{"id":36502,"date":"2021-01-18T18:22:42","date_gmt":"2021-01-19T00:22:42","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36502"},"modified":"2021-01-18T18:45:54","modified_gmt":"2021-01-19T00:45:54","slug":"honduras-violencia-pro-capitalista-y-la-reestructuracion-economica-neoliberal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36502","title":{"rendered":"Honduras | Violencia pro-capitalista y la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica neoliberal"},"content":{"rendered":"<p>Por Jasmin Hristov y Karen Spring<\/p>\n<div class=\"tdb-block-inner td-fix-index\">\n<p><em>Traducci\u00f3n: <\/em><strong><em>Paula Jim\u00e9nez Argumosa<\/em><\/strong><\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n<h6 id=\"h-a-continuaci-n-se-presenta-el-segundo-art-culo-de-la-serie-entre-palma-plomo-y-polic-as-paramilitarismo-el-brazo-armado-del-desarrollo-que-reflexiona-sobre-el-paramilitarismo-la-militarizaci-n-y-el-papel-que-juegan-ante-los-procesos-de-lucha-y-resistencia-en-honduras-mientras-los-complejos-de-capital-avanzan-este-es-el-seg-n-texto-de-una-serie-de-cinco-que-avispa-midia-publica-cada-domingo\" class=\"has-white-color has-black-background-color has-text-color has-background has-regular-font-size\">\u00a0A continuaci\u00f3n se presenta el segundo art\u00edculo de la serie <em>Entre palma, plomo y polic\u00edas: paramilitarismo el brazo armado del desarrollo<\/em>, que reflexiona sobre el paramilitarismo, la militarizaci\u00f3n y el papel que juegan ante los procesos de lucha y resistencia en Honduras, mientras los complejos de capital avanzan. Este es el seg\u00fan texto de una serie de cinco que Avispa Midia publica cada domingo.<\/h6>\n<p>Lea aqu\u00ed la primera parte de este especial<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"k3k7le47xh\"><p><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36446\">Honduras | Entre palma, plomo y polic\u00edas: paramilitarismo el brazo armado del desarrollo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Honduras | Entre palma, plomo y polic\u00edas: paramilitarismo el brazo armado del desarrollo&#8221; &#8212; Radio Zapatista\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36446&#038;embed=true#?secret=2yuxT0vDXf#?secret=k3k7le47xh\" data-secret=\"k3k7le47xh\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Parte II<\/strong><\/p>\n<p>No toda la violencia colectiva en Honduras se puede explicar a trav\u00e9s de las actividades de las organizaciones criminales y las pandillas. Los militares estatales, la polic\u00eda y otros miembros de su aparato coercitivo, as\u00ed como los actores armados no estatales, se involucran en la violencia pro-capitalista \u2013 un tipo de violencia que es funcional para el capital al crear, reproducir o restaurar las condiciones para la acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>El concepto de violencia pro-capitalista desarrollado por Hristov (2020) nos invita a conceptualizar una nueva forma de violencia \u2013 no en t\u00e9rminos de los actores que la ejercen sino en t\u00e9rminos de sus implicaciones estructurales \u2013 en funci\u00f3n de su relaci\u00f3n a las estructuras de clase.<\/p>\n<p>Una de las razones por las cuales la violencia pro-capitalista es de naturaleza estructural es que interact\u00faa con las estructuras legales, particularmente la legislaci\u00f3n econ\u00f3mica y de seguridad. Este aspecto es muy pertinente para el caso de Honduras. Como se demostrar\u00e1 en lo que resta de este art\u00edculo, el uso sistem\u00e1tico de la violencia contra periodistas, estudiantes, campesinos, ind\u00edgenas, organizaciones de mujeres y otros sectores de la sociedad civil no puede explicarse como producto de la criminalidad, abuso de poder o coincidencias accidentales entre las actividades de los actores armados y los intereses capitalistas.<\/p>\n<p>La violencia pro-capitalista se utiliza cuando personas y colectivos se manifiestan contra la reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica neoliberal discutida previamente. La violencia llevada a cabo, no solo por actores estatales sino tambi\u00e9n no estatales, sirve para hacer cumplir leyes y pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales que facilitan la acumulaci\u00f3n del capital, frente a la resistencia de la poblaci\u00f3n adversamente afectada. Al mismo tiempo, la legislaci\u00f3n en materia de seguridad legitima la violencia dirigida a neutralizar los obst\u00e1culos que surgen de los agravios de los movimientos sociales desde abajo y criminalizar a quienes obstaculizan los avances del capital.<\/p>\n<h3 id=\"h-la-violencia-paramilitar\"><strong><span class=\"has-inline-color has-black-color\">La Violencia Paramilitar<\/span><\/strong><\/h3>\n<p>La violencia pro-capitalista se presenta en diferentes modalidades: producto del tipo de actor (estatal \/ no estatal) y si la violencia contraviene la legislaci\u00f3n existente. Debido a que acad\u00e9micos y funcionarios del Estado suelen clasificar la violencia seg\u00fan el tipo de actor armado, los casos de violencia pro-capitalista en Honduras y otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina terminan categorizados simplemente como violencia criminal relacionada con actividades de pandillas u organizaciones de narcotr\u00e1fico. Por lo tanto, es crucial reconocer las diferentes modalidades: (1) estatal legal, (2) estatal ilegal, (3) no estatal legal y (4) no estatal ilegal.<\/p>\n<p>La primera modalidad es llevada a cabo por actores estatales dentro de los par\u00e1metros de sus deberes legalmente prescritos; por ejemplo, \u201ccontener\u201d (es decir, reprimir) las protestas para mantener el orden y la seguridad, o desalojar a los campesinos en relaci\u00f3n al cumplimiento de una orden judicial.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36100\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-2-1.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-2-1.jpg 600w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-2-1-300x169.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" \/><figcaption>Represi\u00f3n de protestas ante la privatizaci\u00f3n de la salud y educaci\u00f3n. Tegucigalpa, Abril 2019<\/figcaption><\/figure>\n<p>La segunda modalidad es lleva a cabo por actores estatales que participan en acciones fuera de su servicio; por ejemplo, ejecuciones extrajudiciales, violaciones y torturas. La tercera es la de actores armados no estatales que realizan operaciones que no contravienen la legislaci\u00f3n existente; por ejemplo, personal de seguridad privada que dispara para proteger a su cliente en un ataque.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36101\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-1024x538.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-1024x538.jpg 1024w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-300x158.jpg 300w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-768x403.jpg 768w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-1536x807.jpg 1536w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-2048x1076.jpg 2048w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-696x366.jpg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-1068x561.jpg 1068w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-1920x1009.jpg 1920w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-3-799x420.jpg 799w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"538\" \/><figcaption>El sector de seguridad privada genera gran flujo de capital<\/figcaption><\/figure>\n<p>La cuarta ocurre cuando los actores armados no estatales se involucran en actividades que: (a) est\u00e1n fuera de sus obligaciones habituales (como parte de un trabajo asalariado) pero que no violan directamente ninguna ley, como es el caso del personal de seguridad privada que acompa\u00f1a a la polic\u00eda estatal en casos de desalojo, o para participar en registros y detenciones arbitrarias de personas; y \/ o (b) son contrarios a la ley como asesinatos, amenazas, violaciones, torturas, desplazamientos forzados y secuestros.<\/p>\n<p>En esta modalidad (4b) pueden existir actores que se encuentran empleados formalmente, como guardias de seguridad privada que durante o fuera del horario de su trabajo formal realizan violencia ilegal, o actores que solo trabajan en la realizaci\u00f3n de actos de violencia ilegal, es decir, <em>sicarios <\/em>a tiempo completo. Categorizamos dos modalidades de violencia pro-capitalista, las 2 y 4, como violencia paramilitar \u2013 esto es, actores estatales que participan en violencia fuera de su servicio legalmente prescrito y actores armados no estatales que participan en violencia m\u00e1s all\u00e1 de la definici\u00f3n formal de su trabajo (si lo hay) y \/ o infligen da\u00f1o a civiles de manera ilegal.<\/p>\n<p>En Honduras, tanto la violencia estatal como paramilitar sustentan estructuras de poder institucionalizadas. As\u00ed, actos de violencia como la represi\u00f3n violenta de las protestas estudiantiles o la violencia sexual vivida por mujeres lideresas comunitarias contra la miner\u00eda, contrastan con la violencia de pandillas que surge de la guerra con pandillas rivales, extorsi\u00f3n y control social no orientado a reproducir relaciones institucionalizadas de acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>Los actores estatales (militares) o no estatales (personal de seguridad privada) utilizan la violencia descrita en todas las modalidades, junto con un grupo armado de civiles reclutados localmente o residentes integrados en las comunidades locales empleando la violencia descrita en la modalidad 4.<\/p>\n<p>Estos reclutas locales o bandas (grupos delictivos organizados localmente a peque\u00f1a escala) cuentan con una cultura y unos conocimientos locales y pueden aportar informaci\u00f3n esencial que ayude a identificar a los agentes clave que representan una amenaza para los intereses capitalistas. Las bandas no solo ejercen violencia, sino que tambi\u00e9n generan terror psicol\u00f3gico que es particularmente efectivo cuando los grupos o comunidades en resistencia est\u00e1n extremadamente unidos y no se ven afectados por la violencia estatal.<\/p>\n<h3 id=\"h-militarizaci-n-y-criminalizaci-n-dos-condiciones-esenciales-para-la-violencia-paramilitar\"><strong><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Militarizaci\u00f3n y criminalizaci\u00f3n: dos condiciones esenciales para la violencia paramilitar<\/span><\/strong><\/h3>\n<p>La violencia paramilitar en Honduras ha sido llevada a cabo por: personal de seguridad privada, militares en activo o ex-militares u otro personal de seguridad del Estado, sicarios (pistoleros contratados), pandilleros, bandas de narcotraficantes y grupos de civiles armados al estilo paramilitar.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que la proliferaci\u00f3n de la violencia paramilitar en el pa\u00eds ha concordado con un resurgimiento de las pr\u00e1cticas de contrainsurgencia, desde la Guerra Fr\u00eda y justificadas bajo el mantra de la Guerra contra las Drogas. En 2009, Estados Unidos cre\u00f3 la Iniciativa de Seguridad Regional Centroamericana (CARSI), que surgi\u00f3 de la Iniciativa M\u00e9xico-Estados Unidos M\u00e9rida.<\/p>\n<p>CARSI recibi\u00f3 un presupuesto de $496 millones entre 2008 y 2013; el programa fue dise\u00f1ado para incluir la participaci\u00f3n de contratistas privados de seguridad, la CIA, as\u00ed como las fuerzas militares de Estados Unidos y Colombia, para combatir las organizaciones criminales y el narcotr\u00e1fico. En 2011, el Pent\u00e1gono aument\u00f3 su gasto en contrataciones en Honduras a 53,8 millones (Paley, 2014).<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36102\" src=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4-683x1024.jpeg\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" srcset=\"https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4-683x1024.jpeg 683w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4-200x300.jpeg 200w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4-696x1044.jpeg 696w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4-280x420.jpeg 280w, https:\/\/avispa.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/FOTO-4.jpeg 720w\" alt=\"\" width=\"683\" height=\"1024\" \/><figcaption>Tegucigalpa, Mayo 2019<\/figcaption><\/figure>\n<p>El Plan Colombia, as\u00ed como las organizaciones paramilitares colombianas, han servido como modelo para el dise\u00f1o de reformas policiales y de militarizaci\u00f3n en Honduras, que han fortalecido el poder de las fuerzas de seguridad del Estado, aumentado la militarizaci\u00f3n y facilitado la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d entre la seguridad p\u00fablica y privada.<\/p>\n<p>Este fortalecimiento del aparato coercitivo del Estado a trav\u00e9s de una mayor militarizaci\u00f3n y la proliferaci\u00f3n de asociaciones de seguridad p\u00fablico-privada ha ido acompa\u00f1ado por una legislaci\u00f3n de seguridad orientada a la flexibilizaci\u00f3n del uso del \u2018Estado de emergencia\u2019 y la criminalizaci\u00f3n de la protesta social y el activismo por el derecho a la tierra y protecci\u00f3n del medioambiente.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello son las reformas del art\u00edculo 335 del c\u00f3digo penal, realizadas en el 2017, que ampliaron la definici\u00f3n de lo que constituye el delito de terrorismo. La Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otras entidades han expresado su preocupaci\u00f3n por la ambig\u00fcedad de los delitos definidos en la reforma, que permiten interpretaciones muy dispares y sanciones sobre conductas que no corresponden a la gravedad y naturaleza del delito de terrorismo (OEA, 2017), y en consecuencia, perjudican el trabajo de defensores de derechos humanos, periodistas y movimientos sociales.<\/p>\n<p>La criminalizaci\u00f3n de la disidencia se manifiesta en detenciones arbitrarias durante manifestaciones o acciones de recuperaci\u00f3n de tierras, detenciones como parte de procesos judiciales, prolongaci\u00f3n de procesos judiciales en los que se restringe enormemente la acci\u00f3n y libertad de movimientos de las v\u00edctimas, y estigmatizaciones medi\u00e1ticas donde los principales medios de comunicaci\u00f3n retratan a los movimientos sociales, activistas y quienes los defienden como criminales o terroristas (OCMAL, 2016).<\/p>\n<p>Breves discusiones sobre los grupos paramilitares en el contexto hondure\u00f1o comenzaron a aflorar en los medios de comunicaci\u00f3n en 2009, dos meses despu\u00e9s del golpe, en relaci\u00f3n a la reclutaci\u00f3n de alrededor de 130 ex-miembros de la organizaci\u00f3n paramilitar m\u00e1s grande de Colombia, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), para trabajar para empresarios y terratenientes hondure\u00f1os en el Valle del Agu\u00e1n y para sofocar las protestas nacionales contra el golpe (El Tiempo, 2009; BBC, 2009). Sin embargo, posteriormente, las menciones a los grupos paramilitares disminuyeron a pesar de que continu\u00f3 la violencia paramilitar.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jasmin Hristov y Karen Spring Traducci\u00f3n: Paula Jim\u00e9nez Argumosa \u00a0A continuaci\u00f3n se presenta el segundo art\u00edculo de la serie Entre palma, plomo y polic\u00edas: paramilitarismo el brazo armado del desarrollo, que reflexiona sobre el paramilitarismo, la militarizaci\u00f3n y el papel que juegan ante los procesos de lucha y resistencia en Honduras, mientras los complejos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":36504,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,1284,826,958,935],"tags":[58,782,53,1305,567,147,41,23,87,148,27,483],"class_list":["post-36502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor","category-latinoamerica","category-medios-libres-2","category-megaproyectos","category-temas","tag-derechos-humanos","tag-desplazamiento-forzado","tag-justicia","tag-latinoamerica","tag-megaproyectos","tag-militarizacion","tag-mujeres","tag-paramilitares","tag-represion","tag-resistencia","tag-solidaridad","tag-tierra-y-territorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36502"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36511,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36502\/revisions\/36511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}