{"id":4993,"date":"2012-01-06T19:07:23","date_gmt":"2012-01-07T01:07:23","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=4993"},"modified":"2012-01-06T19:07:23","modified_gmt":"2012-01-07T01:07:23","slug":"gustavo-esteva-pensar-desde-el-abismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=4993","title":{"rendered":"Gustavo Esteva &#8211; PENSAR DESDE EL ABISMO"},"content":{"rendered":"<p><em><strong><span style=\"color: #000000;\">(Texto escrito para el II<\/span> Seminario Internacional de Reflexi\u00f3n y An\u00e1lisis, Cideci, Unitierra, Chiapas)<\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No estamos al borde del abismo. Ya ca\u00edmos en \u00e9l. Estamos\u00a0 en ca\u00edda libre por un\u00a0 abismo que parece realmente insondable. No se le ve el fondo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No somos un \u201cestado fallido\u201d, una categor\u00eda mal intencionada e inasible que hace unos a\u00f1os emple\u00f3 el Departamento de Estado de Estados Unidos al clasificarnos junto a Congo y Pakist\u00e1n. Pero ya no se sabe bien lo que somos. El pa\u00eds que ten\u00edamos se ha estado cayendo a pedazos y ni siquiera sabemos ad\u00f3nde van quedando algunos de ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Al atender esta nueva convocatoria de la Universidad de la Tierra en Chiapas propongo de entrada que repasemos brevemente las evidencias del desastre, por mucho que nos duela hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong> <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El desastre<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Desde hace a\u00f1os, M\u00e9xico crea al hombre m\u00e1s rico del mundo y a un grupo que lo acompa\u00f1a en los primeros lugares de esa lista escandalosa de potentados mundiales que hoy son m\u00e1s ricos que nunca. M\u00e9xico crea tambi\u00e9n a algunos de los pobres m\u00e1s pobres del planeta y una proporci\u00f3n creciente de los mexicanos ha entrado en la categor\u00eda de pobres. No son dos hechos separados. Son el mismo. Lo que destroza cada vez m\u00e1s el pa\u00eds es esta m\u00e1quina enloquecida que acumula inmensas riquezas para algunos y despoja y empobrece a la mayor\u00eda. El sistema, el capitalismo, es un dispositivo para empobrecer \u2013 como explican muy bien Jean Robert y Majid Rahnema en el libro que se acaba de presentar aqu\u00ed mismo. Esta m\u00e1quina, esta manera de organizar la sociedad para beneficio de unos cuantos, es la ra\u00edz y el trasfondo de nuestros desastres. Repasemos algunos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #000000;\">La quinta parte de los mexicanos ha tenido que abandonar el pa\u00eds para irse\u00a0 a Canad\u00e1 y Estados Unidos&#8230;e incluso tan lejos como el Jap\u00f3n. La nuestra es una de las m\u00e1s grandes emigraciones de la historia. Cientos de miles siguen tratando de cruzar cada a\u00f1o esa puerta de escape, aunque se encuentre cada vez m\u00e1s cerrada. \u00bfD\u00f3nde quedan ahora nuestras fronteras? Los nuestros de all\u00e1, que hace a\u00f1os no est\u00e1n con nosotros, se siguen sintiendo mexicanos y sus remesas son condici\u00f3n de subsistencia para millones de personas. Aqu\u00ed operan y dirigen los polic\u00edas de all\u00e1, las corporaciones transnacionales controlan sectores cada vez m\u00e1s amplios de nuestra econom\u00eda, y se afianzan costumbres, productos, actitudes y m\u00fasicas que desplazan todo lo nuestro. \u00bfCu\u00e1l es hoy el contorno actual del pa\u00eds en t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos, econ\u00f3micos, culturales? \u00bfC\u00f3mo fue que permitimos este tr\u00e1gico desmantelamiento?<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">El n\u00famero de cr\u00edmenes que se cometen diariamente en M\u00e9xico es abrumador. Su barbarie encoge el coraz\u00f3n. No hay ya lugar seguro y en amplias porciones del territorio nacional se han perdido todas las formas civilizadas de convivencia; rige s\u00f3lo la ley del m\u00e1s fuerte. La violencia, cada vez m\u00e1s general, se hace cada vez m\u00e1s aleatoria. Activistas, dirigentes sociales y periodistas siguen siendo blancos favoritos, pero se multiplican tambi\u00e9n asesinatos sin sentido que el gobierno llama \u201cbajas colaterales\u201d y pretende esconder bajo la alfombra de su guerra criminal. Las mujeres, como siempre, padecen m\u00e1s que los hombres. La violencia ha invadido la esfera dom\u00e9stica y se instituye como norma de relaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Estos dos g\u00e9neros de violencia brutal, la que separa a la gente de su familia, su comunidad y su pa\u00eds y la que mata y golpea indiscriminadamente, se manifiestan tambi\u00e9n como agresi\u00f3n brutal a la Madre Tierra. Se despoja a pueblos enteros para destrozar con formas muy da\u00f1inas de explotaci\u00f3n el pedazo de tierra que hab\u00edan protegido hasta ahora. Se destruye continuamente, con la complicidad general, lo que nos queda de un territorio privilegiado que lo es cada vez menos, esa porci\u00f3n de la Madre Tierra considerada entre las de mayor diversidad en el mundo que alguna vez se describi\u00f3 como cuerno de la abundancia.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">La injusticia, opresi\u00f3n y arbitrariedad que antes afectaban sobre todo a los m\u00e1s pobres se ha generalizado. Las instituciones creadas para proteger de la violencia, ofrecer solidaridad frente al infortunio y el desamparo y garantizar el respeto a la libertad de las personas est\u00e1n produciendo lo contrario. Aparece en toda su desnudez el car\u00e1cter de nuestro r\u00e9gimen pol\u00edtico, en el cual las leyes se formulan y aplican como privilegio de clase. \u201cNuestra clase pol\u00edtica\u201d ha dicho Javier Sicilia, \u201cvive una forma de criminalidad tan impune como la delincuencia que dice combatir\u201d. Al convertir el fraude en \u201cmodo de vida\u201d y \u201chacer de la depredaci\u00f3n, del pillaje y del crimen simples t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n, la verdadera diferencia entre el crimen legal y el ilegal s\u00f3lo es una diferencia de intensidad\u201d (<em>Proceso <\/em>1811, 17\/6\/11). En vez de estructuras formales reguladas por normas generales, conocidas y aceptadas por el cuerpo social, la mayor parte de lo que nos queda de pa\u00eds se encuentra bajo el control de mafias y bandas que operan al margen de todas las normas legales e institucionales, dentro y fuera de los aparatos de Estado. M\u00e9xico padec\u00eda hace mucho tiempo esa condici\u00f3n, que era uno de los secretos de la supervivencia del PRI. Pero el punto a que se ha llegado no tiene precedentes y es claro resultado del car\u00e1cter monstruoso y disparatado de la guerra de Calder\u00f3n, que convirti\u00f3 un asunto de salud p\u00fablica en cuesti\u00f3n de seguridad nacional y la abord\u00f3 con aparatos podridos hasta el tu\u00e9tano.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Aunque no lo queramos reconocer, estamos en plena guerra civil. Est\u00e1 entre las peores de su clase, porque se ha estado perdiendo noci\u00f3n clara de los bandos en pugna y no existe ya ganador posible. Como escribi\u00f3 hace poco el subcomandante Marcos, \u201cesta guerra\u2026est\u00e1 destruyendo el \u00faltimo reducto que le queda a una naci\u00f3n: el tejido social\u201d (\u201cApuntes sobre las guerras\u201d, Carta primera a don Luis Villoro Toranzo del subcomandante insurgente Marcos, enero-febrero 2011).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Hace seis meses escrib\u00ed que \u201cun horror gelatinoso amenaza cada vez m\u00e1s nuestra vida cotidiana. En muchas partes ya no se puede salir a la calle a ciertas horas. Este toque de queda no declarado marca l\u00edmites y orienta el comportamiento. En una variedad de esferas no hay siquiera toques de queda que delimiten lo que podemos o no hacer. No sabemos ya d\u00f3nde se hallan peligros a menudo mortales.\u201d (<em>La Jornada, <\/em>25\/7\/11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La situaci\u00f3n ha empeorado desde entonces. Estamos de verdad en ca\u00edda libre en un abismo insondable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El dolor de la conciencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cultivemos el dolor que todo esto provoca, un dolor que se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s intenso si prosigui\u00e9ramos la enumeraci\u00f3n. No lo matemos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Perm\u00edtanme una desviaci\u00f3n. Por culpa de los alemanes redujimos con ellos el sentido de la palabra est\u00e9tica, que hace mucho tiempo significaba sentir, percibir con los sentidos. Todos \u00e9ramos estetas, todos sent\u00edamos. Huellas de ese origen est\u00e1n en la palabra hiperestesia, que muy pocos usan. Quiere decir sensibilidad excesiva y dolorosa. Y est\u00e1 tambi\u00e9n en una palabra que todos empleamos, anestesia, que es la insensibilidad al dolor inducida artificialmente, la falta de sensaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Sin masoquismo alguno, sin anestesia, tratemos de sentir a fondo, sin velos, pretextos o salvedades, el dolor profundo que nos puede causar percibir el estado en que nos encontramos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estar intranquilo ser\u00eda enfermedad o anomal\u00eda si no hubiera motivo para estarlo, si fuera solamente una ansiedad patol\u00f3gica sin contacto con la realidad. Pero hay razones sobradas para la intranquilidad actual, esa inquietud que nos pone en alerta cuando algo anda mal y debemos hacer algo. Acudir a tranquilizantes, en esta situaci\u00f3n, implica negar lo que percibimos para mantenernos quietos, calmados, sosegados. Eso se quiere hacer hoy: anestesiarnos, paralizarnos, evitar la acci\u00f3n inducida por la conciencia que nos da el dolor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En las culturas tradicionales el dolor se interpreta como un reto que exige una respuesta y el sufrimiento aparece como parte inevitable de un enfrentamiento consciente con la realidad. En la sociedad moderna, en cambio, se nos ense\u00f1a a interpretar el dolor como un indicador de que necesitamos comodidades y mimos que nos proporcionar\u00e1n los m\u00e9dicos, para quienes el dolor es un problema t\u00e9cnico. Se trata de matar el dolor, de mantenernos anestesiados. Dec\u00eda Iv\u00e1n Illich, hace a\u00f1os, que el uso creciente de dispositivos para matar el dolor nos convierte en espectadores insensibles de nuestra propia decadencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Eso es lo que experimentamos hoy. Ante el desastre cuyas evidencias cotidianas se multiplican aumenta el consumo de tranquilizantes qu\u00edmicos o discursivos. Con las drogas legales o ilegales, con la coca\u00edna lo mismo que con Prozac, Valium, \u00a0o la simple aspirina, perdemos vitalidad y capacidad de respuesta, nos hacemos pasivos y apagados, dejamos de sentir\u2026 Lo mismo ocurre cuando consumimos discursos en vez de drogas. Unos pol\u00edticos tratan de negar la evidencia y se afanan continuamente en ocultarla tras nubes estad\u00edsticas y ret\u00f3ricas. Otros usan una especie de cachondeo apocal\u00edptico para llevar agua a su molino ideol\u00f3gico: sostienen que bastar\u00e1 hacerles caso y usar las aspirinas que prescriben y ellos administrar\u00e1n para que el c\u00e1ncer desaparezca. Las elecciones logran ya que hasta algunos de los m\u00e1s enterados de nosotros desv\u00eden su atenci\u00f3n de lo que importa para entretenerse y entretenernos con el circo de tres pistas que se anuncia ya por todas partes. Disimulan cuanto nos causa dolor y verg\u00fcenza para que nos refugiemos en un juego de ilusiones que condena a la par\u00e1lisis, para que no intentemos la acci\u00f3n que realizar\u00edamos si sinti\u00e9ramos a plenitud lo que est\u00e1 ocurriendo con nosotros y nuestro pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Traigo todo esto a colaci\u00f3n para explorar por qu\u00e9 nos dejamos llevar hasta este punto a pesar de las evidencias de lo que se ven\u00eda encima y de que fuimos oportunamente advertidos. El 20 de noviembre de 1999, por ejemplo, el subcomandante Marcos describi\u00f3 en La Realidad las caracter\u00edsticas de la Cuarta Guerra Mundial. Lo que dijo entonces anticip\u00f3 muy puntualmente lo que acabo de describir. Explic\u00f3 tambi\u00e9n el derrumbe de las viejas estrategias y las viejas concepciones de hacer la guerra y analiz\u00f3 la l\u00f3gica y alcances de la nueva. En junio de 2007 ampli\u00f3 la descripci\u00f3n. Hizo ver que por fin hab\u00eda una guerra mundial totalmente total. Nos dijo, un a\u00f1o antes de la ca\u00edda de Lehman Brothers, que \u201cempresas y estados se derrumban en minutos, pero no por las tormentas de las revoluciones proletarias sino por los embates de los huracanes financieros\u201d. Se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n que el neoliberalismo \u201cdestruye todas las falacias discursivas de la ideolog\u00eda capitalista: en el nuevo orden mundial no hay ni democracia, ni libertad, ni igualdad, ni fraternidad\u201d (\u201cSiete piezas sueltas del rompecabezas mundial, junio de 2007). Ten\u00edamos incluso algunos acotamientos del camino que pod\u00edamos tomar: estaba La Otra Campa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Mi tema, hoy, es el por qu\u00e9. Estamos ante una grave emergencia nacional que exige acciones colectivas inmediatas, urgentes. No podemos esperar. \u00bfPor qu\u00e9 hay tantos a la expectativa? Parece que preferimos ingerir algunas de las drogas que mencion\u00e9 antes y refugiarnos en la pasividad y par\u00e1lisis que propician.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>La ilusi\u00f3n democr\u00e1tica<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Tengo la impresi\u00f3n de que la m\u00e1s grave de las drogas paralizantes que se distribuyen entre nosotros se llama ilusi\u00f3n democr\u00e1tica. Se le consume de manera masiva, a la vista de todos, hasta que se produce una profunda intoxicaci\u00f3n colectiva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cUno entiende \u2013con don Antonio Machado- que los argumentos nunca desbancar\u00e1n a las creencias; y la creencia en la democracia se muestra especialmente resistente a ellos. Pero que esa creencia sea tambi\u00e9n impermeable a la experiencia reiterada parece se\u00f1alarla como una creencia formidablemente acorazada\u201d (Emmanuel Lizcano, <em>Diagonal Web, <\/em>28\/11\/11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero no s\u00f3lo estamos ante una creencia: se trata ya de una forma de fundamentalismo. Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, en plena transici\u00f3n espa\u00f1ola, la revista <em>Archipi\u00e9lago <\/em>(n\u00fam. 9) se\u00f1al\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cEn el punto en que la democracia se afirma como tab\u00fa de la tribu empieza a negarse a s\u00ed misma, a instituirse como manera desnuda de dominio, como bruta sinraz\u00f3n sin otro objeto que el perpetuar el para tantos insoslayable estado de cosas\u2026 \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9sta nuestra peculiar variante de fundamentalismo? \u00bfNo se tiene a s\u00ed mismo por el \u00fanico camino verdadero en vez de uno m\u00e1s entre los posibles o deseables? \u00bfNo comparte con otros fundamentalismos an\u00e1loga pretensi\u00f3n de verdad definitiva y conquista irrenunciable?\u2026 \u00bfNo se adorna de una misma ceguera respecto de s\u00ed mismo? \u00bfNo se estar\u00e1 creyendo en la Democracia bajo la misma <em>ilusi\u00f3n <\/em>con que se cree en el Cor\u00e1n o el car\u00e1cter divino del imperio?\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estamos, efectivamente, ante una forma de fundamentalismo que consagra como ideal supremo e intocable a instituciones que generan s\u00f3lo ilusiones de democracia y la convierten en espect\u00e1culo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Los pont\u00edfices de la religi\u00f3n democr\u00e1tica repiten incansablemente que el camino electoral es el \u00fanico para transformar el pa\u00eds y agregan que la v\u00eda armada es inaceptable. Se divulga as\u00ed una doble falacia. De un lado, \u00a0el camino electoral es tambi\u00e9n el de las armas. Est\u00e1 sembrado de cad\u00e1veres y desemboca inevitablemente en un r\u00e9gimen basado en la violencia. El monopolio de la \u201cviolencia leg\u00edtima\u201d que se otorg\u00f3 al gobierno para proteger a los ciudadanos se usa cada vez m\u00e1s contra ellos. La v\u00eda electoral s\u00f3lo sirve para definir, tramposamente, qui\u00e9n estar\u00e1 a cargo del gatillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De otro lado, insinuar que la \u00fanica opci\u00f3n al camino electoral es la v\u00eda armada nos atrapa en la obsesi\u00f3n de que s\u00f3lo a trav\u00e9s de la toma del poder estatal \u2013con votos o con armas- podemos plantear el cambio. Necesitamos escapar de esa trampa. La lucha actual no consiste en conquistar un dispositivo de opresi\u00f3n con la ilusi\u00f3n de que ser\u00e1 posible darle funciones emancipadoras. Lo que hace falta es desmantelar esa maquinaria estatal \u2013como se\u00f1al\u00f3 Marx con claridad cuando examin\u00f3 el caso de la Comuna de Par\u00eds. Foucault nos lo ha planteado en t\u00e9rminos elegantes y contempor\u00e1neos. Se\u00f1al\u00f3 que unos plantean sustituir la ideolog\u00eda sin modificar las instituciones y otros proponen cambiar \u00e9stas sin alterar el rumbo ideol\u00f3gico. Todo marchar\u00e1 bien si yo estoy ah\u00ed, dir\u00e1n unos; con ajustes aqu\u00ed y all\u00e1, corrigiendo vicios del pasado, resolveremos todos los problemas, dicen otros. Lo que hace falta, subray\u00f3 Foucault, es una conmoci\u00f3n simult\u00e1nea de ideolog\u00edas e instituciones. Es in\u00fatil sustituir al capit\u00e1n del barco, si el barco mismo es el problema. Y se est\u00e1 hundiendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ir m\u00e1s all\u00e1 de la democracia no significa volver a las tradiciones autoritarias que marcaron a la izquierda en el siglo XX. Al contrario. Se trata de combatirlas en todas sus formas, tanto las abiertamente dictatoriales como las que se disimulan como democracias representativas. Se trata de hacer evidente que el famoso \u201cgobierno de la mayor\u00eda\u201d es profundamente autoritario y que las elecciones son s\u00f3lo la cortina de humo para disimularlo. Que no s\u00f3lo estaremos este a\u00f1o ante las elecciones de la ignominia sino que estaremos ante la ignominia del voto, lo que nos plantea un problema \u00e9tico y pol\u00edtico muy serio, que incluso nos enfrenta con muchos mexicanos que creen estar de nuestro lado, que quieren tambi\u00e9n el cambio, que consideran la situaci\u00f3n tan insoportable como la sentimos nosotros\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero todo esto no es sino una colecci\u00f3n de argumentos que evidentemente ha sido incapaz de desbancar a las creencias democr\u00e1ticas. Los adeptos de esa religi\u00f3n y sus pont\u00edfices fundamentalistas se multiplican y su iglesia parece\u00a0 consolidarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00bfTendr\u00e1 acaso raz\u00f3n Ra\u00fal Zibechi cuando sostiene que el problema est\u00e1 en la falta de opciones? La gente estar\u00eda recurriendo a las drogas qu\u00edmicas o discursivas porque habr\u00eda reconocido la gravedad de la situaci\u00f3n pero no sabe qu\u00e9 hacer y\u00a0 no encuentra salida del atolladero. La par\u00e1lisis vendr\u00eda de esta angustia espec\u00edfica, de esta sensaci\u00f3n de impotencia. La droga se usar\u00eda solamente para calmarla, para atenuar sus efectos, para no sentirla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Dice bien Zibechi que los movimientos tradicionales de la izquierda, lo mismo que los nuevos movimientos sociales, parecen paralizados \u201cporque el mundo en el que nacieron y crecieron est\u00e1 desapareciendo r\u00e1pidamente\u201d. Tiene raz\u00f3n tambi\u00e9n cuando subraya que \u201cno se trata de cambiar el mundo, como si fuera algo externo a nosotros, sino de cambiarnos con el mundo.\u201d Finalmente, tambi\u00e9n tiene raz\u00f3n al sostener que \u201cni el capitalismo ni el sistema-mundo caer\u00e1n solos\u201d, que \u201cnecesitamos desmantelarlos\u201d y que \u201csi lo conseguimos caeremos con ellos\u201d.\u00a0 \u201cSer\u00eda vanidoso \u2013concluye Zibechi- pretender que podemos salvarnos por el solo hecho de creernos revolucionarios\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Zibechi describe el predicamento que parece aquejar a los anticapitalistas en todas partes del mundo en t\u00e9rminos muy claros:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cNo tenemos estrategias para vencer al capital, ni electorales ni insurreccionales, y no tenemos siquiera un imaginario alternativo a las urnas o a la toma del palacio. En segundo lugar, no hemos puesto en pie econom\u00edas autosustentables, capaces de sostener la vida y de entusiasmar a los de abajo a dedicar todas sus energ\u00edas a esas tareas. En suma, si llegamos a triunfar contra el capital, no sabemos con qu\u00e9 sustituir el capitalismo, salvo empe\u00f1arnos en repetir aquel \u201csocialismo de Estado\u201d (que en realidad era un capitalismo de Estado autoritario) que fracas\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de 1980\u201d (<em>La Jornada, <\/em>18\/11\/11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong> <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El despertar<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong> <\/strong>Examinemos con cuidado esta hip\u00f3tesis, que contribuye a entender la par\u00e1lisis relativa que vivimos y la medida en que millones de personas siguen presas de la ilusi\u00f3n democr\u00e1tica. Este an\u00e1lisis, empero, no ve el otro lado de la medalla. Nos encontramos en una situaci\u00f3n radical. Podemos observar un despertar colectivo producido por la coincidencia de una situaci\u00f3n general muy adversa \u2013los desastres- y la evidencia general de que la respuesta convencional, lo que hacen los gobernantes y los capitales, agrava esa condici\u00f3n y conduce a callejones sin salida. Surge as\u00ed la ruptura. Empieza a pensarse lo impensable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La situaci\u00f3n radical que hoy vivimos emana de la condici\u00f3n general en que la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n siente en riesgo su modo de vida, aunque s\u00f3lo una minor\u00eda vea directamente amenazada su supervivencia. Se pierden los empleos, los haberes, las expectativas. S\u00f3lidas seguridades que eran argamasa de la vida social se desvanecen en el aire. En esta condici\u00f3n general, se hace cada vez m\u00e1s evidente para todos que las respuestas del Estado y del mercado son in\u00fatiles y a menudo agravan las dificultades en vez de remontarlas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El despertar se manifiesta a menudo de manera ca\u00f3tica e imprevisible, como un rayo en noche serena, una iluminaci\u00f3n, un estallido. De un d\u00eda para otro lo que se consideraba normal toma el aspecto de andar de son\u00e1mbulo. De repente se perciben inmensas cuarteaduras que estaban ah\u00ed desde hace tiempo pero que dejamos de ver y entraron a formar parte del paisaje. Algunos de estos estallidos resultan ef\u00edmeros, meros fuegos de artificio. Pero el despertar colectivo que caracteriza una situaci\u00f3n radical no funciona as\u00ed. Requiere tiempo para madurar. Su propio tiempo. Tiene su calendario y su geograf\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El despertar en la dispersi\u00f3n cotidiana rebelde<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Poco a poco, en la base social, la gente sustituye sustantivos como educaci\u00f3n, salud o vivienda, que ser\u00edan \u201cnecesidades\u201d cuya satisfacci\u00f3n depende de entidades p\u00fablicas o privadas, por verbos como aprender, sanar o habitar, los cuales expresar\u00edan el intento de recuperar agencia personal y colectiva y habilitar caminos aut\u00f3nomos de transformaci\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Hemos llegado a un punto en que quien no tiene miedo al hambre, que acosa cada d\u00eda a mil millones de personas, tiene miedo de comer, porque sabemos ya de los ingredientes da\u00f1inos de los alimentos que se ofrecen en el mercado. Pero la gente est\u00e1 rompiendo esa dependencia. Los habitantes de las ciudades empiezan\u00a0 a producir sus propios alimentos. La mitad de lo que comen en La Habana lo cultivan ah\u00ed mismo. En Pasadena, California, en poco m\u00e1s de 300 metros cuadrados se cultivan tres toneladas al a\u00f1o de m\u00e1s de 400 vegetales. Se cultivan alimentos hasta en el centro de la ciudad de M\u00e9xico. Al mismo tiempo, se asocian consumidores urbanos y productores rurales para crear una alternativa al mercado. La tradicional lucha por la tierra se convierte en defensa del territorio. Lo dijo en Jaltepec, hace un par de a\u00f1os, el Foro Nacional Tejiendo Resistencia por la Defensa de Nuestros Territorios: \u201cEstamos en resistencia. No nos dejaremos vencer por esta nueva ofensiva neoliberal de despojo. Creemos profundamente en el valor de nuestras asambleas, del ejercicio de la autoridad vista como servicio, la propiedad colectiva de la tierra y la reconstituci\u00f3n de nuestros territorios como pueblos, como instituciones de las que obtendremos fortaleza\u201d (<a href=\"http:\/\/www.huizache.org\/noticias\/declaracion-jaltepec\">http:\/\/www.huizache.org\/noticias\/declaracion-jaltepec<\/a>) \u00a0Hace cuatro a\u00f1os los zapatistas anunciaron la Campa\u00f1a Mundial por la Defensa de las Tierras y los Territorios Ind\u00edgenas, Campesinos y Aut\u00f3nomos en Chiapas, M\u00e9xico y el Mundo. Todas estas expresiones se enmarcan en la idea de soberan\u00eda alimentaria que ha definido V\u00eda Campesina, la organizaci\u00f3n de campesinos m\u00e1s grande de la historia: se trata de definir por nosotros mismos lo que comemos\u2026 y producirlo en nuestros propios t\u00e9rminos (Ver Declaraci\u00f3n de Ny\u00e9leni, en <a href=\"http:\/\/www.nyeleni.org\/spip.php?article291\">http:\/\/www.nyeleni.org\/spip.php?article291<\/a>)<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">El sistema educativo se halla en crisis: no prepara a la gente para la vida y el trabajo y margina a la mayor\u00eda. A pesar del fracaso evidente y bien documentado de la escuela y de la experiencia cotidiana de los da\u00f1os que provoca persiste a\u00fan una lucha generalizada por \u201cobtener educaci\u00f3n\u201d; la mayor\u00eda ha sido educada en la idea de que s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 \u201cser alguien\u201d y dejar\u00e1 de padecer la discriminaci\u00f3n que se ejerce contra todos los \u201cnadies\u201d. Pero la gente ha estado reaccionando. Junto a los intentos de reformar y mejorar el sistema y de impulsar formas de educaci\u00f3n alternativa, se extiende cada vez m\u00e1s un movimiento vigoroso que avanza en otra direcci\u00f3n. Las pr\u00e1cticas de aprendizaje aut\u00f3nomo y libre se han vuelto m\u00e1s populares que nunca y el movimiento est\u00e1 generando sus propios arreglos institucionales, al margen, en contra y m\u00e1s all\u00e1 del sistema. Tales pr\u00e1cticas, sustentadas en su propio aparato te\u00f3rico, desbordan los marcos actuales, recuperan antiguas tradiciones de aprendizaje e introducen tecnolog\u00edas contempor\u00e1neas en las formas de aprender y estudiar como actividades gozosas y libres. Se trata de un movimiento peculiar. Es posiblemente el m\u00e1s grande del mundo, en t\u00e9rminos del n\u00famero de personas involucradas: quiz\u00e1s miles de millones. Pero es b\u00e1sicamente invisible y buena parte de quienes participan en \u00e9l no se sienten parte de un movimiento social o pol\u00edtico en el sentido convencional del t\u00e9rmino, aunque se entusiasman al encontrarse con otros como ellos, entablar relaciones horizontales y compartir experiencias. En general, est\u00e1n plenamente conscientes del significado de lo que hacen: viven a fondo la radicalidad de romper con toda forma de educaci\u00f3n para aprender y estudiar en libertad.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">El sistema de salud es cada vez m\u00e1s ineficiente, discriminatorio y contraproductivo. Se ha documentado ya \u00a0el efecto iatrog\u00e9nico: m\u00e9dicos y hospitales producen m\u00e1s enfermedades que las que curan. La producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de salud es el segundo sector de la econom\u00eda en el mundo, involucra a un n\u00famero creciente de personas y se ampl\u00eda tan r\u00e1pidamente como sus fracasos. La gente ha reaccionado. Prosiguen esfuerzos de reforma y proliferan terapias alternativas. Al mismo tiempo, cunden iniciativas que desaf\u00edan abiertamente al sistema mismo de salud, rompen con las nociones dominantes de enfermedad, salud e incluso cuerpo y\u00a0 mente, al tiempo que nutren pr\u00e1cticas aut\u00f3nomas de sanaci\u00f3n, recuperan tradiciones terap\u00e9uticas que hab\u00edan sido marginalizadas y descalificadas por la profesi\u00f3n m\u00e9dica y habilitan formas de comportamiento m\u00e1s sanas y formas de tratamiento m\u00e1s humanas, arraigadas en el hogar y la comunidad. Empiezan ya a tomar forma sus nuevos arreglos institucionales.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Se extienden a\u00fan los desastres que habitualmente acompa\u00f1an los desarrollos p\u00fablicos y privados y estimulan la proliferaci\u00f3n de personas sin techo.\u00a0 Al mismo tiempo, se multiplican las movilizaciones que tienden a frenarlos, reformular el \u00e1mbito urbano y empezar a crear condiciones de vida diferentes en las ciudades, replanteando incluso la noci\u00f3n misma de ciudad. Se consolidan y fortalecen pr\u00e1cticas de autoconstrucci\u00f3n que definieron por mucho tiempo la expansi\u00f3n\u00a0 urbana, enriqueci\u00e9ndolas con tecnolog\u00edas contempor\u00e1neas. Estilos de asentarse que por muchos a\u00f1os fueron la forma caracter\u00edstica de construir de los llamados \u201cmarginales\u201d se extienden hoy a otras capas sociales. Docenas de \u201cciudades en transici\u00f3n\u201d definen un intento radical de transformaci\u00f3n de la vida urbana. Se extiende por todas partes el movimiento <em>okupa<\/em>, los empe\u00f1os de regeneraci\u00f3n barrial y la creaci\u00f3n de nuevos \u00e1mbitos de comunidad. Proliferan luchas que traen a la ciudad la mutaci\u00f3n pol\u00edtica en el campo y crean coaliciones de defensa territorial \u2013contra un aeropuerto, una nueva vialidad, desarrollos p\u00fablicos y privados. Tienden a convertirse en semilla para instalar formas aut\u00f3nomas de gobierno.\u00a0 Forman parte de estos movimientos las iniciativas tendientes a recuperar la auto-movilidad, a pie o en bicicleta, y resistir activamente la subordinaci\u00f3n a los veh\u00edculos de motor.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\">Aunque prosigue la Walmartizaci\u00f3n del mundo y unas cuantas compa\u00f1\u00edas extienden su capacidad predatoria causando toda suerte de da\u00f1os, se ampl\u00eda tambi\u00e9n una nueva era de intercambio directo que se realiza fuera del mercado capitalista. Prosperan no s\u00f3lo los mercados en que productores y consumidores abandonan esa condici\u00f3n abstracta para practicar el trato directo entre personas, sino tambi\u00e9n las monedas locales, que operan como medios de pago y argamasa comunal para facilitar las diversas formas de trueque que est\u00e1n renaciendo. Reciben muy diversos nombres los m\u00e9todos de intercambio que en muchos casos abandonan la utilizaci\u00f3n directa del dinero-mercanc\u00eda y buscan sustituir el mercado abstracto por relaciones entre partes que se conocen y se tienen confianza y ninguna explota a la otra. En todos los casos, son iniciativas que desaf\u00edan abiertamente la ficci\u00f3n del mercado autoregulado que se ha empleado para disimular el dominio corporativo.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En todas las esferas de la vida cotidiana se manifiestan nuevas actitudes, bien arraigadas en sus contextos f\u00edsicos y culturales, que prosperan dentro de nuevos horizontes pol\u00edticos, m\u00e1s all\u00e1 de las ideolog\u00edas dominantes y de los patrones convencionales. Tales iniciativas adquieren creciente visibilidad en la hora de la crisis, puesto que ofrecen creativas opciones de supervivencia y resisten con eficacia las pol\u00edticas y proyectos dominantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Es cierto que muchas personas participan en estas iniciativas sin abandonar el individualismo dominante. No s\u00f3lo contraen la actitud a s\u00ed mismas, para su propia satisfacci\u00f3n, sino que rechazan con firmeza su sentido social y pol\u00edtico. Pero es igualmente cierto que incluso ellas empiezan a reaccionar contra el hiper-individualismo reinante, padecen sus consecuencias y se abren a otras en un intento de redefinirse en su condici\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Buena parte de estas iniciativas aparecen como reacciones de supervivencia, en situaciones dif\u00edciles y hasta desesperadas. Est\u00e1n por lo general desarticuladas entre s\u00ed: no brotan como expresi\u00f3n de un movimiento colectivo y organizado, pero esto mismo revela su car\u00e1cter: se enmarcan en una situaci\u00f3n radical, en ese despertar colectivo en que personas de las m\u00e1s diversas caracter\u00edsticas coinciden en una toma de com\u00fan de conciencia y logran por s\u00ed mismas encontrar respuestas que tienen un denominador com\u00fan: su car\u00e1cter no capitalista. Hay en ellas, con toda claridad, eficaces respuestas a la doble enajenaci\u00f3n de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n: la de los frutos del trabajo y la de la propia actividad creadora. Son tambi\u00e9n reacciones her\u00e9ticas a la religi\u00f3n del dinero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El despertar en la calle<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Han tenido gran visibilidad m\u00faltiples manifestaciones del despertar colectivo que actualmente recorre el mundo. La primavera \u00e1rabe, el asalto a las plazas p\u00fablicas que se extiende por todas partes, la erupci\u00f3n masiva tan intensa como la represi\u00f3n violenta que intenta apagarla, la marcha tenaz que todo lo desaf\u00eda\u2026 Aunque lo reflejan y expresan, no debemos confundirlas con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Las movilizaciones que tomaron por sorpresa a los poderes constituidos lo mismo que a los ciudadanos y los partidos son iniciativas valerosas y coherentes que desaf\u00edan, a veces en forma espectacular, el comportamiento normalizado, previsible y predecible que se nos ha estado imponiendo.\u00a0 \u201cMis sue\u00f1os no caben tus urnas\u201d, dijeron en Plaza del Sol. \u201cTener demandas ser\u00eda pensar que all\u00e1 arriba hay alguien que las pueda atender\u201d, dijeron en la Plaza de la Libertad en Wall Street; \u201cy eso es, exactamente, lo que ya no creemos\u201d. Es \u00e9sta la novedad, lo que revela el car\u00e1cter de estas acciones multitudinarias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Los que se presentan a s\u00ed mismos como meros gestores de la crisis, que s\u00f3lo pueden dar cierto cauce a fuerzas que los rebasan y los preceden; los que se lavan continuamente las manos por medidas no s\u00f3lo impopulares sino antipopulares\u00a0 pues seg\u00fan ellos no tienen m\u00e1s remedio que aplicarlas; los que exigen continuamente \u201cobediencia debida\u201d a decisiones que no deben ser cuestionadas y por ello criminalizan toda disidencia; los que as\u00ed instalan lo que Hannah Arendt llam\u00f3 \u201cgobierno de nadie\u201d, una de las formas m\u00e1s crueles y tir\u00e1nicas de gobierno porque nadie aparece como aut\u00e9ntico autor de las acciones y de los acontecimientos y todos act\u00faan como meros engranajes de una maquinaria total de la que nadie est\u00e1 a cargo;todos estos \u201cpoderes\u201d predican, generalizan y arraigan formas de comportamiento\u00a0 homog\u00e9neas, atrapadas en la norma, sujetas a las disposiciones del mercado y del estado, configuradas y moldeadas desde arriba, que son condici\u00f3n para que la maquinaria pueda seguir funcionando. Se trata, como ha recordado Amador Fern\u00e1ndez-Savater (<em>through Europe, <\/em>06\/12\/11), de que interioricemos esos automatismos impuestos para que hagamos lo que debemos hacer, veamos lo que tenemos que ver, digamos lo que hay que decir y pensemos lo que est\u00e1 prescrito pensar, es decir, que seamos interna y externamente lo que esos poderes establecen. Es esa, muy claramente, la actitud que nos llev\u00f3 a las cat\u00e1strofes actuales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Lo que hemos estado viendo a lo largo de 2011 encaja bien en lo que la propia Hannah Arendt llamaba \u201cla acci\u00f3n\u201d, cuando la gente, los cualquieras, los hombres y mujeres ordinarios, personas sin l\u00edderes y en general sin partidos o ideolog\u00edas espec\u00edficas, desaf\u00edan radicalmente aquellos automatismos, se unen a sus iguales, resisten cuanto significa obedecer y repetir, salen de su aislamiento e impotencia y empiezan algo nuevo. Estas iniciativas, subraya Fern\u00e1ndez-Savater, \u201cno conf\u00edan el mando a los que saben, sino que parten del principio de que todos podemos pensar; no tienen rostro, pero precisamente para que quepan todos y cada uno de los rostros singulares; no gestionan lo que hay, sino que inventan colectivamente nuevas respuestas para problemas comunes. Pluralidad, invenci\u00f3n, pensamiento: as\u00ed es la danza de los nadie contra el Gobierno de Nadie\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Y aqu\u00ed, en esta actitud radical que se extiende por todas partes, parece inevitable recordar el momento en que se nos dijo, con toda claridad: \u201cDetr\u00e1s de nosotros estamos ustedes\u201d\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cSobrepasando las barricadas de la resistencia y de la autodefensa, las fuerzas vivas del mundo entero se despiertan de un largo sue\u00f1o\u201d, ha comentado Raoul Vaneighem. \u201cSu ofensiva, irresistible y pac\u00edfica, barrer\u00e1 todos los obst\u00e1culos levantados contra el deseo de vivir que alimentan aquellos que, innombrables, nacen y renacen cada d\u00eda. La violencia de un mundo por crear va a suplantar la violencia de un mundo que se destruye\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Para apuntalar su esperanza Vaneighem menciona a los zapatistas, que\u00a0 \u201chan emprendido la resistencia contra todos las formas de poder organiz\u00e1ndose ellos mismos y practicando la autonom\u00eda. Estos \u2018sin rostro\u2019, que tienen la cara de todos, est\u00e1n a punto de devolver a la humanidad su verdadera faz,\u201d porque \u201cen la crisis de nuestras democracias parlamentarias corro\u00eddas por la corrupci\u00f3n en todos los sitios y manipuladas tambi\u00e9n en todos los sitios por las empresas multinacionales\u201d inventan una sociedad que libera \u201cla vida cotidiana de la empresa econ\u00f3mica en la que se encuentra reducida a un objeto de transacci\u00f3n mercantil\u201d, o sea, libera la vida cotidiana de la prisi\u00f3n capitalista. (<em>L\u2019\u00c9tat n\u2019est plus rien, soyons tout, <\/em>2010; hay traducci\u00f3n de Ra\u00fal Ornelas).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>El despertar en la cabeza<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El despertar colectivo actual est\u00e1 generando nuevos centros de producci\u00f3n de conocimiento fuera de los centros de investigaci\u00f3n p\u00fablicos o privados y de las instituciones universitarias convencionales. Se gestan en ellos nuevas tecnolog\u00edas, basadas en innovaciones te\u00f3ricas significativas, que reformulan la percepci\u00f3n del mundo e introducen nuevas metodolog\u00edas para interactuar con \u00e9l que cuestionan\u00a0 los paradigmas dominantes. Como suger\u00eda Foucault, ah\u00ed se fortalece y profundiza la insurrecci\u00f3n de los saberes sometidos: se recuperan los contenidos hist\u00f3ricos que hab\u00edan sido enterrados o enmascarados dentro de coherencias funcionales y sistematizaciones formales; se revalora el saber que fue descalificado porque se le consider\u00f3 incompetente, insuficientemente elaborado, ingenuo y jer\u00e1rquicamente inferior al cient\u00edfico, un saber espec\u00edfico, local, regional, diferenciado; y se yuxtaponen y combinan saberes eruditos con memorias locales, para formar un saber hist\u00f3rico de lucha, lo que exige demoler la tiran\u00eda de los discursos globalizantes, con su jerarqu\u00eda y con los privilegios que se derivan de la clasificaci\u00f3n cient\u00edfica del conocimiento, que tiene efectos intr\u00ednsecos de poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La empresa aut\u00f3noma de pensar, el desaf\u00edo radical a la producci\u00f3n institucional de los enunciados con los cuales gobernamos nuestro comportamiento, ha estado tomando diversos nombres, que intentan ir m\u00e1s all\u00e1 de la investigaci\u00f3n convencional, incluso en su forma de investigaci\u00f3n participativa. Se le llama reflexi\u00f3n en la acci\u00f3n o investigaci\u00f3n militante o insurgente y aparece por todas partes, lo mismo en el Colectivo Situaciones, de Argentina, que en la Universidad de la Tierra en California o en el coraz\u00f3n de Italia. Se trata de un fen\u00f3meno realmente general que se ajusta bien al estado de cosas, cuando las formas de pensar dominantes ya no son \u00fatiles para entender lo que pasa y mucho menos para construir el mundo nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Articular la rebeld\u00eda<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong> <\/strong>La guerra civil y el control delincuencial de la realidad social, que en muchos puntos de la geograf\u00eda nacional hace ya imposible una vida cotidiana normal, ya no digamos una elecci\u00f3n, est\u00e1 ampli\u00e1ndose e intensific\u00e1ndose. Es posible que su extensi\u00f3n a todo el territorio constituya la perspectiva m\u00e1s realista. Va tomando forma la hip\u00f3tesis de que el gobierno no tiene real inter\u00e9s en detenerla. Al contrario. Como se dice en Honduras, tiene miedo de que la gente est\u00e9 perdiendo el miedo. De la misma manera que en localidades espec\u00edficas la gente prefiere abiertamente el control oprobioso del ej\u00e9rcito al de los delincuentes, el gobierno podr\u00eda estar esperando que ese sentimiento se hiciera general para dar base social a la decisi\u00f3n de consolidar legalmente el estado de excepci\u00f3n no declarado en que ahora vivimos a fin de profundizar la represi\u00f3n y detener las iniciativas populares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Aqu\u00ed mismo, en su intervenci\u00f3n en el Primer Seminario Internacional (diciembre 2009-enero 2010), Javier Sicilia se\u00f1al\u00f3 que \u201clas crisis que vivimos\u2026 nos colocan en estado de revoluci\u00f3n, es decir, en la necesidad de un cambio profundo.\u201d Advirti\u00f3 que se trata de una revoluci\u00f3n de naturaleza distinta a las que conocemos y recordamos, porque la idea misma de revoluci\u00f3n que viene del pasado se ha vuelto inviable. La nueva revoluci\u00f3n, para Sicilia, que sigue estando en la entra\u00f1a del zapatismo, apenas ha sido entendida. Y \u00e9ste es el desaf\u00edo actual: un desaf\u00edo a la comprensi\u00f3n y a la imaginaci\u00f3n, a partir del reconocimiento expl\u00edcito de que el cambio vendr\u00e1 de abajo, de la propia gente, porque as\u00ed es como los verdaderos cambios se producen. Esa revoluci\u00f3n es un arte y exige reconocer en la gente, en los hombres y mujeres ordinarios, a los artistas capaces de darle forma y fondo a la creaci\u00f3n nueva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Nadie sabe c\u00f3mo hacer una revoluci\u00f3n. No es algo que alguien pueda proponerse y pueda someterse a un plan. Pero no podemos seguir a la expectativa. Estamos realmente ante una emergencia nacional y sabemos bien que las clases pol\u00edticas no se atrever\u00e1n a declararla. Hacerlo mostrar\u00eda su inutilidad y su complicidad con ella: no supieron preverla, han contribuido a crearla y no saben c\u00f3mo enfrentarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Necesitamos declarar nosotros mismos la emergencia nacional y\u00a0 concertar la acci\u00f3n consiguiente.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Nuestra declaraci\u00f3n se apoyar\u00eda el despertar colectivo en que nos encontramos. No estar\u00eda en el vac\u00edo. Podr\u00eda mostrarse que, contra lo que piensa Zibechi, se ha estado construyendo, desde abajo y a la izquierda, un \u201cimaginario alternativo a las urnas o a la toma del palacio\u201d para vencer al capital por v\u00edas que no son electorales ni violentas. Revelar\u00eda que se han estado generando hip\u00f3tesis y teor\u00edas con suelo social y pol\u00edtico que permiten reconocer el car\u00e1cter opresor de las urnas y de las insurrecciones armadas y formulan opciones. El nuevo imaginario, que toma formas cada vez m\u00e1s claras, acota con precisi\u00f3n el camino. Hemos aprendido ya a prescindir de la construcci\u00f3n de tierras prometidas, visiones alternativas de la sociedad en conjunto, proyectos alternativos de naci\u00f3n\u2026 Identificamos en todas esas f\u00f3rmulas ilusiones \u00fatiles para la manipulaci\u00f3n y el control, no para la acci\u00f3n aut\u00e9nticamente transformadora. Confiamos ahora en que la propia gente, desde sus \u00e1mbitos propios, en sus asambleas y foros, desde la diversidad, podr\u00e1 imaginar y construir uno por uno los ingredientes del mundo nuevo, que como siempre surgir\u00e1 del vientre de la sociedad que muere.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Dice Zibechi que \u201cno hemos puesto en pie econom\u00edas autosustentables, capaces de sostener la vida y de entusiasmar a los de abajo a dedicar todas sus energ\u00edas a esas tareas\u201d. Por eso piensa que si llegamos a triunfar contra el capital no sabremos con qu\u00e9 sustituir el capitalismo, porque s\u00f3lo disponemos de f\u00f3rmulas ya fracasadas. He tratado de mostrar lo contrario. He mencionado ejemplos de las maneras en que millones de personas han estado organizando econom\u00edas capaces de sostener la vida, conscientes de que si no lo hacen est\u00e1n condenadas a la extinci\u00f3n. Iniciativas como las de la agricultura urbana, la defensa del territorio, las formas alternativas de aprender, de sanar y habitar, las modalidades de polic\u00eda comunitaria que apuntalan una noci\u00f3n propia de seguridad, las iniciativas que recomponen eficazmente el tejido social en barrios y comunidades, las capacidades redescubiertas de pensar por uno mismo, todas ellas de car\u00e1cter no capitalista, no son actos marginales o de peque\u00f1as sectas disidentes. Son iniciativas que lejos de obedecer y repetir los automatismos impuestos, buscando opciones de supervivencia en el mercado o en el Estado, reivindican las maneras del buen vivir y demuestran que a pesar de todas las restricciones, con todo en contra, la gente puede recuperar paso a paso sus propios medios de subsistencia y su capacidad creadora, rompiendo el aislamiento y la impotencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Declarar la emergencia nacional\u00a0 no operar\u00eda en el vac\u00edo. Podr\u00eda ilustrar de mil maneras distintas c\u00f3mo podemos, en cualquier parte en que nos encontremos, en cualquiera de nuestros contextos y posiciones, desgarrar los tejidos autoritarios en que se nos ha mantenido y emprender la acci\u00f3n liberadora. De esta manera, la declaratoria servir\u00eda ante todo para evitar la trampa de pensar que el mero recambio de dirigentes permitir\u00e1 enfrentar las dificultades actuales y que alguno de ellos tiene en sus manos las recetas que permitir\u00e1n remontarlas. Es una trampa en que pueden haber ca\u00eddo ya millones de mexicanos, convencidos acaso de que no hay otra opci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La declaratoria servir\u00eda tambi\u00e9n para mostrar que no hace falta forjar un consenso previo entre los ciudadanos para que se afilien con alg\u00fan candidato, o bien opten por votar en blanco o abstenerse. Podr\u00eda poner en perspectiva la elecci\u00f3n misma y sacar la atenci\u00f3n de las campa\u00f1as, mostrando su radical irrelevancia para todo lo que importa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El nosotros que necesita declarar el estado de emergencia y hacerle frente es todav\u00eda tenue, vago, desarticulado\u2026 No tiene un perfil claro. Esto corresponde en parte a las nuevas formas del protagonismo social, porque el sujeto de la transformaci\u00f3n, el que est\u00e1 tomando en sus manos la iniciativa, no adopta las formas tradicionales de las organizaciones de clase y las estructuras partidarias. Eso no significa que se carezca de organizaci\u00f3n: existe en la base social y en estos a\u00f1os se ha estado fortaleciendo, ante las dificultades del d\u00eda y las agresiones permanentes. Con infinidad de nombres: foros, coaliciones, coordinadoras, espacios, congresos, alianzas\u2026a partir de las simples organizaciones de barrio, de comunidad, de pueblo, se han multiplicado las formas organizativas que ya entran en disputa con las mafias y bandas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, legales e ilegales, que intentan controlar todos los territorios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Declarar desde ellas y con ellas la emergencia nacional ser\u00eda una forma de articular esas m\u00faltiples iniciativas en un empe\u00f1o com\u00fan que ha de eludir cuidadosamente el car\u00e1cter de una revuelta. No ser\u00eda un estallido repentino, que puede dejar huellas duraderas, como la lava de un volc\u00e1n, pero que desaparece con la misma rapidez con que surgi\u00f3; no podr\u00eda verse siquiera como la erupci\u00f3n simult\u00e1nea de volcanes adormecidos. Tampoco ser\u00eda an\u00e1loga a episodios como los que se convierten en s\u00edmbolos de una transformaci\u00f3n duradera, como la toma de la Bastilla, el Palacio de Invierno o el grito de Miguel Hidalgo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Necesitamos una rebeli\u00f3n \u2013 el tipo de gesta que constituye la sustancia de toda aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n. Se trata de que los humillados y ofendidos, los que hemos estado continuamente dominados por un sistema opresor que nos ha estado despojando de todo lo nuestro y que en estos a\u00f1os amenaza lo que nos queda, dignidad y tejido social, se trata de que todos ellos irrumpan en el acontecer pol\u00edtico de la dominaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Parece que estamos listos para esta rebeli\u00f3n novedosa porque se comparte cada vez m\u00e1s la convicci\u00f3n, basada en la experiencia de todas las luchas anteriores, de que no podemos ceder la fuerza, el mando, la capacidad de conducir la transformaci\u00f3n. Ya no estamos dispuestos a delegar todas nuestras capacidades en un grupo de dirigentes, incluso los emanados de nuestras propias filas, para que den forma al nuevo marco legal e institucional que acotar\u00e1 el nuevo estado de cosas. Para no repetir la experiencia hist\u00f3rica, en que una y otra vez se nos expropia lo conseguido, buscamos hoy mantener el control del proceso. Hemos estado aprendiendo a hacerlo en asambleas y parlamentos de coaliciones cada vez m\u00e1s amplias, en que se logran acuerdos entre quienes acuden con representaci\u00f3n temporal y sujeta a mandatos precisos, siempre expuestos a la revalidaci\u00f3n de los representados. Nada de esto, que requiere imaginaci\u00f3n y creatividad sociol\u00f3gica y pol\u00edtica, tiene que ser decidido de antemano. Surgir\u00e1 en el propio proceso, cuando se requiera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Las iniciativas en peque\u00f1a escala que he estado mencionando son claro anticipo de la sociedad por venir, pero tienen que realizarse a contrapelo de un sistema agresivo y hostil que los acosa continuamente y les causa grave desgaste. Hace falta el levantamiento \u2013 un levantamiento que opere por contagio (como ha sido siempre con el zapatismo), m\u00e1s que por concertaci\u00f3n estrat\u00e9gica clandestina desde las dirigencias. Es cierto que pelear es abominable, pero no debe causar tristeza entregarnos a esta militancia. Al conectar nuestros deseos con la realidad, entretejiendo rabias y descontentos en la acci\u00f3n, en vez de retirarlas a las formas de la representaci\u00f3n te\u00f3rica o pol\u00edtica, les daremos cabal fuerza revolucionaria (Foucault, 1983, p. xiii).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Declarar la emergencia nacional y actuar en consecuencia, es decir, abandonar las reacciones \u201cnormales\u201d y normalizadas, como si fuera posible esperar que cayera de alg\u00fan cielo pol\u00edtico el cambio que necesitamos con urgencia, puede constituir un acto revolucionario, porque establecer\u00eda una nueva posibilidad: se habr\u00edan transgredido fronteras culturales para abrir un nuevo camino que no parec\u00eda posible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Los d\u00edas de furia en las calles y en las plazas, lo mismo que las acciones calladas en las casas y en los patios, siguen las gradaciones de la revuelta y la rebeli\u00f3n. A trav\u00e9s de ellas se va mostrando un tipo de contagio revolucionario que se realiza sin la Bastilla o el Palacio de Invierno y carece de Zapatas, Villas, Carranzas y Obregones. Existe como iniciativa de la propia gente, de hombres y mujeres ordinarios, de la gente com\u00fan\u2026los insumisos, los rebeldes, los so\u00f1adores, que saben bien cu\u00e1l es el calendario y la geograf\u00eda apropiados para su acci\u00f3n. Ejercen as\u00ed su poder, que en esas condiciones se llama dignidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Desde el vientre de una sociedad destrozada, bajo amenazas insoportables, est\u00e1 naciendo ya la nueva. Nace para evitar el horror que nos acosa y agobia y para contener los males en curso. Nace tambi\u00e9n para iniciar un nuevo camino de transformaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Declarar la emergencia nacional, desde nosotros mismos, le dar\u00e1 visibilidad y dinamismo a esa nueva sociedad, har\u00e1 posible concertar el empe\u00f1o y as\u00ed podremos ponernos en marcha con la urgencia que hace falta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Texto escrito para el II Seminario Internacional de Reflexi\u00f3n y An\u00e1lisis, Cideci, Unitierra, Chiapas) No estamos al borde del abismo. Ya ca\u00edmos en \u00e9l. Estamos\u00a0 en ca\u00edda libre por un\u00a0 abismo que parece realmente insondable. No se le ve el fondo. 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