{"id":6857,"date":"2012-09-18T16:47:19","date_gmt":"2012-09-18T21:47:19","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=6857"},"modified":"2012-09-18T16:47:19","modified_gmt":"2012-09-18T21:47:19","slug":"cafe-sin-carbono-de-starbucks","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=6857","title":{"rendered":"<!--:es-->Caf\u00e9 sin carbono de Starbucks? <!--:--><!--:en-->Starbucks Carbon-Neutral Coffee<!--:-->"},"content":{"rendered":"<p><!--:es-->Mexico: Caf\u00e9 sin Carbono?<br \/>\nWritten by Dawn Paley, Traducido por Victoria Robinson<br \/>\nTuesday, 15 November 2011 17:22<br \/>\nPublicado en espa\u00f1ol en <a href=\"http:\/\/upsidedownworld.org\/main\/en-espatopmenu-81\/3304-mexico-cafe-sin-carbono-\" target=\"_blank\">Upside Down World<\/a><\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.watershedsentinel.ca\/content\/starbucks-carbon-neutral-coffee\" target=\"_blank\">Watershed Sentinel<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" title=\"Starbucks carbon neutral\" src=\"http:\/\/www.watershedsentinel.ca\/files\/u7\/starbucks_label.jpg\" alt=\"Starbucks carbon neutral\" \/><\/p>\n<p>Una tarde en el estadio deportivo de Jaltenango, peque\u00f1a ciudad productora de caf\u00e9 en el sur de M\u00e9xico, no tiene nada en com\u00fan con una tarde en una cafeter\u00eda animada de Seattle, EE.UU. Lejos de las zonas tur\u00edsticas, viaj\u00e9 a esta regi\u00f3n monta\u00f1osa por una larga carretera de tierra para ver con mis propios ojos c\u00f3mo viven las personas que cultivan el caf\u00e9 que se vende bajo el nombre del comercio justo. Despu\u00e9s de pasar por las bodegas de caf\u00e9 en la ciudad de Jaltenango, que llevan el s\u00edmbolo de Starbucks, llegu\u00e9 al estadio a conocer un grupo de personas que se vieron obligadas a dejar sus hogares y las plantaciones en septiembre.<\/p>\n<p>Desde diciembre, m\u00e1s de 100 personas damnificadas tuvieron que adaptarse a vivir en condiciones deplorables. La mayor parte de la comunidad dej\u00f3 sus tierras tras derrumbes causados por los diluvios de septiembre y actualmente duermen hacinados en colchones sobre el cemento. Han sufrido una epidemia de pulgas, un brote de una enfermedad de piel y varias infecciones respiratorias.<\/p>\n<p>Ubicado en el estacionamiento, el campamento central de este pueblo provisional luce como sitio de refugiados. Los techos de las tiendas son de pl\u00e1stico blanco y las mantas sirven como paredes de la escuela y la cocina. Pocas personas quisieron hablar con nosotros, de las cuales una se\u00f1ora an\u00f3nima se quej\u00f3: \u201cEs un desastre. En este maldito auditorio tenemos que dormir todos apretados.\u201d<\/p>\n<p>Los habitantes del auditorio parecen tener miedo de hablar con periodistas extranjeros, ya que creen que el futuro de la comunidad, conocida como Nuevo Colombia, depende de la bondad del Estado. El gobierno les prometi\u00f3 casas definitivas en un complejo de viviendas llamado \u2018ciudad rural sustentable Jaltenango\u2019 proyecto que fue previsto finalizar en febrero. Sin embargo, ya estamos en julio y no se ha construido ninguna casa en la quinta ciudad rural de Chiapas.<\/p>\n<p>Las condiciones de vida son precarias. Por la ma\u00f1ana los hombres vuelven a sus peque\u00f1os terrenos para preservar las plantas de caf\u00e9. Venden sus granos a varias organizaciones, entre ellas la empresa Agroindustrias Unidas de M\u00e9xico (AMSA), el primer comprador y exportador de caf\u00e9 del pa\u00eds. Estuve poco tiempo en el complejo antes que la polic\u00eda y la seguridad privada me echaran del sitio enrejado. Mi primera experiencia al conocer c\u00f3mo viven los cafeticultores damnificados por un desastre clim\u00e1tico fue tan amarga como un caf\u00e9 del d\u00eda anterior. Esto fue s\u00f3lo el inicio de una serie de hallazgos desafortunados.<\/p>\n<h3><strong>Monopolio del Caf\u00e9 Verde: Starbucks y Conservation International<\/strong><\/h3>\n<p>Durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os, la empresa Starbucks ha influido en la cultura del caf\u00e9 alrededor del mundo. Ahora no se pide un caf\u00e9 grande, negro o con leche, sino un frappuccino tama\u00f1o venti y sin crema para quitar el sentido de la culpa. M\u00e1s all\u00e1 del caf\u00e9, los granos que llevan el sello del comercio justo y las tazas reciclables crean toda una experiencia positiva para el consumidor, el cual siente su conciencia limpia al comprar en Starbucks.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando uno se aleja del aroma de los cappuccinos y el ruido de la m\u00e1quina de expresso, se encuentra con una preocupaci\u00f3n creciente acerca de los objetivos de la m\u00e1s grande cadena de cafeter\u00edas especiales del mundo. Seg\u00fan otros cultivadores locales y activistas del comercio justo, la peor noticia no es la enga\u00f1o de Starbucks, que no cumple con sus compromisos actuales, sino la inquietud causada por sus planes para el futuro.<\/p>\n<p>Sentado en el borde del arroyo que corre por la plantaci\u00f3n de caf\u00e9 de su familia, Efra\u00edn Orantes Abad\u00eda, vestido de camiseta, habla a las c\u00e1maras de Starbucks y Conservation International (CI). Con el sonido de un piano de fondo, explica c\u00f3mo las medidas que toma su familia aseguran el cultivo ecol\u00f3gico del caf\u00e9. La pr\u00f3xima escena del video, que es una herramienta publicitaria para la nueva marca responsable \u2018Starbucks Shared Planet\u2019, nos transporta a una cafeter\u00eda de Starbucks en donde un empleado sirve un caf\u00e9 org\u00e1nico cultivado bajo sombra en M\u00e9xico. La grabaci\u00f3n transita desde un saco de granos de Chiapas hasta un cliente que habla de su gusto por el caf\u00e9 que protege a las aves. Luego el video vuelve a la armon\u00eda de la plantaci\u00f3n de Orantes, cuyo nombre es Finca Arroyo Negro.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de las c\u00e1maras existe una realidad muy distinta. Las condiciones laborales de los cafeticultores a peque\u00f1a escala est\u00e1n entre las m\u00e1s precarias de la regi\u00f3n, las cuales hab\u00eda observado con mis propios ojos en Jaltenango. Al conocer a Orantes, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la grabaci\u00f3n, la historia sigui\u00f3 descubri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Orantes nos relat\u00f3 que \u201cDespu\u00e9s de trabajar en el documental, Shared Planet, el programa de CAFE Practices, nos prometi\u00f3 muchas cosas para apoyarnos en nuestros esfuerzos para cuidar Triunfo (una reserva de la biosfera), nos prometieron equipos y asistencia, y no hemos recibido nada.\u201d<\/p>\n<p>Desde entonces, la Finca Arroyo Negro se dio cuenta que exist\u00edan mejores alternativas econ\u00f3micas y dej\u00f3 de vender su caf\u00e9 a Starbucks. No fueron los \u00fanicos; tras la introducci\u00f3n de CAFE Practices en 2004, al menos cuatro corporativas de productores de caf\u00e9, reconocidas en M\u00e9xico, rompieron relaciones comerciales con Starbucks y Conservation International. Un gran n\u00famero de estos productores buscaron vender a peque\u00f1os compradores que ten\u00edan alto grado de compromiso con los principios del comercio justo.<\/p>\n<p>CAFE Practices es un plan de autoevaluaci\u00f3n elaborado por Starbucks y Conservation International, que busca promover la sustentabilidad social y medioambiental. No obstante, una soci\u00f3loga de la Universidad de Chapingo, Estado de M\u00e9xico, Marie-Christine Renard expone que \u201ca diferencia de \u2018Fair Trade\u2019, su criterio no garantiza un precio m\u00ednimo para los productores.\u201d Renard explica c\u00f3mo, junto a Conservation International, Starbucks ha debilitado las peque\u00f1as corporativas de caf\u00e9 y se\u00f1al\u00f3 adem\u00e1s que AMSA asume un rol de intermediario en el programa de CAFE Practices.<\/p>\n<p>\u201c[AMSA] quiere monopolizar la producci\u00f3n y el cultivo del caf\u00e9\u201d coment\u00f3 Jordan Orantes Balbuena, el padre de Efra\u00edn y due\u00f1o de la Finca Arroyo Negro. \u201cQuieren monopolizar la producci\u00f3n y ellos decidir qu\u00e9 precio pagar a los productores.\u201d<\/p>\n<h3><strong>\u00bfDe \u201cSustentabilidad Social\u201d a Carbono-Neutralidad?<\/strong><\/h3>\n<p>Conservation International conoce bien la controversia. Con un ingreso anual que super\u00f3 los 77 millones de d\u00f3lares el a\u00f1o pasado, se podr\u00eda decir que la relaci\u00f3n de CI con el medioambiente es similar a la de Starbucks con el caf\u00e9: las dos son m\u00e1quinas verdes.<\/p>\n<p>En el informe anual de 2010 de Conservation International, se evalu\u00f3 el convenio con Starbucks en Chiapas como \u201cuno de los primeros y m\u00e1s destacados compromisos para tratar el cambio clim\u00e1tico.\u201d Sin embargo, detr\u00e1s de las im\u00e1genes bonitas de los informes y videos, la verdadera relaci\u00f3n entre CI y Starbucks no es tan transparente.<\/p>\n<p>Sent\u00ed el aire acondicionado refrescarme al entrar por la puerta principal del hotel Camino Real en Tuxtla Gutierrez, la capital de Chiapas. El evento, patrocinado por el gobierno de Chiapas y Conservation International, consisti\u00f3 en una presentaci\u00f3n de estrategias del sector de la producci\u00f3n del caf\u00e9 acerca del cambio clim\u00e1tico en Chiapas.<\/p>\n<p>Adentro, bajo el brillo de las luces ornadas de la sala de baile, m\u00e1s de 100 cafeticultores fueron organizados en cuatro grupos, cada uno con un coordinador y un rotafolio. Me integr\u00e9 en un grupo presidido por un representante de la ONU que intentaba convencer a los hombres para que participaran con observaciones. Cuando la din\u00e1mica fall\u00f3, el representante tiraba una pelota de pl\u00e1stico y cuando gritaba \u201ctiempo\u201d la persona que se quedaba con la pelota era elegida para leer partes de un documento, de 87 p\u00e1ginas, preparado antes de la reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que este juego formaba parte de lo que el gobierno regional y Conservation International despu\u00e9s llamar\u00edan: una reuni\u00f3n de consultas de campesinos cafeticultores. La prioridad de estos cafeticultores, que trabajan en plantaciones de sombra de entre 0,5 y tres hect\u00e1reas, era la minimizaci\u00f3n de riesgos relacionados con la erosi\u00f3n y los eventos clim\u00e1ticos extremos. Aunque gran n\u00famero de estos eventos est\u00e1n relacionados con el cambio clim\u00e1tico, CI present\u00f3 este tema como un fen\u00f3meno separado que requer\u00eda una gran soluci\u00f3n: una nueva ley clim\u00e1tica y la \u2018mano invisible\u2019 del mercado de carbono.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Monica Morales, coordinadora t\u00e9cnica de CI: \u201cel plan de soluciones para atenuar los efectos del cambio clim\u00e1tico est\u00e1 basado en la captura de carbono por el desarrollo de \u00e1rboles en las comunidades cultivadoras de la Sierra Madre.\u201d Despu\u00e9s del evento, Morales me cont\u00f3 que el plan se inaugur\u00f3 en 2008 y la mayor parte de sus fondos provinieron de la financiaci\u00f3n de Starbucks, aunque su s\u00edmbolo no apareci\u00f3 en los materiales del evento.<\/p>\n<p>El informe resumen de las reuniones en Tuxtla indicaba que Chiapas debiese  implementar la Ley para la Adaptaci\u00f3n y Mitigaci\u00f3n ante el Cambio Clim\u00e1tico, la que fue aprobada por el congreso del Estado en 2010.<\/p>\n<p>La nueva ley recomienda la implementaci\u00f3n del Programa de Acci\u00f3n ante el Cambio Clim\u00e1tico del Estado de Chiapas (PACCCH). El programa, dise\u00f1ado en parte por Conservation International, busca construir una l\u00ednea base para la Reducci\u00f3n de Emisiones por Deforestaci\u00f3n y Degradaci\u00f3n (REDD), el cual es un plan de la ONU cuyo objetivo es combatir la cantidad de emisiones que produce la tala de bosques.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, el comercio de bonos de carbono ha generado un sinn\u00famero de cr\u00edticas. Para los cafeticultores locales de Chiapas, entrar en el comercio significa la venta de bonos de carbono de las plantaciones de sombra, adem\u00e1s de la siembra de \u00e1rboles. Las corporaciones o los gobiernos pueden descontar sus emisiones de CO2 por medio de la compra de estos bonos. Organizaciones como Conservation International mantienen un papel de intermediario entre las corporaciones transnacionales y las personas que venden los bonos. Seg\u00fan la nueva l\u00f3gica del mercado de carbono, esta transacci\u00f3n sirve para que los compradores de bonos puedan neutralizar sus emisiones de carbono.<\/p>\n<p>A un nivel superficial, todos son ganadores. Los cultivadores reciben una peque\u00f1a recompensa anual seg\u00fan la cantidad de \u00e1rboles en sus terrenos y a cambio de nuevas plantaciones. Chiapas y M\u00e9xico reciben su imagen de gobiernos verdes, Conservation International crea una nueva v\u00eda de ingresos y los cultivadores de Starbucks reciben subvenciones por medio de terceros. El conjunto de las transacciones se promociona como una respuesta al cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, la realidad no es tan perfecta como parece. Un proyecto piloto de \u2018caf\u00e9 sin carbono\u2019, puesto a prueba en 2008, no logr\u00f3 cumplir con sus objetivos, ya que los cultivadores locales no mostraron inter\u00e9s en plantar \u00e1rboles en sus terrenos. Una raz\u00f3n importante en su decisi\u00f3n de no participar fue el hecho de que recib\u00edan menos de 10 d\u00f3lares por mes a cambio. Pero sobre todo, los \u00e1rboles existentes que proveen sombra en las plantaciones de Chiapas ya absorben el CO2. Por lo tanto, su integraci\u00f3n en el mercado de los bonos tiene poco impacto en la atenuaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. En cambio, lo que crea es un nuevo mercado en la zona adem\u00e1s de esconder y complicar la verdadera acci\u00f3n que se necesita para actuar contra el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gustavo Castro Soto, de \u2018Otros Mundos\u2019 en San Crist\u00f3bal de las Casas, la gesti\u00f3n y los activistas en Chiapas reci\u00e9n est\u00e1n comenzando a entender la ciencia del cambio clim\u00e1tico con sus impactos. \u201cCuando se trata de los mecanismos del mercado, que son complicados\u2026 dejamos los asuntos a los especialistas y ambientalistas, pero deber\u00eda ser algo que todos entendi\u00e9ramos,\u201d constat\u00f3. \u201cY si te atreves a criticarlas [organizaciones como CI], te acusan de estar en contra del desarrollo y de la lucha contra el cambio clim\u00e1tico.\u201d<\/p>\n<h3>Laboratorios de Carbono<\/h3>\n<p>Para la m\u00e1s grande cadena de caf\u00e9 del mundo, la regi\u00f3n mexicana de Chiapas sirve como laboratorio para ver si existe la posibilidad de integrar la labor de los cafeticultores en el mercado de carbono.<\/p>\n<p>Cabe preguntar por qu\u00e9 Starbucks quer\u00eda promover una ley enfocada en el cambio clim\u00e1tico, cuando la legislaci\u00f3n ya exist\u00eda. Es esa precisamente la duda que tiene Efra\u00edn Orantes: \u201cCreo que juntos, Starbucks, AMSA y CI est\u00e1n exigiendo\u2026un nuevo criterio para poder decir que est\u00e1n produciendo caf\u00e9 sin carbono,\u201d afirm\u00f3. Conservation International ya llev\u00f3 a cabo un proyecto piloto en Chiapas para probar la posibilidad de producir el llamado caf\u00e9 sin carbono. Starbucks se neg\u00f3 a comentar acerca del tema antes de la publicaci\u00f3n de este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Mientras los ejecutivos de EE.UU. preparan proyectos para aprovecharse del mercado de carbono, son los propios cultivadores en Chiapas que siguen sufriendo los impactos directos del cambio clim\u00e1tico. \u201cNo creo que nadie dude la gravedad de la crisis del cambio clim\u00e1tico,\u201d opin\u00f3 Castro. \u201cPero [los negocios, industrias y ONGs] proponen soluciones que no tendr\u00e1n \u00e9xito, soluciones falsas que permiten que ellos lucren con esta crisis,\u201d explic\u00f3.<\/p>\n<p>Los diluvios y sequ\u00edas repentinos son s\u00f3lo algunos de los s\u00edntomas del cambio clim\u00e1tico. Los destrozos m\u00e1s impactantes en esta regi\u00f3n fueron, sin lugar a dudas, los derrumbes del a\u00f1o pasado que dejaron damnificada a la comunidad Nuevo Columbia. El logro de la complejidad del mercado de bonos de carbono es dar tranquilidad al esp\u00edritu de los norteamericanos que se deleitan con su caf\u00e9 en Starbucks. Sin embargo, no logra disminuir la vulnerabilidad de las familias agrarias en Chiapas, las cuales siguen siendo v\u00edctimas de los resultados m\u00e1s dram\u00e1ticos de estos cambios.<\/p>\n<p><em>Dawn Paley es una periodista freelance en Vancouver.<\/em><!--:--><!--:en--><\/p>\n<div>\n<div>in<a rel=\"tag\" href=\"http:\/\/www.watershedsentinel.ca\/category\/article-issue\/sep-oct-2011-vol21-no4\"> Watershed Sentinel, Sep-Oct-2011-Vol21-No4<\/a><\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/www.watershedsentinel.ca\/content\/starbucks-carbon-neutral-coffee\"><img decoding=\"async\" title=\"Starbucks carbon neutral\" src=\"http:\/\/www.watershedsentinel.ca\/files\/u7\/starbucks_label.jpg\" alt=\"Starbucks carbon neutral\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>by Dawn Paley<\/em><\/p>\n<p>The afternoon scene at the Jaime Sabinas sports complex in  Jaltenango, a town in southern Mexico, is about the farthest thing  imaginable from a bustling Seattle coffee shop. I&#8217;ve come to this  mountainous region, hours by gravel road off the tourist track, to get a  first hand look at what life is like for the people who grow the coffee  we&#8217;re told is fair trade.<\/p>\n<p>After a drive through Jaltenango, a medium-sized, coffee growing town  with prominent coffee warehouses decorated with Starbucks logos, I  arrived at the stadium to meet a group of people displaced from their  homes and plantations in September.<\/p>\n<p>Over 100 people have been living in these close, cramped quarters  since December. Most of the community left their lands after heavy rains  caused mudslides in September, and now they sleep side by side on mats  on the floor in a concrete auditorium. They&#8217;ve lived through an epidemic  of lice, an outbreak of skin disease, and a series of respiratory  infections.<\/p>\n<p>The parking lot is the makeshift central park in this temporary  village, which resembles a refugee camp. White, plastic roofed tents  with blankets for walls serve as school and the kitchen. &#8220;It&#8217;s a  disaster,&#8221; said one woman, one of the few who agreed to talk on the  condition of anonymity. &#8220;In that damn stadium we have to sleep all  squished together.&#8221;<\/p>\n<p>The people living in the sports stadium seemed afraid of speaking to  foreign journalists, as if the entire future of this community, known as  Nuevo Colombia, depended on the kindness of the state government. They  were promised permanent houses in a model village style housing block  known as the Sustainable Rural City of Jaltenango. This new village, one  of five of its kind in Chiapas, was supposed to be ready in February,  but by July, not a single house had been constructed.<\/p>\n<p>Most mornings, the men return to their small plots of land to care  for their coffee plants. They sell their beans to a variety of  organizations, including Mexico&#8217;s largest coffee buyer and exporter,  United Agroindustrialists of Mexico (AMSA). Day to day life is  precarious. Before long, I was escorted off the gated premises of the  sports complex by police and private security. My first taste of what  life is like for coffee growers displaced by an extreme climate event  was about as pleasant as a day old cuppa joe. And it was just the  beginning.<\/p>\n<p><strong>Green Monopolists: Starbucks and Conservation International<\/strong><\/p>\n<p>Over the past 20 years, Starbucks Coffee has come to shape the way  people around the world drink their coffee: tall or venti, extra hot or  frappuchinoed, and most importantly, no-whip, which is to say, without  guilt. Beyond the coffee, recyclable cups and\u00a0 fair trade beans connect  the Starbucks brand to a feel-good experience for consumers.<\/p>\n<p>But far away from the familiar buzz of the grinder and the staccato  of a barista cleaning the espresso machine, there&#8217;s growing concern  about the goals of the world&#8217;s largest gourmet coffee company. Not only  is Starbucks failing to live up to its current rhetoric, say other local  growers and fair trade proponents, but the company&#8217;s plans for the  future are cause for concern.<\/p>\n<p>Dressed in a collared shirt, posed on a rock beside a stream that  cuts through his family&#8217;s coffee farm, Efra\u00edn Orantes Abad\u00eda talks to a  filmmaker working for Starbucks and Conservation International. He  describes the measures his family takes to ensure that their coffee is  grown in an ecological way, and in the final cut, gentle piano music  plays in the background.<\/p>\n<p>The next scene in the video, a promotional tool for Starbucks&#8217;s  Shared Planet brand, is inside a Starbucks coffee shop. A barista is  offering up organic, shade grown Mexican coffee, and as the camera pans  along a bag of beans from Chiapas, a customer expresses their taste for  coffee that protects birds. The video then takes viewers back to the  Orantes&#8217; harmonious plantation, which is known as Finca Arroyo Negro.<\/p>\n<p>The reality on the ground is a little different. Small scale coffee  growers are among the most precarious labourers in the region, as I&#8217;d  already seen in Jaltenango. By the time I met Orantes two years after  the promotional video was shot, the story shifted even more.<\/p>\n<p>&#8220;Shared Planet, the program of CAFE Practices, after we worked on  their documentary they promised lots of things to support us in our  efforts to look after Triunfo [biosphere reserve], they promised us  equipment and assistance, and we haven&#8217;t received anything,&#8221; he said.<\/p>\n<p>Finca Arroyo Negro has since stopped selling their coffee to  Starbucks, having realized there&#8217;s better money elsewhere. They&#8217;re not  the only ones. At least four well established growers&#8217; cooperatives in  Mexico broke ranks with Starbucks and Conservation International\u00a0 after  the introduction of CAFE Practices in 2004. Many of these growers sought  out smaller buyers with a strong commitment to the principles of fair  trade.<\/p>\n<p>CAFE Practices is a self-regulated &#8220;farmer equity&#8221; certification  program designed by Starbucks and Conservation International. &#8220;Unlike  Fair Trade, their standards do not include a guaranteed minimum price to  the producer,&#8221; according to Marie-Christine Renard, a sociologist from  the University of Chapingo in Mexico State.<\/p>\n<p>Together with Conservation International, Starbucks has undermined  the strength of smaller coffee cooperatives, writes Renard, who points  out that AMSA plays an intermediary role in the CAFE Practices program.<\/p>\n<p>&#8220;They want to monopolize the production and cultivation of coffee,&#8221;  said Jordan Orantes Balbuena, Efra\u00edn&#8217;s father and the owner of Finca  Arroyo Negro, referring to AMSA. &#8220;They monopolize production, and they  pay producers the price they want.&#8221;<\/p>\n<p><strong>From &#8220;Farmer Equity&#8221; to Carbon Neutrality?<\/strong><\/p>\n<p>Conservation International is certainly no stranger to controversy.  With annual revenues upwards of $77 million last year, you could say  that CI is to environmentalism as Starbucks is to coffee: a green  machine.<\/p>\n<p>In their\u00a0 2010 annual report, Conservation International calls the  results of their partnership with Starbucks in Chiapas &#8220;one of the first  and most notable corporate engagements to address climate change.&#8221;\u00a0 But  outside the feel good gloss of annual reports and promotional videos,  the relationship between CI and Starbucks isn&#8217;t quite so transparent.<\/p>\n<p>The air conditioning blasted cool relief as I stepped through the  front entrance of the sprawling Camino Real hotel in Tuxtla Gutierrez,  the capital of Chiapas. The occasion was the presentation of the coffee  growing sector&#8217;s strategy with regards to climate change in Chiapas, an  event hosted by the Government of Chiapas and Conservation International  .<\/p>\n<p>Under the bright lights of the chandeliers in the hotel ballroom,  over 100 coffee farmers were broken into four groups, each sitting  around a facilitator with a flipchart. I joined in the back of one of  the groups, our facilitator was a representative from the UN. He was  coaxing the men to participate, asking them to give some feedback; when  that failed he tossed around a plastic ball, and whoever got stuck with  it when he called out &#8220;time up&#8221; would be required to read from an 87  page document prepared before the meeting started.<\/p>\n<p>This, I realized, was part of what Conservation International and the  government of Chiapas would later call a consultation process with  peasant farmers. Risk management, related to erosion and extreme weather  events was the top priority for these coffee farmers, who tend to  between 0.5 and three hectares of shade grown coffee plantations. Many  of these events are connected to climate change, though CI presented  climate change as an altogether separate phenomenon, for which it  proposed a novel solution: a new climate law, and the invisible hand of  the carbon market.<\/p>\n<p>&#8220;The project on actions to mitigate climate change, which is forest  carbon capture in coffee growing communities in the Sierra Madre,  started three years ago, in 2008,&#8221; said Monica Morales, the technical  coordinator of Conservation International. Morales and I spoke after the  session had wrapped up for the day.<\/p>\n<p>Although their logo didn&#8217;t appear on event materials, Morales told me Starbucks was the main financier of the meeting.<\/p>\n<p>The final document from the meetings in Tuxtla recommended that  Chiapas implement the Climate Change Adaptation and Mitigation Law,  which was passed by the state congress in December 2010.<\/p>\n<p>One of specific outcomes of the new law is to encourage the adoption  of the State of Chiapas Climate Change Action Plan (PACCCH), which  Conservation International had a hand in developing. The PACCCH calls  for baseline studies towards the implementation of Reducing Emissions  from Deforestation and Forest Degradation, (REDD), the United Nations&#8217;  plan to integrate forests into the carbon market.<\/p>\n<p>Carbon trading schemes have invited intense criticism over the past  years. In the case of small coffee farmers in Chiapas, entering the  carbon market will involve selling carbon credits from trees on their  shade grown plantations, as well as planting new trees. The buyers of  carbon credits, be they\u00a0 corporations or\u00a0 governments, would thus offset  their emissions. Groups like Conservation International will act as  intermediaries between transnational corporations and the people selling  the carbon credits. According to the emerging logic of the carbon  market, this would neutralize the carbon output of those who buy the  credits.<\/p>\n<p>On the surface, it appears that everybody wins. Farmers will receive  small annual payments for the trees that are already on their land, or  new trees they&#8217;ve planted. The governments of Mexico and Chiapas will  green their image, Conservation International will create a new revenue  stream managing their credits, and Starbucks&#8217;\u00a0 growers will\u00a0 receive  subsidies through third parties. The whole exercise will be branded as a  response to climate change .<\/p>\n<p>The reality may well prove to be otherwise. A pilot project for  carbon neutral coffee carried out in 2008 failed to deliver on its  stated goals when small scale coffee farmers didn&#8217;t show interest in  planting trees on their properties. One of the key reasons farmers  didn&#8217;t participate was because they received less than $10 a month in  the first year for planting new trees.\u00a0 But more importantly, the trees  that provide shade on small plantations in Chiapas already absorb  carbon. Integrating them into the carbon market changes little in terms  of actually counteracting climate change. Instead, it creates a new  market around them, and further obscures and complicates what real  action against climate change requires.<\/p>\n<p>The science of climate change and the impacts it causes is something  that organizers and activists in Chiapas are just starting to  understand, says Gustavo Castro Soto, an organizer with Otros Mundos in  San Cristobal de las Casas. &#8220;When it comes to the market mechanisms,  which are complicated&#8230; Those are left to specialists and  environmentalists, even though we should all understand them,&#8221; he said.  &#8220;And if you criticize them, [organizations like Conservation  International] come after you saying you&#8217;re against development, that  you&#8217;re against fighting climate change,&#8221; said Castro.<\/p>\n<p><strong>Carbon Laboratory<\/strong><\/p>\n<p>For the world&#8217;s largest coffee company, Chiapas, Mexico is a key  laboratory to test the possibilities of hooking the farmers at the base  of their supply chain into the carbon market.<\/p>\n<p>Why would Starbucks want to promote a law specifically dealing with  climate change, when there&#8217;s already other environmental laws? That&#8217;s  precisely the question Efrain Orantes has been asking himself.<\/p>\n<p>&#8220;I think that together, Starbucks, AMSA and CI are creating&#8230; a new  standard, to say that it is carbon neutral coffee,&#8221; he said.  Conservation International has already run one project in Chiapas  modeling the possibility of caf\u00e9 sin carbono, or coffee without carbon.\u00a0  Starbucks refused to answer questions about this issue before this  story went to press.<\/p>\n<p>While executives in Seattle and Washington draw up plans to take  advantage of the carbon market, it is small farmers in Chiapas who  continue to bear the direct burden of climate change. &#8220;I don&#8217;t\u00a0 think  anyone is denying the climate crisis and climate change,&#8221; said Castro.  &#8220;But [business, industry and large NGOs] are proposing solutions that  won&#8217;t work, false solutions to climate change, and they&#8217;re making money  off of\u00a0 this crisis,&#8221; he said.<\/p>\n<p>Erratic rains and unexpected droughts are just part of how the  climate is changing. The strongest impacts are without a doubt the  weather events that lead to disasters like the mudslides that displaced  the community of Nuevo Colombia last year. The complicated logic of the  carbon market might give pause to conscientious North Americans with the  means to sip coffee at Starbucks. But it does little to decrease the  vulnerability of farming families in Chiapas, who will continue to  suffer the most dramatic consequences of the climate crisis.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p><em>Dawn Paley is a freelance journalist in Vancouver.<\/em><!--:--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mexico: Caf\u00e9 sin Carbono? Written by Dawn Paley, Traducido por Victoria Robinson Tuesday, 15 November 2011 17:22 Publicado en espa\u00f1ol en Upside Down World Fuente: Watershed Sentinel Una tarde en el estadio deportivo de Jaltenango, peque\u00f1a ciudad productora de caf\u00e9 en el sur de M\u00e9xico, no tiene nada en com\u00fan con una tarde en una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[16],"class_list":["post-6857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","tag-ciudades-rurales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}