{"id":36479,"date":"2021-01-13T20:42:24","date_gmt":"2021-01-14T02:42:24","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36479"},"modified":"2021-01-13T20:44:52","modified_gmt":"2021-01-14T02:44:52","slug":"mujeres-que-luchan-zapatismo-y-la-grieta-pospatriarcal-anticapitalista-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=36479","title":{"rendered":"Mujeres que luchan, zapatismo y la grieta pospatriarcal anticapitalista"},"content":{"rendered":"<p>Por Xochitl Leyva Solano<\/p>\n<p>C\u00f3mo y qui\u00e9nes en medio de las guerras \u201cponen el cuerpo\u201d; c\u00f3mo esto se ha dado bajo el faro zapatista y el caminar de este movimiento junto con mujeres y j\u00f3venes de las resistencias, con activistas alter y anti y con feministas comunitarias, post y decoloniales, de diversas partes del planeta Tierra, llegadxs a Chiapas \u2013entre 1994 y 2018\u2013 atra\u00eddxs por dicho faro. Hago esta reflexi\u00f3n con motivo de los 25 a\u00f1os de la rebeli\u00f3n zapatista y a la luz del Primer Encuentro Internacional, Pol\u00edtico, Art\u00edstico, Deportivo y Cultural de Mujeres que Luchan, convocado por las mujeres zapatistas y realizado en su territorio aut\u00f3nomo en marzo de 2018. Escarbo en nuestra memoria colectiva, voy en espiral, tejo parte de nuestras experiencias organizativas que no paran, ya que seguimos buscando colectivamente la mejor manera de construir alternativas m\u00e1s all\u00e1 del Estado-naci\u00f3n, del (hetero) patriarcado, de la democracia representativa y de la modernidad\/colonialidad. B\u00fasqueda que nunca se hubiera dado de no ser por el levantamiento zapatista y lo que en estos 25 a\u00f1os han construido: la autonom\u00eda zapatista de facto y sin permiso que ha servido de faro, literalmente, en los 5 continentes y a las luchas anti capitalistas y anti patriarcales del mundo.<\/p>\n<p>Vale aclarar que cuando hablamos de lo que hemos caminado nosotrxs podr\u00edamos dar una idea equivocada, hacer pensar que ya hemos avanzado mucho, cuando en verdad son m\u00e1s bien las mujeres, lxs j\u00f3venes, lxs ni\u00f1xs, lxs mayorxs y los hombres de los pueblos ind\u00edgenas, negros, campesinos en resistencia quienes nos llevan a\u00f1os luz en la creaci\u00f3n de formas organizativas alternas; para muestra un bot\u00f3n: el EZLN, el Congreso Nacional Ind\u00edgena (CNI) y el Concejo Ind\u00edgena de Gobierno (CIG). Ellxs y muchxs otrxs que aqu\u00ed no menciono son quienes han puesto y contin\u00faan poniendo el cuerpo y lxs muertxs al enfrentarse, encarnadamente y a lo largo del Abya Yala, a las m\u00faltiples cabezas de lo que lxs zapatistas llaman \u201cla Hidra Capitalista\u201d; y tambi\u00e9n algunas feministas: la ofensiva globalizadora del capital expresada como guerra contra las mujeres, producto del da\u00f1o cognitivo milenario (patriarcado).<\/p>\n<p><strong>Un mundo donde quepan muchos mundos no es un mero eslogan. Se hizo carne cuando las zapatistas nos convocaron al encuentro de las mujeres que luchan.<\/strong><\/p>\n<p>Treinta y un a\u00f1os han pasado desde mi llegada, por primera vez, a la selva Lacandona en aquel diciembre de 1987. Llegu\u00e9 respondiendo a un llamado de los campesinos habitantes de esa zona. Ellos preparaban clandestinamente el movimiento armado, pero en su dimensi\u00f3n p\u00fablica convocaron a universitarixs para trabajar en el programa de desarrollo integral que estaban coordinando. Nos recibi\u00f3 un grupo de delegados, todos concentrados en el coraz\u00f3n de la Lacandona, en el ejido Guanal. Fue impresionante ver desde la avioneta reunidos a 250 delegados, 250 cuerpos de hombres tseltales, tsotsiles, choles y tojolabales representantes de 117 ejidos y 24 rancher\u00edas localizadas en un territorio en el que ten\u00edan, ya desde entonces, gran control y un sofisticado modo de gobernarse a nivel regional. A pesar de ello no hab\u00eda ni una sola mujer en la concentraci\u00f3n que nos recibi\u00f3 y tampoco ninguna tom\u00f3 la palabra durante la asamblea, aunque s\u00ed estaban presentes como parte fundamental de la comisi\u00f3n encargada de cocinar para todxs. Cruzamos miradas en la cocina pero no palabras, no porque ellas no hablaran espa\u00f1ol ni nosotras tseltal, sino m\u00e1s bien porque entonces la pol\u00edtica era concebida y vivida como un asunto de hombres, entre hombres, para el bien com\u00fan llamado \u201cel com\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por lo que me toc\u00f3 vivir \u2013entre diciembre de 1987 y diciembre de 1993\u2013 dentro de esa subregi\u00f3n de la selva, podr\u00eda decir que entonces las mujeres adquir\u00edan diferenciadamente cierta voz en la casa y\/o en la comunidad de acuerdo a su edad, su cargo, su situaci\u00f3n econ\u00f3mica y a la posici\u00f3n de su esposo en la estructura pol\u00edtica y religiosa comunitaria. Ten\u00edan algo que podr\u00edamos llamar una voz delegada por los hombres de la comunidad. Hoy, en cambio, han construido, desde la resistencia zapatista, una potencia propia, un poder propio, dentro de un poder aut\u00f3nomo. Las mujeres, anteriormente, no ten\u00edan una mirada colectiva antisist\u00e9mica \u2013tampoco nosotras\u2013 y mucho menos la capacidad colectiva para convocar, como lo hicieron en diciembre de 2017, a las mujeres del mundo para luchar contra el \u201csistema capitalista machista y patriarcal\u201d.<\/p>\n<p>Tuvieron que pasar tres d\u00e9cadas, en las que se dio la emergencia del movimiento continental contra el V Centenario del \u201cDescubrimiento de Am\u00e9rica\u201d, en que el EZLN sali\u00f3 de su clandestinidad, en que levantaron la voz las insurgentas, milicianas y mujeres bases de apoyo zapatista haciendo carne y cotidianidad la Ley Revolucionaria de Mujeres. Tuvieron que pasar d\u00e9cadas en que emergieron y se fortalecieron por todo el continente los movimientos de mujeres ind\u00edgenas y negras, floreci\u00f3 la autonom\u00eda zapatista en medio de la guerra contrainsurgente, de la guerra contra el narcotr\u00e1fico y de lo que lxs zapatistas llamaron muy tempranamente \u201cla guerra de exterminio contra los pueblos\u201d.<\/p>\n<p>E<strong>n medio de la violencia y la muerte, emergen las pr\u00e1cticas auton\u00f3micas de las zapatistas, sus reivindicaciones de igualdad, diversidad y diferencia a la zapatista.<\/strong><\/p>\n<p>Todo eso y m\u00e1s tuvo que suceder para que ese 8 de marzo de 2018 vi\u00e9ramos y vivi\u00e9ramos en la misma selva Lacandona, pero ahora en el Caracol de Morelia, un despliegue impresionante de 2000 mujeres zapatistas tseltales, tsotsiles, choles, tojolabales y mestizas provenientes de los cinco Caracoles. Ellas fueron nombradas para recibir y convivir con las miles de mujeres del mundo quienes respondieron a la convocatoria del Primer Encuentro Internacional, Pol\u00edtico, Art\u00edstico, Deportivo y Cultural de Mujeres que Luchan. La convocatoria dec\u00eda textualmente:<\/p>\n<p>Si eres hombre, de balde est\u00e1s escuchando o leyendo esto porque no est\u00e1s invitado. A los varones zapatistas los vamos a poner a hacer lo necesario para que podamos jugar, platicar, cantar, bailar, decir poes\u00edas, y cualquier forma de arte y cultura que tengamos para compartir sin pena. Ellos se encargar\u00e1n de la cocina y de limpiar y de lo que se necesite.<\/p>\n<p>Y as\u00ed sucedi\u00f3. Esto, que podr\u00eda ser reducido a la imagen de un mundo al rev\u00e9s, podr\u00eda tambi\u00e9n ser visto como una grieta pospatriarcal poscapitalista en la que todas pusimos el cuerpo, la mente, el coraz\u00f3n, el h\u00edgado\u2026 para seguir construyendo las alternativas al capitalismo, a la democracia representativa, al patriarcado y al machismo. No pretendo homogeneizar, ni romantizar, ni \u201cexplicar\u201d, s\u00f3lo quiero se\u00f1alar un par de elementos que pudieran ser relevantes para el argumento central de este breve texto.<\/p>\n<p>La diversidad de las mujeres que respondieron al llamado de las zapatistas nos recuerda la existencia del pluriverso, o sea, la multiplicidad de mundos que coexisten. El pluriverso nos hace ver que el mundo \u2013contrariamente a lo que la modernidad nos ha hecho creer\u2013 est\u00e1 compuesto de muchos mundos, de muchas galaxias como afirman lxs zapatistas. \u201cUn mundo donde quepan muchos mundos\u201d no es un mero eslogan: se hizo carne, nuevamente, cuando las zapatistas convocaron a este encuentro, desde una categor\u00eda incluyente muy propia de ellas que parafrasearon como \u201clas mujeres que luchan\u201d, se\u00f1alando que se refer\u00edan a todas las \u201cque no est\u00e1n de acuerdo con lo que nos hacen como mujeres que somos\u201d. Y agregaban: \u201cTe invitamos a encontrarnos, a hablarnos y a escucharnos como mujeres que somos\u201d.<br \/>\nAh\u00ed estaban feministas y no feministas. Mujeres de los cinco continentes, de todas las edades, mujeres que eran j\u00f3venes cuando el levantamiento de 1994 y que se iniciaron en la otra pol\u00edtica con el zapatismo. Mujeres que nos reconocimos como mujeres al ver paradas frente a nosotras a las comandantas zapatistas. Mujeres que las han estudiado, que las han apoyado en cada una de sus iniciativas; mujeres curiosas que nunca las hab\u00edan visto y hasta mujeres que s\u00f3lo iban al zapatour. Mujeres del color de la Tierra, mujeres blancas y negras, lesbos, trans, queer, darketas, artivistas, cibernautas, campesinas, catequistas, religiosas del abajo, universitarias, docentes, hijas con sus mam\u00e1s, lideresas, defensoras de derechos humanos, m\u00fasicas, teatreras, payasas, bailarinas, esculturistas, fot\u00f3grafas, pintoras, etc\u2026<br \/>\nAh\u00ed est\u00e1bamos poniendo nuestro cuerpo frente al despojo capitalista por medio de un acto colectivo de des-posesi\u00f3n voluntaria de lo que cargamos cada d\u00eda: los t\u00edtulos nobiliarios, las rutinas del trabajo asalariado, de la precariedad o de los paliativos neoliberales (pienso en lo inmediato para muchas de las asistentes: las becas de posgrado). Des-posesi\u00f3n voluntaria de las rutinas familiares, de las rutinas engendradas por la propiedad o por el \u201cdeber ciudadano\u201d. Por cuatro d\u00edas, muchas de nosotras logramos despojarnos de todo eso y nos quedamos con lo m\u00e1s elemental en nuestras \u201ccasas de campa\u00f1a\u201d clavadas por nosotras mismas en la tierra. Habitamos la casa zapatista: el Caracol, construido cent\u00edmetro a cent\u00edmetro por el esfuerzo aut\u00f3nomo de lxs zapatistas.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed nos distanci\u00e1bamos de nuestros hogares y familias clasemedieras al servicio del trabajo capitalista o aplastadas por el desempleo o por la precariedad emanada de ese mismo sistema. Tom\u00e1bamos distancia, por ejemplo, del capitalismo acad\u00e9mico que hoy rige no s\u00f3lo en abstracto nuestros lugares de trabajo sino que ha ocupado exitosamente -en muchos casos- las mentes, los cuerpos y los corazones de muchas mujeres y hombres reproductorxs cotidianas de \u00e9l. No fue casual que en uno de los talleres del encuentro, la facilitadora \u2013feminista y acad\u00e9mica\u2013 gritara con gran entusiasmo \u201c\u00a1muera la academia!\u201d y con el mismo entusiasmo las asistentes \u2013j\u00f3venes universitarias en su mayor\u00eda\u2013 se unieran a la consigna de cara a un grupo de j\u00f3venes zapatistas que segu\u00edan atentas y tomando notas en sus cuadernos.<\/p>\n<p>Por las noches, otras de nosotras nos metimos en sacos de dormir tendidas encima de una tabla de madera, que lo mismo se us\u00f3 para ese fin como para armar bancas, mesas o mamparas. Ah\u00ed, tendidas en el suelo conectamos con la Madre Tierra, o\u00edmos sus latidos que formaban un \u00fanico ritmo con la m\u00fasica de la banda lesbofeminista que tocaba en la cancha del Caracol para festejar a todas las mujeres del mundo en pie de lucha y para honrar la memoria de las miles de asesinadas, desaparecidas, masacradas, encarceladas.<\/p>\n<p>Y en medio de toda esa violencia y muerte, emerge y han emergido, por ejemplo, las pr\u00e1cticas auton\u00f3micas de las zapatistas, sus reivindicaciones de igualdad, diversidad y diferencia a la zapatista. Conceptualizaciones situadas y encarnadas de lucha que lxs zapatistas han ido tejiendo muy a su manera y desde su lugar. Se podr\u00eda decir, teor\u00eda encarnada que, antes y hoy, le habla al mundo: como muestra retomo las palabras pioneras de la mayor Ana Mar\u00eda expresadas a nombre del CCRI-CG del EZLN en la apertura del Primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y Contra el Neoliberalismo celebrado en julio de 1996 en el Aguascalientes II-Oventik: \u201cBienvenidos a las monta\u00f1as del Sureste mexicano. Bienvenidos a este rinc\u00f3n del mundo donde todos somos iguales porque somos diferentes. Bienvenidos a la b\u00fasqueda de la vida y a la lucha contra la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Paso a paso, las zapatistas, desde hace dos d\u00e9cadas y media, vienen construyendo puentes entre ellas y con todas nosotras. Caminando a su lado muchas de nosotras hemos empezado a concientizarnos, a con-dolernos y a con-movernos desde lo que nos\/era\/es com\u00fan en ese momento y a\u00fan ahora que escribo este texto: las violencias y la muerte producto de lo que hoy -ellas y nosotras- llamamos a voz en cuello y con todas sus letras: \u201cel sistema capitalista patriarcal\u201d y \u201cel patriarcado capitalista\u201d.<\/p>\n<p><strong>Posdata:<\/strong> les invito a leer no s\u00f3lo el texto completo del que deriva este sino todas las contribuciones del libro que es parte para comprender mejor por qu\u00e9 homenajeamos en este su 25 aniversario a las, los, les zapatistas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Xochitl Leyva Solano C\u00f3mo y qui\u00e9nes en medio de las guerras \u201cponen el cuerpo\u201d; c\u00f3mo esto se ha dado bajo el faro zapatista y el caminar de este movimiento junto con mujeres y j\u00f3venes de las resistencias, con activistas alter y anti y con feministas comunitarias, post y decoloniales, de diversas partes del planeta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":36480,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,6,956,826,935],"tags":[79,917,36,58,567,147,41,897,545,87,148,27,483],"class_list":["post-36479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor","category-chiapas","category-sexta","category-medios-libres-2","category-temas","tag-autonomia","tag-chiapas","tag-comunidades-zapatistas","tag-derechos-humanos","tag-megaproyectos","tag-militarizacion","tag-mujeres","tag-pensamiento-critico","tag-pueblos-indigenas","tag-represion","tag-resistencia","tag-solidaridad","tag-tierra-y-territorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36479"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36479\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36481,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36479\/revisions\/36481"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}