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Xochitl Leyva Solano

Rumbo al 8M. “El siglo XXI es el siglo de las mujeres…” ¿Dónde estamos, de dónde venimos  y juntas hacia dónde vamos?

“Esta no fue solo una conferencia, hemos vivido juntas todos estos días…”
(Compañera kurda, Conferencia de Mujeres, Bogotá, febrero 2026).

No es casual que oigamos repetidamente a través de los medios masivos de comunicación las voces de los hombres jefes y funcionarios de Estado. Dichas voces una y otra vez se amplifican hasta saturarnos. Ello es parte de la guerra mediática y de la guerra cognitiva que nos dicta qué oír, qué ver, qué saber para desde ahí imponernos cómo sentipensar, actuar y soñar. En nuestras pantallas de celulares, de computadoras y de televisión entran uno tras otro las noticias replicando los mensajes de Donald Trump (Presidente de los Estados Unidos), los discursos de Mark Carney (Primer Ministro de Canadá) o de Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos). Hace un mes, desde el Foro Económico de Davós (Suiza), Mark Carney afirmó que como humanidad estamos en una ruptura y no solo en una transición, habló del Nuevo Orden Mundial refiriéndose al fin de una era. Era que arrancó, dijo, después de la Segunda Guerra Mundial estableciendo un sistema, reglas y un aparato internacional que se fue atrofiando hasta el punto de no poder parar expedita y eficientemente guerras de ocupación tales como la ejecutada por Rusia en Ucrania o el genocidio israelí sobre el pueblo Palestino.

Hace unos días, al caracterizar ese Nuevo Orden Mundial, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich (Alemania), hacía alusión a la migración masiva que transforma y desestabiliza Occidente (sic) por lo que, agregó, se deben controlar las fronteras nacionales. Él mismo aclaró que no era cuestión de odio sino de soberanía nacional. Rechazó también la idea difundida en los encabezados de periódicos de estar al fin de la Era Trasatlántica, refiriéndose a la colaboración entre Estados Unidos y Europa y, añadió, que “los norteamericanos somos hijos de Europa” y queremos revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia de la humanidad, refiriéndose a la civilización Occidental. ¿Qué tiene que ver todo esto y lo que pasa justo ahora en Medio Oriente y el mundo con la Conferencia de Mujeres “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida convocada por la Red de Mujeres Tejiendo Futuro (Network Women Weaving the Future, WWF por sus siglas en inglés) que concluyó este 15 de febrero de 2026 en Bogotá? Tiene mucho que ver. Me explico.

Primero

Ante la saturación de voces masculinas de Estado, las mujeres y las diversidades sexo-genéricas de los abajos y en medios, de las izquierdas y los feminismos que asistimos a la conferencia, rompimos el cerco político y mediático y, con nuestra juntanza, contribuimos a agrietar, una vez más, las fronteras nacionales que nos quieren encerradas en sus límites con sus reglas y agendas. Viajamos autogestivamente kilómetros y kilómetros para encontramos y hablar de nuestras urgencias y necesidades de cara a los despojos, las violencias y las guerras en curso.

Como dijo una compañera, a pesar de la distancia kilométrica que nos separa, nos teje el dolor causado por esas guerras y violencias ejercidas en nuestros cuerpos-territorios, personales y colectivos. Se refería a las guerras y violencias no solo actuales sino también históricas causadas por los proceso de colonización en Abya Yala y de Kurdistán, regiones del mundo que se tejieron en esta conferencia.

En los paneles, talleres y mesas compartimos cómo, cuándo y dónde estamos poniendo la cuerpa, revitalizando y politizando nuestra ancestralidad, haciendo carne nuestras economías alternativas y trabajando para nuestra sanación colectiva y personal. A la colonización, al patriarcado y  al capitalismo les identificamos como el “enemigo común” que enfrentamos. La diversidad de sentipensamientos de esta conferencia fueron amplificados por la comisión de prensa y comunicación y pueden ser oídos y vistos en cualquier momento porque están colgados en los medios de la conferencia y en un sin fin de los medios libres que sororalmente la acuerparon.

Segundo

Y si hablamos del Nuevo Orden Mundial, traigamos a colación lo que dijo otra compañera; sintetizando el espíritu compartido a lo largo de estos días, ella afirmó que “el siglo XXI es el siglo de las mujeres”. Ello me recuerda lo que dijo, a principios del siglo XX, el activista afrodescendiente norteamericano W. E. B. Du Bois quien aseveró que el problema del siglo XX sería “la línea de color”, prefigurando así el tinte racial y racista que tendrían los conflictos globales de ese siglo. Ahora, en el primer cuarto del XXI, afirmar que este es el siglo de las mujeres se puede entender en el sentido mencionado por la compañera feminista comunitaria maya kiché, Lolita Chávez, quien señaló que “estamos en nuestro tiempo, en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro tejido y nadie podrá arrebatárnoslo”. A la vez puede remitirnos al conflicto que se presenta en el mundo ante los avances y retrocesos de las luchas de las mujeres y las diversidades sexo-genéricas en las calles, en las familias, en las instituciones y en las leyes. Avances que retan las fuerzas conservadoras, de derecha, de extrema derecha o fundamentalistas que operan tanto en Kurdistán y Medio Oriente como en Abya Yala.

Tercero

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó renovar la “civilización occidental”. Algo que puede ser visto como parte estratégica del actual expansionismo imperialista norteamericano y en oposición al expansionismo chino. Las participantes de esta conferencia mostraron con sus propias luchas los límites y contradicciones internas de esa civilización y la retaron poniendo al centro las culturas y civilizaciones milenarias de las cuales ellas mismas son/somos descendientes y herederas.

No es menor la fuerza contrahegemónica de esta juntanza de mujeres y disidencias. Abundo. Como sabemos, la dimensión milenaria de Kurdistán antecede a la formación de los cuatro Estados-nación que hoy la ocupan: Turquía, Siria, Irak e Irán. Sus raíces neolíticas se ubican 10 o 12 mil años antes del presente y sus asentamientos más antigüos datan de 6 a 8 mil años. El kurdo es un pueblo vivo y vibrante hasta el día de hoy, en tiempos pasados fue una organización societal sin Estado pero con una lengua y cultura propia, con sistemas propios de organización tribales y comunitarios, con creencias preislámicas, visiones del mundo ligadas a la tierra y a las montañas así como emergidas de sus prácticas de pastoreo y agricultura.

Los kurdos y kurdas históricamente han practicado su defensa ante invasiones de imperios tales como los persas, romanos, árabes y otomanos. Han luchado por sus derechos identitarios y por su liberación en diferentes momentos, formas y lugares de su vasto territorio. Baste señalar que las mujeres kurdas con las que nos reunimos en esta conferencia son parte de esa larga historia de resistencias y, en particular, son parte del movimiento libreción de Kurdistán liderado por ideas de Abdullah Öcalan.

Como nos comparte en su texto la colega kurda Azize Aslan, estamos frente a un movimiento popular de amplia base social nacido originalmente con una perspectiva nacionalista marxista-leninista cuyo fin era fundar el Estado kurdo socialista pero, desde la captura de su líder Öcalan, en 1999 y, sobre todo, a partir de 2003, el movimiento se ha venido transformando y volcado hacia la construcción del confederalismo democrático, caracterizado por la lucha contra la jerarquía, el patriarcado, el Estado y la propiedad privada.

El confederalismo democrático ha puesto al centro a la mujer, a la ciencia de la mujer y de la vida (Jineoloji), a la autodefensa legítima e integral, a las cooperativas para la gestión de la vida y a las academias para la formación no elitista de las bases. Todo ello da sustento a lo que el movimiento llama la autonomía democrática, misma que, desde 2012, tomó cuerpo y carne en Rojava (Norte de Siria) en medio de una guerra cruenta y atroz que suele invisibilizarse, desconocerse u olvidarse. De hecho le pregunto al lector/lectora ¿qué tanto sabe sobre la fase actual de la ofensiva militar siria contra los kurdos? A la vez le invito a leer al respecto el texto: https://vientosur.info/por-que-defender-rojava/

En una de las plenaria de la conferencia, una compañera kurda comentó: “No somos un movimiento dogmático” y así lo mostró el proceso compartido en el taller sobre “Jineoloji”, donde otra compañera kurda nos explicó a las asistentes cómo al principio tuvieron un partido de mujeres (el Partido de la Liberación de las Mujeres del Kurdistán, PAJK por sus siglas en kurdo), mismo que formaron no para entrar en las elecciones sino para llevar a cabo la formación de las mujeres del movimiento dentro de los principios básicos de su lucha de autodefensa y de liberación. Principios que sintetizó así: la defensa del territorio como autodefensa integral no militarista, la lucha contra la mentalidad dominante, el fomentar queremos a nosotras mismas, el trabajar como mujeres en la dimensión ética o moral de nuestra sociedades así como en la dimensión estética o de la belleza; aspecto con el cual el sistema patriarcal también juega. Destacó el papel que juega la crítica y la autocrítica en todo momento.

En el contexto de la Revolución de Rojava (2012), inspiradas en las ideas de Abdullah Öcalan y luego de muchas discusiones dadas entre 2008 y 2015 dentro del movimiento de mujeres kurdas, se fundó la Academia Jineoloji. En esta conferencia y en diferentes partes del mundo, la Academia Jineoloji ha servido como una inspiración y un espejo. Muchas participantes de esta conferencia ya la conocen a fondo, otras apenas se están informado. Pero como dijo la compañera kurda en el taller: Jineoloji, como ciencia de la mujer y la vida se opone al patriaracado, al Estado y a la ciencia positivista. Y agregó: “nosotras vemos la ciencia con los ojos de nuestras madres que tienen su conocimiento y partimos de los conocimientos ancestrales para la vida … Jineoloji no es una teoría sino una práctica colectiva”.

Cuarto

Profundizo en el argumento de la poderosa juntaza milenaria que sostiene esta conferencia y esta red mundial, para ello veamos la otra parte convocante de esta conferencia; parte autonombrada como: mujeres del Abya Yala. Mujeres de raíces ancestrales mesoamericanas, aymaras, quechuas, mapuches, muiskas, nasa, lencas, mayas, negras, garífunas, afrodescendientes… Mujeres parte de comunidades, pueblos, nacionalidades originarias, tribus, confederaciones, consejos, federaciones, comités, asociaciones, colectivas y redes. Un verdadero pluri-verso de mujeres y diversidades  sexo-genéricas jóvenes, de mediana edad y ya mayores organizadas y en pie de lucha.

Referirnos a nuestro continente como Abya Yala parece  hoy normal pero no lo es, por el contrario, ha sido, como nos demuestran muchos estudiosos, fruto de un largo proceso de más de cinco décadas de trabajo político descolonizador frente a las denominaciones coloniales, republicanas, criollas y mestizas de América y América Latina. Como nos comparte en su texto el colega Pablo Uc si nos vamos a la génesis de Abya Yala, entramos en la dimensión ancestral y milenaria de la lengua y del cosmocimiento gunadule, de sus memorias de origen y sentidos de vida de la Madre Tierra. Él mismo es quien nos habla de la dimensión geapolítica y geopoética de Abya Yala. A ellas, repensando lo vivido en esta conferencia, se le podría agregar la dimensión jineopolítica-espiritual del Abya Yala que está contribuyendo a tejer el internacionalismo de las mujeres del mundo. Recordemos que la Red Mujeres Tejiendo Futuro articula Abya Yala con mujeres de Kurdistán, Medio Oriente, Europa, Asia y África. Esta es su tercera conferencia, las anteriores fueron en 2022, en Berlín y, en 2018, en Fráncfort.

Internacionalismo de Mujeres para tejer Futuro

Como nos dijo en una plenaria la compañera kurda: “aquí me veo como en un espejo… las mujeres hablan y yo veo mi propia historia”. Sin duda este espejeo encarnado que nos atravezó la cuerpa, esa indignación digna con que llegamos, esas muertas y muertos, desaparecidas y desaparecidos cargados a cuesta, son elemento centrales para urdir el internacionalismo mundial de mujeres del siglo XXI que está en gestación.  En la página web de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro se dice una palabra colectiva fruto de los múltiples diálogos mundiales que se han dado hasta ahora:

“La Red no reinventa la rueda. Más bien, se basa en el largo y rico legado del internacionalismo revolucionario, socialista, proletario, anticolonial y feminista a nivel mundial. Considera todas las experiencias pasadas como parte de su patrimonio. Además, el crecimiento y las transformaciones que han experimentado los movimientos de mujeres en todo el mundo en los últimos años son una importante fuente de esperanza y fortaleza sobre la que podemos construir. Al mismo tiempo, en un espíritu de autocrítica, debemos reconocer que la implementación y la sostenibilidad de los esfuerzos internacionales siempre han enfrentado desafíos. Las jerarquías clasistas, el racismo, las actitudes coloniales y liberales, y las contradicciones ideológicas han conducido en ocasiones a la exclusión, la fragmentación o la perpetuación del poder, incluso dentro de nuestros movimientos que buscan la unidad. Sin embargo, quizás precisamente debido a esto, las experiencias y lecciones de los esfuerzos pasados ofrecen perspectivas invaluables sobre cómo podemos seguir construyendo redes de lucha común más fuertes, más inclusivas y sostenibles en el aquí y ahora y para el futuro.”

Teniendo eso en mente no es nada casual que en otra plenaria la compañera kurda nos dijera que el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres no busca homogeneizarnos sino complementarnos y nos vuelve a invitar a reflexionar colectivamente qué ha pasado con otros intentos. Al presentar en plenaria los resultados de uno de los talleres se señaló la importancia de socializar y conocer con mayor profundidad las experiencias autónomas, de base territorial  y feminismos comunitarios, campesinos populares, decoloniales y de mujeres que luchan del Abya Yala dado que contamos con una riqueza enorme que muchas veces no conocemos a fondo o que conocemos parcialmente en el propio Abya Yala. Por otra parte, el hacer concreto y práctico de la autonomía democrática de las mujeres kurdas, sobre todo, desde 2014 en lo que se llama las Comunidades de Mujeres del Kurdistán nos inspira como lo han hecho en las últimas tres y media décadas en Abya Yala todas las mujeres que luchan; nombre que nos han dado las mujeres zapatistas para incluirnos y valorarnos a todas. 

De la grieta al allá afuera

Al estar en este encuentro regresa a nosotras la sensación de habitar una grieta del sistema, sensación que ya hemos tenido en 2018 y 2019 en el Caracol donde se celebraron los encuentros de mujeres convocados por las zapatistas. En este 2026 a todo lo vivido sumamos el ímpetu de las mujeres revolucionarias kurdas en medio de la guerra acrecentada por la crisis de Medio Oriente, por el genocidio del pueblo Palestino, los efectos del expansionismo del imperialismo norteamericano (secuestro del presidente venezolano, estrangulamiento de Cuba, presión con la guerra de aranceles a nivel mundial, ataque hace unos días a Irán), los avances de los fascismos y autoritarismos, de las extremas derechas y los fundamentalismos a más del colapso climático. Y como se detalló en casi todas las participación de las mujeres de Abya Yala, acrecentada por los efectos de los megaproyectos y los corporativos criminales que azotan esa región. Todo ello en vez de paralizarnos o dejarnos sin esperanza nos ha dado la fuerza energética necesaria para juntarnos con urgencia y preguntarnos nuevamente ¿cómo organizarnos mejor mundialmente las mujeres desde lo local, desde la cuerpa-territorio hasta lo mundial? La diversidad que somos y el cúmulo de experiencias desde Kurdistán y Abya Yala nutrieron, aquí y ahora, la revolución mundial de las mujeres; proceso que está en proceso.

Afuera de la grieta está el mundo real: tirados semidesnudos con la piel pegada a los huesos bajo sus carritos de carga yacen los recicladores, al tiempo, te dicen una y otra vez no salgas sola, cuida tu celular, esta zona es el centro y no es segura, anden en grupo, cuidémos entre todas. Mientras las paredes de Bogotá hablan, gritan, claman a través de sus murales, de sus grafitis. En la tele los locutores no paran de hablar de las elecciones colombianas que vienen, en seguida viene la imagen de Trump hablando de su “cooperación” viento en popa con el actual gobierno de Venezuela. En la puerta del recinto donde se celebró nuestra conferencia se nos reparten folletos del partido Pacto Histórico llamando a salir a la calle este 8 de marzo haciendo la siguiente propaganda: ”Más mujeres en la política, más democracia” y se dan datos: “la apuesta es clara: 50% de participación femenina, no por obligación, sino por convicción… La participación de las mujeres en el Congreso aumentó en 10.17% acercándose al 30%…” Adentro, en nuestros tejidos, sabemos que la autonomía, la autodefensa y la autorganización de cara a los sistemas de muerte son indispensables para la mundialización de la esperanza encarnada, en femenino, en plural y en curso…

Xochitl Leyva Solano
Colectivo PVIFS-Chiapas / Miembrx del GTA-FT

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Red Mujeres Tejiendo el Futuro

Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala (11 a 15 de febrero, Bogotá, Colombia)

Del 11 al 15 de febrero de 2026, en Bogotá (Colombia), se lleva a cabo la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida”, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y Abya Yala. La Red Mujeres Tejiendo el Futuro se fundó en el año 2018 bajo el liderazgo del Movimiento de Mujeres del Kurdistán. Este encuentro histórico es posible gracias al trabajo comprometido de diversas organizaciones, colectividades, compañeras y compañerxs que desde meses atrás vienen tejiendo con mucho amor para que hoy podamos vernos a los ojos y saber que frente al sistema de muerte: ¡Floreceremos!

Transmisión especial de la Conferencia de Mujeres 2026 de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” del 11 al 15 de febrero 2026:

YouTube: https://youtube.com/@womenweavingfuture?si=GqzZs_pSb6kTUhYl

Streaming de radio: http://stream.radios.red:8000/radio8.mp3

Revisa el cronograma completo de las transmisiones en nuestras redes sociales en los días que vienen.

¡Escucha, difunde, comparte esta transmisión!
https://www.instagram.com/p/DUmAyptErUH/?igsh=MWw2a2lhZnlseGdiZA==

¿Qué es el Movimiento de Liberación del Kurdistán?

El Movimiento de Liberación del Kurdistán nace en los años 1970 en el Oriente Medio. El pueblo kurdo es un pueblo originario de Mesopotamia, que enfrenta el genocidio y la guerra de los estados Turco, Iraní, Israeli y Sirio. El Movimiento de Liberación del Kurdistán lucha por la libertad y construye un sistema de vida basado en tres pilares: la liberación de las mujeres, la democracia radical y la ecologia. Éstos constituyen la base de su sistema de autogobierno popular, el Confederalismo Democrático, donde las mujeres tienen un rol de liderazgo, junto con el guía del Movimiento, Abdullah Ocalan. De esta lucha colectiva nació el Movimiento de Mujeres del Kurdistán, que se organiza y da respuesta a los problemas de las mujeres, construyendo estructuras en sus territorios y tejiendo diálogos con otras mujeres del mundo.  

¿Qué es la Red de Mujeres Tejiendo el Futuro?

La Red de Mujeres Tejiendo el Futuro nace para unir las luchas de las mujeres y para revivir los debates entorno a la necesidad de organizarse. Así, en el 2018 y en el 2022 se realizan dos encuentros internacionales de mujeres, con la propuesta de debatir sobre el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres y las experiencias de lucha de las mujeres de todo el mundo. La Red de Mujeres Tejiendo Futuro comparte camino con los movimientos de mujeres de Abya Yala, Oriente Medio, Asia, África y Europa.

De los dialogos que se abrieron durante las Conferencias internacionales de Mujeres de 2018 y 2022, surgió la necesidad de generar estos espacios a nivel Abya Yala. Las mujeres de Kurdistán y Abya Yala se unen para crear un diálogo entre territorios, ambos con historias de luchas y resistencias.

 Las mujeres han cargado sobre sus hombros el peso de la guerra, pero también la dignidad y la lucha en cada lugar. Esta conferencia permite crear un diálogo entre las distintas propuestas, alternativas y búsquedas de soluciones y, a futuro, encontrar nuestros puntos comunes e intersección para continuar y fortalecer la lucha de las mujeres contra el sistema patriarcal.

Por esto, del 11 al 15 de febrero de 2026 en Bogotá, Colombia, se realiza la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y del Abya Yala bajo el lema: “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida.” 

¿Cuál es el objetivo de la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala?

El objetivo de la Conferencia es unir las experiencias de lucha de las mujeres y construir frentes comunes ante los ataques de los Estados, además de fortalecer los lazos de resistencia en contra del patriarcado, el colonialismo y el capitalismo. Durante el evento se hablará de las experiencias de autoorganización de las mujeres y de los pueblos frente al extractivismo y al ecocidio, y de las resistencias en Kurdistán y Abya Yala. La economia comunal, la salud, la cultura, la sabiduria ancestral, la autodefensa y la protección de la naturaleza serán temas central de los talleres que se llevarán a cabo durante la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala.

Email de contacto: prensa_tejiendofuturoabyayala@protonmail.com

Para más información: 

https://womenweavingfuture.org/abya-yala
https://www.instagram.com/womenweavingfuture

Programa:

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El rumor de las multitudes

Reflections Toward a Depatriarchal and Non-hierarchical Academia

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Statement for depatriarchal and non-hierarchical worlds

After the publication of the interview with the Weychafe, compañera and intellectual, Moira Millán, in the newspaper El Salto, as well as the chapter entitled “The walls spoke when no one else would: Autoethnographic notes on sexual-power gatekeeping within avant-garde academia” (Viaene, Laranjeiro y Tom), we cannot remain silent. We also have to point out that we have been raising our voices for many years through concrete personal and collective actions within our academic, university, activist and organizational spaces, as well as in our collectives, networks and movements. We denounce and challenge the hierarchies of knowledge/power intrinsic to the academy, and the gender violence, harassment and sexual abuse in those institutions. At the same time, we recognize that all we have done is insufficient and requires us to continue, redoubling our efforts, weaving together more and more struggles, and to root out the violence that underlines ongoing wars and the violations of women, children, Mother Earth, all those who are othered.

We should not forget that patriarchy is the oldest form of domination. Humanity learned to dominate the female body in all cultures, as the diverse feminisms of Afro/Abya-Yala/Latin America affirm. Patriarchy is an onto-epistemic configuration that privileges hierarchy, appropriation, denial of others, control, the fetishism of things, reproduction, violence and wars. It deeply shapes subjectivities and affects the lives of everyone. Academia has been one of its most effective pillars through its creation of an instrumental, objectifying, competitive and hierarchical worldview which naturalizes and invisibilizes practices of knowledge/power.

The civilizational crisis that the planet Earth is experiencing is the result of cis-heteropatriarchy in its historical entanglement with capitalism, colonialism, anthropocentrism, and racial, sexual and ableist hierarchies. This is the complex background that we invoke when denouncing the multiple forms of violence exercised against women, which have been constant throughout history. This background unleashed the Terricide (Moira Millán), a powerful cosmopolitical concept coined by the Movement of Indigenous Women and Diversities for Good Living [Movimiento de Mujeres y Diversidades Indígenas por el Buen Vivir], which has its origin in Puelmapu a decade ago.

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El rumor de las multitudes

Reflexões rumo à despatriarcalização e deshierarquização da academia

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Manifestamo-nos por mundos despatriarcais e deshierárquizantes.

Diante da publicação da entrevista com a Weychafe, camarada e intelectual Moira Millán, no jornal El Salto, assim como o capítulo intitulado “The walls spoke when no one else would: Autoethnographic notes on sexual-power gatekeeping within avant-garde academia” – As paredes falaram quando ninguém mais faria: Notas auto etnográficas sobre o poder-sexual como controle de acesso na academia progressista (Viaene, Laranjeiro e Tom)–, não somente não podemos permanecer em silêncio, mas devemos ressaltar que, há algum tempo, temos levantado nossas vozes e ações pessoais e coletivas concretas, em nossos próprios espaços acadêmicos, universitários, ativistas, organizacionais. Para, portanto, em nossas coletivas, redes e movimentos denunciar, combater as hierarquias de conhecimento/poder intrínsecas à academia, bem como a violência de gênero, o assédio e o abuso sexual. No entanto, reconhecemos que tudo o que conseguimos fazer e encaminhar ainda é insuficiente e exige não parar, redobrar nossos esforços, tecer mais e mais lutas, sintonizar-nos melhor para parar/transformar radicalmente as guerras e violências atuais contra as mulheres, a Mãe Terra, outres, niñes e os povos do mundo.

Não podemos esquecer que o patriarcado é a forma mais antiga de dominação. A humanidade aprendeu a dominar no corpo das mulheres, como afirmam os diversos feminismos de Afro/Abya-Yala/América Latina. O patriarcado é uma configuração onto-epistêmica que privilegia a hierarquia, a apropriação, a negação dxs outrxs, o controle, o fetichismo das coisas, a reprodução da violência e das guerras. Ele molda profundamente as subjetividades e afeta a vida de todes. A Academia foi um de seus pilares mais eficazes, pois tem participado ativamente na criação de tal visão de mundo instrumental, objetificante, competitiva e hierárquica, através de suas práticas naturalizadas de saber/poder.

A crise civilizatória pela qual transita o planeta Terra é o resultado do cis-heteropatriarcado em sua conexão histórica com o capitalismo, os colonialismos, o antropocentrismo e as hierarquizações raciais, sexuais e capacitistas. Este é o contexto complexo que invocamos ao denunciar as múltiplas formas de violência contra as mulheres, que têm sido uma constante na história. É a mesma origem que desencadeou o Terricídio (Moira Millán), uma poderosa cosmopolítica conceitual cunhada pelo Movimento de Mulheres Indígenas e Diversidades pelo Bem Viver, que teve origem no Puelmapu Mapuche há já uma década.

Diante da intensificação da barbárie cis-heteropatriarcal com as crises policêntricas, reafirmamos nossa determinação de fazer o que já temos feito e não apenas dizendo ou subscrevendo: continuar a lutar encarnada, diária e situacionalmente para avançar em direção à criação de sociedades verdadeiramente pós-patriarcais, pluriversas, centradas no cuidado, na cooperação, na liberdade e erradicação de todas as formas de hierarquia subordinante – sociedades nas quais todas, todos e todes, junto com os demais seres vivos, possam coexistir “nosótricamente” (em radical alteridade), em mútua criação e, como nos diz a ecofeminista venezuelana Liliana Buitrago, no exercício amoroso da interdependência (“chat” do “Pacto Ecosocial del Sur”). Nosso compromisso com este projeto coletivo em construção tem sido –e é– de nosso trabalho diário. Mas sabemos que ele ainda requer a criação sustentada de sociedades e academias (portanto, com um “a” minúsculo e no plural) muito diferente das atuais.

A Academia: um campo de disputa

A Academia (com A maiúscula e no singular) é para nós um campo de disputa e aí estamos, sem dúvida, posicionadas(os) todos e todas nós que ousamos entrar nele, dialogar com ele, desafiá-lo, habitá-lo e/ou co-construí-lo a partir da prática cotidiana. Muitas(os) de nós ocupamos este espaço por decisão e convicção e sabemos minuto a minuto o que estamos enfrentando. É por isso que o manifesto “Todos sabemos” nos ressoa e interpela quando afirma que o extrativismo epistêmico é estrutural e não apenas um evento isolado na academia. Quando afirma que a Academia é hierárquica e hierarquizadora e que promove a acumulação de poder por aqueles que estão no topo. Muitos deles, nos últimos tempos, têm sido acusados de abuso e assédio moral e sexual. Neste contexto, as mulheres que denunciam são questionadas, enquanto o denunciado se apresenta, então, como uma “vítima”.

Vale acrescentar que, em geral, os sistemas de denúncia de assédio sexual e moral, bem como o extrativismo epistêmico, longe de abordar e reparar os danos, muitas vezes resultam em meras declarações que dão a impressão de que algo será feito, mas no fundo “servem como movimentos performativos que validam o não fazer realmente nada” (por exemplo, Sara Ahmed). De igual maneira deve-se ter em conta que, tanto a forma que toma o assédio como as respostas institucionais, são frequentemente diferenciadas, especialmente quando se trata de acadêmicas, ativistas e intelectuais de grupos subalternizados e racializados. Quem se importa com elas? (Yu Derkys) Quem está disposto a ouvir estas queixas? Quantas mulheres racializadas e subalternizadas não estão cansadas de falar e falar e de que ninguém as escute? Quem está disposto a arranjar tempo para ouvir e ser interlocutor no meio do não-tempo-violento-e-sistêmico em que vivemos?

A Academia não deixa de ser um reflexo de uma sociedade semeada de opressões e rebeliões, com a diferença de uma autonomia reconhecida para proteger o pensamento crítico. Isto é, muitas vezes, instrumentalizado para proteger aqueles que ocupam posições de poder. Os abusos sexuais, tal e como acontece no resto da sociedade, são a parte visível de um sem-fim de práticas cis-heteropatriarcais e machistas que vão desde a cumplicidade entre acadêmicos(as) ao publicar e recircular citações, até os abusos e assédios sexuais que tem sido e estão sendo constantemente denunciados.

Mulheres indígenas e a Academia

Em novembro de 2018, em Buenos Aires, em um jantar informal para compartilhar nossas vidas e lutas, a companheira Moira Millán compartilhou com vários de nós o que agora foi publicado no jornal El Salto. À distância, pode-se perguntar: por que Moira o compartilhou apenas em um espaço privado? Por que ela não havia apresentado a correspondente denúncia legal? Em sua entrevista, Moira menciona suas razões. Se somos severamente autocríticos, podemos nos perguntar: por que nós –seus ouvintes– não agimos contundentemente e, naquele exato momento, a instamos e acompanhamos a apresentar a denúncia correspondente junto às instituições acadêmicas às quais o denunciado pertencia ou com as quais colaborava, em um claro papel de liderança intelectual transnacional? Diante do que ouvimos, o que fizemos? 1) Apoiar Moira e o movimento do qual ela faz parte, nos espaços acadêmicos para os quais a tínhamos convidado. 2) Articular incansavelmente –vários de nós– com ela e com o movimento, assim como com outras companheiras e movimentos, para buscar melhores maneiras de enfrentar as violências e expropriações. 3) Fortalecer o tecido transnacional de alternativas autonômicas de facto e sem pedir permissão.

Vale acrescentar que no dia seguinte ao mencionado jantar, começou o painel para o qual tínhamos convidado Moira Millán e as compañeras do Movimiento de Mujeres e Diversidades Indígenas pelo Bem Viver, tudo no marco do “Primeiro Fórum Mundial do Pensamento Crítico” e da 8ª Conferência Latino-Americana e Caribenha de Ciências Sociais da CLACSO. Lá tivemos a oportunidade de fazer, com Moira, nossas outras convidadas e a plateia, o primeiro ato político-acadêmico para exigir um lugar decente para realizar nosso painel. Em seguida, procedemos a uma ocupação coletiva para ter acesso a um dos auditórios maiores. A gota d´água para este levante foi a acomodação impossível da cadeira de rodas na qual se transportava a colega feminista Mercedes Olivera (que em paz descanse), que era nossa comentarista. A cadeira de Mercedes não podia sequer caber no minúsculo espaço que nosso painel havia merecido. Após a ocupação, já no auditório grande, continuou a participação de Moira e de todas as mulheres indígenas convidadas por nosso Grupo de Trabalho “Corpos, Territórios, Resistências” (GT CUTER).

Um auditório lotado encorpou contundentemente o painel e a palavra das convidadas. De certa forma, o ato de rebeldia que protagonizamos –convidadas, anfitriãs e público–, se traduziu em algo como: Não passará um único tratamento indigno para as mulheres racializadas, subalternizadas! Estes eram tempos em que a CLACSO aprovava a entrada de mais e mais grupos de trabalho que incluíam mulheres líderes, intelectuais e sábias(os) de territórios comunais. Portanto, acreditamos que nossa “revolta coletiva” estabeleceu um precedente importante.

As palavras e ações de Moira estavam em sintonia com as nossas e nos ajudaram a ratificar o caminho –pessoal e coletivo– que trazemos durante décadas, antes de 2016, quando começamos a ser o Grupo de Trabalho CUTER: habitar as instituições acadêmicas e universitárias das quais fazemos parte, as instituições alternativas que estamos construindo com mulheres, as/os outres, povos em resistência, de forma digna e respeitosa, procurando não cair no ventriloquismo e no extrativismo. Abrir espaços dentro e fora das academias para ir posicionando o tipo de trabalho/vida/luta que elas e nós (“nosotras(os)”) praticamos.

Cotidianamente, nos diferentes territórios que habitamos (incluindo o território acadêmico), minuto a minuto, caminhamos com nossa corpa e senti-pensamentos, ações concretas para enfrentar as violências, opressões e guerras. Esta é a maneira pela qual diferentes membras do Grupo de Trabalho CUTER abraçamos, encorpamos e retecemos “a rede da vida” (Lorena Cabnal e a Rede de Curandeiros Ancestrais do Feminismo Comunitário Territorial) de mãos dadas com as mulheres indígenas, afrodescendentes, afrodiaspóricas, camponesas, populares, alter-urbanas, assim como de diversidades sexuais, em diferentes tempos e geografias.

As saídas do labirinto: insuficientes e perigosas

Respeitamos e compreendemos os diversos caminhos que as denunciantes de abuso e assédio sexual tomam na busca de justiça, reparação dos danos, assim como para conseguir a cura de toda a sociedade. Acreditamos que no centro de nossas reflexões e denúncias de assédio sexual e o extrativismo epistêmico deve estar o cuidado. É importante levar em conta o tempo daquelas(es) que, tendo sido violentadxs, compartilham suas experiências em confidencialidade. Respeitar o tempo para curar é uma forma de cuidado. Isto significa não tomar o direito de expor publicamente uma experiência de assédio sexual e extrativismo epistêmico sem o consentimento explícito e o acompanhamento da pessoa que foi violada. Fazer isso revitimiza e promove o punitivismo ao invés da reparação. Em poucas palavras, no centro estão as vítimas, seus tempos e momentos.

Em muitos casos, as denunciantes seguem a via legal ou jurídica. De fato, hoje, os movimentos de mulheres e movimentos de povos em resistência estão simultaneamente nos tribunais e nas ruas se mobilizando. Surge obrigatoriamente, então, a pergunta: de que tipo de justiça estamos falando? Como podemos alcançá-la? Qual via –das muitas possíveis– tomar? Quem nos sentimos chamadas(os) a acompanhá-las? E tudo isso sabendo que, mesmo nos países ditos “democráticos”, a justiça dispensada pelo Estado é comprada e em países não democráticos, mais de 95% da violência de gênero fica impune. Dito isto, não é estranho dizer que não podemos esperar muito da justiça cis-heteropatriarcal oferecida pelas instituições acadêmicas ou pelo Estado.

Sabemos que o aparelho punitivo e a cultura do castigo são parte essencial da estrutura do Estado e das sociedades modernas e que, através delas, se perpetuam as sociedades carcerárias articuladas à extração e a acumulação, com sistemas de justiça que afirmam manter a “segurança e a ordem”, ao mesmo tempo em que se enfurecem contra populações empobrecidas, marginalizadas e racializadas.

Como aponta um texto recente sobre o anti-punitivismo feminista, nenhuma saída está livre de contradições e complexidades. Além disso, estamos conscientes da importância de reconhecer que “o debate sobre o anti-punitivismo não pode cair na fácil tentação de acomodar-se com o teórico” (Laila Serra). Esta é a tentação institucional e academicista. Para o anti-punitivismo feminista, é necessário entrar na “tempestade política do pôr em prática” das justiças, embora o horizonte teórico-político possa/deva ser a autogestão feminista das violências e a visão abolicionista da sociedade e da justiça. Como bem dizem as autoras: “a autogestão coletiva das violências à margem do Estado [do aparato da lei e do aparato punitivo que lhe está subjacente] é uma alternativa que ainda está em construção” e, acrescentamos, apresenta outros riscos e desafios.

Somos testemunhas da digna rabia que Moira expressa em sua denúncia e com ela, muitas mulheres que não receberam a atenção necessária e que seguem padecendo a violência do sistema cis-heteropatriarcal, acadêmico e de despossessão em diferentes territórios. Como trabalhadoras(es) das Ciências Sociais, membros do GT CUTER, resistimos com e entre os povos –mulheres, homens, crianças, jovens e comunidades enraizadas na terra. As denúncias que vamos acompanhando ou encorpando em processos, trajetórias de pesquisas colaborativas, e pesquisas a partir de ações coletivas nos permitem afirmar que o subconsciente cis-heteropatriarcal também se reproduz em muitos coletivos e coletivas, organizações e movimentos alter-nativos. Quebrar as mulheres, por via sexual, é parte da despossessão e do domínio imperialista-capitalista-homocêntrico que busca aniquilar a dignidade pessoal e as subjetividades coletivas e comunais.

Nós nos convocamos e lhes convocamos a seguir criando lugares concretos de des-hierarquização do poder e lugares de cura diante da impunidade institucionalizada e sancionada pelo Estado. Como trabalhadoras e trabalhadores das Ciências Sociais em interseção com artistas, ativistas e feministas territoriais e comunais, continuaremos desmascarando e combatendo, pessoal e coletivamente, qualquer forma de humilhação, extermínio e cooptação de mulheres nos territórios, e persistiremos em seguir nos curando do sistema cis-heteropatriarcal nos diferentes lugares onde estivermos, do gênero que sejamos, dos territórios que habitemos e das histórias que escrevemos e caminhamos.

Os movimentos de vítimas de violações de direitos humanos enfatizam quatro critérios que nos parecem eminentemente aplicáveis aos casos de abuso e assédio sexual: o direito à verdade, à reparação, à não repetição e à justiça. Neste sentido, instamos as diversas instituições acadêmicas (nacionais, latino-americanas, caribenhas e transnacionais) envolvidas –de uma forma ou de outra– em casos de abuso e assédio sexual e extrativismo epistêmico a reverem seus protocolos e comitês de ética e violência epistêmica e de gênero. É, sem dúvida, importante declarar “tolerância zero e rejeição ao assédio sexual” (CLACSO), mas acreditamos que isto é insuficiente.

Acreditamos que em todos os espaços onde nos movemos e atuamos como trabalhadoras(es), ativistas e feministas devemos continuar trabalhando coletivamente e em conjunto com as autoridades institucionais na implementação de protocolos, comitês e políticas internas (explicitamente acessíveis) para promover mecanismos apropriados e expeditos para prevenir, denunciar, debater e agir contra atos de abuso e assédio sexual, contra atos de violência de gênero e epistêmica. Cada instituição acadêmica nacional geralmente tem comissões e códigos ad hoc; as coordenadorias acadêmicas supranacionais devem ter, revisar e atualizar tais instâncias permanentemente. E se não as têm, devem criá-las. Não é suficiente –pelo que já argumentamos acima– deixar o trabalho para as “comissões independentes”. Repetimos, é insuficiente, e até mesmo perigoso, pelas razões já argumentadas.

Nos deixa sem fôlego e nos indigna a resposta de Boaventura de Sousa Santos reduzida à “vingança” diante das ex-estudantes denunciantes via auto-etnografia. “A própria teoria social feminista nos indica que não há lugar, nenhum sujeito intocado pelas relações de dominação e suas interseções”. Para nos emanciparmos delas, para empurrá-las para trás, temos que olhá-las no rosto, reconhecê-las em nós, não tentar esconder em que partes de nós elas habitam… É trazendo-as à tona, debatendo-as, que nasce a possibilidade de mudança” (Lang e Segato).

Sabemos também que precisamos de comunidades acadêmicas e sociais dispostas a debater em profundidade, a aprender permanentemente, a expandir nossa imaginação e a (re)criar coletiva e permanentemente processos emancipatórios –práxis libertadoras– diante das omissões, indiferenças e qualquer expressão de revitimização das mulheres violentadas e das diversas comunidades afetadas. Acreditamos que o que também está em jogo é a construção coletiva de sociedades justas, relacionais e curativas; outros mundos possíveis aqui e agora, como dizem e fazem as, os, oas zapatistas.

Assinam:

Xochitl Leyva Solano (Chiapas, México)
Arturo Escobar (Colombia/EE.UU.)
Rosalba Icaza (Países Bajos/México)
Patricia Botero (Colombia)
Valentín Val (Chiapas, México/Argentina)
Jorge Alonso (Guadalajara, México)
Fermín Ledesma (Chiapas, México)
Maydi Estrada Bayona (GT CUTER)
Aline De Moura (Brasil)
Lola Cubells Aguilar (País Valenciano, España)
Alain Basail Rodríguez (Chiapas, México/Cuba)
Axel Köhler (Chiapas, México/Alemania)
Alberto C. Velázquez Solís (Yucatán, México)
Leandro Bonecini de Almeida (Brasil)
Carmen Ventura (México)
Jesús González Pazos (Euskal Herria-País Vasco)
Luiza Dias Flores (Amazonas, Brasil)
Huáscar Salazar Lohaman (Cochabamba, Bolivia)
Rosa Claudia Lora Krstulovic (Ciudad de México, México)
Wendy Harcourt (Países Bajos)

radio
CNI-CIG

(Español) CONVOCATORIA TALLER SOBRE PATRIARCADO Y JÓVENES DEL CNI REGIÓN OCCIDENTE

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Con la mirada puesta en el futuro con paz y con justicia para las personas del campo y la ciudad. Desde las luchas de resistencia y rebeldía en cada rincón, con sus propias formas, modos y tiempos, el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno nos dirigimos con respeto a:

A los pueblos y comunidades indígenas de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit, a las organizaciones y colectivos en defensa de la tierra a enviar a jóvenes a particiapr del taller.

Los llamamos a tejer, diálogando, todos los nuevos mundos que abajo soñamos.

Considerando:
1. Que la guerra de conquista y exterminio en contra de nuestros pueblos, no solo no ha terminado, sino que se ha intensificado, y que en su etapa actual se manifiesta en el asesinato, los feminicidios, la desaparición forzada, la
represión y encarcelamiento, así como el tráfico de órganos y fosas clandestinas.

2. Cuando analizamos la larga historia de la humanidad, nos podemos dar cuenta que existe un sistema mucho mas antiguo que el capitalismo y que es la raíz de todo este desastre y que nos ha llevado a esta situación: Se trata del Sistema Patriarcal o Patriarcado.

3. Que el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Concejo Indígena de Gobierno
(CIG) desde 2017 decidimos en colectivo construir nuevas formas de resistencia y rebeldía a nivel planetario para la construcción del mundo en el que podamos vivir.

4. Que en todos los rincones de México brotan sueños de esperanza que en sus propios horizontes nos encontramos y tejemos organización, tanto en el campo como en las ciudades.

5. Que el acuerdo del Congreso Nacional Indígena, el Concejo Indígena de Gobierno, las redes de apoyo al CIG, así como diversos colectivos y organizaciones, decidimos construir caminos de resistencia que nos lleven a
convocar espacios de encuentro y organización regional.

Convocamos
Taller sobre Patriarcado y Jóvenes del CNI
Región occidente

A realizarse el 19 y 20 de noviembre de 2022 en Cerro de la Reina, territorio de la
Comunidad Indígena de Tonalá, Jalisco, México. Y que se desarrollará de acuerdo al siguiente orden del día.

 

Sábado 19 de noviembre de 2022

9:00 a.m. Desayuno
9:30 a.m. Registro de delegaciones y entrega de materiales
10:00 a.m. Ceremonia de inauguración
10:30 a.m. Introducción: ¿Quiénes somos el CNI?
11:00 a.m. Trabajo en mesas de trabajo
14:30 P.M. Comida
16:00 p.m. Segunda parte del trabajo en mesas
20:00 Cena

Domingo 20 de noviembre de 2022

9:00 a.m Desayuno
9:30 a.m. a 12:00 a.m. Reflexión grupal con las preguntas del taller que van a trabajar en comunidades
12:00 a 15:00 p.m. Plenaria Final
15:00 Comida

Para los asistentes al taller se les pide traer cobija o bolsa de dormir, plato, cuchara y vaso.

Atentamente
Octubre de 2022
Congreso Nacional Indígena CNI
Concejo Indígena de Gobierno CIG
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS Y NOSOTRAS!
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE LOS PUEBLOS INDIGENAS
ORIGINARIOS!