Frayba
Posicionamiento Conjunto por la Verdad y la Justicia del II Foro de Memoria Histórica: “Minerva, corazón latiente de la montaña”
Pronunciamiento conjunto
Acteal, Chenalhó, Chiapas, México,
Casa de la Memoria y la Esperanza
a 19 de junio de 2026
II Foro de Memoria Histórica
Minerva, Corazón latiente de la montaña
Nos reunimos en Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, los días 18 y 19 de junio, en el marco de los 30 años de la desaparición forzada de Minerva Guadalupe Pérez Torres, Encarnación y Rebeca Pérez Pérez más 33 personas desaparecidas y cientos de asesinados en la región norte en el despliegue de la contrainsurgencia en Chiapas. Aquí compartimos la palabra, y la experiencia de lucha, sobre lo que hemos vivido y lo que seguimos enfrentando como pueblos.
Este Foro de Memoria Histórica lleva el nombre de Minerva, una joven desaparecida de Tila, Chiapas, cuyo nombre se ha convertido en un llamado a no rendirse. Su ausencia representa a todas las personas que el Estado no ha buscado y que las comunidades seguimos esperando. Minerva nos recuerda que la montaña guarda la memoria y sostiene la resistencia.
Para el No Olvido de los siguientes crímenes de lesa humanidad que tienen un impacto hasta hoy: la Masacre de Acteal; la Masacre de Viejo Velasco, la ejecución extrajudicial de Simón Pedro; el asesinato impune de Jtatik Marcelo; la desaparición forzada de Antonio González Méndez, Base de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional; las desapariciones forzadas en general en México durante el periodo de la Guerra Sucia; los desplazamientos forzados en la zona Altos y los ejecutados extrajudicialmente, desparecidos y desplazados forzadamente en la zona Norte; la Masacre de Nueva Morelia; el genocidio contra el pueblo Ixil y las masacres durante la guerra en Guatemala; y la continuidad hasta el día de hoy. Y exigimos un alto a la violencia sexual contra las mujeres. y a la utilización del cuerpo de la mujer como botín de guerra del pasado y del presente, así como toda nuestra solidaridad e indignación en contra del exterminio contra los pueblos del mundo, siendo el más evidente el actual genocidio realizado en contra del Pueblo Palestino.
Así también acudimos a este foro, compañeras, compañeros de diferentes pueblos y de territorios donde organizaciones y colectivos luchamos juntos. Todas y todos firmamos este pronunciamiento porque nos une la fuerza, la resistencia como pueblos por el dolor y la indignación, que nos atraviesa por la violencia estructural que proviene del Estado, de las elites económicas y de grupos de la delincuencia organizada coludidos con las instancias gubernamentales, que siguen violentando a las comunidades.
Llegamos aquí para renovar nuestra apuesta por la vida con relación a nuestro caminar por la verdad, la justicia y la no repetición. Es por ello que no aceptamos el olvido ni la impunidad.
Durante estos dos días escuchamos testimonios de personas sobrevivientes de Crímenes de Lesa Humanidad. Las familias y comunidades hablaron de desapariciones forzadas, masacres, desplazamientos forzados, tortura, amenazas y estrategias de contrainsurgencia que no han cesado. La violencia continúa, cambia de forma, pero sigue afectando a nuestras comunidades. Y la impunidad sigue siendo la respuesta del Estado.
Aquí afirmamos que la memoria es una manera de resistir. Es un modo de cuidar a quienes ya no están y de proteger a quienes seguimos aquí, como a las nuevas generaciones. La memoria es el territorio donde habita la dignidad.
Destacamos en este foro otras formas de resistencia, y de fortalecimiento de La Otra Justicia: una justicia de quienes estamos luchando por nuestras víctimas a través de expresiones y representaciones que nos ayudan a transformar el dolor en pasión por una vida más digna. Aquí la Poesía es palabra candente que no se tuerce; aquí el canto es voz del pasado que resuena en los altos Chiapas y en cada cuerpo nos envuelve; aquí la danza nos mueve hacia el alma grande de los pueblos que nos anima y las nuevas generaciones que emergen y que reclaman la dignidad y la alegría por nuevas prácticas de resistencia.
Dijimos que la verdad no se esconde. Las comunidades compartieron lo que ocurrió en cada uno de los territorios de Chiapas y Guatemala. No aceptamos versiones oficiales que buscan confundir, justificar o tergiversar la realidad mediante la demagogia, el negacionismo y la propaganda. La verdad inocultable está en la palabra de las personas sobrevivientes, marcada en su piel; en los testimonios de las familias y en la memoria y proyecto de vida.
Sabemos que la verdad y la justicia no llegan solas, las hemos buscado y exigido durante décadas y seguimos sin respuestas. Por eso afirmamos que se construyen desde abajo, desde las comunidades, desde la organización y desde la solidaridad entre pueblos.
Las mujeres han mostrado que esta lucha se sostiene gracias a su fuerza y su constancia. Ellas son guardianas de la memoria.
Señalamos la falta de voluntad de los Estados de México y Guatemala en la aplicación de la justicia por los crímenes de genocidio y de lesa humanidad que ellos mismos permitieron, cometieron; y de los cuales son responsables así como de los agravios que han herido a nuestras comunidades, es importante remarcar que todo este conjunto de impunes masacres, asesinatos y desapariciones se ha dado por la lucha en defensa de los territorios, enfrentándose contra intereses de empresarios, gobiernos, fuerzas armadas y delincuencia organizada que ambicionan el control de dichos territorios, considerando que en Chiapas y Guatemala poseen una invaluable biodiversidad, macizos forestales y caudales de aguas, todo ello ubicados en los territorios de los pueblos originarios.
Mantener viva la memoria de Minerva, y de todas las personas que nos faltan, es un compromiso irrenunciable. No aceptamos el silencio, el olvido, la impunidad. Seguiremos nombrando a nuestros desaparecidos y desaparecidas; y denunciando a la proliferación de grupos de la delincuencia organizada. Es por ello que nuestra memoria surge y exige Justicia. Lo hacemos por quienes ya no están, por quienes seguimos aquí y por quienes vendrán. La memoria está presente.
Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, nos comprometemos a seguir luchando por la verdad y la justicia en cada uno de nuestros territorios; a fortalecer la relación entre los pueblos de México y Guatemala para caminar unidos en un solo corazón; porque somos raíz profunda de estas tierras mesoamericanas.
Minerva, tu nombre y tu corazón latiente sigue pulsando entre nosotras; en los caminos de la montaña.
Firman:
Organización de la Sociedad Civil de La Abejas de Acteal
Familiares de Antonio González Méndez
Centro de Derechos Humanos de la Libertad Indígena-Xinich
Colembij (Colectivo para la memoria y búsqueda de la Justicia)
Mujeres sobrevivientes del Pueblo Ixil
Centro para Acción Legal en Derechos Humanos -CALDH
Maderas del Pueblo
Huellas de Memoria
Salud y Desarrollo Comunitario
Centro de Derecho Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba)
Con el acompañamiento de:
Swefor (Movimiento sueco por la reconciliación),
Sipaz (Servicio Internacional para la Paz)
Agiamondo (Servicio Civil para la Paz)
Ataque y hostigamiento a comunidades del Congreso Nacional Indígena en Guerrero, Michoacán y Chiapas
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
12 de junio de 2026
Boletín No. 08
Ataque y hostigamiento a comunidades del Congreso Nacional Indígena en Guerrero, Michoacán y Chiapas
- Desaparición, despojo, asesinatos y criminalización, entre las graves agresiones hacia las comunidades del CNI
- Omisión por parte del Estado mexicano ante las denuncias de los Pueblos, organizaciones y colectivos
Desde el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) expresamos nuestra preocupación y nos unimos a la denuncia de los pueblos y comunidades integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) en Guerrero, Michoacán y Chiapas, afectadas por la escalada de violencia, incrementada en los meses de mayo y junio de 2026. Esta situación mantiene a las comunidades en resistencia bajo asedio poniendo en riesgo, la vida, seguridad, integridad, autonomía y ejercicio de derechos colectivos.
A partir del 6 de mayo de 2026, el grupo de la Delincuencia Organizada (DO) “Los Ardillos” intensificaron ataques con armas de grueso calibre, drones de vigilancia e implementaron tácticas paramilitares contra las comunidades pertenecientes al Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (Cipog-EZ), en la Montaña baja de Guerrero, provocando el desplazamiento de 3,200 personas de las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuetán, quienes huyeron para resguardar su vida ante la ausencia total de protección y permisividad del Estado mexicano.
En los días del 6 al 12 mayo la violencia se profundizó alcanzando a la comunidad de Alcozacán, una de las principales bases organizativas del Cipog‑EZ, en donde sus habitantes abandonaron sus hogares ante el temor fundado de nuevas incursiones armadas y sobrevuelos de drones. Además, ocho personas fueron asesinadas, siendo los siguientes compañeros: José Guadalupe Ahuejote Xanteco, originario de Xicotlan; Víctor Ahuejote Arribeño, originario de Xicotlan; Saturnino Bartolo Tlalcorral, originario de Xicotlan; Benito Tlalcorral Rito, originario de Xicotlan; Abraham Jiménez Chautla, originario de Alcozacán, encontrado en Xicotlán; Eusebio Migueleño Zoyateco, originario de Alcozacán, encontrado en Xicotlán; Martin Flores Migueleño, originario de Alcozacán, encontrado en Xicotlán; y Marcelo Calvario Hilario, originario de Acahuehuetlán.1
Es preciso señalar que desde el 2015, por la embestida brutal de la DO, el Cipog-EZ ha registrado 76 personas asesinadas y 25 desaparecidas.
El 28 de mayo de 2026, otro grupo de la DO asesinó a los comuneros de la Comunidad Indígena Pómaro (municipio de Aquila), Lucas Florentino Torentino, tesorero de Bienes Comunales, y Jerónimo García Flores, jurídico de la comunidad; así como al profesor purépecha Felipe de Jesús Martínez Martínez; y causó heridas graves a la profesora purépecha Adelaida Zacarías Pascual.
Por lo ocurrido, las autoridades agrarias y civiles de la Comunidad Indígena Santa María Ostula, denunciaron públicamente los múltiples asesinatos solidarizándose con la Comunidad Pómaro. Estos hechos han marcado profundamente a los pueblos indígenas de Michoacán, quienes han venido sufriendo, en los últimos 20 años, por parte de la DO, asesinatos, desapariciones forzadas y desplazamientos forzados; acosos, daños y violencia generalizada.2
Por otro lado, en Chiapas, integrantes del CNI “Samir Flores Soberanes” Zona 10 Patria Nueva, Ocosingo, Caracol “Floreciendo la Semilla Rebelde”, han denunciado discriminación, humillaciones, amenazas, violencia, secuestro y despojo de sus locales por el Consejo de Administración de la Coalición de Locatarios del mercado tradicional Dr. Belisario Domínguez, así como la prefabricación de delitos por parte de la Fiscalía General del Estado de Chiapas.3
El día 21 de mayo de 2026, nueve personas, integrantes del CNI Jotolá, fueron vinculadas a proceso y acusadas injustamente, por el Juzgado de Control y Tribunal de Enjuiciamiento del Distrito Judicial de Yajalón para la formulación de la imputación dentro de la causa penal 41/2025, por el delito de despojo agravado con violencia. Entre estas personas, Francisco Moreno Hernández continúa privado de la libertad en el Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados No. 12 de Yajalón.
Anteriormente, el 12 de febrero de 2026, en el ejido Jotolá, municipio de Chilón, se llevó a cabo un desalojo violento contra estas personas y sus familias (por un total de 35 personas maya tseltal) que fueron desplazadas de manera forzada, entre ellas una mujer embarazada y 17 menores de edad (entre ellos dos menores con discapacidad). En el evento sus casas fueron destruidas, sus pertenencias robadas y dos personas sufrieron privación arbitraria de la libertad y tortura. Cabe destacar que estas acciones de criminalización y desplazamiento se llevaron a cabo con la presencia del Instituto Nacional Indígena, la Guardia Estatal, la Fiscalía de Justicia indígena, y el Tribunal Agrario.4
Dicha situación está enmarcada en un patrón sistemático de despojo territorial y criminalización en contra de las personas defensoras de la tierra y territorio; conducta que, en la actualidad, se recrudece sobre las tierras recuperadas en el 1994 con la imposición de proyectos carreteros, extractivistas y de turismo en la región. Todo esto aumenta la violación al derecho a la tierra y territorio de los pueblos originarios y al derecho a decidir sobre su proyecto de vida de acuerdo con su cultura.
En este mismo sentido, el CNI de Agua Clara, en el municipio de Salto de Agua, enfrenta también amenazas a su territorio y ha expresado su rechazo absoluto al megaproyecto de la autopista San Cristóbal–Palenque, impuesto sin realizar la consulta previa, libre e informada prevista en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, en las Declaraciones de las Naciones Unidas y en el Sistema Interamericano sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas; así como en el artículo 2º de la Constitución mexicana. Las comunidades señalan que las obras iniciaron desde el año pasado, lo que ha generado división interna y pone en riesgo su forma de vida.5
Frente a esta cadena de violencias que atraviesa territorios y vidas, denunciamos la responsabilidad del Estado mexicano por su omisión sistemática, su incapacidad y su complicidad, al no actuar para frenar el avance de la DO y de las estructuras que sostienen el despojo. Lo que hoy enfrentan las comunidades del CNI en Guerrero, Michoacán y Chiapas es resultado de una estrategia de guerra que busca quebrar procesos organizativos, arrebatar territorios y silenciar la defensa de la vida.
Por lo anteriormente mencionado convocamos a la solidaridad nacional e internacional, a las organizaciones sociales, colectivos, pueblos originarios, defensoras y defensores de derechos humanos; así como a la sociedad civil en general, a manifestarse y expresar su apoyo e indignación ante estos actos de hostigamiento y represión contra las comunidades integrantes del CNI en los estados de Guerrero, Michoacán y Chiapas que luchan en defensa de la tierra y la vida. Esta violencia ejercida es parte de una estrategia sistemática de ataque y despojo que vulnera derechos fundamentales y amenaza la dignidad de los pueblos originarios.
1Acción Urgente: Ataques armados, desplazamiento forzado de comunidades del CIPOG-EZ en Guerrero. https://frayba.org.mx/260512_au02
2Pronunciamiento por el que la Comunidad Indígena de Santa María Ostula condena enérgicamente los homicidios cometidos en agravio de comuneros pertenecientes a la hermana Comunidad de Indígena de Pómaro y de un profesor integrante del Pueblo Purepecha. https://www.congresonacionalindigena.org/2026/05/29/pronunciamiento-por-el-que-la-comunidad-indigena-de-santa-maria-ostula-condena-energicamente-los-homicidios-cometidos-en-agravio-de-comuneros-pertenecientes-a-la-hermana-comunidad-indigena-de-pomaro-y/
3Denuncia Pública de Comisión de Locatarios Afectados integrantes del Congreso Nacional Indígena “Samir Flores Soberanes” Zona 10 Patria Nueva, Ocosingo, Chiapas. https://www.congresonacionalindigena.org/2026/06/08/denuncia-publica-de-comision-de-locatarios-afectados-integrantes-del-congreso-nacional-indigena-samir-flores-soberanes-zona-10-patria-nueva-ocosingo-chiapas/
4Desplazamiento forzado y criminalización contra integrantes del CNI en Jotolá https://frayba.org.mx/270226-desplazamiento-criminalizacion-jotola
5Autopista San Cristóbal-Palenque, obra de muerte; no la aceptamos: colectivos https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/09/01/estados/autopista-san-cristobalpalenque-obra-de-muerte-no-la-aceptamos-colectivos al-Palenque, obra de muerte; no la aceptamos: colectivos https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/09/01/estados/autopista-san-cristobalpalenque-obra-de-muerte-no-la-aceptamos-colectivos
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