{"id":38032,"date":"2021-06-02T13:22:38","date_gmt":"2021-06-02T18:22:38","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=38032"},"modified":"2021-06-02T13:31:01","modified_gmt":"2021-06-02T18:31:01","slug":"nos-cansamos-de-mordernos-la-lengua-nunca-mas-nunca-jamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=38032","title":{"rendered":"Nos cansamos de mordernos la lengua. Nunca m\u00e1s. Nunca jam\u00e1s&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><div style=\"width: 640px;\" class=\"wp-video\"><video class=\"wp-video-shortcode\" id=\"video-38032-1\" width=\"640\" height=\"352\" preload=\"metadata\" controls=\"controls\"><source type=\"video\/mp4\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/nuncamas.mp4?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/nuncamas.mp4\">https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/nuncamas.mp4<\/a><\/video><\/div><\/p>\n<p>(Video v\u00eda Chucho Minga, Colectivo por la Defensa de los Derechos y la Dignidad Humana)<\/p>\n\n\t\t<style type=\"text\/css\">\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 50%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-38032 gallery-columns-2 gallery-size-medium'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/radiozapatista.org\/?attachment_id=38034'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"240\" height=\"300\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/ndice-e1622658330890-240x300.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/ndice-e1622658330890-240x300.jpg 240w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/ndice-e1622658330890-768x961.jpg 768w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/ndice-e1622658330890-819x1024.jpg 819w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/ndice-e1622658330890.jpg 853w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/radiozapatista.org\/?attachment_id=38035'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"300\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/col-255x300.jpeg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/col-255x300.jpeg 255w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/col-e1622658383145.jpeg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/>\n\t\t<\/div>\n\n<p><strong>*Tierra que somos, aliento de rebeld\u00eda<\/strong> (Manuela C. Alarc\u00f3n, v\u00eda Revista Hekatombe):<\/p>\n<p>Hemos visto c\u00f3mo la esperanza reverdece en la olla comunitaria, en la sanaci\u00f3n o atenci\u00f3n hacia los cuerpos que respiran rebeld\u00eda; cuerpos de seres luchadores, quienes algunos, con la capucha, la piedra, los escudos de madera o de canecas de basura y la acci\u00f3n directa sostienen la digna rabia de un pa\u00eds que agoniza por sus hijas e hijos v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada, de asesinatos sistem\u00e1ticos de una generaci\u00f3n consciente. El r\u00e9gimen estigmatiza f\u00e9rreamente estos instrumentos de defensa que brotan como protesta ante la brutalidad policial y el aparato represor y asesino. Para quienes defendemos la vida, estos instrumentos de lucha son s\u00edmbolos de dignidad y de defensa por humanidad.<\/p>\n<p>Lloramos cada gota de sangre que derraman impunemente, lloramos y agradecemos a los r\u00edos que nos devuelven los cuerpos que arrojaron sin compasi\u00f3n, pero seguimos construyendo el pa\u00eds transgresor y deseado, seguimos despertando con acciones dignas. \u00bfQui\u00e9nes somos? Somos la vida reivindic\u00e1ndose ante la gran crisis estructural que busca desvitalizaros, la subversi\u00f3n ante los cr\u00edmenes de Estado, cr\u00edmenes de lesa humanidad con los que reiterativamente el narco-gobierno necrof\u00edlico y genocida arremete, y que con su sevicia devela su sistema sanguinario que se alimenta de las masacres, del odio, de la destrucci\u00f3n del tejido social, de la avaricia, de la aporofobia; que se lucra con los asesinatos de las voces disidentes del pueblo, de sus colores de libertad, de los cuerpos hist\u00f3ricamente despotenciados y discriminados, pero que se levantaron contra la marginalidad y el hambre.<\/p>\n<p>Nos embuten balas, el gas vencido que huele a muerte, la pata y el bolillo. Los vomitamos, no los queremos, exigimos vida digna. Nos despojan la tierra, nos quieren matar los p\u00e1ramos, mutilan nuestra carne, pero con la voz desgarrada les decimos: \u00a1Aqu\u00ed estamos, aqu\u00ed seguimos y no retrocederemos!<\/p>\n<p>Ante el recrudecimiento del paramilitarismo que se cohesiona con el fascismo, el neoliberalismo y la individualidad grotesca, gritamos: \u00a1Somos la vida!, no queremos m\u00e1s cuerpos ultrajados, desmembrados, violados, incinerados ni mutilados. Gritamos por la lucha sustancial del amor, por la humanidad, por el tejido social que es nuestra fortaleza, por caminos contrahegem\u00f3nicos que son encuentros con la libertad en la red de la vida.<\/p>\n<p>Deseamos vivir en equilibro con la tierra que somos y con los dem\u00e1s seres; hay para todos y todas, y no vamos a aceptar que nos digan lo contrario. Defendemos la utop\u00eda, el ideal \u00e9tico de paz y de formas de existencia en las que podamos desplegar nuestras libertades conscientes. Nos levantamos como pueblo organizado por el respeto a la vida, pero no por sus muros ni propiedades por los cuales despliegan toda la fuerza policial y militar, y con los que c\u00ednicamente, equiparan a los y las j\u00f3venes sin futuro.<\/p>\n<p>Desde la m\u00fasica resistimos, desde la poes\u00eda, re-existimos, desde el caminar, despertamos, desde el arte, exigimos vida digna. Somos luz, tejido de fuerza ancestral que grita por la tierra, por la semilla, por el agua, por las ideas. Org\u00e1nicamente construimos un pa\u00eds rebelde, insurrecto, que protege la vida y gravita a su alrededor.<\/p>\n<p>El pa\u00eds so\u00f1ado est\u00e1 form\u00e1ndose desde las calles, desde la barricada, desde las asambleas populares, desde la voz del pueblo en los muros. Elevamos el grito desgarrado, apelamos a la ternura y solidaridad de los pueblos, nos enamoramos de nuestra lucha y la respiramos cotidianamente. A quienes ya no est\u00e1n, esperamos que emane en el recuerdo de su carne y de sus ideas el amor y la lucha, que ardan en nuestros corazones y que avive nuestro fuego. Est\u00e1n en la memoria de la lucha popular, son nuestra historia, y ser\u00e1n la base de nuestro futuro, dolorosa pero dignamente, por el cari\u00f1o a las ideas que defendieron y por la creatividad de sus luchas. \u00a1Re-existimos con rebeld\u00eda! \u00a1Viva el Paro Nacional!<\/p>\n<p>Manuela C. Alarc\u00f3n<strong>: <\/strong>Deseante, estudiante de medicina de la Universidad de Antioquia. Viajera agradecida y feminista. Tejiendo sanaci\u00f3n y compasi\u00f3n en la red de la vida.<\/p>\n<p><strong>*Pa\u00eds en paro, cuerpos en movimiento<\/strong> (Elena S\u00e1nchez Veland\u00eda, v\u00eda Revista Hekatombe):<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A ustedes que salieron a cambiar este pa\u00eds y se encontraron con las balas de la tiran\u00eda<\/em><\/p>\n<p>Aunque en filosof\u00eda no solamos partir de sentimientos partir\u00e9 de uno que ahora me habita.<\/p>\n<p>Es similar al que tuve una vez ingiriendo hongos alucin\u00f3genos. Menos v\u00edvido quiz\u00e1s. Mi cuerpo perd\u00eda sus l\u00edmites y la sensaci\u00f3n era que no hab\u00eda divisi\u00f3n entre \u00e9l y lo que lo rodeaba. O mejor dicho, que mi cuerpo se ampliaba. Mi cuerpo era la hierba, el insecto, el \u00e1rbol, la monta\u00f1a, la tierra misma\u2026 En un cierto sentido, en estas marchas, protestas, asambleas, que han rellenado las calles de Colombia desde hace un mes, he alucinado. He sentido que mi cuerpo va m\u00e1s all\u00e1 de mi piel. He sentido que ya no soy s\u00f3lo la profesora precaria de una universidad privada que cerrar\u00e1 el programa donde ense\u00f1o; he sentido que soy la feminista batuquera, el taxista emberracado, el grupo de titiriteros, una misak, una sindicalista, el vendedor ambulante, le bailarine queer que provoca al ESMAD, el estudiante politizado, la mam\u00e1 que le lleva comida a l_s muchach_s de la primera l\u00ednea o la que carga su escudo con ell_s\u2026 como si mi cuerpo fuera de repente m\u00e1s potente porque ya no es mi cuerpo vulnerable que el sistema de salud ha abandonado a su suerte luego de agravar su enfermedad; es todos esos cuerpos que lo rodean. Ahora desnudos, no sin ropa, sino vulnerables tambi\u00e9n. Cuerpos precarios o desempleados, para los que el mercado no tiene medicamentos, endeudados hasta el tu\u00e9tano para poder estudiar o excluidos completamente de la educaci\u00f3n superior, potencialmente tuertos, potencialmente violados, potencialmente asesinados (por la EPS o por la polic\u00eda)\u2026 \u00bfQui\u00e9n lo hubiera dicho? Nuestra vulnerabilidad nos ha hecho fuertes. Nos ha unido.<\/p>\n<p>El sistema perverso que nos gobierna parec\u00eda estar convencido de que al desnudar nuestra vulnerabilidad individual nos manten\u00eda divididos: individuos ocupados cada uno en llegar a fin de mes (en el mejor de los casos). Impotentes precisamente por ello: se nos va la vida intentando sobrevivir.<\/p>\n<p>Se equivocaba.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Porque mi alucinaci\u00f3n no es una ficci\u00f3n. La ficci\u00f3n es el individuo. Mi alucinaci\u00f3n es quiz\u00e1s m\u00e1s real. Es s\u00f3lo una alucinaci\u00f3n en cuanto desborda las capacidades de nuestros sentidos. Pero la verdad es que no somos individuos separados que al unirse forman una sociedad. En realidad cada un_ de nosotr_s hace parte desde el inicio de una red de relaciones: nos gestamos al interior de otro cuerpo y despu\u00e9s nos acoge una cultura y nos vamos construyendo en las relaciones que tejemos con l_s otr_s al interior de ella. Y en medio de esa red, y gracias a ella, podemos alcanzar una autonom\u00eda relativa que nunca ser\u00e1 absoluta. Siempre seremos tan aut\u00f3nomos como dependientes de l_s otr_s. Ni siquiera los colombianos m\u00e1s ricos son verdaderamente aut\u00f3nomos, necesitan de much_s otr_s colombian_s para acumular esa riqueza; no habr\u00edan nunca podido crearla solos. Es m\u00e1s, entre m\u00e1s ricos m\u00e1s necesitan de otr_s.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo que intentan comprar con la riqueza expoliada es precisamente la ficci\u00f3n de invulnerabilidad. Por ello algunos pagan ej\u00e9rcitos privados que asesinan y desplazan a quienes se oponen a sus proyectos, a quienes se oponen a que los despojen y se apropien de la riqueza de tod_s. Y es que el modelo que se suele conocer como \u201cneoliberal\u201d<a href=\"https:\/\/www.revistahekatombe.com.co\/pais-en-paro-cuerpos-en-movimiento\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> ha logrado, en Colombia, un profundo individualismo (la ficci\u00f3n) gracias a un programa de exterminio que lo precedi\u00f3 y lo sustenta. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasados vivimos por ejemplo el genocidio de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica; en los periodos de Uribe vivimos masacres y asesinatos de j\u00f3venes para hacerlos pasar por guerrilleros; ahora vivimos el asesinato constante y sistem\u00e1tico de l\u00edderes sociales, y de excombatientes firmantes del tratado de paz y en este mes vivimos el asesinato de j\u00f3venes que se han unido para protestar e imaginar un nuevo pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pens\u00e1ndolo bien, es muy pertinente que me haya acordado de los hongos. Pues creo que el acontecimiento al que asistimos est\u00e1 siendo generado por la emergencia de lo que podr\u00eda llamar el cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d colombiano. Me explico. Lo que solemos llamar hongo no es el hongo. Es la seta. La mayor parte del hongo est\u00e1 por debajo de la tierra. Se trata de una red de filamentos, el micelio, que puede llegar a ser milenaria y pesar toneladas. De esta red enorme surgen las setas que confundimos con el hongo. As\u00ed, imaginamos que \u201cnosotr_s\u201d se refiere al conjunto de los individuos que logramos percibir: nuestros \u201cyoes\u201d individuales. Pero se nos olvida la parte del hongo que ha estado sumergida, en latencia. El monstruo que nos oprime va aplastado constantemente las setas que hablan de su cuerpo subterr\u00e1neo. Que sospechan que somos algo m\u00e1s que individuos; que intuyen el micelio imperceptible pero portentoso que adem\u00e1s se conecta con los cuerpos subterr\u00e1neos de otros seres, as\u00ed como los filamentos de los hongos suelen conectarse con las ra\u00edces de los \u00e1rboles ayud\u00e1ndose mutuamente (simbiosis)<a href=\"https:\/\/www.revistahekatombe.com.co\/pais-en-paro-cuerpos-en-movimiento\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, siendo parte de algo m\u00e1s que hongo y \u00e1rboles, siendo bosque, selva, monta\u00f1a, tierra\u2026 como mi alucinaci\u00f3n. Nuestro cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d es la potencia capaz de quebrantar la ficci\u00f3n del monstruo. Por eso al asesinar nuestros cuerpos individuales tambi\u00e9n intenta adormecer nuestro enorme cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d. Como gener\u00e1ndonos una especie de reflejo condicionado: si te atreves a despertar al cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d te mueres. Y as\u00ed lo vamos olvidando y olvidando su potencia. Pero al parecer, nuestros cuerpos individuales siempre guardan la intuici\u00f3n del cuerpo subterr\u00e1neo, as\u00ed como las setas est\u00e1n pegadas al micelio y surgen de \u00e9l. Y de golpe el cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d est\u00e1 ah\u00ed de nuevo. Y su fuerza es tel\u00farica: \u00a1la tierra tiembla! La tierra se sacude del monstruo que se aferra a ella con sus garras asesinas.<\/p>\n<p>Dije que esto es un acontecimiento. Un acontecimiento no es simplemente algo que sucede. Es algo que irrumpe en los hechos. Inaugura nuevas cadenas de hechos. Y por ello exige nuevos marcos de comprensi\u00f3n y de percepci\u00f3n. Desaf\u00eda el modo en que hab\u00edamos entendido las cosas. No podemos predecir c\u00f3mo se realizar\u00e1: va siguiendo su propio plano de despliegue; pero en alg\u00fan modo se va realizando y contin\u00faa haci\u00e9ndolo incluso cuando parece que no est\u00e1 produciendo nada porque a veces se realiza a trav\u00e9s de formas que no nos esper\u00e1bamos. Por ello es dif\u00edcil predecir su curso. Pero lo que s\u00ed se puede hacer es observar sus signos, acompa\u00f1arlo. Uno de los signos mayores que aparecen en el horizonte, creo, es el agrietamiento de nuestra democracia representativa y nuestro sistema presidencialista. Cuando la gente pide la renuncia de Duque y la convocatoria a elecciones anticipadas, se puede f\u00e1cilmente responder que eso legalmente es muy complicado. Pero la cuesti\u00f3n no est\u00e1 ah\u00ed. La cuesti\u00f3n es a lo que apunta ese deseo. Y ese deseo apunta a un sistema diferente. Ese deseo expresa que lo que sucede actualmente (que un presidente que ha perdido la completa confianza de su \u201cpueblo\u201d no est\u00e9 llamado a dar cuentas a dicho \u201cpueblo\u201d sino que, adem\u00e1s, este tendr\u00eda que soportarlo so pena incluso de muerte) es absurdo. Es m\u00e1s, que es absurdo que no pareciese absurdo antes (como dije, los acontecimientos inauguran nuevos marcos de comprensi\u00f3n). Y parece que el deseo ya no se contentar\u00e1 con un sistema parlamentario, por ejemplo, en el que el primer ministro tendr\u00eda que responderle al congreso. La cuesti\u00f3n no se limita a la defensa de la protesta, como se lleva a cabo a trav\u00e9s de las primeras l\u00edneas. En las calles, la gente est\u00e1 reemplazando al congreso. Est\u00e1n floreciendo asambleas populares por doquier. De ellas surgen pliegos de petici\u00f3n que reunidos podr\u00edan llegar a ser el paquete legislativo popular m\u00e1s grande que se haya visto. La gente quiere apropiarse de la democracia, yo no quiere ser simplemente representada, ni siquiera por el comit\u00e9 del paro, menos a\u00fan por politiqueros. La gente busca construir lo que podr\u00edamos llamar una democracia popular, en la que de verdad pueda participar. Los mecanismos de participaci\u00f3n que contempla nuestra constituci\u00f3n aparecen de repente insuficientes. Insin\u00faan una democracia participativa que es pr\u00e1cticamente imposible de alcanzar. El establecimiento, que no entiende de acontecimientos, intentar\u00e1, claro est\u00e1, resolver todo con <em>representaci\u00f3n<\/em>; es decir, esa man\u00eda que tiene de decirle al \u201cpueblo\u201d que sabe mejor que el \u201cpueblo\u201d lo que es bueno para el \u201cpueblo\u201d. No funcionar\u00e1. Y es que la democracia representativa no es sino una restricci\u00f3n de la democracia que se funda en una desconfianza en la democracia misma: esa idea de que el \u201cpueblo\u201d no es capaz de autogobernarse. Y en Colombia por dem\u00e1s se erige sobre una afrenta insostenible: mientras el \u201cpueblo\u201d es excluido los fascistas s\u00ed tienen voz, es m\u00e1s, los que se jactan de representar al \u201cpueblo\u201d pretenden que esta coyuntura se resuelva a trav\u00e9s de un di\u00e1logo entre ellos y los fascistas. No han entendido, o han olvidado, el origen de la democracia: un acuerdo entre diversas partes para expulsar a a la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>Quisiera concluir volviendo a la alucinaci\u00f3n: la pol\u00edtica tiene que ver mucho con la est\u00e9tica. No me refiero, con est\u00e9tica, al cuestionamiento filos\u00f3fico sobre al arte. Me refiero m\u00e1s bien a la cuesti\u00f3n de la sensibilidad. La percepci\u00f3n por ejemplo. As\u00ed, vemos que est\u00e1n quienes viven la ficci\u00f3n del individuo y quienes vivimos la alucinaci\u00f3n del cuerpo \u201csubterr\u00e1neo\u201d, de un organismo meta-individual. Por eso, muchas veces, la cuesti\u00f3n no es de informaci\u00f3n o de estupidez, como se suele enarbolar en nuestras redes sociales. Es m\u00e1s de formas de vida, de afectos y de percepciones. De \u201cconquistadores\u201d (quiz\u00e1s los primeros empresarios modernos) que fundaron la ficci\u00f3n del individuo, ahora derribados por las alucinaciones Misak.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahekatombe.com.co\/pais-en-paro-cuerpos-en-movimiento\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> El neoliberalismo lleg\u00f3 despu\u00e9s de un periodo de Estados de Bienestar en occidente, en los que el Estado actuaba con una visi\u00f3n social redistribuyendo la riqueza, regulando el capitalismo para reducir la desigualdad, garantizar el pleno empleo, evitar la pobreza, tutelar derechos fundamentales\u2026 Seg\u00fan el neoliberalismo esta intervenci\u00f3n del Estado es nociva para el crecimiento econ\u00f3mico, as\u00ed que propone reducirla lo m\u00e1s posible. Esto puede significar reducir el Estado o redireccionar sus objetivos. La burocracia estatal puede dirigirse por ejemplo a legislar a favor del mercado y en contra de la vida, a reprimir o entorpecer la actividad ciudadana que se opone al neoliberalismo, como sucede en Colombia. Por eso prefiero hablar de necro-liberalismo como lo propone Achille Mbembe.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahekatombe.com.co\/pais-en-paro-cuerpos-en-movimiento\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Esta simbiosis de micelio y ra\u00edces se llama micorriza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Video v\u00eda Chucho Minga, Colectivo por la Defensa de los Derechos y la Dignidad Humana) *Tierra que somos, aliento de rebeld\u00eda (Manuela C. Alarc\u00f3n, v\u00eda Revista Hekatombe): Hemos visto c\u00f3mo la esperanza reverdece en la olla comunitaria, en la sanaci\u00f3n o atenci\u00f3n hacia los cuerpos que respiran rebeld\u00eda; cuerpos de seres luchadores, quienes algunos, con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":38037,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,826],"tags":[],"class_list":["post-38032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor","category-medios-libres-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38032"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38039,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38032\/revisions\/38039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/38037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}