{"id":55318,"date":"2026-07-24T09:28:22","date_gmt":"2026-07-24T15:28:22","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=55318"},"modified":"2026-07-24T09:28:23","modified_gmt":"2026-07-24T15:28:23","slug":"frente-al-horror-la-busqueda-y-la-promesa-del-reencuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=55318","title":{"rendered":"Frente al horror, la b\u00fasqueda y la promesa del reencuentro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por <strong>Andrea Horcasitas Mart\u00ednez<\/strong><\/strong><br><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?page_id=55029\"><strong>Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)<\/strong><br>23 de julio de 2026<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(<strong><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/AndreaHorcasitasMartinez.mp3\">Descarga el audio aqu\u00ed<\/a><\/strong>)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/AndreaHorcasitasMartinez.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero me gustar\u00eda empezar agradeci\u00e9ndoles la invitaci\u00f3n a los compa\u00f1eros, a las compa\u00f1eras, a loas compa\u00f1eroas zapatistas, y decirles que es un honor compartir este espacio, ya que para m\u00ed, como muchas de las personas que estamos ac\u00e1, y ya lo han dicho otras personas que han compartido ac\u00e1 la palabra, son un referente de resistencia y tambi\u00e9n un recordatorio vivo de que frente a la tormenta viene el d\u00eda despu\u00e9s. Que el mundo de hoy no tiene que ser el mundo de ma\u00f1ana, y que es posible construir nuevos d\u00edas y nuevos mundos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, y yo tambi\u00e9n por ah\u00ed no veo el payaso, no veo, pero igual me pasa lo mismo, me gustar\u00eda doblemente agradecer la invitaci\u00f3n porque me oblig\u00f3 a sentarme a escribir reflexiones que no siempre logro aterrizar a palabras en papel, porque la verdad s\u00ed me da el mal de la computadora, el mal de la hoja en blanco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y adem\u00e1s voy a pedir una disculpa porque esta reflexi\u00f3n va a ser no solo m\u00eda. Se pidi\u00f3 que no citemos otras personas, pero me es imposible no hacerlo, porque en algunos momentos s\u00ed va a ser una reflexi\u00f3n un poquito colectiva, m\u00e1s mucho que poquito, porque inconscientemente, conscientemente, y necesariamente, retoma lo que he aprendido y escuchado en este caminar, como coloquialmente, o a veces le decimos, a la b\u00fasqueda de las personas desaparecidas, con familias y personas que me han permitido acompa\u00f1arlas de una u otra forma, y que en parte es gracias a ellas que he aprendido a mirar nuevamente el mundo. A todas ellas, a las familias, les doy mi profundo agradecimiento, como siempre, por abrirme su coraz\u00f3n, por permitirme conocer su pensar, su quehacer y su sentir. Y aprovecho adem\u00e1s para mandar un saludo fraterno a quienes hoy est\u00e1n aqu\u00ed, a ustedes, y quienes est\u00e9n en el Zoom o en el YouTube, no s\u00e9 d\u00f3nde se est\u00e9 transmitiendo. Un saludo respetuoso al coraz\u00f3n de las comunidades zapatistas y un saludo a quienes tambi\u00e9n han compartido otras reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras escrib\u00eda estas palabras, me preguntaba c\u00f3mo hablar de la desaparici\u00f3n en el marco de un semillero titulado <em>Guerra contra la Humanidad.<\/em> C\u00f3mo empezar a hablar de una de las formas de violencia m\u00e1s profundamente crueles y mantener en el centro de todo lo que voy a decir, o intentarlo por lo menos, la esperanza, que es al final, por lo que yo he aprendido de este caminar, lo que sostiene la b\u00fasqueda de cientos y miles de familias en M\u00e9xico: la esperanza del reencuentro y la esperanza de la vida tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y al decidir qu\u00e9 decir y c\u00f3mo decirlo, sali\u00f3 este escrito que voy a dividir en tres partes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera parte, que voy a llamar, la verdad a falta de palabras, el diagn\u00f3stico, es decir, el estado de las cosas, las cifras terribles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda parte, en la que hablo sobre la guerra contra la cifra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la tercera parte, lo que me trae hoy aqu\u00ed: la esperanza del reencuentro, la vida y la resistencia que se vuelca en una b\u00fasqueda com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero, ahora s\u00ed, la parte del diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezar por decir que la desaparici\u00f3n de personas no es una violencia nueva, ni tampoco es exclusiva para M\u00e9xico. Ha sido una de las formas de crueldad perpetradas en distintas geograf\u00edas por distintos verdugos contra los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este lado del mundo, en el que habitamos la mayor\u00eda de las personas que estamos hoy ac\u00e1, la desaparici\u00f3n ha sido algo com\u00fan en nuestra historia. Colombia, que tras m\u00e1s de 50 a\u00f1os de conflicto armado interno tiene hoy un registro de m\u00e1s de 130 mil personas desaparecidas. Guatemala, con m\u00e1s de 45 mil personas desaparecidas en un genocidio cometido contra las poblaciones mayas, a manos de gobiernos militares apoyados por el imperialismo. De eso tambi\u00e9n se ha hablado ya ac\u00e1. En el Cono Sur, la desaparici\u00f3n de militantes de izquierda a manos de las dictaduras militares. Basta recordar con rabia aquella miserable frase que un dictador, a quien la verdad ni me interesa nombrar en este espacio, no veo por qu\u00e9 recordarlo, pronunci\u00f3 con cinismo sobre quienes estaban siendo torturados y asesinados por orden suya, se\u00f1alando que los desaparecidos eran una inc\u00f3gnita y que no est\u00e1n ni muertos ni vivos, est\u00e1n desaparecidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, a pesar de que esta violencia no es \u00fanica de nuestro pa\u00eds, en 20 a\u00f1os desde la declaraci\u00f3n de la mal llamada guerra contra las drogas, que no ha sido, como ya lo dec\u00edan los compa\u00f1eros de la mesa anterior, no ha sido otra cosa m\u00e1s que una guerra en contra de los pueblos, hemos superado las cifras de la mayor\u00eda de los pa\u00edses en donde se han registrado desapariciones, por lo menos en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La magnitud de la violencia es incomprensible. Un piso m\u00ednimo, reconocido por las cifras oficiales, de esas que siempre hay que poner en duda, de m\u00e1s de 135 mil personas desaparecidas, aunque sabemos que ese n\u00famero es mucho mayor. M\u00e1s de 5 mil fosas clandestinas, que es una cifra que adem\u00e1s hemos tenido que reconstruir entre registros mal armados, notas period\u00edsticas de los medios libres, y a ellos un aplauso siempre por su solidaridad, y el recuento de las familias que buscan. Cifra adem\u00e1s que compite con las fosas del franquismo, que registr\u00f3 6 mil fosas en 36 a\u00f1os, durante los 36 a\u00f1os que dur\u00f3 la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hoy en M\u00e9xico adem\u00e1s hay una cifra conservadora que oscila entre los 79 mil y 83 mil cuerpos y restos de personas que hoy est\u00e1n sin identificar en las distintas morgues del pa\u00eds. Personas que son buscadas por sus familias y que el Estado ha decidido volver a desaparecer, en lo que hoy llamamos una doble desaparici\u00f3n, que en realidad no es m\u00e1s que la desaparici\u00f3n administrativa a manos del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero m\u00e1s all\u00e1 de los n\u00fameros, que son profundamente crueles y dolorosos, la desaparici\u00f3n no puede entenderse como una violencia aislada, sino como parte de las distintas violencias cometidas en contra de los pueblos, violencias que se conectan entre s\u00ed y que ya han sido mencionadas en este espacio: el desplazamiento forzado, el reclutamiento forzado, el despojo de las tierras, el saqueo de agua, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la existencia de fosas clandestinas, que son una de las m\u00faltiples caras de la desaparici\u00f3n de personas, y para m\u00ed la m\u00e1s cruel por sus distintas implicaciones, han cambiado la forma en c\u00f3mo habitamos el espacio de manera tajante, nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al sabernos rodeadas consciente e inconscientemente de estos sitios atroces, se ha transformado innegablemente nuestra relaci\u00f3n con el territorio que habitamos. La convivencia casi permanente con estos hallazgos y con las personas que tristemente son encontradas en estos espacios tan crueles ha dejado rastros de violencia en la tierra, agujerando la superficie. Y en este sentido, la violencia se cuela en la cotidianidad, la corrompe, literalmente la agujera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, el pa\u00eds se ha llenado de fosas clandestinas. Hoy, los estados que concentran m\u00e1s hallazgos son Guerrero, Veracruz, Sonora, Guanajuato y Jalisco. En su conjunto, estos cinco estados concentran la mitad de los hallazgos que se han registrado en los \u00faltimos a\u00f1os. Si estamos hablando de 5 mil fosas, ustedes hagan la cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es casualidad que encabecen la lista Guerrero, territorio azotado hist\u00f3ricamente por la desaparici\u00f3n forzada a manos del Estado, ni Veracruz, que es un territorio al que se le ha rebautizado como el infierno, en donde se localiz\u00f3 uno de los sitios de exterminio m\u00e1s grandes de Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sitio, llamado Colinas de Santa Fe, el colectivo Solecito encontr\u00f3, y disculpen la descripci\u00f3n, pero no hay que invisibilizar la crueldad tampoco, m\u00e1s de 22 mil fragmentos \u00f3seos, 298 cr\u00e1neos, cientos de huesos quemados y cuerpos enterrados sin cabeza. Se calcula que en este espacio atroz fue el \u00faltimo paradero de m\u00e1s de 300 personas durante ocho a\u00f1os, los sexenios que correspondieron al priista Javier Duarte de Ochoa, ese que todo mundo conoce porque le dio agua a ni\u00f1os con c\u00e1ncer, y del panista-perredista Miguel \u00c1ngel Yunes Linares, hoy muy cercano al gobierno en turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros estados que tambi\u00e9n reportan un n\u00famero importante de fosas clandestinas son Colima, Chihuahua, Sinaloa, Michoac\u00e1n y Tamaulipas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y si bien se considera que las fosas clandestinas del periodo\u2026 bueno, las fosas clandestinas que han aparecido\u2026 bueno, no aparecen\u2026 que se han cometido en contra de las personas desde que empez\u00f3 la guerra contra las drogas, comenzaron en el norte, es decir, en el estado de Coahuila, hoy se esparcen por todas las entidades del pa\u00eds. No hay un solo territorio que no tenga una fosa clandestina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo de estos sitios est\u00e1 \u00edntimamente ligado al control territorial ejercido por el Estado en colusi\u00f3n con grupos del crimen organizado, sin importar el color del gobierno en turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sonora, por ejemplo, gobernado hoy por un gobierno morenista, ha sido uno de los territorios en los que la desaparici\u00f3n y el hallazgo de fosas clandestinas ha incrementado de forma exponencial de 2018 a la fecha. Pasaron del hallazgo de tres fosas clandestinas antes de 2018, a m\u00e1s de 360 fosas entre 2019 y 2024. La violencia no ha disminuido, sino que se ha enraizado en el desierto del noroeste. En 2025, a unos cuantos kil\u00f3metros de Hermosillo, la capital del estado, se localizaron 60 personas enterradas en fosas clandestinas. Podr\u00eda contarles los hallazgos de este mes. 2026 no ha sido nada diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fosas han irrumpido con mayor frecuencia en los espacios de convivencia y organizaci\u00f3n social, no solo de los territorios alejados, o esos que se han llamado \u201cterritorios no desarrollados\u201d, sino tambi\u00e9n de las ciudades. El imaginario de la fosa clandestina, ese que nos ha hecho creer que las fosas se encuentran alejadas de la cotidianidad, de la vida de las comunidades, en medio de la nada, ya no se sostiene. Las fosas ya se localizan en escuelas, como pas\u00f3 en las canchas de f\u00fatbol de un plantel de educaci\u00f3n media superior llamado CETIS 27, en Uruapan, Michoac\u00e1n; en los parques donde juegan los ni\u00f1os, las ni\u00f1as, las ni\u00f1eces. Esto es muy com\u00fan en Tlajomulco, Jalisco, y en Tijuana, Baja California, donde las familias reciben diariamente llamadas avis\u00e1ndoles d\u00f3nde pueden encontrar restos humanos. Y tambi\u00e9n se han localizado fosas clandestinas en espacios de disfrute comunitario, como son los parques naturales, los salones de fiesta, las panader\u00edas, y podr\u00eda seguir el listado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fosas clandestinas han contaminado ya nuestra vida cotidiana, impact\u00e1ndola de forma irreversible. Hoy las vidas arrebatadas, los cuerpos y los restos humanos est\u00e1n ocultos en los terrenos de cultivo que nos alimentan, los r\u00edos que nos dan sustento, los montes que nos rodean y debajo del cemento de las ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, por ende, hoy existen muchas \u201czonas de sacrificio\u201d, ese concepto del que ya se ha hablado un par de veces ac\u00e1. Algunas de las grandes ciudades, esas que se usan de ejemplo para imponer el proyecto de acumulaci\u00f3n bajo el lema del desarrollo, son en realidad bastiones de sacrificio y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, la zona metropolitana de Guadalajara, el corredor industrial de Guanajuato, la zona metropolitana del Valle de M\u00e9xico, en particular sus zonas lim\u00edtrofes, hoy est\u00e1n plagadas de fosas clandestinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe decir adem\u00e1s que, en algunos casos, las fosas clandestinas pareciera que tambi\u00e9n tienen una intenci\u00f3n de comunicar algo m\u00e1s, en la que el poder se impone como mensaje a trav\u00e9s de la exhibici\u00f3n de la violencia, convirtiendo al cuerpo y a las comunidades contaminadas por el horror en un mensajero. El ocultamiento del cuerpo ya no es el \u00fanico fin, sino que la crueldad ahora tambi\u00e9n se ha convertido en una forma de mensaje. Como dir\u00eda, y aqu\u00ed tengo que citar porque esta idea no es m\u00eda, Sayak Valencia, se busca establecer un di\u00e1logo macabro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda Alicia, en la primera mesa, el primer d\u00eda que estuvimos por ac\u00e1, que la crueldad est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la impunidad. Y esto es cierto tambi\u00e9n para las desapariciones en el pa\u00eds. Para el delito de desaparici\u00f3n, la impunidad alcanza el 99 %. Ustedes hagan cuentas. Desde el poder se habla de que hay menos de 4 mil carpetas de investigaci\u00f3n por el delito de desaparici\u00f3n, y estamos hablando de m\u00e1s de 135 mil personas desaparecidas. Queremos hablar de impunidad, empecemos de pronto por ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, como mencionaba, las fosas clandestinas son una de las muchas caras que tiene la desaparici\u00f3n de personas en el pa\u00eds, aunque no es la \u00fanica, y esto tambi\u00e9n hay que decirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para quien quiera leer, hace poco sali\u00f3 un reportaje de Marcela Turati sobre la desaparici\u00f3n de personas en Chihuahua, que habla justamente del reclutamiento forzado, porque eso tambi\u00e9n es otra forma en c\u00f3mo el poder ha operado para hacernos creer que las personas desaparecidas no las vamos a encontrar, cuando en realidad est\u00e1n siendo v\u00edctimas de otros delitos, como el reclutamiento o la trata de personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desaparici\u00f3n, en la actualidad, se ha conformado como una tecnolog\u00eda de guerra que permite el ejercicio de lo que se ha nombrado necropoder, esa palabra que tambi\u00e9n ya se mencion\u00f3 mucho por ac\u00e1, que para m\u00ed no es m\u00e1s que la ileg\u00edtima autoridad que se han otorgado unos cuantos, como el gobierno y los grupos criminales, para decidir qui\u00e9n vive y qui\u00e9n muere, administrando la violencia para sus propios fines y haciendo lucro con la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las desapariciones forman parte de una pedagog\u00eda del horror que busca controlar territorios con el objetivo \u00faltimo del despojo y la acumulaci\u00f3n para unos cuantos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desaparici\u00f3n tambi\u00e9n presenta una diversidad nunca antes vista en cuanto a las personas que son desaparecidas: personas de edades diversas, profesiones diversas, que vienen de distintos lugares. Se ha convertido en una guerra contra la juventud y el futuro, ya que m\u00e1s del 60 % de las personas desaparecidas, y aqu\u00ed hablando de la mesa de las infancias, tienen menos de 39 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo es un tema de edad; es contra todo aquello que el sistema capitalista ha categorizado como desechable. Migrantes chiapanecos que desaparecen en el desierto de Sonora, personas que viven en la calle que se van directo a la fosa com\u00fan porque el gobierno sabe la complexi\u00f3n f\u00edsica de una persona que lleva mucho tiempo en la calle y, cuando llegan al Semefo, ya ni se molestan en identificarla porque saben que es una persona que estuvo en calle y la mandan directo a la fosa com\u00fan, como si no tuviera una familia que la quiere. De sangre o de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No saben cu\u00e1ntas personas, y perd\u00f3n que me detenga en esto porque s\u00ed tengo que insistir, han tenido que sacar otras compa\u00f1eras de la fosa com\u00fan, que es un viacrucis, solo porque era una persona en situaci\u00f3n de calle, una poblaci\u00f3n callejera que el gobierno pens\u00f3 que es completamente desechable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n son personas campesinas, pueblos enteros, como dec\u00eda Alejandra el otro d\u00eda; son ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes enganchados por redes sociales, ya sea para el trabajo forzado o con fines de explotaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desaparici\u00f3n no es ajena a la vor\u00e1gine de la acumulaci\u00f3n del necroceno; es alteraci\u00f3n de la vida generada por la crisis de la acumulaci\u00f3n de muerte y extinci\u00f3n que han perpetrado unos cuantos a costa de la mayor\u00eda. El necroceno, ese perverso Midas que convierte todo, incluso la vida misma, en capital. De un lado de la moneda est\u00e1 la muerte y del otro la violencia. La desaparici\u00f3n no es ajena a ese Midas, sino que se articula con las l\u00f3gicas de acumulaci\u00f3n y despojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el fondo, la desaparici\u00f3n de personas es s\u00edntoma de la culminaci\u00f3n de un largo proceso de industrializaci\u00f3n de la muerte, en el que tambi\u00e9n operan la especulaci\u00f3n de cuerpos como mercanc\u00eda y la destrucci\u00f3n de ecosistemas completos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed paso a la segunda parte, porque toda esta violencia no sucede en un vac\u00edo, no sucede porque s\u00ed. Frente a la desaparici\u00f3n, lo que el Estado ofrece y ha ofrecido es silencio, impunidad y falsas promesas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esta segunda parte no es m\u00e1s que un recuento de la guerra contra la cifra, que es, en realidad, una guerra contra la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unas semanas, que creo que ya son meses, pero es que se atraves\u00f3 el Mundial. As\u00ed como para m\u00ed el Mundial fue el nuevo COVID, entonces ya no s\u00e9 en qu\u00e9 d\u00eda estamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unas semanas, desde el poder se declar\u00f3 una guerra de estad\u00edsticas, de n\u00fameros, como si rasurar la cifra de quienes han sido desaparecidos hiciera una diferencia ante lo que est\u00e1 ocurriendo. Esto no es nuevo, sino que ha sido una estrategia del poder desde que se declar\u00f3, hace casi 20 a\u00f1os, la mal llamada guerra contra las drogas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A inicios del siglo se hablaba de \u201cda\u00f1os colaterales\u201d en lugar de asesinatos; se hablaba de las personas en los m\u00e1rgenes, de una guerra declarada contra los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya lo adelantaba tambi\u00e9n Alicia, y la voy a citar un par de veces ac\u00e1: se deshumaniz\u00f3 la tragedia para minimizar el costo humano, es decir, la deshumanizaci\u00f3n del otro, lo dec\u00eda Alicia, para justificar su destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el inicio de la guerra contra las drogas se constru\u00edan enemigos para justificar el despliegue de la violencia, y creo que los compa\u00f1eros pueden hablar m\u00e1s de eso que yo. No solo fue contra los pueblos, tambi\u00e9n es importante decirlo, sino que tenemos ejemplos en las ciudades, como es el caso de Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, que fueron estudiantes de posgrado del Tecnol\u00f3gico de Monterrey, ejecutados por elementos del Ej\u00e9rcito dentro del mismo campus. Despu\u00e9s los militares alteraron la escena del crimen para hacerlos pasar falsamente por sicarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es el caso de la masacre de Villas de Salv\u00e1rcar, en Ju\u00e1rez, donde abrieron fuego contra 60 estudiantes y causaron la muerte de 16 de ellos. Desde el poder, el entonces expresidente Felipe Calder\u00f3n \u2014y a ese s\u00ed lo voy a nombrar por nombre\u2014 declar\u00f3 que eran pandilleros y que, entonces, eso justificaba que les abrieran fuego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O la desaparici\u00f3n de los 43 estudiantes, unos cuantos a\u00f1os despu\u00e9s, en 2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, la estrategia en turno no es muy ajena a la estrategia de antes. Se ha basado en celebrar porcentajes de localizaci\u00f3n, que no son m\u00e1s que meras coincidencias administrativas, como un logro frente a la tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se rasuran un par de ceros, presentando una cifra vergonzosa de m\u00e1s de 40 mil personas desaparecidas como la \u201cverdadera\u201d cifra de desapariciones en el pa\u00eds, y se presenta como un triunfo; un triunfo de la estad\u00edstica que miente, esa que tambi\u00e9n celebra la reducci\u00f3n de homicidios mientras oculta la evoluci\u00f3n y complejizaci\u00f3n de la violencia en los territorios, ignorando convenientemente el incremento en los niveles de violencia, la diversificaci\u00f3n de los actores armados y la sofisticaci\u00f3n de sus t\u00e1cticas de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa estad\u00edstica que tambi\u00e9n esconde el uso de explosivos, de drones y minas antipersona; la restricci\u00f3n deliberada de v\u00edas de comunicaci\u00f3n, la restricci\u00f3n de v\u00edas de acceso a las comunidades y el ataque a medios de subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estrategia ya no es hablar de da\u00f1os colaterales, sino inventar eufemismos como &#8220;personas con alg\u00fan tipo de actividad&#8221;, sea lo que eso signifique; &#8220;personas con datos insuficientes&#8221; y &#8220;personas sin ning\u00fan tipo de actividad&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esto, a m\u00ed me surgen un par de dudas, un par de preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfAcaso la desaparici\u00f3n de una sola persona no ser\u00eda suficiente para que lancemos un grito al cielo y lo detengamos todo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfO es necesaria la acumulaci\u00f3n de un n\u00famero, ese que, por cierto, pas\u00f3 de 133 mil personas a 135 mil tan solo durante los d\u00edas que dur\u00f3 el Mundial? Dos mil personas en un mes, mientras se festejaba un evento internacional. \u00bfEs necesaria la acumulaci\u00f3n de ese n\u00famero para que algo cuente? \u00bfPara que indigne? \u00bfPara que duela?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 celebrar la reducci\u00f3n de una cifra que es, en realidad, una tragedia y presentar como logro otra cifra igual de dolorosa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un n\u00famero que, adem\u00e1s, est\u00e1 muy por arriba de lo que anteriormente ya se ha condenado, de lo que hemos condenado ya como sociedad, como humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una cifra que, en contextos que se han llamado terrorismo de Estado, como fue durante la dictadura de Argentina, en la que la cifra que definieron conjuntamente entre organizaciones, entre v\u00edctimas que hab\u00edan sobrevivido a la tortura, a la dictadura, entre las familias de las personas que segu\u00edan desaparecidas, se pusieron de acuerdo con una cifra de 30 mil y ya la conden\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo es que hoy el gobierno, desde el poder, est\u00e1 presentando una cifra de 40 mil como un logro? Yo no me lo explico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y frente a esta celebraci\u00f3n tan poco honrosa, que no es m\u00e1s que un reflejo de lo que est\u00e1 detr\u00e1s de tanta parafernalia, es decir, la simulaci\u00f3n de buscar, se despliega otra maquinaria igual de deshonrosa. La del falso discurso, la vergonzosa mentira hist\u00f3rica que dice que las personas que desaparecen \u201candaban en algo\u201d, como si eso fuera justificaci\u00f3n suficiente para desaparecer a una persona. Ese discurso, replicado por quienes hoy ostentan cargos en un gobierno que dijo no ser igual al anterior, pero criminaliza a quienes buscan a un ser querido. Un gobierno que amenaza con abrir carpetas de investigaci\u00f3n, h\u00e1ganme el favor, abrir carpetas de investigaci\u00f3n a familias que toman un cami\u00f3n de una ciudad a otra para acompa\u00f1ar a sus compa\u00f1eras a una velada pac\u00edfica un d\u00eda antes de la inauguraci\u00f3n del Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un gobierno que asegura que permitir\u00e1 la libre manifestaci\u00f3n de las familias, pero que acompa\u00f1a esa promesa con el despliegue de cientos de polic\u00edas, aislamientos, golpes y el arrebatamiento de mantas y lonas con los rostros de las personas desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un gobierno que rob\u00f3 un antimonumento que nos recordaba a todas y todos que en este pa\u00eds hay m\u00e1s de 135 mil personas desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa guerra contra la cifra va acompa\u00f1ada, adem\u00e1s, de la guerra narrativa. Ahora se ha hablado mucho de las narrativas; ac\u00e1 tambi\u00e9n la estamos viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa guerra narrativa que va acompa\u00f1ada de bots en redes sociales que replican palabras criminalizantes y de recomendaciones por \u00f3rganos \u201caut\u00f3nomos\u201d, esas comisiones de derechos humanos del bienestar que dicen defender al pueblo, pero que exoneran a quienes cometen cr\u00edmenes a diestra y siniestra, a quienes participaron en la desaparici\u00f3n de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa maquinaria que no busca m\u00e1s que ganar una guerra en la que todo mundo pierde; justificar y minimizar la desaparici\u00f3n de \u2014seg\u00fan el \u00faltimo c\u00e1lculo\u2014 por lo menos 40 personas diariamente. Un cami\u00f3n lleno de personas desaparece en este pa\u00eds al d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa maquinaria que busca ganar la guerra contra la realidad, justificando las desapariciones de hace d\u00e9cadas, las desapariciones de hoy y tambi\u00e9n las desapariciones del ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa maquinaria que ha perfeccionado su pedagog\u00eda de la crueldad. Primero, desapareciendo a miles de personas, afectando as\u00ed no solo la vida de quienes desaparecen, quienes son desaparecidas, sino la de sus familias, sus amistades y sus comunidades. Segundeso, obligando a sus familias a tener que buscarlas, a tener que desenterrar de entre la tierra cuerpos humanos, restos y fragmentos de personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa maquinaria que, a la par que obliga a las familias a buscar, fragmenta carpetas, rompe cadenas de custodia, desarticula las pocas capacidades que existen para la identificaci\u00f3n y, lo m\u00e1s cruel, siembra semillas de incertidumbre al no garantizar la restituci\u00f3n, es decir, regresar a quienes ya han sido localizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa semilla que se anida en el pecho, en el coraz\u00f3n de quienes sufren la ausencia de un ser querido. Frente a esto, frente a esa maquinaria que promete, que enreda, que divide, hay resistencia. Las familias resisten.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de las diferencias, de los dolores, de los enojos, de los susurros al o\u00eddo de aquellos que prometen con falsedades regresar a quienes faltan, las familias vuelven a lo m\u00e1s fundamental. Y aqu\u00ed voy a citar a un amigo muy querido que se llama C\u00e9sar. Las familias vuelven al centro de todo, que es encontrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ese verbo, el verbo encontrar, en realidad caben muchas cosas. Cabe la dignidad de una madre que se levanta d\u00eda a d\u00eda con el coraz\u00f3n hecho a\u00f1icos para irle a exigir al verdugo que le regrese a su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe la dignidad de Cecilia, Cecilia Delgado, una madre que aprendi\u00f3 a cavar con pico y pala en el desierto de Sonora a casi 50 grados para agujerar la tierra metro y medio con la intenci\u00f3n de encontrar a su hijo. Ceci, que despu\u00e9s de desenterrar a su hijo Jes\u00fas Ram\u00f3n, ha seguido desenterrando a los hijos de m\u00e1s personas, regresando a m\u00e1s de 300 personas con sus familias desde que ella comenz\u00f3 su b\u00fasqueda. A Ceci se suman otras madres en el desierto de Sonora, como M\u00f3nica, Alejandra, Paula, Luz. Podr\u00eda continuar con la lista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n cabe la dignidad de decenas de madres como Daniela, In\u00e9s, Vanessa, que recorren los bosques de la Ciudad de M\u00e9xico en busca de sus hijos e hijas. Madres como Mancha, que busca a su hijo Axel, que recorren ejidos enteros en Tamaulipas. Madres como Ver\u00f3nica, que busca a su hijo Diego Maximiliano en los canales de aguas negras del Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Madres que, como dice Roc\u00edo, que busca a su hija Karen, encuentran huesos en medio de la inmensidad, esa avasallante inmensidad. Buscan una aguja en un pajar, un molar, un diente, entre kil\u00f3metros de maleza, de roca y de tierra. \u201cY no solo buscamos huesos, buscamos vidas arrebatadas, buscamos corazones.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe tambi\u00e9n la lucha de Liz y Carmen, dos hijas que a la corta edad de 15 y 12 a\u00f1os les fue impuesto el dolor de que su padre, Gerzain, no haya regresado a casa despu\u00e9s de ir a trabajar. Dos hijas que despidieron de este espacio terrenal a su madre, Mar\u00eda Demetria, hace 10 a\u00f1os, quien hasta el d\u00eda de su muerte no dej\u00f3 de buscar a su esposo. Dos hijas que no solo se quedaron hu\u00e9rfanas, sino que heredaron una responsabilidad enorme: encontrar a su pap\u00e1 para cumplir una doble promesa, la promesa de su madre de encontrar a su padre y la promesa de su padre de regresarlo a casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe tambi\u00e9n la incertidumbre de hermanas y hermanos como Olimpia, que busca a su hermano Marco Antonio, Gabriela, que busca a su hermana Mariela Vanessa, de Bielka y Gabi, que ya encontraron a sus hermanos Paul y Nimay, hermanos y hermanas que han tenido que aprender a picar la tierra con una varilla, a romper cemento con un martillo, a pensar si sus seres queridos, como dice Eduardo Gabriel, quien busca a su hermano \u00c1ngel Gerardo, pueden escuchar cuando andan por ah\u00ed rascando, cuando andan por ah\u00ed rascando la piedra, con una sensaci\u00f3n de impotencia cuando termina el d\u00eda y no encuentran nada, nada que les diga d\u00f3nde est\u00e1n. Regresan con la ropa sucia, cansadas y cansados, con esa tristeza de que otro d\u00eda pas\u00f3, y ellos, sus seres queridos, siguen ah\u00ed, en alg\u00fan lugar. Cabe la fortaleza de un padre como Gerardo, que d\u00eda a d\u00eda, antes de que su hijo \u00c1ngel Gerardo fuera desaparecido, admiraba un cerro en frente de su trabajo, porque le gustaban mucho las lluvias y el clima, los rayos, lo verde que luego se ve\u00eda. Y hoy, cada vez que voltea el cerro, lo ve distinto, porque es la zona donde a veces piensa que podr\u00eda estar su hijo. Cabe tambi\u00e9n la b\u00fasqueda incansable de las familias, que es, y seguir\u00e1 siendo, ese contrapeso \u00e9tico y moral frente a la maquinaria de la desmemoria, esa que busca convencernos de que nada ocurre y que en este pa\u00eds vamos mejor que nunca. Esa br\u00fajula moral frente a ese Midas perverso, maquinaria del despojo y la acumulaci\u00f3n, que destruye todo a su paso y devora la vida misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en el encontrar, he descubierto, no s\u00f3lo cabe la resistencia de las familias, sino tambi\u00e9n la resistencia de la tierra, esa que se niega a ser c\u00f3mplice de la barbarie, que se niega a callar ante las formas m\u00e1s crueles de violencia que nos arrebatan lo m\u00e1s fundamental: la identidad de quienes han sido desaparecidos, su lugar en este mundo. Los huesos brotan de entre la maleza, el desierto, el bosque, de la tierra escarbada por manos amorosas que buscan tesoros, para recordarnos que debajo de la superficie que caminamos se encuentran cientos de historias interrumpidas por la violencia y la indolencia. La tierra nos recuerda que frente a la crueldad innombrable de una fosa clandestina, se contrapone la esperanza del reencuentro y el amor inquebrantable de una familia que busca un ser querido, que se niega a normalizar lo que pasa, que se opone al olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ya para ir cerrando esta reflexi\u00f3n, me permito pasar a la \u00faltima parte. La esperanza. S\u00ed hay esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa palabra que significa muchas cosas y de la que se ha hablado mucho ac\u00e1, frente a la desaparici\u00f3n de una persona, es englobada en el acto de la b\u00fasqueda y la promesa del reencuentro. La desaparici\u00f3n de un ser querido conlleva la transformaci\u00f3n radical de la vida, la cual muchas veces queda suspendida en la espera del regreso, por lo que muchas familias han encontrado en la b\u00fasqueda una forma de afrontar el dolor y convertirlo en resistencia, la forma de negarse a aceptar lo que ha ocurrido. La b\u00fasqueda que toma muchas formas, como la pega de boletines, la visita a hospitales y a centros penitenciarios, as\u00ed como la b\u00fasqueda que m\u00e1s se conoce, que es la b\u00fasqueda en campo, es una forma de dotar de sentido esa vida que se ha puesto en pausa a ra\u00edz de la desaparici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, ante la indolencia de un Estado que desaparece y no investiga, las redes de solidaridad, redes que se aglutinan a partir del dolor de la ausencia, han sido la forma de hacer frente al horror y sostener el acto de la b\u00fasqueda. Estas redes, que en el fondo son una puesta en com\u00fan del dolor, no se traducen solamente en la suma de las ausencias individuales, sino que se convierten en ese com\u00fan del que tanto hablan los compa\u00f1eros zapatistas, donde la ausencia es motor de b\u00fasqueda, memoria y exigencia de justicia. Ese dolor com\u00fan traslada al acto de buscar de un acto individual, es decir, el de buscar a un ser querido, al familiar, a un acto colectivo, el de buscar a todas las personas que hoy est\u00e1n desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, la promesa del reencuentro se vuelve la encarnaci\u00f3n misma del com\u00fan: que todas las personas regresen a casa. Y frente al riesgo que viven las familias buscadoras \u2014al menos 43 personas han perdido la vida o han sido desaparecidas desde 2010\u2014 tambi\u00e9n se vuelve un compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed retomo las palabras de Mar\u00eda Isabel, que busca a su hijo Yosimar: La promesa de todas las familias buscadoras, es, en la b\u00fasqueda de las que van cayendo, seguir buscando a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este compromiso no es menor, ya que se contrapone con el proyecto de acumulaci\u00f3n de muerte que dicta qu\u00e9 vidas son desechables y qu\u00e9 comunidades pueden ser convertidas en zona de sacrificio y exterminio. La b\u00fasqueda pone al centro la vida porque no distingue entre las personas que se encuentran en estos sitios tan atroces, no las categoriza. Las familias buscan porque han entendido que todas las personas tienen el derecho a ser buscadas, a ser lloradas y a ser regresadas a casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la b\u00fasqueda se convierte en un contrapeso frente a la tormenta de la que tanto hablan ac\u00e1, a esa crueldad innombrable. La b\u00fasqueda, al ser un acto profundamente valiente, se convierte tambi\u00e9n en la defensa de la vida y del com\u00fan. Si me permiten, tambi\u00e9n un acto de poes\u00eda, y voy a hacer esto, y al ratito voy a hacer algo que espero no caiga mal, pero me voy a permitir un momento de poes\u00eda como lo hac\u00eda el compa\u00f1ero Gilberto hace unos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traigo a cuenta un fragmento del libro <em>Antigona Gonz\u00e1lez <\/em>de Sara Uribe que dice:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nombrarlos a todos para decir: \u201cEste cuerpo podr\u00eda ser el m\u00edo, el cuerpo de uno de los m\u00edos\u201d, para no olvidar que todos los cuerpos sin nombre son nuestros cuerpos perdidos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La esperanza del reencuentro, el caminar de las familias, entonces, es la resistencia, no desde los m\u00e1rgenes, sino desde el est\u00f3mago de ese monstruo que va consumiendo todo a su paso y, por ende, reafirma a las familias como ese enemigo a destruir porque pone en riesgo el proyecto capitalista al plantear una alternativa frente a las mismas l\u00f3gicas de explotaci\u00f3n, racismo, patriarcado y desigualdad que vivimos. No creo pecar de ingenuidad si digo que la b\u00fasqueda, las familias y la solidaridad que inspiran en quienes acompa\u00f1amos son un faro frente al embate de la tormenta y una gu\u00eda para lo que debe venir en el d\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no quiere decir que en la b\u00fasqueda no existan tensiones ni contradicciones ni que no existan riesgos frente a la vor\u00e1gine y sus m\u00faltiples m\u00e1scaras. El dolor, la ausencia y el horror de la b\u00fasqueda son terreno f\u00e9rtil para que se erijan pir\u00e1mides pero tambi\u00e9n han probado ser terreno f\u00e9rtil para el com\u00fan, para la solidaridad y para el amor. No solo entre las familias, sino con personas que abren su coraz\u00f3n y se suman a la b\u00fasqueda de quienes hoy nos hacen falta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La b\u00fasqueda, adem\u00e1s, es terreno f\u00e9rtil para la creaci\u00f3n permanente, la construcci\u00f3n de nuevas formas. El mundial lo puso de nueva cuenta en la forma de un ajolote que busca y baila entre las filas de los polic\u00edas, y ya Ra\u00fal me adelant\u00f3 que ahorita les va a ense\u00f1ar una foto. En los partidos de f\u00fatbol que se llamaron cascaritas contra el olvido en Guadalajara, en Monterrey, en la Ciudad de M\u00e9xico. En la entonaci\u00f3n del <em>Busca Cielito <\/em>que no es s\u00f3lo m\u00e1s que la reapropiaci\u00f3n de las familias de <em>Cielito Lindo, <\/em>y la resistencia desde la alegr\u00eda, la fiesta y el goce. La ausencia que no deja de doler pero que moviliza y ah\u00ed, si me preguntan, est\u00e1 la esperanza de un mundo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bueno, hasta aqu\u00ed la reflexi\u00f3n. Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero&#8230; y espero que no se enoje el Capit\u00e1n o el Sup, espero que no se molesten. Me gustar\u00eda, y por ah\u00ed han estado repartiendo unas hojitas que aqu\u00ed como hay gente que apart\u00f3 lugares y que, pues s\u00ed, ni modo, les va a tocar leer desde la pantalla, si quieren, a los compas de atr\u00e1s si les va a tocar la impresi\u00f3n. A m\u00ed me gustar\u00eda invitar a quien guste a acompa\u00f1ar la entonaci\u00f3n de <em>Cielito Buscador <\/em>como un gesto de cari\u00f1o y solidaridad con las familias que hoy buscan y que pues al final del d\u00eda este fue un himno que entonaron en su resistencia contra el Mundial del despojo. Entonces, quien quiera, quien no quiera, tambi\u00e9n aqu\u00ed libre albedr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por todos los rincones, cielito lindo, vamos buscando, cruzando mares y tierras cielito lindo, nunca parando. Familias siempre valientes, cielito lindo, siguen andando, con una foto en las manos cielito lindo, nunca soltando.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ay, ay, ay, ay, grita y no calles, porque tu voz nos reclama, cielito lindo, en todas partes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por montes y veredas, cielito lindo, vamos buscando, con la esperanza encendida, cielito lindo, de pie avanzando. De toda la esperanza, cielito lindo, vamos buscando a quienes nos arrebatan, cielito lindo, sin darnos cu\u00e1ndo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ay, ay, ay, ay, grita y no calles, porque tu voz nos reclama, cielito lindo, en todas partes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son cifras ni expedientes, cielito lindo, son nuestras vidas. Son las hijas, los hijos, cielito lindo, que no se olvidan. Escuchen autoridades, cielito lindo, nuestro llamado, buscamos verdad y justicia, cielito lindo, de este lado.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ay, ay, ay, ay, grita y no calles, porque tu voz nos reclama, cielito lindo, en todas partes.<br>Ay, ay, ay, ay, grita y no calles, porque tu voz nos reclama, cielito lindo, en todas partes.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para m\u00ed siempre es importante nombrar. Si bien la canci\u00f3n es para todas y todos, para m\u00ed es importante nombrar que la canci\u00f3n la empez\u00f3 Nancy Mendoza, que busca a su hermano Josue Ricardo Mendoza Mart\u00ednez en Ciudad de M\u00e9xico. Le voy a hacer llegar el video y les agradezco mucho que se sumaran y su solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias, con esto termino mi palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Andrea Horcasitas Mart\u00ednezSemillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)23 de julio de 2026 (Descarga el audio aqu\u00ed) Primero me gustar\u00eda empezar agradeci\u00e9ndoles la invitaci\u00f3n a los compa\u00f1eros, a las compa\u00f1eras, a loas compa\u00f1eroas zapatistas, y decirles que es un honor compartir este espacio, ya que para m\u00ed, como muchas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,51,6,1498,955,954],"tags":[917,923,244,682,56,926,897],"class_list":["post-55318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-audio","category-autor","category-chiapas","category-desaparecidos","category-ezln-temas","category-mexico","tag-chiapas","tag-cideci","tag-desaparecidos","tag-desaparicion-forzada","tag-encuentros","tag-ezln","tag-pensamiento-critico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=55318"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55329,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55318\/revisions\/55329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=55318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=55318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=55318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}