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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Días 4 y 5: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

La conferencia de mujeres entrelazó y fortaleció nuestras raíces entre Kurdistán y Abya Yala

El sonido del camino retumba firmemente entre las palabras de las mujeres del mundo. Del Kurdistán hacia Abya Yala resuena la voz de la lucha, la resistencia y de la esperanza. Después de 4 días de Conferencia, unimos nuestros sueños y necesidades, nuestras perspectivas y compañerismo. Necesitamos aprender las unas de las otras, pasar a la acción y asumir compromisos. Mantener la llama para que no se pierda esta fuerza que vivimos estos días de encuentro. Necesitamos abrazar nuestros tejidos, entretejiendo nuestras asambleas territoriales, nacionales y internacionales, caminar los territorios significa fortalecer el paso de la juntanza en red.

Sistematizar y compartir nuestra sabiduria, construir confianza. Poner el cuerpo en el centro de la lucha. Hay que asumir cierta confrontación, el mundo esta en mano de los poderosos no deja otra salida, debemos defender nuestras raíces. Ante las dificultades de juntaza entre territorios, debemos crear la manera de seguir en movimiento. Mantener y cuidar el tejido que hemos creado juntas y que seguiremos tejiendo. Necesitamos articular acciones, campañas, aprendizajes, luchas, fortalecer la espiritualidad, poner la voz y el cuerpo, abrir las puertas de cada territorios para necesidades urgentes y para la solidaridad. Las mujeres de Kurdistán, no son simplemente una suma de mujeres; juntas, han generado algo nuevo, un camino de liberación.

Necesitamos compatir sabiduria y herramientas, tener medios propios y autónomos, para hacer frente a esta guerra especial que los medios de comunicación estan desarrollando contra las mujeres y los pueblos. No estamos en competencia con los medios hegemónicos, porque nuestra comunicación está al servicio de las necesidades de nuestros pueblos. Es importante hablar de lo que nos duele, pero necesitamos hablar de lo que nos fortalece. Unimos voces para sanar las heridas y trascender a mensajes que nos llenen de fuerza.

Debemos compartir nuestros propios análisis politicos, enrraizar la resistencia, e investigar la historia para seguir cosntruyendo y defendiendo nuestro horizonte común. Las palabras son importantes, por eso, debemos reconstruir una terminologia descolonizada, recuperar lenguas ancestrales, comunicarnos desde el corazón, constuir y alimentar redes propias, esto es construir una nueva mentalidad, una mentalidad revolucionaria que nos lleve a recuperar nuestros pasos y salir del lugar que nos han impuesto, es esencial para asumir otros roles dentro de la lucha. Necesitamos una casa común de pensares, herraminetas y saberes.

Seguir en red es seguir en varios niveles. Pensar cómo nos comunicamos con el Kurdistán, con Abya Yala y más alla. Nuestra intención es de seguir trabajando, tejiendo juntas. Aquellas que por su rol fueron asesinadas y encarceladas, son y serán nuestro luz en el camino.

Esta conferencia ha sido un espacio abierto a la palabra, a la experiencia, a la emoción. Aquellas que vinieron de sus procesos nos regalaron el entendimiento de sus saberes y sentires, respirar juntas, nos une, nos hace libres. Apoyar nuestros procesos locales y regionales contribuye a la lucha internacionalista. Así podemos colectivizar nuestros trabajos y fortalecer nuestros esfuerzos. Nuestros principios colectivos se basan en la autonomía, la lucha antipatriarcal, anticapitalista, antiracistas, anticoloniales, antiestatales, la diversidad en la unidad, el compañerismo, horizontalidad, ética de la rebeldía, entre otros principios. Unamonos al compromiso y a la construcción a largo plazo. Nos vinculamos a los espacios formativos para socializar experiencias y prácticas, reflexionar en conjunto y proyectar a futuro común. Articulaciones entre los territorios y respetar autonomia de ellos toma más sentido que nunca.

Tenemos claro que, como mujeres, debemos construir una agenda propia, un camino que nos permita reescribir la historia, recuperar de la arqueología los conocimientos para analizar nuestro pasado y presente, para construir nuestro horizonte. La reciprocidad de las mujeres, la fuerza de Jineoloji que nace desde Kurdistán llega al Abya Yala, para caminar, aprender y compartir las sabidurias ancestrales de las mujeres. Con el conocimiento de las mujeres mapuches, lencas, aymaras, nasa…, con toda la sabiduria de las luchas de estas tierras, hacemos de nuestros caminos la base más hermosa para nuestra resistencia colectiva. La que recupera nuestra raíces, como mujeres y pueblos.

La cultura para nosotras significa resistencia y diversidad, no es ni un producto, ni algo estético. El arte debe estar en diálogo, en fluidez. Debemos devolver los valores que representan el arte y la cultura, devolver la esencia de las mujeres. La estética es la sensibilidad que acompaña a la ética. La diversidad en si, hace más profundo el camino de la resistencia. Nuestras lenguas, bailes, maneras de vivir, ancestralidades, pasos, maneras de mirar y de amar son nuestras raíces. Organizar la cultura y el arte para que el poder hegemónico no la pueda manipular. Debemos defender nuestras comunidades y recuperar esas memorias. No somos cenizas, somos el fuego que danza con los bailes de libertad en las montañas de Kurdistán, en el Wallmapu, en los quilombolas en Brasil, en la Amazonía Colombiana, Ecuatoriana, en los montes de Peru, en todos los territorios del mundo, del universo.

La educación es una de las esferas mas importantes de la vida. Las mujeres colectivizan sus conocimientos para llevar a sus pueblos a la verdad de sus esencias. Si tantos saberes han llegado al día de hoy a nuetras almas, es porque usamos la oralidad. Fortalecer sabiduria en todas sus dimensiones también significa reforzar el internacionalismo. Reconocer la diversidad de saberes y experiencias, crear radios comunitarias y teatro, crear y reproducir los materiales que ya existen para las niñeces, para crear otros imaginarios, son la base de nuestra apuesta por la vida.

Organizarse es nuestra esencia en si. Las mujeres vivimos confrontando brutales ataques. Porque los enemigos de la libertad saben muy bien que, si nosotras, mujeres de diferentes territorios nos unimos, nos juntamos, nos abrazamos, la libertad será la promesa mas grande que haremos a la vida. La memoria de las mujeres que cayeron en la lucha por libertad hace que nuestra sangre fluya más rápida por nuestras venas. Berta Cáceres, Julia Chuñil, Marielle Franco, Sakine Cansiz, Alina Sánchez, y muchas otras más compañeras, son la luz y la razón por la que cada día, a pesar de la guerra declarada que existe en contra de las mujeres, hace que nos pongamos de pie y caminemos con pasos de fuerza con valor para la defensa de la vida. La esperanza a veces, es más importante que la victoria. Tejemos los hilos de la memoria.

De la memoria a la acción internacional: mujeres tejiendo sociedades libres

El domingo 15 de febrero de 2026 la jornada inició con un profundo ejercicio de memoria y dignidad. Se recordó el aniversario de la captura, el 15 de febrero de 1999, de Abdullah Öcalan, conocido como Reber Apo, cuya prisión no ha logrado silenciar su pensamiento ni el proyecto político del pueblo kurdo. Por el contrario, su figura continúa siendo símbolo de resistencia y de la propuesta del confederalismo democrático, mientras se renovó la exigencia de su libertad y el reconocimiento oficial de Rojava. También se evocó a Sakine Cansız, asesinada junto a Fidan Doğan y Leyla Şaylemez, como referentes de la lucha de las mujeres kurdas.

La memoria se extendió a Abya Yala y otros territorios: se nombró la desaparición de los restos de Camilo Torres Restrepo; los diez años del asesinato de Berta Cáceres, denunciando redes de financiamiento internacional detrás del crimen; y la vigencia del legado de lideresas y luchadoras cuyos nombres fueron pronunciados para afirmar que no están ausentes: “están vivas y son semillas”. Se reiteró la consigna contra los feminicidios y desapariciones —“Ni una asesinada más, ni una desaparecida más”— abrazando la lucha de las madres buscadoras.

La relatoría destacó la continuidad de una resistencia milenaria y reafirmó la consigna zapatista: “Unidad en la diversidad. Somos iguales porque somos diferentes”. Desde Haití se recordó la historia de esclavización y la imposición colonial del francés, reivindicando el rol haitiano y la dignidad expresada en “Tut mun se mun” (todas las personas somos personas). Se denunció que el imperialismo colonial y financiero sigue operando mediante deudas ilegítimas y nuevas formas de ocupación, y se llamó a la solidaridad activa con el pueblo haitiano.

Uno de los ejes centrales fue la denuncia del avance del fascismo contemporáneo y la militarización global, que golpea especialmente a mujeres, niñeces y pueblos organizados. Se propuso fijar una fecha para una acción internacional coordinada contra ese sistema y fortalecer la articulación entre Kurdistán y Abya Yala. Se subrayó que el asesinato de las infancias por fuerzas estatales, policiales, militares o por el narcotráfico constituye un ataque directo al futuro colectivo.

La alimentación emergió como núcleo político del próximo encuentro: “el alimento es nuestra primera resistencia”. Se reflexionó sobre el consumo que financia el paramilitarismo y contamina cuerpos y territorios; se reivindicaron las ollas populares urbanas y el intercambio de semillas tras incendios y despojos, y la soberanía alimentaria como defensa de la Pachamama frente a las grandes corporaciones. En esta línea, se planteó que el industrialismo y la contaminación actúan como formas de guerra silenciosa que, bajo el discurso de “desarrollo y progreso”, consolidan infraestructuras de despojo en territorios de Centroamérica y en todo el continente.

Las intervenciones señalaron la urgencia de mapear redes de madres en resistencia, compartir tácticas de defensa para las niñeces y construir respuestas colectivas ante la violencia. Desde Wallmapu se reafirmaron las identidades territoriales y se acogieron las consignas “Jin, Jiyan, Azadî” y “Floreceremos” en todas las lenguas presentes. Se propuso crear una mesa de infancias para la próxima conferencia, fortalecer medios populares en Abya Yala y Kurdistán, y ampliar la convocatoria para organizar no solo a mujeres ya activistas, sino también a madres, campesinas, trabajadoras y migrantes en exilio. La jornada cerró con la lectura de la declaración final, integrando sugerencias y consensos. Se reafirmó la búsqueda de justicia frente a masacres y matanzas, la exigencia de que los responsables asuman su culpa, y el compromiso de expandir el confederalismo a otros continentes. La palabra colectiva sostuvo que la unidad es el camino de los pueblos, que la memoria es defensa frente al olvido impuesto, y que cada compañera caída no es ausencia sino semilla viva en la construcción de una sociedad más justa y en paz.

Red de Mujeres Tejiendo Futuro Abya Yala

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Día 3: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

“El tiempo de la revolución es ahora y el motor es el amor. Nadie le suelta la mano a nadie”.

La frase, pronunciada durante el segundo panel del día, no fue solo una consigna: quedó suspendida en el aire como una promesa compartida y como síntesis de lo vivido en la conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro. Desde ese momento, se hizo evidente que no estábamos únicamente en un espacio de intercambio, sino en un territorio político y afectivo donde la revolución se entiende como práctica cotidiana.

El tercer día se desplegó en dos grandes ejes: la conversación y el tejido del confederalismo democrático, junto a los talleres que materializan el hacer colectivo. Estos espacios no fueron pensados como simples instancias de debate, sino como núcleos estratégicos para sostener y proyectar el camino. Allí se trabajaron líneas concretas de resistencia —comunicación, salud, autodefensa, economía, artes y culturas, educación y confederalismo democrático— con la convicción de que escucharnos y solidarizarnos es apenas el punto de partida; lo imprescindible es asumir compromiso y acción organizada. La agenda que se propone es global y diversa, pero arraigada en experiencias situadas, en territorios específicos y en cuerpos concretos.

El segundo panel condensó esa fuerza. Celebró la juntanza como acto político y como gesto radical frente a la fragmentación. Las voces fueron múltiples: mujeres de barrio, mujeres indígenas, defensoras de derechos, mujeres amazónicas protectoras del bosque, sembradoras de agua, madres buscadoras de personas desaparecidas, madres de víctimas de feminicidio, trabajadoras del campo y la ciudad. No solo hablaron quienes estaban en la mesa; el público también tomó la palabra, borrando las fronteras entre quien expone y quien escucha. Las intervenciones se entrelazaron como si siempre hubieran sabido encontrarse, hilando experiencias distintas en una trama común.

Se habló del cuerpo extensivo, del ser cuerpo-tierra, de cómo el territorio no es únicamente suelo sino piel, memoria y herida. Nombrar los ataques al cuerpo y al territorio fue un acto de memoria, pero también de afirmación. Cada testimonio traía dolores que no pidieron permiso para ser dichos, pero también pequeñas alegrías y esperanzas tejidas en la adversidad. Hubo pedagogas de la esperanza, mujeres que caminan la teología de la liberación, defensoras del derecho a decidir y de la autonomía de los cuerpos. En cada relato se afirmaba una certeza: cuando una mujer defiende el agua, defiende su propio cuerpo; cuando busca a su hija desaparecida, defiende el derecho a existir; cuando siembra, enseña o acompaña, sostiene el mundo.

Las arengas y los cánticos atravesaron el panel como corrientes vivas. Comenzaron como denuncias y se transformaron en consignas colectivas. Los gritos dejaron de ser individuales para convertirse en un solo cuerpo sonoro. Allí se hizo palpable la potencia de las redes internacionales que se escuchan y se reconocen, tanto en la presencialidad del encuentro como a través de las transmisiones que expandían la palabra hacia otros territorios.

Lo que quedó al final no fue sensación de cierre, sino de continuidad. La revolución nombrada no es metáfora ni gesto grandilocuente: es práctica diaria, es organización concreta, es sostén mutuo. Y en esa práctica, el amor no aparece como romanticismo ni adorno discursivo, sino como estrategia política profunda: la decisión consciente de no soltarnos, de acuerpar las luchas y de tejer futuro juntas.

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Noticias de Abajo ML

Noticias de Abajo – 13 feb 2026

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Rompiendo Fronteras

PALESTINA: Israel lanzó bombas termobáricas en Gaza que “evaporaron” a 2.800 palestinos, revela informe de AlJazeera. La maquinaria de guerra se puso a prueba con cuerpos Palestinos.

KURDISTAN SYRIO, KOBANE: 20 días bajo asedio. El asedio de la ciudad de Kobanê por grupos afiliados al Gobierno Transitorio de Damasco ha entrado en su vigésimo día. Aproximadamente 600.000 personas luchan por sobrevivir en duras condiciones humanitarias.
Fuente: https://espanol.anf-news.com/rojava-norte-de-siria/kobane-20-dias-bajo-asedio-57838

COLOMBIA: Cobertura especial del Encuentro de la Red de Mujeres Tejiendo el Futuro en Bogotá Colombia. Testimonios de una madre Kurda que perdió a su hija. Por la corresponsal Alexis.-
Fuente: Noticias de Abajo ML

MENSAJES INTERNACIONALISTAS. Desde Estados Unios y las multiples luchas contra el fascismo de Trump y contra el imperialismo en Venezuela y Cuba desde Caracas.

ITALIA: Indignación y movilización, miles salen a protestar contra el equipo de Israel en las olimpiadas de inverno en Milan.

Desde el ombligo del mounstro

COBERTURA ESPECIAL: Un rumor se levanta. En la Plaza Palestina Libre, diferentes colectividades hicieron una Okupa Cultural en el Centro Histórico de la CDMX durante 12 horas continuas con presentaciones políticas, poesía y música.
Fuente: Noticias de Abajo 

CHIAPAS: El Frayba ha documentado agresiones físicas y amenazas de muerte en contra de la Defensora de Derechos Humanos Poulette Celene Hernández, en el municipio de Tonalá, región Istmo-Costa del estado de Chiapas, México. Su vida en riesgo por sistemático acoso.
Fuente: https://frayba.org.mx/090226-agresion-poulette-cdhdigna

GUERRERO: Comunicado de la Misión Civil de Observación Sexta sobre la remoción del mecanismo de protección al promotor Jesús Plácido del CIPOG-EZ. Situación que pone en riesgo su vida.
Fuente: Congreso Nacional Indígena

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

Día 2: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

El Espíritu de las Mujeres y el Florecer de la Resistencia

El segundo día del encuentro no fue solo una jornada de ponencias, sino un acto de juntanza y acuerpamiento colectivo. En el Panel 2 “Cuerpo-territorio de las mujeres: Ataques y resistencias”, las ponentes de las organizaciones Asociación Kombilesa, COPINH, Luta Popular, ADES El Salvador, UNIR Haiti, Movimiento Mujeres Kurdistán – Dengîr, Comunidad Mapuche Inkatuleiñ Taiñ Mapun Gidimt´en Checkpoint, Wet´suwet´en (Canadá), Rede de Trabalho Amazónico (GTA) y Mama Sabiduría Consejo Maya K´iche´, entrelazaron palabra para denunciar un sistema que ataca los cuerpos-territorios, pero que no ha logrado quebrar la esperanza.

La jornada inició con una radiografía de las amenazas actuales. Voces de Colombia, México y Venezuela coincidieron en que el extractivismo, las políticas estatales, las multinacionales y el paramilitarismo no son entes aislados, sino una maquinaria engranada para borrar la historia de los cuerpos racializados e invisibilizados.

Se denunció cómo el sistema busca destruir el territorio físico para anular el espíritu, pero, como se dijo en la plenaria: “El espíritu no es abstracto; se fortalece en la cuerpa que se junta y decide hablar”.

Uno de los momentos más emotivos fue el panel moderado por Adriana Guzmán, donde se recordó el legado de Berta Cáceres a 10 años de su siembra. Su hija, Bertita Zúniga (COPINH), relató cómo el asesinato de su madre fue un plan orquestado por la familia Átala y las élites militares Hondureñas, sin embargo, la respuesta no fue el miedo, sino la organización.

Lolita Chávez introdujo un concepto que resonó en el auditorio: la Justicia Cósmica. Ante un sistema judicial estatal que a menudo es cómplice, las mujeres apelan a una justicia que trasciende lo legal, conectando la defensa del Río Blanco en Honduras con las luchas en Iximulev nombre indígena de Guatemala. La consigna fue clara: “Abajo el patriarcado que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer”.

Del Kurdistán al Abya Yala: Un Solo Grito.

La conexión internacionalista se sintió con la participación de las compañeras de Kurdistán. Mariyam Fathi (KJAR) narró el eco de la revolución de Jin Jiyan Azadî (Mujer, Vida, Libertad) tras el asesinato de Jina Amini. Detalló las leyes misóginas en Irán —como la prohibición de viajar o tener pasaporte para mujeres menores de 40 años o los 74 latigazos por no llevar bien el velo— y cómo el Estado Islámico y el capitalismo son caras de la misma moneda autoritaria.

Desde el norte de Siria, el Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Dengîr) compartió los avances de la Revolución de Rojava: comunas, academias y fuerzas de autodefensa lideradas por mujeres que están transformando la mentalidad del hombre y construyendo una administración autónoma.

El panel sobre saberes fundamentales recordó que la espiritualidad es una herramienta política. Las intervenciones destacaron:

(Haití): Denunció el “colonialismo contemporáneo” y la violencia de los Cascos Azules, llamando a la organización desde el Creol para reconocerse como personas frente al bloqueo criminal.

Machi Betiana, lideresa espiritual del pueblo Mapuche, relató la persecución a la espiritualidad mapuche y el encarcelamiento de mujeres y niños, denunciando el genocidio continuado de los estados chileno y argentino.

Luta Popular, Brasil. Trajo la voz de las favelas y de las madres solteras que luchan por un techo, exigiendo la libertad de Ali, presa política en São Paulo.

Gidimt’en Checkpoint. Desde el norte, recordaron que la resistencia indígena contra los oleoductos es la respuesta a las oraciones de sus ancestras.

La conversa sobre la Jineolojî, la “ciencia de la vida y de las mujeres”, acentuó la necesidad de arrebatar el conocimiento de las manos del patriarcado, que históricamente tildó de “brujas” a las sabias. Se enfatizó que, para que la lucha sea fuerte, debe haber una transformación total de la mentalidad masculina; de lo contrario, la resistencia será débil.

La unión de estas redes es lo que el sistema teme. La transición educativa y la refundación de los territorios (como en Honduras) ya no son sueños lejanos, sino proyectos en marcha que se alimentan del dolor transformado en acción revolucionaria.

Panel 3 “El espíritu de las mujeres para el florecer de la resistencia”

Fenmucarinap (Perú) una organización autonoma con una voz potente, rescató los saberes de las mujeres campesinas rurales que valoran y respetan a la Madre Tierra. Es necesario dar un paso cualitativo para cuidar el territorio de nuestro cuerpo completo, rompiendo tabúes sobre el derecho de las mujeres a hablar fuerte. Estar organizada implica empoderamiento económico, social y político, desprendiéndose de una misma para sembrar semillas autóctonas y no ser “transgénicas”. La militancia exige principio y convicción para no traicionar a las hermanas; ante la adversidad, la consigna es morir de pie.

Para las Komuneras entre cordilleras, la convicción principal es que la lucha que tenemos que dar está adentro, como un ejercicio de transformación infinita para cuestionar nuestras relaciones. La autodefensa es un ejercicio interno y espiritual para liberarnos juntas en medio de un contexto de guerra. Se debe resistir tanto en los territorios como en los espacios íntimos, avanzando sin prisa, pero sin pausa para estar preparadas ante cualquier ataque. El trabajo diario consiste en responder con fiereza y sin miedo, rompiendo las inseguridades para ser verdaderas compañeras que ponen el cuerpo.

Mujeres y la Sexta (México y Abya Yala). La lucha se fundamenta en la búsqueda de libertad, autonomía, autogestión y autodeterminación. El objetivo es acabar con el sistema tejiendo redes poco a poco desde las raíces profundas de los pueblos originarios. Para enfrentar al enemigo, se rechaza la relación con gobiernos u ONGs que dividen, apostando por una unidad anticolonial y antipatriarcal construida desde la base.

El Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Bakur) expresó que la lucha es por el reconocimiento de la existencia y el derecho a ser una misma, frente a la fragmentación que han sufrido las mujeres en el mundo. Poseen una organización confederal basada en la ideología de liberación de las mujeres, cuyo primer principio es la defensa del propio territorio (welaparezi). La base del éxito es la voluntad y el pensamiento libre, priorizando la vida comunal y las cooperativas para combatir el individualismo.

Finalizó la compañera del MODEP hablando de la importancia de despatriarcalizar los movimientos sociales, haciendo la revolución incluso entre los mismos revolucionarios. Reconocen la necesidad de parar, organizarse internamente y sanar para poder continuar con la lucha. Sostienen que no basta con la denuncia; es necesario crear desde los saberes ancestrales, pues la organización autónoma es el inicio, no un complemento.

Comisión de Prensa
Red de Mujeres Tejiendo Futuro

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

La guerra no puede acabar con nuestras raíces: Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro

¡LA GUERRA NO PUEDE ACABAR CON NUESTRAS RAíCES!
UN SOLO GRITO, UN SOLO CORAZÓN DESDE KURDISTAN HASTA ABYA YALA.

Frente al altar y las imágenes en las paredes de compañeras asesinadas y muertas en las luchas de Kurdistán y Abya Yala fluyeron las energías de nosotras las mujeres y diversidades sexo-genéricas para con ello dar inicio a nuestra conferencia que tiene como lema “Florecemos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces”. Se trata de un encuentro convocado por la la Red Mujeres Tejiendo el Futuro, fundada en el año 2018 bajo el liderazgo del Movimiento de Mujeres del Kurdistán. Más de 450 mujeres registradas y organizadas autogestiva y autónomamente han trabajado duro para que este momento de encuentro cuerpa a cuerpa no solo se dé, sino florezca y nos ayude a seguir en la creación de los otros mundos posibles aquí y ahora de cara a los proyectos de muerte en curso en nuestros territorios-cuerpo-tierra, como diría la compañera Lorena Cabnal.

El arranque fue potente y estremecedor y nos con-movió a todas. Haciendo honor a la palabra, a la palabra verdadera, bats’i k’op,  en medio del humo sagrado, los tambores y las ofrendas puestas en el altar, nos dimos la bienvenida. Los diferentes rumbos y el centro del círculo energético fue saludado gracias a la conducción de las hermanas del Abya Yala, sanadoras, rezadoras, liderezas y organizadoras co-convocantes. Se agradeció a la Pacha Mama por este momento, se recordó que somos agua que fluye, que damos vida y que la lluvia que acababa de caer en esta ciudad de Bogotá nos recibió y así limpió nuestras cuerpas preparándonos para los trabajos de estos días. Pedimos permiso a nuestras ancestras y las energías del cosmos para esta juntanza a la vez que se convocaron nuestras sabidurías y cosmocimientos para con ellos seguir luchando, para no decaer, claudicar o vendernos -como dijeran las hermanas zapatistas-. Se evocó también el aire para que todas las que estamos acá y las que no estamos en cuerpa presente, pero sí como energía, tejamos una sola cuerpa colectiva, un solo corazón –jun pajal ko’tantik-.

Honramos a nuestras muertas, guardamos un minuto de silencio para recordarlas y agradecerles la fuerza que hoy nos permite llegar acá a pesar y con nuestros dolores y heridas. Habló también la madre de una de las compañeras kurdas, quien ha sido clave para el movimiento kurdo de mujeres y para tejer Abya Yala y Kurdistán. La compañera Berta Cáseres estaba mirándonos y comulgando, el poster con su imagen pegado en la pared nos hacía recordar las palabras de la compañera Mirian Miranda de OFRANEH, quien nos ha contado que gracias a Berta ella conoció y empezó a tejerse con el movimiento de mujeres kurdas. Mujeres muiskas, mayas de Guatemala, mapuches, mexicanas de la Sexta, de pueblos originarios de Bolivia y Ecuador rotaron el micrófono en el círculo para recordarnos que la espiritualidad es política y que estamos hoy acá para tejernos mejor, buscar soluciones desde nosotras mismas, para florecer frente a  las guerras que son proyectos de muerte que nos quieren exterminar y están, de mil formas diferentes, ocupando nuestros territorios, cuerpas, vida.

La ceremonia se cerró con la presencia de las compañeras kurdas organizadoras y motor de este tejido. Ellas en sus ropas tradicionales formaron una media luna en torno al altar mientras que las demás compañeras les dijimos: ¡No están solas! ¡No están solas! ¡No están solas! Luego vino el baile, pues sabemos que tenemos que mantener la alegría aflote. Se dieron en simultáneo las reuniones por comisiones para seguir con el sostenimiento de este encuentro, porque no es lo mismo encontrarse por convicción que con el gran dineral atrás pagado por el super financiador; no es lo mismo pregonar la autonomía y no encarnala; no es lo mismo decir con palabras ¡No a las guerras! que encarnar las prácticas necesarias para caminarlo.

Entonces, pues al centro de todo esta conferencia está, sin duda, lo más anticapitalista que tenemos: la entrega no mediada ni por el dinero capitalista ni por la mercancía, la entrega sororal de nuestro tiempo-vida-cuerpa-mente-corazón. Está también acá la fuerza de nuestras ancestras parte de pueblos originarios, afrodescendientes y kurdos; la fuerza dadora de vida de las mujeres, las prácticas autogestivas que somos, las autonomías en cotidiano y en pequeño que sentipensamoshacemos, porque cada una de las mujeres y diversidades sexo-genéricas que está acá así lo vive con otras -colectivamente- en nuestros espacios de lucha. Espacios que tienen muchas formas y nombres: colectivas, organizaciones, redes, movimientos. Y es esa fuerza colectiva tejida en positivo, a pesar de las fuerzas negativas fragmentadoras y asesinas de las gueras y sus responsables, la que organiza y sostiene todo esto de la forma lo más horizontal posible. Un acto en sí altamente retador del verticalismo patriarcal y violento. Fuerza colectiva que muchas de las que venimos acá hemos vivido en los encuentros convocados por las mujeres zapatistas.

Si echan un vistazo al programa y nos siguen por las redes de la conferencia -ver abajo- sabrán un poco más de las participantes que son, acorde con el espíritu de todo este tejido, colectividades tales como el Movimiento de Mujeres del Kurdistán, el Congreso de los Pueblos, Un Salto de Vida, Unión Comunera, OFRANEH, CONAIE, Kongra Star-Rojava, CRIC, Feminismos del Abya Yala, COPINH, KJAR-Kurdistán, Asociación Kombilesa, ADES, UNIR-Haití, Lafken Winkul Mapu, Mama Sabiduría, Consejo Maya K’iché, Jineoloji, FENMUCARINAP, Comuneras Entre Cordilleras, Mujeres y la Sexta, TJA-Kurdistán, Mujeres Modep, Colectivo Latinoafricano, Redes de Trabalho Amazonico, Gidimt’en  Checkpoint Wet’suwet’en,  Desde el Margen y la Red Mujeres Tejiendo el Futuro.

Les invitamos a saber más de ¿por qué es importante este encuentro en estos momentos de horror, violencias y guerras? En estos momentos en que el movimiento kurdo está nuevamente bajo las violencias más atroces de la guerra y definiendo qué paz exigen y quieren, en estos momentos en que en Abya Yala el neo-imperialismo capitalista patriarcal y racista afila sus colmillos para exterminarnos de muchas y diversos modos. Pero no digo más, escuchen a la lidereza kurda y garífuna en el video abajo para saber más de la década de intercambios tenidos ya entre las mujeres del movimiento kurdo y las mujeres de los diferentes movimientos de Abya Yala así como sobre los motivos y alcances de esta conferencia.

Ayúdenos a romper el cerco mediático y colaboren a parar las guerras, en todas sus formas, la guerra cognitiva en curso y las guerras de extermino que tienen su punta del iceberg en el territorio palestino, en los ataques a Rojava, en Cuba, en las invasiones en Venezuela, a las comunidades zapatistas y parte a las parte del Congreso Nacional Indígena y en tantos y en tantos más territorios… Síganos y repliquen, participen de mil maneras creativas de este espacio sentipensado que va más allá de lo que nos ofrecen los Estados-nación, los partidos políticos y los gobiernos en turno…. ¡Jin, Jiyan, Azadî – Mujer, Vida, Libertad¡

Por Xochitl Leyva Solano (colectiva PVIFS-Chiapas)

Programa descarga en:

Para mayor información ir a:

https://womenweavingfuture.org/abya-yala
https://www.instagram.com/womenweavingfuture

Transmisión especial de la Conferencia de Mujeres 2026 de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” del 11 al 15 de febrero 2026:

YouTube: https://youtube.com/@womenweavingfuture?si=GqzZs_pSb6kTUhYl
Streaming de radio: http://stream.radios.red:8000/radio8.mp3

Revisa el cronograma completo de las transmisiones en nuestras redes sociales en los días que vienen.

¡Escucha, difunde, comparte esta transmisión!
https://www.instagram.com/p/DUmAyptErUH/?igsh=MWw2a2lhZnlseGdiZA==

Imágenes: Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala y Colectiva PVIFS-Chiapas

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Red Mujeres Tejiendo el Futuro

Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala (11 a 15 de febrero, Bogotá, Colombia)

Del 11 al 15 de febrero de 2026, en Bogotá (Colombia), se lleva a cabo la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida”, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y Abya Yala. La Red Mujeres Tejiendo el Futuro se fundó en el año 2018 bajo el liderazgo del Movimiento de Mujeres del Kurdistán. Este encuentro histórico es posible gracias al trabajo comprometido de diversas organizaciones, colectividades, compañeras y compañerxs que desde meses atrás vienen tejiendo con mucho amor para que hoy podamos vernos a los ojos y saber que frente al sistema de muerte: ¡Floreceremos!

Transmisión especial de la Conferencia de Mujeres 2026 de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” del 11 al 15 de febrero 2026:

YouTube: https://youtube.com/@womenweavingfuture?si=GqzZs_pSb6kTUhYl

Streaming de radio: http://stream.radios.red:8000/radio8.mp3

Revisa el cronograma completo de las transmisiones en nuestras redes sociales en los días que vienen.

¡Escucha, difunde, comparte esta transmisión!
https://www.instagram.com/p/DUmAyptErUH/?igsh=MWw2a2lhZnlseGdiZA==

¿Qué es el Movimiento de Liberación del Kurdistán?

El Movimiento de Liberación del Kurdistán nace en los años 1970 en el Oriente Medio. El pueblo kurdo es un pueblo originario de Mesopotamia, que enfrenta el genocidio y la guerra de los estados Turco, Iraní, Israeli y Sirio. El Movimiento de Liberación del Kurdistán lucha por la libertad y construye un sistema de vida basado en tres pilares: la liberación de las mujeres, la democracia radical y la ecologia. Éstos constituyen la base de su sistema de autogobierno popular, el Confederalismo Democrático, donde las mujeres tienen un rol de liderazgo, junto con el guía del Movimiento, Abdullah Ocalan. De esta lucha colectiva nació el Movimiento de Mujeres del Kurdistán, que se organiza y da respuesta a los problemas de las mujeres, construyendo estructuras en sus territorios y tejiendo diálogos con otras mujeres del mundo.  

¿Qué es la Red de Mujeres Tejiendo el Futuro?

La Red de Mujeres Tejiendo el Futuro nace para unir las luchas de las mujeres y para revivir los debates entorno a la necesidad de organizarse. Así, en el 2018 y en el 2022 se realizan dos encuentros internacionales de mujeres, con la propuesta de debatir sobre el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres y las experiencias de lucha de las mujeres de todo el mundo. La Red de Mujeres Tejiendo Futuro comparte camino con los movimientos de mujeres de Abya Yala, Oriente Medio, Asia, África y Europa.

De los dialogos que se abrieron durante las Conferencias internacionales de Mujeres de 2018 y 2022, surgió la necesidad de generar estos espacios a nivel Abya Yala. Las mujeres de Kurdistán y Abya Yala se unen para crear un diálogo entre territorios, ambos con historias de luchas y resistencias.

 Las mujeres han cargado sobre sus hombros el peso de la guerra, pero también la dignidad y la lucha en cada lugar. Esta conferencia permite crear un diálogo entre las distintas propuestas, alternativas y búsquedas de soluciones y, a futuro, encontrar nuestros puntos comunes e intersección para continuar y fortalecer la lucha de las mujeres contra el sistema patriarcal.

Por esto, del 11 al 15 de febrero de 2026 en Bogotá, Colombia, se realiza la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y del Abya Yala bajo el lema: “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida.” 

¿Cuál es el objetivo de la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala?

El objetivo de la Conferencia es unir las experiencias de lucha de las mujeres y construir frentes comunes ante los ataques de los Estados, además de fortalecer los lazos de resistencia en contra del patriarcado, el colonialismo y el capitalismo. Durante el evento se hablará de las experiencias de autoorganización de las mujeres y de los pueblos frente al extractivismo y al ecocidio, y de las resistencias en Kurdistán y Abya Yala. La economia comunal, la salud, la cultura, la sabiduria ancestral, la autodefensa y la protección de la naturaleza serán temas central de los talleres que se llevarán a cabo durante la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala.

Email de contacto: prensa_tejiendofuturoabyayala@protonmail.com

Para más información: 

https://womenweavingfuture.org/abya-yala
https://www.instagram.com/womenweavingfuture

Programa:

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Avispa Midia

Corredor Interoceánico criminaliza mujeres en Chiapas para imponer la Línea K

Por Aldo Santiago | Avispa Midia

En portada: En noviembre del 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum inauguró un tramo de la Línea K del Corredor Interoceánico, el cual recorre desde Ixtepec, en el istmo de Tehuantepec hacia Tonalá, en Chiapas.

Familias de los municipios de Arriaga y Pijijiapan, en la costa de Chiapas, son objeto de una denuncia penal por el presunto delito de invasión de bienes nacionales, en lo que el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa (Cdh Digna) denuncia como un proceso de criminalización ejecutado por Ferrocarriles del Istmo de Tehuantepec (FIT) y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) para desplazar a las personas que viven en las inmediaciones de las vías implementadas para el megaproyecto.

Mediante comunicado difundido el pasado jueves (29), el Cdh Digna detalla que los  organismos federales -encargados por la operación de las líneas férreas que integran el proyecto-, junto con la Secretaría de Comunicaciones, Infraestructura y Transporte  (SCIT), interpusieron la demanda penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra tres mujeres del municipio de Pijijiapan, así como cuatro mujeres y un hombre del municipio de Arriaga con el objetivo de exigir la entrega del derecho de vía ferroviaria.

Para el centro de derechos humanos, la acción penal constituye un acto de criminalización contra población civil en situación de vulnerabilidad, en su mayoría mujeres, en el contexto de la implementación del CIIT.

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Marisa Ruiz Trejo

Aprender a vivir en tiempos de tormenta: epistemologías zapatistas desde las mujeres

Foto: Heriberto Rodríguez, RadioZapatista

Por: Marisa Ruiz Trejo
Universidad Autónoma de Chiapas
marisaruiztrejo@unach.mx

Como investigadora feminista, originaria de Chiapas, los aprendizajes provenientes de las mujeres,otroas y comunidades zapatistas han sido inagotables. El proceso de aprender ha implicado no solo reflexionar sobre las tensiones entre una academia políticamente comprometida y los activismos alter-anti, sino también reconocer la multiplicidad de prácticas de producción de conocimiento que emergen fuera de los espacios académicos y de la investigación formal. Se trata de saberes encarnados, colectivos y situados, elaborados por organizaciones de mujeres, movimientos sociales y otros colectivos.

En esa línea, el libro Aprendiendo de las mujeres y las comunidades zapatistas, editado por Xochitl Leyva Solano y Lola Cubells Aguilar, fue recientemente publicado por la editorial Traficantes de Sueños, en el Estado español en 2025. A partir del trabajo editorial de cuatro años, el libro agrupa en cinco grandes campos los aprendizajes de tres décadas de vida pública del movimiento zapatista y de las mujeres que lo sostienen: 1) el onto-político; 2) el de la defensa del territorio, la Madre Tierra y la memoria; 3) el epistémico-teórico-práctico; 4) el feminista; y 5) el artístico-lingüístico-cultural. Los aprendizajes provienen del pensamiento insurgente de la Comandanta Ramona, las voces poderosas de miles de mujeres zapatistas, organizadas en los dos encuentros de Mujeres que Luchan (2018 y 2019), celebrados en el caracol de Morelia, hasta las voces de las mujeres y hombres en el Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores” (2025).

Acompañado por una acuarela de Paola Stefani e ilustrado con fotografías de Lola Cubells, Paulina Trejo, Yuchen Li, Francisco De Parres Gómez, Inés Durán Matute y Manuel Jacobo Contreras, así como ilustraciones de Beatriz Aurora, Sebastián Giraldo y Claudia Faustin, este libro recupera memorias desde 1994, año que marcó un parteaguas en las luchas altermundistas con el levantamiento del EZLN. A lo largo de sus páginas resuenan las palabras de la Comandanta Esther y su énfasis en la centralidad de las luchas de las mujeres dentro del zapatismo. La presentación del volumen, a cargo de Xochitl Leyva y Lola Cubells Aguilar, expone cómo colonialismo, patriarcado y racismo han sido dimensiones intrínsecas a la expansión del capitalismo, y cómo los pueblos originarios han tejido resistencias frente a estos sistemas de dominación.

El libro abre con un capítulo escrito desde Slumil K’ajxemk’op”, la “tierra insumisa” o la “tierra que no se resigna”, mayormente conocida como Europa. En “El zapatismo. Una brújula civilizatoria para Slumil K’ajxemk’op”, Lola Cubells Aguilar, profesora de la Universitat Jaume I de Castellón e integrante de la coordinación europea de la Travesía por la Vida, narra su largo acompañamiento, desde los años noventa, al movimiento zapatista. El texto recorre hitos clave como los Acuerdos de San Andrés, la Marcha del Color de la Tierra (2001), el Encuentro Intergaláctico (1996), la creación de las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles (Oventik, 2003), la Sexta Declaración de la Selva Lacandona (2005), las manifestaciones contra la guerra de Irak (2003), la muerte metafórica del Subcomandante Marcos y el nacimiento del Subcomandante Galeano (2014), la candidatura de Marichuy y el desembarco zapatista en Vigo (2021), el mismo puerto del que partió La Pinta en 1413. A través de este recorrido, Cubells sostiene que el zapatismo constituye una brújula civilizatoria para Slumil K’ajxemk’op (Europa), en un esfuerzo planetario por afirmar que “nunca más un mundo sin nosotras, sin nosotros y sin nosotroas”.

El capítulo 2, “Nuestra Palabra es semilla que crece”, fue escrito por el colectivo Nurturers y el Colectivo Weaving Realities, integrado por Rosalba Icaza, Paulina Trejo Méndez, Nanna Kirstine Leets Hansen, Rosa Itandehui Olivera Chávez, Marina Cadaval Narezco, Brenda Rodríguez Cortés, Zuleika Bibi Sheik y Constance Dupuis. Todas ellas, afincadas en Los Países Bajos y en Dinamarca, se involucran en una escritura experimental, creativa y original, que combina, a la vez, lo personal y grupal. Su propio colectivo se define así: “al ser producto de la academia y las artes colonizantes, buscamos habitar(les) de una manera otra” (p. 54).

En el texto reflexionan sobre “los distintos llamados zapatistas” y sobre cómo “estar juntxs y organizadxs en la defensa de la vida” que es “para nosotrxs una forma de arte: el arte de la re-existencia” (p. 54). La creatividad y potencia de este trabajo polifónico reside no solo en mostrar, en tres partes, cómo “las lucecitas que nacen en la noche brillan una a una” (p. 62) y, simultáneamente, todas a la vez, sino también en invitarnos a pensar en que “el mundo funciona en crisis constante” y “la sociedad global se está derrumbando” (p. 61). Aun así, afirman que “esas lucecitas voladoras son esperanza que no se puede apagar” (p. 62).

En el apartado “Mujeres y Zapatismos”, diversas autoras comparten memorias y aprendizajes situados. Rosa Itandehui Olivera Chávez expone: “cuando me lleno de desesperanza vuelvo a la imagen de mí jugando a ser Ramona en Primavera” (p. 67). Marina Cadaval Narezo resume sus aprendizajes zapatistas con las frases: “la comunidad cuida” y “recibimos de quienes se decía no tenían nada que ofrecer, y aprendimos de quienes se decía no tenían nada que enseñar” (p. 69). Brenda Rodríguez, mujer migrante de color viviendo en tierras europeas, describe las propuestas zapatistas por la defensa de la vida y en contra de todos los sistemas de opresión deshumanizantes como “semillas que vuelan, semillas de esperanza y rebeldía que van recorriendo todos los rincones del planeta, inspirando a miles de personas” (p. 70) y recuerda la importancia de ser y de relacionarnos entre nosotrxs de otras formas, ya que estos aprendizajes nos han mostrado que en las comunidades zapatistas “no existen feminicidios ni desapariciones de mujeres (EZLN 2019)”, lo que implica habitar y construir un mundo diferente. Por su parte, Zuelika Bibi Sheik y Constance Dupois señalan que: “los árboles son nuestros maestros” y que es necesario atender el llamado a regresar al bosque de las mujeres zapatistas, ya que de ahí “surge un conocimiento de las raíces entrelazadas bajo nuestros pies descalzos, nos damos cuenta de que, cuando competimos, ninguna de nosotras gana” (p. 77).

El capítulo 3 “Madre Tierra como subjetividad. Principios de buen gobierno, memoria, territorio y autonomía”, elaborado por Rocío N. Martínez González (Ts’ujul), expone su experiencia etnográfica (entre 2006 y 2014) en una de las fiestas más antiguas del calendario maya tsotsil en el Municipio Autónomo de Polhó mostrando cómo la autonomía se vive y se reproduce desde prácticas comunitarias concretas.

“Conocer el mundo en clave zapatista” (capítulo 4) fue escrito por Daliri Oropeza, quien narra la experiencia de Ki´tik, adolescente a quien entrevistó en territorio zapatista entre 2017 y 2020, quien ha estudiado en la escuela autónoma y a quien le preocupa el cuidado de la tierra. Además, Ki’tik y su madre, a través del trabajo de Oropeza, relatan sus perspectivas sobre los aprendizajes zapatistas desde el levantamiento en 1994 hasta la gira por Europa. Así K’itik expone: “Yo nací siendo zapatista y cuando tuve conciencia, pues vi realmente el por qué estábamos luchando” (p. 135).

El capítulo 5 “Caminar con el zapatismo, construir comunidad y esperanza”, de Inés Durán Matute, investigadora-activista, y Rocío Moreno, comunera de la comunidad coca de Mezcala, Jalisco, recupera memorias desde 1994, pasando por la creación del Congreso Nacional Indígena (CNI) en 1996, las palabras de la comandanta Ramona y del Subcomandante Moisés para construir comunidad y continuar con esperanza para defender la vida. Es un texto de diálogos fraternos, entre agosto y septiembre de 2021, en un compromiso por romper las formas tradicionales de hacer investigación. En dicho capítulo, se presentan las voces de: Manuel Jacobo, del pueblo coca de Mezcala Jalisco, Maricela Mejía, del pueblo hñahñu de Santiago Mexquititlán, Querétaro, Juan Dionicio, del pueblo hñahñu de San Pedro Atlapulco, Estado de México, y de Valiana Aguilar, del pueblo maya de Sinanché, Yucatán. Todxs ellxs hablan de la dignidad, de las mujeres que luchan, de la autonomía, hasta la gira del Escuadrón 421 hacia Slumil K’ajxemk’op.

“De por sí lo que hemos aprendido es a aprender”: trazos de una epistemología zapatista” es el capítulo 6 escrito por Andrea Fajardo Camacho. Es un texto en el que la autora, feminista integrante del colectivo Tierra Negra de Cali, Colombia, describe su posicionamiento dentro de la academia en el marco de una guerra epistémica colonial, patriarcal y capital, pero también de las grietas. Particularmente, se centra en recuperar autores y activistas que han tratado de ir más allá de la dicotomía academia-activismo. El trabajo de Xochitl Leyva inspira una gran parte de las reflexiones sobre metodología anticolonial activista de este trabajo que se pregunta para qué y contra qué. También trata las tensiones teóricas y metodológicas al cambiar la perspectiva de “objetos de estudio” por “compañerxs de lucha”, reconfigurando la relación epistémica hacia un “aprender a aprender”, y propone la idea de “epistemología zapatista” como “la lucha por la vida en su sentido más radical”, como “una forma de aprender a aprender no desde los centros hegemónicos, sino desde abajo y a la izquierda; no desde los conocimientos o prácticas de dominación, sino desde la resistencia cotidiana de lxs oprimidxs; no para ajustar cuentas con los calendarios y geografías dominantes, sino para inaugurar tiempos y modos de vida otrxs que, como nos han enseñado los pueblos andinos y amazónicos, apuesten por un “Buen Vivir” (p. 203).

Así Fajardo explica que el proceso de investigar con otrxs implica: “tomar postura en un escenario de guerra que no era posible sino a través de una lucha por la vida, con la plena certeza de que la Tormenta de la que hablan los compañerxs zapatistas nos demanda generar conocimiento que nos permita entender los distintos mecanismos de opresión de la Hidra, así como el necesario encuentro con quienes luchan desde múltiples frentes” (p. 189).

El capítulo 7, “Una cuota de energía al tejido de la vida” de Diana Itzu Gutiérrez Luna, es un trabajo sumergido en la sinergia de la dialéctica del Caracol-Corazón (Puy-O’tan), relacionada con la expresión territorial autónoma zapatista. Esta dialéctica se sostiene a través de varios hilos desarrollados por la autora.  El primer hilo de las tres R (autonomías) se refiere a: Recuperación de las tierras, Re-configuración territorial, desde los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) y la Re-significación territorial, desde la dinámica de los Caracoles zapatistas.  Otro hilo son las tres A (libertad), relacionado con: a) autogobierno, b) autosustento material desde las filosofías de vida indígenas zapatistas y c) autodefensa, generando formas de resistencias-rebeldías con actos de no guerra (p. 217). También están las trece semillas (dignidad): tierra, techo, trabajo, educación, salud, alimentación, comunicación, cultura, libertad, democracia, justicia, paz y autonomías (p. 219); los siete principios: bajar y no subir, construir y no destruir, convencer y no vencer, proponer y no imponer, representar y no suplantar, servir y no servirse, mandar obedeciendo (p. 219), y las siete direcciones entendidas como “rutas rizomáticas” y una que muestran múltiples posibilidades de integralidad y totalidad: “norte, sur, este, oeste, centro, arriba y abajo” (p. 220). Además, Gutiérrez Luna recupera los aprendizajes de las mujeres zapatistas frente a la guerra, tales como las experiencias de autonomía, de trabajo colectivo, de participación política, y de defensa del territorio. En el capítulo también aborda  la figura de la muertéfora como una metáfora de aniquilación del imaginario colectivo con la muerte como único destino.

El libro cuenta también con la participación de una de las pioneras de la antropología feminista, Mercedes Olivera Bustamante, autora del capítulo 8, titulado “Lecciones a las feministas de las mujeres zapatistas”. Se trata de un texto publicado de manera póstuma, en el que la autora reflexiona sobre el feminismo indígena, acompañado de una carta dedicada a la Comandanta Ramona, escrita por Olivera en 2018. El capítulo se complementa, además, con dos entrevistas realizadas por Emma Gascó y Aluminé Cabrera a la antropóloga feminista.

La voz de Sylvia Marcos robustece el libro con el capítulo 9 “Aprendiendo de las zapatistas. Tejiendo hilos en la preparación del encuentro europeo con la Travesía por la Vida, Escuadrón 421”. En este texto explica cómo el zapatismo es una propuesta vital, pero también una propuesta relacional. Las aproximaciones del zapatismo, planteadas por la autora, distinguen, pero al mismo tiempo articulan, lo femenino y lo masculino a través de la concepción otroa; destacan el papel de las zapatistas y su participación activa, así como los procesos de descolonización del feminismo. En estas propuestas, los derechos colectivos son importantes, pero también el derecho al descanso y al disfrute. Estas reflexiones resultan fundamentales para seguir pensando críticamente y provienen de cursos impartidos por Sylvia Marcos en las comunidades zapatistas.

Al final del libro se incorpora “JUKUB: Poems from Chiapas for the Reverse Conquest” como capítulo 10. Este reúne los versos de poetas y poetizas de Chiapas escritos originalmente en ch’ol y tsotsil, dos de las casi setenta lenguas que se hablan en México, y traducidos al español y al inglés, en un ejercicio que las y los autores definen como una “navegación rebelde lingüística a través de la poesía”.

El volumen reúne voces poéticas diversas, como las de Miriam Esperanza Hernández Vázquez y Canario de la Cruz, desde el ch’ol, así como la de Edgar Darinel García, desde el tsotsil, articuladas por una defensa compartida de la resistencia lingüística y del poder de la poesía, tanto para impugnar el mundo tal como está constituido como para imaginar y trazar los contornos de otras posibilidades.

Aprendiendo de las mujeres y las comunidades zapatistas. Tomo II no es solo un libro para leer, sino un libro para caminar, escuchar y aprender colectivamente. Desde múltiples registros, teóricos, testimoniales, artísticos y poéticos, el volumen confirma que el zapatismo no es un objeto de estudio, sino una práctica viva que interpela nuestras formas de investigar, enseñar, estudiar y habitar el mundo. Para quienes investigamos desde Chiapas y desde los feminismos críticos, este libro reafirma que aprender de las mujeres zapatistas implica descentrar la academia, asumir una ética relacional y comprometida con la vida, y reconocer que los horizontes de justicia, autonomía y dignidad se siguen tejiendo, día a día, desde abajo y a la izquierda. ¡Viva la dignidad rebelde de las mujeres y otroas zapatistas!

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*Reseña del Libro: Aprendiendo de las mujeres y las comunidades zapatistas, Tomo II de la Colección Al Faro Zapatista, editoras Xochitl Leyva Solano y Lola Cubells Aguilar, 2025, CLACSO, Cooperativa Editorial Retos, Cátedra Jorge Alonso, CUSCH-Universidad de Guadalajara, Traficantes de Sueños. El tomo II así como el I y el III se pueden adquirir en la librería de Traficantes de Sueños en Madrid y, en toda España y Europa, a través de su web: https://traficantes.net/ Para mayor información de la colección y de las autoras ir a https://alfarozapatista.jkopkutik.org/

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Radio Zapatista

“Ojos de esperanza”: Exposición en solidaridad con las Madres Buscadoras

En México hay más de 100 mil personas desaparecidas y 115 mil no localizadas. El gobierno y sus dependencias han fallado gravemente en la búsqueda y en el rescate de personas desaparecidas. Por ello, hoy existen entre 100 y 120 colectivos de familiares que buscan a sus seres queridos por cuenta propia. Son decenas de miles de padres, hermanas, hermanos y, en su mayoría, madres: LAS MADRES BUSCADORAS, mujeres que arriesgan sus vidas para encontrar rastros de sus hijas e hijos desaparecidos. La crisis en México es profunda y dolorosa. Frente a la apatía y la inacción oficial, LAS MADRES BUSCADORAS HAN ENTRADO EN ACCIÓN. No cuentan con protección institucional; han sido hostigadas, agredidas y algunas han sufrido ataques mortales.

Este sábado 10 de enero, en San Cristóbal de Las Casas, se presenta la exposición Ojos de esperanza, con ojos bordados por niños que han perdido ojos por cáncer y sus familiares.

Galería de Kikimundo
Calle Hidalgo 3
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Sábado, 10 de enero de 2026 – 6 pm

Con nuestros ojos bordados queremos decirles: Las vemos. Los vemos. No están solas. Somos solidari@s. Todo lo recaudado de estos ojos –bordados por personas de muchos lados de la republica y del extranjero– beneficiarán directamente a Madres Buscadoras.

En la exposición se espera también la participación de la ceramista Erika del Río, con la muestra La vista gorda, creada especialmente para Ojos de esperanza:

LA VISTA GORDA. Nunca he perdido a alguien de esta manera, he logrado ver su cuerpo antes de despedirme y aceptar que no volveré a sentir su calidez. Una urna funeraria que lastimosamente no contiene nada ni puede. Perforada, silenciada en el cierre de carpetas ocultas y olvidadas. Ante la indiferencia e incompetencia de las autoridades, la impunidad y los intereses políticos que pisan la dignidad humana ante la materia inexistente, intangible del cuerpo. La gorda… la vista gorda ante tantos hechos, ante el peso gigantesco que se siente, con las miradas que buscan sin cansancio contra las que esquivan responsabilidad. Ciudadanos que ven la verdad y se arriesgan para hacer justicia. La gorda situación que parece no ser vista y pasar inadvertida. Ignorada. Declaro: Yo te veo –como mujer, como ser humano que ha vivido con la muerte de la mano, como hija, como hermana–. Siento, el coraje de la injusticia de la mentira, el dolor de una memoria, de una herida que no logra sanar, la herida que sigue abierta. En la búsqueda sin norte ni sur, en la ubicación desconocida, en el sonido del silencio y en el estruendo de las balas que se ven por gravedad en las cenizas. Enciende una luz en el camino de la desesperación, el desconsuelo, la angustia y la tristeza de no saber dónde, cuándo, cómo, por qué. Una luz para resignificarse ante la duda, para la fuerza y la valentía. Un abrazo en soledad y al interior de cada familiar y ser amado que se ha quedado incompleto sin autorización, sin permiso, sin justificación.
Erika del Rio

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Radio Zapatista

Día 5 – Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores”

30 de diciembre de 2025, San Cristóbal de Las Casas. Este quinto y último día del Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores” se dedicó, por un lado, a examinar el papel de las artes en la construcción de mundos otros, y por otro, a las pirámides que se reproducen abajo.

El dramaturgo Luis de Tavira, en un escrito leído por el Capitán Marcos, titulado “El arte es una declaración de amor a la humanidad”, dijo también que “las artes son una denuncia y una maldición al desamor y a la crueldad con la que se deshumanizan las personas y las sociedades”. Entender, dijo, es entender que no entendemos, y el arte es capaz de mostrarnos aquello que no logramos vislumbrar, mostrarnos que hay otros mundos. “El arte es un acto de bondad y el mundo es un milagro.” Y sin embargo, la lógica del capital destruye todo, ciega a las sociedades. “El mundo está distraído”, dijo, “y no es capaz de percatarse del acontecimiento violento que sucede delante de sus narices”. “El desafío para el arte amoroso de la vida será reaccionar con rebeldía a la normalización de la violencia social.”

Luis de Tavira: (Descarga aquí)

Raúl Zibechi por su vez hizo un fascinante recorrido por lo que denominó “las pirámides de abajo”, o sea, las que se reproducen al interior de los movimientos. “Las revoluciones que han triunfado”, dijo, o sea, las que han tomado el poder, “han sido siempre incapaces de transformar el mundo”. Esto porque, al tomar el poder, reproducen la pirámide y se convierten en nuevas clases dominantes. Ejemplo de eso es desde luego el PRI en México, el Estado soviético, Nicaragua. Pero en los movimientos sociales también se reproducen las pirámides. Zibecchi citó los ejemplos de la Conaie en Ecuador y del MST en Brasil, que a pesar de sus grandes logros, reproducen estructuras piramidales de mando de unos sobre otros. Y citó cinco ejemplos de movimientos en Perú, Honudras y Brasil, que intentan romper con la pirámide, a pesar de que ésta termina reproduciéndose de una u otra forma. Es así que el gran cambio interno del zapatismo de destruir sus propias pirámides y construir el común representa un paso revolucionario.

Raúl Zibechi: (Descarga aquí)

El Subcomandante Moisés continuó detallando, con ejemplos prácticos, cómo se ha ido construyendo el común en territorio zapatista. En particular, relató, a través de diversos casos específicos, el intenso trabajo político que se viene haciendo con los pueblos “hermanos”, no zapatistas, de concientización e invitación a participar en la construcción del común por medio del ejemplo, de la puesta en práctica de relaciones otras.

Subcomandante Moisés: (Descarga aquí)

La participación del Subcomandante Moisés terminó con la lectura de un texto sobre los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

Subcomandante Moisés sobre Ayotzinapa: (Descarga aquí)

El Capitán Marcos habló sobre la infancia como forma de conocer realmente al zapatismo, y empezó relatando la historia de Paticha, la niña de cinco años que murió en sus brazos de fiebre. Hoy esa realidad ha cambiado radicalmente. De la misma forma, la realidad de las mujeres se ha transformado profundamente: hoy, las mujeres zapatistas, que antes estaban destinadas sólo a tener hijos y cuidar del hogar, son promotoras de salud, de educación, artistas y mucho más. Después leyó el cuento “El amor y el desamor según el Sup Marcos”.

Capitán Marcos: (Descarga aquí)

Termina así, en la víspera de la celebración del 32 aniversario del levantamiento zapatista, este ciclo de encuentros que, desde diciembre de 2024, nos han instigado a pensar nuestro presente y a construir un futuro otro, más humano, más digno, más justo.