{"id":53698,"date":"2026-02-27T10:29:53","date_gmt":"2026-02-27T16:29:53","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=53698"},"modified":"2026-02-27T10:35:41","modified_gmt":"2026-02-27T16:35:41","slug":"violencia-sexual-y-reproductiva-en-palestina-las-mujeres-como-blanco-estrategico-del-genocidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=53698","title":{"rendered":"Violencia sexual y reproductiva en Palestina: las mujeres como blanco estrat\u00e9gico del genocidio"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n\n\n<p><strong>Por<\/strong> <strong>Carolina Bracco* \u2013 LatFem<\/strong> | <a href=\"https:\/\/www.other-news.info\/noticias\/violencia-sexual-y-reproductiva-en-palestina-las-mujeres-como-blanco-estrategico-del-genocidio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">Other News<\/a><br>Foto de portada: Prensa Latina, Cuba<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lejos de ser un \u201cda\u00f1o colateral\u201d, la violencia sexual y reproductiva contra las mujeres palestinas forma parte de una estrategia colonial de larga duraci\u00f3n. El genocidio en Gaza se inscribe en una l\u00f3gica demogr\u00e1fica que busca impedir la reproducci\u00f3n de la vida palestina y aniquilar no solo el presente, sino tambi\u00e9n la posibilidad de futuro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El <a href=\"https:\/\/latfem.org\/por-que-el-genocidio-en-palestina-es-una-cuestion-feminista\/\">genocidio en Gaza<\/a> debe ser comprendido como la fase m\u00e1s reciente de un proyecto colonial de asentamiento que, desde sus or\u00edgenes, tuvo como objetivo la eliminaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n originaria palestina con el fin de garantizar la supremac\u00eda jud\u00eda sobre el territorio. Lejos de constituir un episodio excepcional, la violencia actual se inscribe en una Nakba continua, iniciada en 1948 y jam\u00e1s interrumpida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese a\u00f1o, bajo el amparo del Mandato Brit\u00e1nico, las <a href=\"https:\/\/latfem.org\/gaza-el-cese-al-fuego-no-es-el-final-es-apenas-el-comienzo\/\">milicias sionistas <\/a>llevaron adelante una limpieza \u00e9tnica sistem\u00e1tica que forz\u00f3 a m\u00e1s de 750.000 personas a abandonar sus hogares. M\u00e1s del 80% de la poblaci\u00f3n nativa fue expulsada del territorio que poco despu\u00e9s ser\u00eda declarado Estado de Israel. Esta violencia fundacional -acompa\u00f1ada de m\u00e1s de 13.000 asesinatos- produjo en pocos meses una transformaci\u00f3n radical de la composici\u00f3n demogr\u00e1fica: la poblaci\u00f3n jud\u00eda pas\u00f3 de representar aproximadamente el 30% al 81% del total. El objetivo era reemplazar a la poblaci\u00f3n existente, sentando las bases de un orden colonial cuya l\u00f3gica eliminatoria contin\u00faa operando hasta el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a diferencia de otros procesos de asentamiento, el proyecto colonial no termin\u00f3: se naturaliz\u00f3. Israel fue reconocido por la comunidad internacional sin exigirle justicia, reparaci\u00f3n ni retorno para la poblaci\u00f3n desplazada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de las expulsiones masivas de 1948 y 1967 -que afectaron a 250.000 personas-, de la inmigraci\u00f3n de m\u00e1s de un mill\u00f3n de jud\u00edos de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica entre 1990 y 2000, y de las m\u00faltiples matanzas, la proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n palestina en el conjunto del territorio entre el r\u00edo Jord\u00e1n y el mar Mediterr\u00e1neo nunca dej\u00f3 de aumentar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2000, los colonos jud\u00edos y sus descendientes representaban el 52% del total. Para 2010, eran apenas el 49%. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, solo el 47%. Estos son datos aportados por el acad\u00e9mico palestino <a href=\"https:\/\/www.middleeasteye.net\/opinion\/israel-genocide-terminal-stage-settler-colony-crisis\">Joseph Masad<\/a>, quien ve en el genocidio actual una estrategia pol\u00edtica clara; la \u00fanica que permitir\u00eda preservar la supremac\u00eda de los colonos sobre el territorio hist\u00f3rico palestino.<\/p>\n\n\n\n<p>La preocupaci\u00f3n sobre el desbalance demogr\u00e1fico ha estado siempre en la ret\u00f3rica y la pol\u00edtica israel\u00ed; ya desde los a\u00f1os 70, la entonces primer ministra Golda Meir -la misma que dec\u00eda que los palestinos \u201cno exist\u00edan\u201d- declaraba que se iba a dormir preocupada pensando cu\u00e1ntos ni\u00f1os \u00e1rabes nacer\u00edan durante la noche. Cuatro d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, la ministra de justicia <a href=\"https:\/\/electronicintifada.net\/blogs\/ali-abunimah\/israeli-lawmakers-call-genocide-palestinians-gets-thousands-facebook-likes\">Ayelen Shaked&nbsp; declar\u00f3 abiertamente<\/a> que hab\u00eda que dispararles a las mujeres palestinas embarazadas porque \u201cdan a luz a peque\u00f1as serpientes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>En tanto reproductoras de la vida y de la continuidad nacional, las mujeres palestinas han sido hist\u00f3ricamente construidas por el r\u00e9gimen colonial como amenazas demogr\u00e1ficas. En este marco, la violencia sexual, obst\u00e9trica, f\u00edsica y simb\u00f3lica ejercida contra ellas ha sido una pr\u00e1ctica persistente y estructural. Su finalidad es intervenir sobre la reproducci\u00f3n de la vida palestina y quebrar su continuidad en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El genocidio debe entenderse precisamente en estos t\u00e9rminos: como la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de un pueblo, que no se limita a la eliminaci\u00f3n f\u00edsica directa, sino que opera tambi\u00e9n a trav\u00e9s del bloqueo, el asedio prolongado, la hambruna inducida, la producci\u00f3n de trauma colectivo y la aniquilaci\u00f3n de los horizontes de presente y de futuro. En este proceso, los cuerpos de las mujeres se convierten en un campo central de disputa, donde la violencia reproductiva funciona como una tecnolog\u00eda orientada a impedir la persistencia misma del pueblo palestino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cReprocidio\u201d: aniquilar el presente y el futuro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 en el centro del genocidio es la eliminaci\u00f3n de la vida. Y por eso, la resistencia a ese intento de borramiento no solo pasa por la supervivencia inmediata, sino tambi\u00e9n por la capacidad de reproducir la vida: de gestar, de parir, de criar. Hoy, en Gaza, eso es pr\u00e1cticamente imposible. La violencia reproductiva se manifiesta en todos los niveles: no hay hogares, no hay intimidad posible, no hay m\u00e9dicos especialistas, no hay tratamientos de fertilidad. Las violaciones dejan huellas traum\u00e1ticas en los cuerpos que afectan directamente la posibilidad de gestar. Entre 2022 y 2025, los abortos espont\u00e1neos aumentaron un 300% y la natalidad cay\u00f3 un 41%. Y a\u00fan si una mujer logra concebir, \u00bfen qu\u00e9 condiciones va a parir? Sin hospitales, sin cuidados neonatales, sin anestesia para las ces\u00e1reas. Y si da a luz y el beb\u00e9 sobrevive, lo espera el fr\u00edo y la hambruna: madres desnutridas, sin acceso a leche materna, sin leche de f\u00f3rmula, sin agua potable, sin inmunidad b\u00e1sica.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conjunto de pr\u00e1cticas es definido por <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=y5UcRGIPvQo\">la acad\u00e9mica gazat\u00ed Hala Shoman define como reprocidio<\/a>: una forma espec\u00edfica de violencia colonial que apunta a desmantelar las estructuras reproductivas de una poblaci\u00f3n para eliminarla no solo en el presente, sino tambi\u00e9n en su potencial de futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso paradigm\u00e1tico fue <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/commentisfree\/2024\/apr\/20\/israel-destroyed-embryos-bombing-ivf-center-gaza\">el bombardeo del centro de fertilidad Al Basma<\/a>, el m\u00e1s grande de Gaza, en diciembre de 2023. Un misil destruy\u00f3 m\u00e1s de 4.000 embriones y m\u00e1s de 1.000 muestras de esperma y \u00f3vulos no fecundados. El doctor Bahaeldeen Ghalayini, fundador del centro, describi\u00f3 la magnitud del ataque con una frase desgarradora: \u201c5.000 vidas en un solo proyectil\u201d. Este ataque deliberado forma parte de una pol\u00edtica sistem\u00e1tica y sostenida de aniquilaci\u00f3n reproductiva, que abarca desde la destrucci\u00f3n de hospitales materno-infantiles hasta el impedimento de partos seguros, el uso de violencia sexual en c\u00e1rceles, el envenenamiento ambiental, la destrucci\u00f3n de viviendas y la imposibilidad estructural de criar o amamantar en condiciones m\u00ednimas de dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A ello se suma el colapso total del sistema sanitario, la falta de electricidad en incubadoras, la multiplicaci\u00f3n de partos sin anestesia ni insumos, el incremento exponencial de ces\u00e1reas de urgencia y de histerectom\u00edas realizadas para evitar hemorragias fatales. En algunos casos, m\u00e9dicos han tenido que realizar ces\u00e1reas post mortem para salvar a beb\u00e9s de los vientres de sus madres asesinadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las condiciones de parto y crianza en refugios improvisados -muchos de ellos rodeados por tanques israel\u00edes o sin acceso a agua, alimento ni privacidad- han generado un entorno de trauma estructural y desesperanza. Muchas mujeres expresan el deseo de volver a tener a sus hijos dentro del cuerpo, como \u00fanica forma de protegerlos.<\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo, los ataques contra la reproducci\u00f3n no se limitan a Gaza. En las c\u00e1rceles israel\u00edes, se multiplican los relatos de violencia sexual y tortura con impactos directos sobre la salud reproductiva. Estas agresiones no solo buscan da\u00f1ar cuerpos individuales: buscan humillar, quebrar, implantar el terror, desmantelar el entramado \u00edntimo de la vida palestina, borrando las posibilidades de maternidad, paternidad o intimidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Violencia sexual como tecnolog\u00eda colonial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La violencia sexual no es un fen\u00f3meno reciente ni marginal, sino que ha estado en el centro de las pr\u00e1cticas colonizadoras desde el inicio. Ha sido pol\u00edtica sistem\u00e1tica de los gobiernos laboristas y de derecha por igual. En la masacre de Deir Yassin, el 9 de abril de 1948, se reportaron violaciones masivas a mujeres y ni\u00f1as palestinas. Seg\u00fan el historiador Ilan Papp\u00e9, los l\u00edderes sionistas anunciaron con orgullo el n\u00famero elevado de v\u00edctimas para sembrar el p\u00e1nico. Huir era, en esas condiciones, la \u00fanica opci\u00f3n racional. Desde entonces miles de ni\u00f1as y mujeres, pero tambi\u00e9n hombres y ni\u00f1os, han sido v\u00edctimas de violaciones, tortura genital, feminizaci\u00f3n forzada, castraci\u00f3n como parte de una tecnolog\u00eda colonial sistem\u00e1tica de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El <a href=\"https:\/\/www.btselem.org\/publications\/202601_living_hell\">centro de detenci\u00f3n Sde Teiman<\/a>, donde hay m\u00e1s de 4.000 gazat\u00edes detenidos desde el 7 de octubre, se ha convertido en un centro de tortura a\u00fan m\u00e1s cruel que Guant\u00e1namo o Abu Ghraib. Las denuncias de violaci\u00f3n y abuso sexual son m\u00faltiples. En lugar de procesar a los agresores, se ha visto a sectores de la sociedad israel\u00ed <a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/video\/newsfeed\/2024\/8\/13\/israeli-protesters-rally-for-the-right-to-rape-prisoners\">manifestarse en defensa de los soldados acusados<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las din\u00e1micas de g\u00e9nero y sexualidad son fundamentales para comprender la estructura del colonialismo israel\u00ed. La dominaci\u00f3n opera a trav\u00e9s de la feminizaci\u00f3n del enemigo: violar a una mujer palestina es humillar a su comunidad; feminizar al var\u00f3n colonizado es castrarlo simb\u00f3licamente; desmembrar un cuerpo es convertirlo en desecho.<\/p>\n\n\n\n<p>La masculinidad blanca, colonial y sionista se impone no solo por la fuerza, sino tambi\u00e9n por el discurso. En los medios hegem\u00f3nicos y en los sectores liberales de Occidente, los palestinos son presentados como b\u00e1rbaros, violentos, mis\u00f3ginos, fan\u00e1ticos, o simplemente como n\u00fameros sin rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta operaci\u00f3n discursiva configura lo que Orlando Patterson defini\u00f3 como \u201cmuerte social\u201d: el despojo simb\u00f3lico de la agencia, la historia y la pertenencia al g\u00e9nero humano. En este marco, la violaci\u00f3n de los cuerpos palestinos es una herramienta. Y su impunidad, un s\u00edntoma de deshumanizaci\u00f3n estructural.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto se traduce en una pol\u00edtica genocida integral donde la destrucci\u00f3n deliberada de escuelas, hospitales, universidades, bibliotecas, iglesias, mezquitas, redes de agua y energ\u00eda, es una estrategia sistem\u00e1tica para impedir la reproducci\u00f3n social palestina. Lo que se busca destruir no es solo el presente, sino la posibilidad de un futuro colectivo. Es una violencia que afecta a los cuerpos, pero tambi\u00e9n a los saberes, a los afectos, a la memoria, a las formas de vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sostener la vida bajo condiciones de muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto de violencia absoluta, afirmar la vida se convierte en un acto insurreccional. Sin embargo, no todas las familias pueden o desean reproducirse. Muchas mujeres han expresado p\u00fablicamente su decisi\u00f3n de evitar embarazos durante el genocidio, ante el colapso sanitario y el riesgo extremo de muerte materna o infantil. Como escribi\u00f3 Hala Shoman en redes sociales en agosto de 2024: \u201cPiensen bien antes de traer ni\u00f1os al mundo. Las tasas de aborto espont\u00e1neo se han triplicado. Las madres mueren desangradas. No hay leche, ni comida, ni medicamentos. Esto es un ruego envuelto en amor y en miedo\u201d. Estas palabras condensan el dilema \u00e9tico y pol\u00edtico que enfrentan quienes desean continuar una vida afectiva y familiar en medio de un r\u00e9gimen de exterminio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, esta negativa temporal a la reproducci\u00f3n no contradice el impulso afirmativo de vida, sino que forma parte de una \u00e9tica del cuidado y de una pol\u00edtica de la protecci\u00f3n frente al exterminio. Como se\u00f1ala Shoman, resistir no significa solo tener hijos; significa hacer posible las condiciones de vida. Y eso, en Gaza, hoy es una forma radical de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostener la vida bajo condiciones de muerte implica desafiar el marco jur\u00eddico que define el genocidio solo en t\u00e9rminos de cifras de muertos. Destruir la capacidad de reproducci\u00f3n, imponer el duelo permanente, clausurar el horizonte, impedir la crianza, criminalizar la infancia y aislar el deseo son formas de aniquilaci\u00f3n que el derecho internacional sigue sin reconocer plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de las mujeres palestinas es la historia de Palestina. Es una historia de resiliencia y de resistencia, de ocupaci\u00f3n y exilio, pero tambi\u00e9n de continuidad y lucha por la posibilidad misma de existir, de continuar, de vivir con dignidad. Se trata de una lucha que no es s\u00f3lo por la liberaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n contra la eliminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres palestinas, en este contexto, no son solo v\u00edctimas. Son sujetas activas de resistencia. En sus cuerpos se inscribe el proyecto de exterminio, pero tambi\u00e9n la obstinada voluntad de vivir. Y mientras siga habiendo vida que se defienda, que se reproduzca, que se narre, habr\u00e1 futuro para Palestina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>*Carolina Bracco, polit\u00f3loga, Dra. en culturas \u00e1rabe y hebrea, escritora e investigadora.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Leer tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/palestina\/israel-empleo-municion-carbonizo-3-000-gazaties-dejar-rastro\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/palestina\/israel-empleo-municion-carbonizo-3-000-gazaties-dejar-rastro<\/a><\/p>\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carolina Bracco* \u2013 LatFem | Other NewsFoto de portada: Prensa Latina, Cuba Lejos de ser un \u201cda\u00f1o colateral\u201d, la violencia sexual y reproductiva contra las mujeres palestinas forma parte de una estrategia colonial de larga duraci\u00f3n. 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