{"id":38719,"date":"2021-07-20T17:06:48","date_gmt":"2021-07-20T22:06:48","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=38719"},"modified":"2021-07-20T17:06:48","modified_gmt":"2021-07-20T22:06:48","slug":"pico-de-oro-una-isla-cercada-por-agua-y-palma-de-aceite-en-peten","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=38719","title":{"rendered":"[:es] Pico de Oro: una isla cercada por agua y palma de aceite en Pet\u00e9n[:]"},"content":{"rendered":"<p>[:es]Por Avispa<\/p>\n<div class=\"tdb-block-inner td-fix-index\">\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Por Paolina Albani y Carlos Choc. Con informaci\u00f3n de Elmer Ponce y Nelton Rivera. Edici\u00f3n H\u00e9ctor Silva \/ <a href=\"https:\/\/www.prensacomunitaria.org\/2021\/07\/pico-de-oro-una-isla-cercada-por-agua-y-palma-de-aceite-en-peten\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Prensa Comunitaria<\/a><\/em><\/p>\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>En portada: R\u00edo Salinas, Sayaxch\u00e9 Pet\u00e9n. Comunidad Pico de Oro. Foto de Nelton Rivera<\/em><\/p>\n<p>La fuerte lluvia azota la lancha en la que viajan cinco hombres de mediana edad esta tarde-noche de noviembre de 2020. Intentan llegar al caser\u00edo Pico de Oro, una comunidad guatemalteca cerca de la frontera con M\u00e9xico, en el selv\u00e1tico departamento de Pet\u00e9n. Los hombres y la lancha pierden el rumbo: la tormenta ha desbordado el r\u00edo por el que navegan, el Salinas, y no encuentran la orilla. El Salinas, hoy, se extiende unos 500 metros fuera de su cauce en ambas orillas, la guatemalteca y la mexicana.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de bregar con las aguas por un buen rato, los hombres logran llegar. Nada est\u00e1 como lo dejaron. Todo est\u00e1 en silencio. Desde la lancha y, en medio de la noche, solo alcanzan a ver las siluetas de los techos de paja y l\u00e1mina de la escuela comunitaria y de la iglesia. Lo dem\u00e1s est\u00e1 bajo el agua. En menos de 24 horas, la tormenta Eta ha cambiado las vidas de los cinco hombres y de otras 17 familias. Esta es la primera de dos inundaciones: el agua no se retirar\u00e1 de aqu\u00ed en tres meses.<\/p>\n<p>Pico de Oro es una comunidad de parcelarios que existe desde 1975, habitada por 22 familias. Las primeras se instalaron en la d\u00e9cada de los ochenta, atra\u00eddas por la fertilidad de la tierra. Cuarenta y seis a\u00f1os despu\u00e9s, la comunidad vive sin agua potable, energ\u00eda el\u00e9ctrica, tel\u00e9fonos, tiendas o centros de comercio al alcance. All\u00ed viven y cosechan los productos que venden en los poblados cercanos.<\/p>\n<p>A escasos metros de la comunidad inician los cultivos de palma de aceite de Tikindustrias, S.A., una sociedad an\u00f3nima <a href=\"https:\/\/guatecompras.gt\/proveedores\/consultaDetProvee.aspx?rqp=9&amp;lprv=2491372\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><u>fundada en 2004<\/u><\/a>, y se extienden 527 hect\u00e1reas a la redonda. Es como si las comunidades estuviesen rodeadas por 380 campos de f\u00fatbol. La empresa ha comprado las tierras circundantes a varios comunitarios y ha vedado el paso a los parcelarios que permanecen en el lugar. Sin el permiso de Tikindustrias, nadie puede entrar o salir por tierra: la comunidad ha quedado encerrada por el r\u00edo y por la plantaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n que los pobladores proponen es sencilla: construir una carretera que les permita conectarse con el mundo. El problema es que las tierras de los palmeros son las \u00fanicas disponibles para hacer el proyecto. Un rotundo no ha sido su respuesta. La empresa les ha hecho una contrapropuesta: dar el derecho de paso a cambio de vender sus tierras.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-44997\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-1024x682.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-300x200.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-768x512.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-696x464.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-1068x712.jpg 1068w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-1920x1280.jpg 1920w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183-630x420.jpg 630w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_7183.jpg 2000w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"682\" \/><figcaption>Centro de la comunidad Pico de Oro. Sayaxch\u00e9 Pet\u00e9n. Foto Nelton Rivera<\/figcaption><\/figure>\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n<p>En la madrugada del 18 de noviembre de 2020, C\u00e9sar Mart\u00ednez, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE) de Pico de Oro, sale de su vivienda. En ese momento, el r\u00edo Salinas est\u00e1 calmado y su cauce corre a unos 10 metros de su casa, como normalmente lo hace, pese a que ha llovido ininterrumpidamente por m\u00e1s de 30 d\u00edas.<\/p>\n<p>Camina bajo la lluvia para tomar una lancha hacia el pueblo \u201cLo Veremos\u201d, a una hora de distancia de la comunidad. All\u00ed toma un picop que lo lleva hasta el municipio de Sayaxch\u00e9 en un viaje que puede tomar entre 40 minutos o dos horas, dependiendo del estado de la carretera.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez tiene una reuni\u00f3n con la Municipalidad de Sayaxch\u00e9, a la que pertenece Pico de Oro y con Tikindustrias, que las autoridades han insistido en llamar una \u201cmesa de di\u00e1logo\u201d. Esta es la tercera vez en dos a\u00f1os que los comunitarios intentan introducir la idea de un proyecto para una carretera. La espera se ha alargado m\u00e1s de un a\u00f1o por la pandemia de COVID-19.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45006\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-1024x678.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-1024x678.jpg 1024w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-300x199.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-768x508.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-696x461.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-1068x707.jpg 1068w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1-635x420.jpg 635w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-28-1.jpg 1280w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"678\" \/><\/figure>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45007\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-1024x598.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-1024x598.jpg 1024w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-300x175.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-768x449.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-696x407.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-1068x624.jpg 1068w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1-719x420.jpg 719w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-03-20-1.jpg 1280w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"598\" \/><\/figure>\n<p>M\u00e1s de doce horas despu\u00e9s, C\u00e9sar Mart\u00ednez regresa a la comunidad acompa\u00f1ado de los otros miembros del COCODE y encuentra todo lo que conoce bajo de agua. Salta de la lancha hacia la \u00fanica ventana del segundo nivel de su casa de madera. Baja lentamente los pies y patea el agua mientras camina por la habitaci\u00f3n. A pocos pasos est\u00e1 su familia, que ha reunido todo lo que tiene sobre las camas para evitar que se moje. \u00c9l, su esposa, padre e hijos, en total 10 personas, permanecer\u00e1n 22 d\u00edas encerrados en las dos \u00fanicas habitaciones secas.<\/p>\n<p>Los d\u00edas pasan y la lluvia no para. La inundaci\u00f3n aumenta y el agua los alcanza. \u201cComo el r\u00edo iba creciendo\u2026 solamente por una ventana sacamos unos costales de ma\u00edz, ya cuando le estaba llegando el agua. Un concu\u00f1o m\u00edo me hizo favor de llevarlos a un mont\u00edculo, para que no se me fueran a mojar\u201d, cuenta C\u00e9sar Mart\u00ednez. La tormenta ha sido despiadada; cubre los mont\u00edculos y quienes han llevado all\u00ed sus pertenencias para salvarlas las han perdido.<\/p>\n<p>\u201cComo a las 7:00 de la noche empez\u00f3 una gritaz\u00f3n de la gente que viv\u00eda en los lugares donde no hab\u00eda lanchas y no se pod\u00edan trasladar. Gritaban para que los salvaran. Mucha gente perdi\u00f3 sus animales, sus casas. -La tormenta- se las llev\u00f3 con todo. Las familias solo se quedaron con la ropa que ten\u00edan encima. Fue duro\u201d, cuenta Dorita Estrada, una de las vecinas. \u201cMuchos dicen que hasta lloraron porque perdieron todo. Esperamos que no vuelva otra igual\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Las inundaciones no son una novedad para Pico de Oro. Su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica los ha predispuesto a que cada 3 o 4 a\u00f1os ocurra un evento similar, pero el \u00faltimo que hab\u00eda dejado sus casas completamente inundadas fue la tormenta Mitch, en 1998. Desde entonces, las crecidas del r\u00edo, y de un arroyo llamado San Rom\u00e1n, han logrado ser controladas y las p\u00e9rdidas han sido m\u00ednimas debido a su corta duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 23 a\u00f1os, no hab\u00eda pasado nada igual al Mitch. Hasta ahora.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45017\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650.jpg 1020w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650-300x200.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650-768x511.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650-696x463.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9650-631x420.jpg 631w\" alt=\"\" width=\"1020\" height=\"679\" \/><figcaption>Cesar Mart\u00ednez. Presidente de la Comunidad Pico de Oro. Foto: Nelton Rivera<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cSe perdieron la mayor parte de las cosechas. Perd\u00ed siete toneles de frijol, 50 sacos de ma\u00edz y abono en bulto. Mucho se perdi\u00f3. Camas, roperos. Fue de volada. Nos quedamos perdidos en esta desgracia. Menos de vidas. All\u00ed no hubo p\u00e9rdidas, pero s\u00ed de cosas. Estamos y fuimos olvidados\u201d, dice Felipe Estrada Marroqu\u00edn, uno de los propietarios de las parcelas en Pico de Oro y Secretario del COCODE del lugar.<\/p>\n<p>Apenas un mes despu\u00e9s de la inundaci\u00f3n, las 22 familias han dejado atr\u00e1s el albergue improvisado por la Iglesia Benem\u00e9rito de las Am\u00e9ricas, ubicada en el lado mexicano y han regresado a sus casas. El agua todav\u00eda no se ha retirado completamente y las personas han tenido que caminar a lo largo de la comunidad con medio cuerpo sumergido.<\/p>\n<p>Felipe Estrada cuenta que regresaron para cuidar sus cosas, pero algunos encontraron que no ten\u00edan a d\u00f3nde regresar; la corriente ha ladeado las construcciones m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>\u201cLa motocicleta, mi hijo la puso sobre unas tablas. Le puso unos trozos debajo y se dio vuelta. All\u00ed pas\u00f3 la inundaci\u00f3n. El agua hab\u00eda subido como dos metros o metro y medio. Cuando se escuch\u00f3 que la segunda inundaci\u00f3n ser\u00eda m\u00e1s grande, entonces consegu\u00ed que un amigo me hiciera un viaje hacia Zaragoza, un lugar alto donde no hay inundaciones. All\u00ed mand\u00e9 a mi familia, a una iglesia evang\u00e9lica de un pastor que es amigo m\u00edo. All\u00ed estuvieron durante la segunda tormenta. Me qued\u00e9 solito cuidando mi casa porque como dice el dicho: \u2018unos con la pena y otros con la repepena\u201d. Porque hay gente que viene de otro lugar en lanchitas y se llevan las cosas de valor. Entonces uno cuida lo poquito que tiene\u201d, comenta C\u00e9sar Mart\u00ednez.<\/p>\n<h3 id=\"h-di-logo-de-sordos-con-los-palmeros\"><strong><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Di\u00e1logo de sordos con los palmeros<\/span><\/strong><\/h3>\n<p>Pico de Oro es, en realidad, una isla en la tierra. Est\u00e1 limitada al oeste por el r\u00edo Salinas, como se llama ah\u00ed la porci\u00f3n del caudal que viene de la presa Chixoy, en Alta Verapaz, que luego se convierte en el Usumacinta y est\u00e1 rodeado por los dem\u00e1s flancos, por 520 hect\u00e1reas de palma de aceite, propiedad de Tikindustrias, que cultiva del lado de Guatemala desde hace 17 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La finca en la que la empresa estaba asentada increment\u00f3 su extensi\u00f3n original en los \u00faltimos cinco a\u00f1os y ahora es 22 veces m\u00e1s grande, seg\u00fan la \u00faltima actualizaci\u00f3n de la Direcci\u00f3n de Catastro y Aval\u00fao de Bienes Inmuebles (DICABI) del Ministerio de Finanzas, en 2019. De acuerdo a datos de Grepalma, en Guatemala hay <a href=\"https:\/\/www.grepalma.org\/noticia\/monitorean-satelitalmente-el-cultivo-de-palma-de-aceite-en-guatemala-para-asegurar-una-produccion-sostenible\/?fbclid=IwAR2_Suo1mN9u7Qod0Bt8krHpcNwGWLt7xvuxo4xZIgQVr6lPEXoh7AeSFxA\"><u>180 mil 612 hect\u00e1reas cultivadas con palma <\/u><\/a>de aceite. De ellas, 16 mil 479 hect\u00e1reas han sido deforestadas para dar espacio al cultivo.<\/p>\n<p>Todo el comercio y movilidad de quienes aqu\u00ed viven tiene que ser por agua, porque Tikindustrias no permite a los pobladores utilizar sus terrenos. Eso, en tiempos de tormentas e inundaci\u00f3n, puede ser una condena.<\/p>\n<p>Este escenario motiv\u00f3 a que el d\u00eda de la primera inundaci\u00f3n, C\u00e9sar Mart\u00ednez y su comitiva viajaran a Sayaxch\u00e9 para plantear la construcci\u00f3n de la carretera, pero la industria se neg\u00f3. Pese a la emergencia que ocurrir\u00eda horas despu\u00e9s de aquella reuni\u00f3n, los comunitarios eligieron no solicitar la ayuda de los palmeros con el paso por sus tierras y prefirieron evacuar por lancha con ayuda de las autoridades mexicanas.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre los comunitarios de Pico de Oro y Tikindustrias se torn\u00f3 problem\u00e1tica cuando los parcelarios se negaron a vender sus tierras y, m\u00e1s a\u00fan, desde que los palmeros se enteraron de las intenciones de la comunidad por construir un camino.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45019\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-1024x681.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-300x200.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-768x511.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-696x463.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-1068x710.jpg 1068w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-1920x1277.jpg 1920w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056-632x420.jpg 632w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/DSC_0056.jpg 2000w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"681\" \/><figcaption>Plantaciones de Palma de aceite. Foto Nelton Rivera<\/figcaption><\/figure>\n<p>Meses antes, hab\u00eda ocurrido este intercambio con un representante de los palmeros, seg\u00fan cont\u00f3 el presidente de Pico de Oro: \u201cSi alguien pasa por all\u00ed y alguien aparece muerto, no vayan a culpar a la palma porque la palma no es responsable de nada\u201d, les dijo un representante de la empresa. Como autoridades, sospechamos y tuvimos miedo. En la comunidad nadie pasa por ese camino\u201d, cuenta C\u00e9sar Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>Quienes quedan en Pico de Oro son los vecinos renuentes a vender sus tierras, porque saben lo que valen y no quieren aceptar los dos mil quetzales que la palma les ofrece por parcela, cada una mide aproximadamente 60 metros de ancho y 45 metros de largo.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed est\u00e1n los patrimonios. Es la vida completa. Si lo hacemos -irse- \u00bfa d\u00f3nde vamos?, \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros? Lo que le den a uno por el terreno no es nada. En cambio, el patrimonio es todo el tiempo. De eso vivimos. De eso comemos. Hemos luchado\u201d, explica Felipe Estrada cuando responde a la posibilidad de buscar en otro lugar.<\/p>\n<p>Quienes aqu\u00ed viven saben que estar cerca del r\u00edo tiene ventajas: el Salinas puede ponerse bravo, pero sigue dando vida a la comunidad. El r\u00edo tambi\u00e9n los cuida.<\/p>\n<p>\u201cSi no lo tuvi\u00e9ramos estar\u00edamos tronados. Ya nos hubieran sacado los de la palma. Han intentado, pero no pueden porque tenemos al r\u00edo\u201d, asegura Felipe Estrada.<\/p>\n<p>\u201cEs una bendici\u00f3n tener el r\u00edo cerca. El agua no nos hace falta\u201d, se\u00f1ala Dorita Estrada.<\/p>\n<p>Las reuniones con los palmeros han sido infructuosas hasta ahora. Tikindustrias propuso a la comunidad tres alternativas que los dejan igualmente afectados: permitirles el paso de un solo veh\u00edculo, darles una lancha acu\u00e1tica para trasladar a las familias hasta la comunidad de Lo Veremos o vender sus terrenos y mudarse a un \u00e1rea m\u00e1s segura.<\/p>\n<p>La municipalidad act\u00faa como mediador en este proceso, pero pasa por alto ofrecer otras soluciones que favorezcan a Pico de Oro como: un nuevo lugar para vivir.<\/p>\n<p>A mediados de mayo, las autoridades del COCODE propusieron justamente eso: que el Estado guatemalteco les compre una caballer\u00eda que se encuentra a 3 kil\u00f3metros de distancia de la comunidad. Un terreno que es lo suficientemente amplio para dar cabida a las 22 familias y que se encuentra a una altura superior a su comunidad.<\/p>\n<p>\u201cAll\u00ed no habr\u00eda necesidad de construir una calle porque ya hay una\u201d, asegura Felipe Estrada.<\/p>\n<p>La propuesta surgi\u00f3 en un momento de tensi\u00f3n en la comunidad, pues C\u00e9sar Mart\u00ednez decidi\u00f3 abandonar la presidencia del COCODE para dedicarse a su salud. Hace 10 a\u00f1os sufri\u00f3 un accidente que lo dej\u00f3 inconsciente por m\u00e1s de un mes y, desde entonces, sufre las secuelas. Algunos miembros de la comunidad tienen miedo de que este alejamiento sea producto de la influencia de Tikindustrias sobre su l\u00edder, pero \u00e9l asegur\u00f3 que no es as\u00ed y que pretende regresar cuando se restablezca.<\/p>\n<p>Pico de Oro, adem\u00e1s, tiene otro problema: no es reconocido por la municipalidad como caser\u00edo y la falta de nombramiento legal representa un impedimento para que puedan gestionar cualquier proyecto como la instalaci\u00f3n de la red de cableado el\u00e9ctrico.<\/p>\n<p>Tikindustrias sigue sin pronunciarse. Se les contact\u00f3 a un n\u00famero que aparece en el directorio de la Gremial de Palmicultores de Guatemala (Grepalma), a la que est\u00e1n asociados, pero al momento de llamar se identificaron con el nombre de otra empresa. La mujer que atendi\u00f3 la llamada proporcion\u00f3 otro n\u00famero de celular en donde responder\u00eda el responsable de Tikindustrias, pero en ese tel\u00e9fono nunca atendieron la llamada.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la industria se ha vuelto herm\u00e9tica desde 2012, cuando la empresa productora de Palma de aceite, Reforestadora de Palmas de El Pet\u00e9n (REPSA) derram\u00f3 Plaguicida Malati\u00f3n en el r\u00edo La Pasi\u00f3n y provoc\u00f3 el <a href=\"https:\/\/www.prensacomunitaria.org\/2018\/03\/peten-ecocidio-en-el-rio-la-pasion\/\"><u>ecocidio de miles de peces, cangrejos, tortugas, entre otros animales marinos<\/u><\/a>. A la empresa se le abri\u00f3 un proceso legal, pero nunca lleg\u00f3 a nada.<\/p>\n<p>A pesar de esto, la industria no necesit\u00f3 abrirse para ser bien acogida por las autoridades guatemaltecas. El 18 de diciembre de 2019, el Ministerio de Ambiente le entreg\u00f3 un <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/grepalma\/photos\/felicitamos-a-nuestro-socio-tikindustrias-por-su-compromiso-y-trayectoria-en-el-\/1477400429101551\/\"><u>reconocimiento<\/u><\/a> \u201cpor su compromiso y trayectoria en el manejo y conservaci\u00f3n de la fauna silvestre reconocido p\u00fablicamente\u201d.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45024\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612.jpg 1020w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612-300x200.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612-768x511.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612-696x463.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_9612-631x420.jpg 631w\" alt=\"\" width=\"1020\" height=\"679\" \/><figcaption>Comunidad Pico de Oro. Previo a la asamblea informativa. Foto Nelton Rivera<\/figcaption><\/figure>\n<h3 id=\"h-tan-lejos-del-estado\"><strong><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Tan lejos del Estado<\/span><\/strong><\/h3>\n<p>Pico de Oro est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de sus vecinos mexicanos que del Estado guatemalteco, que nada hizo para atender la devastaci\u00f3n que aqu\u00ed dejaron las tormentas del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Los pobladores de Pico de Oro se dedican a la siembra de ma\u00edz, frijol, ayote, chile y pepitoria. Son pocas las familias que tienen lanchas. La de C\u00e9sar Mart\u00ednez era una de ellas, pero la perdi\u00f3 con el paso de las tormentas Eta y Iota. Las lanchas, cayucos y ferris juegan un papel importante, no solo en el desarrollo econ\u00f3mico de la comunidad, sino como \u00fanica alternativa de transporte y comercio hacia los poblados vecinos.<\/p>\n<p>El poblado solo cuenta con una escuela primaria en la que ense\u00f1a un maestro mexicano y una iglesia evang\u00e9lica que es el centro de la comunidad. Pico de Oro no tiene centro de salud, tiendas, servicio de agua potable o una conexi\u00f3n a la red de energ\u00eda el\u00e9ctrica nacional. Por eso, los pobladores acuden a M\u00e9xico para ser atendidos por un m\u00e9dico, beben agua de un pozo comunitario y quienes tienen energ\u00eda es gracias a unos paneles solares que les fueron donados a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cTuvimos la oportunidad de contactarnos con el Alcalde de Pico de Oro. Fuimos a supervisar la zona y c\u00f3mo estaban de afectados. Nos comentaron que all\u00ed no estaba llegando ayuda. Los habitantes de esta comunidad estaban aislados en algunos lugares altos. Un d\u00eda llegamos con unos hermanos de la iglesia\u201d, relata Jes\u00fas S\u00e1nchez Hern\u00e1ndez, pastor de una iglesia evang\u00e9lica de la comunidad Benem\u00e9rito de las Am\u00e9ricas, un poblado mexicano ubicado a unos 30 kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p>\u201cNos preocup\u00f3 mucho Pico de Oro. Cuando pasaban dando ayuda -las autoridades mexicanas-, les ped\u00edan credenciales. Si ten\u00edan credenciales mexicanas les daban alguna despensa. Nosotros nos dimos a la tarea de llevarles ropa, despensas y agua potable. El gobierno de su pa\u00eds no les hab\u00eda proporcionado ninguna ayuda. Estaban tristes y preocupados porque c\u00f3mo le iba a hacer para cuando regresaran. Ya no iban a tener nada\u201d, refiri\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El pastor mexicano resume bien la actitud del Estado guatemalteco hacia los habitantes de Pico de Oro: \u201cLas familias est\u00e1n confiando, est\u00e1n esperando, que s\u00ed les llegue alguna ayuda. Cuando menos ser\u00eda bueno que supieran que existen estas comunidades. Para su gobierno no existen. Que sepan que est\u00e1n desolados y desatendidos. Ellos est\u00e1n resignados. Solo se enfocan en salir adelante\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed han vivido siempre, como una isla independiente. Las \u00fanicas veces que el Estado guatemalteco se ha hecho presente es en la \u00e9poca electoral. Despu\u00e9s de las tormentas, los comunitarios mostraron su molestia por el abandono. Aseguraron que est\u00e1n hartos de los ofrecimientos de los pol\u00edticos que los seducen con promesas proyectos y desarrollo, pero siempre los olvidan. Esta vez, dicen, ya no se dejar\u00e1n enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1bamos contentos porque hab\u00eda una bonita cosecha de ma\u00edz. Est\u00e1bamos esperando que secara para poder cosechar y venderlo\u201d, cuenta el presidente del COCODE. \u201cEst\u00e1bamos esperando a que bajara la lluvia, para poder tener un mejor precio y para que los ma\u00edces llegaran a punto. En eso se present\u00f3 la primera tormenta que fue la Eta. Lamentablemente, solo algunas personas lograron sacar los sacos de ma\u00edz para sustento. Unos nos quedamos sin ma\u00edz, sin gasto y mucho menos para sacar a la familia adelante\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>La respuesta del Estado no fue eficiente. El Ministerio de Agricultura y CONRED llegaron a la comunidad para registrar las p\u00e9rdidas, llevar semillas y una que otra bolsa humanitaria, adem\u00e1s de colchones. CONRED, espec\u00edficamente, revis\u00f3 la condici\u00f3n en la que las viviendas quedaron tras la inundaci\u00f3n de tres meses e identific\u00f3 que solo cuatro de ellas quedaron con da\u00f1os severos y que podr\u00edan ser reconstruidas. Para el proyecto de reconstrucci\u00f3n el Gobierno ha dicho que destinar\u00e1 385.8 millones de quetzales.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45011\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-644x1024.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-644x1024.jpg 644w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-189x300.jpg 189w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-768x1221.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-696x1107.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41-264x420.jpg 264w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_12-04-41.jpg 805w\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"1024\" \/><\/figure>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45012\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 786px) 100vw, 786px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28.jpg 786w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28-284x300.jpg 284w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28-768x811.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28-696x735.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/photo_2021-07-20_11-27-28-398x420.jpg 398w\" alt=\"\" width=\"786\" height=\"830\" \/><\/figure>\n<p>Las casas de Pico de Oro aparecen en el listado de las 2 mil 696 viviendas con da\u00f1os severos que ser\u00edan priorizadas para la reconstrucci\u00f3n, de acuerdo a informaci\u00f3n de CONRED. Falta saber si el Ministerio de Comunicaciones cumplir\u00e1 con la reconstrucci\u00f3n en la comunidad, ya que cada familia deber\u00e1 de llenar una serie de requisitos como tener t\u00edtulo de propiedad y que el terreno est\u00e9 en un \u00e1rea libre de riesgos, de acuerdo a lo indicado por Carlos Armend\u00e1riz, viceministro de vivienda. Adem\u00e1s, los alcaldes de cada municipio deber\u00e1n crear un expediente por cada comunidad para que el Gobierno proceda.<\/p>\n<p>El modelo de las casas nuevas consistir\u00eda en dos habitaciones, un ba\u00f1o y un ambiente compartido para sala, comedor y cocina en un espacio de 32 metros cuadrados. Las viviendas ser\u00e1n construidas con block y l\u00e1mina y cada una tendr\u00e1 un costo de 35 mil quetzales. Las familias podr\u00e1n elegir entre un terreno o una casa, pero la reubicaci\u00f3n, en caso de elegir un terreno, depender\u00e1 de la disponibilidad de lotes y que estos sean evaluados como seguros, indic\u00f3 Armend\u00e1riz.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en el Congreso se libra una batalla totalmente distinta, que tambi\u00e9n tiene que ver con lo que pasa en Pico de Oro. Esta batalla legislativa nada tiene que ver con la protecci\u00f3n de las comunidades, sino de los recursos naturales y, enfrenta a los diputados conservadores y a los liberales. Los \u00faltimos proponen a trav\u00e9s de la <a href=\"https:\/\/www.congreso.gob.gt\/assets\/uploads\/info_legislativo\/iniciativas\/3473a-5843.pdf\"><u>iniciativa 5843 que reformar\u00eda la Ley Forestal<\/u><\/a>, que se proh\u00edba la deforestaci\u00f3n de hect\u00e1reas de bosque para sembrar palma de aceite sin contar con una licencia extendida por el Instituto Nacional de Bosques (INAB) y, que quienes incumplan la normativa ser\u00edan sancionados con prisi\u00f3n de cinco a diez a\u00f1os o con multas de medio mill\u00f3n a un mill\u00f3n de quetzales.<\/p>\n<p>En Pico de Oro, el 90 % de los comunitarios permanecer\u00e1 en la misma casa que las tormentas casi se llevaron. Eso s\u00ed las cuatro familias consiguen que sus viviendas sean reconstruidas por el Gobierno.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-45022\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157.jpg 1020w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157-300x200.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157-768x513.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157-696x465.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/baja-DSC_7157-629x420.jpg 629w\" alt=\"\" width=\"1020\" height=\"681\" \/><figcaption>Comunidad Pico de Oro. Foto Nelton Rivera<\/figcaption><\/figure>\n<p>La casa de C\u00e9sar Mart\u00ednez conserva un fuerte olor a lodo. En las paredes de madera todav\u00eda es visible la marca que el agua dej\u00f3 como un recordatorio de lo vivido. Los pilares quedaron al descubierto, algunos de ellos est\u00e1n podridos y no podr\u00e1n soportar el peso por mucho m\u00e1s tiempo. El resto de la estructura tambi\u00e9n est\u00e1 da\u00f1ada. Su casa, que construy\u00f3 con sus propias manos despu\u00e9s del Mitch, no ser\u00e1 una de las elegidas para ser reconstruida. Para esta comunidad, no hay desastre natural ni emergencia que haya valido para que el Estado solucione el encierro y abandono en el que viven por el Salinas y la industria palmera.<\/p>\n<\/div>\n<p>[:]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[:es]Por Avispa Por Paolina Albani y Carlos Choc. Con informaci\u00f3n de Elmer Ponce y Nelton Rivera. Edici\u00f3n H\u00e9ctor Silva \/ Prensa Comunitaria En portada: R\u00edo Salinas, Sayaxch\u00e9 Pet\u00e9n. Comunidad Pico de Oro. Foto de Nelton Rivera La fuerte lluvia azota la lancha en la que viajan cinco hombres de mediana edad esta tarde-noche de noviembre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":38720,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1284,826,958,935],"tags":[58,782,53,1305,567,147,23,545,87,148,27,483],"class_list":["post-38719","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-latinoamerica","category-medios-libres-2","category-megaproyectos","category-temas","tag-derechos-humanos","tag-desplazamiento-forzado","tag-justicia","tag-latinoamerica","tag-megaproyectos","tag-militarizacion","tag-paramilitares","tag-pueblos-indigenas","tag-represion","tag-resistencia","tag-solidaridad","tag-tierra-y-territorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38719"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38719\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38721,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38719\/revisions\/38721"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/38720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}