{"id":56455,"date":"2026-10-11T07:22:00","date_gmt":"2026-10-11T13:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=56455"},"modified":"2026-10-11T12:37:40","modified_gmt":"2026-10-11T18:37:40","slug":"de-madrid-a-sao-paulo-y-las-barricadas-de-la-democracia-una-resistencia-pacifica-contra-la-fascistizacion-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=56455","title":{"rendered":"De Madrid a S\u00e3o Paulo y las barricadas de la democracia, una resistencia pac\u00edfica contra la fascistizaci\u00f3n global"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/festivalesmedia.org\/blog\/de-madrid-a-sao-paulo-barricadas-de-democracia\">Festivales Media<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ac\u00e1 una conclusi\u00f3n anticipada: en el oto\u00f1o de 2026, desde las protestas por la vivienda en Espa\u00f1a hasta los bloqueos de institutos en Francia, pasando por las concentraciones prodemocr\u00e1ticas de estudiantes en Brasil, tres movimientos juveniles aparentemente aislados dibujan juntos un panorama claro: cuando el neofascismo se expande globalmente bajo una forma compuesta de elecciones, capital y gobernanza autoritaria, la l\u00ednea de defensa de la democracia se est\u00e1 desplazando desde las urnas hacia las calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que el desalojo forzoso de Maricarmen se haya convertido en un acontecimiento simb\u00f3lico se debe precisamente a que expone la fragilidad del &#8220;sistema democr\u00e1tico&#8221; ante la l\u00f3gica del capital: una mujer de 87 a\u00f1os con discapacidad fue expulsada de la casa en la que vivi\u00f3 durante setenta a\u00f1os, no porque violara la ley, sino porque la ley misma fue redactada para favorecer a los &#8220;fondos buitre&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, estudiantes de secundaria en Lyon, Francia levantan carteles que dicen &#8220;Juventud enfadada, no facha&#8221; (Jeunesse f\u00e2ch\u00e9e, pas facho), y universitarios en Recife, Brasil gritan en defensa de la democracia y la educaci\u00f3n p\u00fablica tras las elecciones. Lo que estos actos tienen en com\u00fan es que rechazan reducir la &#8220;democracia&#8221; a un ritual peri\u00f3dico de votaci\u00f3n, y la redefinen como una pr\u00e1ctica pol\u00edtica viva que debe defenderse cada d\u00eda en las calles, los campus y las comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Espa\u00f1a, cuando el &#8220;derecho a la vivienda&#8221; se convierte en piedra de toque de la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de octubre de 2026, m\u00e1s de 50 ciudades espa\u00f1olas fueron escenario de las protestas por el derecho a la vivienda m\u00e1s masivas en d\u00e9cadas. El detonante fue el rechazo del Congreso a dos decretos de vivienda, pero la ira m\u00e1s profunda proced\u00eda de un mercado sistem\u00e1ticamente distorsionado por los &#8220;fondos buitre&#8221; y los especuladores inmobiliarios. Entre los manifestantes aparecieron numerosos j\u00f3venes con t\u00edtulos universitarios y empleo que descubrieron que su &#8220;patrimonio neto&#8221; era de &#8220;cero habitaciones&#8221;, seg\u00fan rezaba textualmente un cartel en la manifestaci\u00f3n de C\u00e1diz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso de Maricarmen materializa esa violencia estructural. Esta mujer de 87 a\u00f1os vivi\u00f3 m\u00e1s de setenta a\u00f1os en un piso del distrito madrile\u00f1o de Retiro. La vivienda cambi\u00f3 de manos varias veces hasta acabar en poder de la SOCIMI (Sociedad Cotizada An\u00f3nima de Inversi\u00f3n en el Mercado Inmobiliario) Urbagesti\u00f3n. La empresa le exigi\u00f3 un alquiler mensual de 1.650 euros, cuando su \u00fanica fuente de ingresos era una pensi\u00f3n de 1.450 euros. Un juez orden\u00f3 el desalojo y el 23 de septiembre de 2026, fue sacada de su casa en camilla y trasladada a un hospital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carga simb\u00f3lica de este episodio desborda con creces la tragedia individual. La modificaci\u00f3n de 1994 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) espa\u00f1ola elimin\u00f3 ciertas protecciones de subrogaci\u00f3n para inquilinos de larga duraci\u00f3n, y Maricarmen fue precisamente una v\u00edctima de ese cambio legal. Su abogado se\u00f1al\u00f3 que Urbagesti\u00f3n &#8220;nunca quiso negociar&#8221;, ni siquiera cuando ella se ofreci\u00f3 a pagar la renta exigida. El Defensor del Pueblo espa\u00f1ol calific\u00f3 p\u00fablicamente el caso como &#8220;el s\u00edmbolo de algo que nunca deber\u00eda haber ocurrido&#8221; y se\u00f1al\u00f3 que expone &#8220;deficiencias en el plano legal&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de los manifestantes fue de tipo ocupacional: el campamento de la Puerta del Sol de Madrid dur\u00f3 nueve d\u00edas, con m\u00e1s de 2.000 tiendas de campa\u00f1a; los manifestantes de Valencia intentaron entrar en una cumbre de inversi\u00f3n inmobiliaria; en decenas de ciudades las marchas hicieron resonar el grito de &#8220;huelga general&#8221;. No se trata de una &#8220;protesta de izquierdas&#8221; en el sentido tradicional, sino del rechazo a un modelo de gobernanza capturado por el capital: cuando el Parlamento rechaza un decreto que proteger\u00eda a los inquilinos y los tribunales ejecutan legalmente el desalojo de una anciana discapacitada, se produce un desgarro entre los procedimientos formales de la &#8220;democracia&#8221; y la promesa sustantiva de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Francia y la educaci\u00f3n como infraestructura de la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi al mismo tiempo, los institutos franceses se convirtieron en otro frente. El movimiento de protesta, iniciado a mediados de septiembre de 2026 en Cr\u00e9teil, en los suburbios de Par\u00eds, se hab\u00eda extendido a principios de octubre a m\u00e1s de 400 institutos cerrados en todo el pa\u00eds, con unos 5.000 detenidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las demandas de los estudiantes apuntan directamente a las condiciones materiales del sistema educativo: clases masificadas, escasez de profesorado, los mecanismos de selecci\u00f3n de la plataforma Parcoursup y la &#8220;falta de financiaci\u00f3n&#8221; general del sistema. Pero el contenido de las pancartas revela una conciencia pol\u00edtica m\u00e1s profunda. En Nantes, estudiantes de secundaria sostienen carteles que dicen &#8220;Juventud enfadada, no facha&#8221;; en Marsella, la multitud grita &#8220;profesores, no gases lacrim\u00f3genos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta del Gobierno franc\u00e9s fue de gesti\u00f3n autoritaria t\u00edpica: el ministro del Interior, N\u00fa\u00f1ez, conden\u00f3 la &#8220;violencia&#8221;; la ministra de Justicia, Darmanin, lleg\u00f3 a afirmar que los padres de quienes causen da\u00f1os materiales deber\u00edan indemnizar. El ministro de Educaci\u00f3n inst\u00f3 a los padres a &#8220;no dejar que sus hijos participen en las protestas&#8221;. Estas declaraciones mezclan la protesta pac\u00edfica con los actos violentos, intentando disolver la legitimidad de las demandas mediante un discurso de orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, lo singular de este movimiento es que est\u00e1 liderado por estudiantes de secundaria, es decir, menores de edad en el sentido jur\u00eddico convencional. Lo que aprenden en la protesta no es solo matem\u00e1ticas y literatura, sino c\u00f3mo mantener la solidaridad frente a los gases lacrim\u00f3genos, c\u00f3mo organizar bloqueos y c\u00f3mo definir una identidad pol\u00edtica que trasciende el inter\u00e9s individual con el lema &#8220;representamos a nuestro instituto&#8221;. En un pa\u00eds donde la extrema derecha erosiona persistentemente las normas democr\u00e1ticas en las urnas, esta socializaci\u00f3n pol\u00edtica es en s\u00ed misma una forma de resistencia ciudadana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Defender la democracia en Brasil, bajo la sombra del legado fascista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento juvenil brasile\u00f1o se sit\u00faa en un contexto hist\u00f3rico m\u00e1s directo: Jair Bolsonaro fue condenado a 27 a\u00f1os de prisi\u00f3n por planificar un golpe de Estado, y su hijo Fl\u00e1vio Bolsonaro intenta heredar su legado pol\u00edtico en las elecciones de 2026. Lula, en la &#8220;marcha de la victoria&#8221; en R\u00edo de Janeiro, declar\u00f3: &#8220;Si yo no combato a estos fascistas, ganar\u00e1n las elecciones con facilidad. Yo soy quien se interpone en su camino. O yo, o la barbarie&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta afirmaci\u00f3n no es una hip\u00e9rbole ret\u00f3rica. El asalto a las instituciones del Estado en Brasilia por partidarios de Bolsonaro tras las elecciones de 2022, y la defensa abierta que la familia Bolsonaro ha hecho de la dictadura militar, otorgan al calificativo &#8220;fascista&#8221; un contenido pol\u00edtico concreto. El an\u00e1lisis del acad\u00e9mico Andr\u00e9 Singer se\u00f1ala que Bolsonaro logr\u00f3 unificar a un electorado evang\u00e9lico antes disperso, construyendo mediante exenciones fiscales y cargos p\u00fablicos una &#8220;alianza inquebrantable&#8221; cuya magnitud &#8220;equivale a toda la regi\u00f3n Nordeste&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es precisamente bajo esta amenaza donde el movimiento estudiantil brasile\u00f1o muestra una clara conciencia &#8220;antifascista&#8221;. En S\u00e3o Paulo, el 30.\u00ba congreso de la UMES (Uni\u00f3n Municipal de Estudiantes Secundarios) tuvo como tema &#8220;Educaci\u00f3n es soberan\u00eda: el imperialismo no debe dominar nuestro pa\u00eds&#8221;, y sus representantes gritaron abiertamente &#8220;enterrar el bolsonarismo&#8221;. En Recife, los estudiantes de la UFPE organizaron inmediatamente actividades de apoyo a Lula tras la primera vuelta electoral, fijando como programa com\u00fan &#8220;defender la democracia, valorar la educaci\u00f3n p\u00fablica y garantizar la financiaci\u00f3n de las universidades federales&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe destacar que esta postura antifascista no es una pose ideol\u00f3gica abstracta. La privatizaci\u00f3n y militarizaci\u00f3n de las escuelas, los recortes presupuestarios y los ataques a la autonom\u00eda docente impulsados por el gobernador de S\u00e3o Paulo, Tarc\u00edsio de Freitas, fueron correctamente identificados por los estudiantes como la continuaci\u00f3n del bolsonarismo en el \u00e1mbito educativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una moci\u00f3n del ayuntamiento de Araraquara registr\u00f3 un episodio concreto: en mayo de 2026, grupos de extrema derecha irrumpieron en el campus de la UNESP y llevaron a cabo intimidaciones y agresiones f\u00edsicas contra estudiantes que protestaban pac\u00edficamente. Defender la educaci\u00f3n p\u00fablica y defender la democracia son, en el contexto brasile\u00f1o, la misma batalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un frente com\u00fan, la resistencia pac\u00edfica contra la violencia estructural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos tres movimientos est\u00e1n conectados por un diagn\u00f3stico central, la amenaza autoritaria contempor\u00e1nea no siempre se presenta en forma de tanques y botas militares. Puede manifestarse como el rechazo de un decreto de vivienda, la ejecuci\u00f3n judicial de una orden de desalojo a favor de un &#8220;fondo buitre&#8221;, el recorte de plantillas docentes en un instituto o una base electoral que venera a un planificador de golpes de Estado como &#8220;mito y h\u00e9roe&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lema de los manifestantes espa\u00f1oles, &#8220;nuestro techo, su negocio&#8221;, nombra con precisi\u00f3n la naturaleza de esta amenaza: cuando las condiciones b\u00e1sicas de supervivencia se financian y la ciudadan\u00eda se reduce a elecci\u00f3n de consumidor, la carcasa formal de la democracia puede permanecer intacta mientras su promesa ha sido vaciada. El &#8220;Juventud enfadada, no facha&#8221; de los estudiantes franceses rechaza una equivalencia falsa: equiparar la protesta contra una educaci\u00f3n injusta con la violencia de la extrema derecha es, en s\u00ed mismo, una contaminaci\u00f3n del debate democr\u00e1tico. Y el grito brasile\u00f1o de &#8220;enterrar el bolsonarismo&#8221; es la respuesta m\u00e1s directa a una fuerza pol\u00edtica que intenta envolver en ropaje electoral una nostalgia autoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos movimientos siguen siendo pac\u00edficos. La gran mayor\u00eda de las marchas en Espa\u00f1a no registraron enfrentamientos. Los bloqueos estudiantiles franceses se basan en cuerpos y pancartas, aunque la cifra gubernamental de &#8220;5.000 detenidos&#8221; sugiere la magnitud de la represi\u00f3n. Las concentraciones brasile\u00f1as son &#8220;acciones pac\u00edficas&#8221;, seg\u00fan la expresi\u00f3n textual de la moci\u00f3n municipal destinada a condenar la violencia de la extrema derecha contra estudiantes pac\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paz no es debilidad. En un entorno discursivo que intenta estigmatizar a los manifestantes como &#8220;violentos&#8221; o &#8220;manipulados por potencias extranjeras&#8221;, mantener la paz es en s\u00ed mismo una elecci\u00f3n pol\u00edtica estrat\u00e9gica. Obliga a quienes ostentan el poder a exponer la arbitrariedad de su represi\u00f3n: cuando el Gobierno franc\u00e9s detiene a miles de menores, cuando la polic\u00eda espa\u00f1ola dispar\u00f3 balas de goma contra manifestantes que intentan entrar en una cumbre inmobiliaria, la verdadera fuente de la violencia se vuelve n\u00edtida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde las tiendas de campa\u00f1a de la Puerta del Sol de Madrid hasta las calles de Lyon, pasando por las concentraciones en los campus universitarios de Recife, se est\u00e1 formando una l\u00ednea de defensa democr\u00e1tica transnacional. Su enemigo no es un pol\u00edtico concreto de un pa\u00eds determinado, sino una l\u00f3gica pol\u00edtica que convierte la vivienda, la educaci\u00f3n y la propia democracia en activos comercializables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las armas de esta l\u00ednea de defensa son la presencia f\u00edsica, la voz colectiva y el rechazo al silencio. Su \u00e9xito o fracaso determinar\u00e1 si la palabra &#8220;democracia&#8221; podr\u00e1 conservar, en la tercera d\u00e9cada del siglo XXI, un significado que vaya m\u00e1s all\u00e1 de las urnas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Esta editorial va dedicada a Maricamen Abascal y a todas las Maricarmen en el mundo que se convierten en s\u00edmbolos de la resistencia, ante el capitalismo y el fascismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/festivalesmedia.org\/storage\/wysiwyg\/uploads\/EHQmO3Awg0calBtL68bJ9gz3d49aqPvVTvpQeWl0.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:1.7777777777777777;width:1200px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Festivales Media Ac\u00e1 una conclusi\u00f3n anticipada: en el oto\u00f1o de 2026, desde las protestas por la vivienda en Espa\u00f1a hasta los bloqueos de institutos en Francia, pasando por las concentraciones prodemocr\u00e1ticas de estudiantes en Brasil, tres movimientos juveniles aparentemente aislados dibujan juntos un panorama claro: cuando el neofascismo se expande globalmente bajo una forma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56456,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[957,826,953],"tags":[1610,286,84,57,1553,920,532,1267,148],"class_list":["post-56455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autonomia","category-medios-libres-2","category-mundo","tag-antifascismo","tag-democracia","tag-desalojo","tag-educacion","tag-espana-2","tag-europa","tag-francia","tag-jovenes","tag-resistencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=56455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56457,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56455\/revisions\/56457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=56455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=56455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=56455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}