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[:es]Mumia Abu-Jamal: La ilusión de la medicina correccional[:en]Mumia Abu-Jamal: The illusion of correctional medicine[:]
[:es]Por Mumia Abu-Jamal
[podcast]http://fsrn.org/wp-content/uploads/2017/04/20170403Mumia-CorrectionalMedicine.mp3[/podcast]
En el inframundo de las prisiones de Estados Unidos, hay que deshacerse de todas las suposiciones médicas que uno trae del llamado mundo libre. Hemos sido condicionados a ver a las enfermeras como dulces fuentes de consuelo y a los doctores como personas dedicadas a curar a los enfermos y aliviar nuestro dolor.
En prisión, nuevas reglas rigen la medicina y la atención médica. Aquí el dinero manda. Las personas enfermas son prácticamente ignoradas.
Esto puede parecer severo, pero les aseguro que la realidad es aún más severa.
Hace poco escribí sobre un abogado autodidacta en prisión que se llama Dennis ‘Solo’ McKeithan y su batalla para recibir tratamiento para el doloroso trastorno nervioso conocido como culebrilla. Mientras leí la transcripción del proceso, encontré los notables comentarios y preguntas del juez instructivos. Él preguntó esencialmente si la empresa contratada por el Departamento de Correcciones (DOC) para proporcionar atención médica tendría un conflicto, porque como una empresa privada, sus intereses eran ganar dinero al negarse a proveer los medicamentos que los presos necesitaban. El testigo negó la sugerencia, pero el juez había tocado un nervio.
Desde el año 2015 hasta la fecha, mis abogados y yo hemos estado exigiendo un tratamiento verdadero para mi infección de Hepatitis C. Inicialmente el DOC presentó una falsa declaración jurada para justificar que un magistrado federal desechara mi demanda. El DOC argumentó que mi Hepatitis iba bien, que podría durar años sin tratamiento.
Un juez federal no estaba de acuerdo con esto y celebró una audiencia que demostró la falsedad de la declaración jurada. Unos meses después, el mismo juez declaró que el protocolo del DOC era anti-constitucional.
El DOC respondió que mi Hepatitis C estaba en un nivel bajo. De nuevo, el juez discrepó, declaró anti-constitucional el protocolo por segunda vez y ordenó mi tratamiento. El DOC esencialmente hizo caso omiso del dictamen durante casi dos meses.
A principios de esta semana, me hicieron análisis adicionales. Los resultados acaban de llegar. No sólo tengo Hepatitis C muy avanzada, sino también cirrosis del hígado, llamado F4, porque el DOC no quería gastar el dinero para tratar mi infección. El DOC dijo que le costaría seis cientos millones de dólares.
A mí solo me puede costar la vida.
Desde la nación encarcelada soy Mumia Abu-Jamal.
–©’17maj
31 de marzo de 2017
Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México[:en]Imprisoned journalist and FSRN commentator Mumia Abu-Jamal has scored a decisive, and possibly life-saving, legal victory in his two-year-long fight to receive effective treatment for Hepatitis C. The case, Abu-Jamal vs. Wetzel, has broader implications for prisoners in need of life-saving medical treatment. In this commentary, Mumia Abu-Jamal describes the state of healthcare behind bars and the hospital and courtroom odyssey that resulted in the order that he receive Hep C treatment beginning this week.
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The illusion of correctional medicine.
By Mumia Abu-Jamal | Prison Radio
In the netherworld of American prisons, one must jettison any medical assumptions one brings in from the so-called free world. We’ve been conditioned to see nurses as sweet sources of solace, and doctors as people dedicated to healing the sick and easing our pain.
In prison, new rules govern medicine and care. Here, money is master. The ill are all but ignored. This may seem harsh, but I must assure you, reality is even harsher.
Recently, I wrote of jailhouse lawyer Dennis “Solo” McKeithan and his battle to get examined and treated for the painful nerve disorder known as shingles. As I read this trial transcript, I found the remarkable comments and questions by the judge instructive. He asked, essentially, if the company hired by the DOC to provide healthcare had a conflict because, as a private company, its interests were to make money by refusing to provide medications needed by prisoners. The witness denied his suggestion, but the judge had hit a nerve.
From 2015 to today, my lawyers and I have been demanding real treatment for my Hepatitis C infection. The DOC initially filed a false affidavit, which justified a U.S. magistrate’s dismissal of my own suit. The DOC argued that my Hepatitis was fine, that it could go years without treatment. A federal judge disagreed and held a hearing which showed the affidavit was false, and months later declared the DOC, it’s so-called protocol, was unconstitutional.
The DOC fought back, arguing that my Hep C was at a low level. The judge, again, disagreed, declared the protocol unconstitutional a second time, and ordered my treated.
The DOC essentially ignored the court order for close to two months, and earlier this week subjected me to more testing. Well, the results just came back. Not only do I have advanced Hepatitis C, I have cirrhosis of the liver, call F4, because the DOC didn’t want to spend the money to treat my infection.
The DOC said it would cost them $600 million dollars. It would only cost me my life.
From Imprisoned Nation, this is Mumia Abu Jamal.[:]
[:es]Día 2: Los muros del capital, las grietas de la izquierda[:]
[:es]
Los muros del capital, las grietas de la izquierda
13 de abril de 2017
San Cristóbal de Las Casas
Cideci / Universidad de la Tierra Chiapas
“AHORA NOS TOCA A NOSOTROS APOYAR”
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Jueves 13 de abril.- Este día la Comisión Sexta del EZLN, Gilberto López y Rivas, Arturo Anguiano, Carlos Aguirre Rojas, Sergio Rodríguez Lascano y la Mexican Solidarity Network compartieron sus experiencias y reflexiones para continuar agrietando los muros del capital.
Apenas una hora después de que Tom Hansen, de la Mexican Solidarity Network, destacara la paciencia y la pasión de la militancia zapatista como un ejemplo para construir comunidad, solidaridad y autonomía en tanto centros de la vida cotidiana, el Subcomandante Insurgente Moisés anunció que, tras vaciar sus bolsillos y no hallar euro, las comunidades zapatistas acordaron trabajar en colectivo para juntar un total de 3,915.5 kg. de café limpio y tostado para mandarlo a los hermanos migrantes, para que sean ellos quienes allá se organicen y vean cómo volver el café resistencia y rebeldía:
“Los migrantes no se fueron porque quisieron, sino porque ya no pudieron estar en su finca, mejor conocida como país -inició su participación el Sub Moisés-. Nosotros los comandantes y comandantas, y bases de apoyo somos iguales que ellos, nuestros hermanos migrantes son parte de nosotros, pero está cabrón lo que les va a pasar, era su pensamiento de los compañeros y compañeras del EZLN frente a las acciones de Trump contra el pueblo migrante. Por lo cual en reunión de las bases de apoyo Zapatistas, se tomó la decisión de apoyarles”.
Gilberto López y Rivas apuntó que conocer a los dominadores, quienes adquieren ahora un rostro fascista, continúa siendo una tarea pendiente del pensamiento crítico. Ante un terrorismo global de Estado que no respeta ningún derecho con tal de apretar las tuercas de la dominación, López y Rivas esbozó la necesidad de retomar una hegemonía popular (incluso hizo alusión al concepto <<Nación-Pueblo>>) construida a partir de los distintos ejercicios Autonómicos. Sólo así, con una resistencia integral, independiente y unida que contenga un programa mínimo, podrá hacerse frente al fascismo del siglo XXI. Para Gilberto López y Rivas, la propuesta de conformar un Concejo Indígena de Gobierno podría avanzar hacia este horizonte. “No tenemos otra opción que hacer retemblar en sus centros la tierra”, concluyó.
En su participación, Sergio Rodríguez Lascano señaló las mutaciones más recientes del sistema productivo capitalista. Tras desmantelar conquistas sociales urbanas y rurales y destruir el mayor número de procesos comunitarios posibles, el capital habría realizado una deslocalización de sí hacia países “en desarrollo”, que al final terminaron siendo economías de enclave listas para ser completa y abiertamente extraídas. En tal reconfiguración capitalista, los nuevos mandones son aquellas grandes compañías transnacionales cuyos accionistas, dispersos y conectados en el mundo, terminaron formando una suerte de transnacionalismo rizómatico líquido. Es decir, compañías que, más allá de tener dueños, tienen ahora por mandones a accionistas que a la vez son accionistas de otras empresas transnacionales, lo que, por citar un ejemplo, explicaría que 25 empresas posean hoy más capital que el PIB de Estados Unidos y Japón juntos.
Bajo este panorama, Lascano resaltó que, con el Brexit y el ascenso de Trump, no estaríamos regresando a la fase anterior a este proceso neoliberalista, sino que este momento de extracción –ahora amurallado– se volverá aún más extremo. Por todo ello, en una época en dónde ganar un gobierno se vuelve acaso un asunto decorativo, la izquierda tendría que comprender –continuó Lascano– que la gran tarea pendiente es generar organización social y autogestión económica, ello para tumbar esa cuarta pared del escenario social que impide que unos sean actores y otrxs espectadores. Si la agenda del poder no es la nuestra, y las cosas se cambian realmente en la calle y no en las instituciones, Lascano enfatiza que la propuesta de conformar un Concejo Indígena de Gobierno podría generar una nueva red que construya con su propia fuerza lo común, lo parejo y lo comunitario. Si lo bueno de las catástrofes –continuó Lascano– es que obliga a la gente común a actuar en común, esta propuesta aumentaría la capacidad de que el apocalipsis extremo capitalista no nos lleve entre las patas. “En tiempos mórbidos es necesario reencantar a los de abajo por medio de la práctica y las ideas”, lanzó Sergio.
En el final de la jornada, el Sub Moisés reiteró que “el enemigo capitalista no nos va a dejar, no va a permitir que sea el pueblo, mujeres y hombres los que van a mandar, jamás lo van a permitir (….) El enemigo capitalista no va a dejar de explotarnos, no nos va a explotar a medias, no va a haber nada más que el pueblo, mujeres y hombres que tienen que organizarse”. “Así como en el ’94 nos apoyaron, creo que ahora nos toca a nosotros apoyar, de decirle al pueblo que luche con resistencia y rebeldía porque ya no les queda de otra”, concluyó el Subcomandante Insurgente Moisés.
Gilberto López y Rivas
[podcast]https://radiozapatista.org/Audios/rzchiapas/gilbertolopezyrivas.mp3[/podcast]
Tom Hansen
[podcast]https://radiozapatista.org/Audios/rzchiapas/mxsolidaritynetwork.mp3[/podcast]
Sergio Rodríguez Lascano
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Arturo Anguiano
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Carlos Aguirre Rojas
[podcast]https://radiozapatista.org/Audios/rzchiapas/carlosaguirrerojas.mp3[/podcast]
Subcomandante Insurgente Moisés
[podcast]https://radiozapatista.org/Audios/rzchiapas/supmoisesdiados.mp3[/podcast]
Video – Primera sesión:
Video – Segunda sesión:
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