{"id":28139,"date":"2018-08-27T13:00:45","date_gmt":"2018-08-27T18:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=28139"},"modified":"2018-09-10T10:29:40","modified_gmt":"2018-09-10T15:29:40","slug":"la-ultima-mantecada-en-las-montanas-del-sureste-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=28139","title":{"rendered":"La \u00faltima mantecada en las monta\u00f1as del sureste mexicano"},"content":{"rendered":"<p>(Cuento le\u00eddo durante la clausura del \u201c<a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?page_id=16981\">CompARTE por la vida y la libertad 2018<\/a>\u201d en el Caracol de Morelia, Torbellino de nuestras palabras, monta\u00f1as del sureste mexicano.)<\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-27784\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/IMG_3959_1024x683-350x233.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"233\" 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alimentar los rumores sobre su existencia, arrojando las piezas de un rompecabezas sobre, claro, las cabezas rotas de humanos y m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>O acaso la Tormenta (\u00e9sa que el zapatismo insiste en se\u00f1alar y que, como en todo lo que dice, nadie m\u00e1s repara), hab\u00eda incurrido en un \u201c<em>spoiler<\/em>\u201d, un peque\u00f1o adelanto de lo que se avecinaba.\u00a0 Como si, en el software incoherente con el que parece funcionar la realidad, se hubiera colado un aviso urgente, un \u201c<strong><em>warning<\/em><\/strong>\u201d inadvertido, una se\u00f1al que s\u00f3lo podr\u00eda ser detectada e interpretada por los m\u00e1s avezados vig\u00edas que, en los rincones del mundo, se empe\u00f1an en otear horizontes que, de tan lejanos, ni siquiera aparecen como variable en las fren\u00e9ticas estad\u00edsticas del sistema mundial.\u00a0 Despu\u00e9s de todo, las estad\u00edsticas sirven para se\u00f1alar tendencias que borran dramas cotidianos.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 es, despu\u00e9s de todo, el asesinato de una mujer?\u00a0 Una de numeral.\u00a0 Una m\u00e1s es una menos.\u00a0 Las estad\u00edsticas dir\u00e1n que se necesitan varios, muchos de esos asesinatos \u201cde g\u00e9nero\u201d para incidir apenas en una tendencia: la del desbocado cabalgar del sistema hacia el abismo, derrapando sobre sangre, lodo, escombros, mierda, destrucci\u00f3n.\u00a0 \u00bfEn el horizonte?\u00a0 La guerra.\u00a0 \u00bfEn el sendero andado?\u00a0 La guerra.\u00a0 Porque en el sistema capitalista la guerra es el origen, el camino y el destino.<\/p>\n<p>En fin, tal vez desvar\u00edo.\u00a0 Porque \u00e9ste es un cuento y hay que cuidar que no se cuelen en \u00e9l reflexiones tendenciosas, malas ideas, malsanos pensamientos, cavilaciones ociosas, provocaciones.<\/p>\n<p><!--more-->Quienes padecieron alguna vez el ver una pel\u00edcula con el finado SupMarcos, cuentan que era insoportable.\u00a0 Bueno, no s\u00f3lo era insoportable en eso, pero estoy hablando de ver pel\u00edculas.\u00a0 Bastaba que en el filme apareciera un arma de fuego para que el difunto pusiera \u201cpausa\u201d y se diera una larga y ociosa exposici\u00f3n sobre <em>rasancia<\/em>, energ\u00eda, alcance, poder de fuego, y las breves o largas par\u00e1bolas que un proyectil trazaba en su ruta hacia \u201cel objetivo\u201d.\u00a0 Poco importaba que, en ese momento pausado, la trama se fuera a resolver, o que quienes ve\u00edan el filme se angustiaran sin saber si el h\u00e9roe (o la hero\u00edna, no olvidar la equidad de g\u00e9nero) se salvaba o no.\u00a0 No, ah\u00ed estaba el in\u00fatil derroche de erudici\u00f3n: \u201c<em>\u00e9sa es una carabina M-16, calibre 5,56 mm NATO, nombrado as\u00ed para diferenciar las municiones fabricadas por los pa\u00edses de la Organizaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Norte, de las del Pacto de Varsovia, y etc\u00e9tera, etc\u00e9tera<\/em>\u201d.\u00a0 Claro, la compa\u00f1\u00eda cin\u00e9fila no sab\u00eda qu\u00e9 hacer: si demostraba inter\u00e9s, el finado podr\u00eda extenderse; si, en cambio, mostraba indiferencia, el difunto podr\u00eda interpretar que no hab\u00eda sido claro y se explayar\u00eda m\u00e1s, llegando, claro, a la guerra fr\u00eda.\u00a0 Y entonces el SupMarcos se sent\u00eda obligado a explicar que el t\u00e9rmino \u201cguerra fr\u00eda\u201d era un <em>ox\u00edmoron<\/em>, una argucia del sistema para obviar la muerte y la destrucci\u00f3n que hab\u00edan marcado esa \u00e9poca.\u00a0 Segu\u00eda entonces con lo de \u201ccuarta guerra mundial\u201d, y as\u00ed hasta que las palomitas se enfriaban o se hab\u00edan convertido en un amasijo de ma\u00edz palomero con salsa \u201cValentina\u201d.<\/p>\n<p>Bueno, ya me estoy poniendo igual.\u00a0 El asunto era que, si el SupMarcos asist\u00eda a la funci\u00f3n, hab\u00eda que ver las pel\u00edculas o las series dos veces: una para padecer las interrupciones, la otra para entender la trama.\u00a0 Por esto digo que un cuento es un cuento y no una pl\u00e1tica pol\u00edtica.\u00a0 Aunque Defensa Zapatista use lo de \u201cpl\u00e1tica pol\u00edtica\u201d para ocultar las muestras de \u201cviolencia de g\u00e9nero\u201d que, en forma de zapes, le aplica al estoico Pedrito, el ni\u00f1o que, sin saberlo ni pretenderlo, asume el papel de n\u00e9mesis de la ni\u00f1a y su indefinible gato-perro.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 estaba?\u00a0 Ah, s\u00ed, en los por qu\u00e9 de lo que les narrar\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>El asunto es que, esa madrugada, confirm\u00e9 lo que me tem\u00eda: se hab\u00edan acabado las mantecadas.\u00a0 Todas.\u00a0 Incluso la reserva estrat\u00e9gica (destinada a hacer frente al previsible apocalipsis zombi, a una invasi\u00f3n extraterrestre, o a la ca\u00edda de un meteorito), estaba en ceros.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 fue lo que pas\u00f3?\u00a0 Pues, como en las tragedias griegas y en los corridos mexicanos, no pasa nada hasta que pasa.<\/p>\n<p>La Do\u00f1a Juanita, atrincherada en la cocina del CIDECI, en San Crist\u00f3bal de Las Casas, Chiapas, M\u00e9xico, se hab\u00eda declarado en huelga: nada de tamales, nada de <em>cuche<\/em> (cerdo, en Chiapas), nada de tacos y garnachas, nada de batidillos ricos en carbohidratos, grasas y colesteroles.\u00a0 Y, oh desgracia, nada de mantecadas.\u00a0 Que ahora pura comida sana, o sea verduras, verduras y m\u00e1s verduras.\u00a0 Que nada de que nada. \u00a0Que resistencia y rebeld\u00eda.\u00a0 Que muera la comida chatarra y el <em>fast food<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando me enter\u00e9, mand\u00e9 un enlace para convencer a Do\u00f1a Juanita de que hiciera una excepci\u00f3n; que la entend\u00eda, pero que hab\u00eda yo le\u00eddo en un libro que las mantecadas eran muy nutritivas; que si ella hac\u00eda mantecadas, todo iba a quedar \u201c<em>entre nous<\/em>\u201d, que no se iba a publicar.\u00a0 El enlace regres\u00f3 desconsolado: ni siquiera pudo hablar con Do\u00f1a Juanita, quien estaba fortificada, junto con sus compas de la cocina, cantando el \u201c<em>no, no, nos mover\u00e1n, y el que no crea que haga la prueba, no nos mover\u00e1n<\/em>\u201d.\u00a0 Le pregunt\u00e9 al enlace que qu\u00e9 hab\u00eda hecho \u00e9l.\u00a0 Dijo que se puso a cantar, que se o\u00eda bien bonito el coro y agarr\u00f3 una guitarra y acompa\u00f1\u00f3 el himno.<\/p>\n<p>Yo no me dej\u00e9 derrotar por cuestiones que adjudiqu\u00e9 al rubro \u201cde g\u00e9nero\u201d.\u00a0 Despu\u00e9s de todo, Do\u00f1a Juanita es mujer y hay cosas que las mujeres no entienden.<\/p>\n<p>Recurr\u00ed entonces al arma ultra secreta del <em>ezetalene<\/em>: el compa Jacinto Canek.<\/p>\n<p>Muy lejos de estas monta\u00f1as, pero enclavado en otras, el compa Jacinto Canek le sabe a la cocina.\u00a0 Hace maravillas con apenas unas cuantas ollas y sartenes.\u00a0 Pero tiene un don especial para el pan.\u00a0 Se rumora que hay gente que viaja desde los m\u00e1s diversos rincones del mundo para probar sus panes.\u00a0 Como una muestra de la \u201cotra globalizaci\u00f3n\u201d, su reposter\u00eda ha deleitado el paladar de 5 continentes.<\/p>\n<p>\u201c<em>El secreto est\u00e1 en que hay que echarle muchos huevos<\/em>\u201d, me confes\u00f3 un d\u00eda el compa Jacinto Canek mientras esper\u00e1bamos, yo impaciente, que salieran las mantecadas del horno.\u00a0 Aunque \u00e9l se refer\u00eda a los panes, yo dije casi como reflejo: \u201c<em>como a todo, Don Jacinto, como a todo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Por una cuesti\u00f3n de solidaridad de g\u00e9nero, confiaba yo en que el compa Jacinto Canek har\u00eda honor a su nombre de lucha y aportar\u00eda una salida a la grave crisis que se avizoraba.<\/p>\n<p>Una misi\u00f3n de tal trascendencia requer\u00eda una postura dr\u00e1stica.\u00a0 Con el fin de acallar las cr\u00edticas que ya adivinaba de las feministas, le encargu\u00e9 a la <em>insurgenta<\/em> Erika que fuera hasta las tierras donde Jacinto Canek defend\u00eda a capa y espada sus secretos culinarios.<\/p>\n<p>Le dije a la Erika que ten\u00eda ella una misi\u00f3n muy importante.\u00a0 Que deb\u00eda ir donde Jacinto Canek y deber\u00eda relatarle una leyenda: los m\u00e1s primeros dioses, los que nacieron el mundo, crearon las mantecadas para que los humanos se dieran una idea de lo que era el para\u00edso.\u00a0 Pero luego lleg\u00f3 el pinche sistema capitalista con sus <em>Bimbo-Marinela<\/em>, la <em>T\u00eda Rosa<\/em>, <em>Wonder<\/em> y etc\u00e9tera, y corrompieron el sagrado manjar de los dioses.<\/p>\n<p>Que quienes hac\u00edan pan artesanal eran los custodios de la memoria, los que resguardaban el santo grial que permit\u00eda la comunicaci\u00f3n entre humanos y dioses.<\/p>\n<p>Por supuesto que la <em>insurgenta<\/em> Erika me pregunt\u00f3 qu\u00e9 cosa era \u201csanto grial\u201d.\u00a0 Le dije que era algo muy importante, sagrado, que de eso depend\u00eda el destino de la humanidad.<\/p>\n<p>La Erika se burl\u00f3 diciendo \u201c<em>Nah,<\/em> <em>qu\u00e9 va a ser, seguro lo inventaste, Sup, nom\u00e1s porque quieres mantecadas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Yo puse cara de \u201c<em>me ofendes<\/em>\u201d, y la despach\u00e9 con las amonestaciones de rigor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de jornadas que imagino agotadoras, la <em>insurgenta<\/em> Erika regres\u00f3 con una gran bolsa de pan.\u00a0 No pude evitarlo: aplaud\u00ed.\u00a0 Y debo confesar que mis hermosos ojos se humedecieron agradecidos.<\/p>\n<p>Sin responder al saludo de la Erika, le arrebat\u00e9 la bolsa y vaci\u00e9 su contenido en la mesa.\u00a0 Nada.\u00a0 Hab\u00eda conchas, trenzas, orejas, mo\u00f1os, polvorones, bolillos, teleras, chilindrinas, marquesotes, pan de elote, empanadas, hojaldras (sin agraviar a quienes leen), cemitas, donas, y hasta el mal llamado \u201cpan de amor\u201d.\u00a0 Pero ni una mantecada, ni una sola.<\/p>\n<p>El horror.<\/p>\n<p>Me derrumb\u00e9 sobre la silla, con un sabor amargo llen\u00e1ndome la vida.<\/p>\n<p>Entonces la <em>insurgenta<\/em> Erika sac\u00f3 de su <em>morraleta<\/em> otra bolsa, m\u00e1s peque\u00f1a.\u00a0 Envuelta con pl\u00e1sticos y papeles, apareci\u00f3 \u00a1una mantecada!<\/p>\n<p>\u201c<em>Que s\u00f3lo alcanz\u00f3 a hacer \u00e9sa<\/em>\u201d, me aclar\u00f3 la Erika, \u201c<em>que ya no hizo m\u00e1s porque est\u00e1 echando baile con su mujer.\u00a0 Que a ver hasta cu\u00e1ndo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Se fue la <em>insurgenta<\/em> Erika.<\/p>\n<p>Con extremo cuidado, como si de una valiosa pieza de fino cristal se tratara, coloqu\u00e9 la mantecada sobre la mesa.<\/p>\n<p>Con todo eso de la Tormenta, la Hidra y el apocalipsis-todo-incluido de mi hermano bajo protesta, me puse \u00eddem y sentenci\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>He aqu\u00ed la \u00faltima mantecada en las monta\u00f1as del sureste mexicano<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>No sab\u00eda si comerla o hacerle un altar, un homenaje premonitorio a lo que eso significaba: el fin de una \u00e9poca, la inapelable sentencia del destino, el enojo de dioses desconocidos, el desd\u00e9n avistado en una mirada deseada, el da\u00f1o colateral de la guerra capitalista.<\/p>\n<p>La mir\u00e9, s\u00ed.\u00a0 La mir\u00e9 con lujuria mal disimulada.\u00a0 Con cuidado mis dedos apenas rozaron sus contornos azucarados, la hendidura circular que enaltec\u00eda el seno un\u00edvoco del ser unig\u00e9nito, la voluptuosa figura que no s\u00f3lo dec\u00eda sino que gritaba: \u201c<em>soy una mantecada, pero no cualquier mantecada, soy la \u00faltima mantecada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En eso estaba yo, o sea que calculando si en la tienda cooperativa tendr\u00edan conocido refresco de cola con el cual honrar la \u00faltima mantecada, cuando, como si faltara ratificar la desgracia, aparecieron en la puerta\u2026<\/p>\n<p>Defensa Zapatista y el gato-perro.<\/p>\n<p>Me puse de pie tan r\u00e1pido como pude y, tratando de tapar con el cuerpo el obscuro objeto de mi deseo, empec\u00e9 a balbucear incoherencias:<\/p>\n<p>\u201c<em>Eh, no, no hay una mantecada sobre la mesa.\u00a0 No, no la estoy escondiendo.\u00a0 No, no hay nada detr\u00e1s m\u00edo.\u00a0 Eh, hace mucho calor, y el zancudo est\u00e1 muy bravo, creo que va a llover.\u00a0 \u00bfPiensas que va a llover?<\/em>\u201d<\/p>\n<p>Creo que Defensa sospech\u00f3 algo, porque me dio la vuelta como si tal y vio la mantecada.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 con reprobaci\u00f3n y sentenci\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>Tienes que compartir, Sup<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El gato-perro ladr\u00f3 o maull\u00f3, a saber, pero supongo que apoyando a Defensa Zapatista.<\/p>\n<p>Imagino que sinti\u00e9ndose convocada por la palabra \u201cmantecada\u201d, apareci\u00f3, a saber de d\u00f3nde, una ni\u00f1a que trataba de alcanzar la mantecada con una manita mientras con la otra sosten\u00eda un osito de peluche.<\/p>\n<p>La apart\u00e9 de la mesa y, siguiendo el modo del finado, le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres?, no te conozco<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Yo me llamo Esperanza y me <strong>apedillo<\/strong> \u201czapatista\u201d y \u00e9ste es un mi osito y tenemos hambre<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Al escuchar el nombre de la ni\u00f1a, yo no dej\u00e9 de apreciar la reiteraci\u00f3n de las paradojas en estas tierras.<\/p>\n<p>La Esperanza Zapatista se retir\u00f3 despu\u00e9s de varios intentos de lo que la nueva teor\u00eda social llamar\u00eda \u201cacumulaci\u00f3n por despojo de mantecadas\u201d, una fase a\u00fan en desarrollo del capitalismo.<\/p>\n<p>Defensa y el gato-perro me miraban con m\u00e1s de 500 a\u00f1os de reclamos, esperando lo imposible: que yo les compartiera la \u00faltima mantecada de las monta\u00f1as del sureste mexicano.<\/p>\n<p>\u201c<em>No se puede<\/em>\u201d, me defend\u00ed con torpeza, \u201c<em>s\u00f3lo hay una.\u00a0 Viera que hay dos o m\u00e1s pues se puede repartir, pero como s\u00f3lo hay una, pues no se puede compartir, s\u00f3lo es para uno<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Subray\u00e9 el \u201c<em>uno<\/em>\u201d para marcar la diferencia de g\u00e9nero: el \u201c<em>uno<\/em>\u201d dejaba fuera a Defensa Zapatista, a Esperanza y al gato-perro, el cual, si no sabe si es perro o gato, menos va a saber si es masculino o femenino.<\/p>\n<p>Siguiendo la quinta ley de la dial\u00e9ctica (nota: la primera ley de la dial\u00e9ctica es \u201ctodo tiene que ver con todo\u201d; la segunda es \u201cuna cosa es una cosa y otra cosa es no me chingues\u201d; la tercera es \u201cchingue su madre el universo y la materia\u201d; la sexta es \u201cno hay problema lo suficientemente grande como para no darle la vuelta\u201d)\u2026<\/p>\n<p>Les dec\u00eda que la quinta ley de la dial\u00e9ctica se\u00f1ala que \u201csiempre puede llover sobre mojado\u201d, y, para confirmarla, reapareci\u00f3 la Esperanza Zapatista, ahora acompa\u00f1ada de dos ni\u00f1os zapatistas: uno portaba un sombrero vaquero m\u00e1s grande que \u00e9l y se present\u00f3 con un \u201cyo soy el Pablito\u201d; el otro tra\u00eda un sombrero modelo \u201cDon Ram\u00f3n en el Chavo del 8\u201d, aunque tambi\u00e9n parec\u00eda un casco de estambre, y dijo que \u00e9l era \u201cAmado, el Amado Zapatista\u201d (quise darle un zape por suplantarme).<\/p>\n<p>Vi\u00e9ndome en desventaja num\u00e9rica, analic\u00e9 mis posibilidades:<\/p>\n<p>Pod\u00eda, por ejemplo, ponerme en el cl\u00e1sico \u201cmodo <em>matanga dijo la changa<\/em>\u201d, tomar la mantecada y huir en lo que, en la teor\u00eda militar, se llama \u201crepliegue estrat\u00e9gico\u201d.<\/p>\n<p>Opci\u00f3n desechada: el comando infantil zapatista me ten\u00eda rodeado.<\/p>\n<p>Pod\u00eda atropellarlos, siguiendo el modo del Fondo Monetario Internacional frente a gobiernos progres y no progres, pero corr\u00eda el riesgo de tropezar y que el santo grial cayera.\u00a0 Eso le dar\u00eda ventaja al gato-perro, cuya habilidad para tomar lo ca\u00eddo ya hab\u00eda sido demostrada en otro cuento que les narrar\u00e9 en otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Opt\u00e9 entonces por la demagogia en boga y, dirigi\u00e9ndome al comando infantil, les solt\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>Miren, tienen que entender la coyuntura, la correlaci\u00f3n de fuerzas no es favorable.\u00a0 No es tiempo para radicalismos.\u00a0 Es mejor una transici\u00f3n pausada. Esperar, por ejemplo, a que haya m\u00e1s mantecadas y entonces s\u00ed.\u00a0 Pero ahora ustedes deben esperar con paciencia.\u00a0 Por ejemplo, si ya hay una ni\u00f1a que se llama \u201cDefensa Zapatista\u201d y otra que se llama \u201cEsperanza Zapatista\u201d, puede ser que haya una que se llame \u201cPaciencia Zapatista\u201d.\u00a0 Entonces, vayan a buscarla y, cuando la encuentren, le echan la pl\u00e1tica pol\u00edtica y entonces pues ya vemos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>No hay<\/em>\u201d, respondi\u00f3 Defensa Zapatista, y agreg\u00f3 con malicia: \u201c<em>pero hay una compa\u00f1erita que se llama \u201cCalamidad\u201d, o sea que es \u201cLa Calamidad Zapatista\u201d.\u00a0 Ah\u00ed lo veas si la traemos<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Un estremecimiento sacudi\u00f3 por entero mi sensual cuerpo.<\/p>\n<p>Desesperado, me di cuenta de que mis argumentos no convenc\u00edan.<\/p>\n<p>Imagin\u00e9 entonces el cataclismo terminal: una multitud de ni\u00f1as y ni\u00f1os zapatistas rodeando mi champa, la otrora comandancia general del ezetaelene; insultos en diferentes lenguas de origen maya; Defensa Zapatista ordenando \u201c<em>traigan ocote<\/em>\u201d; Esperanza sacando, a saber de d\u00f3nde, un encendedor, mientras su osito, os lo juro, se transformaba en \u201c<em>Chuky<\/em>, <em>el mu\u00f1eco diab\u00f3lico<\/em>\u201d; el gato-perro ladrando y maullando; el Pedrito bailando con la promotora de educaci\u00f3n y el Pablito cantando la del mo\u00f1o colorado y el Amado haciendo la segunda voz (s\u00ed, los varones siempre en otro canal); los ocotes encendidos democratiz\u00e1ndose; las primeras llamas lamiendo las tablas y creando un cerco de fuego dentro del cerco infantil; y yo, heroico, abrazando la mantecada, dispuesto a morir antes de entregar \u201c<em>my tresaure<\/em>\u201d a esa masa irreverente que apenas levantaba unos palmos del suelo.<\/p>\n<p>Era in\u00fatil tratar de dividirlos y llevarlos a enfrentarse entre s\u00ed: la mantecada los un\u00eda y yo no pod\u00eda cederla.<\/p>\n<p>Podr\u00eda, es cierto, arrojarla y, aprovechando la confusi\u00f3n, buscar refugio.\u00a0 Pero dudo que se abalanzaran por la mantecada.\u00a0 Seguro seguir\u00edan su tradici\u00f3n de compartir incluso lo poco que tienen, tal y como la pandilla del finado SupMarcos hac\u00eda despu\u00e9s de asaltar la tienda \u201cLa Nana Zapatista\u201d en La Realidad \u00eddem.<\/p>\n<p>Pero ni hablar, era mi mantecada.\u00a0 Ella y yo est\u00e1bamos unidos por el destino.\u00a0 En mis pensamientos rondaban los antiguos escritos (que yo redact\u00e9): \u201c<em>en el principio de los tiempos, los dioses crearon la mantecada y vieron que la mantecada era buena y entonces crearon al Sup para que de ella se regocijara y se la zampara sin compartir<\/em>\u201d.\u00a0 Ergo, la mantecada era de mi propiedad por mandato divino y esos enanos y enanas herejes pretend\u00edan despojarme de ella, cometiendo as\u00ed el m\u00e1s grande pecado: desafiar la propiedad privada de la mantecada, que, como todos saben porque viene en todos los libros de historia, es el fundamento de la civilizaci\u00f3n, el orden y el progreso.<\/p>\n<p>El futuro de mi mundo estaba en juego.\u00a0 Si yo compart\u00eda mi mantecada, la humanidad volver\u00eda a la edad de piedra, a un mundo sin internet, sin redes sociales, sin las pel\u00edculas y series en <em>stream<\/em> y, horror de horrores, sin helado de nuez.<\/p>\n<p>Entend\u00ed entonces que en mi hermoso y bien formado cuerpo resid\u00eda la \u00faltima oportunidad del ser humano.<\/p>\n<p>Si yo compart\u00eda la mantecada, cosas terribles podr\u00edan suceder.\u00a0 Por ejemplo, las mujeres podr\u00edan rebelarse.\u00a0 No una, ni dos.\u00a0 Todas.\u00a0 Millones de Defensas, Esperanzas y Calamidades Zapatistas surgiendo por todos los rincones del planeta.<\/p>\n<p>El apocalipsis.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n total del mundo tal y como lo conocemos.<\/p>\n<p>El fin de los tiempos.<\/p>\n<p>La cat\u00e1strofe final.<\/p>\n<p>Me estremec\u00ed.<\/p>\n<p>Entonces comet\u00ed un error del que no me cansar\u00e9 de arrepentirme: sin que fuera necesario, solt\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>Adem\u00e1s, es la \u00faltima<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00a1La \u00faltima!<\/em>\u201d, repiti\u00f3 la ni\u00f1a con alarma y sorpresa.<\/p>\n<p>Qued\u00f3 pensando Defensa Zapatista. Yo sent\u00ed un escalofr\u00edo recorrer todo mi voluptuoso cuerpo.\u00a0 Nada hay m\u00e1s temible que una ni\u00f1a pensando.<\/p>\n<p>Defensa Zapatista rompi\u00f3 el silencio:<\/p>\n<p>\u201c<em>Est\u00e1 bueno, entonces vamos a jugar y quien gane se queda con la mantecada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Yo quise alegar que no ten\u00eda por qu\u00e9 jugar a nada apostando mi mantecada, porque era m\u00eda, m\u00eda de m\u00ed-me-conmigo, <em>my tresaure<\/em>, el producto de mi esfuerzo\u2026 (bueno, el esfuerzo hab\u00eda sido del compa Jacinto Canek, pero por solidaridad de g\u00e9nero y en su representaci\u00f3n, me tocaba a m\u00ed).<\/p>\n<p>Mientras constru\u00eda el alegato de mi defensa, la \u00eddem zapatista, a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>Y en honor del gato-perro aqu\u00ed presente, el juego va a ser \u201cgato\u201d.\u00a0 Quien gane, gana la mantecada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Al escuchar eso, suspend\u00ed en la cabeza mi brillante disertaci\u00f3n jur\u00eddico-gastron\u00f3mica, y pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00bfGato?\u00a0 \u00bf\u00c9se que se juega con bolitas y cruces y gana el que hila una l\u00ednea horizontal, vertical o diagonal?<\/em>\u201d<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00c9ste<\/em>\u201d, dijo la ni\u00f1a y traz\u00f3 en su cuaderno la cruz de paralelas del \u201cgato\u201d, el juego de mi infancia que, al jugarlo unas veces, se adivinaba sin ganador.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19754 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/1-1-200x200.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/center>\u00a0 Si quien lee este cuento es de la llamada \u201cgeneraci\u00f3n digital\u201d, le ahorro la consulta en <em>wikipedia<\/em>:<\/p>\n<p><em>\u00a0 \u201cEl <strong>tres en l\u00ednea<\/strong>, tambi\u00e9n conocido como <strong>Ceros y Cruces<\/strong>, <strong>tres en raya<\/strong> (en Per\u00fa, Espa\u00f1a, Ecuador y Bolivia), <strong>juego del gato<\/strong>, <strong>Triqui<\/strong> (en Colombia), <strong>Cuadritos<\/strong>, <strong>Gato<\/strong> (en Chile y M\u00e9xico),<strong>Triqui traka<\/strong>, <strong>Equis Cero<\/strong>, <strong>Tic-Tac-Toc<\/strong> (en Estados Unidos), es un juego de l\u00e1piz y papel entre dos jugadores: O y X, que marcan los espacios de un tablero de 3\u00d73 alternadamente.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Yo hice con rapidez mis c\u00e1lculos y aventur\u00e9:<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00bfY si hay empate?<\/em>\u201d<\/p>\n<p>Defensa Zapatista mir\u00f3 al gato-perro.\u00a0 El gato-perro mir\u00f3 a Defensa Zapatista. \u00a0Esperanza mir\u00f3 a ambos.\u00a0 Pablito y Amado miraron la mantecada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos segundos, el gato-perro ladr\u00f3-maull\u00f3.\u00a0 La ni\u00f1a Defensa, dirigi\u00e9ndose al animalito, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00bfEst\u00e1s seguro?<\/em>\u201d<\/p>\n<p>El gato-perro resopl\u00f3 con aires de \u201c<em>no s\u00e9 qu\u00e9 te hace dudar de m\u00ed<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a me dijo entonces: \u201c<em>si hay empate, la mantecada queda con quien la ten\u00eda al principio<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>O sea yo<\/em>\u201d, dije asegur\u00e1ndome de que no hubiera trampas jur\u00eddicas en el acuerdo.<\/p>\n<p>\u201c<em>S\u00ed<\/em>\u201d, dijo despreocupada Defensa Zapatista.<\/p>\n<p>\u201c<em>Bueno<\/em>\u201d, dije yo, saboreando de antemano por partida doble: el triunfo de g\u00e9nero y la mantecada que no era cualquier mantecada, era la \u00faltima mantecada en las monta\u00f1as del sureste mexicano.<\/p>\n<p>\u201c<em>Entonces, \u00bfempiezas t\u00fa o yo?<\/em>\u201d, le pregunt\u00e9 a la ni\u00f1a mientras sacaba una hoja en blanco y mi plum\u00f3n negro con tinta indeleble.<\/p>\n<p>\u201c<em>Yo no voy a jugar.\u00a0 Reclamo juicio por combate.\u00a0 Elijo al gato-perro aqu\u00ed presente como mi campe\u00f3n.\u00a0 \u00c9l va a luchar en mi lugar<\/em>\u201d, respondi\u00f3 <em>Cersei<\/em>, perd\u00f3n, Defensa Zapatista.<\/p>\n<p>\u201c<em>De acuerdo<\/em>\u201d, dije confiado.\u00a0 Despu\u00e9s de todo, eso me aliviar\u00eda de las cr\u00edticas de g\u00e9nero por haberle ganado a una ni\u00f1a, y el gato-perro, bueno, era un gato-perro, as\u00ed que no hab\u00eda nada qu\u00e9 temer.<\/p>\n<p>El animalito se trep\u00f3 de un salto a la mesa de madera, apart\u00f3 con un adem\u00e1n despectivo el papel y, con lo que yo cre\u00ed era una sonrisa burlona, sac\u00f3 sus u\u00f1as y, como un rel\u00e1mpago, traz\u00f3 sobre la superficie de la mesa el campo de batalla.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19754 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/1-1-200x200.png\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" \/><\/center>\u00a0 No es que yo me queje de que rasgu\u00f1\u00f3 la mesa, despu\u00e9s de todo est\u00e1 llena de quemaduras y manchas de tabaco y tinta, pero me pareci\u00f3 algo, digamos, poco profesional por parte del gato-perro.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, saqu\u00e9 mi navaja de monta\u00f1a y desplegu\u00e9 su afilada hoja con un brillo mal\u00e9fico en la mirada.<\/p>\n<p>En el rel\u00e1mpago de la hoja de metal, el universo entero pareci\u00f3 detenerse, como si su movimiento o inmovilidad futuros dependiera de lo que en esa vieja mesa de madera se dirim\u00eda: cara o cruz, vida o muerte, sombra o luz, mantecada o caos.<\/p>\n<p>Ok, exagero, pero el gato-perro y quien esto relata intercambiamos las mismas miradas que, por siglos, intercambian los contrincantes que saben que, en un enfrentamiento, no s\u00f3lo se juegan la vida, sino el ma\u00f1ana entero.<\/p>\n<p>El gato-perro tendi\u00f3 la mano, bueno, la garra, como cedi\u00e9ndome el inicio, al menos as\u00ed lo interpret\u00e9.<\/p>\n<p>Con decisi\u00f3n, emulando a Kasparov, trac\u00e9 mi bolita en el centro.\u00a0 Aunque yo sab\u00eda que el centro no conduce a nada, pensaba yo para mis adentros que, en este caso, un empate era una victoria, porque la mantecada permanecer\u00eda con su leg\u00edtimo due\u00f1o, es decir, con mi est\u00f3mago.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19755 \" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/3-1-640x224.png\" width=\"429\" height=\"150\" \/><\/center>El gato-perro, como si llamara a la Sexta de su lado, marc\u00f3 abajo y a la izquierda.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19756\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/4-1-640x221.png\" width=\"449\" height=\"155\" \/><\/center>Yo quise abreviar su sufrimiento y reiter\u00e9 el centro, pero abajo, muy en la onda progresista.<br \/>\n<center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19730\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/3.png\" alt=\"\" width=\"381\" height=\"109\" \/><\/center>El gato-perro, como era de esperarse, bloque\u00f3 sin miramientos arriba al centro, como queriendo decir que al centro de abajo siempre lo neutraliza el centro de arriba.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19731\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/4.png\" alt=\"\" width=\"396\" height=\"110\" \/><\/center>\u00a0 Ataqu\u00e9 por el flanco izquierdo, queriendo sorprender al gato-perro, pero bloque\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19732\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/5.png\" alt=\"\" width=\"635\" height=\"127\" \/><\/center>\u00a0 Por \u00faltimo, previendo ya el empate, intent\u00e9 la diagonal de arriba abajo, izquierda a derecha, como la socialdemocracia en decadencia.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19733\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/6.png\" alt=\"\" width=\"391\" height=\"113\" \/><\/center>Nuevo bloqueo del gato-perro.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19734\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/7.png\" alt=\"\" width=\"335\" height=\"110\" \/><\/center>Termin\u00e9 arriba a la derecha, ya por mero tr\u00e1mite porque el empate estaba a la vista y mi triunfo era ya inobjetable.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19735\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/8.png\" alt=\"\" width=\"388\" height=\"116\" \/><\/center>\u00a0 Me dispon\u00eda a guardar en el caj\u00f3n la mantecada, cuando Defensa Zapatista aleg\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00a1Un momento!\u00a0 Le falta una tirada al gato-perro<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<em>Pero ya est\u00e1 lleno<\/em>\u201d, dije como protesta.<\/p>\n<p>El gato-perro sonri\u00f3 con picard\u00eda y, con sus u\u00f1as m\u00e1s afiladas, traz\u00f3 lo no previsto: como si un mundo nuevo dibujara, agreg\u00f3 extensi\u00f3n al diagrama:<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19736\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/9.png\" alt=\"\" width=\"267\" height=\"127\" \/><\/center>\u00a0 Y lentamente, con placer malsano, rasg\u00f3 la cruz en la nueva casilla y os juro que la madera rechin\u00f3, l\u00fagubre, cuando traz\u00f3 la diagonal del triunfo.<\/p>\n<p><center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-19737\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/10.png\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"171\" \/><\/center>\u00a0 \u201c<em>\u00a1Ganamos!<\/em>\u201d, grit\u00f3 Defensa Zapatista y tom\u00f3 la mantecada mientras el animalito daba brinquitos girando sobre s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Salieron corriendo, con Defensa Zapatista levantando al aire la mantecada como si una bandera universal ondeara.<\/p>\n<p>Antes de irse, Esperanza Zapatista, haciendo honor a su paradoja, se acerc\u00f3 y me palme\u00f3 en la espalda mientras me dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u201c<em>No preocupas Sup.\u00a0 Yo luego te platico c\u00f3mo sab\u00eda el pancito \u00e9se que te derrot\u00f3 el gato-perro<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Se fue tambi\u00e9n la Esperanza y, con ella, mi \u00faltima \u00eddem.<\/p>\n<p>Mientras les miraba alejarse, pens\u00e9 que \u00e9se es el problema con el zapatismo, cr\u00e9anme: si sus sue\u00f1os y aspiraciones no caben en este mundo, imaginan otro nuevo\u2026 y sorprenden con sus empe\u00f1os por lograrlo.<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo con el zapatismo.<\/p>\n<p>En el planeta entero nacen y crecen rebeld\u00edas que se niegan a aceptar los l\u00edmites de esquemas, reglas, leyes y preceptos.<\/p>\n<p>Porque no son s\u00f3lo dos los g\u00e9neros, ni siete los colores, ni los puntos cardinales son cuatro, ni uno el mundo.<\/p>\n<p>As\u00ed como Defensa Zapatista, el gato-perro y la pandilla formada por el Pedrito, el Pablito y el Amado, nosotras, nosotros, <strong><em>nosotroas<\/em><\/strong> s\u00f3lo tenemos un objetivo: cuidar la Esperanza Zapatista.<\/p>\n<p>Si este mundo no da para eso, pues habr\u00e1 que hacer otro, uno donde quepan muchos mundos.<\/p>\n<p>Con estos pensamientos, yo suspir\u00e9 y le dije al espejo: \u201c<em>debiste haber compartido<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>-*-<\/strong><\/p>\n<p>Tan-tan.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Desde el caracol Torbellino de Nuestras Palabras, monta\u00f1as del sureste mexicano, planeta tierra.<br \/>\nEl SupGaleano.<br \/>\n9 de Agosto del 2018,<br \/>\nen el 15 aniversario de los caracoles zapatistas<br \/>\ny las Juntas de Buen Gobierno.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Cuento le\u00eddo durante la clausura del \u201cCompARTE por la vida y la libertad 2018\u201d en el Caracol de Morelia, Torbellino de nuestras palabras, monta\u00f1as del sureste mexicano.) Escucha aqu\u00ed: [podcast]https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Cierre-comparte-2018-discurso-galeano.mp3[\/podcast] LA \u00daLTIMA MANTECADA EN LAS MONTA\u00d1AS DEL SURESTE MEXICANO. \u00a0 Tal vez fue por una serie de sucesos aleatorios, sin liga aparente entre ellos, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":28143,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[118,955],"tags":[644,926],"class_list":["post-28139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ezln","category-ezln-temas","tag-comunicados-ezln","tag-ezln"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28139"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28184,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28139\/revisions\/28184"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}