{"id":44371,"date":"2023-03-27T15:20:29","date_gmt":"2023-03-27T21:20:29","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=44371"},"modified":"2023-03-27T15:20:29","modified_gmt":"2023-03-27T21:20:29","slug":"la-detencion-arbitraria-en-chiapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=44371","title":{"rendered":"La detenci\u00f3n arbitraria en Chiapas"},"content":{"rendered":"<p><em>Un margen desde el que pensar el Estado<\/em><\/p>\n<p>Violeta Velasco S\u00e1nchez<\/p>\n<p>El 16 de mayo de 2022, el Juez de Primera Instancia en materia penal dict\u00f3 libertad \u201cpor falta de elementos para procesar\u201d a los hermanos Abraham y Germ\u00e1n L\u00f3pez Montejo tras permanecer 11 a\u00f1os, 3 meses y 28 d\u00edas en el Centro de Reinserci\u00f3n Social para Sentenciados (CERSS) No.45 de San Crist\u00f3bal de las Casas, Chiapas.[1]<\/p>\n<p>El caso de Abraham y Germ\u00e1n forma parte del constante ejercicio de detenci\u00f3n arbitraria que el Estado mexicano realiza apoy\u00e1ndose en la \u201cprisi\u00f3n preventiva oficiosa\u201d, mecanismo consagrado en la propia Constituci\u00f3n que facilita la permanencia entre rejas sin un juicio por tiempos indefinidos. Este sistema se ve a su vez respaldado por un proceso que los centros de derechos humanos denominan \u201cfabricaci\u00f3n de culpables\u201d, y que termina de facilitar que muchos mexicanos pasen d\u00e9cadas privados de libertad de manera arbitraria y a la espera de un procesamiento judicial que nunca llega. Una constante presente en las personas detenidas arbitrariamente es el car\u00e1cter marginal e ind\u00edgena, en especial en los estados con mayor presencia de pueblos originarios, como sucede en el caso de Chiapas. Esta condici\u00f3n implica dificultades econ\u00f3micas y ling\u00fc\u00edsticas para articular su defensa que con frecuencia resultan en la permanencia en prisi\u00f3n por tiempos inusitadamente largos. La explicaci\u00f3n que desde organizaciones de derechos humanos se atribuye a este fen\u00f3meno es la necesidad del Estado y de los diferentes gobiernos federales y municipales de mostrar la resoluci\u00f3n de casos de criminalidad, con frecuencia vinculados a la acci\u00f3n de las fuerzas armadas, cuya presencia se ha disparado en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas en la regi\u00f3n. El caso de los hermanos L\u00f3pez Montejo ejemplifica este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>El tema que quiero analizar a partir del caso de los hermanos L\u00f3pez Montejo es la detenci\u00f3n arbitraria como espacio paradigm\u00e1tico desde el cual pensar al Estado, apoy\u00e1ndome en la noci\u00f3n de margen como espacio de an\u00e1lisis, siguiendo a Veena Das y Deborah Poole. Me voy a enfocar en la marginalidad perif\u00e9rica de lo ind\u00edgena en la ciudadan\u00eda mexicana y en particular en la legibilidad del Estado, escrita y hablada en lengua espa\u00f1ola y veh\u00edculo del sistema judicial. Estas dos nociones se entrelazan: en las detenciones arbitrarias abundan las personas ind\u00edgenas y los migrantes en tr\u00e1nsito. Sin ahondar mucho en el racismo estructural que prima en el Estado mexicano y que expulsa a estos perfiles de la \u201cciudadan\u00eda de pleno derecho\u201d, la selecci\u00f3n de estas poblaciones efectivamente marginales resulta eficaz por las dificultades de su defensa: en el caso de migrantes en tr\u00e1nsito, por la ausencia de redes familiares y de apoyo en el pa\u00eds. En el de las poblaciones ind\u00edgenas, al igual que los migrantes de habla no hispana, el no manejo de la lengua y la distancia cultural se convierten en las principales barreras tanto de estos presos como de sus familias para enfrentarse a estas situaciones. A su vez, la legibilidad es una condici\u00f3n del estado para leer y clasificar a los ciudadanos, pero tambi\u00e9n para ser le\u00eddo. La administraci\u00f3n, la burocracia, la ley en M\u00e9xico se escribe y se habla en espa\u00f1ol y la presencia de int\u00e9rpretes de lenguas ind\u00edgenas es pr\u00e1cticamente inexistente y no responde a la diversidad ling\u00fc\u00edstica del estado.<\/p>\n<h3><!--more-->El Estado, sus palabras y sus m\u00e1rgenes<\/h3>\n<p>El estado es habitualmente descrito como aquella estructura de gobernabilidad que ostenta el monopolio leg\u00edtimo de la fuerza coercitiva. Un control centralizado sobre un territorio de fronteras bien definidas. Estas definiciones de herencia weberiana tienden a privilegiar la coerci\u00f3n sobre otras formas de poder, pero como se ha apuntado desde muchos lugares, m\u00e1s all\u00e1 del aparato institucional el estado involucra todo un abanico de facetas que definen el orden social y la capacidad de pensarlo, vivirlo y percibirlo. Una propuesta de an\u00e1lisis del estado interesante es la de las ya mencionadas Veena Das y Deborah Poole, quienes plantean que para comprender al estado hay que mirar hacia sus zonas fronterizas, all\u00ed donde el orden debe ser constantemente reestablecido. Dado que el poder del estado es naturalmente inestable, es a medida que nos alejamos del centro cuando mejor podemos percibirlo. Este planteamiento comprende los l\u00edmites del estado como difusos y en constante reformulaci\u00f3n, y proponen analizarlo a partir de sus m\u00e1rgenes, es decir, en aquellos espacios de nueva conquista en los que el derecho y el orden deben ser continuamente fortalecidos. La configuraci\u00f3n de los estados-naci\u00f3n busc\u00f3 trazar fronteras cerradas y contenedoras de una poblaci\u00f3n culturalmente homog\u00e9nea. Uno de los pilares de este proceso fue la instauraci\u00f3n de una lengua oficial y com\u00fan representante del orden cultural uniforme que supuestamente reinar\u00eda dentro de unas fronteras bien definidas. Esta lengua, procedente de los grupos dominantes que abanderaran la creaci\u00f3n de tales estados, pasaba a ser la lengua de la poblaci\u00f3n pero tambi\u00e9n la del aparato de gobierno, mientras que todos los dem\u00e1s idiomas existentes, de sobrevivir, quedaron relegados a la particularidad y a la periferia, al margen. Si aterrizamos esto en el estado mexicano, observaremos c\u00f3mo una clase de origen espa\u00f1ol y mestizo estableci\u00f3 a su gusto y semejanza el perfil nacional id\u00f3neo, as\u00ed como la lengua espa\u00f1ola como veh\u00edculo de gobierno. Este proceso no fue sin embargo totalizador, y amplios sectores mantuvieron particularidades culturales y ling\u00fc\u00edsticas ind\u00edgenas. El caso mexicano es interesante en este sentido porque discursivamente hizo y hace un manejo estrat\u00e9gico de esta diversidad cultural frente a la metr\u00f3polis ib\u00e9rica en el proceso de la independencia y posteriormente. El pasado prehisp\u00e1nico idealizado e igualmente imaginado como homog\u00e9neo y la confrontaci\u00f3n con el per\u00edodo colonial destructor de tal para\u00edso son los mitos fundacionales de la naci\u00f3n. Pese a ello, todos aquellos \u00e1mbitos y territorios en los que no lleg\u00f3 a consumarse la conquista estatal configuraron m\u00e1rgenes. Hoy, los \u00edndices de pobreza m\u00e1s altos los ostentan las poblaciones ind\u00edgenas, pero tambi\u00e9n puede decirse lo mismo de su participaci\u00f3n y de la multitud de movimientos de autonom\u00eda a lo largo del pa\u00eds.<\/p>\n<h3>Legibilidad<\/h3>\n<p>La lengua forma parte de una cuesti\u00f3n clave: la legibilidad. La legibilidad constituye una condici\u00f3n necesaria del estado y la compone el conjunto de pr\u00e1cticas que pueden ser le\u00eddas y que dan forma al sistema estatal. Los documentos de identidad, estad\u00edsticas, declaraciones de la renta, boletines oficiales, leyes o denuncias son diferentes manifestaciones de la faceta escrita del estado a trav\u00e9s de las cuales clasifica, ordena y juzga a los sujetos. La legibilidad constituye uno de los ejes de la dominaci\u00f3n estatal entre otras cosas por su car\u00e1cter individualizado, tal como manifiestan casos tan gr\u00e1ficos como las pr\u00e1cticas burocr\u00e1ticas de selecci\u00f3n poblacional seg\u00fan criterios raciales y \u00e9tnicos en la Alemania Nazi y en Ruanda, y que facilitaron la perpetraci\u00f3n de genocidios.[2] Y de hecho, se ha se\u00f1alado la coincidencia del reconocimiento de la legitimidad del fisco, respaldado por una estructura administrativa sostenida por un c\u00f3digo de legibilidad desarrollado, con la emergencia de alguna forma de nacionalismo.[3]<\/p>\n<p>Estos terrenos de la legibilidad como son la burocracia o los c\u00f3digos jur\u00eddicos, forman parte de un proceso simb\u00f3lico m\u00e1s amplio: el poder de nombrar. Efectivamente, adem\u00e1s de la fuerza coercitiva, el Estado detenta el monopolio del nombramiento, acto a trav\u00e9s del cual el poder simb\u00f3lico es objetivado, codificado, delegado y garantizado por el Estado.[4] Como afirman Corrigan y Sayer, el Estado nunca para de hablar, y por medio de todo tipo de rituales, leyes, instituciones y procedimientos administrativos sacralizan esas categor\u00edas (g\u00e9nero y edad, adscripci\u00f3n a comunidades \u00e9tnicas, religiosas, pol\u00edticas\u2026), principios de clasificaci\u00f3n y estructuras cognitivas. En definitiva, las formas culturales de la dominaci\u00f3n. No obstante, como se\u00f1alan, el poder del Estado no es s\u00f3lo externo y objetiva sino, de la misma manera, interno y subjetivo, (\u2026) y la regulaci\u00f3n impuesta por el Estado se ha expandido cada vez m\u00e1s, hasta pasar casi a ser parte constitutiva de las formas permisibles de ser humano\u2026 La formaci\u00f3n del Estado es revoluci\u00f3n cultural, y \u00e9sa es la esencia de su poder.[5]<\/p>\n<h3>La legibilidad en la detenci\u00f3n arbitraria<\/h3>\n<p>La legibilidad es una cuesti\u00f3n central en la detenci\u00f3n arbitraria porque nos revela un campo ling\u00fc\u00edstico que se despliega en el mundo del sistema penal y que involucra c\u00f3digos jur\u00eddicos tanto escritos como hablados, protocolos y directrices desplegadas por organismo multilaterales y de derechos humanos e interacciones habladas directamente con el funcionariado carcelario y las fuerzas policiales y militares. La propia detenci\u00f3n arbitraria y la prisi\u00f3n preventiva oficiosa se apoyan en un m\u00e9todo que se ha denominado \u201cfabricaci\u00f3n de culpables\u201d basado en la creaci\u00f3n y en el falseamiento de pruebas e investigaciones policiales cuyo \u00faltimo resultado escrito ser\u00e1 el respaldo jur\u00eddico de estas detenciones, el aplazamiento de los juicios y el alargamiento de las estancias en prisi\u00f3n. Estos documentos, creados a partir de estrategias de tortura en los procesos de declaraci\u00f3n, consolidan una acusaci\u00f3n que no corresponde con la realidad y argumentan falsos delitos en flagrancia como puede ser portaci\u00f3n de armas, de sustancias il\u00edcitas o la participaci\u00f3n en secuestros u homicidios.<\/p>\n<p>La legibilidad presente en este fen\u00f3meno cumple por lo menos dos funciones. Por una parte, leer, clasificar y ordenar a los individuos, incidiendo sobre su dominaci\u00f3n a trav\u00e9s de, en este caso, la identificaci\u00f3n de su marginalidad en materia socioecon\u00f3mica pero tambi\u00e9n idiom\u00e1tica. Como Abraham y Germ\u00e1n, de origen tzotzil, los detenidos sobrevivientes de tortura suelen corresponder con las franjas de menor nivel educativo y menor ingreso del pa\u00eds;[6] en Chiapas, desempe\u00f1an trabajos como transportistas, peque\u00f1os comerciantes y campesinos principalmente, y en su inmensa mayor\u00eda de ellos son ind\u00edgenas. Estas marginalidades son profundamente estrat\u00e9gicas a la hora de ejecutar el mecanismo de detenci\u00f3n arbitraria.<\/p>\n<p>Por otro lado, otra funci\u00f3n que identificamos en la legibilidad del estado es la de ser le\u00eddo. Este aspecto muestra una caracter\u00edstica ciertamente parad\u00f3jica del estado, y es que \u00e9l mismo provee de las herramientas para defenderse de la violencia por \u00e9l mismo emitida. Para acceder o por lo menos negociar con el poder hay que dominar su lenguaje, en este caso el lenguaje jur\u00eddico y los diferentes c\u00f3digos en que est\u00e1 escrita la ley. Pero por encima de ello, hay que dominar la lengua espa\u00f1ola en la que el estado mexicano habla, escribe y ejecuta. En los testimonios y acompa\u00f1amientos de las personas detenidas arbitrariamente y sobrevivientes de tortura pueden contemplarse ejemplos de estos aspectos. Las detenciones se ejecutan a trav\u00e9s de la violencia f\u00edsica y las explicaciones que los agentes ofrecen resultan incomprensibles. La comunicaci\u00f3n con los abogados del estado y otros agentes es en espa\u00f1ol, y no se ofrecen int\u00e9rpretes de lenguas ind\u00edgenas o, a menudo, los traductores que presentan son de lenguas ind\u00edgenas distintas a la de los presos. Lo mismo sucede con la documentaci\u00f3n escrita extendida por los diferentes actores (fiscal\u00eda, la acusaci\u00f3n, los jueces, abogados). La barrera idiom\u00e1tica tambi\u00e9n se manifiesta en la pelea a la que los familiares de los detenidos se ven abocados para intentar liberarlos comprender la situaci\u00f3n, interactuar con los funcionarios p\u00fablicos, tratar con las fuerzas de seguridad y otros agentes del sistema penitenciario.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que estos ejemplos son resultado ya no s\u00f3lo de la barrera idiom\u00e1tica sino tambi\u00e9n del desconocimiento del lenguaje y c\u00f3digos jur\u00eddicos y administrativos, profundamente opacos para la mayor\u00eda de personas ajenas al campo del derecho y de la burocracia.<\/p>\n<p>Como plantean Das y Poole, es precisamente en sus m\u00e1rgenes donde el estado busca expandir sus fronteras, reformul\u00e1ndose para lograr imponerse y ser efectivo. La historia de M\u00e9xico, como la de tantos estados con pasado colonial, muestra el fracaso del proceso de uniformizaci\u00f3n y asimilaci\u00f3n cultural. Nos encontramos ante un estado muy lejos de la densidad, centralidad y efectividad a las que aspira el modelo estatal, lo cual implica una suerte de fragilidad y revela el car\u00e1cter problem\u00e1tico de tales marcos comunes.[7] \u00bfQu\u00e9 quiere decir fragilidad aqu\u00ed? No hablar la lengua del estado implica no vivir, no pensar, no percibir y no desarrollar la vida social tal como el estado indica -o por lo menos parcialmente. Significa vivir de espaldas al estado, desafiando su naturaleza totalizadora de facto y generando territorios en los que el estado no s\u00f3lo no domina sino que ni siquiera conoce. No obstante, esta falta de homogeneidad ling\u00fc\u00edstica constituye un margen en el que la dominaci\u00f3n se refuerza de muchas maneras.<\/p>\n<p>La detenci\u00f3n arbitraria es un ejemplo de este fortalecimiento del poder en este espacio de marginaci\u00f3n consecuencia de ese fracaso de la asimilaci\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas. Una reformulaci\u00f3n que se materializa en las estrategias ilegales y de manipulaci\u00f3n de los c\u00f3digos y procesos jur\u00eddicos para alcanzar una documentaci\u00f3n que pueda ser legitimada en las instancias centrales del poder. En este sentido, la tortura constituye una de estas estrategias. Un objetivo de la tortura es el aturdimiento de los sentidos, lo cual dificulta a\u00fan m\u00e1s las capacidades de interacci\u00f3n en el proceso judicial. Pero otro muy relevante es lograr que las personas firmen documentos, en blanco o ya redactados, en los que atestiguan la comisi\u00f3n de los delitos que se les imputan u otras cuestiones que requieren de su conformidad por escrito para poder consolidarse legalmente.<\/p>\n<h3>Las resistencias manejando el lenguaje del poder<\/h3>\n<p>La legibilidad es una herramienta del Estado no s\u00f3lo para leer y para ser le\u00eddo, sino que impregna cualquier tipo de interacci\u00f3n con \u00e9l. Esto incluye protestas, resistencias y reivindicaciones. Las resistencias deben as\u00ed adoptar los lenguajes y formas de la dominaci\u00f3n para ser registradas o escuchadas, entra\u00f1ando ello el reconocimiento del poder aun cuando se lucha contra \u00e9l. En este sentido, la propia lucha contra un estado que detiene arbitrariamente a sujetos priv\u00e1ndolos de libertad y someti\u00e9ndolos a otros tipos de tortura debe realizarse a partir del lenguaje que ese mismo Estado reconozca.<\/p>\n<p>La idea de consenso presente en la noci\u00f3n gramsciana de hegemon\u00eda a veces parece aludir a una cierta pasividad por parte de los grupos subalternos, como una aceptaci\u00f3n relativa de la relaci\u00f3n mando-obediencia. Lejos de ello, Roseberry plantea que la relaci\u00f3n de \u00e9stos con las clases dominantes se caracteriza por la lucha y el debate desde la disposici\u00f3n y la confrontaci\u00f3n. Estas acciones no son no obstante aut\u00f3nomas, sino que se inscriben en marcos sociales y pol\u00edticos preexistentes estatalmente instituidos. Aunque los subalternos no son cautivos enga\u00f1ados del Estado, tampoco sus expresiones son fruto de una cultura pol\u00edtica aut\u00f3noma. La hegemon\u00eda pasa desde esta \u00f3ptica a ser comprendida como consenso en un sentido de marco compartido material y cultural para vivir de, hablar de y actuar sobre los \u00f3rdenes sociales caracterizados por la dominaci\u00f3n.8 Esta idea reverberar\u00eda posteriormente en Bourdieu y en la imposibilidad de un cuestionamiento epistemol\u00f3gico del Estado desde categor\u00edas de pensamiento producidas y avaladas por \u00e9l mismo.<\/p>\n<p>La necesidad de que la lucha contra la detenci\u00f3n arbitraria sea en los propios t\u00e9rminos del Estado resulta especialmente elocuente al contemplar la marginalidad socioecon\u00f3mica y ling\u00fc\u00edstica de las personas ind\u00edgenas en Chiapas. El aprendizaje del espa\u00f1ol y una comprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n que facilite el desarrollo de una auto-organizaci\u00f3n pol\u00edtica con eventuales ecos en la sociedad civil son herramientas esenciales para articular cualquier reivindicaci\u00f3n. Los hermanos L\u00f3pez Montejo son un ejemplo de este proceso de formaci\u00f3n en el lenguaje del Estado, lo cual facilit\u00f3 acciones como una huelga de hambre de 130 d\u00edas que lleg\u00f3 a despertar la atenci\u00f3n de la comunidad internacional y en concreto del Grupo de Trabajo sobre la Detenci\u00f3n Arbitraria de la ONU, clave en su liberaci\u00f3n. Sin embargo, la mayor\u00eda de presos no acceden a este proceso o les toma a\u00f1os. Una situaci\u00f3n similar sucede con las familias, ante las cuales se levantan igualmente las barreras culturales y ling\u00fc\u00edsticas en los procesos de lucha. Adem\u00e1s del problema de no hablar espa\u00f1ol, el estigma impl\u00edcito en el hecho de ser ind\u00edgena a menudo se manifiesta en prohibiciones en el acceso a las c\u00e1rceles por no llevar la vestimenta adecuada (es decir, por vestir con trajes tradicionales) o en tratos degradantes que impiden deliberadamente la comunicaci\u00f3n. Otra traba fundamental es el costo en t\u00e9rminos de transporte, alojamiento y manutenci\u00f3n que la defensa significa para las familiares. La mayor\u00eda de comunidades ind\u00edgenas est\u00e1n mal comunicadas y su situaci\u00f3n en especial en los Altos de Chiapas se encuadra en un terreno accidentado en el que apenas llegan las redes de transporte. La localizaci\u00f3n de los centros de detenci\u00f3n con frecuencia intencionalmente alejada de los hogares de los presos supone un problema econ\u00f3micamente muy dif\u00edcil de solventar sobre todo para aquellas familias en las que el detenido era el principal suministrador econ\u00f3mico. Nada de esto es arbitrario, y, adem\u00e1s de tratarse de estrategias de entorpecimiento de cualquier confrontaci\u00f3n con el estado, podemos ver c\u00f3mo las categor\u00edas que configuran la mexicanidad juegan un papel relevante. Si bien la comparaci\u00f3n puede resultar lejana por el car\u00e1cter abiertamente agresivo y altanero del trato de los funcionarios carcelarios, podemos encontrar cierta relaci\u00f3n con las preguntas que un examen de nacionalidad hace a inmigrantes. En Francia, una es \u201c\u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n lleva usted ese atuendo?\u201d. El estado maneja c\u00f3digos m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente ling\u00fc\u00edstico, como la vestimenta, el protocolo y la educaci\u00f3n, que igualmente clasifican impl\u00edcitamente a la sociedad y que, como podemos ver en las situaciones de las familiares, son tambi\u00e9n importantes en la interacci\u00f3n y la confrontaci\u00f3n con el poder.<\/p>\n<h3>Conclusi\u00f3n<\/h3>\n<p>Como dice Talal Asad, todo sistema de supervisi\u00f3n o judicial del Estado moderno presupone la sospecha organizada e incorpora m\u00e1rgenes de incertidumbre.[9] La detenci\u00f3n arbitraria parece en este sentido ser la consecuencia de un manejo estrat\u00e9gico de esa sospecha, llevada a su \u00faltimo extremo, con el fin de solventar de iure una problem\u00e1tica de impunidad y de fortalecer el poder del estado all\u00ed donde no est\u00e1 consolidado. En realidad la sospecha que impregna al estado siempre est\u00e1 ah\u00ed y siempre es estrat\u00e9gica, si bien est\u00e1 m\u00e1s o menos velada seg\u00fan lo relevante que sea la confianza ilusoria de los ciudadanos para el poder. Los cacheos a los que cualquier persona es sometida en un aeropuerto muestran la desconfianza hacia ella y hacia sus iguales, pero este tr\u00e1mite inc\u00f3modo ha sido comprendido y naturalizado. La detenci\u00f3n arbitraria es un fen\u00f3meno frecuente en M\u00e9xico y constituye uno de los tantos encuentros con el Estado de los que habla Rolph-Trouillot, y que envuelven la vida tanto externa y objetiva como interna y subjetiva de la sociedad. Algunos pasan en aeropuertos, en comisarias y en colegios electorales, pero la mayor\u00eda suceden en nuestra vida cotidiana, enfrentando una multa por beber alcohol en la v\u00eda p\u00fablica, eligiendo el colegio al que llevar a tu hija, sorteando los controles de velocidad en una carretera o controlando las palabras que utilizar ante un jefe o un subordinado. Y muchos otros ocurren en los m\u00e1rgenes, alejados de los aparatos gubernamentales y de los centros, aunque no por ello haya que irse a lugares muy rec\u00f3nditos. Un sintecho buscando d\u00f3nde pasar la noche en San Francisco o un franc\u00e9s intentando convencer a la polic\u00eda de serlo, esgrimiendo su pasaporte, pero con un nombre sospechosamente magreb\u00ed. O un grupo de j\u00f3venes tzotziles siendo interrumpidos por la polic\u00eda mientras toman una cerveza despu\u00e9s del trabajo, siendo dos de ellos aprehendidos supuestamente por un olor a cannabis en el ambiente. O una mujer contemplando c\u00f3mo la polic\u00eda, portando una orden de registro, fotograf\u00eda a sus nietos a\u00fan menores mientras le dicen que su hijo va a pasar el resto de su vida entre rejas. O un preso hablante de tzeltal intentando comunicarse con una int\u00e9rprete de tojolabal frente a una abogada del estado que, en \u00faltima instancia, dir\u00e1 y callar\u00e1 lo que considere en un juicio. Estos ejemplos son, adem\u00e1s de encuentros, formas en que el poder del Estado se redefine para poder imponerse sobre sujetos y entornos en donde no est\u00e1 del todo asentado. En Chiapas, la poblaci\u00f3n ind\u00edgena constituye un margen en donde el Estado habitualmente no llega, donde apenas llegan carreteras, hospitales, internet, conversaciones en espa\u00f1ol o incluso urnas, en los casos de comunidades aut\u00f3nomas con autogobierno. Sin embargo, es precisamente ah\u00ed donde el Estado experimenta su poder de maneras variadas, buscando insertarse en alguna rendija para poder definitivamente entrar. Las detenciones arbitrarias pueden entenderse como un ejemplo de ese comportamiento estatal. Las principales v\u00edctimas de esta forma de tortura son personas ind\u00edgenas situadas en estas periferias, y cuya marginalidad, adem\u00e1s de conquistable, es eficaz al no manejar diestramente el lenguaje del poder. Este fen\u00f3meno ilustra un Estado que, adem\u00e1s de la fuerza f\u00edsica, cuenta con toda una estructura simb\u00f3lica de clasificaci\u00f3n y selecci\u00f3n poblacional y que se manifiesta en diferentes formas de legibilidad. El Estado lee pero tambi\u00e9n es le\u00eddo, escribe y, sobre todo, nunca para de hablar. Y en este margen que es la detenci\u00f3n arbitraria, tanto los procesos de aprehensi\u00f3n, de defensa y de lucha deben ser en espa\u00f1ol.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>Asad, T. (2008) \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los m\u00e1rgenes del Estado?\u201d. En: Cuadernos de Antropolog\u00eda Social, No. 27. Buenos Aires, pp.53-62.<\/p>\n<p>Bourdieu, P. (1997) \u201cEsp\u00edritus del Estado. G\u00e9nesis y estructura del campo burocr\u00e1tico\u201d. En: Razones Pr\u00e1cticas. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la acci\u00f3n. Barcelona: Anagrama, pp. 91-125.<\/p>\n<p>Corrigan, P., Sayer, D. (2007) \u201cEl Gran Arco. La formaci\u00f3n del Estado ingl\u00e9s como revoluci\u00f3n cultural\u201d. En: Antropolog\u00eda del Estado: Dominaci\u00f3n y pr\u00e1cticas contestatarias en Am\u00e9rica Latina. La Paz: Cuaderno de Futuro No.23, pp. 29-105.<\/p>\n<p>Das, V., Poole, D.(2008). \u201cEl Estado y sus m\u00e1rgenes. Etnograf\u00edas comparadas\u201d. En Cuadernos de Antropolog\u00eda, No. 27. Buenos Aires: pp. 19-52 Gordillo, G. (2006). \u201cFetichismo de la Ciudadan\u00eda\u201d. En: En el Gran Chaco. Antropolog\u00edas e historias. Buenos Aires: Prometeo, pp. 169-193.<\/p>\n<p>INEGI, 2022. Censo Nacional de Sistema Penitenciario Federal y Estatales 2022. Ciudad de M\u00e9xico Lagos.<\/p>\n<p>M. Calla, P. (2007) \u201cIntroducci\u00f3n. El Estado como mensaje de dominaci\u00f3n\u201d. En: Antropolog\u00eda del Estado: Dominaci\u00f3n y pr\u00e1cticas contestatarias en Am\u00e9rica Latina. La Paz: Cuaderno de Futuro No.23, pp. 13-37.<\/p>\n<p>Morales, Y. (2022) \u201cDespu\u00e9s de 11 a\u00f1os, ind\u00edgenas son liberados por falta de elementos\u201d. Chiapas Paralelo.<\/p>\n<p>Rolph-Trouillot, M. (2001) \u201cLa antropolog\u00eda del Estado en la era de la globalizaci\u00f3n. Encuentros de tipo enga\u00f1oso. En: Current Anthropology, Vol. 42.<\/p>\n<p>Roseberry, W. (2007). \u201cHegemon\u00eda y el lenguaje de la controversia\u201d. En: Antropolog\u00eda del Estado: Dominaci\u00f3n y pr\u00e1cticas contestatarias en Am\u00e9rica Latina. La Paz: Cuaderno de Futuro No.23, pp. 117-136.<\/p>\n<hr \/>\n<p>1\u0002 Morales, Y. Despu\u00e9s de 11 a\u00f1os, ind\u00edgenas son liberados por falta de elementos. Chiapas Paralelo. www.chiapasparalelo.com\/noticias\/chiapas\/2022\/05\/despues-de-11-anos-indigenas-son-liberados-por-falta-de-elementos\/<\/p>\n<p>2\u0002 Gordillo, p.3<\/p>\n<p>3\u0002 Bourdieu, p. 104<\/p>\n<p>4\u0002 Ibid., p. 111<\/p>\n<p>5\u0002 Corrigan y Sayer citado en Lagos, y Calla, p. 17<\/p>\n<p>6\u0002 INEGI, 2022. Censo Nacional de Sistema Penitenciario Federal y Estatales 2022. Disponible en: https:\/\/www.inegi.org.mx\/contenidos\/programas\/cnsipee\/2022\/doc\/cnsipee_2022_resultados.pdf<\/p>\n<p>7\u0002 Roseberry, p.132<\/p>\n<p>8\u0002 Roseberry, p.123.<\/p>\n<p>9\u0002 Asad, p.8<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un margen desde el que pensar el Estado Violeta Velasco S\u00e1nchez El 16 de mayo de 2022, el Juez de Primera Instancia en materia penal dict\u00f3 libertad \u201cpor falta de elementos para procesar\u201d a los hermanos Abraham y Germ\u00e1n L\u00f3pez Montejo tras permanecer 11 a\u00f1os, 3 meses y 28 d\u00edas en el Centro de Reinserci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":42230,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,826,962],"tags":[917,948],"class_list":["post-44371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chiapas","category-medios-libres-2","category-presos","tag-chiapas","tag-presos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44371"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44372,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44371\/revisions\/44372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/42230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}