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Gaza

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Solidaridad con Palestina

[1 oct 5pm – CDMX] Movilización por el ataque israelí a la Flotlla

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Radio Zapatista

URGENTE: Marina israelí intercepta la Global Sumud Flotilla

Por lo menos tres embarcaciones de la Global Sumud Flotilla fueron interceptadas y abordadas por las fuerzas navales israelíes en aguas internacionales, en una clara violación de la legislación internacional. Además, se perdió la comunicación con otras embarcaciones y se teme que también hayan sido interceptadas.

Aquí el comunicado urgente de la Global Sumud Flotilla:


URGENTE: LA FLOTILLA GLOBAL SUMUD INTERCEPTADA POR FUERZAS NAVALES ISRAELÍES
1 de octubre de 2025

El miércoles 1 de octubre de 2025, alrededor de las 8:30 p.m. hora de Gaza, múltiples embarcaciones de la Flotilla Global Sumud —notablemente Alma, Surius y Adara— fueron interceptadas y abordadas ilegalmente por las Fuerzas de Ocupación Israelíes en aguas internacionales.

Antes de abordar ilegalmente los barcos, parece que los buques navales israelíes dañaron intencionalmente los sistemas de comunicación de las embarcaciones, en un intento de bloquear señales de socorro y detener la transmisión en vivo del abordaje ilegal.

Además de las embarcaciones cuya interceptación ha sido confirmada, se ha perdido la transmisión en vivo y la comunicación con varios otros barcos. Estamos trabajando con diligencia para ubicar a todos los participantes y tripulación. Compartiremos actualizaciones en cuanto tengamos información confirmada sobre el estado de las embarcaciones, detenciones, heridos y posibles víctimas fatales.

Este es un ataque ilegal contra humanitarios desarmados en aguas internacionales. Hacemos un llamado a los gobiernos, líderes mundiales e instituciones internacionales para que exijan la seguridad y liberación de todos los que están a bordo y continúen monitoreando de cerca esta situación.

A pesar de la interceptación de algunas embarcaciones, la Flotilla Global Sumud se encuentra a 70 millas náuticas de la costa de Gaza y continuará su camino sin ser disuadida.


Antes de la acción, se dio este intercambio entre las fuerzas de Israel y Thiago Ávila, del comité directivo de la Flotilla:

(Descarga aquí)  

Ejército israelí:
…están entrando a una zona de guerra activa. Si intentan romper el bloqueo naval, vamos a detener sus naves y a actuar para confiscarlas mediante procedimientos legales en la Corte. Ustedes tendrán la responsabilidad total de sus acciones.

Thiago Ávila:
Dicen que estamos entrando en una zona de guerra activa. Dicen que estamos entrando en un lugar donde se están cometiendo crímenes de guerra. Esto es contra la ley internacional.

Una vez más, la Corte Internacional de Justicia emitió una ley provisional en la que cualquier intento de impedir una misión humanitaria a Gaza está prohibido por la ley internacional y se cumple con la solicitud de hacerse responsable del crimen de genocidio. La Corte Internacional de Justicia tiene una orden de arresto activa contra su primer ministro, Benjamín Netanyahu, por el crimen de provocar la inanición de niños y de matar de hambre a las personas, usando la hambruna y la enfermedad como armas de guerra. Por lo tanto, es nuestro deber moral seguir navegando.

Es nuestro deber moral rechazar cualquier intento por parte de una fuerza de ocupación de controlar la ayuda humanitaria para los palestinos en Gaza, que tienen el derecho a su soberanía, que tienen el derecho a su autodeterminación y a controlar sus propias fronteras. Por lo tanto, no os reconocemos como un agente legítimo para controlar cualquier intento de ayudar a los palestinos en Gaza. Les pedimos que eviten cometer otro crimen de guerra entre tantos que han cometido y que no se acercen.

No se acercen a nuestra misión de solidaridad pacífica, no violenta y humanitaria para los palestinos en Gaza.

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Firmantes de la Declaración por la Vida

Pronunciamiento de personas y colectivos que suscriben la Declaración x la vida en contra del brutal genocidio en Gaza y la ocupación ilegal y asesina en Cisjordania

Pronunciamiento en contra del brutal genocidio en Gaza y la ocupación ilegal y asesina en Cisjordania

A los hermanos y hermanas palestinas,
A las y los firmantes de la Declaración por la vida,
Al mundo despierto ante el brutal genocidio ahora naturalizado por las grandes potencias, 

Lxs abajo firmantes, una parte pequeña de las personas y colectivos que suscribimos la Declaración x la vida desde el lugar llamado México nos sumamos al clamor mundial de indignación y rabia contra el brutal genocidio del estado de Israel en Gaza y la ocupación ilegal y asesina en Cisjordania.

Nos sumamos a la indignación y rabia de pueblos del mundo contra el descarado respaldo de los gobiernos de Estados Unidos y Europa al genocidio y contra el cobarde silencio cómplice de la enorme mayoría de los gobiernos del mundo, incluyendo el de México.

Es indignación contra una atrocidad para la cual no encontramos palabras para describir y denunciar. 

Hacemos totalmente nuestra la consigna tod@s somos Gaza en el doble sentido de hermandad con los pueblos que en los cinco continentes se levantan contra las atrocidades del sionismo. Y en el sentido de comprender que las bombas y hambruna que hoy se ensañan contra el pueblo de Gaza son un mensaje del poder capitalista contra los pueblos del mundo que desafíen su dominación.

Desde México estamos comprometidos en no dejar de hablar de Palestina realizando cuantas acciones podamos a lo largo y ancho del país, desde Baja California hasta Chiapas.

Evaluamos que el reciente reconocimiento del estado palestino por varios gobiernos del mundo es más una cortina de humo que una acción efectiva para frenar el genocidio y la ocupación de Palestina. ¿Dónde están? ¡No se ven las sanciones a Israel!

Igualmente, el tardío reconocimiento del gobierno mexicano al genocidio significa nada para presionar al aparato militar asesino sionista y sólo le permite tratar de aplacar la creciente e inocultable indignación ante una injustificada violencia criminal y la más descarada violación de los Acuerdos de Ginebra que demandan protección de la población civil en tiempo de guerra.

Denunciamos las simulaciones del gobierno mexicano. Exigimos:

  1. La ruptura de relaciones militares, políticas, diplomáticas y de todo tipo con el estado sionista de Israel.
  2. Que se demande en foros internacionales la condena de todos los involucrados con el genocidio.
  3. Saludando y haciendo nuestra a la Flotilla Global Sumud exigimos que se brinde plena protección de quienes forman parte de la delegación mexicana de la Flotilla y un pronunciamiento para que se respete a la Flotilla toda.

Pronunciamiento promovido desde el Espacio de coordinación nacional Alto a la guerra contra los pueblos zapatistas

Firmantes:

  • Ana María Vera Smith
  • Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, Elisa Martinez, A. C.
  • Brigada Dr. Ignacio Martín-Baró
  • Brigada Ricardo Flores Magón, La paz BC Sur
  • Casa obrera Tlaxcala COT
  • Café “Zapata Vive”
  • Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas
  • Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía de la Red Morelense de Apoyo al CNI-CIG
  • Colectivo Criptopozol+DDHH
  • Colectivo de apoyo al CNI-CIG, EZLN Llegó la hora de los pueblos
  • Colectiva Miradas críticas del territorio desde el feminismo
  • Colectivo caminando al horizonte en común
  • Colectivo Mujeres Tierra
  • Colectivx Zapatista La Oveja Roja
  • Comunidad Indígena Nahua Milpa Alta CNI
  • ⁠Comunidad Indígena Otomí residente en la CDMX
  • Coordinación Metropolitana, Anticapitalista y Antipatriarcal con el CIG
  • Consejo de Bienes Comunales Indígena Nahua Tlacotenco
  • Cooperativa Tlapaltik b’e
  • El periódico la Flor In Xóchitl in Cuícatl
  • El Tekpatl periódico crítico y de combate
  • Escuela Comunal Casa del Arte Tlaixco
  • Espacio de Lucha contra el Olvido y la represión
  • ⁠Espacio de Reflexión, Construyendo “El Común”
  • Ezcuelita GDL ⁠
  • Frente de Resistencia contra la Represión
  • Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala
  • Gabriela Zuñiga García
  • Geo-grafías comunitarias
  • Grupo de Trabajo No Estamos Todxs
  • Grupo Tlali Nantli
  • Guardia Comunal Tlacotenco
  • Guardia Comunal Tona
  • Laboratorio Popular de Medios Libres y Noticias de abajo
  • L@s hij@s del Maiz Pinto Tlaxcala
  • La Otra en el Sur de Morelos
  • ILANCUEITL danza de las Tlacualeras
  • ⁠La Ceiba
  • Mariana Mora
  • Mexicanos Unidos
  • Mexicali Resiste
  • Mínima Galería Íntima/Narraturgias de la Memoria
  • Mujeres transformando mundos
  • Mujeres y la Sexta
  • Nodo de Derechos Humanos
  • Nuria Natalio Modesta
  • Organización Popular Francisco Villa de Izquierda Independiente
  • Partido de los Comunistas
  • Polo Castellanos
  • Pueblos Unidos de la Región Cholulteca y de los Volcanes
  • Radio Zapatista Sudcaliforniana, La Paz, BC Sur
  • Red de Resistencia y Rebeldía del puerto de Veracruz en apoyo al C.I.G. C.N.I.
  • Red de apoyo Iztapalapa Sexta (RAIS)
  • Red de feminismos descoloniales
  • Red de Resistencias y Rebeldias AJMAQ
  • Red Morelense de apoyo al CIG-CNI Nuestra Alegre Rebeldía
  • Red Movimiento y Corazón Zapatista (RMyCZ)
  • Red Universitaria Anticapitalista
  • Regeneración Radio
  • Resonancias Radio
  • Sexta por la libre Yucatan
  • Tejiendo Organización Revolucionaria
  • Unión popular apizaquence democrática e independiente UPADI, Tlaxcala
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Radio Zapatista

Tras intimidación militar de Israel, la Global Sumud Flotilla se acerca a Gaza

Hace algunas horas, la Global Sumud Flotilla rebasó la línea de las 150 millas náuticas de distancia de Gaza, punto en el que las autoridades y los medios israelitas afirmaron que no le permitirían pasar. Un navío militar israelita realizó maniobras intimidatorias, circulando alrededor de los barcos Alma y Sirius, y lanzó un ataque cibernético que dañó el equipo de comunicación y navegación, que hasta ahora continúa presentando problemas. Según los testimonios, se veían luces iluminando uno de los barcos desde abajo, lo que quizás indique la presencia de un submarino militar. Después de un tiempo en alerta máxima, el navío agresor se alejó.

A pesar de las agresiones, intimidaciones y amenazas, la Flotilla continúa. Son 41 barcos con miembros de más de 40 países, determinados a romper de forma pacífica el cerco israelita y llevar ayuda humanitaria que el pueblo palestino necesita desesperadamente. Con la legislación internacional y el apoyo de la mayoría de la población mundial, la Flotilla es el intento más audaz por romper el cerco hasta ahora.

En este momento, la Flotilla ya rebasó las 120 millas náuticas, y el peligro de una intercepción o un ataque israelita es inminente.

Invitamos a quienes nos leen a estar atentxs a la Flotilla en las próximas horas, que serán las más cruciales. Sólo los ojos del mundo serán capaces de garantizar que la Flotilla llegue a su destino y la integridad de sus tripulantes.

Streaming en directo desde la Flotilla: https://www.youtube.com/watch?v=uEN2bWFtpjU

Localización de la Flotilla en tiempo real: https://flotilla-orpin.vercel.app/

Canal de Telegram con actualizaciones desde la Flotilla: https://t.me/globalsumudflotilla

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Global Sumud Flotilla

La Global Sumud Flotilla denuncia intento de sabotaje por parte del Estado italiano

PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
DECLARACIÓN SOBRE LA FRAGATA NAVAL ITALIANA QUE INTENTA SOCAVAR LA GLOBAL SUMUD FLOTILLA
30 de septiembre de 2025

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia nos ha informado que la fragata naval que sigue a nuestra flotilla pronto emitirá un llamado por radio, ofreciendo a los participantes la “oportunidad” de abandonar el barco y regresar a tierra antes de llegar a la llamada “zona crítica”. Queremos ser absolutamente claros: esto no es protección. Es sabotaje. Es un intento de desmoralizar y fracturar una misión humanitaria pacífica que los gobiernos no han asumido, a pesar de que fue su silencio y complicidad lo que nos llevó hasta este punto.

Esto es cobardía disfrazada de diplomacia. Si Italia realmente quisiera proteger vidas, no actuaría como facilitador de Israel, ni presionaría a civiles para que se retiren. Utilizaría su flota naval para garantizar el paso seguro de voluntarios pacíficos hacia Gaza, para hacer cumplir el derecho internacional y para entregar suministros que salvan vidas. Cualquier cosa menos que eso es complicidad.

Cada participante a bordo está plenamente consciente de los riesgos. No estamos aquí bajo ninguna ilusión. Estamos aquí porque es mucho más peligroso permanecer en silencio ante el genocidio, el hambre y el castigo colectivo que navegar llevando ayuda humanitaria. El gobierno italiano lo sabe, y aun así, en lugar de usar su considerable poder naval para romper un asedio ilegal, elige escoltarnos solo hasta el punto de peligro y luego intenta alejarnos, llevándonos de regreso a la costa con las manos vacías, mientras Israel continúa matando de hambre y asesinando al pueblo palestino con total impunidad.

Repetimos: la flotilla continúa navegando. La marina italiana no detendrá esta misión. La exigencia humanitaria de romper el bloqueo no puede retroceder hacia el puerto, y nuestra responsabilidad moral no puede ser abandonada por la borda. Cada milla náutica que avanzamos, cada amenaza que enfrentamos, solo subraya lo que los gobiernos no han hecho y lo que los ciudadanos comunes ahora se ven obligados a hacer.

El bloqueo de Israel es ilegal. Su asedio es criminal. Y el silencio del mundo es intolerable. Si el gobierno italiano quiere ser recordado por su valentía, debe navegar con nosotros.

Contacto de prensa y actualizaciones:
Hasina Kathrada: +44 1414 620 950
Correo: media@globalsumudflotilla.org
Instagram / Telegram: @globalsumudflotilla

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Comunizar

El centro no se puede sostener. Entonces, ¿adónde llevamos nuestra esperanza, nuestra desesperación?

Fuente: Comunizar
Por John Holloway

El centro no se puede sostener
Entonces, ¿adónde llevamos nuestra esperanza, nuestra desesperación?

1.            Gaza. Tener esperanza es decir lo indecible.

                Gaza. La expresión extrema del dolor en el mundo actual. Dolor. Resistencia. Esperanza.

                Gaza. Imposible venir aquí sin escupir mis dudas sobre venir a hablar en el mismo centro del país que está promoviendo y apoyando el asesinato y la mutilación despiadada y sistemática de miles y miles de personas, muchas de ellas niños, la aniquilación de la esperanza.

                Vengo aquí, a pesar de mis dudas, a expresar mi solidaridad con ustedes, que viven en este país, a pesar del gobierno que sufren ahora, y del gobierno que sufrieron antes. Y para expresar mi más profundo respeto y admiración por los organizadores de un evento con palabras tan subversivas y peligrosas como Raza, Género e incluso Equidad. Y por todos ustedes que, de una forma u otra, caminan en la dirección equivocada.

                Gaza, porque nada ilustra más claramente los horrores del capitalismo contemporáneo, las terribles consecuencias de un sistema social dominado por el dinero.

                Gaza, porque tenemos que romper el silencio, el terrible silencio de complicidad que se cierne sobre el mundo, la normalización de la desesperación.

                La desesperación se cierne sobre nosotros. Tiene muchos nombres: Gaza, Sudán, calentamiento global, masacre de la biodiversidad, Trump, Milei, Orbán, la creciente amenaza de una guerra nuclear. Y, sin embargo, en medio de todo esto, hemos venido aquí para decir NO, es hora de hablar de esperanza, incluso de esperanza radical.

                No podemos aceptar la desesperanza, porque la desesperanza mata todo pensamiento científico. Sólo nos queda una pregunta científica: ¿cómo romper la dinámica social que nos impulsa hacia nuestra propia autodestrucción, la autodestrucción de la humanidad? Esa pregunta no puede responderse con la desesperanza. La desesperanza es un rechazo a buscar una respuesta, un darse por vencido, una complicidad, aunque sea a regañadientes.

                Así que no a la desesperanza. Pero eso no nos lleva a una esperanza vacua, feliz-feliz. Hay una palabra cercana a la desesperanza, pero distinta: Desesperación.

                La desesperación no es desesperanza. Es negarse a desesperanzarse, negarse a renunciar a nuestra rabia y esperanza, incluso en un mundo que nos dice que estamos locos por seguir pensando que otro mundo es posible. En los diccionarios, a menudo se equipara desesperación con desesperanza, pero no es eso. He encontrado una definición que se acerca más a lo que siento: “Desesperado: mostrar disposición a correr cualquier riesgo con tal de cambiar una situación mala o peligrosa”. Quizás no “cualquier riesgo” pero sí, una furia por cambiar una situación mala o peligrosa, una determinación por cambiar una mala situación, la mala situación que es el capitalismo contemporáneo. Desesperación por cambiar el mundo porque sabemos que no tiene por qué ser así, que tenemos la capacidad de crear otra cosa. La desesperación incluye la frustración, la frustración de lo que podríamos hacer, la frustración de nuestra riqueza, de nuestra capacidad de crear algo diferente.

                La desesperación es esperanza en la tormenta, esperanza en-y-contra-la-tormenta, esperanza en-y-más-allá-de-la-tormenta. Quizá la única forma de hablar hoy de la esperanza radical sea como desesperación, esperanza desesperada-contra-la-esperanza. La esperanza como negación de la anti-esperanza. La esperanza como resistencia.

                Los que siguen estas cosas (y deberían, porque han sido los exponentes más articulados de la esperanza durante más de treinta años) se darán cuenta de que mi enfoque en la desesperación hace eco de la intervención de Marcos en la reunión de diciembre organizada por los zapatistas. El reto, sugirió allí, es “organizar nuestra desesperación”.

2.            Probablemente todos los que estamos aquí tenemos algún sentimiento de desesperación compartida. El capitalismo genera desesperación. De muchas maneras. A nivel personal, la profunda y creciente incertidumbre de la vida: ¿cómo puedo entrar en la universidad o conseguir un trabajo, puedo conseguir la titularidad, cómo puedo encontrar un lugar decente para vivir, en qué clase de mundo vivirán mis hijos, cómo puedo incluso traer hijos a un mundo como este? Todo forma parte de una creciente desesperación social: miren lo que está ocurriendo con los inmigrantes, miren la destrucción de la biodiversidad de la que depende la vida humana, miren el calentamiento del planeta, cada vez más fuera de control, miren el auge de la nueva derecha, miren los peligros crecientes de más guerras.

                Pero ¿hacia dónde llevamos nuestra desesperación, nuestra esperanza a pesar de todo? Lo más obvio en la situación actual es retroceder hacia el centro, esperar que los demócratas puedan ganar las elecciones de mitad de mandato, que ni Trump ni Vance ganen las elecciones de 2028, que dentro de diez años recordemos a Orbán, Meloni, Modi, Erdogan, Trump como un mal sueño, un desafortunado parpadeo en la historia, que se produzca un retorno de algo que podamos reconocer como civilización.

                Pero hay una frase que se ha citado a menudo en los últimos años. La frase, “el centro no puede sostenerse”, proviene del poema de W.B. Yeats, «The Second Coming».  

Turning and turning in the widening gyre   
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere   
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst   
Are full of passionate intensity.  
Girando y girando en el creciente giro El halcón no puede oír al halconero; Las cosas se desmoronan; el centro no puede sostenerse; La mera anarquía se desata sobre el mundo, La marea ensangrentada se desata, y por todas partes La ceremonia de la inocencia se ahoga; Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peores Están llenos de apasionada intensidad.

                El centro no puede sostenerse. Obviamente, aquí en Estados Unidos, y en otros países, el centro no se ha sostenido. Y, sin embargo, sigue ahí como un imán nostálgico, una atracción irresistible frente al mundo que se desmorona a nuestro alrededor.

                Este impulso nostálgico de vuelta a la normalidad es probablemente inevitable, tal vez incluso deseable. Y, sin embargo, tenemos que considerar que el centro no aguantó, no pudo aguantar, y que quizá tengamos que ir más allá de luchar por su restauración.

3.            Ahora pensamos en el centro desde la perspectiva de la embestida actual. Los ataques al pensamiento crítico en las universidades, los ataques a los inmigrantes, la disolución del orden mundial basado en la ley, etcétera. Quizá, de forma más general, podamos pensar en el centro como una especie de contrato social global, una especie de normalidad que se establece tras la Segunda Guerra Mundial y que incluye una idea de la democracia como algo deseable, unos niveles mínimos de bienestar social, una cierta comprensión de lo que es la política, del tipo de relaciones que deberían existir entre los Estados, una cierta idea de los derechos humanos y del Estado de Derecho.

                Desde luego, no quiero idealizar esta normalidad. Es una fase de la civilización del dinero, una civilización asesina basada en la explotación, el racismo, el sexismo, el colonialismo, la represión, el encarcelamiento y la destrucción de otras formas de vida. Sin embargo, existe una especie de normalidad, una especie de contrato social, a veces denominado Estado del bienestar keynesiano, que luego es atacado radicalmente por lo que muchos llaman neoliberalismo, pero que, sobre todo visto desde la perspectiva del presente, presentaba sin embargo más continuidad de lo que podría parecer: el mismo sistema de relaciones entre Estados, un respeto simbólico por la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho.

4.            Este centro se cuestiona cada vez más tras la crisis financiera de 2008. Está claro que no puede darse por sentado.

                Independientemente de que a uno le parezca atractiva esa normalidad, o al menos mejor que la que se impone ahora, hay al menos dos razones para pensar que ya no es realista.

                En primer lugar, tenía una base material. Después de la Segunda Guerra Mundial, fue el resultado de la gran reestructuración del capital lograda mediante la destrucción y la masacre de la Guerra. Este impulso a la productividad y la rentabilidad se vio cada vez más presionado desde finales de los años sesenta y principios de los setenta. Tras el colapso de Bretton Woods y el cambio de política bajo Reagan y Thatcher, la reproducción del capitalismo dependía cada vez más de la constante expansión de la deuda, es decir, no de la plusvalía realmente producida sino de la expectativa de una futura producción de plusvalía. En los últimos cuarenta años ha habido una expansión sin precedentes de la deuda a escala global, y esto ha significado una expansión de la fragilidad sistémica, expresión de la brecha entre la acumulación de valor y su expresión monetaria. Esta fragilidad es administrada principalmente por la Fed y otros bancos centrales, pero explotó en la crisis financiera de 2007/2008 y la amenaza de colapso permanece latente y constante. En otras palabras, la base económica de la normalidad a la que nos hemos acostumbrado se ha vuelto cada vez más frágil. El neoliberalismo, lejos de ser la política de un capital triunfante, es (o era) la política de su crisis.

                La otra razón para dudar de la posibilidad de restaurar el centro es el grado de ira y desesperación que ha generado. La promesa de una creciente prosperidad personal a cambio de aceptar el sistema y cerrar los ojos ante su fuerza destructiva, parte crucial del contrato social de posguerra, no se ha cumplido para una gran parte de la población en los últimos cuarenta años aproximadamente.

                La acumulación aparentemente aleatoria de enormes riquezas por parte de unos pocos ha contribuido a canalizar esa ira en resentimiento. Como dijo Abahlali baseMjondolo, el importante movimiento de los chabolistas de Sudáfrica, tras los disturbios raciales de 2020, “Abahlali siempre ha advertido de que la ira de los pobres puede ir en muchas direcciones. Hemos advertido una y otra vez que estamos sentados sobre una bomba de tiempo”.

                El centro, la normalidad de los últimos años, se construyó sobre dos bombas de tiempo: la fragilidad financiera y el creciente resentimiento. Probablemente no sea ni deseable ni realista recrearlo. Sin duda debemos luchar por la defensa de la democracia liberal, pero tenemos que mirar más allá, ir más lejos y preguntarnos si la situación actual podría crear un avance en el desarrollo de una política radical de esperanza.

5.            Si el centro no aguanta, ¿lo hará la derecha? No podemos saberlo. Sin duda nos está empujando en direcciones que van más allá de nuestra capacidad de imaginar, en términos de destrucción climática y la posibilidad de una guerra nuclear, tal vez logre crear una pesadilla para la humanidad. Pero también es posible que se derrumbe ante la oposición popular, por un lado, y, por otro, ante las fuerzas del mercado, es decir, paradójicamente, su incapacidad para comprender y aceptar las realidades del poder del dinero.

                Entonces, ¿dónde está la esperanza en esta situación? En primer lugar, tiene que ser un grito de rechazo, un NO. Me gustaría pensar que esto es algo que todos nosotros compartimos. Se refleja en las protestas masivas de los últimos fines de semana, y es de esperar que sigan creciendo y creciendo y creciendo.

                Pero ¿adónde puede llevarnos este NO? Quizá de vuelta al centro, a la democracia liberal. Posiblemente en las próximas elecciones ganen los razonables y pierdan los resentidos. Pero entonces la fragilidad seguirá creciendo y el resentimiento también.

                De alguna manera, tenemos que conectar con la ira resentida que está detrás del ascenso de la derecha y reclamarla como nuestra. Nuestra respuesta no puede ser “¡Sean razonables, dejen a un lado su rabia!”, sino “Compartimos su rabia contra un sistema que nos está humillando y matando. Veamos cómo podemos desarrollar nuestra ira de otra manera”. La esperanza hoy es realmente una cuestión de cómo canalizamos nuestra ira.

                La ira de los pobres puede ir en muchas direcciones, dicen los Abahlali. Una dirección parece ser la dominante en este momento: la ira como resentimiento. Pero también hay otra rabia expresada por miles y miles de movimientos en todo el mundo (y, esperamos, por esta conferencia). Es lo que los zapatistas llaman “digna rabia”, difícil de traducir, pero tal vez rabia digna [dignified rage], o rabia justa [righteous rage]: una rabia que nace de la opresión cotidiana de la sociedad existente y nos dirige hacia un mundo basado en el reconocimiento mutuo de nuestras dignidades. En otras palabras, una rabia contra la forma en que están organizadas actualmente las relaciones sociales (el capitalismo) que empuja hacia la creación de otro mundo, un mundo de muchos mundos. Una rabia contra el dominio del dinero y un empuje hacia el desarrollo de la vida.

                Una ira de resentimiento y una ira de esperanza. Aquí hay una cuestión de gramática, la gramática de la identificación. El resentimiento se identifica: dirige su ira contra grupos específicos de personas, ya sean inmigrantes o académicos de Harvard. Se enfurece contra la élite como grupo de personas, pero no cuestiona el sistema que produce a las élites, ni a los inmigrantes. El auge de la derecha es una explosión de la política identitaria que deshumaniza al tratar a los grupos de personas como objetos o categorías abstractas. La identificación es un proceso que parte de una ira indefinida y la centra en objetos humanos concretos, ya sean negros, árabes, judíos, extranjeros, trans. El proceso de identificación está siendo reforzado por los grupos de derechas, pero también está profundamente arraigado en la sociedad actual. El Estado es un proceso de identificación: su propia existencia es la proclamación de una distinción tajante entre “nosotros” y esos otros, extranjeros, a los que podemos maltratar y, cuando sea necesario, matar. La propia existencia del Estado como forma de organización social es un proceso de “alienación” [othering], una escuela de fascismo y guerra. Ciudadanos.

                Una política de la esperanza parte de la misma rabia identificada por la derecha, pero resiste al proceso de identificación. Desbordándose. Una política de la esperanza es necesariamente una política anti-identitaria, no en el sentido de negar la identidad, sino en el sentido de ir en contra y más allá de ella. Somos indígenas, pero nuestra lucha va más allá, por un mundo basado en el reconocimiento de la dignidad humana. Somos kurdos, una nación oprimida, pero nuestra lucha va más allá, por la creación de un mundo diferente. Luchamos contra el calentamiento global, pero sabemos que no se trata sólo de una cuestión de combustibles fósiles, sino de luchar contra un mundo en el que el desarrollo está determinado por el afán de lucro. Donde una política identitaria se cierra y da respuestas, una política de la esperanza se abre y plantea preguntas. Preguntando caminamos, como dicen los zapatistas.

                Una política de la esperanza es una política de preguntar, buscar, discutir. Su forma de organización tiene una larga historia, constantemente renovada: la asamblea, el consejo, la comuna, una forma de organización concebida para promover la expresión de opiniones y el debate de soluciones, muy alejada del Estado o del partido que marca la línea correcta. Un lugar como éste donde podemos discrepar, donde podemos decir “Esto es lo que quiero decir. ¿Qué opinas tú?”. Un lugar donde los enojos se comparten y las etiquetas se difuminan simplemente por ese compartir.

6.            La esperanza, pues, es una rabia digna, una rabia decidida a abolir un sistema social que nos está destruyendo y a crear un mundo basado en el reconocimiento mutuo de las dignidades. Una locura. Una locura venir a la Harvard Business School y decir que debemos abolir el capitalismo. Y, sin embargo, una locura necesaria. Hay muchos indicios de que la continuación de la actual forma de organización social es incompatible con la supervivencia de la vida humana. Ciertamente, el capitalismo siempre ha sido una combinación de creación y destrucción, pero ahora es su lado destructivo el que domina cada vez más.

                La esperanza es locura. La esperanza es desesperación que camina al borde del abismo de la desesperanza. Pero tenemos que asumir nuestra locura, decirla alto y claro. Porque tenemos que ganar. Esta vez, nosotros, los perdedores de siempre, tenemos que ganar, o de lo contrario sentarnos y disfrutar del viaje más profundo hacia la catástrofe, hacia la posible extinción.

7.         Termino con una pequeña historia contada por Marcos en el encuentro organizado por los zapatistas a finales de diciembre. Cuenta cómo los jóvenes zapatistas, técnicamente sofisticados, que han conseguido montar la retransmisión en directo del evento, han conseguido también establecer un enlace telefónico con una comunidad indígena del año 2145. Así que Marcos llama a la comunidad y el teléfono es contestado por una niña. Marcos pregunta “¿Cómo estás?”, y la niña responde “depende”. Y Marcos piensa “qué respuesta más inútil, ¿por qué no podría haber contestado un adulto?”. Y dice, un poco más alto: “¿Cómo estás?” Y la niña repite, más claramente “Depende… de ti”.

Depende, de nosotros. Si esa joven existirá o no. O en qué condiciones existirá. La esperanza no es un juego, ni una virtud, es la lucha por crear un mundo diferente.

Conferencia presentada por John Holloway en un simposio en Harvard Business School

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Avispa Midia

Cada 4 días se ha asesinado a un periodista en el mundo; 1,700 en los últimos 18 años

Fuente: Avispa Midia

Por Ñaní Pinto

En portada: Familiares y colegas de los periodistas palestinos Sari Mansour y Hasona Saliem, que fueron asesinados mientras trabajaban, lloraban durante la ceremonia fúnebre en Deir al-Balah, Gaza, el 19 de noviembre del 2023. Foto: Ali Jadallah

Entre 2006 y 2024, más de 1,700 periodistas han sido asesinados en todo el mundo y alrededor del 85% de los casos no llegaron a los tribunales, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), lanzado el pasado 2 de noviembre, fecha Internacional elegida para la campaña Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

De acuerdo con el informe, llamado Periodistas en primera línea de crisis y emergencias, los asesinatos de los comunicadores han aumentado en un 38% solo entre 2022 y 2023, incrementando hasta 162 periodistas asesinados en este periodo. “Cada 4 días matan a periodistas por buscar la verdad”, señala este documento.

Lo más resaltante de estas cifras es que la UNESCO tiene un registro de 61 periodistas asesinados en países no afectados por conflictos armados, en este caso en países de América Latina y el Caribe, seguido con 31 casos en los Estados Árabes y con 31 por países asiáticos y del pacífico. Europa también figura con 15 decesos.

Entre las personas que perecieron por informar en este periodo bianual figuran 14 periodistas mujeres, lo que representa el 9% del total de los casos. La falta de justicia se impone, según este documento, ya que “la impunidad en estos casos se mantiene alta, con un 85% de los asesinatos sin resolver, y el tiempo promedio para la resolución de casos es de aproximadamente 4 años, lo que indica que la justicia es frecuentemente denegada”. 

De acuerdo con el informe, el territorio mexicano sigue siendo uno de los países más peligrosos para quien ejerce la profesión de informar, sumando 26 periodistas caídos entre 2022 y 2023. 

Periodistas mexicanos protestan por los asesinatos de periodistas palestinos y mexicanos. Fotos: Colectivo SOS

El Estado de Palestina, actualmente en conflicto armado con Israel, registra el mismo número de casos que México, con 26 asesinatos en el ejercicio de su profesión en el mismo periodo. 

Palestina

Son al menos “130 periodistas palestinos asesinados en manos de las fuerzas israelíes” en los últimos 380 días según informes de la ONU hasta este mes de noviembre. La situación en Gaza ha sido descrita por esta instancia como “inédita” y “nunca antes vista en ningún conflicto de los tiempos modernos”.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, señaló que, en la actualidad, en Gaza se ha producido el mayor número de asesinatos de periodistas y trabajadores de los medios de comunicación” y pidió a los gobiernos que “adopten medidas urgentes para proteger a los periodistas, investigar los crímenes contra ellos y procesar a los autores”.

Voceros de la ONU han puntualizado que en Gaza la información se ha visto gravemente restringida. Se ha asesinado a periodistas, se ha destruido redacciones, se ha bloqueado a la prensa extranjera y se ha cortado las comunicaciones. “Las fuerzas israelíes, como potencia ocupante, han desmantelado sistemáticamente la infraestructura de los medios de comunicación palestinos, silenciando voces mediante restricciones, amenazas, asesinatos selectivos y censura”, resume Cheikh Niang, presidente del Comité de la ONU sobre los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino.

A pesar de ello, los periodistas en Gaza siguen informando sobre la crisis humanitaria que está sufriendo la población civil y principalmente los niños. 

En contraste, el jefe de la Sección de Oriente Medio y Norte de África de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas ha declarado que, “según el derecho internacional humanitario, el ocupante, Israel, tiene la obligación de proteger a los civiles, incluidos los periodistas”, pero, señala que acontece lo contrario, “estamos oyendo a políticos y dirigentes de muy alto nivel decir que está bien matar a civiles para conseguir objetivos militares, lo que constituye una violación de la proporcionalidad, de los principios y también de la necesidad militar”. 

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Avispa MIdia

Ataques de Israel en Gaza escala muertes de civiles a más de 37 mil

Fuente: Avispa Midia

Por Ñaní Pinto

Gaza sigue siendo destruida por ataques aéreos y bombardeos intensivos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes, mientras que el número de personas asesinadas va en aumento. Según los últimos informes del Ministerio de Salud de Gaza el saldo trágico asciende ya los 37 mil 266 muertos y al menos 85 mil 102 heridos. 

El Ministerio de Salud ha puntualizado que la mayoría de las víctimas son mujeres y niños, en su gran mayoría civiles inocentes. A ello se agrega que hay un registro de más de 12 mil personas atrapadas bajo los escombros en diversas partes de Gaza, sin acceso a la asistencia médica urgente.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos internacionales denuncian la dificultad de brindar ayuda efectiva debido a la escalada del conflicto y las restricciones impuestas a las operaciones humanitarias.

Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), ha instado nuevamente a un alto el fuego inmediato y a un incremento urgente en la ayuda humanitaria. En una conferencia internacional de donantes en Kuwait, Guterres declaró: “Un alto el fuego solo será el comienzo. Será un largo camino para recuperarse de la devastación y el trauma de esta guerra”.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) también ha alertado sobre la peligrosidad extrema que enfrentan los trabajadores humanitarios en Gaza, con un saldo trágico de 193 colegas asesinados desde el inicio del conflicto, marcando la mayor pérdida de vidas en la historia de la organización.

Esta presión internacional para dejar actuar a la ayuda internacional ha llegado a obtener el respaldado por el Grupo de los Siete (G7), que ha exigido garantías para que la UNRWA y otras organizaciones puedan operar efectivamente y llegar a quienes más lo necesitan en esta catástrofe humanitaria.

Este infierno es cada día peor para los civiles en Gaza, quienes están pagado los costos de este conflicto y, no se ve salida al conflicto por ningún lado. La solidaridad internacional es crucial para seguir haciendo presión a los gobiernos del mundo para detener este genocidio.

Martin Griffiths, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, ha destacado la responsabilidad compartida de la comunidad internacional en abordar esta crisis humanitaria sin precedentes, llamando a los líderes mundiales a “unirse en lugar de dividir”, para evitar un mayor sufrimiento y avanzar hacia un futuro más pacífico y justo.

La situación en Gaza sigue evolucionando, y la atención internacional se mantiene centrada en la urgente necesidad de proteger vidas inocentes y detener esta guerra asimétrica y desigual.

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CTXT.es

Que arresten a los líderes de Israel por crímenes de guerra

Fuente: CTXT.es

Por Gideon Levy

Todo israelí decente debe hacerse las siguientes preguntas: ¿está su país cometiendo crímenes de guerra en Gaza? Si es así, ¿cómo deberían detenerse?, ¿cómo debe castigarse a los culpables?, ¿quién puede castigarlos?, ¿es razonable que no se persigan los delitos y se exculpe a los criminales?

Por supuesto, se puede responder negativamente a la primera pregunta –Israel no está cometiendo ningún crimen de guerra en Gaza–, con lo que el resto de las preguntas resultan superfluas.

Sin embargo, cabe preguntarse cómo se puede responder negativamente a dicha pregunta ante los hechos y la situación en Gaza: unas 35.000 personas muertas y otras 10.000 desaparecidas, alrededor de dos tercios de ellas civiles inocentes, según las Fuerzas de Defensa de Israel; entre los muertos hay aproximadamente 13.000 niños, casi 400 personas que pertenecían al personal sanitario y más de 200 periodistas; el 70 % de las viviendas han sido destruidas o dañadas; el 30 % de los niños sufre desnutrición severa; dos personas de cada 10.000 mueren cada día de hambre y enfermedades. (Todas las cifras proceden de Naciones Unidas y organizaciones internacionales).

¿Es posible que estas espantosas cifras se hayan originado sin que se hayan cometido crímenes de guerra? Hay guerras cuya causa es justa y cuyos medios son criminales; la justicia de la guerra no justifica sus crímenes. No es posible que la matanza y la destrucción, el hambre y los desplazamientos a esta escala hayan ocurrido sin cometer crímenes de guerra. Hay individuos responsables de estos y deben ser llevados ante la justicia.

La hasbará israelí, o diplomacia pública, no intenta negar la realidad de Gaza. Se limita a alegar antisemitismo: ¿por qué se meten con nosotros?, ¿qué pasa con Sudán y Yemen? La lógica no se sostiene: un conductor al que paran por exceso de velocidad no se libra argumentando que no es el único. Los crímenes y los criminales permanecen. Israel nunca procesará a nadie por estos delitos. Nunca lo ha hecho, ni por sus guerras ni por su ocupación. Un buen día enjuiciará a un soldado por robar la tarjeta de crédito de un palestino.

Sin embargo, el sentido humano de la justicia desea ver a los criminales ante los tribunales y evitar que cometan crímenes en el futuro. Según esta lógica, solo podemos esperar que el Tribunal Penal Internacional de La Haya haga su trabajo.

Todos los patriotas israelíes y todos los que se preocupan por el bien del Estado deberían desearlo. Solo así cambiará la norma moral de Israel, según la cual se le permite todo. No es fácil desear la detención de los jefes de tu Estado y de tu ejército, y aún más difícil es admitirlo públicamente, ¿pero hay alguna otra forma de detenerlos?

La matanza y la destrucción en Gaza han sobrepasado a Israel. Es la peor catástrofe a la que se ha enfrentado el Estado. Alguien ha llevado al país hasta allí –y no, no ha sido el antisemitismo, sino sus líderes y oficiales del ejército–. Si no hubiera sido por ellos, después del 7 de octubre no habría pasado tan rápidamente de ser un país querido que inspiraba compasión a convertirse en un Estado paria.

Alguien debe ser juzgado por todo esto. Del mismo modo que muchos israelíes desean que Benjamin Netanyahu sea castigado por la corrupción de la que se le acusa, también deberían desear que él y los artífices subordinados a él sean castigados por crímenes mucho más graves, los crímenes de Gaza.

No se puede permitir que queden impunes. Tampoco es posible culpar únicamente a Hamás, aunque haya participado en los crímenes. Somos nosotros los que matamos, llevamos la hambruna, desplazamos y destruimos a una escala tan masiva. Alguien debe responder ante la justicia por ello. Netanyahu es el máximo responsable, por supuesto. La imagen de su encarcelamiento en La Haya junto con el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor de las FDI es el material de las pesadillas de todo israelí. Y, no obstante, probablemente esté justificado.

Sin embargo, es muy poco probable que ocurra. La presión que Israel y Estados Unidos están ejerciendo sobre el tribunal es enorme (y equivocada). Pero la táctica del miedo puede ser importante. Si los funcionarios realmente se abstienen de viajar al extranjero en los próximos años, si realmente viven con miedo por lo que pueda venir, podemos estar seguros de que en la próxima guerra se lo pensarán dos veces antes de enviar a los militares a campañas de muerte y destrucción de proporciones tan demenciales. Al menos podemos hallar un poco de consuelo en eso.

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Este artículo se publicó el 5 de mayo en Haaretz.

Traducción de Paloma Farré.

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Avispa Midia

(Español) Periodistas presentarán demandas legales contra Israel por asesinato de colegas

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Fuente: Avispa Midia

Por Ñaní Pinto

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha emitido una advertencia a Israel, anunciando su intención de iniciar acciones legales contra políticos y líderes militares israelíes si periodistas son atacados en medio de los enfrentamientos en la Franja de Gaza.

En un comunicado, la FIP expresó su creciente consternación por el aumento de fallecimientos entre periodistas desde el 7 de octubre, representando actualmente alrededor del 10% de los periodistas en el enclave.

Reporteros sin Fronteras ha comunicado que, de los 63 periodistas asesinados en todo el mundo en 2023, 56 fueron ejecutados en Palestina.

En una carta dirigida a Benjamín Netanyahu, ministro de Israel, la presidenta de la FIP, Dominique Pradalié, y el secretario general de la organización, Anthony Bellanger, recordaron que el derecho internacional exige la protección de civiles, incluyendo a periodistas. Solicitaron a Israel comprometerse y publicar políticas y procedimientos específicos para garantizar el cumplimiento de este requisito por parte del ejército israelí.

La FIP advirtió que, en caso de que Israel no cumpla con estas demandas, no dudará en llevar a cabo acciones legales ante tribunales internacionales contra políticos y comandantes de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). La federación instó a sus 187 afiliados a hacer lo mismo en jurisdicciones nacionales donde sea posible.

“La tasa de mortalidad entre los periodistas ha sido tal (aproximadamente tres veces mayor que la de los trabajadores de la salud, por ejemplo), que es imposible creer que sea una cuestión de azar”, destacó esta organización, enfatizando que Israel cuenta con tecnología altamente sofisticada que usa inteligencia artificial, como “El Evangelio”, o también conocida como “Habsora” o “The Gospel”, una herramienta que elige sus objetivos militares para atacar.

De acuerdo con el periodista israelí Yuval Abraham, las fuerzas armadas de este país vienen usando este tipo de tecnología desde 2019 y, además, le reveló en una entrevista el ex jefe del Estado Mayor de las FDI, Aviv Kohavi, que antes “producíamos 50 objetivos en Gaza al año. Ahora esta máquina produce 100 objetivos en un solo día, de los cuales el 50% son atacados”.

“Si estos informes son exactos, ¿presumiblemente se están tomando decisiones individuo por individuo con respecto a los trabajadores de los medios de comunicación, sus familias y sus hogares?”, cuestionó la FIP.

La FIP no solo ha emitido una advertencia, sino que ha confirmado su compromiso de llevar a Israel ante los tribunales internacionales si persisten los ataques a periodistas en Gaza. En la carta, la presidenta y el secretario general de esta organización subrayando que los periodistas de Gaza son respaldados por los 600 mil miembros de la FIP, en más de 140 países.