Presos
(Español) Mumia sobre niñxs que hicieron historia
De la boca de los pequeños
Son niñas. Son niños. Están aprendiendo algo sobre el mundo que muy pronto van a heredar. Y como otros menores de edad, tienen curiosidad.
Supieron del bombardeo contra MOVE en Filadelfia Oeste, algo que pasó décadas antes de que nacieran.
Cuánto más aprendieran, más dudas les surgieron.
¿Los policías bombardearon una casa? Con mujeres, niñas y niños adentro? ¿En Filadelfia? Niñas y niños como nosotros? ¿En serio?
Estudiaron y aprendieron. Luego decidieron actuar.
Se comunicaron con algunos oficiales locales. Estudiaron el reglamento sobre monumentos históricos. Recaudaron fondos para levantar uno. Circularon peticiones. Y pronto, muy pronto, un monumento marcará el sitio de la Masacre contra MOVE del Día de las Madres en la Avenida Osage, 13 de mayo de 1985.*
Estos estudiantes de la Escuela Jubilee hicieron lo que ningún político o historiador jamás había pensado hacer.
Estudiaron. Aprendieron. Marcaron la historia. Hicieron historia. A los niños y niñas les toca hacer esto.
Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.
–©’17maj
20 de junio de 2017
Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México
*El 21 de junio de 1017 MOVE y sus vecinos anteriores dedicaron una placa que conmemora el bombardeo.
Mumia Abu-Jamal: The Fall
Listen here:
[podcast]https://radiozapatista.org/Audios/05212017_MumiaTheFall.mp3[/podcast]
It has been exceedingly difficult to write about the Trump presidency, seemingly crumbling before our eyes. In part that’s because of the sheer pace of new revelations, scandals superseded by new scandals, the inane utterances – and tweets – of the president, a daily cascade of craziness.
Part of this is the news media, which rushes at us on a 24-hour clock, with no sense of cessation. Part of it is Trump’s sheer obsession with social media and his unique ability to undermine his own spokespersons with a tweet.
We are in the midst of the latest reality show – The Trump Show! – featuring Donald J. Trump, a manic superstar who hasn’t decided whether to host a comedy or a tragedy, but has seemingly settled for farce. One recent New York Times editorial mused about being a nation ruled by a child, a petulant, ill-mannered, tantrum-prone 6-year-old playing emperor of the world.
In the space of a quarter of a year, Trump has led his administration into the morass of the Russia trap.
His country, by the way, suffers from Trump-induced exhaustion. His party (The Trump Party) appears to be a union of maniacs.
Their central program? To defend a president who seems unable or unwilling to defend himself.






