{"id":324,"date":"2009-09-01T16:50:05","date_gmt":"2009-09-01T21:50:05","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/wp\/?p=324"},"modified":"2020-01-25T08:08:09","modified_gmt":"2020-01-25T14:08:09","slug":"el-costo-humano-de-un-vestido-en-los-angeles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=324","title":{"rendered":"<!--:es-->El costo humano de un vestido en Los \u00c1ngeles<!--:--><!--:en-->The Human Cost of a Garment in Los Angeles<!--:-->"},"content":{"rendered":"<p><!--:es--><em>por Alejandro Reyes<\/em><\/p>\n<p><strong>Publicado en: <a href=\"http:\/\/desinformemonos.org\/2009\/08\/migrantes-latinos-y-asiaticos-son-explotados-por-la-industria-de-la-costura\/\" target=\"_blank\">Desinform\u00e9monos<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Localmente se les conoce como \u201clos callejones\u201d: un \u00e1rea colorida y  ca\u00f3tica de 90 cuadras en el centro de esta ciudad atiborrada de tiendas  de ropa y un sabor inconfundiblemente latino\u2026 cumbias, rancheras,  reguet\u00f3n, tortas, pi\u00f1atas, paletas, j\u00edcamas con chile y la infinidad de  acentos que ti\u00f1en al espa\u00f1ol de una pluralidad de or\u00edgenes. Es el centro  de la moda de Los \u00c1ngeles y el coraz\u00f3n de la industria de la costura en  la costa oeste de los Estados Unidos. Detr\u00e1s de los aparadores de las  tiendas, con sus ofertas de prendas de \u00faltima moda, existe una realidad  sombr\u00eda: la de la explotaci\u00f3n de  la mano de obra de inmigrantes que  trabajan en condiciones que, en su expresi\u00f3n extrema, llegan a la  esclavitud.<\/p>\n<p>En las calles South Los \u00c1ngeles y Pico se encuentra el Centro de  Trabajadoras y Trabajadores de la Costura (Garment Workers Center \u2013  GWC), donde desde el a\u00f1o 2001 trabajadores de esa industria se organizan  para resistir la explotaci\u00f3n. Delia Herrera, activista voluntaria del  centro, explica que la mayor\u00eda de los m\u00e1s de 80 mil trabajadores de la  costura en Los \u00c1ngeles trabajan de 60 a 80 horas semanales con salarios  frecuentemente menores que el salario m\u00ednimo, sin prestaciones ni pago  de horas extras, sin descansos reglamentares, en condiciones da\u00f1inas a  la salud (problemas respiratorios, infecciones por agujas clavadas en  las u\u00f1as, enfermedades por falta de higiene), bajo acoso sexual y otras  formas de hostigamiento y con la amenaza de despidos arbitrarios y  denuncias a las autoridades migratorias.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los trabajadores se une al GWC por necesidades  inmediatas, generalmente la recuperaci\u00f3n de sueldos robados. Para los  trabajadores migrantes, enfrentar a los patrones significa vencer muchos  obst\u00e1culos: el desconocimiento de las leyes y del idioma, el miedo a  ser despedidos, el miedo a ser deportados, la desconfianza en las  instituciones. Pero las historias de compa\u00f1eros que han logrado vencer  en sus reivindicaciones inspiran a otros a organizarse. Una vez en el  centro, las propias formas de llevar a cabo una demanda construyen un  sentimiento de poder colectivo que la mayor\u00eda nunca hab\u00eda conocido. \u201cLos  trabajadores se asesoran entre s\u00ed para saber cu\u00e1l es la informaci\u00f3n  necesaria. Despu\u00e9s se hace una carta de demanda al empleador y varios  compa\u00f1eros van a entregarla. Mientras unos la entregan, los dem\u00e1s nos  dispersamos para repartir volantes a los dem\u00e1s trabajadores, para que  sepan que con o sin papeles tenemos derechos y que hay que organizarse.  Esto les da bastante temor a los empleadores. En la carta les damos  cinco d\u00edas para responder y venir a nuestro comit\u00e9 de negociaci\u00f3n aqu\u00ed  en el centro. Los empleadores llegan y estamos de 5 a 30 camaradas  reunidos. La mayor\u00eda se asusta. Les damos una silla dura y fr\u00eda, igual a  las que los trabajadores tienen que usar. Investigamos tambi\u00e9n qu\u00e9  otras condiciones de abuso hay en la f\u00e1brica, de manera que en la  negociaci\u00f3n tenemos m\u00e1s herramientas para presionar al empleador.\u201d<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades inmediatas, los trabajadores y  activistas del GWC entienden que lo m\u00e1s importante es crear condiciones  diferentes de vida, y que para eso es necesario entender c\u00f3mo funciona  la industria. El centro ofrece un n\u00famero de talleres para obtener una  visi\u00f3n m\u00e1s amplia del funcionamiento y el origen de la explotaci\u00f3n:  derechos salariales; derechos de salud y seguridad en el trabajo;  derechos de organizaci\u00f3n en el lugar de trabajo; formaci\u00f3n de sindicatos  independientes; capitalismo e ideolog\u00edas que lo mantienen (sobre todo  cuestiones de g\u00e9nero y el \u201csue\u00f1o americano\u201d); formas de organizaci\u00f3n  horizontal y participativa.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, intenta vincularse con trabajadores de la costura en  otras partes del mundo. \u201cNosotros pensamos que lo que tenemos que hacer  es cambiar la industria de la costura a nivel internacional. Nos  conectamos con compas en Tailandia, en las Filipinas, en China. Fuimos a  Hong Kong en 2005 contra la OMC. En Los \u00c1ngeles hay una diversidad de  personas de todo el mundo. Al estar en esta \u00e1rea, podemos ser  embajadores para nuestros diferentes pa\u00edses.\u201d<\/p>\n<p>Andrew Ross advierte en No Sweat, una antolog\u00eda de ensayos sobre la  explotaci\u00f3n en la industria de la costura, que los trabajadores de dicha  industria est\u00e1n entre los m\u00e1s afectados por la globalizaci\u00f3n del  sistema capitalista. Las grandes empresas de modas no cuentan ya con  f\u00e1bricas en las que se producen las prendas de principio a fin, sino que  transfieren las diferentes etapas de la producci\u00f3n a subcontratistas  que pueden estar en cualquier parte del mundo. Esto les permite  despreocuparse de las legislaciones laborales y la reprobaci\u00f3n de la  opini\u00f3n p\u00fablica mientras se benefician de mano de obra cada vez m\u00e1s  barata. Como es sabido, la industria de la maquila se traslada de pa\u00eds  en pa\u00eds en busca de menores precios de mano de obra. El resultado es el  enriquecimiento de una minor\u00eda a expensas de millones de trabajadores en  el mundo. Seg\u00fan Ross, en 1996 el director de Disney gan\u00f3 325 mil veces  m\u00e1s que los trabajadores haitianos que produjeron las camisetas y dem\u00e1s  accesorios para la empresa. Y en 1992 el jugador de basquetbol Michael  Jordan gan\u00f3 m\u00e1s por prestar su nombre a la promoci\u00f3n de los tenis Nike  que los 30 mil trabajadores indonesios que los fabrican. Pero las  violaciones a los derechos laborales no se limitan a los pa\u00edses del  tercer mundo. En los Estados Unidos la creciente criminalizaci\u00f3n de la  inmigraci\u00f3n convierte a los migrantes en presas f\u00e1ciles para la  explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Esclavitud en El Monte: un caso entre muchos<\/strong><\/p>\n<p>Fundado en 2001, el GWC tiene su origen en 1995. Ese a\u00f1o la polic\u00eda  estatal descubri\u00f3 un taller de trabajo esclavo en el suburbio de El  Monte, a 20 kil\u00f3metros del centro de Los \u00c1ngeles. En lo que por afuera  parec\u00eda un t\u00edpico complejo residencial suburbano, 72 mujeres y hombres  tailandeses viv\u00edan presos, algunos desde hac\u00eda siete a\u00f1os, trabajando  m\u00e1s de 18 horas diarias, siete d\u00edas a la semana, en cocheras mal  iluminadas bajo la vigilancia de guardias armados y rodeados de alambre  de p\u00faas y rejas de hierro. Hasta diez de ellos dorm\u00edan hacinados en  cuartos dise\u00f1ados para dos personas, en peligrosas condiciones de  higiene. Bajo constantes maltratos por parte de los capataces y amenazas  a sus familias en Tailandia, los trabajadores cos\u00edan ropa para varias  de las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s prestigiosas del pa\u00eds \u2014Tomato, Clio, B.U.M., High  Sierra, Axle, Cheetah, Anchor Blue, Airtime, Mervyn\u2019s, Miller\u2019s Outpost,  Montgomery Ward\u2014 muchas de ellas vendidas tambi\u00e9n en tiendas de  departamento tan conocidas como May, Nordstrom, Sears, Target y otras.<\/p>\n<p>La detenci\u00f3n de los ocho capataces presentes y la \u201cliberaci\u00f3n\u201d de los  72 trabajadores esclavos recibieron amplia cobertura medi\u00e1tica. Mucho  menos visible, sin embargo, fue el destino de los trabajadores, en su  mayor\u00eda mujeres, todos migrantes indocumentados. Despu\u00e9s de a\u00f1os de  esclavitud, los trabajadores supuestamente liberados fueron detenidos  inmediatamente por las autoridades migratorias y encarcelados en una  celda com\u00fan, de donde s\u00f3lo sal\u00edan encadenados con grilletes para  cuestiones administrativas y entrevistas. Fue s\u00f3lo gracias al trabajo de  activistas de Sweatshop Watch, una coalici\u00f3n que agrupaba  organizaciones obreras, comunitarias, de inmigrantes, de mujeres y  abogados, que se logr\u00f3 la liberaci\u00f3n de las y los tailandeses, que de  otra forma hubieran sido deportados despu\u00e9s de una larga detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este caso sac\u00f3 a la luz no s\u00f3lo los extremos a los que llega la  explotaci\u00f3n en la industria de la costura en los Estados Unidos, sino la  estrecha relaci\u00f3n entre esa explotaci\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n de la  inmigraci\u00f3n. Julie Su, una de las fundadoras de Sweatshop Watch, observa  en un art\u00edculo sobre el caso que, ante la amenaza de encarcelamiento y  deportaci\u00f3n, los trabajadores indocumentados no tienen ning\u00fan incentivo  para denunciar ni los peores abusos. El caso tambi\u00e9n demostr\u00f3 la  necesidad de responsabilizar no s\u00f3lo a los propios talleres, sino a las  grandes empresas de moda y a las tiendas departamentales que de hecho  controlan el proceso, y que se escudan tras un supuesto desconocimiento  de las condiciones laborales de los subcontratistas. Uno de los  principales ejes de lucha de organizaciones de la industria de la  costura, incluyendo al GWC, es lograr cambios en las legislaciones que  responsabilicen a dichas empresas.<\/p>\n<p>Los activistas que trabajaron en el caso de El Monte concluyeron con  el tiempo que era importante que existiera un espacio donde los propios  trabajadores pudieran organizarse. En 1999 Sweatshop Watch organiz\u00f3 una  serie de reuniones con trabajadores de la costura, incluyendo los  trabajadores tailandeses de El Monte y trabajadores latinos de talleres  relacionados a la misma red de explotaci\u00f3n. De esas reuniones surgi\u00f3,  dos a\u00f1os despu\u00e9s, el Centro de Trabajadoras y Trabajadores de la  Costura.<\/p>\n<p>Son muchas las dificultades que los trabajadores de esta industria  enfrentan para formar un frente unido ante la explotaci\u00f3n. Delia Herrera  explica que, adem\u00e1s de la fragilidad creada por la criminalizaci\u00f3n de  la migraci\u00f3n, el propio sistema crea y promueve divisiones en la clase  obrera. Una de ellas es la de la raza, particularmente entre latinos y  asi\u00e1ticos, que compiten por empleos y recursos. Hay tambi\u00e9n divisiones,  fomentadas por los empleadores, entre trabajadores documentados e  indocumentados. Y finalmente divisiones de g\u00e9nero, en una industria en  la que prevalece el acoso sexual. El GWC intenta romper estas divisiones  a trav\u00e9s de pl\u00e1ticas, talleres y, sobre todo, la convivencia  comprometida. Las y los trabajadores se asesoran unos a los otros y  participan en actividades conjuntas, y eso crea un esp\u00edritu de  solidaridad. \u201cEn una ocasi\u00f3n hicimos un simulacro de que llegaba la  migra y la polic\u00eda juntos. Fue una experiencia muy fuerte porque muchas  compas han sido violadas sexualmente al pasar la frontera, han sido  detenidas, robadas, o las ha agarrado la migra en la calle. As\u00ed  empezamos a trabajar con nuestros propios traumas y a compartirlos con  los dem\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>Desde su fundaci\u00f3n, el centro ha recuperado millones de d\u00f3lares en  salarios robados y ha tenido victorias importantes contra empresas como  Forever 21, contra la cual realiz\u00f3 un exitoso boicot nacional de tres  a\u00f1os. Pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante ha sido el haber logrado generar una  conciencia colectiva nutrida por la experiencia de ocho a\u00f1os de lucha y  una larga historia de resistencia en la industria de la costura.<!--:--><!--:en-->This article is only available in Spanish.<!--:--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!--:es-->En el centro de la moda de Los \u00c1ngeles, California, trabajadoras y trabajadores de la industria de la costura se organizan en el Garment Workers Center para resistir la explotaci\u00f3n.<!--:--><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[953,190],"tags":[919],"class_list":["post-324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo","category-radiozapatista","tag-estados-unidos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=324"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33915,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/324\/revisions\/33915"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}