{"id":25982,"date":"2018-03-08T18:23:53","date_gmt":"2018-03-09T00:23:53","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=25982"},"modified":"2018-03-08T18:24:47","modified_gmt":"2018-03-09T00:24:47","slug":"las-hijas-del-mercado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=25982","title":{"rendered":"[:es]Las hijas del mercado[:]"},"content":{"rendered":"<p>[:es]<\/p>\n<div class=\"panel-pane pane-node-body nota-body\">\n<div class=\"pane-content\">\n<div class=\"field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"http:\/\/www.somoselmedio.org\/sites\/default\/files\/styles\/nota_700x380_\/public\/main\/articles\/thumbnail%20%281%29.jpg?itok=CBPWt8-P\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"330\" \/><\/p>\n<p><strong>Por &#8220;Linea\u00a084&#8221;,\u00a0Colectivo de periodismo etnogr\u00e1fico y\u00a0acci\u00f3n comunitaria (V\u00eda Somos el medio)<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Con unos pantalones blancos pegaditos, pegaditos, pegaditos, una blusa roja carmes\u00ed embarradita al cuerpo, tres chelas en cada mano y al ritmo del reguetonero papi de estos tiempos \u00a1Luis Fonsi! la hermos\u00edsima y muy, muy, muuuuy joven Yuleni se acerca a nuestra mesa y le grita como ametralladora a su compa\u00f1era <em>trans<\/em> \u2013la Nicol\u2013 de cabello g\u00fcero pintado, delgada y con el mejor estilo para barrer despacito:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Vos si no te apur\u00e1s a alzar las mesas, vamoa dejarte acompa\u00f1ando al cliente ese que dice que viene de Australia en un crucero!\u201d.<\/p>\n<p>R\u00e1pidiiiiito la Yuleni levanta la ceja izquierda con la que se\u00f1ala una de las mesas al fondo de este agujero; h\u00edjole, nos asomamos porque la Zaira nos tapa la vista y vemos una cabeciiiita chiquitita y una cosa grande que parece como pico de zopilote con dientes anclados en la orilla de la mesa \u00a1Jajajajajajaja! Soltamos de un solo las carcajadas y la Yuleni me dice, casi atragantada de la risa mientras se sienta \u201ces que as\u00ed se detiene cuando se pone bolo, mir\u00e1, as\u00ed pone su bracito en escuadra, apoya la cabecita, abre la boca y \u00a1zaz! \u00a1jajajajjaa!<\/p>\n<p>La Nicol pela los ojos de asco y mira los pantalones orinados del cliente que viene de Australia. Ese es el apodo del medio-viejo paliducho que se orina cuando se embriaga y paga lo que sea \u00a0pa\u2019 que alguien se siente en sus piernas. Por eso la Nicol se apura como si hubiera llegado la Sant\u00edsima Muerte antes de que le toque ir a deshacerse del australiano.<\/p>\n<p><strong>Esto es un tugurio bien hecho<\/strong><\/p>\n<p>Estamos en El Patio, el tercer agujero que pertenece a Don Francisco \u2013un viejo que hace negocio con los cuerpos de centroamericanas. Pero tambi\u00e9n es uno de tantos de estos lugares donde los hombres de Tenosique vienen a beber y a buscar <em>ficheras<\/em>. El lugar deprime. Por fuera parece que se cae a pedazos y por dentro tiene la decoraci\u00f3n exacta para darle la bienvenida a cualquier rufi\u00e1n; el blanco de las paredes es hostil, huele a or\u00edn y en la puerta hay un mat\u00f3n, no es un guardia de seguridad, no; es un mat\u00f3n. El Patio est\u00e1 en la esquina de la calle\u2026. y tiene dos plantas; la de abajo es grande y le caben varias mesas. A un lado est\u00e1 el bar\u2026 bueno, s\u00f3lo es un rinc\u00f3n con refrigeradores llenos de cervezas. La planta de arriba es un lugar peque\u00f1o, sucio, se ve el <em>block<\/em> de las paredes carcomidas, hay mucha humedad y un cuartucho donde esta el <em>diyei. <\/em>Arriba se baila, hay ambiente y las chicas parecen estar m\u00e1s en una discoteca \u2013si no fuera porque el lugar es una ruina.<\/p>\n<p>Ya son las tres de la ma\u00f1ana y es la hora de salida de estas chicas centroamericanas que trabajan en este congal de muerte lenta. Estamos tom\u00e1ndonos las \u00faltimas cervezas de la noche mientras terminan de decirme c\u00f3mo acabaron en este pueblo productor de az\u00facar y ceniza para el pulm\u00f3n, adem\u00e1s de trabajar de <em>ficheras <\/em>para los borrachos internacionales de los cruceros australianos que vienen a Tenosique. Esta vez fui sola, la Raquel no me acompa\u00f1a. Ella fue mi c\u00f3mplice y aliada para ir a olfatear estos agujeros donde est\u00e1n las anclas de la esclavitud sexual. La Raquel ya conoc\u00eda este mundo. As\u00ed comenz\u00f3 todo.<\/p>\n<p>**************************************************************************************************************<\/p>\n<p>Empiezo a recordar: me lo hab\u00edan dicho antes \u201cTenosique es agua mansa, pero si te metes al r\u00edo que lo atraviesa empiezas a sentir la corriente\u201d. Es verdad, pienso. Son las once de la noche y \u00a0caminamos por una calle poco alumbrada, somos cinco, el calor sofoca. Delante de mi va la Raquel \u2013la Raqueta de tenis o la Morena como le digo yo\u2013 caminando con estilo de conquista absoluta, va moviendo las caderas, menea los brazos y azota como l\u00e1tigo su largo cabello negro mientras le grita y le truena besos a los hombres que van pasando:<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1\u00a1MMMMMMUUUUUUAAA!!!! \u00a1Ven aqu\u00ed que te acabo de criar!<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1Jajajaa!! Todos nos re\u00edmos.<\/p>\n<p>La Raquel es una fiera, no se deja de nadie. Viene de Centroam\u00e9rica y le ha costado a punta de cuchillo ser transexual. Es tenaz, habla franco y sin rodeos y cuando la amenazan por ser quien es, canta los tiros como navaja. Cuando la miro y me sonr\u00ede con dulzura yo pienso que ya se ha destripado a dos o tres. Adem\u00e1s la Raquetita es una mujer de deporte. Cuando lleg\u00f3, despu\u00e9s de haberse roto los pies para llegar a Tenosique, logr\u00f3 medio establecerse.<\/p>\n<p>Camin\u00f3, camin\u00f3, camin\u00f3 y camin\u00f3. Recorri\u00f3 el pueblo \u2013a veces con tac\u00f3n, a veces con zapatos de piso\u2013 y busc\u00f3 en cada rinc\u00f3n un trabajo. Pero la discriminaci\u00f3n aqu\u00ed no tiene misericordia para los extranjeros que no son g\u00fceros Australianos y vienen en crucero, much\u00edsimo menos si son transexuales. La nacionalidad y la sexualidad muchas veces empujan a mujeres y miembros de la comunidad LGBTI a entrar en el peligroso mercado de la explotaci\u00f3n sexual en el que operan los negocios de las redes de trata. Pues as\u00ed es como La Raquel, despu\u00e9s de pedir y pedir trabajo sin \u00e9xito, se lanz\u00f3 a conocer todos los bares, legales y clandestinos, esquinas y rincones de este pueblo que se funde en el vapor y la ceniza del ingenio ca\u00f1ero.<\/p>\n<p>Ella es alta, morena y muy sensual.<\/p>\n<p>\u201cVamos, por all\u00e1 est\u00e1.\u201d Nos dice con esa voz suave y dulce.<\/p>\n<p>El lugar est\u00e1 escondido, est\u00e1 a la par de las v\u00edas, pero como abajo de ellas, es una casita que parece que sale de las brasas. Se ve desde la calle por donde caminamos. Hay que bajar unos escalones. Hay un chico sentado afuera de la puerta en un banco de pl\u00e1stico, es un mat\u00f3n. La m\u00fasica sale del lugar como si fuera humo. No hay ning\u00fan letrero con el nombre del lugar, nada. Hay que conocer estos mundos para llegar aqu\u00ed. Todos bajamos armando la fiesta, haciendo bulla y platicando. Entramos a La V\u00eda del Amor, as\u00ed se llama el tugurio y es el primero al que decidimos venir. Hay varias chicas hondure\u00f1as y parecen menores de edad.<\/p>\n<p>Nos sentamos sonriendo, bailando y pidiendo cervezas. Las chicas se acercan. La m\u00fasica suena en ese sal\u00f3n pintado de azul con barcos y sirenas, hay que poner m\u00fasica en la rocola. Hay otras dos mujeres m\u00e1s que se gritan bromeando mientras se sientan en las piernas de sus clientes. El acento es fuerte, se combina con el reggeaton, tambi\u00e9n son hondure\u00f1as, se r\u00eden, van y vienen a la barra por caguamas que est\u00e1n en la esquina. El lugar huele a meados y los ba\u00f1os huelen a un concentrado de orines de 100 perros. Hay por lo menos 5 mesas, todas con hombres sentados, algunos con sombrero y las chicas rondan. Las jovencitas en nuestra mesa son dos. Raquel les sonr\u00ede, las saluda y empezamos. \u00bfDe d\u00f3nde son? Les pregunto.<\/p>\n<p>De Honduras.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo les va aqu\u00ed?<\/p>\n<p>Mmmm\u2026 pues\u2026 ah\u00ed la llevamos.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo se llaman?<\/p>\n<p>Una mujer con mucho cabello chino, justo a un lado de la barra, se nos queda viendo. Est\u00e1 gordibuena. Tiene ojos chiquitos y malignos. Raquel me mira y yo le digo \u201c\u00a1pues una ronda para todas!\u201d. Raquel me sonr\u00ede y con su cabello de l\u00e1tigo voltea, se para y se va por las chelas.<\/p>\n<p>As\u00ed conocimos a Yuleni y a Zaira. Les digo a las chicas que las dos son muy j\u00f3venes y que con suerte podr\u00edan encontrar otro tipo de trabajo. Ellas se miran. Les pregunto si tienen papeles y me dicen que no con la cabeza.<\/p>\n<p>La Raqueta de tenis grita desde la rocola \u201c\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1\u00a1uuuuuuuuuuiiiiiii!!!\u201d, acaba de poner una rola reguetonera, saca a bailar a la Zaira, a la gordibuena se le sale la panza, pero le vale madres, da unos pasitos de perreo y nos trae la botana por la ronda de caguamas. Sus ojos ya no son tan malignos y hasta nos sonr\u00ede cuando deja los platitos con pepinos radioactivos que seguro regaron con las aguas negras del Usumacinta. Y as\u00ed se va la noche, de chela en chela, botana en botana, rola en rola, hasta que la Raqueta lanza la \u00faltima pelota con sus ojos dici\u00e9ndonos a todos que es hora de irnos. Le digo a Yuleni que me pase su n\u00famero, lo anoto r\u00e1pido, y nos vamos como llegamos, haciendo bulla, hablando, y al ritmo de la fiesta.<\/p>\n<p>Son las tres de la tarde y le llamo a la Yuleni, le digo que nos veamos ma\u00f1ana cerca de la parroquia de Tenosique para rezar y pedirle a Diosito en el cielo que la gordibuena siga moviendo su pancita y nos d\u00e9 m\u00e1s horas de felicidad. Aprovechando podemos comer un pollo por ah\u00ed. Aqu\u00ed son buenos los pollos rostizados, asados, a la barbacoa y yo creo que hasta crudos.<\/p>\n<p>Nunca llegan. Les llamo y no contestan. Raquelita me mira con su cara de \u201cel partido no est\u00e1 perdido, todav\u00eda tenemos el pollo\u201d y alza el bultito caliente para que me anime.<\/p>\n<p>LOS NEGOCIOS DE DON FRANCISCO<\/p>\n<p>En Tenosique hay organizaciones civiles locales de distinto tipo y a veces, algunas, en su labor diaria, se cruzan con el tema de la migraci\u00f3n. Ya llevaba m\u00e1s de una semana llamando a uno de los directores de una organizaci\u00f3n, que digamos, se ha topado con el inevitable tema de la trata de personas. Ya me hab\u00eda contestado el tel\u00e9fono, pero cancelaba y cancelaba nuestra reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Por fin me concedi\u00f3 verlo para hablar. Me dijo por el tel\u00e9fono: \u201cahora estoy trabajando, pero va a ir alguien por ti en una moto al malec\u00f3n. Lleva un casco azul y la moto es blanca y amarilla. Llega ah\u00ed a las 5 de la tarde, no vayas a faltar.\u201d<\/p>\n<p>Llego antes de la hora, en cuanto veo al conductor de casco azul me subo a la moto. No pregunto nada, el conductor tampoco. Vamos hasta las v\u00edas del tren, damos varias vueltas y paramos en un taller mec\u00e1nico. Ah\u00ed esta Pedro con otros m\u00e1s, todos estan trabajando.<\/p>\n<p>Pedro Ram\u00edrez es un hombre de corta estatura y de mirada astuta. Me mira de pies a cabeza y me dice \u201cBueno \u00bfqu\u00e9 puedo hacer por ti?\u201d. Ya hab\u00edamos platicado por tel\u00e9fono sobre su organizaci\u00f3n, as\u00ed que, al igual que \u00e9l, s\u00f3lo buscaba hablar en un ambiente m\u00e1s seguro. A ver, aqu\u00ed la trata de personas est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Todo mundo sabe que hay much\u00edsimas hondure\u00f1as en las cantinas, bares y tugurios que est\u00e1n aqu\u00ed porque alguien de la poblaci\u00f3n saca dinero vendiendo sus cuerpos como un objeto cualquiera, pero se lavan la conciencia diciendo que \u201cles gusta esa vida\u201d. Claro que no conocen a mis j\u00f3venes amigas que tiene que soportar a los tipos como el australiano del que es mejor re\u00edrse. Todo mundo sabe, en este mundo de la far\u00e1ndula, qui\u00e9nes son los due\u00f1os de estos negocios. Por eso Pedro sabe que hablar sobre ellos o meterse en sus negocios puede costarle un buen susto, un balazo, la muerte o todas las anteriores. S\u00f3lo puedo decir, para guardar su anonimato, que \u00e9l ya se ha enfrentado a algunas de esas cosas.<\/p>\n<p>\u201cVengo a preguntarte algo.\u201d le respondo. Se limpia las manos y me ofrece sentarme. \u201cDime.\u201d<\/p>\n<p>\u201cConoc\u00ed a unas muchachas muy j\u00f3venes en un bar clandestino, se llama La V\u00eda del Amor, ellas son hondure\u00f1as \u00bfde qui\u00e9n es el lugar?\u201d<\/p>\n<p>\u201cTiene varios lugares y el due\u00f1o no es de Tenosique. Ten cuidado \u00e9l es peligroso.\u201d<\/p>\n<p>\u201cCu\u00e1ntos lugares de este tipo tiene \u00bfsabes?\u201d<\/p>\n<p>\u201cTiene unos legales y otros no. S\u00ed, t\u00fa fuiste a uno clandestino. Con los bares legales hace como cualquier otro empresario, vende el lugar y compra otro cuando la cosa se pone caliente. Tuvo problemas con uno que es legal, no tiene mucho, as\u00ed te puedes dar cuenta de qu\u00e9 hablo \u00bfme entiendes?\u201d<\/p>\n<p>\u201cPerfectamente.\u201d<\/p>\n<p>Pedro empieza a levantarse del banco.<\/p>\n<p>\u201cEstas chicas son muy j\u00f3venes y no las encuentro.\u201d<\/p>\n<p>Me mira y sonr\u00ede. \u201cHacen redadas y deportan a las muchachas, pero no detienen a nadie. Y mientras m\u00e1s j\u00f3venes, mejor \u00bfte queda claro?&#8221;<\/p>\n<p>\u201cComo el agua.\u201d La cosa es que Don Panchito mueve a las chicas de tugurio en tugurio para que la mercanc\u00eda cambie de aparador. As\u00ed tambi\u00e9n evita el soborno para los de migraci\u00f3n en caso de que se aparezcan por ah\u00ed. No le conviene porque son menores y ha de ser mucho lo que pide la migra. Incluso puede venderlas a otro due\u00f1o y llevarlas a otro lugar si la cosa se pone fea.<\/p>\n<p>\u201cTe van a ir a dejar al malec\u00f3n. Me dio gusto conocerte.\u201d me dice Pedro.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfTe puedo llamar?\u201d le pregunto.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Salgo del lugar. El conductor an\u00f3nimo me esta esperando. Me subo sin m\u00e1s y bajo en el malec\u00f3n. Le vuelvo a llamar a Pedro, pero nunca lo vuelvo a ver. \u00c9l sigue haciendo su trabajo y agradezco su ayuda y consejos .<\/p>\n<p>**************************************************************************************************************<\/p>\n<p>Llega la noche y la Raqueta se prepara para lanzarse al baile y mover sus peligrosas caderas por las calles de este infiernillo. La guapa se pinta las pesta\u00f1as mientras me dice por tel\u00e9fono con su linda voz \u201c\u00bfYa est\u00e1s?\u201d<\/p>\n<p>Esp\u00e9rame en la municipalidad, ah\u00ed te veo.<\/p>\n<p>Voy caminando por la avenida principal de Tenosique. Todos los comercios est\u00e1n alumbrados, veo a la Raquelita que me saluda mene\u00e1ndose como alga marina y me sonr\u00ede toda contentota. Me r\u00edo y nos ponemos a caminar hacia las v\u00edas del tren, hacia el fichero clandestino donde est\u00e1n las muchachas, de verdad el lugar parece como una ra\u00edz torcida de las v\u00edas que creci\u00f3 por un lado.<\/p>\n<p>Llegamos y bajamos las escaleras, el mat\u00f3n ahora es una especie de cholo, nos mira, la Raqueta le lanza una bola sexy con su mirada, le truena un besote y \u00a1entramos con toda la actitud! Pero no hay nada. No hay musica. Solo est\u00e1 la gordibuena gritando y jugando a tirarse al piso con una flaca, est\u00e1 un g\u00fcey atr\u00e1s de la barra, dos clientes que miran el jaloneo de las comadres que se insultan y un sombrerudo sentado en una mesa que mira a la Raqueta con ganas de echarse un partido.<\/p>\n<p>La Raque me lanza una bola curveada con los ojos y nos vamos a sentar. Pide una caguama, se hace el silencio, las comadres dejan de mandarse a la chingada y entre que s\u00ed y que no, todos nos clavan la mirada. La Morena se levanta a poner una rola. Llega la gordibuena con la caguama, nos ve con cara de perrito chihuahue\u00f1o con ganas de morder. La Raque le dice \u201cgracias\u201d y le tira un latigazo con su melena, sirve la chela y me dice salud. Mientras nos empinamos la bebida me ve con ese par de pelototas de ojos que tiene, alza las dos cejas y ruueeeda la mirada hacia su vaso como diciendo \u201c\u00e9sta y nos pelamos\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfD\u00f3nde andar\u00e1n?\u201d Le pregunto a la More. \u201cTal vez en otro lugar\u2026\u201d me responde mientras llena los vasos. Llega la \u201cgordi\u201d con la botana radioactiva, nos mira feo, deja el plato y lanza la mordida \u201cY ustedes de donde son\u201d. Est\u00e1 frente a mi, me mira con ojos saltones de chihuahua a punto de infarto. \u201c\u00a1Hay yo vengo de Suiza mi amor!\u201d le dice la Raque. \u201c\u00a1Y yo de Panam\u00e1!\u201d. La m\u00fasica se acaba, la gordibuena ojos de chihuahua se nos queda viendo. La Morena se despabila \u201c\u00a1Hay qu\u00e9 aburrido est\u00e1 aqu\u00ed\u2026 uuush!\u201d dice, y ve de pies a cabeza a la gordicomadre quien da media vuelta con su pancita y se va a su esquina a murmurar cerca de la barra. Yo sirvo los \u00faltimos tragos de cerveza, brindamos y la Morena me ve con cara de \u201cAhorita, ya. Z\u00fambatela que nos pelamos\u201d. El sombrerudo borracho de la mesa y su nariz roja como un barro, le grita a mi compa\u00f1era que quiere que vaya a hacerle no s\u00e9 qu\u00e9, la Raque le responde con esa voz dulce: \u201c\u00a1Ch\u00fapame un huevo, culero!\u201d.<\/p>\n<p>Nos vamos, salimos r\u00e1pido.<\/p>\n<p>\u201cVamos a otro, las muchachas han de andar en alguno de estos congales Raqueto\u00f1a. Vamos al que fuimos con los compa\u00f1eros la semana pasada, tomemos un taxi.\u201d Hacemos la parada y nos trepamos a uno. Le hacemos al menso con el taxista y yo digo.<\/p>\n<p>\u201cVamos a\u2026 \u00bfc\u00f3mo es que se llama ese lugar mamita?\u201d<\/p>\n<p>\u201cAsh no me acuerdo vos\u2026 mmm\u2026 \u00a1queremos baile, queremos m\u00e1s ambiente! Ash es que aqu\u00ed se aburre una\u2026\u201d<\/p>\n<p>El <em>taxidriver <\/em>se r\u00ede. \u201cPues est\u00e1 El Patio, ah\u00ed hay m\u00e1s ambiente.\u201d Le hago un gesto a la morena y le lanzo la pelota, entonces ella dice \u201c Pues ah\u00ed despu\u00e9s, ah\u00ed es para el final, es que nos gusta como La V\u00eda del amor, pero no, no s\u00e9\u2026\u201d<\/p>\n<p>El <em>taxidriver<\/em> se vuelve a re\u00edr el muy cabr\u00f3n, y nos mira por el retrovisor.<\/p>\n<p>\u201cPues est\u00e1 La Caba\u00f1a y R\u00edo Verde aqu\u00ed sobre las v\u00edas, todos son del mismo due\u00f1o, de Don Pancho, ah\u00ed est\u00e1 \u00e9l, en el R\u00edo Verde. Ah\u00ed s\u00ed hay \u201cm\u00e1s\u201d ambiente\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Vamos ah\u00ed, le digo. Mi Morena se recuesta en el asiento, se acaricia su largo cabello negro y me sonr\u00ede.<\/p>\n<p>DON FRANCISCO<\/p>\n<p>\u00a1FUE BRUJER\u00cdA! \u00a1BRU-JE-RI-A! y hasta los ojos se le ruedan a la Zaira cuando lo dice. Como mis compa\u00f1eros no me acompa\u00f1an y ya es tarde para estar en la planta baja de El Patio, les invito las chelas a las chicas para que <em>fichen <\/em>en mi mesa.<\/p>\n<p>Zaira y Yuleni tienen 17 y 18 a\u00f1os. Yuleni tiene un hijo en Honduras y vino ac\u00e1 pensando que iba a ser mesera. En su barrio de plano \u201cllueven balas\u201d cualquier negocio est\u00e1 extorsionado y estar ac\u00e1 \u201cno est\u00e1 tan mal\u201d.<\/p>\n<p>\u201cBRUJER\u00cdA me hicieron y por eso un marero me andaba enamorando. \u00a1Ay viera c\u00f3mo insist\u00eda! Entonces ejmmmm\u2026 pues entonces mi mami me dijo que mejor me fuera yo y adem\u00e1s as\u00ed la pod\u00eda ayudar a ella\u2026 y pues mmm\u2026 ya despu\u00e9s llegu\u00e9 aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Pues eso dice la Zaira que est\u00e1 un poco chiflada, pero en realidad la Yuleni me dice que simplemente tuvo que irse antes de que el tipo la descuartizara.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY c\u00f3mo llegaron aqu\u00ed?\u201d<\/p>\n<p>\u201cPuesnnn\u2026mmm este, yo me enter\u00e9 que ac\u00e1 hab\u00eda trabajo, pues as\u00ed.\u201d Dice la Zaira. Yuleni baja la mirada \u201cpues son conocidos de uno que le van diciendo y as\u00ed. La verdad aqu\u00ed estamos bien.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEst\u00e1n BIEN aqu\u00ed con el australiano?\u201d le pregunto a Yuleni.<\/p>\n<p>\u201cPues mire. Se pone seria la Yuleni y la Zaira se le queda viendo. Del \u201cpatr\u00f3n\u201d no podemos hablar mal no, no, no. \u00c9l nos trata bien. No deja que nos hagan nada. De aqu\u00ed vienen a traernos y nos van a dejar a nuestros cuartos y cuando entramos a trabajar, van por nosotros. En pasaje no gastamos.\u201c Zaira est\u00e1 de acuerdo y me mira con sus ojos de brujer\u00eda.<\/p>\n<p>Yo s\u00f3lo siento como las tripas se me retuercen cuando las veo convencidas de esta esclavitud disfrazada de benevolencia que le sale tan bien disfrazada a Don Francisco. Adem\u00e1s, el negocio es redondo, claro. Don Pacho les renta los cuartos donde duermen y van por ellas\u2026 Don Panchito les cobra hasta donde duermen, las manda derechito y sin escalas a su casa despu\u00e9s de trabajar y as\u00ed las controla como si fueran los gladiadores de la pel\u00edcula, pero en este caso nadie rompe con las esclavitud. Nadie reta al rey, nadie grita libertad porque esta esclavitud ya es el espejismo de la libertad. Aqu\u00ed las esclavas no se salvan. El verdadero problema en nuestros pa\u00edses es que la justicia no existe: a Zaira la quieren descuartizar y no hay ley que le tire esquina, pero Don Panchito s\u00ed puede hacer su negocio con Zaira y Yuleni disfraz\u00e1ndose de oportunidad, sin que nadie lo moleste. No importa si explotamos jovencitas, ni que la mujer sea un objeto mientras esto d\u00e9 ganancias. Y es m\u00e1s: si de donde vienen estas chicas, sus vidas est\u00e1n en constante peligro, entonces es m\u00e1s f\u00e1cil que ellas solas se convenzan de que la esclavitud sexual es como cualquier otro trabajo y no est\u00e1 del todo mal.<\/p>\n<p>El lugar est\u00e1 casi vac\u00edo. Les propongo a las chicas que volvamos a intentar vernos de nuevo ma\u00f1ana por la tarde para que podamos platicar sin problema.<\/p>\n<p>**************************************************************************************************************<\/p>\n<p>Llegamos a <em>La V<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a Verde<\/em>, el segundo negocio de De Don Francisco. Nuestro taxidriver nos dice \u201cah\u00ed est\u00e1 la camioneta de Don Francisco\u201d y se estaciona justo atr\u00e1s de \u00e9l. Ah\u00ed est\u00e1 Don Pancho sentado en una silla en la entrada de su congal. Tiene cara dura, viste un centro blanco, cintur\u00f3n de hebilla y pantalones de mezclilla azul obscuro.<\/p>\n<p>Don Francisco \u201cel patr\u00f3n\u201d es un pez sombrerudo de las aguas m\u00e1s puercas del Usumacinta, es un tremendo ejemplar del viejo empresario renovado, del gordo renacuajo, se transform\u00f3 en pez pejelagarto y l\u00edder regional en ascenso. Don Francisco es de Palenque, Chiapas, y adem\u00e1s de su negocio de trata de personas, tambi\u00e9n tiene dep\u00f3sitos de cerveza donde vende drogas. \u00c9l es todo un jugador y cada vez se levanta m\u00e1s en este pueblo carcomido por los negocios sin ninguna norma m\u00e1s que la ganancia aunque los costos nos lleven a la ruina social. Don Pancho sabe que en Tenosique, as\u00ed como \u00e9l, los hombres que asisten a estos tugurios no les importa que las muchachitas que ah\u00ed trabajan sean menores de edad, tengan hijos, les lluevan balazos aqu\u00ed o en sus pa\u00edses y que les truenen el cuerpo todos los d\u00edas, las maltraten, las violen o que aparezcan muertas en el Usumacinta; lo que importa es que est\u00e9n convencidas de que no son esclavas de la explotaci\u00f3n sexual y que s\u00f3lo prestan un servicio a la comunidad de australianos que llegan en crucero por el r\u00edo\u2026 alguien tiene que hacer este trabajo. Y si hay demanda, pues que ellas sean la oferta. El problema es que en estas \u00e9pocas nuestros gobernantes se empe\u00f1an en que la ley del mercado: la oferta y la demanda, sea la base del pensamiento social.<\/p>\n<p>La Raqueta y yo nos bajamos del carro. Nuestro taxidriver no tiene cambio y le llama a Don Pancho. Yo miro a otro lado y entonces, la veo. Es ella. La informante clave, la pieza m\u00e1s importante de este tablero. Es La Reina. Se puede mover para todos lados en este mundo clandestino y en el de los negocios legales que lo esconden.<\/p>\n<p>Yo la conoc\u00ed en una de las circunstancias m\u00e1s desoladoras, de esas que quiebran el esp\u00edritu de cualquiera y arrastran al coraz\u00f3n humano hacia las emociones m\u00e1s obscuras. Lo recuerdo como si fuera ayer\u2026 yo estaba hincada frente a ella. Ella estaba sentada y alz\u00f3 la cabeza; entonces la mir\u00e9. Su mirada me peg\u00f3 como un rayo, sab\u00eda que era verdad lo que me dec\u00eda, era real, lo hab\u00eda vivido, sab\u00eda lo que le hab\u00eda pasado.<\/p>\n<p>\u201cNo puedo, no puedo olvidar lo que me hicieron\u2026\u201d<\/p>\n<p>S\u00ed, no hab\u00eda nada que decir, su mirada rogaba olvido, el imposible consuelo.<\/p>\n<p>Raquel ve a La Reina y me mira. Le hago se\u00f1al con la cabeza de que vaya con ella. Yo me ocupo del cambio, del <em>taxidriver<\/em> y de Don Pancho. Cruzo mirada con ese viejo de piel curtida por el sol. Es un <em>cowboy <\/em>que transform\u00f3 su ganado en mujeres. \u00c9l me da el cambio y vuelve a sus silla. Me voy con Raquelita que est\u00e1 con la Reina. \u201cMi Reinita chula, \u00bfte vas? \u00bfcuando nos vemos?\u201d le pregunto. Pues ah\u00ed por donde te encontr\u00e9 el otro d\u00eda \u00bfte acord\u00e1s? Ah\u00ed te veo el viernes.<\/p>\n<p>Nos despedimos y entramos al antro de Don Pancho sin mirarlo. Ahora \u00e9l es el mat\u00f3n de la puerta. Lo primero que veo son mesas, una barra a mi izquierda, en la esquina; luego una puerta de vidrio frente a m\u00ed y a mi derecha hay un tubo y enfrente un cuarto para los bailes <em>privados<\/em>. \u00a0Este antro es un <em>teibol<\/em>. No veo ni a Zaira ni a Yuleni.<\/p>\n<p>Raque va por dos cervezas y se sienta. \u201cAqu\u00ed est\u00e1 vac\u00edo, voy a ver afuera a ver si est\u00e1n\u201d. Se para y sale por la puerta de vidrio. Yo me quedo, Don Pancho entra y sale del privado. Salen risas de ese cuartucho. Don Pancho me mira y me mira. La Raque regresa, anda nerviosa. \u201cAqu\u00ed no est\u00e1n, mejor termina y v\u00e1monos.\u201d<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana le llamo a Pedro hasta que me contesta el tel\u00e9fono \u201cDon Francisco es de Palenque, fui a buscar a las chamacas y no las encontr\u00e9, ni ah\u00ed ni en su otro negocio.\u201d. \u201cLas mueve\u201d me responde. \u201cNo s\u00f3lo tiene uno, han de estar en otro, pero ellos las transportan y luego las llevan a sus cuartos. Los cuartos se los renta \u00e9l, el negocio es redondo, ten cuidado, es un mat\u00f3n. Antes ten\u00eda un negocio conocido por ah\u00ed por las v\u00edas.\u201d Est\u00e1 bien Pedro, eso lo s\u00e9, gracias.<\/p>\n<p>**************************************************************************************************************<\/p>\n<p>Finalmente tengo noticias de las chicas. Me llaman para decirme que las hab\u00edan cambiado de lugar. Ahora estan en El Patio.<\/p>\n<p>\u201cLes estuve llamando en la noche.\u201d le digo a Yuleni. \u201cS\u00ed, pero es que nos quitan los tel\u00e9fonos cuando entramos. Entramos a las 10:00 de la noche y salimos como a las 3:00 de la ma\u00f1ana\u201d. \u201cPues voy a verlas, pero voy s\u00f3lo yo\u201d. \u201cEst\u00e1 bien, pregunte por nosotras en la entrada\u201d.<\/p>\n<p>Me preparo para ir. Nadie me acompa\u00f1a. Llego al Patio, el tercer agujero de Don Francisco. Mi <em>taxidriver<\/em> me lleva. Ya es media noche, le pido que venga por m\u00ed m\u00e1s tarde y le digo al mat\u00f3n de la puerta que vengo a ver a Yuleni y a Zaira. Las morras me reciben brinque y brinque y, est\u00e1n contentas, ya me tienen una mesa y nos sentamos a platicar. Pido cervezas para todas, la Zaira va por ellas y pone la m\u00fasica. Despu\u00e9s de proponerles otra vez que nos veamos fuera de este lugar, les digo: \u201cSi ustedes tienen alg\u00fan problema en Honduras como dice aqu\u00ed la Zaira, tal vez haya forma de que les ayuden para no tener que soportar a los australianos o las gordibuenas.\u201d Yuleni se queda pensativa.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 no nos acompa\u00f1a ma\u00f1ana a donde vivimos y ah\u00ed platicamos?\u201d. Desconf\u00edo de la propuesta, recuerdo mis conversaciones con Pedro \u201cel negocio es redondo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, vamos. Pero hay que vernos por la tarde. Luego nos vemos en la noche y me voy con ustedes.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Vaya! Mire, le quiero presentar a alguien, pero est\u00e1 all\u00e1 arriba.\u201d Nos paramos y nos vamos. La Nicol se queda batallando para despertar al australiano orinado.<\/p>\n<p>La m\u00fasica est\u00e1 fuerte y hay ambiente. Nos escurrimos hasta donde est\u00e1 el <em>diyei,<\/em> y la cabecita de la Yuleni va buscando y buscando.<\/p>\n<p>\u201cMire, le presento a la Chiki\u201d<\/p>\n<p>La Chiki es muuuuuuuuuuy joven. Me saluda y baila y baila y baila reggeaton. Se tira unos pasos de temblor y s\u00f3lo sonr\u00ede y sonr\u00ede. No dice nada, s\u00f3lo nos mira y baila; va a las mesas y recoge un par de botellas, luego regresa y baila y sonr\u00ede. Parece como si estuviera alzando los platos sucios de un restaurante. Parece muy contenta de estar aqu\u00ed. Ni Zaira, ni la Nicol, ni Yuleni, a pesar de buscar en la burla un poco de risa a esta vida horrenda, a pesar de pensar que el mat\u00f3n y padrote de Don Francisco es un \u201cbuen patr\u00f3n\u201d, nunca he visto en ellas un convencimiento absoluto de que esta esclavitud es un trabajo.<\/p>\n<p>Yuleni se queda mir\u00e1ndola \u201cella es muy joven\u201d me dice.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa noche, nunca m\u00e1s he vuelto a saber ni de Yuleni ni de Zaira ni de Nicol. No volvieron a contestar mis llamadas, tampoco mis mensajes.<\/p>\n<p>LA REINA<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s de la \u00faltima comunicaci\u00f3n con las chicas, logr\u00e9 entrevistarme con La Reina. Su vida en M\u00e9xico est\u00e1 conectada con Don Francisco y con las jovencitas que jam\u00e1s he vuelto a ver.<\/p>\n<p>Para salvaguardar su identidad en este mundo de la far\u00e1ndula, s\u00f3lo puedo decir que es hondure\u00f1a y que desde los 17 a\u00f1os lleg\u00f3 a esta zona fronteriza mexicana y desde entonces se la trag\u00f3 el mercado de la oferta y la demanda de los cotizados y mal pagados cuerpos centroamericanos.<\/p>\n<p>Como bienvenida a M\u00e9xico, la enganch\u00f3 una red de trata y al escaparse le dieron la primera paliza que la dej\u00f3 m\u00e1s de tres d\u00edas en el hospital. As\u00ed empez\u00f3, fue su bautizo. Despu\u00e9s pas\u00f3 al mundo del ficheo, la prostituci\u00f3n, los tugurios legales e ilegales, y conoce a todos esos actores de la vida nocturna de esta regi\u00f3n donde se localiza Tenosique. Ella es gran conocedora de lo cotidiano, del d\u00eda a d\u00eda, de todo lo que hace que ese mundo medio enterrado funcione. Conoce a la gente del diario; a los taxistas, a los matones-guardias de seguridad, a polic\u00edas, a los distinguidos agentes de migraci\u00f3n, a los pandilleros de all\u00e1, de ac\u00e1 y, por supuesto, a padrotes en ascenso como Don Pancho. Ella forma parte del mundo clandestino y es de las pocas que se mueve como pez en el agua. Ella habla con esa consciencia de formar parte de lo que no quiere. Habla con completo desencanto y desd\u00e9n por nuestra especie; sin embargo, su humanidad no se ha quebrado.<\/p>\n<p>Reinita, y el de Don Francisco, le digo.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, ese se\u00f1or que le dicen \u201cel patr\u00f3n\u201d, es peligroso, es de Palenque.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEse d\u00eda ah\u00ed estaba, el del sombrero, \u00bfvea?\u201d<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, es de peligro. Ese se\u00f1or trae muchas hondure\u00f1as ilegales, la mayor\u00eda de las hondure\u00f1as que trabajan con \u00e9l no tienen papeles. \u00c9l las manda buscar y les manda el pasaje para que se vengan ac\u00e1. Tiene comprada a la ley. Mire, \u00e9l y sus hijos son de all\u00e1, de Palenque, a \u00e9l le mataron a un hijo en Palenque, \u00e9l vend\u00eda droga, le dieron pa\u2019 bajo. Se est\u00e1 levantando mucho aqu\u00ed en Tenosique.\u201d<\/p>\n<p>\u201c \u00c9l ten\u00eda a unas chamacas ah\u00ed en El Patio \u00bfsabes d\u00f3nde est\u00e1n?\u201d<\/p>\n<p>\u201c S\u00ed, est\u00e1n ni\u00f1as, ah\u00ed en ese Patio\u2026 \u00a0y no las he vuelto a ver. \u00a0\u2026 yo le pregunt\u00e9 a una que ya es vieja ah\u00ed \u00a0\u201c\u00bfy las chamacas que estaban bien bonitas?\u201d. \u201cMir\u00e1 que se desaparecieron, nadie sabe de ellas\u201d me dijo.<\/p>\n<p>\u201c\u201c\u00a1No manches!\u201d le digo \u201cestaban chamacas\u201d. Desaparecieron. Dicen que unas estaban sacando sus papeles y ya no sabe de ellas. Ahorita s\u00f3lo hay dos en El Patio, abajo. Una dice que era amiga de ellas y que ni en su cuarto&#8230; no lleg\u00f3.\u201d<\/p>\n<p>Me quedo viendo a La Reina. Ella me dice que le gusta \u201cel ambiente\u201d, o sea que le gusta la fiesta y va seguido a todos los lugares donde hay centroamericanas. Conoce a mucha gente. Yo s\u00e9 por otras fuentes, que La Reina se ha prostituido y ha fichado. Pero nunca ha dejado que ning\u00fan patr\u00f3n o patrona controle su vida cotidiana. Pero esto no quiere decir que se salve de la explotaci\u00f3n sexual porque ver\u00e1n, como les dije, en estas regiones del pa\u00eds, a las centroamericanas se les discrimina con esta idea de que s\u00f3lo est\u00e1n aqu\u00ed para prostituirse y que eso \u201cles gusta\u201d. Adem\u00e1s, como bien dicen las personas de las distintas comunidades de esta zona fronteriza y el sabio Don Goyo, las autoridades de seguridad p\u00fablica exigen, cada vez con m\u00e1s tiran\u00eda y sin justificaci\u00f3n alguna, que no se les d\u00e9 ni un vaso con agua a los centroamericanos que pasan por estos lugares bajo el pretexto de que son \u201cindocumentados\u201d. Esto es lo que orilla a las personas que migran a los mundos enterrados de los negocios inhumanos como el de Don Francisco. Porque al final \u00bfa qui\u00e9n le importa una bola de chamacas que nadie conoce y ante nuestros ojos solo son unas prostitutas? \u00bfA qui\u00e9n le import\u00f3 la paliza y las crueldades que le han hecho a La Reina y que por m\u00e1s que quiera, el trabajo sexual sigue ah\u00ed presente en su d\u00eda a d\u00eda como si fuera una maldici\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 orillamos a esas muchachitas a caer en ese mundo podrido de la esclavitud sexual?<\/p>\n<p>\u201cLa necesidad es un negocio Reina.\u201d<\/p>\n<p>Ella observa el tramo del r\u00edo Usumacinta que pasa por el malec\u00f3n de Tenosique. Ah\u00ed donde se descargan las aguas negras del pueblo y huele a muerto. Sin mirarme, me dice:<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed me ha ofrecido trabajo Don Francisco, pero yo le he dicho que no. Cuando me ofreci\u00f3 y yo no quise, me dijo el viejo desgraciado:<\/p>\n<p>\u201cCuando te tope el hambre, me buscas.\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>[:]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[:es] Por &#8220;Linea\u00a084&#8221;,\u00a0Colectivo de periodismo etnogr\u00e1fico y\u00a0acci\u00f3n comunitaria (V\u00eda Somos el medio) Con unos pantalones blancos pegaditos, pegaditos, pegaditos, una blusa roja carmes\u00ed embarradita al cuerpo, tres chelas en cada mano y al ritmo del reguetonero papi de estos tiempos \u00a1Luis Fonsi! la hermos\u00edsima y muy, muy, muuuuy joven Yuleni se acerca a nuestra mesa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,826,959,183,935],"tags":[],"class_list":["post-25982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-autor","category-medios-libres-2","category-migracion","category-blog","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25982"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25982\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}