{"id":27537,"date":"2018-06-25T18:46:43","date_gmt":"2018-06-25T23:46:43","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=27537"},"modified":"2018-06-27T13:34:26","modified_gmt":"2018-06-27T18:34:26","slug":"nicaragua-el-rescate-de-ramon-avellan-cronica-de-una-infamia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=27537","title":{"rendered":"Nicaragua: el rescate de Ram\u00f3n Avell\u00e1n; cr\u00f3nica de una infamia"},"content":{"rendered":"<p><a class=\"image_link\" href=\"https:\/\/subversiones.org\/archivos\/132711\/bendicion\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" title=\"bendicion\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/bendicion.jpg?ssl=1&amp;w=378&amp;h=218\" alt=\"bendicion\" width=\"378\" height=\"218\" data-attachment-id=\"132739\" data-orig-file=\"https:\/\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/bendicion.jpg\" data-orig-size=\"1070,618\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"bendicion\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/bendicion.jpg?fit=300%2C173&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/bendicion.jpg?fit=1024%2C591&amp;ssl=1\" data-original-width=\"378\" data-original-height=\"218\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por Rafael Camacho<\/p>\n<p>Masaya, Nicaragua.<\/p>\n<p>\u201cQue ning\u00fan arma forjada por la mano del hombre te haga da\u00f1o y que la fuerza del todo poderoso acompa\u00f1e al pueblo en la lucha para derrotar al tirano\u201d, rezaba una mujer menuda de unos 60 a\u00f1os mientras pon\u00eda su mano en la cabeza de aquellos quienes se acercaron a recibir la bendici\u00f3n que lleg\u00f3 a ofrecer a una de las barricadas que se extienden a lo largo y ancho de Masaya. \u201cYo no he estado con ustedes en las barricadas, pero sepan que he luchado desde mi trinchera,\u00a0que es la fe, haciendo mi lucha para que las cosas cambien\u201d.<\/p>\n<p>Una vez terminada la fila\u00a0que se hab\u00eda formado para recibir su gracia,\u00a0la mujer se hinc\u00f3 frente a la barricada\u00a0levantada con adoquines\u00a0que cortaba una de las calles aleda\u00f1as al parque central de Masaya y, toc\u00e1ndola suavemente, tambi\u00e9n la bendijo. Con una calma solemne se incorpor\u00f3 y lentamente se ech\u00f3\u00a0a andar repartiendo bendiciones a quien se cruzaba en su camino. El peque\u00f1o gesto hab\u00eda creado un ambiente sereno que velozmente fue interrumpido por el sonido de disparos provenientes de alg\u00fan lugar no muy lejano \u00a1ra-ta-ta-ta-t\u00e1!,\u00a0\u00a1ra-ta-ta-t\u00e1!<\/p>\n<p>Los reci\u00e9n bendecidos, quiz\u00e1s influenciados por uno de los grandes \u00e9xitos de lo que fuera la nueva canci\u00f3n latinoamericana, tan presente en Nicaragua durante las d\u00e9cadas de los setentas y ochentas, recordaron al instante que no, no basta rezar y que hacen falta muchas cosas para conseguir la paz. Tomaron as\u00ed sus morteros y una que otra arma casera que portaban. Mientras algunos asum\u00edan nuevamente una posici\u00f3n de alerta, otros preparaban bombas molotov en frascos de Gerber, \u201cesta t\u00e9cnica se usa desde los tiempos de la revoluci\u00f3n\u201d, comentaba un hombre canoso que dec\u00eda haber luchado contra la dictadura de Somoza.<\/p>\n<div class=\"tiled-gallery type-rectangular\" data-original-width=\"1070\" data-carousel-extra=\"{&quot;blog_id&quot;:1,&quot;permalink&quot;:&quot;https:\\\/\\\/subversiones.org\\\/archivos\\\/132711&quot;,&quot;likes_blog_id&quot;:54129768}\">\n<div class=\"gallery-row\" data-original-width=\"1070\" data-original-height=\"222\">\n<div class=\"gallery-group images-1\" data-original-width=\"382\" data-original-height=\"222\">\n<div class=\"tiled-gallery-item tiled-gallery-item-large\">La informaci\u00f3n que circulaba en las barricadas era confusa y en ocasiones contradictoria,\u00a0pero poco a poco, conforme pasaban las horas,\u00a0se iba confirmando: un grupo grande de polic\u00edas antimotines acompa\u00f1ados de civiles armados avanzaba por la carretera Managua-Masaya desde las primeras horas del d\u00eda; ya hab\u00edan tomado la rotonda de Ticuantepe; eran acompa\u00f1ados por maquinaria pesada para desmontar las barricadas que se encontraban a su paso; estaban en las inmediaciones del Coyotepe; hab\u00edan entrado a Masaya; avanzaban por sus calles con una violencia desmedida; disparaban a matar; hab\u00eda zonas de la ciudad perdidas,\u00a0heridos, compa\u00f1eros ca\u00eddos.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Se hablaba tambi\u00e9n de lo asim\u00e9trico de esta lucha, de esos\u00a0<em>hijueputas<\/em>\u00a0que equipados con armas de alto poder est\u00e1n haciendo la guerra a una poblaci\u00f3n desarmada, a los hijos y nietos de quienes lucharon para derrocar al dictador Anastacio Somoza sin saber que a\u00f1os m\u00e1s\u00a0tarde, uno de los l\u00edderes de dicha revoluci\u00f3n terminar\u00eda convertido en lo mismo contra lo que un d\u00eda lucharon: un tirano desp\u00f3tico rodeado de una \u00e9lite\u00a0de sinverg\u00fcenzas saqueando un pa\u00eds.<\/p>\n<p>La orquesta Orteguista ejecutaba al pie de la letra su sinfon\u00eda de muerte, avanzaba disparando y posicionando francotiradores en puntos altos y estrat\u00e9gicos de su camino. Los \u00a1ra-ta-ta-ta-t\u00e1! de sus ametralladoras, eran respondidos con estruendosos\u00a0\u00a1pum-pum! de los morteros de quienes defend\u00edan las calles de la ciudad. Fue precisamente uno de esos francotiradores quien acab\u00f3 con la vida de Marcelo Mayorga. Su cuerpo permaneci\u00f3 sin vida sobre la calle varios minutos ante los ojos de su madre y esposa, quienes, desesperadas, ped\u00edan a gritos ayuda para recogerlo, lo cual prob\u00f3 ser una misi\u00f3n imposible en esos momentos ya que cuando alguien se acercaba a intentarlo, era acechado por las balas de francotiradores, quienes por alguna siniestra raz\u00f3n, hab\u00edan decidido o ejecutado la orden de que el cuerpo permanecer\u00eda ah\u00ed, desangr\u00e1ndose a mitad de la calle, a la vista de todos, durante el tiempo que ellos quisieran. Marcelo, ya muerto, yac\u00eda sobre el concreto a\u00fan sosteniendo su arma en\u00a0mano: una resortera de madera.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/w.soundcloud.com\/player\/?visual=true&amp;url=https%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F460577604&amp;show_artwork=true&amp;maxwidth=1070&amp;maxheight=1000&amp;dnt=1\" width=\"1070\" height=\"400\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p>Con el paso de las horas la caravana del terror continuaba avanzando hacia su objetivo: la estaci\u00f3n de polic\u00eda de Masaya. Su misi\u00f3n: rescatar al comisionado Ram\u00f3n Avell\u00e1n, subdirector de la Polic\u00eda Nacional quien se encontraba atrincherado desde hac\u00eda m\u00e1s\u00a0de dos semanas en las instalaciones de la comisar\u00eda. Luego de iniciadas las protestas en Masaya el pasado 19 de abril, Avell\u00e1n fue el responsable de \u201ccontener\u201d el levantamiento. La represi\u00f3n desatada por el comisionado y su grupo de polic\u00edas antimotines dej\u00f3 un saldo de 18 muertos entre el 19 de abril y el 18 de junio.<\/p>\n<p>El comisionado y su grupo de sicarios no contaban con que, para defenderse de las balas, los pobladores de una ciudad que desde tiempos coloniales, ha sido cuna de la resistencia y semillero de luchadores, levantar\u00edan cientos de barricadas a lo largo y ancho de la ciudad y que dichas barricadas terminar\u00edan por cerrar\u00a0todos los caminos aleda\u00f1os a la comisar\u00eda impidiendo su salida y provocando\u00a0que se tuvieran que atrincherar en el centro de una poblaci\u00f3n que los sab\u00eda responsables de asesinar a sus padres, hermanos, hijos y amigos.<\/p>\n<p>En las calles continuaba la batalla\u00a0para impedir el rescate de Avell\u00e1n y su banda de matones. En alg\u00fan momento entre las 10 y 11 de la ma\u00f1ana, un grupo de antimotines se posicion\u00f3 en el parque central y comenz\u00f3 el intercambio de balas y morteros con quienes defend\u00edan la barricada misma que, horas antes, hab\u00eda sido bendecida. Mientras algunas balas silbaban, otras se estrellaban contra la barricada de adoquines, que resist\u00eda firme, quienes la defend\u00edan, buscaban el mejor lugar para disparar un mortero, una peque\u00f1a rendija desde donde apuntar el arma casera o un lugar para proteger el cuerpo, la cabeza. La intensidad del combate se manten\u00eda desde hac\u00eda varias horas pero el sonido de las balas, m\u00e1s\u00a0letales que los morteros, se impon\u00eda con mayor vigor.<\/p>\n<p>Luego de casi una hora de combate en las inmediaciones del parque lleg\u00f3 la noticia: el comisionado hab\u00eda sido rescatado y se encontraba a salvo fuera de la comisar\u00eda. La frecuencia de las balas en ese sector disminu\u00eda, los polic\u00edas y paramilitares hab\u00edan logrado su objetivo pero, a\u00fan as\u00ed, buscaban mantener su posici\u00f3n a base de constantes r\u00e1fagas y disparos de diversos calibres. Algunos heridos de barricadas aleda\u00f1as eran cargados y llevados a los puestos m\u00e9dicos organizados de manera aut\u00f3noma \u00f3 entregados a la Cruz Roja. Por alguna raz\u00f3n terrenal o divina, ning\u00fan herido pertenec\u00eda a la barricada bendecida.<\/p>\n<p>En varias zonas de la ciudad el asedio parapolicial continuaba variando en proporci\u00f3n y al recorrer las calles era posible encontrarse con grupos grandes de combatientes que volv\u00edan de la batalla, cansados, enojados por la impotencia de enfrentar a un enemigo muy superior en cuanto a poder de fuego y equipamiento. Se escuchaban historias del combate, se contabilizaba a los heridos y se trataba de confirmar las bajas mientras se preparaba la estrategia a seguir durante las pr\u00f3ximas horas.<\/p>\n<p><span class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/5psJURyhlbc?version=3&amp;rel=1&amp;fs=1&amp;autohide=2&amp;showsearch=0&amp;showinfo=1&amp;iv_load_policy=1&amp;wmode=transparent\" width=\"1070\" height=\"632\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/span><\/p>\n<p>En redes sociales circulaban fotos de Avell\u00e1n y sus asesinos, en ellas aparec\u00edan sonrientes, orgullosos de haber sido rescatados en el contexto de una operaci\u00f3n militar dirigida contra poblaci\u00f3n civil desarmada.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Mientras tanto amigos y familiares comenzaban a velar a sus muertos, un ata\u00fad recorr\u00eda las calles del centro de Masaya buscando llegar hasta la casa de uno de los ca\u00eddos, de Marcelo, curiosamente. Las r\u00e1fagas de disparos siguieron escuch\u00e1ndose durante algunas horas hasta que un silencio aterrador\u00a0se hizo presente. Alguna gente empezaba a asomarse por las ventanas de sus casas, salir de ellas,\u00a0 agruparse\u00a0con sus vecinos. Hablaban de sentimientos. Intercambiaban informaci\u00f3n que les llegaba a trav\u00e9s de familiares, amigos, conocidos, televisi\u00f3n, radio, redes sociales. Algunas ni\u00f1as jugaban, re\u00edan, se carcajeaban, sin percatarse, quiz\u00e1s, del triunfo que su risa supon\u00eda al imponerse sobre el brutal silencio que ordenaba la muerte.<\/p>\n<div class=\"tiled-gallery type-rectangular\" data-original-width=\"1070\" data-carousel-extra=\"{&quot;blog_id&quot;:1,&quot;permalink&quot;:&quot;https:\\\/\\\/subversiones.org\\\/archivos\\\/132711&quot;,&quot;likes_blog_id&quot;:54129768}\">\n<div class=\"gallery-row\" data-original-width=\"1070\" data-original-height=\"447\">\n<div class=\"gallery-group images-1\" data-original-width=\"570\" data-original-height=\"447\">\n<div class=\"tiled-gallery-item tiled-gallery-item-large\"><a class=\"image_link\" href=\"https:\/\/subversiones.org\/archivos\/132711\/img-0350\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"IMG-0350\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/IMG-0350.jpg?ssl=1&amp;w=566&amp;h=443\" alt=\"IMG-0350\" width=\"566\" height=\"443\" data-attachment-id=\"132774\" data-orig-file=\"https:\/\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/IMG-0350.jpg\" data-orig-size=\"818,640\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1529436963&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"IMG-0350\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i2.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/IMG-0350.jpg?fit=300%2C235&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i2.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/IMG-0350.jpg?fit=818%2C640&amp;ssl=1\" data-original-width=\"566\" data-original-height=\"443\" \/> <\/a><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery-group images-1\" data-original-width=\"249\" data-original-height=\"447\">\n<div class=\"tiled-gallery-item tiled-gallery-item-small\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>La noche cay\u00f3 entre r\u00e1fagas espor\u00e1dicas y el ruido de morteros que homenajeaban a los ca\u00eddos, tres en total. Poco a poco la gente se desped\u00eda, cerraba bajo llave puertas y ventanas, con miedo a lo que pudiera deparar la noche, con el sentimiento flotando en el aire se que la batalla se hab\u00eda perdido, s\u00ed, pero con la moral en alto y la promesa de continuar en la lucha hasta conseguir el objetivo: la renuncia del presidente Daniel Ortega y su esposa la vicepresidenta Rosario Murillo.<\/p>\n<p>\u00c9l y su esposa, la vicepresidenta, tienen que decidir entre detener la represi\u00f3n y presentar inmediatamente su renuncia o continuar masacrando a la poblaci\u00f3n civil. Pol\u00edtica, estrat\u00e9gica y mediaticamente, el gobierno de Ortega\u00a0est\u00e1\u00a0derrotado, ha demostrado no tener la calidad humana, moral y espiritual que demanda un pa\u00eds compuesto en su mayor\u00eda por gente digna, gente que antes de agachar la cabeza ante los abusos e injusticias, saca el pecho y levanta el pu\u00f1o y el mortero. Una comunidad que si algo sabe hacer, como bien lo ha demostrado, es unirse para luchar contra aquellos que buscan ostentar el poder por medio de la fuerza.<\/p>\n<p>El conflicto en Nicaragua escala a una velocidad impresionante, la gente en las calles no parece estar dispuesta a seguir resistiendo s\u00f3lo con morteros, resorteras y armas caseras a los abusos de la polic\u00eda y los grupos paramilitares. Ser\u00eda prudente para el r\u00e9gimen Orteguista recordar que una de las grandes ense\u00f1anzas de la revoluci\u00f3n sandinista fue que\u00a0\u201cquien a hierro mata, a hierro termina\u201c.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rafael Camacho Masaya, Nicaragua. \u201cQue ning\u00fan arma forjada por la mano del hombre te haga da\u00f1o y que la fuerza del todo poderoso acompa\u00f1e al pueblo en la lucha para derrotar al tirano\u201d, rezaba una mujer menuda de unos 60 a\u00f1os mientras pon\u00eda su mano en la cabeza de aquellos quienes se acercaron a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":27551,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,953,935],"tags":[],"class_list":["post-27537","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor","category-mundo","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27537"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27538,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27537\/revisions\/27538"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}