{"id":52240,"date":"2025-09-21T08:54:48","date_gmt":"2025-09-21T14:54:48","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=52240"},"modified":"2025-09-21T10:40:57","modified_gmt":"2025-09-21T16:40:57","slug":"el-centro-no-se-puede-sostener-entonces-adonde-llevamos-nuestra-esperanza-nuestra-desesperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=52240","title":{"rendered":"El centro no se puede sostener. Entonces, \u00bfad\u00f3nde llevamos nuestra esperanza, nuestra desesperaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/comunizar.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Comunizar<\/a><br>Por John Holloway<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>El centro no se puede sostener<br>Entonces, \u00bfad\u00f3nde llevamos nuestra esperanza, nuestra desesperaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. Tener esperanza es decir lo indecible.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. La expresi\u00f3n extrema del dolor en el mundo actual. Dolor. Resistencia. Esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. Imposible venir aqu\u00ed sin escupir mis dudas sobre venir a hablar en el mismo centro del pa\u00eds que est\u00e1 promoviendo y apoyando el asesinato y la mutilaci\u00f3n despiadada y sistem\u00e1tica de miles y miles de personas, muchas de ellas ni\u00f1os, la aniquilaci\u00f3n de la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vengo aqu\u00ed, a pesar de mis dudas, a expresar mi solidaridad con ustedes, que viven en este pa\u00eds, a pesar del gobierno que sufren ahora, y del gobierno que sufrieron antes. Y para expresar mi m\u00e1s profundo respeto y admiraci\u00f3n por los organizadores de un evento con palabras tan subversivas y peligrosas como Raza, G\u00e9nero e incluso Equidad. Y por todos ustedes que, de una forma u otra, caminan en la direcci\u00f3n equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza, porque nada ilustra m\u00e1s claramente los horrores del capitalismo contempor\u00e1neo, las terribles consecuencias de un sistema social dominado por el dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza, porque tenemos que romper el silencio, el terrible silencio de complicidad que se cierne sobre el mundo, la normalizaci\u00f3n de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La desesperaci\u00f3n se cierne sobre nosotros. Tiene muchos nombres: Gaza, Sud\u00e1n, calentamiento global, masacre de la biodiversidad, Trump, Milei, Orb\u00e1n, la creciente amenaza de una guerra nuclear. Y, sin embargo, en medio de todo esto, hemos venido aqu\u00ed para decir NO, es hora de hablar de esperanza, incluso de esperanza radical.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No podemos aceptar la desesperanza, porque la desesperanza mata todo pensamiento cient\u00edfico. S\u00f3lo nos queda una pregunta cient\u00edfica: \u00bfc\u00f3mo romper la din\u00e1mica social que nos impulsa hacia nuestra propia autodestrucci\u00f3n, la autodestrucci\u00f3n de la humanidad? Esa pregunta no puede responderse con la desesperanza. La desesperanza es un rechazo a buscar una respuesta, un darse por vencido, una complicidad, aunque sea a rega\u00f1adientes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que no a la desesperanza. Pero eso no nos lleva a una esperanza vacua, feliz-feliz. Hay una palabra cercana a la desesperanza, pero distinta: Desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La desesperaci\u00f3n no es desesperanza. Es negarse a desesperanzarse, negarse a renunciar a nuestra rabia y esperanza, incluso en un mundo que nos dice que estamos locos por seguir pensando que otro mundo es posible. En los diccionarios, a menudo se equipara desesperaci\u00f3n con desesperanza, pero no es eso. He encontrado una definici\u00f3n que se acerca m\u00e1s a lo que siento: \u201cDesesperado: mostrar disposici\u00f3n a correr cualquier riesgo con tal de cambiar una situaci\u00f3n mala o peligrosa\u201d. Quiz\u00e1s no \u201ccualquier riesgo\u201d pero s\u00ed, una furia por cambiar una situaci\u00f3n mala o peligrosa, una determinaci\u00f3n por cambiar una mala situaci\u00f3n, la mala situaci\u00f3n que es el capitalismo contempor\u00e1neo. Desesperaci\u00f3n por cambiar el mundo porque sabemos que no tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed, que tenemos la capacidad de crear otra cosa. La desesperaci\u00f3n incluye la frustraci\u00f3n, la frustraci\u00f3n de lo que podr\u00edamos hacer, la frustraci\u00f3n de nuestra riqueza, de nuestra capacidad de crear algo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La desesperaci\u00f3n es esperanza en la tormenta, esperanza en-y-contra-la-tormenta, esperanza en-y-m\u00e1s-all\u00e1-de-la-tormenta. Quiz\u00e1 la \u00fanica forma de hablar hoy de la esperanza radical sea como desesperaci\u00f3n, esperanza desesperada-contra-la-esperanza. La esperanza como negaci\u00f3n de la anti-esperanza. La esperanza como resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los que siguen estas cosas (y deber\u00edan, porque han sido los exponentes m\u00e1s articulados de la esperanza durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os) se dar\u00e1n cuenta de que mi enfoque en la desesperaci\u00f3n hace eco de la intervenci\u00f3n de Marcos en la reuni\u00f3n de diciembre organizada por los zapatistas. El reto, sugiri\u00f3 all\u00ed, es \u201corganizar nuestra desesperaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Probablemente todos los que estamos aqu\u00ed tenemos alg\u00fan sentimiento de desesperaci\u00f3n compartida. El capitalismo genera desesperaci\u00f3n. De muchas maneras. A nivel personal, la profunda y creciente incertidumbre de la vida: \u00bfc\u00f3mo puedo entrar en la universidad o conseguir un trabajo, puedo conseguir la titularidad, c\u00f3mo puedo encontrar un lugar decente para vivir, en qu\u00e9 clase de mundo vivir\u00e1n mis hijos, c\u00f3mo puedo incluso traer hijos a un mundo como este? Todo forma parte de una creciente desesperaci\u00f3n social: miren lo que est\u00e1 ocurriendo con los inmigrantes, miren la destrucci\u00f3n de la biodiversidad de la que depende la vida humana, miren el calentamiento del planeta, cada vez m\u00e1s fuera de control, miren el auge de la nueva derecha, miren los peligros crecientes de m\u00e1s guerras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero \u00bfhacia d\u00f3nde llevamos nuestra desesperaci\u00f3n, nuestra esperanza a pesar de todo? Lo m\u00e1s obvio en la situaci\u00f3n actual es retroceder hacia el centro, esperar que los dem\u00f3cratas puedan ganar las elecciones de mitad de mandato, que ni Trump ni Vance ganen las elecciones de 2028, que dentro de diez a\u00f1os recordemos a Orb\u00e1n, Meloni, Modi, Erdogan, Trump como un mal sue\u00f1o, un desafortunado parpadeo en la historia, que se produzca un retorno de algo que podamos reconocer como civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero hay una frase que se ha citado a menudo en los \u00faltimos a\u00f1os. La frase, \u201cel centro no puede sostenerse\u201d, proviene del poema de W.B. Yeats, \u00abThe Second Coming\u00bb. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><em>Turning and turning in the widening gyre&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><br><em>The falcon cannot hear the falconer;<\/em><br><em>Things fall apart; the centre cannot hold;<\/em><br><em>Mere anarchy is loosed upon the world,<\/em><br><em>The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><br><em>The ceremony of innocence is drowned;<\/em><br><em>The best lack all conviction, while the worst&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><br><em>Are full of passionate intensity.<\/em> &nbsp;<\/td><td>Girando y girando en el creciente giro El halc\u00f3n no puede o\u00edr al halconero; Las cosas se desmoronan; el centro no puede sostenerse; La mera anarqu\u00eda se desata sobre el mundo, La marea ensangrentada se desata, y por todas partes La ceremonia de la inocencia se ahoga; Los mejores carecen de toda convicci\u00f3n, mientras que los peores Est\u00e1n llenos de apasionada intensidad.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El centro no puede sostenerse. Obviamente, aqu\u00ed en Estados Unidos, y en otros pa\u00edses, el centro no se ha sostenido. Y, sin embargo, sigue ah\u00ed como un im\u00e1n nost\u00e1lgico, una atracci\u00f3n irresistible frente al mundo que se desmorona a nuestro alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este impulso nost\u00e1lgico de vuelta a la normalidad es probablemente inevitable, tal vez incluso deseable. Y, sin embargo, tenemos que considerar que el centro no aguant\u00f3, no pudo aguantar, y que quiz\u00e1 tengamos que ir m\u00e1s all\u00e1 de luchar por su restauraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora pensamos en el centro desde la perspectiva de la embestida actual. Los ataques al pensamiento cr\u00edtico en las universidades, los ataques a los inmigrantes, la disoluci\u00f3n del orden mundial basado en la ley, etc\u00e9tera. Quiz\u00e1, de forma m\u00e1s general, podamos pensar en el centro como una especie de contrato social global, una especie de normalidad que se establece tras la Segunda Guerra Mundial y que incluye una idea de la democracia como algo deseable, unos niveles m\u00ednimos de bienestar social, una cierta comprensi\u00f3n de lo que es la pol\u00edtica, del tipo de relaciones que deber\u00edan existir entre los Estados, una cierta idea de los derechos humanos y del Estado de Derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde luego, no quiero idealizar esta normalidad. Es una fase de la civilizaci\u00f3n del dinero, una civilizaci\u00f3n asesina basada en la explotaci\u00f3n, el racismo, el sexismo, el colonialismo, la represi\u00f3n, el encarcelamiento y la destrucci\u00f3n de otras formas de vida. Sin embargo, existe una especie de normalidad, una especie de contrato social, a veces denominado Estado del bienestar keynesiano, que luego es atacado radicalmente por lo que muchos llaman neoliberalismo, pero que, sobre todo visto desde la perspectiva del presente, presentaba sin embargo m\u00e1s continuidad de lo que podr\u00eda parecer: el mismo sistema de relaciones entre Estados, un respeto simb\u00f3lico por la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este centro se cuestiona cada vez m\u00e1s tras la crisis financiera de 2008. Est\u00e1 claro que no puede darse por sentado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Independientemente de que a uno le parezca atractiva esa normalidad, o al menos mejor que la que se impone ahora, hay al menos dos razones para pensar que ya no es realista.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En primer lugar, ten\u00eda una base material. Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, fue el resultado de la gran reestructuraci\u00f3n del capital lograda mediante la destrucci\u00f3n y la masacre de la Guerra. Este impulso a la productividad y la rentabilidad se vio cada vez m\u00e1s presionado desde finales de los a\u00f1os sesenta y principios de los setenta. Tras el colapso de Bretton Woods y el cambio de pol\u00edtica bajo Reagan y Thatcher, la reproducci\u00f3n del capitalismo depend\u00eda cada vez m\u00e1s de la constante expansi\u00f3n de la deuda, es decir, no de la plusval\u00eda realmente producida sino de la expectativa de una futura producci\u00f3n de plusval\u00eda. En los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os ha habido una expansi\u00f3n sin precedentes de la deuda a escala global, y esto ha significado una expansi\u00f3n de la fragilidad sist\u00e9mica, expresi\u00f3n de la brecha entre la acumulaci\u00f3n de valor y su expresi\u00f3n monetaria. Esta fragilidad es administrada principalmente por la Fed y otros bancos centrales, pero explot\u00f3 en la crisis financiera de 2007\/2008 y la amenaza de colapso permanece latente y constante. En otras palabras, la base econ\u00f3mica de la normalidad a la que nos hemos acostumbrado se ha vuelto cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil. El neoliberalismo, lejos de ser la pol\u00edtica de un capital triunfante, es (o era) la pol\u00edtica de su crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La otra raz\u00f3n para dudar de la posibilidad de restaurar el centro es el grado de ira y desesperaci\u00f3n que ha generado. La promesa de una creciente prosperidad personal a cambio de aceptar el sistema y cerrar los ojos ante su fuerza destructiva, parte crucial del contrato social de posguerra, no se ha cumplido para una gran parte de la poblaci\u00f3n en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La acumulaci\u00f3n aparentemente aleatoria de enormes riquezas por parte de unos pocos ha contribuido a canalizar esa ira en resentimiento. Como dijo Abahlali baseMjondolo, el importante movimiento de los chabolistas de Sud\u00e1frica, tras los disturbios raciales de 2020, \u201cAbahlali siempre ha advertido de que la ira de los pobres puede ir en muchas direcciones. Hemos advertido una y otra vez que estamos sentados sobre una bomba de tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El centro, la normalidad de los \u00faltimos a\u00f1os, se construy\u00f3 sobre dos bombas de tiempo: la fragilidad financiera y el creciente resentimiento. Probablemente no sea ni deseable ni realista recrearlo. Sin duda debemos luchar por la defensa de la democracia liberal, pero tenemos que mirar m\u00e1s all\u00e1, ir m\u00e1s lejos y preguntarnos si la situaci\u00f3n actual podr\u00eda crear un avance en el desarrollo de una pol\u00edtica radical de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si el centro no aguanta, \u00bflo har\u00e1 la derecha? No podemos saberlo. Sin duda nos est\u00e1 empujando en direcciones que van m\u00e1s all\u00e1 de nuestra capacidad de imaginar, en t\u00e9rminos de destrucci\u00f3n clim\u00e1tica y la posibilidad de una guerra nuclear, tal vez logre crear una pesadilla para la humanidad. Pero tambi\u00e9n es posible que se derrumbe ante la oposici\u00f3n popular, por un lado, y, por otro, ante las fuerzas del mercado, es decir, parad\u00f3jicamente, su incapacidad para comprender y aceptar las realidades del poder del dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la esperanza en esta situaci\u00f3n? En primer lugar, tiene que ser un grito de rechazo, un NO. Me gustar\u00eda pensar que esto es algo que todos nosotros compartimos. Se refleja en las protestas masivas de los \u00faltimos fines de semana, y es de esperar que sigan creciendo y creciendo y creciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero \u00bfad\u00f3nde puede llevarnos este NO? Quiz\u00e1 de vuelta al centro, a la democracia liberal. Posiblemente en las pr\u00f3ximas elecciones ganen los razonables y pierdan los resentidos. Pero entonces la fragilidad seguir\u00e1 creciendo y el resentimiento tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De alguna manera, tenemos que conectar con la ira resentida que est\u00e1 detr\u00e1s del ascenso de la derecha y reclamarla como nuestra. Nuestra respuesta no puede ser \u201c\u00a1Sean razonables, dejen a un lado su rabia!\u201d, sino \u201cCompartimos su rabia contra un sistema que nos est\u00e1 humillando y matando. Veamos c\u00f3mo podemos desarrollar nuestra ira de otra manera\u201d. La esperanza hoy es realmente una cuesti\u00f3n de c\u00f3mo canalizamos nuestra ira.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ira de los pobres puede ir en muchas direcciones, dicen los Abahlali. Una direcci\u00f3n parece ser la dominante en este momento: la ira como resentimiento. Pero tambi\u00e9n hay otra rabia expresada por miles y miles de movimientos en todo el mundo (y, esperamos, por esta conferencia). Es lo que los zapatistas llaman \u201cdigna rabia\u201d, dif\u00edcil de traducir, pero tal vez rabia digna [dignified rage], o rabia justa [righteous rage]: una rabia que nace de la opresi\u00f3n cotidiana de la sociedad existente y nos dirige hacia un mundo basado en el reconocimiento mutuo de nuestras dignidades. En otras palabras, una rabia contra la forma en que est\u00e1n organizadas actualmente las relaciones sociales (el capitalismo) que empuja hacia la creaci\u00f3n de otro mundo, un mundo de muchos mundos. Una rabia contra el dominio del dinero y un empuje hacia el desarrollo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una ira de resentimiento y una ira de esperanza. Aqu\u00ed hay una cuesti\u00f3n de gram\u00e1tica, la gram\u00e1tica de la identificaci\u00f3n. El resentimiento se identifica: dirige su ira contra grupos espec\u00edficos de personas, ya sean inmigrantes o acad\u00e9micos de Harvard. Se enfurece contra la \u00e9lite como grupo de personas, pero no cuestiona el sistema que produce a las \u00e9lites, ni a los inmigrantes. El auge de la derecha es una explosi\u00f3n de la pol\u00edtica identitaria que deshumaniza al tratar a los grupos de personas como objetos o categor\u00edas abstractas. La identificaci\u00f3n es un proceso que parte de una ira indefinida y la centra en objetos humanos concretos, ya sean negros, \u00e1rabes, jud\u00edos, extranjeros, trans. El proceso de identificaci\u00f3n est\u00e1 siendo reforzado por los grupos de derechas, pero tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente arraigado en la sociedad actual. El Estado es un proceso de identificaci\u00f3n: su propia existencia es la proclamaci\u00f3n de una distinci\u00f3n tajante entre \u201cnosotros\u201d y esos otros, extranjeros, a los que podemos maltratar y, cuando sea necesario, matar. La propia existencia del Estado como forma de organizaci\u00f3n social es un proceso de \u201calienaci\u00f3n\u201d [othering], una escuela de fascismo y guerra. Ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una pol\u00edtica de la esperanza parte de la misma rabia identificada por la derecha, pero resiste al proceso de identificaci\u00f3n. Desbord\u00e1ndose. Una pol\u00edtica de la esperanza es necesariamente una pol\u00edtica anti-identitaria, no en el sentido de negar la identidad, sino en el sentido de ir en contra y m\u00e1s all\u00e1 de ella. Somos ind\u00edgenas, pero nuestra lucha va m\u00e1s all\u00e1, por un mundo basado en el reconocimiento de la dignidad humana. Somos kurdos, una naci\u00f3n oprimida, pero nuestra lucha va m\u00e1s all\u00e1, por la creaci\u00f3n de un mundo diferente. Luchamos contra el calentamiento global, pero sabemos que no se trata s\u00f3lo de una cuesti\u00f3n de combustibles f\u00f3siles, sino de luchar contra un mundo en el que el desarrollo est\u00e1 determinado por el af\u00e1n de lucro. Donde una pol\u00edtica identitaria se cierra y da respuestas, una pol\u00edtica de la esperanza se abre y plantea preguntas. Preguntando caminamos, como dicen los zapatistas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una pol\u00edtica de la esperanza es una pol\u00edtica de preguntar, buscar, discutir. Su forma de organizaci\u00f3n tiene una larga historia, constantemente renovada: la asamblea, el consejo, la comuna, una forma de organizaci\u00f3n concebida para promover la expresi\u00f3n de opiniones y el debate de soluciones, muy alejada del Estado o del partido que marca la l\u00ednea correcta. Un lugar como \u00e9ste donde podemos discrepar, donde podemos decir \u201cEsto es lo que quiero decir. \u00bfQu\u00e9 opinas t\u00fa?\u201d. Un lugar donde los enojos se comparten y las etiquetas se difuminan simplemente por ese compartir.<\/p>\n\n\n\n<p>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La esperanza, pues, es una rabia digna, una rabia decidida a abolir un sistema social que nos est\u00e1 destruyendo y a crear un mundo basado en el reconocimiento mutuo de las dignidades. Una locura. Una locura venir a la Harvard Business School y decir que debemos abolir el capitalismo. Y, sin embargo, una locura necesaria. Hay muchos indicios de que la continuaci\u00f3n de la actual forma de organizaci\u00f3n social es incompatible con la supervivencia de la vida humana. Ciertamente, el capitalismo siempre ha sido una combinaci\u00f3n de creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n, pero ahora es su lado destructivo el que domina cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La esperanza es locura. La esperanza es desesperaci\u00f3n que camina al borde del abismo de la desesperanza. Pero tenemos que asumir nuestra locura, decirla alto y claro. Porque tenemos que ganar. Esta vez, nosotros, los perdedores de siempre, tenemos que ganar, o de lo contrario sentarnos y disfrutar del viaje m\u00e1s profundo hacia la cat\u00e1strofe, hacia la posible extinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>7. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Termino con una peque\u00f1a historia contada por Marcos en el encuentro organizado por los zapatistas a finales de diciembre. Cuenta c\u00f3mo los j\u00f3venes zapatistas, t\u00e9cnicamente sofisticados, que han conseguido montar la retransmisi\u00f3n en directo del evento, han conseguido tambi\u00e9n establecer un enlace telef\u00f3nico con una comunidad ind\u00edgena del a\u00f1o 2145. As\u00ed que Marcos llama a la comunidad y el tel\u00e9fono es contestado por una ni\u00f1a. Marcos pregunta \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u201d, y la ni\u00f1a responde \u201cdepende\u201d. Y Marcos piensa \u201cqu\u00e9 respuesta m\u00e1s in\u00fatil, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00eda haber contestado un adulto?\u201d. Y dice, un poco m\u00e1s alto: \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u201d Y la ni\u00f1a repite, m\u00e1s claramente \u201cDepende\u2026 de ti\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Depende, de nosotros. Si esa joven existir\u00e1 o no. O en qu\u00e9 condiciones existir\u00e1. La esperanza no es un juego, ni una virtud, es la lucha por crear un mundo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Conferencia presentada por John Holloway en un simposio en Harvard Business School<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: ComunizarPor John Holloway El centro no se puede sostenerEntonces, \u00bfad\u00f3nde llevamos nuestra esperanza, nuestra desesperaci\u00f3n? 1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. Tener esperanza es decir lo indecible. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. La expresi\u00f3n extrema del dolor en el mundo actual. Dolor. Resistencia. Esperanza. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gaza. Imposible venir aqu\u00ed sin escupir mis dudas sobre venir a hablar en el mismo centro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":52258,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[957,51,826,958,953,1327,935],"tags":[58,1103,53,567,147,112,545,87,148,27,483],"class_list":["post-52240","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autonomia","category-autor","category-medios-libres-2","category-megaproyectos","category-mundo","category-palestina","category-temas","tag-derechos-humanos","tag-gaza","tag-justicia","tag-megaproyectos","tag-militarizacion","tag-palestina","tag-pueblos-indigenas","tag-represion","tag-resistencia","tag-solidaridad","tag-tierra-y-territorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52240"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52240\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52259,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52240\/revisions\/52259"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}