiguo, y que no creemos más en la Justicia brasilera”, afirman en un pasaje de la carta.

De acuerdo con el posicionamiento de los pueblos indígenas, el suicidio es el único camino: un suicidio colectivo inducido por la falta de atención, por la falta de respeto a los más básicos de los derechos humanos, al derecho a la vida.

“¿A quién vamos a denunciar las violencias ejercidas contra nuestras vidas? ¿A qué Justicia de Brasil? Si la misma Justicia Federal está generando y alimentando violencias contra nosotros. Ya evaluamos nuestra situación actual y concluimos que igualmente vamos a morir todos en poco tiempo; no tenemos y ni tendremos perspectivas de una vida digna y justa tanto aquí en la margen del río como lejos de aquí”, continúa la carta.

Finalmente, los Guaraní-Kaiowá de Pyelito Kue/Mbarakay –que actualmente son 45 mil personas– piden a la Justicia Federal su extinción y ser diezmados. “Como un pueblo nativo e indígena histórico, decidimos meramente ser muertos colectivamente aquí. No tenemos otra opción; ésta es nuestra última decisión unánime ante el despacho de la Justicia Federal de Navirai-MS”.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

radio
La 72 Casa del Migrante

Caravana De Madres De Migrantes Desaparecidos En Tránsito por MéxicoCaravan of Mothers of migrants missing in transit through Mexico

“Liberando la Esperanza”

México Distrito Federal a 13 de octubre, 2012.- COMUNICADO DE PRENSA

Nos vamos ya rumbo al Sureste mexicano a recibir a las madres centroamericanas. Vamos cargando con papeles, lonas, gorras, camisetas, gafetes y sueños. Soñamos que las ayudaremos a cumplir su más caro deseo de encontrar a esos seres queridos que salieron un día en busca de la vida y de ellos no se supo mas.

Llegarán a El Ceibo, Tabasco el día 15 de octubre a las 9:00 de la mañana, procedentes de El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala, de donde partieron el 11 del presente en caravana, para recorrer parte de la ruta migrante de México. Las alimenta la esperanza de encontrar a sus hijos. Se invita a los compañeros de los medios de comunicación a que acompañen a estas madres en su viaje de 19 días por 23 localidades de 14 estados de la república mexicana.

Recibirán de entrada el abrazo de la Fiesta a la Esperanza que en homenaje a las a las víctimas de la violencia de Estado, organiza Fray Tomas en el albergue para personas migrantes “LA 72” en Tenosique y que como colofón irán a la frontera México-Guatemala a dar un gran abrazo a las madres centroamericanas compartiendo la premisa del evento “Todos los dolores, todas las luchas, toda la rabia, toda la esperanza”.

Durante esta caravana, tendremos el enorme placer de ser el instrumento de reencuentro de 4 madres con sus hijos: a partir de la caravana del 2011, siguiendo las pistas que se encontraron, Rubén Figueroa del MMM, se dedicó a recorrer los lugares indicados y su empeño dio frutos: cuatro de ellos fueron identificados como familiares que se venían buscando en la caravana y que recompensan el enorme esfuerzo que realizan estas mujeres que teniendo muy poco, no dudan en salir de sus pueblos en busca de sus hij@os. Las madres son ejemplo de lucha través del tiempo.

La agenda que se incluye, da cuenta de la gran cantidad de actividades planeadas a realizarse en las paradas estratégicas de este recorrido, actividades propuestas e instrumentadas por una gran cantidad de actores locales que nos muestran el espíritu solidario y generoso que las madres incitan

entre una muy variada cantidad de personas, grupos, instituciones, académicos, organizaciones y defensores de derechos de los migrantes y de los derechos humanos de todos y todas.

“Todos los dolores, todas las luchas, toda la rabia, toda la esperanza”


radio
La Jornada

Confrontarán especialistas y comunidades de América políticas ambientales oficialistasConfrontarán especialistas y comunidades de América políticas ambientales oficialistas

  • Encabezará Juan Sabines reunión de gobiernos subnacionales en San Cristóbal de las Casas
  • Organizaciones ecológicas e indígenas realizarán la Semana Popular contra el programa REDD
Hermann Bellinghausen
Periódico La Jornada
Lunes 24 de septiembre de 2012, p. 20

Durante los próximos días, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, será escenario de un excepcional debate sobre las políticas ambientales oficialistas y las propuestas alternativas de organizaciones independientes, especialistas y representaciones comunitarias de todo el continente. La reunión de gobiernos subnacionales de seis países, encabezada por el mandatario chiapaneco, Juan Sabines Guerrero, se llevará a cabo los días 25, 26 y 27 de septiembre, y servirá de catalizador para negociar la implementación del programa Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (REDD plus).

La promoción de compensaciones subnacionales por parte de la Fuerza de Tarea de gobernadores para el clima y los bosques (GCF, por sus siglas en inglés) puede agudizar la crisis climática, al permitir que las industrias sigan contaminando sin reducciones reales de emisiones de carbono por deforestación, explicó Paloma Neuman, de Greenpeace, al presentar el documento Espejitos por aire, que plantea una crítica revisionista del proyecto gubernamental.

Se efectuarán dos encuentros independientes en rechazo al mecanismo trasnacional iniciado por el ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger. Uno, lo convoca la Vía Campesina. El otro, decenas de organizaciones de todo el continente, que incluye a comunidades de la región Amador Hernández, en la selva Lacandona, a organizaciones afectadas por la economía verde, así como Otros Mundos, Amigos de la Tierra Internacional, Nat Brasil, Indigenous Enviromental Network y Red de Mujeres Indígenas sobre Biodiversidad de América Latina y el Caribe.

En oposición al mecanismo oficial que pretende poner precio a selvas y bosques, las organizaciones discutirán soluciones al cambio climático y sus implicaciones sobre la biodiversidad y los pueblos originarios durante la Semana Popular contra REDD y sus gobiernos. Los convocantes sostienen que el mecanismo no respeta los derechos de pueblos indígenas. Las comunidades de Chiapas no han sido suficientemente informadas ni consultadas, ni el programa prevé su pertinencia cultural.

REDD incentiva la destrucción de la biodiversidad, añaden. Los estados subnacionales, las empresas y los organismos multilaterales reconceptualizan el término de bosque, al incluir plantaciones que demandan grandes volúmenes de agrotóxicos y agua. El mecanismo no soluciona el cambio climático ni la urgente disminución de gases en los países industrializados.

La falta de permanencia del carbono forestal capturado, hace de REDD un engaño, que sin embargo responsabiliza a las comunidades del sur intertropical como sumideros del dióxido de carbono que los países del norte industrial emiten, obligándolas a constituir reservas boscosas, o las criminaliza si se oponen. Materializa el desalojo de los pueblos para arrasar las selvas y dar lugar a plantaciones. Los que se quedaron en sus territorios han sido encarcelados por tumbar las palmas aceiteras.

Según los convocantes de la Semana Popular, el mecanismo REDD divide y enfrenta a las comunidades y es contrainsurgente. Su aceptación por la Comunidad Lacandona, un pueblo indígena inventado por el gobierno hace 40 años para llevar adelante su negocio de la extracción de maderas finas, confronta a las comunidades vecinas de Montes Azules. En abril de 2011, recuerdan, en ceremonia oficial, el gobernador les entregó armas y uniformes para hacer rondas en el perímetro colindante con las comunidades tzeltales en resistencia que se oponen a la llamada brecha Lacandona, que consolidaría los contratos de despojo.

Concluyen que el mecanismo promueve la descampesinización, es antidemocrático, un robo a la nación y una impostura climática que pretende trasnacionalizar la biodiversidad del trópico húmedo mexicano. Al crear bases para la especulación de bonos de carbono, impacta la propiedad de la tierra con nuevos regímenes de privatización.

-*-

(Vea también: Greenpeace denuncia proyecto REDD+ en Chiapas)