CNI
Charapan tiene una cita con la historia: el 27 de abril decidirán si expulsan a los partidos polticos
AL PUEBLO DE CHARAPAN Y DE COCUCHO
A LOS PUEBLOS Y COMUNIDADES ORIGINARIAS
AL PUEBLO DE MÉXICO Y DE MICHOACÁN
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
AL ESTADO MEXICANO
Comunidades originarias y afromexicanas de #Michoacán a 25 de abril de 2025.
El próximo domingo 27 de abril los pueblos de Charapan y de Cocucho, ubicados en la Meseta P’urhépecha tienen una cita con la historia, en consultas previas, libres, informadas y vinculatorias, organizadas por el Instituto Electoral de Michoacán #IEMich, a petición de parte e impulsadas por el Consejo Ciudadano de Charapan, decidirán si desean cambiar el sistema de partidos políticos y regirse por usos y costumbres.
Realizarán una histórica decisión, determinarán si desean expulsar a todos los partidos políticos o continuarán gobernándose por medio de ellos, esto representa la oportunidad de demostrar a los pueblos que existe otro camino, otro sueño, otra forma de hacer política comunal, recuperando a la Asamblea General como máxima autoridad de gobierno.
En este contexto, hacemos un llamado atento y respetuoso a todos los habitantes de Charapan y de Cocucho a participar sin miedo y con esperanza para decidir el mejor futuro para sus pueblos, les pedimos por favor que no crean en las campañas de desinformación que imperan en el municipio, donde les dicen que se perderán todos los apoyos y programas de gobierno federal, estatal y municipal, lo cual es totalmente una mentira, por el contrario, pueden resolver mejor sus problemas por medio de un plan de desarrollo comunal y cuidar de su territorio y seguridad a través de la Ronda Comunal y la Ronda del Bosque.
La consulta es totalmente legítima y legal, basada en los derechos internacionales, nacionales y estatales de los pueblos indígenas, y sobre todo en la larga historia de resistencia y lucha del pueblo p’urhépecha, para poder llegar a ella, los compañeros del Consejo Ciudadano de Charapan, tuvieron que vencer una serie de trabas burocráticas, administrativas y legales, que duró más de un año y medio, toda vez que iniciaron el proceso desde el 10 de noviembre de 2023, nuestro total reconocimiento y apoyo por lograr que se lleve a cabo la consulta.
El balance general de más de 20 años de autonomías en Michoacán, la lección histórica, es que es mejor vivir sin partidos políticos, tomando las decisiones en asamblea general y generando comunalidad. Primero la comunidad y después los partidos políticos, primero somos p’urhépecha y después mexicanos, primero la colectividad de las asambleas y después la individualidad de los partidos. La historia se escribirá el próximo domingo en Charapan. Es tiempo de determinar el mejor camino para sus pueblos.
¡Que vivan los pueblos y comunidades que lucha por su autonomía, su seguridad y su territorio!
TERUNHASKUA K’ OIA, ECHERI KA JURAMUKUKUA IAMENTU IRETECHANI
JUSTICIA, TERRITORIO Y AUTONOMÍA PARA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
CONSEJO SUPREMO INDÍGENA DE MICHOACÁN #CSIM
Foto de portada: ACG
Pronunciamiento en el marco de los 15 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola
A los medios de comunicación
A la opinión pública nacional e internacional
A las organizaciones sociales, solidarias y de derechos humanos
Al Congreso Nacional Indígena y al Concejo Indígena de Gobierno
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A los pueblos indígenas de México y del mundo
En el marco de los 15 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola:
Hoy se cumplen 15 años de impunidad. Quince años desde el asesinato de Bety y Jyri. Y, fieles a la costumbre —y a la necedad necesaria de mantener viva la memoria— volvemos a esta fecha con la misma dignidad herida, pero inquebrantable.
En esta era digital, nuestros compañeros han sido convertidos en un código QR, un mensaje de WhatsApp, una aplicación, una canción, un video que recorre el mundo, una foto desgastada, una exposición gráfica. Pero no son solo eso: son una voz que resiste en el tiempo, en la memoria de quienes nos negamos a olvidar.
En estos 15 años hemos transitado el abecedario entero —de la A a la Z— recorriendo cada rincón donde nos fue posible estar, pidiendo justicia. A veces hallamos un espacio cálido, un rostro amable que supo escuchar lo que debía ser Justicia; pero la mayoría de las veces solo encontramos la eterna burocracia, la mentira, la indiferencia. Las banquetas fueron nuestro lugar de diálogo, nuestras aulas, nuestras plazas públicas: en huelgas de hambre, en marchas, en bloqueos, en esperas interminables ante funcionarios públicos y “autoridades” de cualquier nivel. De ellos nunca esperamos nada. Y el tiempo solo nos ha confirmado que la justicia institucional en México es un fracaso.
Han pasado 5475 días, casi nada, para decir —con palabras firmes y heridas abiertas— que el sistema judicial, en el que aún millones de mexicanos depositan su esperanza, está diseñado para perpetuar el ciclo de la eterna impunidad. ¿Qué nos dirán en otros 5475 días? Tal vez, si acaso, algo resuelva la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Hoy sabemos que si no hubiéramos vivido esta injusticia, tal vez seguiríamos creyendo en el cambio posible, en la escucha, en la reparación. Pero no: esa justicia no ha llegado y no llegará de quienes ocupan el poder. Gobiernos van y vienen, pero las prácticas siguen siendo las mismas: censurar, amordazar, criminalizar la palabra de quienes luchan y exigen justicia.
Y mientras tanto, la guerra contra los pueblos indígenas no se detiene: se agudiza, se profundiza. Denunciamos el ataque constante contra los territorios autónomos, contra quienes defienden la vida frente a los megaproyectos de muerte. Hoy, en particular, exigimos el alto inmediato a la guerra contra las comunidades zapatistas en Chiapas, contra la comunidad de Ostula en Michoacán, y contra todas las resistencias indígenas del Istmo y todo México.
Arde la rabia al ver cómo los que alzan la voz son asesinados o desaparecidos: Marco Antonio Suastegui , María del Carmen Morales y su hijo Jaime Daniel Ramírez, Alin Isaday Salas Isidro, Samir Flores Soberanes, Sergio Rivera Hernández… y tantos, tantos nombres más.
¿Qué puede cosechar un país que siembra violencia, sangre e impunidad?
A 15 años, con memoria viva, con la dignidad intacta y con la rebeldía que no se rinde, seguimos exigiendo:
¡Justicia para Bety y Jyri!
¡Alto a la guerra contra los pueblos indígenas!
¡Alto a la guerra contra las comunidades zapatistas y contra Ostula!
¡Justicia para todos los luchadores y luchadoras sociales!
Justicia para los asesinatos!
¡Presentación con vida de los desparecidos!
¡Libertad a los presos políticos!
¡Ni olvido ni perdón!






