mujeres
Carta al colectivo «Llegó la hora de los pueblos»
Al Colectivo “Llegó la Hora de los Pueblos”.
Reciban un saludo caluroso de parte de la Coordinación del Congreso Nacional Indígena/Concejo Indígena de Gobierno (CNI/CIG). Les escribimos para solicitar su apoyo en una situación similar a la de nuestr@s herman@s zapatistas en su Travesía por la Vida Capítulo Europa.
Como es público y como seguramente ustedes sabrán, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, parte integrante del Congreso Nacional Indígena (CNI), invitó a este último para participar con una Delegación en la Travesía por la Vida Capítulo Europa, lo que gustosamente aprobó, de acuerdo a nuestros modos, una Asamblea Nacional del CNI realizada en el digno pueblo de Tepoztlán, Morelos, los días 23 y 24 de enero de este año.
Decidimos participar con gusto en esta significativa travesía porque estamos claras y claros de la importancia histórica de esta. En estos momentos desnudar la perversión y manipulación con que los poderosos tratan la conquista de nuestros pueblos, defender la vida, asumir una posición anticapitalista y acercarnos a las luchas y resistencias de la Europa de abajo, de los de abajo y las de debajo de este mundo, resulta crucial.
Es el caso qué decidimos integrar una delegación representativa de las resistencias de nuestros pueblos, una delegación que pueda ser la voz de las luchas y la vida cotidiana de los pueblos originarios que integran el CNI. Esta delegación se integra con hermanas y hermanos de toda la geografía nacional, con hermanas y hermanos que resisten el mal llamado tren maya, el corredor transismico, el Proyecto Integral Morelos, la minería rapaz, el represamiento de los ríos, el despojo de tierras, el acaparamiento del agua, en fin, la destrucción sin límites de la tierra para provecho de unos cuantos capitalistas en su afán de ganancias, claro está, siempre apoyados por los malos gobiernos que son cómplices y capataces de sus acciones y de sus decisiones.
A partir de su nombramiento nuestras delegadas y delegados han iniciado los trámites legales para poder viajar a Europa y así acompañar la travesía zapatista. Sin embargo, nos hemos tropezado con trámites y obstáculos burocráticos de todo tipo, impregnados de racismo y desprecio, en la búsqueda del pasaporte ante la oficina llamada secretaría de relaciones exteriores.
Con razones risibles y racistas han negado el pasaporte a cinco de nuestros delegados y delegadas, qué son los siguientes:
1.- Isabel Valencia Hernández, delegada de la comunidad otomí en la ciudad de México.
2.-Pedro Cayetano González, delegado náayeri/wixarika de Nayarit.
3.- Romualda Hernández Hernández, delegada nahua del Istmo de Veracruz.
4.- Norma Ramírez Chocolatl, delegada nahua de la región volcanes en Puebla.
5.-Marcela Méndez Hernández, delegada del Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil en Calakmul, Campeche.
A ellos les han negado el pasaporte por razones casi absurdas: en un caso porque la mamá de nuestra delegada no tiene registrada su acta de nacimiento en Internet; otro caso es similar; en otro caso porque nuestra delegada presenta un acta de nacimiento de su hermana que no contiene los datos de sus padres.
Y un último ejemplo que ilustra el racismo y el desprecio con el que los gobiernos han tratado a nuestros pueblos en este país de condición colonial: en los años 80 del siglo pasado, mediante un Decreto Presidencial de Salinas de Gortari, impusieron que Isabel Valencia Hernández y muchos otomíes más de la región de Amealco, cambiaran sus apellidos porque no eran del agrado de las dependencias de gobierno. Ahora le niegan el pasaporte porque sus apelllidos no coinciden con los de sus papás y por una serie de razones absurdas.
Vemos entonces qué este país que se llama México es para unos cuantos, no para nosotros, no para nosotras; por nuestro color de piel, por nuestra cultura, por qué no tenemos acceso a las tecnologías o simplemente porque a un funcionario mediocre se le ocurrió que nuestros apellidos no resultaban convenientes para el México del “primer mundo” que los de arriba soñaban. Vemos entonces que México es un país de condición colonial donde nosotras y nosotros somos de segunda, importamos poco o más bien nada a los mandones que están en el gobierno.
Así las cosas nos dirigimos a ustedes con la confianza que les tenemos para pedirles piensen que se puede hacer y cómo lo hicieron nuestros hermanos zapatistas les pedimos ese apoyo para denunciar lo que les platicamos y ver si los funcionarios de gobierno tienen tantita vergüenza y se acuerdan de ese México que es el México de los pueblos originarios, geografía y raíz de eso que llaman la nación.
Reciban nuestro abrazo fraterno y esperamos verles pronto y llevar, como nos lo pidieron nuestros pueblos y nuestros hermanos zapatistas, palabras de resistencia, de rebeldía y de esperanza a la Europa de abajo, la que es rebelde, la que no se deja.
ATENTAMENTE
MÉXICO, A 17 DE JUNIO DE 2021
NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOSTROS
POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
POR LA COORDINACIÓN DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA/CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO
MA. DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ
Seis militares en retiro y ex policías fueron ligados a proceso, vinculados en el Diario Militar
Por Lourdes Álvarez Nájera
El juez de Mayor Riesgo B, Miguel Ángel Gálvez, ligó a proceso a militares en situación de retiro y expolicías, por asesinato, desaparición forzosa, intento de asesinato y delitos de deberes contra la humanidad, que habrían sido cometidos entre 1983 y 1985.
Los señalados son: Edgar Corado Samayoa, ex especialista del Estado Mayor Presidencial (EPM), sargento mayor especialista; a Rone René Lara, Sargento mayor especialista; a José Daniel Monterroso Villagrán, Sargento mayor especialista Estado Mayor de la Defensa Nacional, al coronel Jacobo Esdras Salán Sánchez, subdirector del centro de adiestramiento Kaibil; a Enrique Cifuentes de la Cruz, Comisario de la Policía Nacional (PN) y jefe de la Oficina de Responsabilidad Profesional de la PN y a Edgar Virgilio de León Sigüenza, Cabo especialista.
Todos están vinculados con el caso conocido como Diario Militar o Dossier de la Muerte, en el que se documentan las fichas de al menos 183 personas que fueron perseguidas, vigiladas, señaladas, torturadas y detenidas desaparecidas, según organizaciones de derechos humanos y querellantes que señalan a los acusados.
La audiencia para conocer el tipo de medidas de coerción o para saber si quedarán en prisión preventiva, se aplazó para mañana jueves a las 8:30 de la mañana.
Séptimo día de audiencias
El séptimo día de audiencia de primera declaración inició con la intervención del abogado Francisco Javier Gallardo, defensor de Edgar Corado Samayoa, acusado de desaparición forzada, asesinato, asesinato en grado de tentativa y delitos contra los deberes de humanidad, debido a que durante el día 6 de la audiencia la mayoría de los abogados logró argumentar y solo quedaba pendiente la defensa de Corado.
El defensor señaló, al igual que sus antecesores, lo que consideró una serie de inconsistencias y cuestionó la autenticidad del diario militar, así como un peritaje denominado archivístico. Dijo que el Diario Militar fue entregado a Kate Doyle, luego de pagar 2 mil dólares a un militar. “Impunidad no se combate con impunidad” señaló y destacó que el archivo se sustrajo de manera ilegal.
“Las pruebas de un delito fueron obtenidas de manera ilícita”.
Otro de los argumentos se refería a que “Esto fue un conflicto armado interno, no fue guerra. Pido falta de mérito por el delito imputado” y solicitó, en atención al principio de “beneficio al reo”, que solo se vinculara a Corado por desaparición.
Juez Gálvez: todas las declaraciones tienen para mí un sentido
Durante su argumentación el juez Miguel Ángel Gálvez se refirió a tres testimonios, entre ellos los de una joven mujer Amatitlán, que logró identificar a personas que perseguían y vigilaban a un comité de vecinos. Ella dio testimonio de que luego esos vecinos comenzaron a aparecer muertos. Ella después fue secuestrada por personas vestidos de policías. ”El Estado estaba militarizado”, indicó Gálvez.
El relato de esa joven narra a detalle el secuestro, torturas con choques eléctricos y constantes violaciones sexuales a las que fue sometida.
“Le presentaron dos opciones, colaborar con el ejército o moriría. Ella por supuesto firmó ese acuerdo pero tenía que informar de todo, a dónde iba, cuándo y con quién. Siempre la iban a vigilar”, dijo.
“Miren las características de esta declaración”, dijo el juez.
Quince días después de estar libre llegaron a pedirle informe a la puerta de su casa. Esto sucedió así durante dos años más.
El juez también habló del testimonio de Aura Elena Farfán y el secuestro de su hermano Rubén Amílcar Farfán y como surgió la idea de crear el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) sobre el que también existió vigilancia.
En ese mismo testimonio se hizo referencia a Rosario Godoy de Cuevas, la violación y asesinato, y el de su pequeño hijo de 1 año, al que también torturaron arrancándole las uñas. ¿A qué nivel se llegó porque no existía control?, reflexionó el juez.
Gálvez también se refirió al testimonio de Wendy Santizo, quien declaró el 11 de junio 1999 que cuando ella tenía 9 años llegó a su casa junto a su pequeño hermano y vio a personas de civil atrancando la puerta. Querían que los niños les dijeran dónde estaban sus papás, la amenazaron con dispararle a su hermano si no decía.
Uno de esos sujetos la tiró a la cama, la tocó y abusó de ella.
“¿De qué conflicto armado estamos hablando?, ella era una niña de 9 años”, comentó el juez, al afirmar que la relación y el patrón se pueden corroborar.
Sobre los argumentos de la defensa de los exmilitares y expolicías, en relación con la autenticidad del Diario Militar, dijo que no se entregaron archivos militares ni del centro médico militar a organizaciones que los solicitaron ni a la comisión de esclarecimiento histórico.
Información desclasificada dice que se podían tomar medidas a discreción en contra de las personas que eran consideradas guerrilleras, señaló Gálvez.
Sobre el delito de desaparición forzada, comentó que es continuo y se sigue cometiendo en la medida en que no se sepa el paradero de las víctimas.
“Ese delito priva de la vida, de la víctima sin dejar rastro alguno, es un delito que deja a una madre, a una esposa, esposo, esperando que una noche ingrese aquel hijo que ya nunca apareció”.
“La mamá estará pendiente todas las noches de ese hijo. Había padres y madres que no se querían ir de la casa pensando que llegaría su hijo. Desparecer a una persona es como si el aire se la llevara y nadie sabe más de ella, por eso este delito rompe los esquemas”, dijo Gálvez.
Al contexto social y político sobre los años 70, 80 y 90, hasta que se firmaron los Acuerdos de Paz, el juez añadió que se pedía documentos de identificación de vecinos catalogados como subversivos o guerrilleros, al padrón electoral y otras instituciones, se usaban fotografías de cuando llegaban a sacar las cédulas.
Se usaban sobrenombres para ocultar la identidad de los captores, porque se llevaban a la gente en paneles blancas sin presentarla ante tribunales.
“Cómo dicen que hay gente que no se va a recordar de lo qué pasó hace más de 30 años, si hubo personas que los torturaron o violaron. Una mujer nunca olvidará si la violaron”
En ese tiempo también se presentaban procesos y denuncias por los delitos pero no pasaba nada, eso habla de procesos conexados que se pueden cotejar en el diario militar.
No puedo decir que el diario es ilegal o que no es real. Esta fase no es para conocer eso. Se le debe dar un plazo al MP para que investigue, destacó el juez Gálvez.
Hasta por los peritos estaban protestando, no me puedo meter ahora con ese tema ahora. Y existen testigos con reserva de datos porque la ley los permite”, argumentó.
Dijo que en este momento no está valorando ningún tipo de prueba y explicó sobre la resolución que no estaba prejuzgando si alguien es culpable o inocente.
“Lo importante del proceso es que reconstruyen los hechos. El diario militar es un elemento no es por lo cual se dicta esta sentencia”
En las afueras del Palacio de Justicia, familiares de las víctimas del Diario Militar que pedían una resolución que ligara a proceso a los acusados durante el desarrollo de la audiencia exigían: “Confiesen, digan en dónde están los detenidos desaparecidos”. “Los criminales buscan amnistía, Nosotros exigimos Justicia”, señalaba una manta.
En las gradas fueron colocadas las imágenes con los rostros de las 183 personas incluidas en dicho dossier.











