artes
(Español) Día 3 del Festival de cine “Puy ta Cuxlejaltic” – Caracol de Oventic
El Festival de cine “Puy ta Cuxlejaltic” (“Caracol de nuestra vida”) continuó el 3 de noviembre en el Caracol de Oventic, Los Altos de Chiapas, con un nutrido público de zapatistas, además de los invitados especiales y asistentes.
La sesión de la mañana comenzó con la proyección de Tierra de impunidad, del mexicano Diego Osorno y el peruano Luciano Gorriti. El documental explora la íntima relación entre el Estado y el crimen organizado en México.
(Español) Día 2 del Festival de cine Puy ta Cuxlejaltic – Caracol de Oventic, Chiapas
¿Es posible un público cinéfilo más numeroso, más atento, más entusiasta? No sabemos exactamente cuántos zapatistas están presentes en el festival de cine Puy ta Cuxlejaltic, convocado por el EZLN, que se celebra del 1 al 9 de noviembre en el caracol de Oventic, Los Altos de Chiapas. El Sup Galeano anunció unos 4 mil, y puesto que entre los dos auditorios caben 3 mil 800, y ambos están llenos, hay que creerle al Sup (de por sí, pues no tiene la costumbre de mentir, a menos que esté disputando mantecadas –su talón de Aquiles– con los niños zapatistas… pero esa es otra historia). Lo que sí sabemos es que mujeres y hombres, niñas y niños zapatistas de todas las edades, asisten con un interés ejemplar las muchas películas presentadas, que de alguna forma se entretejen con su propia experiencia y su propia lucha.
Este segundo día del festival inició con una serie de documentales producidos por los “Tercios compas”. Los Tercios compas nacieron en 2014 ante la necesidad de tener información y análisis verídicos en las comunidades zapatistas. Se trata de un gran colectivo de comunicadoras y comunicadores zapatistas que están rompiendo el cerco informativo y produciendo materiales para las propias comunidades.
Después se presentó el documental Semillas de Guamúchil, con dirección de Carolina Corral. El documental surge a partir de una investigación realizada por la antropóloga Rosalva Aída Hernández con mujeres reclusas del penal Atlacholoaya, en Morelos. El proyecto resultó en el libro Bajo la sombra del guamúchil: Historias de vida de mujeres indígenas y campesinas en prisión (lee o descarga aquí), la conformación de la Colectiva Editorial Hermanas en la Sombra, una serie radiofónica y este documental.





El primer día del Festival CompArte por la Humanidad 2018, en el caracol de Morelia, zona tzoj choj del territorio rebelde, lxs zapatistas salvaron al mundo con una inyección. Y así, entre las risas que la actuación de las y los artistas zapatistas provocó, surgió entre nosotrxs la pregunta: ¿Qué poción, qué fórmula, qué elementos curativos contendría la sustancia verde color de esperanza que llenó la gran jeringa zapatista? Y más: ¿Cuál fue la enfermedad que el análisis del gran colectivo de salud autónoma ha venido diagnosticando tras años (¿décadas? ¿siglos?) de pacientes estudios?
Desde hace ya tiempo el zapatismo viene anunciando lo que en su momento llamó la tormenta y que ahora (ahora que la tormenta está aquí) entendemos como el colapso, el apocalipsis, la enfermedad terminal del sistema. En la plenaria del encuentro de redes de apoyo al CIG el 5 de agosto, la Comandancia General del EZLN, en voz del Subcomandante Galeano, enumeró los principales ejes de dicha enfermedad terminal: la crisis ambiental, que a todas vistas nos está conduciendo a un colapso a nivel planetario; las migraciones de poblaciones que para el sistema son descartables, y que buscan alguna forma para sobrevivir; y el agotamiento de los recursos. Ante esto, lo que se observa es un repliegue antiglobalización conducido por la derecha mundial, por medio del cual el centro intenta crear islas (protegidas por muros físicos y virtuales) donde salvaguardarse de dicho colapso planetario. Para tal, el Estado se convierte en un estorbo cuya única utilidad es garantizar la seguridad para el capital, por medio sobre todo, aunque no exclusivamente, de la violencia.

