Desplazamiento forzado
El CNI denuncia complicidad entre el poder judicial y el grupo paramilitar ORCAO y advierte riesgos a la salud de las familias desplazadas
NIEGAN LIBERTAD EN AUDIENCIA AL COMPAÑERO FRANCISCO MORENO HERNANDEZ, MIENTRAS SE AGRAVAN LA SALUD DE LAS 8 FAMILIAS DESPLAZADAS DE JOTOLA, MPO. CHILON, CHIAPAS
A los pueblos de México y el mundo
A los organismo y colectivos defensores de derechos humanos
A las Redes de Resistencia y Rebeldía
A la Sexta Nacional e Internacional
A l@s frimantes de Una Declaración por la Vida, en los cinco continentes
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde
A los medios libres e independientes
A quienes caminan la palabra de la vida
20 de febrero de 2026
El Juzgado de Control y Tribunal de Enjuiciamiento del Distrito Judicial de Yajalón Agustín López Pérez, en complicidad con el grupo paramilitar ORCAO y el Ministerio Público, negaron la libertad al compañero Francisco Moreno Hernández en audiencia de vinculación a proceso, al argumentar que dejarlo en libertad podría representar un riesgo para las supuestas víctimas que lo acusan.
Mientras, las 8 familias desplazadas por el grupo paramiliar ORCAO encabezado por Juan Cruz Mendez, en compañía y con la protección de la Guardia Estatal de Chiapas, INPI y Tribunal Agrario, comienzan a sufrir de enfermedas por las condiciones y grave situación que estan viviendo.
Por lo que hacemos responsable a los tres niveles de gobierno, el Tribunal Agrario, la Fiscalía General del Estado de Chiapas y el Poder Judicial del Estado de las graves violaciones continuadas que estan sufriendo nuestros hermanos indígenas tzeltales del Congreso Nacional Indígena en Chiapas.
Manteniendo preso a nuestro hermano Francisco Moreno Hernández por un supuesto despojo de dos ejidatarias del ejido de Jotalá y supuestamente del panteón del ejido, cuando dichas tierras nunca han sido ocupadas por nuestros hermanos y, en cambio, fueron desalojados de las tierras recuperadas en 1994 que mantenían en posesión y con trabajo común desde hace mas de 30 años. Presentando un corrupto peritaje topográfico e inspección judicial sobre tierras que no son las que poseen los compañeros del CNI y con ello justifican el despojo agravado del que los acusan, el cual nunca les fue notificado de la apertura de la carpeta de investigación con el pretexto de que, esta muy lejos la zona y en la región se encuentran organizaciones zapatistas que se ponen muy agresivas.
Hacemos un llamado a nuestras hermanas y hermanos de México y el mundo para que exijan la libertad inmediata de nuestro compañero del Congreso Nacional Indígena Francisco Moreno Hernández y el regreso de nuestros hermanos a las tierras que les pertenecen, debiendose garantizar las condiciones adecuadas para su regreso.
¡LIBERTAD PARA FRANCISCO MORENO HERNANDEZ!
¡REGRESO DE NUESTRAS HERMANAS Y HERMANOS DESPLAZADOS A SUS TIERRAS!
¡POR LA RECONSTITUICION INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MAS UN MEXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDIGENA
Preliminary Report Questions the Security Strategy in Chiapas
On December 8, 2024, a new government for Chiapas took office and announced the implementation of a “new” security strategy in response to the violence stemming from territorial and social disputes among organized crime groups. With a major communication campaign and under the narrative of a “recovered peace,” it has promoted in 2025 a partial decrease in some crime indicators and has deployed various security operations. From the Border Region Working Group, we ask ourselves whether the security strategy implemented by the government of the state of Chiapas seeks peace or pacification. Rather than achieving peace, pacification seeks to impose social control through the use of force. In the Sierra–Border Region of Chiapas, along the border with Guatemala, this strategy has not succeeded in curbing the violence crisis. On the contrary, throughout this year the situation is different: an increase in cases of families in forced displacement — both internal and toward the neighboring country — and in forced disappearances. These acts of violence, along with ongoing territorial disputes and the active presence of armed groups, reveal a far more complex panorama than that portrayed in official statements.













