{"id":55403,"date":"2026-07-24T22:20:04","date_gmt":"2026-07-25T04:20:04","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=55403"},"modified":"2026-07-24T22:20:05","modified_gmt":"2026-07-25T04:20:05","slug":"extraccion-despojo-exclusion-y-resistencias-en-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=55403","title":{"rendered":"Extracci\u00f3n, despojo, exclusi\u00f3n y resistencias en la Ciudad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por <strong>Vicente Moctezuma Mendoza<\/strong><\/strong><br><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?page_id=55029\"><strong>Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)<\/strong><br>24 de julio de 2026<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(<strong><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/dia5_02-VicenteMoctezumaMendoza.mp3\">Descarga el audio aqu\u00ed<\/a><\/strong>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/dia5_02-VicenteMoctezumaMendoza-1.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inicio compartiendo la emoci\u00f3n profunda que siento de estar aqu\u00ed, cerca de ustedes, ahora compartiendo esta mesa, este espacio y estas semanas. No tengo palabras para expresar lo que siento, ni para agradecer esta posibilidad. Espero que lo que les voy a compartir les resulte en algo interesante y relevante. Para m\u00ed, las exposiciones que se han dado desde el lunes lo han sido totalmente. Es mucho lo que he aprendido. Voy a hablar de las ciudades y de la violencia e injusticia socioespaciales que viven sus habitantes, en particular los de abajo, los sectores populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ciudades existen desde hace milenios, mucho antes que el capitalismo surgiera. Han sido una de las formas, entre otras posibles, en las que las sociedades humanas, en su inmensa diversidad y heterogeneidad cultural, se han organizado socioespacialmente y han construido su historia. Sin embargo, desde hace un par de siglos, la existencia, configuraci\u00f3n, extensi\u00f3n y expansi\u00f3n de las ciudades, por las m\u00e1s diversas geograf\u00edas, ha estado estrechamente ligada al capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las ciudades se han concentrado los comercios y los almacenes, los bancos, las f\u00e1bricas y grandes poblaciones de trabajadores desheredrados, despojados de sus medios de producci\u00f3n y sus medios de subsistencia. La urbanizaci\u00f3n capitalista permiti\u00f3 concentrar a los trabajadores para la producci\u00f3n industrial, conectar los espacios de producci\u00f3n con los de consumo y los centros del poder pol\u00edtico, al tiempo que subordin\u00f3 y subordina a los territorios circundantes y a otros a\u00fan m\u00e1s lejanos, a las necesidades urbanas e industriales de agua, energ\u00eda, alimentos, materiales y trabajo. Como hemos visto en d\u00edas pasados, generando profundas devastaciones y destrucciones, que muchas veces son invisibles o pensamos como ajenas quienes vivimos en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como el capital se encuentra en constante movimiento, transform\u00e1ndose constantemente, la ciudad capitalista tambi\u00e9n se transforma continuamente, destruyendo sus formas f\u00edsicas y de vida pasadas, y produciendo otras nuevas formas para abrir nuevos ciclos de inversi\u00f3n y acumulaci\u00f3n. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, con el neoliberalismo y sobre todo con la llamada financiarizaci\u00f3n \u2014ya Mateo el mi\u00e9rcoles nos hablaba del poder del capital financiero contempor\u00e1neo\u2014, la ciudad ha cobrado nueva relevancia para el capital. Ya no es s\u00f3lo el escenario en el que se desarrolla la producci\u00f3n industrial, el comercio, los servicios y las finanzas, su propia construcci\u00f3n es cada vez m\u00e1s uno de los grandes negocios contempor\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La compra de terrenos para la urbanizaci\u00f3n, la construcci\u00f3n masiva de viviendas, edificios de oficinas y centros comerciales, la apertura de autopistas urbanas, la renovaci\u00f3n de barrios, la construcci\u00f3n de megaproyectos, se han convertido en negocios centrales para el capital en s\u00ed mismo, por su venta, por la captura sostenida de rentas, porque permiten almacenar riquezas y especular con el aumento de su valor en el futuro y porque valorizan los espacios. La construcci\u00f3n privada siempre ha estado orientada a obtener ganancias, pero ahora ha cambiado la escala, la magnitud. En la actualidad, distintos instrumentos financieros permiten reunir y movilizar inmensos recursos econ\u00f3micos de bancos, fondos de inversi\u00f3n, aseguradoras de afores, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, los edificios, las hipotecas y las rentas que producir\u00e1n en el futuro sirven de respaldo a t\u00edtulos que pueden comprarse y venderse en los mercados financieros. Esta concentraci\u00f3n de grandes capitales permite desarrollar construcciones masivas, gigantescas, levantar varios proyectos simult\u00e1neamente y encadenar uno tras otro. As\u00ed se han construido conjuntos urbanos de inter\u00e9s social con miles de viviendas en las periferias lejanas, o torres y rascacielos de departamentos de lujo, oficinas y centros comerciales en espacios centrales como la Torre Mitikah en Xoco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas construcciones no se realizan principalmente para responder a las necesidades sociales, sino porque pueden convertirse en negocios rentables. Un departamento, por ejemplo, no se construye pensando en la persona que necesita un lugar donde vivir y no encuentra d\u00f3nde, sino que se construye pensando en quienes tienen capacidad para comprarlo, alguien que pueda adquirirlo para alquilarlo a turistas, o para guardar riqueza como una forma de ahorro, o como una forma de inversi\u00f3n pensando que podr\u00e1 venderlo a\u00f1os despu\u00e9s, a un precio mayor, aunque ya tenga d\u00f3nde vivir. De esta manera, la posibilidad de obtener ganancias determina qu\u00e9 se construye, d\u00f3nde y para qui\u00e9n. La necesidad de quienes no tienen capacidad de pago o no pueden convertirse en una fuente de rentas, intereses y ganancias, simplemente son dejadas de lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero las ciudades tampoco son producidas \u00fanicamente por el capital en alianza con el Estado en favor del mercado. Han sido construidas cotidianamente por quienes las habitan, trabajan y recorren, por los pueblos originarios que defienden sus territorios, los espacios naturales, y luchan contra los megaproyectos urbanos. Por sectores populares que en procesos de autoconstrucci\u00f3n levantaron con sus manos sus viviendas y lucharon y luchan por la extensi\u00f3n de servicios a sus colonias y la mejora de sus condiciones de vida. Por vecinos que resisten la gentrificaci\u00f3n, se enfrentan a la imposici\u00f3n del desarrollo inmobiliario o luchan por el acceso a viviendas dignas y asequibles. Por colectivos que disputan en la calle, en los muros y con antimonumentos la imagen de la ciudad que los poderosos desean, ya sea en memoria y presencia de las violencias y las injusticias que nos atraviesan, como los feminicidios, las y los desaparecidos, Ayotzinapa, el genocidio en Gaza, el asesinato de Samir Flores Soberanes, entre otras heridas. Por mujeres que desaf\u00edan y enfrentan el hostigamiento y la agresi\u00f3n machista que rigen el espacio p\u00fablico y que, junto a personas de la diversidad sexogen\u00e9rica, retan el patriarcado y la heteronormatividad dominante. Por colectivos que denuncian que, junto al orden de clase que rige la ciudad, existe conjuntamente un orden de racializaci\u00f3n por el que la ciudad de las clases altas tambi\u00e9n es una ciudad de cuerpos m\u00e1s blancos. Por personas con diferencias corporales que se convierten en discapacidades. Por la forma en la que la ciudad beneficia la movilidad de unos cuerpos, los m\u00e1s productivos y explotables y no otros. Por trabajadores del comercio popular que resisten su expulsi\u00f3n de las calles y resguardan los mercados p\u00fablicos de la corrupci\u00f3n de sus administradores y el avance de los supermercados y grandes cadenas comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, voy a profundizar en tres dimensiones cr\u00edticas: la segregaci\u00f3n socioespacial, la gentrificaci\u00f3n y \u00f3rdenes de dominio violento y extracci\u00f3n que atraviesa por dentro a la espacialidad popular. En una \u00faltima parte referir\u00e9 a algunas de las muchas solidaridades, luchas y resistencias que se levantan. Si bien escribo desde un lugar, la Ciudad de M\u00e9xico, muchos de los procesos que voy a relatar pueden ser identificados en muchas otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las violencias m\u00e1s claras del poder del mercado en la vida cotidiana de la ciudad tiene que ver con la segregaci\u00f3n socioespacial. La l\u00f3gica de mercado que rige el acceso al suelo y a la vivienda organiza la distribuci\u00f3n de las personas en la ciudad de acuerdo con su poder de compra. Los sectores que tienen mayores ingresos cuentan con el poder de decidir d\u00f3nde quieren vivir de acuerdo con las condiciones, los recursos y las oportunidades que ofrece cada espacio. Los sectores de mayores ingresos se concentran en las zonas con mejores condiciones urbanas que son tambi\u00e9n los lugares m\u00e1s caros, con la mejor ubicaci\u00f3n y con la mayor accesibilidad de espacios m\u00e1s valorados y a los espacios de trabajo en los que se obtienen mejores salarios. Aquellos donde las banquetas, calles y avenidas est\u00e1n m\u00e1s cuidadas, donde existe mejor alumbrado p\u00fablico, mayor seguridad, y m\u00e1s parques, donde se concentran museos, bibliotecas, teatros e instituciones de educaci\u00f3n superior, donde hay buenas condiciones de transporte y movilidad, las zonas en las que las quejas de los vecinos son atendidas. En cambio, los sectores populares suelen ser empujados hacia periferias lejanas, mal conectadas con el resto de la ciudad y desprovistas de bienes y servicios, o tambi\u00e9n en terrenos expuestos inundaciones, deslaves, contaminaci\u00f3n u otros riesgos, pero que han sido abandonados por la inversi\u00f3n p\u00fablica y en los que se acumulan distintos problemas: el deterioro de edificios e infraestructura, la saturaci\u00f3n de las actividades y el transporte, el tr\u00e1fico, el ruido y otras dificultades que vuelven pesada y desgastante la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta distribuci\u00f3n tiene distintas implicaciones. Por ejemplo, quienes habitan en los m\u00e1rgenes de la ciudad, para ir a trabajar suelen verse obligados a pasar dos o m\u00e1s horas en el trayecto de ida y otras tantas de regreso, obligados a forcejear para entrar en el metro o en la combi, viajando apretados y expuestos a sufrir robos y, como es la cotidianidad de las mujeres, agresiones y violencias sexuales. Entre la jornada laboral y los traslados se agota el tiempo que podr\u00edan dedicar a convivir con sus familias y amistades, a descansar, a recrear, a cuidar y amar a quienes quieren. Es decir, son despojadas de tiempo de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero estas desigualdades no son simplemente el resultado de la suma de las decisiones de consumidores, empresas inmobiliarias, bancos, constructoras y propietarios actuando libremente. El Estado desempe\u00f1a un papel central mediante por lo menos dos mecanismos: una pol\u00edtica de vivienda social que empuja a los sectores populares hacia periferias lejanas, y una distribuci\u00f3n selectiva de la inversi\u00f3n p\u00fablica que concentra bienes, servicios y recursos en los espacios privilegiados o con mayores posibilidades de valorizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por una parte, la pol\u00edtica de vivienda social en M\u00e9xico experiment\u00f3 una transformaci\u00f3n estructural a partir de las reformas neoliberales de los 80 y 90. El Estado se convirti\u00f3 en un facilitador del mercado al orientar los recursos de los fondos de ahorro de los trabajadores en instituciones como Infonavit, por ejemplo, al otorgamiento de cr\u00e9ditos para la compra de vivienda producida por grandes desarrolladoras inmobiliarias privadas que operaron bajo esquemas financieros. As\u00ed, la necesidad de vivienda de los trabajadores con seguridad social y con capacidad solvente para ser sujetos de cr\u00e9dito se convirti\u00f3 en un mercado cautivo para grandes empresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para maximizar sus ganancias las empresas buscaron fuera de la ciudad donde pudieran comprar amplios terrenos baratos para construir vivienda masiva, estandarizada, en serie. La localizaci\u00f3n de las viviendas y las condiciones de habitabilidad quedaron subordinadas a la codicia. No les import\u00f3 que quienes fueran habitar ah\u00ed tuvieran que enfrentar grandes distancias respecto a los centros de empleo, con insuficiente transporte p\u00fablico en un entorno caracterizado por la escasez o la inexistencia de hospitales, escuelas, mercados p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como tampoco les import\u00f3 que las casas fueran de mala calidad con tal de que se vendieran. Aunque estos conjuntos fueron un negocio muy lucrativo durante una d\u00e9cada, despu\u00e9s las profundas deficiencias del modelo se expresaron en que millones de las viviendas producidas en todo el pa\u00eds no fueron vendidas y que muchas otras que fueron compradas tambi\u00e9n fueron abandonadas por todas las dificultades y desventajas que implicaba. Mucha gente tambi\u00e9n no pudo acabar de pagar los cr\u00e9ditos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, las desigualdades entre la ciudad de los de arriba y la ciudad de los de abajo son reforzadas e impulsadas por el Estado que interviene de manera desigual y selectiva sobre la ciudad, privilegiando la inversi\u00f3n p\u00fablica en los lugares valorizados o potenciales de valorizar por el capital. La inversi\u00f3n p\u00fablica no se distribuye de acuerdo con una l\u00f3gica de prioridad social por la cual se atienda primero a quienes viven en peores condiciones y se busca reducir las enormes desigualdades existentes entre los distintos espacios. Si esto ocurriera, se construir\u00edan parques y espacios recreativos, por ejemplo, donde hace falta y no donde ya existen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, 11% del presupuesto de cultura federal de todo el sexenio anterior de la 4T se invirti\u00f3 en Chapultepec, un enorme parque que ya era de los principales centros culturales, recreativos y tur\u00edsticos de la ciudad, sumamente bien atendido, que adem\u00e1s colinda con varias de las colonias m\u00e1s acaudaladas y de mayor valorizaci\u00f3n inmobiliaria de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O tambi\u00e9n, ya Wilfrido nos mostr\u00f3 el lunes c\u00f3mo se distribuye el agua. Pero las necesidades de quienes viven abajo no son las que orientan las inversiones p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Estado es un facilitador y promotor de la inversi\u00f3n privada. Para ello, concentra recursos en lugares ya privilegiados o produce nuevas centralidades, como es el caso de Santa Fe en la Ciudad de M\u00e9xico. El objetivo es, pues, aumentar el valor del suelo, atraer capitales privados y abrir nuevas oportunidades de negocio y expansi\u00f3n del mercado inmobiliario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas de estas intervenciones orientadas a favorecer el desarrollo inmobiliario, as\u00ed como otras iniciativas y procesos crecientes que afectan la vida urbana de los de abajo, se justifican aludiendo a la derrama econ\u00f3mica que habr\u00e1n de generar. Y las autoridades sueltan cifras estratosf\u00e9ricas. As\u00ed se busca justificar la primacia del capital sobre las personas y el dominio del valor de cambio sobre el valor de uso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya Il\u00e1n y Pablo hablaban de la importancia estrat\u00e9gica de las narrativas. La noci\u00f3n de derrama econ\u00f3mica produce la imagen de que fomentar la inversi\u00f3n, el consumo y los negocios privados entra\u00f1a casi autom\u00e1ticamente una dispersi\u00f3n generalizada o al menos aleatoria de sus beneficios econ\u00f3micos. De este modo, el simple movimiento de dinero se presenta como si significara tambi\u00e9n una distribuci\u00f3n de la riqueza. Oculta que los beneficios son apropiados por unos cuantos, mientras que los costos sociales recaen sobre muchos m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente, hablando de costos sociales, voy a exponer otro proceso de violencia socioespacial que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha cobrado mucha importancia: la gentrificaci\u00f3n. La voracidad de la urbanizaci\u00f3n capitalista no amplia sus fronteras \u00fanicamente avanzando sobre tierras rurales, pueblos y \u00e1reas naturales, enguyendo y destrozando monta\u00f1as, bosques, selvas y valles. Tambi\u00e9n regresa sobre territorios ya urbanizados, incluso en los espacios centrales. La ciudad crece destruyendo pero tambi\u00e9n crece destruy\u00e9ndose a s\u00ed misma. La gentrificaci\u00f3n entra\u00f1a un proceso de conquista y colonizaci\u00f3n espacial. Territorios habitados \u2014y al hablar de habitar no me refiero solamente a dormir en un lugar sino a vivirlo, a apropiarlo, a tejer relaciones, afectos, memorias, en fin, a construir y reproducir all\u00ed la vida\u2014. Dec\u00eda entonces, con la gentrificaci\u00f3n un territorio habitado va siendo destruido y, s la par, en ese mismo sitio se produce un nuevo lugar pero para otros, para consumidores y residentes de mayores ingresos y para nuevas y m\u00e1s lucrativas inversiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gentrificaci\u00f3n implica distintas violencias y formas de despojo. La primera y m\u00e1s evidente es econ\u00f3mica. Propietarios, desarrolladores e inversionistas reorientan viviendas y locales hacia personas con mayor capacidad de pago, para obtener rentas y condiciones m\u00e1s elevadas, aunque ello implica expulsar a quienes hab\u00edan construido ah\u00ed su vida, a menudo a lo largo de generaciones. Las personas desplazadas, expulsadas, se ven obligadas a buscar vivienda en zonas con peores condiciones de ubicaci\u00f3n, servicios y equipamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cohesi\u00f3n econ\u00f3mica suele estar acompa\u00f1ada adem\u00e1s por desalojos ilegales y con frecuencia violentos. M\u00e1s adelante voy a profundizar sobre la forma de los desalojos actuales. Junto a la violencia intempestiva y los desalojos, vemos tambi\u00e9n un proceso de violencia lenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este proceso de destrucci\u00f3n y producci\u00f3n tambi\u00e9n aumentan los precios de comercio, alimentos y servicios cotidianos. Los antiguos negocios locales van desapareciendo porque sus ingresos ya no alcanzan para pagar el incremento de las rentas o porque quienes eran sus consumidores han sido desplazados. Cierran fondas, cantinas, poller\u00edas, verduler\u00edas, tiendas de abarrotes, mientras aparecen nuevos negocios orientados a la nueva poblaci\u00f3n: galer\u00edas, caf\u00e9s, restaurantes gourmets, cadenas transnacionales, centros comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gentrificaci\u00f3n afecta as\u00ed no s\u00f3lo a los viejos vecinos del lugar, sino tambi\u00e9n a quienes trabajaban ah\u00ed. Muchas personas se quedan sin sus fuentes de empleo o de ingresos y son arrojadas a la incertidumbre laboral. El entorno del barrio va transform\u00e1ndose en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed conviene se\u00f1alar que, si bien los nuevos habitantes del vecindario o muchas veces los turistas aparecen como los colonizadores o los gentrificadores, son s\u00f3lo los actores m\u00e1s visibles del proceso. Detr\u00e1s, quienes se benefician realmente de todo esto y quienes tienen el poder real de decidir qui\u00e9n vive ah\u00ed y qui\u00e9n es expulsado son los propietarios, quienes pueden determinar los precios y controlan as\u00ed el acceso al espacio, qui\u00e9n vive y qui\u00e9n no vive ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, la intervenci\u00f3n del Estado en los procesos de gentrificaci\u00f3n no se limita a modificar regulaciones, a crear zonas con normativas especiales, a renovar espacios, a autorizar desarrollos inmobiliarios y conceder facilidades fiscales y administrativas para incentivar la inversi\u00f3n. Tambi\u00e9n comprende pol\u00edticas dirigidas a regular y expulsar los usos populares del espacio, frecuentemente mediante la violencia policial. As\u00ed se persigue a comerciantes callejeros, franeleros, trabajadoras sexuales, personas en situaci\u00f3n de calle, j\u00f3venes racializados \u2014es decir, j\u00f3venes morenos\u2014, entre otros actores. La presencia de estas personas es representada como expresi\u00f3n y causa de desorden, inseguridad, deterioro, suciedad, peligro y violencia. En realidad, esta gente no representa otra amenaza que desincentivar a las inversiones y a la llegada de los consumidores de clases altas, que temen y desprecian a los de abajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a hacer un par\u00e9ntesis aqu\u00ed, que espero que no tome mucho tiempo ni resulte tampoco confuso, y que tiene que ver con lo que se\u00f1alaba ayer Bruno sobre la forma en la que la ley produce la ilegalidad. Me voy a centrar en el comercio callejero, pero aplica a otras pr\u00e1cticas ilegalizadas o informalizadas de la econom\u00eda popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo la reflexi\u00f3n de Bruno, la informalidad la produce el Estado, no para que desaparezca, sino para regularla, para administrarla. En este sentido, la persecuci\u00f3n y hostigamiento policial que pueden vivir distintos comerciantes callejeros no es una persecuci\u00f3n que se da simplemente por vender en la calle, sino porque lo hacen por fuera del control del gobierno, en zonas donde \u00e9ste no quiere, o de formas en las que el gobierno no quiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los comerciantes callejeros se encuentran sujetos de una u otra forma a permisos que distintas autoridades de gobierno otorgan en distintas zonas, con lo que se suspende la persecuci\u00f3n policial. Estos permisos, sin embargo, generalmente no se entregan directamente a cada comerciante, sino que son negociados con l\u00edderes, que no son l\u00edderes, sino una especie de caciques.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las autoridades les conceden, de hecho, el control sobre determinadas calles, banquetas y plazas, y son estos l\u00edderes quienes deciden qui\u00e9n puede vender y en qu\u00e9 lugar. A cambio, los l\u00edderes les cobran dos tipos de recursos a los comerciantes que les favorecen a ellos, pero tambi\u00e9n a sus patrones, es decir, a los funcionarios pol\u00edticos con los que han transado. Se trata de cotas de participaci\u00f3n pol\u00edtica en distintos eventos y actos de campa\u00f1a y, por otro lado, cotas econ\u00f3micas, en realidad cobros que los trabajadores dan por el acceso al espacio y peri\u00f3dicamente por su posesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, los l\u00edderes y las autoridades privatizan, de hecho, una parte de la calle y cobran una suerte de renta econ\u00f3mica y de acarreo pol\u00edtico por utilizarla, explotando a los trabajadores individuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bueno, cierro el par\u00e9ntesis y regreso con la gentrificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia y el desarraigo que provoca la gentrificaci\u00f3n como proceso de despojo y de expulsi\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la p\u00e9rdida de la ubicaci\u00f3n de la vivienda y el trabajo y todas las dificultades materiales. Supone tambi\u00e9n romper las redes de solidaridad, intercambio y cuidados construidos entre vecinos que sostienen la vida cotidiana. Conlleva asimismo desarticular formas culturales de habitar, las pr\u00e1cticas de convivencia y encuentro barrial, las fiestas y posadas, los sonideros, los juegos. Los lugares que habitamos est\u00e1n cargados de afectos, de desarrollo y m\u00faltiples historias colectivas individuales de quienes los han habitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, el desplazamiento no s\u00f3lo entra\u00f1a una profunda crisis por las distintas implicaciones econ\u00f3micas y sociales, sino conlleva tambi\u00e9n una honda sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida personal, como el dolor y la tristeza que se siente en el duelo por la muerte de un ser querido. Adem\u00e1s, la gentrificaci\u00f3n no despoja \u00fanicamente a quienes habitaban o habitan los barrios transformados; tambi\u00e9n despoja a quienes pierden la posibilidad de hacer propios esos espacios y habitarlos en un sentido amplio. Al extender el territorio reservado para la inversi\u00f3n y para la residencia y el consumo de los sectores mayores ingresos, establece fronteras econ\u00f3micas, policiales, simb\u00f3licas y f\u00edsicas que estrechan la ciudad de los de abajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gentrificaci\u00f3n refuerza las din\u00e1micas de segregaci\u00f3n por la que la ciudad no es una ciudad sino varias, divididas y desiguales. En los \u00faltimos a\u00f1os, los procesos de gentrificaci\u00f3n se han intensificado como resultado de la llegada de poblaciones migrantes, aunque no se les nombra as\u00ed ni se les trata como los migrantes que no tienen dinero, sino n\u00f3madas digitales que a partir del trabajo a distancia a trav\u00e9s de Internet conservan empleos e ingresos provenientes de las econom\u00edas dominantes del sistema mundo, particularmente de Estados Unidos y algunos pa\u00edses europeos. Aqu\u00ed se benefician de las desigualdades salariales, cambiarias, y en el costo de vida entre los pa\u00edses, que les proporcionan un poder adquisitivo muy superior al de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n local e incluso de sectores medios e incluso de medios altos, de modo que el capital inmobiliario y el mercado de vivienda en alquiler encuentran una nueva demanda de origen global capaz de pagar precios y rentas m\u00e1s elevadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto hay que agregar todav\u00eda los efectos de las plataformas digitales de alquiler de corta estancia, especialmente la que se llama Airbnb. Estas plataformas permiten a propietarios y empresas ofrecer inmuebles a una demanda internacional vinculada con el turismo recreativo o de negocios, as\u00ed como con otras formas de movilidad temporal, entre ellas la de los trabajadores a distancia mencionados anteriormente. Esta demanda tiene la capacidad de pagar por una noche tarifas mucho m\u00e1s elevadas que el ingreso diario equivalente que proporcionar\u00eda un arrendatario residencial tradicional como el que se hace a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la avaricia de obtener mayores ganancias, nos encontramos con que los propietarios encuentran m\u00e1s lucrativo mantener los inmuebles desocupados la mayor parte del a\u00f1o y alquilarlos s\u00f3lo a estancias temporales, que a las personas que ya ten\u00edan su hogar ah\u00ed o desean hacerlo, pero no pueden pagar los mismos precios. En \u00e1reas centrales de la ciudad, donde se concentra la oferta de Airbnb, miles de viviendas han sido retiradas del mercado residencial y convertidas en alojamientos temporales, o han sido construidas ya con esos fines, llegando a representar hasta el 20% del parque habitacional en algunas colonias. Airbnb ha tenido como estrategia empresarial, adem\u00e1s de un discurso que alude a la cooperaci\u00f3n, a la colaboraci\u00f3n y al intercambio mutuo para ocultar la relaci\u00f3n utilitaria y extractiva de rentas que la caracteriza, establecerse en vac\u00edos regulatorios que le permiten operar con restricciones m\u00ednimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, cuando esto se ha buscado regular m\u00ednimamente como con la Ley de Turismo de la Ciudad de M\u00e9xico de 2024 \u2014una ley que de hecho convalida el modelo de negocios de Airbnb y legaliza la transgresi\u00f3n preexistente en los usos del suelo habitacional, Airbnb ha movilizado estrategias jur\u00eddicas y medi\u00e1ticas para combatir, atrasar o reducir los aspectos m\u00ednimos que limitan su operaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Regresando a la cuesti\u00f3n de la derrama econ\u00f3mica, precisamente en 2022 el gobierno de la ciudad anunci\u00f3 una alianza con Airbnb para promover a la capital como destino de trabajadores a distancia. Se calcul\u00f3 que podr\u00eda captar el 5% del mercado estadounidense, equivalente m\u00e1s o menos 77 mil 500 personas, cuyo gasto producir\u00eda una derrama econ\u00f3mica anual, calcularon, de 1,400 millones de d\u00f3lares o hasta 3,720 millones de d\u00f3lares si ven\u00edan acompa\u00f1adas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si estas personas llegaran y se albergaran en Airbnb la oferta existente tendr\u00eda que triplicarse. En las cifras de la derrama econ\u00f3mica no se calcula cu\u00e1ntas personas ser\u00edan desalojadas, cu\u00e1ntas viviendas saldr\u00edan del alquiler tradicional, ni cu\u00e1nto y con qu\u00e9 extensi\u00f3n geogr\u00e1fica se elevar\u00edan las rentas en la ciudad. No se hacen c\u00e1lculos de las afectaciones. Puras cifras alegres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras se mira con deseo a estos migrantes acaudalados, los migrantes latinoamericanos que se encuentran, por ejemplo, en el campamento de Vallejo son constantemente hostigados por la polic\u00eda, detenidos ilegalmente y aventados a la frontera sur, al tiempo que el campamento sufre amenazas constantes de desalojo. Pero resiste, con la solidaridad tambi\u00e9n de colectivos como las Venders y compas solidarios como Rodrigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a\u00fan, m\u00e1s recientemente, en un contexto de repudio y protesta social contra Airbnb que se ha acentuado en el \u00faltimo a\u00f1o, el gobierno de la ciudad, en febrero de 2026, particip\u00f3 en una acci\u00f3n para lavarle la cara, al firmar un convenio de colaboraci\u00f3n por el cual Airbnb proporcionar\u00eda alojamiento temporal gratuito de una o dos semanas a brigadistas y familias damnificadas durante emergencias. Es decir, ofrece alojamiento durante una o dos semanas a quienes pierden su vivienda por un desastre, mientras en el d\u00eda en d\u00eda encarece los alquileres y deja en la calle a miles que habitaban ya la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como mencion\u00e9 antes, es importante profundizar en algunas caracter\u00edsticas de los desalojos actuales que muestran que la reproducci\u00f3n del capital no se realiza \u00fanicamente por medios legales ni mediante intercambios mercantiles aparentemente libres, sino que recurre tambi\u00e9n, de manera continua, al fraude, al despojo, al robo y a distintas formas de violencia ilegal. Como dec\u00eda ayer Ra\u00fal, lo que dio origen al capitalismo fue el crimen, pero el crimen es tambi\u00e9n su constancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de estas caracter\u00edsticas es la articulaci\u00f3n entre la violencia estatal y la violencia privada. Muchos desalojos que presuntamente se derivan de una orden judicial se realizan sin que se presenten los documentos correspondientes o sin que los habitantes hayan sido previamente notificados de la existencia de un proceso en su contra. La polic\u00eda establece entonces un cerco, un cerco de seguridad alrededor del inmueble, aisl\u00e1ndolo de la din\u00e1mica cotidiana de la calle e impidiendo que vecinos y grupos solidarios acompa\u00f1en a las familias desalojadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el resguardo policial intervienen grupos numerosos de cargadores, como se les llama. Supuestamente, su funci\u00f3n consiste en sacar de los departamentos las pertenencias de los habitantes. En los hechos, operan tambi\u00e9n como un grupo de choque para forzarlos a salir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el uso de la violencia por estos grupos no se limita al momento en que supuestamente ya existe una orden judicial de desalojo. Propietarios de empresas inmobiliarias tambi\u00e9n los contratan para expulsar a los habitantes mediante el miedo y la violencia, por fuera de cualquier proceso judicial. En algunos edificios, grupos numerosos de hombres han irrumpido durante la noche, roto las puertas de los departamentos, invadido las viviendas, destruido pertenencias y obligado a las familias a salir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otros casos, ocupan departamentos previamente desalojados para producir un clima permanente de inseguridad y hostigamiento contra quienes todav\u00eda resisten. Cortan el agua y la electricidad, destruyen \u00e1reas comunes, producen ruidos insoportables, amenazan y agreden a los vecinos. El objetivo es crear un clima de terror e intranquilidad permanente que fuerza a los habitantes a abandonar el inmueble.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas formas de coerci\u00f3n pueden articularse con la corrupci\u00f3n judicial. Un administrador de un edificio del Centro Hist\u00f3rico con el que platiqu\u00e9 una vez, con experiencia en la realizaci\u00f3n de desalojos, me dec\u00eda, cito:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed es corrupci\u00f3n nada m\u00e1s, es darle su lanita al juez y saca tu sentencia. Cuando hacemos un lanzamiento, lo que hacemos es, tocamos. Si el juez dio apertura de cerradura, si no abren y hay gente, rompemos la puerta. Paz, paz, paz, con un mazo. Deshacemos la puerta. Entre 50 y 100 mil pesos cuesta un lanzamiento. Entonces ya me ha tocado sacar se\u00f1oras en silla de ruedas. La se\u00f1ora no tiene c\u00f3mo pagar y venimos y la sacamos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la corrupci\u00f3n no se limita a obtener una sentencia favorable que autorice el lanzamiento. En algunos casos, el propio derecho de propiedad invocado ha sido fabricado. Lo que se presenta como un desalojo judicial encubre, en realidad, la usurpaci\u00f3n del inmueble.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Fiscal\u00eda General de Justicia de la Ciudad de M\u00e9xico ha reconocido que el despojo de inmuebles suele realizarse mediante la manipulaci\u00f3n de instrumentos jur\u00eddicos y la comisi\u00f3n de fraudes procesuales. Entre estas operaciones se encuentra la compraventa simulada, los contratos ap\u00f3crifos, la usurpaci\u00f3n de identidad, la falsificaci\u00f3n de instrumentos notariales y documentos registrales, as\u00ed como los juicios civiles sustentados en documentaci\u00f3n falsa. En estas tramas participan abogados, notarios, arquitectos y grupos violentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es precisamente lo que han denunciado las 19 familias del edificio ubicado en Rep\u00fablica de Cuba 11, que resisten y luchan contra el despojo que les quieren imponer. Llevan ya casi un a\u00f1o acampando. Con la violencia del desalojo y las condiciones de vivir en la calle, fallecieron dos de sus compa\u00f1eros, pero los vecinos han perseverado y resistido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recientemente quisieron intimidarlos con golpeadores. Y no obstante, y pese a todo, parece que las vecinas y los vecinos van a ganar. Estos vecinos y su abogado, solidario, advirtieron a partir de la revisi\u00f3n del expediente judicial que el juicio que condujo a su desalojo en agosto de 2025, estuvo marcado por irregularidades que apuntan a un posible fraude procesal. Por esto sostienen que no se trata simplemente de un desalojo, sino de un despojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me detengo un poco para explicar la palabra gentrificaci\u00f3n, que es un t\u00e9rmino bastante confuso. En realidad surge, digamos, de un sarcasmo. La autora que lo escribi\u00f3 fue una autora marxista que ve\u00eda c\u00f3mo en Londres los vecindarios donde viv\u00eda la clase trabajadora, empezaban a ser transformados y llegaban otros sectores de mayores ingresos. Y c\u00f3mo esta gente de la clase obrera iba siendo desplazada. Y entonces, como comentaba, con un sarcasmo, ella llama al proceso gentrificaci\u00f3n, que alude a un t\u00e9rmino que es la <em>gentry<\/em>, que refiere a una clase social particular que vivi\u00f3 en la Inglaterra, digamos, en los procesos iniciales del capitalismo, cuando se da un proceso de cercamiento de tierras y privatizaci\u00f3n del com\u00fan, que es, digamos, uno de los procesos originales del capital. Entonces, ella le llama gentrificaci\u00f3n un poco burl\u00e1ndose de la forma en la que llegaban estos actores con mayores ingresos a despojar, y recordando, digamos, esos despojos y ese proceso, digamos, de privatizaci\u00f3n inaugural del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico no hay una traducci\u00f3n de esa clase porque es una clase que existi\u00f3 en Inglaterra. Incluso en otros pa\u00edses de habla inglesa, no se le entiende. En Estados Unidos, cuando lleg\u00f3 el t\u00e9rmino, los investigadores dicen que no se entend\u00eda a qu\u00e9 se estaba refiriendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico podr\u00edamos pensar en los hacendados, por ejemplo. Tendr\u00edamos que hablar de, no s\u00e9, terratenientificaci\u00f3n, tal vez, o virreificaci\u00f3n, o m\u00e1s recientemente, si recuerdan a los mireyes, estos sectores de clase alta que hacen ostentaci\u00f3n de su riqueza, en mireificaci\u00f3n. Pero en concreto, digamos, a lo que se refiere es la forma en la cual distintos barrios y vecindarios, pero tambi\u00e9n otros espacios rurales, puede ser tambi\u00e9n zonas tur\u00edsticas, etc\u00e9tera, van siendo transformadas y los habitantes originarios de bajos ingresos, de los sectores populares, de abajo, pues, son desplazados porque llegan estos sectores con mayores ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bueno, paso ahora a la pen\u00faltima parte de mi exposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La geograf\u00eda del despojo de viviendas se extiende m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de la gentrificaci\u00f3n, donde se dan estos procesos, donde llegan sectores m\u00e1s acaudalados, hasta los espacios de segregaci\u00f3n, donde se concentran los sectores populares. Ac\u00e1 tambi\u00e9n nos encontramos con grupos criminales, pero no los de la econom\u00eda presuntamente formal, conocidos como empresarios, es decir, los criminales a los que se les nombra simplemente como capitalistas, sino a los capitalistas que les nombramos criminales o que se les nombra como crimen organizado. En los \u00faltimos a\u00f1os, se han registrado numerosos casos en los que grupos vinculados o que se presentan vinculados con organizaciones criminales se apropian de inmuebles mediante amenazas, invasiones y el uso directo de la fuerza. Estos grupos tambi\u00e9n se aprovechan de la irregularidad de la propiedad, de la precariedad econ\u00f3mica de sus habitantes y del miedo producido por su reputaci\u00f3n violenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez bajo el control de estos grupos, los inmuebles son explotados econ\u00f3micamente. Pueden continuar funcionando como viviendas, pero ahora en alquiler, subdividirse para rentar cuartos o incluso camas a la poblaci\u00f3n migrante, o convertirse en bodegas o plazas comerciales. Es decir, se busca capturar un valor de cambio, no un valor de uso. El despojo inicial establece as\u00ed nuevas relaciones extractivas mediante las cuales los grupos que se apropian violentamente del inmueble obtienen ingresos recurrentes a trav\u00e9s del cobro de rentas. El despojo no se extiende solamente a las viviendas, sino tambi\u00e9n a los espacios de trabajo, se despojan locales comerciales, puestos de mercados p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero adem\u00e1s, las relaciones extractivas se desarrollan local, mediante la violencia y la amenaza, mediante el terror, a trav\u00e9s de la violencia como forma de gobierno. De esto tambi\u00e9n se hablaba ayer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchas zonas de la ciudad, distintos actores criminales imponen lo que se conoce como cobro de piso, o tambi\u00e9n como extorsi\u00f3n. Vendedores callejeros, tianguistas, locatarios de mercados, zapateros, costureros, mec\u00e1nicos, propietarios de tiendas de abarrotes, frutas, jugos o tortas, transportirstas y choferes de microbuses y combis, entre otros, se ven obligados a pagar cotas peri\u00f3dicas bajo la amenaza de ser agredidos, o de que sus locales, mercanc\u00edas, veh\u00edculos o herramientas de trabajo sean destruidas o saqueadas, o de verse expulsados y despojados. As\u00ed, la econom\u00eda popular, que ha dado refugio a los sectores populares, es cada vez m\u00e1s precarizada y vulnerada. En plazas comerciales de la Merced, que re\u00fanen a cientos de locales, por ejemplo, se viven este tipo de pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos grupos, adem\u00e1s de pedir cuotas por \u201cseguridad\u201d, se apoderan de la administraci\u00f3n del lugar y la convierten en una fuente adicional de ingresos. Se apropian del dinero recaudado por el uso de los ba\u00f1os colectivos, permiten la instalaci\u00f3n de vendedores en pasillos y \u00e1reas comunes a cambio de cotas que ellos se quedan para s\u00ed. Se imponen como intermediarios obligatorios para acceder al agua, a la electricidad o Internet. Si se quiere instalar o arreglar alguna cuesti\u00f3n con uno de estos servicios, primero se tiene que pagar una autorizaci\u00f3n a los actores violentos. Si lo hacen directamente, se ven sujetos a sufrir distintas represalias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El miedo reproducido por la violencia sostiene un poder territorial, inhibe la organizaci\u00f3n colectiva, silencia la denuncia p\u00fablica y dificulta que las personas afectadas recurran a las instituciones. Quienes denuncian se enfrentan no s\u00f3lo a la negligencia de las autoridades, sino tambi\u00e9n a procedimientos que las exponen ante sus agresores y los coloca bajo nuevas amenazas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esta impunidad no puede explicarse \u00fanicamente por la incompetencia institucional. Estas tramas criminales no operan al margen del Estado, sino mediante entramados en los que participan funcionarios, polic\u00edas y otros agentes estatales, quienes pueden brindar protecci\u00f3n, proporcionar informaci\u00f3n, obstaculizar investigaciones, garantizar la impunidad o colaborar directamente en el control y la extracci\u00f3n de recursos sobre los territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De nuevamente ayer, Ra\u00fal nos dejaba muy clara la vinculaci\u00f3n entre los grupos criminales y el Estado. Todo esto, sin embargo, sin resistencias y rebeld\u00edas, que obstaculizan la aspiraci\u00f3n de los de arriba y de los due\u00f1os del capital de construir un mundo, imagen y semejanza de sus deseos, que da cuenta de que el valor de cambio, el intercambio monetario, no reina todas las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a iniciar esta parte con unas palabras de una compa\u00f1era comerciante y querida amiga de la zona de mercados de La Merced, Paola, que ha vivido distintas violencias de las que le he hablado, pero que como ella dice, no se deja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella me comentaba, pensando en su lugar de trabajo, en uno de estos mercados, en la forma en la que son los d\u00edas cotidianos y la manera en la que convive con otros marchantes y trabajadores del lugar.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que no todo es econ\u00f3mico \u2014me dice\u2014. Bueno, para m\u00ed no. T\u00fa ves c\u00f3mo tu espacio de trabajo, que vas a ganar dinero, puede tener muchos significados tambi\u00e9n. Colaborar, hacer comunidad. Pasas muchas horas ah\u00ed, ah\u00ed te desahogas, tratan de solucionar tus problemas, t\u00fa tratas de solucionar sus problemas. No s\u00e9 c\u00f3mo le haces, pero ante la necesidad y las problem\u00e1ticas. Y no s\u00e9, a veces se ha puesto muy feo y yo he sentido apoyo de las personas, siempre, incluso a veces surgen otros problemas y la gente te apoya. Te vuelves familia, sabes que no est\u00e1s sola. Entonces es eso, de mejorar las condiciones. Que tu entorno est\u00e9 bien, que seamos buenos vecinos, que haya cari\u00f1o, respeto, empat\u00eda.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas palabras, ella est\u00e1 hablando de la solidaridad, del apoyo mutuo, los cuidados que la gente de abajo se da en el d\u00eda a d\u00eda, que se expresa en compartir alimentos, en cuidar la mercanc\u00eda, en avisar que la mam\u00e1 se puso mala, que se le baj\u00f3 la presi\u00f3n, que venga pero que aqu\u00ed le estamos cuidando. Que se expresa tambi\u00e9n en escucharse y darse consejos, en desahogarse, como ella dice, en darse \u00e1nimos, en correr informaci\u00f3n, en orientarse, esto sucede todo el tiempo en la ciudad, en todas partes, donde est\u00e1n los sectores populares, los de abajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n pasan otras cosas. La gente se organiza en colectivos m\u00e1s puntuales y ef\u00edmeros o m\u00e1s amplios y permanentes. Como dicen por ac\u00e1, cada quien seg\u00fan su modo y seg\u00fan sus formas, pero todas en la lucha contra la imposici\u00f3n y las injusticias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, hay una colectiva de mujeres comerciantes de la zona, el Barrio Chido de la Meche, se llama, que junto con otras y otros comerciantes, como Rogelio, detuvieron el intento de gentrificaci\u00f3n, de conquista pues, de La Merced, que se estuvo impulsando en el 2014. Ellas tambi\u00e9n durante la pandemia, organizaron despensas y alimentos para las y los compa\u00f1eros que ya no soportaban la crisis econ\u00f3mica. Organizan tambi\u00e9n talleres culturales para las ni\u00f1as y ni\u00f1os de trabajadores del mercado y se enfrentan a l\u00edderes y autoridades corruptas. Como ellas, en muchos otros mercados hay organizaciones que defienden estos espacios de intentos de privatizaci\u00f3n y de formas de despojo, como las compa\u00f1eras del Mercado del Parque, del Mercado Abelardo Rodr\u00edguez o del Mercado de Mixcalco, que lograron impedir la privatizaci\u00f3n del \u00e1rea de carga y descarga del mercado para la construcci\u00f3n de una plaza comercial que ser\u00eda propiedad de poderosos empresarios locales con v\u00ednculos con el gobierno local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a mencionar algunos otros colectivos que se organizan y luchan. No pretendo hacer un recuento exhaustivo, sino que traigo algunos ejemplos que me vienen a la mente porque los conozco o sobre ellos he escuchado o le\u00eddo. Mi intenci\u00f3n es simplemente ilustrar la diversidad y la amplitud de las resistencias y rebeld\u00edas que abren grietas a la ciudad del dinero o impiden su avance. Y aunque tal vez est\u00e1n dispersas y fragmentadas, no necesariamente ser\u00e1 siempre as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso, por ejemplo, en las Musas Sonideras que no solo defienden la cultura sonidera del barrio, muchas veces perseguida y prohibida del espacio p\u00fablico, como pas\u00f3 hace unos a\u00f1os, en Santa Mar\u00eda la Ribera, y hace m\u00e1s en La Merced. Pero que tambi\u00e9n combaten el machismo que ha caracterizado al movimiento sonidero, y con sus consolas, la m\u00fasica y el baile extienden su solidaridad y el acompa\u00f1amiento en distintas luchas urbanas. O en la propia comunidad ind\u00edgena otom\u00ed residente en la Ciudad de M\u00e9xico, que han luchado contra el racismo y la discriminaci\u00f3n en la ciudad, el abuso policial y la represi\u00f3n violenta contra el comercio en v\u00eda p\u00fablica, los desalojos, el incumplimiento de las autoridades del derecho a la vivienda colectiva y digna, sin ser expulsadas de las zonas centrales, as\u00ed como la turistificaci\u00f3n de los pueblos originarios, quienes han transformado lo que fue la sede del INPI en la Casa de los Pueblos y las Comunidades Ind\u00edgenas Samir Flores Soberanes, un espacio de vivienda, educaci\u00f3n aut\u00f3noma y articulaci\u00f3n de las luchas contra el despojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ya que estamos en esa zona, pienso en el pueblo originario de Xoco, donde sus habitantes se organizaron en una asamblea ciudadana para enfrentar el avance del megaproyecto Mitikah, una torre gigantesca de la que ya habl\u00e9, la m\u00e1s grande de la ciudad, que se construy\u00f3 a pesar de las protestas y de ser rechazada en una consulta, privatizando una calle, da\u00f1ando viviendas, generando presi\u00f3n sobre los servicios, oscureciendo con su gigantesca sombra al barrio y generando desplazamiento. Y aunque, como menciono, la torre se construy\u00f3, la organizaci\u00f3n de los vecinos hizo visible la violencia y autoritarismo en la producci\u00f3n inmobiliaria, el despojo del espacio p\u00fablico, gener\u00f3 tambi\u00e9n alianzas y vinculaciones m\u00e1s all\u00e1 del barrio con otros colectivos y organizaciones que comparten luchas. Adem\u00e1s de suspender en distintos momentos la obra, consiguieron sanciones para la empresa, y destaco, lograron impedir hasta ahora que se realice un proyecto inmobiliario en el predio adyacente a la torre, donde estaba el centro comercial Coyoac\u00e1n, y que hasta ahora permanece cerrado definitivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O est\u00e1n tambi\u00e9n las y los vecinos organizados de la plataforma 0600 de la colonia Ju\u00e1rez, una colonia sometida a intensos procesos de gentrificaci\u00f3n, de conquista por habitantes con mayores ingresos y desplazamiento de los viejos habitantes. Ellos han nombrado a la gentrificaci\u00f3n, justo porque es un t\u00e9rmino dif\u00edcil, como blanqueamiento por despojo. Se trata de un colectivo que desde 2014, con mucha constancia e imaginaci\u00f3n, ha denunciado desalojos, aumentos de renta, construcciones irregulares, megaproyectos, y lograron, junto con otros grupos, impedir la privatizaci\u00f3n de parte de la avenida Chapultepec, mediante lo que se llam\u00f3 el Corredor Cultural Chapultepec, un paso elevado que se presentaba como un nuevo espacio p\u00fablico, cultural, le pusieron, pero constitu\u00eda en realidad un espacio mercantilizado, una plaza comercial lineal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han contribuido a visibilizar y reconocer estos procesos de forma m\u00e1s amplia, extendiendo solidaridad con distintos colectivos y vecinos en otras partes de la ciudad. Han impulsado propuestas de regulaci\u00f3n de rentas, de plataforma de alquiler de corta instancia, y tambi\u00e9n de defensa del arraigo. O en el colectivo Claudia Cort\u00e9s, que hace frente a la voracidad inmobiliaria y a la complicidad entre empresas y autoridades. Tambi\u00e9n acompa\u00f1an a vecinas y vecinos afectados por desalojos, construcciones ilegales y otras formas de gentrificaci\u00f3n. Comparten herramientas jur\u00eddicas y t\u00e9cnicas, impulsan amparos. Ahorita mismo, en este momento, entre otros frentes, apoyan al observatorio vecinal Ver\u00f3nica Ansures, que junto con otras organizaciones han detenido la construcci\u00f3n de dos megatorres que contemplaban 1,084 departamentos y buscan su cancelaci\u00f3n definitiva. La empresa que los est\u00e1 construyendo es Bigran, que produce enormes complejos de vivienda de lujo mediante esquemas financieros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace exactamente un a\u00f1o tambi\u00e9n, en julio de 2025, se realizaron tres grandes marchas convocadas por distintas organizaciones, particularmente organizaciones de gente joven, dos en zonas centrales y una en el sur, que pusieron en primer plano el problema de la falta de vivienda asequible, el alza de las rentas, la gentrificaci\u00f3n y la depredaci\u00f3n del desarrollo inmobiliario. Convocaron y participaron organizaciones como Gentrificaci\u00f3n en Tu Idioma, Obrera CDMX, el Frente Antigentrificaci\u00f3n, L\u00e1grimas Lagrim\u00f3genas, Chimps Dios, Nube de Colonial, la Asamblea Ecologista Popular, Yo Defiendo Fuentes Brotantes, Tierra Nuestra, Ciudad Comunal, el Frente por la Vivienda Joven, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas marchas posicionaron con contundencia en la discusi\u00f3n p\u00fablica las problem\u00e1ticas mencionadas. El gobierno de la ciudad pretendi\u00f3 deslegitimar las movilizaciones, acus\u00e1ndolas de violentas y gen\u00f3fobas, pero tambi\u00e9n se vio obligada a reconocer la gentrificaci\u00f3n y la falta de acceso a la vivienda, sobre todo en zonas centrales, y anunci\u00f3 medidas a trav\u00e9s de un documento que se llama el Bando 1. Muchas organizaciones cuestionaron por insuficientes las propuestas contenidas en este documento, y pese a ello, un a\u00f1o despu\u00e9s, sigue sin ser m\u00e1s que promesa sobre el papel. No hay novedad, pero lo que me parece importante es que hace m\u00e1s evidente para m\u00e1s gente, tanto la subordinaci\u00f3n del gobierno al capital inmobiliario, como el que las experiencias que suelen vivirse como problemas individuales \u2014ser desalojado, no poder pagar la renta y no poder vivir en espacios centrales de la ciudad\u2014, son en realidad problemas colectivos y problemas pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De cualquier forma, muchas de estas demandas y problem\u00e1ticas tampoco dejaron de expresarse durante todo este a\u00f1o. Por ejemplo, en noviembre pasado se conform\u00f3 la Asamblea Antimundialista en torno a las distintas afectaciones urbanas vinculadas a la realizaci\u00f3n del Mundial, que tuvo muchas actividades durante los meses pasados, en la que participaron colectivos como la Cooperativa Acci\u00f3n Comunitaria Pedregales y el Frente Antigentrificaci\u00f3n. Esta asamblea ha permitido la vinculaci\u00f3n y el reconocimiento de distintas luchas respecto a las afectaciones de megaproyectos urbanos, el alza de las rentas, la excesi\u00f3n de Airbnb, la turistificaci\u00f3n, el gasto superfluo en la imagen urbana y la invisibilizaci\u00f3n de los conflictos y las protestas del espacio p\u00fablico, la limpieza social y las afectaciones laborales denunciadas por trabajadoras sexuales, el desplazamiento de comerciantes callejeros, las desigualdades en la distribuci\u00f3n del agua, los desaparecidos, las desaparecidas y el desprecio estatal a las familias y a la b\u00fasqueda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la periferia y l\u00edmites de la ciudad, tambi\u00e9n hay distintos colectivos que luchan. Pienso, por ejemplo, en la Asamblea Permanente de San Gregorio Atlapulco, que lucha contra el despojo de agua y la urbanizaci\u00f3n en el territorio chinampero, y han logrado detener el desag\u00fce de aguas negras. En los chinamperos de los parajes de Tecaltitla y Tlalpechicali, que defienden el agroecosistema chinampero, cuidando el ecosistema lacustre y formando en educaci\u00f3n chinampera, pero tambi\u00e9n lo hace la Escuela Chinampera Tlamachtiloyan Chinampaneca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el taller de grabado Perro de Agua, situado en Xochimilco, que por medio de la gr\u00e1fica y el arte urbano, promueve la identidad xochimilca y campesina, junto con la cultura y biodiversidad, denuncian el saqueo de los recursos y el despojo. En el colectivo Huehuetlatolli, provenientes del pueblo m\u00e1s distante de Milpa Alta, Santa Ana Tlacotenco, que han logrado revitalizar y difundir el macehualcopa, la variante n\u00e1huatl que hablan, por medio de la educaci\u00f3n. O tambi\u00e9n, en cooperativas que construyen otras alternativas y formas de producci\u00f3n e intercambio econ\u00f3micos en la ciudad, sin patrones, sin explotaci\u00f3n, ni jerarqu\u00edas, como Vendaval, el Caf\u00e9 Victoria y la 3030, o tambi\u00e9n La Pizca Campesina, que con su producci\u00f3n agroecol\u00f3gica, adem\u00e1s defiende el territorio de San Nicol\u00e1s Totolapan, en el Ajusco del avance inmobiliario. O la cooperativa La Imposible, que conecta peque\u00f1os productores y proyectos comunitarios agroecol\u00f3gicos con consumidores, sin explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas estas cooperativas muestran en la ciudad alternativas a las l\u00f3gicas econ\u00f3micas, sustentadas en la depredaci\u00f3n de las y los trabajadores, la naturaleza y la b\u00fasqueda ciega de ganancias. En fin, esto solo es un recuento r\u00e1pido de algunas de las muchas luchas que hay en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No he mencionado a otras tantas que s\u00e9 que existen y que admiro, y s\u00e9 tambi\u00e9n que mi desconocimiento es muy extenso. Lo que muestran es que la ciudad no es solo una, la del capital, ni \u00e9ste tiene el paso franco en sus procesos de conquista espacial, aunque su poder sea, como sabemos, muy grande. Por el contrario, es continuamente desafiado, y en algunas batallas, como he relatado, vencido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso es todo. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Vicente Moctezuma MendozaSemillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)24 de julio de 2026 (Descarga el audio aqu\u00ed) Inicio compartiendo la emoci\u00f3n profunda que siento de estar aqu\u00ed, cerca de ustedes, ahora compartiendo esta mesa, este espacio y estas semanas. 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