{"id":23009,"date":"2017-09-22T18:53:50","date_gmt":"2017-09-22T23:53:50","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=23009"},"modified":"2017-09-23T09:28:20","modified_gmt":"2017-09-23T14:28:20","slug":"el-forcejeo-entre-civiles-y-militares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=23009","title":{"rendered":"El forcejeo entre &#8220;civiles&#8221; y militares"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos pu\u00f1os en alto: la orden para guardar silencio. La se\u00f1a hace enmudecer a cientos de personas que rodean el edificio de siete pisos convertido en cascajo; apagan las motosierras y detienen el motor del trascabo. Desde la cima de ese monte de piedras y varillas, en una esquina de la colonia Condesa, un militar grita mirando hacia los escombros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Norma, Consuelo o Mar\u00eda, si me escuchan golpeen o griten!<\/p>\n<div id=\"taboola-mid-article-thumbnails\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0La instrucci\u00f3n le enchina la piel a varios, s\u00f3lo de imaginar que bajo esas rebanadas de concreto sin ventilaci\u00f3n pueden estar atrapadas tres mujeres.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los o\u00eddos de todos se agudizan esperando escuchar un grito, un quejido, alg\u00fan ruidito. Hasta los ritmos cardiacos parecen disminuir con tal de escuchar \u201cel milagro\u201d.<\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-1431643190681-0\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u2013\u00a1Norma, Consuelo o Mar\u00eda, si me escuchan golpeen o griten!, repite in\u00fatilmente el de la voz de mando.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">A metros de distancia, detr\u00e1s de la cinta amarilla con la que los militares limitan el acceso \u201ca los civiles\u201d, un hombre que se resiste al peso del cansancio y que pas\u00f3 como topo arrastr\u00e1ndose entre los escombros del edificio, buscando sobrevivientes, se lamenta: \u201cAs\u00ed no se hacen las cosas. Esos que est\u00e1n al mando no saben\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vestido con estampado de camuflaje, casco rojo y credencial que lo identifica como funcionario federal, el hombre, experto en rescates y espeleolog\u00eda, explica: \u201cEl protocolo que siguen est\u00e1 mal. Ellos pretenden sacar primero todo desde arriba, pero eso tarda y no permite que haya un avance.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La monta\u00f1a de cascajo supera las copas de los \u00e1rboles que embellecen la avenida \u00c1msterdam (donde ten\u00edan privilegiada vista los departamentos pulverizados).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el mediod\u00eda del mi\u00e9rcoles 20: han trascurrido 23 horas desde que ocurri\u00f3 el sismo, y el monte de cascajo sigue a la altura de las copas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cima ha sido conquistada por soldados, marinos, personal con chalecos de Protecci\u00f3n Civil y algunos alba\u00f1iles de brazos macizos, quienes por horas han retirado, capa por capa, los trozos de concreto que se encuentran en la punta y que a veces tiran a los costados, cuando no directo a la hilera de brazos de voluntarios, \u201cciviles\u201d, la mayor\u00eda, que se coordinan hasta colocarlos en un cami\u00f3n de basura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn el sismo del 85 nos met\u00edamos entre los pisos, hac\u00edamos t\u00faneles y lleg\u00e1bamos a los que estaban atrapados, encontr\u00e1bamos gente viva o los cuerpos \u2013prosigue el rescatista frustrado\u2013. Pero con este procedimiento de quitar primero todo desde arriba, de estar levantando, no se avanza, se pierde tiempo y no dejan avanzar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego enumera los edificios donde 32 a\u00f1os antes aplic\u00f3 el m\u00e9todo \u201ctopo\u201d: en un edificio en la calle Tenochtitl\u00e1n utilizando el hueco de un elevador; en un hotel de la calle Edison; en el edificio Nuevo Le\u00f3n. De ah\u00ed sac\u00f3 unas 15 personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El experto asegura que este 19 de septiembre s\u00f3lo logr\u00f3 convencer a un teniente para que le dejara usar ese m\u00e9todo reconocido en el mundo. Cuando lo logr\u00f3, pudo meterse a los escombros apoyado por dos bomberos: baj\u00f3 cinco metros y se col\u00f3 entre el piso 3 y 4, donde encontr\u00f3 prensado el cad\u00e1ver de una mujer. Cuando amaneci\u00f3 tuvo que dejar su recorrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNosotros hicimos un t\u00fanel, pero debieron de haberse hecho unos cinco m\u00e1s. En el 85 nos lleg\u00e1bamos a encontrar con la persona por varios lados y as\u00ed se la sacaba, pero aqu\u00ed solo un t\u00fanel pudimos hacer porque no quieren escuchar los militares y los de Protecci\u00f3n Civil. No nos escuchan a los bomberos ni a los que vivimos esto en el 85, que les decimos que tenemos que hacer t\u00faneles de penetraci\u00f3n\u201d, subraya resignado y molesto. \u201cLos que dan las \u00f3rdenes no saben\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo forcejeo entre \u201cuniformados\u201d y \u201cciviles\u201d se nota en varios frentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche del martes 19, cuando los militares llegaron a encabezar las labores de rescate en la esquina de Laredo y \u00c1msterdam, tendieron un cerco para ahuyentar a quienes estaban cerca de la construcci\u00f3n derruida y no portaban uniforme o chaleco de alguna dependencia. O el mi\u00e9rcoles 20 al medio d\u00eda, cuando polic\u00edas federales pidieron a vecinos y voluntarios que se retiraran y dejaran de sacar escombros, porque en adelante ellos se har\u00edan cargo. En ambos casos la gente se puso brava, no se dej\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSi nosotros llegamos antes de que ustedes estuvieran y pasamos aqu\u00ed toda la noche, \u00bfpor qu\u00e9 nos quitan? \u00bfD\u00f3nde estuvieron ustedes?\u201d, se escuch\u00f3 a un vecino decirle a una mujer polic\u00eda que intentaba alejarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que el primer d\u00eda los ciudadanos tomaron el control de la situaci\u00f3n. Poco a poco, soldados y marinos han ido imponi\u00e9ndose, haciendo retroceder a los civiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la primera noche, alrededor de ese edificio colapsado en la colonia Condesa, un filtro de mujeres soldados \u2013con sus armas largas en las manos\u2013 comenz\u00f3 a cerrar el paso a quienes intentaban acercarse al desastre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo narra Mar\u00eda, una anciana vecina del inmueble que se derrumb\u00f3: \u201cEn cuanto cay\u00f3 el edificio todos los vecinos de la Condesa salimos de nuestras casas y comenzamos a quitar piedra por piedra, nos organizamos para traer agua, comida, lo que se necesitara. Muchos extranjeros estuvieron comprometidos ayudando\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dice desde Casa Durango, la residencia verde habilitada como centro de acopio y desde donde supervisaban el rescate los familiares de los inquilinos del edificio ca\u00eddo, el que estaba cruzando la calle, el n\u00famero 107 de \u00c1msterdam.<br \/>\n<strong><br \/>\nSobran manos, sobran uniformados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este terremoto no es el del 85, aunque nadie puede dejar de notar que se le parece. Como una mala broma, cay\u00f3 en la misma fecha, 19 de septiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mismas im\u00e1genes de edificios destruidos en la Ciudad de M\u00e9xico, aunque ya no mediadas por los periodistas como Jacobo Zabludovsky, transmitiendo por la radio y la televisi\u00f3n. Ahora aparecen en tiempo real, tomadas desde los tel\u00e9fonos de cualquier ciudadano y llegando directo a los celulares gracias a las redes sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El da\u00f1o es menos extendido: hace 32 a\u00f1os el centro de la ciudad parec\u00eda zona de guerra; se calcularon al menos 10 mil muertos. Este martes, medio centenar de casas o edificios fueron pulverizados por la comez\u00f3n de la tierra, y hasta el mi\u00e9rcoles 20 sumaban 104 los fallecidos en la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tama\u00f1o del drama no se mide a escala, sigue siendo el mismo en lugares como el multifamiliar de la avenida \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, el derrumbamiento de la escuela R\u00e9bsamen con ni\u00f1os adentro y una ni\u00f1a que se comunica desde abajo de los escombros, la f\u00e1brica de las costureras en la Obrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pol\u00edticos, funcionarios y uniformados, otra vez intentando controlar, aunque no siempre pueden porque las multitudes se imponen. Por miles, la muchedumbre se vuelca a las calles dispuesta a ayudar a como d\u00e9 lugar: sea alimentando a rescatistas o vecinos (aunque en lugares como la Condesa ofrecer un s\u00e1ndwich a un vecino puede ser considerado un insulto), sea abriendo centros de acopio junto a otros, sea arrim\u00e1ndose a las zonas de desastre para ofrecer ayuda en la cargada de cascajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Faltan expertos, pero sobran brazos, sobra voluntad, sobra juventud que ofrece su mano de obra hasta el derroche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo vale para a poyar en la tragedia, para intervenir en las ruinas. Lo mismo llegan j\u00f3venes con cascos de bicicleteros, a falta de industriales; guantes de l\u00e1tex para lavar platos \u2013o navide\u00f1os\u2013, a falta de los rudos para la construcci\u00f3n; botas Caterpillar o a chancla pura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la Condesa llega todo tipo de tribus que toman un rol o se organizan en estructuras: Hay hileras de gente para arrojar lejos el cascajo, donde decenas m\u00e1s esperan para subirlo a camiones de volteo; brigadas de vecinos y desconocidos que ofrecen comida, medicinas, cobijas o agua, o que cargan el apoyo a alg\u00fan centro de acopio; hordas de motociclistas que ofrecen ser mandaderos a lo que se requiera; ciudadanos dirigiendo el tr\u00e1fico; representantes de colonias alejadas o de colectivos llegados de lejos para ayudar; fot\u00f3grafos profesionales esperando captar el instante del momento del rescate; mirones que quieren sacarse la selfie o que se paran por horas arriba de unas vigas para observar desde primera fila; camiones cargados con alba\u00f1iles que descienden \u2013con sus picos y palas\u2013 en la zona de desastre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta que es una de las tres ciudades m\u00e1s grandes del mundo con sus 20 millones de habitantes (contando su zona conurbada), los 50 puntos de desastre llegan a ser pocos para tanta gente \u00e1vida de ayudar. Y tanta ayuda tambi\u00e9n descontrola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la radio, el delegado de la Benito Ju\u00e1rez, Christian Von Roherich, pide que no se acerque m\u00e1s gente a ayudar. \u201cNo necesitamos m\u00e1s desorganizaci\u00f3n\u201d, dice, casi suplica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las noticias se solicita a las personas que ya no intenten llegar a Xochimilco porque tiene saturadas las vialidades, y de tan bloqueadas hasta las ambulancias tienen dificultad de pasar. Las fotograf\u00edas as\u00ed lo constatan. Parece d\u00eda de peregrinaje. Patrullas cierran el paso y regresan con todo y sus tortas y garrafones de agua a las almas solidarias que intentaban acercar comida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un centro de acopio en la colonia Roma una mujer mira c\u00f3mo unos j\u00f3venes suben a una camioneta las despensas y me dice, asustada, que ya no tiene control de qui\u00e9n se lleva a d\u00f3nde las despensas. Es demasiada la gente. La calle est\u00e1 desbordada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un video muestra c\u00f3mo las multitudes en la colonia Obrera abuchean, reclaman e intentan alejar al secretario de Gobernaci\u00f3n, Miguel \u00c1ngel Osorio Chong, a quien se le ocurri\u00f3 pararse en el sitio de la emergencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, en \u00c1msterdam 107, el d\u00eda 20 desde las 10 de la ma\u00f1ana, comienzan a escucharse unos gritos, entre amenazantes y suplicantes, entre conmovedores y malagradecidos, de un militar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00a1Civileeees, h\u00e1ganse para atr\u00e1aaaas! \u00bfNo ven que ponen en riesgo la vida de los que estamos aqu\u00ed trabajando? \u00a1M\u00e1s ayuda el que no estorba!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A coro repiten lo mismo algunos empleados de la delegaci\u00f3n Cuauht\u00e9moc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente ignora la s\u00faplica-insulto, aunque cada tanto los uniformados van ganando cent\u00edmetros para la cuerda que marca el per\u00edmetro donde se niega el acceso. Adem\u00e1s de los empleados del gobierno, los \u00fanicos \u2018civiles\u2019 permitidos cerca del lugar son los alba\u00f1iles enviados a apoyar por un par de firmas constructoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S\u00ed se pudo, M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la cima de los escombros, la m\u00edmica se repite constantemente: pu\u00f1os en alto. Todos congelados. Silencio. Falsa alarma. De vuelta el ruido y el movimiento hasta la pr\u00f3xima se\u00f1al.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAqu\u00ed est\u00e1 y est\u00e1 vivo\u201d, se escucha a ratos la conversaci\u00f3n de los de lo alto de la cima, aunque despu\u00e9s de eso, y por horas, no se vea que saquen a nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rescatista indignado se perdi\u00f3 el momento en que pudieron arrancarle tres cuerpos al ensortijado edificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Silencio\u2026 Camillas\u2026S\u00e1bana\u2026 Un cart\u00f3n limpio\u2026 Agua\u2026 Un doctor\u2026 Llamen a la ambulancia\u2026 Otra s\u00e1bana\u2026 Llamen al hermano de Sergio\u2026 \u2013gritaban quienes encabezaban los rescates, y coreaban todos los presentes, preludio de que esta vez no ser\u00eda falsa alarma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces a las 11 de la ma\u00f1ana apareci\u00f3 el primer cad\u00e1ver del d\u00eda: amortajado en una s\u00e1bana blanca, enganchado a una camilla que se pasaban de mano en mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00e1grimas en los ojos, nudo generalizado en la garganta. Antes de que las l\u00e1grimas de los espectadores se secaran, de inmediato el segundo muerto, que por la forma de la s\u00e1bana parec\u00eda que llevaba algo enterrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00a1Apaguen sus celulares, esto no es circo!\u201d, gritaban furiosos los militares a aquellos voluntarios que raudos y veloces no soportaban la comez\u00f3n de perder una foto para sus redes sociales y sacaban sus c\u00e1maras para grabar el momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez el juego de vencidas de uniformados vs. civiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las 11 horas con 16 minutos, despu\u00e9s de un conteo del uno, dos, tres con el que los rescatistas pujaron fuerte, sacaron de entre los escombros a alguien vivo. Era aquel Sergio con el que platicaban, y quien les preguntaba desde debajo de la tierra por su hermano. El Sergio al que sus familiares esperaban en la Casa Verde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s l\u00e1grimas se abr\u00edan camino hasta los cubrebocas, en las mejillas empolvadas con lo que qued\u00f3 de ese edificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aplausos, v\u00edtores, gritos patrioteros del \u201cviva M\u00e9xico\u201d y el \u201cs\u00ed se puede, s\u00ed se pudo\u201d. Una voz irrumpe y grita al sobreviviente atado a la tabla: \u201c\u00c9chale ganas, Sergio, duro a recuperarte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi 24 horas de excavaci\u00f3n, y Sergio era el sexto rescatado del \u00c1msterdam 107. Antes hab\u00eda sido sacado un hombre que al momento del temblor hab\u00eda alcanzado a correr hacia el techo y estaba malherido; despu\u00e9s una mujer y un ni\u00f1o, muertos. Ahora tres adultos: dos muertos, uno vivo. Era desconocido el n\u00famero de personas que permanec\u00edan atrapadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vueltos a la labor, desde la cima del edificio pulverizado, soldados tiraban hacia la calle lo que iban encontrando a sus pies: ora lo que fue la base de una cama, ora el pedazo de una silla, ora lo que parece que era la mesa del mismo comedor, ora un fierro que sosten\u00eda una puerta, ora una caja negra, ora un paquete de hojas rotuladas con un nombre. La intimidad de mano en mano, expuesta a la vista de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llamaron la atenci\u00f3n las m\u00faltiples fotos encontradas en el piso s\u00e9ptimo. Fot\u00f3grafos de prensa que hac\u00edan guardia frente a ese edificio, luego explicaron que ah\u00ed viv\u00eda una querida pareja de fot\u00f3grafos que ten\u00edan una impresionante colecci\u00f3n de im\u00e1genes. \u00c9l, Wesley \u2013que hizo coberturas de guerra\u2013 fue rescatado vivo, pero malherido; de ella, Elizabeth, segu\u00edan sin noticias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espele\u00f3logo encontr\u00f3 fotograf\u00edas familiares de una pareja adulta, algunos pasaportes, papeles. Seg\u00fan su teor\u00eda, el edificio se cay\u00f3 porque los constructores usaron varilla de media pulgada para sostener siete pisos, cuando deb\u00edan de haber usado un m\u00ednimo de grosor de dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs un acto criminal. Con base en la ingenier\u00eda no se debi\u00f3 de haber hecho. Le metieron para ahorrar dinero. Fue un acto de corrupci\u00f3n\u201d, suelta indignado. Luego se\u00f1ala a los alba\u00f1iles que con un enclenque serrucho cortaban las delgadas vigas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vecina dice que en Casa Durango est\u00e1 la familia del due\u00f1o del edificio en espera de que a \u00e9l tambi\u00e9n lo rescaten. Mientras lo dice pasa una joven a ofrecer pan que mandan de una panader\u00eda gourmet del barrio. Cada cinco minutos alguien ofrece comida, caf\u00e9, agua, lechitas, tortas, quesos, jugo de naranja. Lo que d\u00e9 la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese cr\u00e1ter en la calle de \u00c1msterdam, y los militares y marinos armados en la calle, lucen fuera de lugar en una colonia tan emblem\u00e1tica y nice como la Condesa. El edificio 107 era rosa con gris, ten\u00eda siete pisos y 21 departamentos, cada uno con balc\u00f3n, como qued\u00f3 registrado en los mapas de Google.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda dos d\u00edas antes del siniestro un anuncio en una p\u00e1gina en internet ofrec\u00eda en venta un departamento de ese edificio: \u201cExterior, 5o piso, 87 m2 habitables, 3.4 m2 de balc\u00f3n, 2 rec\u00e1maras: La principal con ba\u00f1o completo y otro ba\u00f1o completo. Cocina integral cerrada. 1 estacionamiento, los guardias mueven coches. Vigilancia privada 24\/7. Cuarto de servicio de 7.5 m2 en azotea y jaula de tendido un piso arriba\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo acompa\u00f1aba otra nota: \u201cAtenci\u00f3n Inversionistas: (el departamento) se renta de $18 a $24,000. Ideal para AirBnb.\u200eVista a los \u00e1rboles de \u00c1msterdam y Parque M\u00e9xico. Ubicado entre los dos m\u00e1s hermosos parques de la CDMX: Parque M\u00e9xico y Parque Espa\u00f1a. Zona tur\u00edstica de La Colonia Condesa. Ubicaci\u00f3n privilegiada, cerca Insurgentes, Patriotismo, Constituyentes, Revoluci\u00f3n, Metrobus.10 minutos a la Fuente de la Cibeles y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. A una cuadra de Superama Michoac\u00e1n. Galer\u00edas, restaurantes, escuela, gimnasios\u201d. En las fotos tomadas desde el interior resaltan siempre las copas de los \u00e1rboles que ten\u00edan como vista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El precio: 4 millones 850 mil pesos. La antig\u00fcedad del edificio: 36 a\u00f1os. Fue construido cuatro a\u00f1os antes que el temblor del 85.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFueron criminales al meterle esa varilla\u201d, solt\u00f3 varias veces el rescatista en el anonimato, quien no conoci\u00f3 el edificio sino hasta que se derrumb\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente sigue llegando. Los parques, glorietas, camellones, banquetas han sido convertidos en centros de emergencia y apoyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por redes sociales la gente lanza solicitudes de ayuda que siempre encuentra eco, sea por nombres de personas que contin\u00faan desaparecidas, otras hospitalizadas, o difundiendo ubicaciones de centros de acopio, de nuevas construcciones ca\u00eddas, de anuncios sobre servicios gratuitos o rescates.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cRequieren urgente hachas y pinzas hidr\u00e1ulicas y motosierras y guantes carnaza en \u00c1msterdam y Laredo, para que pidan x redes\u201d, me pidi\u00f3 una mujer que escribiera en mi celular y enviara a mis contactos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por redes, tambi\u00e9n, comienzan a llegar anuncios patri\u00f3ticos publicitando el extraordinario m\u00fasculo de solidaridad mostrado por los chilangos, volcados en las calles, abriendo las puertas de sus casas, y que logra que uno termine gritando \u201cViva M\u00e9xico, cabrones\u201d, y hasta desee cantar el Himno Nacional, evitando la parte que dice \u201cy retiemble en sus centros la tierra\u201d, por aquello de no invocar m\u00e1s temblores y queriendo agregarle a la letra un centro de acopio en cada hijo te dio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Postdata<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madrugada de este jueves 21 de septiembre el cerco militar se fue extendiendo. El paso para los voluntarios no capacitados est\u00e1 casi totalmente estrangulado.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos pu\u00f1os en alto: la orden para guardar silencio. La se\u00f1a hace enmudecer a cientos de personas que rodean el edificio de siete pisos convertido en cascajo; apagan las motosierras y detienen el motor del trascabo. 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