represión
Declaratoria del Encuentro de pueblos en defensa del agua y el bosque, San Mateo Ozolco, Puebla 25 enero 2026
Reunidos en la plaza principal de San Mateo Ozolco, pueblo originario nahuatl de los volcanes, la comunidad de San Mateo Ozolco, acuerpados y unidos con las comunidades de San Pedro Yanhuitlalpan, San Nicolas de los Ranchos, San Lucas Atzala, San Andrés Calpan, Nealtican, Santa María Acuexcomac, Santa María Zacatepec, San Miguel Xoxtla, San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, San Rafael Comac, San Bernardino Tlaxcalancingo, todas de la región cholulteca y de los volcanes, así como también acuerpados por la Unión de Pueblos y Fraccionamientos contra el Basurero y en Defensa del Agua, los compañeros de la comunidad otomi residente en la ciudad de México del Congreso Nacional Indígena, de la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida, así como individuos, estudiantes, organizaciones y colectivos de la ciudad de Puebla y compañeros de la región Libres Oriental.
Nos hemos encontrado primero para pedir perdón a la montaña, a la Madre Tierra, por no haberla defendido antes, más a tiempo, pedirle perdón por haberla explotado, hecho daño, y le hemos prometido que la vamos a cuidar y defender.
En el Encuentro escuchamos y conocimos las necesidades y dolores de Ozolco y lo que los amenaza, con la tala de árboles que estaba realizando un descendiente de hacendados de apellido Aizpuru y de la necesidad de estar pendiente del bosque y defenderlo todas y todos.
El bosque es nuestra bendición, el patrimonio que nos deja la madre naturaleza, nuestras abuelas y abuelos, debemos cuidarlo y defenderlo, y aunque también lo aprovechamos, es a pequeña escala y con el ramaje o árboles viejos, porque cada arbol tarda en llegar a su altura en 50 años y tiene de vida otros 50 o 60 años más que sigue creciendo a los lados, nosotros sembramos hoy un árbol en nuestro bosque y mañana cuando seamos viejos, apenas lo vamos a ver jóven.
Hasta ahora la tala no autorizada por el pueblo de Ozolco se mantiene detenida y el pueblo estará atento de que así se mantenga hasta que se cancele. Y también sabemos y lo vivimos que la defensa del bosque no es solo no dejar cortar, sino ver las enfermedades del bosque, apagar las chamusquizas, correr a cazadores, respetar el ciclo de reforestación propio del bosque y reforestar, vigilarlo.
Vimos la actitud nuevamente negativa de la presidenta auxiliar que fue con polícias armados a reclamar porque no se le había notificado del evento, cuando no quiso recibir previamente el documento de notificación de la comunidad y también al municipio se le notificó y se le pidió notificara a la Presidenta también, sin embargo la Presidenta hizo uso de la policia municipal de Calpan para amedrentar a los organizadores del evento de la comunidad y a los pueblos invitados.
Escuchamos los problemas del agua que tienen los pueblos de Nealtican, Santa María Acuexcomac y Xoxtla, que ya conocemos porque somos comunidades vecinas y estamos conscientes de la injusticia que viven por el saqueo del agua para la ciudad de Puebla y el incumplimiento del Gobierno de los Acuerdos que tuvieron con las comunidades en 1994 y 1997, del intercambio de presos por el agua que le hicieron a Nealtican y de la problemática del basurero y la basura, de las aguas negras en San Lucas Atzala y que el gobierno no hace nada por ayudarnos y defendernos a los pueblos ante privados que quieren explotar el bosque y el agua.
Escuchamos de la lucha contra el gasoducto en la faldas del volcán Popocatépetl y del asesinato del compañero defensor Samir Flores Soberanes, una gran persona del Estado de Morelos que fue asesinado para que se pudieran terminar los trabajos del Proyecto Integral Morelos y muriera la organización, pero que la organización no murió porque Samir vive ahora más en los pueblos y se van a realizar las Jornadas en su memoria y por la autodeterminación de los pueblos del 19 al 22 de febrero a los cuales nos invitaron a participar.
Escuchamos de la criminalización a los carboneros de nuestros pueblos, como en San Pedro Yancuitlalpan. Es el colmo que a los pueblos los quieren meter a la carcel por aprovechar unas ramas de su bosque, pero a los extranjeros les dejan talar arboles sanos igual de 100 años de edad, que de 50, 20 o 10, como la familia Aizpuru. Los permisos del gobierno son pura continuidad de privilegios, no protegen, ni regulan nada.
En el Encuentro nos preguntamos: ¿Cómo obtuvo la propiedad ese tal Aizpuru? ¿Quién se la vendió? Y vemos que nadie le vendió la tierra a la familia Aizpuru, el ahora descendiente de los hacendados, viene heredando lo “que quedo” de la Hacienda Buenavista, hacienda que tenía tomada las tierras y aguas de los pueblos originarios en la conquista, pero que en la revolución mexicana, se le recogió para darle la tierra a sus legítimos dueños, pero no todo se recogió y se repartió. En Ozolco y la región de las montañas Iztacihuatl y Popocatépetl hay una deuda de justicia y de tierra.
Nos preguntamos: ¿Si la revolución fue para desaparecer la hacienda, porque el gobierno no recogió toda la Hacienda Buenavista a los Aizpuru y se la dio a los pueblos, como debería de ser? Hoy tenemos problemas con ellos porque no respetan el bosque, lo ven como mercancía y para el pueblo ha sido un sitio sagrado desde nuestros abuelos y abuelas.
Después de escuchar los testimonios de algunos de los pueblos invitados, nos acercamos mas y nos preguntamos también: ¿Quién gobierna y manda en nuestros pueblos? Y dijimos que los pueblos, pero luego reflexionamos y vimos que los que realmente gobiernan o deciden, son las autoridades, los caciques y hasta el crimen organizado en muchas partes de nuestro país y que no debe ser así, que el pueblo es el que debe mandar. Y al preguntarnos ¿Cómo nos organizamos para defender el bosque, el agua y la vida? Vemos que con educación a nuestros hijos, buscando la unión del pueblo para defender y la unión con otros pueblos.
Por lo que el ACUERDO GENERAL de esta ASAMBLEA ES NI UN ARBOL MAS, NI UN POZO PROFUNDO MÁS y que vamos a estar unidos para hacer valer esa ley de los pueblos, que es una ley para preservar la vida.
Que se respete la dinámica de los pueblos que han sabido cuidar y aprovechar el bosque, así como el agua. Siempre reflexionando el pueblo y siendo autocrítico de su actuar.
Estaremos acompañandonos en nuestras luchas y estaremos presente en la Asamblea del 30 aniversario del Congreso Nacional Indígena.
Nos volveremos a encontrar los pueblos de la región Izta-Popo e invitados el próximo 12 de abril en San Lucas Atzala para seguir conformando una unión de ejidos y comunidades de la región de las montañas Iztacihuatl y Popocatépetl.
San Mateo Ozolco a 25 de enero de 2026




Por qué Defender Rojava
El 6 de enero este año, el gobierno de transición de Siria perpetró una masacre al atacar dos barrios kurdos de Alepo (Ashrafieh y Sheikh Maqsoud), provocando el desplazamiento forzado de más de 200,000 refugiados de Afrín. Desde entonces, ha lanzado todas sus fuerzas yihadistas contra Rojava y el norte y este de Siria (la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria, AANES), con el objetivo de aniquilar la revolución antipatriarcal y anticapitalista que se ha construido durante 14 años, buscando destruir por completo la autonomía.
Escribo este comunicado con el sentimiento colectivo y el pensar compartido de todos los kurdos cuyo corazón hoy en día arde nuevamente por la indignación frente a los ataques brutales que se viven en Rojava. Es un llamado urgente a quienes aún conservan en su corazón y mente el sueño de que otro mundo es posible: ¡Defiendan Rojava! Porque la Revolución de Rojava no pertenece únicamente a los kurdos ni a los pueblos del norte y este de Siria, ¡es de ustedes! ¡Es de todxs nosotrxs!
Al-Jolani del Estado Islámico al Estado Sirio
El 7 de octubre de 2023, cuando comenzó el genocidio total en Gaza, lo primero que cruzó por mi mente fue: si no logramos detener este genocidio, el siguiente territorio será Kurdistán. Lo supe conociendo la crueldad característica de Medio Oriente y la traición recurrente de Occidente hacia los pueblos de la región.
Justo después de un año de genocidio en Gaza, de repente, el 5 de diciembre de 2024, Al-Jolani salió de su guarida en Idlib y marchó hacia Damasco, derrotando (supuestamente) a Bashar al-Assad el 8 de diciembre, sin encontrar resistencia alguna en su camino hacia la capital.
Al-Jolani, quien posteriormente se convertiría en presidente de Siria bajo su nombre oficial Ahmad Al-Shara, fue miembro de Al-Qaeda, luego del Estado Islámico, y finalmente líder de Hayat Tahrir al-Sham (HTS). A pesar de que con su nuevo nombre se despojó del uniforme militar y se vistió de traje para presentarse ante la diplomacia mundial, hay algo que nosotros como kurdos sabemos con certeza: una persona integrada a estos grupos yihadistas no cambia facilmente y abandona lo que cree, es decir, la yihad y la sharía. Sin embargo, primero los gobiernos europeos y luego Estados Unidos lo presentaron como un hombre transformado, moderno, preocupado por los derechos de todos los pueblos de Siria y comprometido con la construcción de la paz. No pasaron ni tres meses cuando masacraron a los alauitas en Latakia en marzo de 2025; a los seis meses, a los drusos en Suwayda en julio de 2025; y al año, es decir ahora, a los kurdos.
Acuerdo Indirecto entre Israel y Turquía para Aniquilar Rojava
Durante todo este tiempo, Al-Jolani fue invitado principalmente a Turquía, Europa y Washington. Finalmente, el 5 de enero de 2026 se reunió con representantes israelíes en París con la garantía de Estados Unidos. Ese mismo día, medios de comunicación reportaron que el ministro de Asuntos Exteriores turco también estuvo presente en París. Lo que negociaron Israel y Al-Jolani fue eliminar toda influencia iraní en Siria, garantizar la seguridad fronteriza de Israel entregando el sur de Siria, deportar a todos los palestinos desde Siria y acordar un cese al fuego entre ambas partes. Se reportó que las negociaciones resultaron exitosas y que acordaron además el establecimiento de una “célula de función conjunta” (célula de inteligencia integrada). Al día siguiente, las banderas israelíes ondearon por todo el sur de Siria y el ejército sirio se desplegó en toda la zona. Este acuerdo se selló entregando Rojava y el norte y el este de Siria —donde las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) y las YPJ mantienen el control— a Turquía. Y por supuesto, ese mismo ministro turco, Hakan Fidan, se convirtió en miembro activo de la reconstrucción de Gaza, es decir, en cómplice total del proyecto de Trump en Gaza.
En otras palabras, quienes masacraron a los pueblos autónomos (alauitas, drusos y kurdos) en nombre de una supuesta Siria unificada, terminaron fragmentando y entregando el país: territorialmente a Israel y Turquía, políticamente a ambos, y económicamente a Estados Unidos.
El 9 de enero, cuando seguían bombardeando los dos barrios kurdos de Alepo (Ashrafieh y Sheikh Maqsoud) y cuando ya habían sellado este acuerdo con Israel, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunió con Al-Jolani en Damasco y anunció un paquete de ayuda de 620 millones de euros para la “recuperación y reconstrucción” de Siria durante 2026 y 2027, así como la reanudación del acuerdo de cooperación económica con el país. El objetivo era evidente: blanquear semejante pacto de sangre con la retórica europea de siempre sobre derechos de las minorías y democracia.
De hecho, tras la masacre y el feminicidio en Alepo, el 16 de enero, mientras los grupos del Ejército Sirio —dirigidos por el Estado turco— invadían más zonas en el este de Alepo hacia el Río Eufrates, Al-Jolani, ahora como presidente de transición, salió ante los medios y declaró que había firmado un decreto que reconocía los derechos civiles de la minoría kurdo-siria, legitimaba oficialmente su idioma y restablecía la ciudadanía siria a todos los kurdos que permanecían apátridas desde el censo de 1962 (para más información sobre esta situación de los kurdos en Siria, pueden consultar: https://desinformemonos.org/rojava-la-revolucion-de-invisibles/).
Aunque los derechos culturales fueron una demanda histórica de la lucha kurda, los kurdos hemos superado ese punto hace más de dos décadas. Hoy nuestra lucha no es por reconocimiento simbólico, sino por construir una vida en libertad bajo lo que llamamos confederalismo democrático: un sistema donde ejercemos nuestra voluntad política y territorial para edificar una organización social emancipadora para los pueblos, las mujeres y la naturaleza.
Sin embargo, el decreto transitorio del gobierno de transición fue lanzado a los medios como si Al-Jolani- Ahmad Al-Shara reconociera los derechos kurdos, precisamente mientras invadían territorios, perpetuaban el conflicto entre árabes y kurdos y amenazaban a Rojava con una limpieza étnica. Estas mentiras fueron reproducidas acríticamente por todos los medios, incluida Al Jazeera, que para gran parte de la izquierda latinoamericana representa una fuente confiable de noticias desde Medio Oriente. La última farsa llegó en la noche del 18 de enero, cuando Al-Shara salió nuevamente a anunciar que habían acordado 14 puntos con las FDS y declarado un cese al fuego. A la mañana siguiente, el Ejército Sirio liberó más de 5 mil militantes del Estado Islámico de las cárceles bajo custodia de la Coalición Internacional, la cual no intervino en la liberación de miles de violadores, asesinos y perpetradores de crímenes contra la humanidad. El Ministerio de Asuntos Religiosos y Fundaciones de Siria, en una carta enviada a los imanes de las mezquitas sirias, calificó los ataques contra los kurdos y Rojava como «Futuhāt» (conquistas), término que en el Islam se refiere a los actos llevados a cabo contra los infieles.
A la Resistencia Total
Durante todo este proceso (también desde el cambio del gobierno en Siria), los kurdos buscaron desesperadamente un acuerdo real que detuviera el conflicto y reconociera la autonomía de Rojava y el norte y este de Siria, territorios que los kurdos liberaron del Estado Islámico con sangre y sacrificio. Pero el único interés del Estado sirio fue y sigue siendo la aniquilación: exterminar a los kurdos, apropiarse de sus territorios y desarmarlos para someterlos a una obediencia absoluta, como quería el mismo Bashar al-Assad. El 19 de enero fue la última vez que los dirigentes de la Administración Autónoma de Rojava se sentaron a negociar. Según informó la comandancia de las YPJ, les ofrecieron sobornos individuales —puestos, privilegios— a cambio de que traicionaran y entregaran el territorio. Es decir, al pueblo.
Pero los dirigentes de las FDS y las YPJ no son mercenarios ni soldados a sueldo; son revolucionarios que han entregado su vida entera a la lucha de su pueblo, que han cargado los cuerpos de miles de sus compañeros caídos. Ante la traición del supuesto “acuerdo”, regresaron a Rojava y declararon resistencia y movilización total en todas las partes de Kurdistán.
Rojava se defenderá. Los kurdos defenderemos Rojava. Las mujeres se defenderán contra la cultura de la violación y el feminicidio. Se defenderán desde sus comunas, desde sus barrios, desde cada centímetro que ocupamos en este planeta.
Porque lo que está en juego no es solo la Revolución de Rojava y existencia de los kurdos. Los ataques que inauguraron con el genocidio en Gaza y que ahora desatan sobre Rojava-Kurdistán —y muy probablemente en Irán— no son el caos espontáneo de los pueblos: son estrategias calculadas que se ejecutan según los intereses y bajo los planos maestros de las potencias imperialistas. Por eso no hay voluntad alguna de detenerlos, solo teatro diplomático, palabras vacías para dejarnos atrapados en la angustia de “quién dijo qué”. Pero lo verdaderamente macabro es esto: nos arrastran hacia el abismo que diseñaron meticulosamente (lo bautizan cínicamente como “nuevo orden mundial”).
Nos condenan, como humanidad, a habitar la oscuridad, a alimentarnos de desesperanza, a engullir odio, a tomar bandos en una guerra que no es nuestra, a festejar victorias ajenas, a enterrar muertos que no debieron morir. Y sin embargo, la continuidad misma de esta masacre de la esperanza es la evidencia más devastadora de que no tenemos bando: somos el trabajo desechable de la máquina de guerra del capital, la materia prima prescindible para las ganancias de los traficantes de armas, los cuerpos sacrificables para la construcción de los nuevos órdenes mundiales entre Estados. No construimos este sistema, no lo controlamos, pero sus engranajes giran con nuestra sangre.
Por eso mismo, la defensa de Rojava es la defensa de todos nosotros. Desde que llegué a América Latina, me he reunido con miles de personas para compartir lo que se está construyendo en Rojava, con la esperanza de fortalecerles. Me han definido como defensora de la autonomía de Rojava, título que cargo bajo el peso de amenazas concretas: el encarcelamiento que me acecha, la separación definitiva de mi familia, el exilio que me arrancó de mi tierra y mi gente. Y sin embargo, a pesar del dolor y el desarraigo, siempre concluyo con la misma certeza inquebrantable: es urgente —vital— multiplicar las luchas, las revoluciones, las comunas en sintonía política contra el capital, el Estado y el patriarcado. Cuando expreso esto, mi mente vuelve a una imagen que vi en mis tierras: miles de pájaros pequeños surcando el mismo viento. Ninguno choca con el otro, cada uno traza su propia trayectoria, pero todos se acompañan, todos son parte de la misma corriente invisible que los sostiene y los impulsa.
Les llamamos a unirse al viento de la resistencia de Rojava y a defender la vida.
Azize Aslan
20 de enero de 2026







