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texto por Aî Daki y Susana / video de Susana

El 3 de noviembre del 2020 se realizó la toma simbólica de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

Como narra el comunicado difundido a la par de la acción “mujeres y disidencias nos encontramos haciendo esta toma simbólica de la Defensoría de los Derechos Humanos del pueblo de Oaxaca, como una forma de apoyo a las madres de víctimas de violencia sexual y feminicidios, a colectivos feministas de diferentes corrientes ético-políticas y mujeres Otomí, quienes el 4 de septiembre tomaron las instalaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en la Ciudad de México”.

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Dichas tomas simbolizan una muestra de nuestra digna rabia a la inutilidad del estado y la incesante violencia hacia las mujeres y todes aquelles que se han vuelto una amenaza para el régimen neoliberal, capitalista heteropatriarcal y heterosexista. Este momento en la historia, ha comenzado con una mujer atada a una silla pidiendo justicia, representa un punto de quiebre para el movimiento feminista y disidente, por lo que hoy, aquí en Oaxaca nos volvemos a unir a este grito colectivo lleno de frustración, coraje y valentía para decir ¡YA BASTA!

Al calor de un aquelarre y desde la consigna “Las calles y las noches son nuestras”, mujeres y disidencias marcharon por las calles marcando en el asfalto las huellas de las mujeres asesinadas y desaparecidas. También se hizo presente el fuego de las que ya no están y se escucharon las voces de tierna rabia de Mare Advertencia Lírica, Doma Press y Yadhii Boz.

Se escuchó el grito colectivo que denuncia cotidianamente la violencia patriarcal y heterosexista que ha causado más de 463 feminicidios en lo que va del año en Oaxaca.

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El grito de “Juntas somos fuego”… retumbó en apoyo a las compañeras de la Casa Refugio “Ni una menos”, a las compañeras Otomíes que mantienen tomadas las instalaciones del INPI y a todas aquellas que desde las periferias resisten diariamente.

Por ello, seguiremos buscando las formas, nuestras formas de hacer que nuestro grito llegue a las mujeres y no binaries, que se encuentran en las sombras buscando pruebas de que otros mundos son posibles, y ¡lo son! La realidad cambia con el hecho de que estemos aquí, con el impulso de las acciones que las compañeras y compañeres en la CDMX y en otros estados han hecho y con emoción de observar qué más puede prender nuestra amorosa llamarada.

Consulta el comunicado completo aquí