{"id":20289,"date":"2005-12-25T14:24:31","date_gmt":"2005-12-25T20:24:31","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=20289"},"modified":"2017-01-25T14:33:11","modified_gmt":"2017-01-25T20:33:11","slug":"quinta-declaracion-de-la-selva-lacandona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=20289","title":{"rendered":"Quinta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hoy decimos: \u00a1Aqu\u00ed estamos! \u00a1Resistimos!<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">&#8220;Nosotros somos los vengadores de la muerte.<br \/>\nNuestra estirpe no se extinguir\u00e1 mientras<br \/>\nhaya luz en el lucero de la ma\u00f1ana&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Popol Vuh<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>No es nuestra la casa del dolor y la miseria. As\u00ed nos la ha pintado el que nos roba y enga\u00f1a.<br \/>\nNo es nuestra la tierra de la muerte y la angustia.<br \/>\nNo es nuestro el camino de la guerra.<br \/>\nNo es nuestra la traici\u00f3n ni tiene cabida en nuestro paso el olvido.<br \/>\nNo son nuestros el suelo vac\u00edo y el hueco cielo.<\/p>\n<p>Nuestra es la casa de la luz y la alegr\u00eda. As\u00ed la nacimos, as\u00ed la luchamos, as\u00ed la creceremos.<br \/>\nNuestra es la tierra de la vida y la esperanza.<br \/>\nNuestro el camino de la paz que se siembra con dignidad y se cosecha con justicia y libertad.<\/p>\n<h4>I. La resistencia y el silencio<\/h4>\n<p>Hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Nosotros entendemos que la lucha por el lugar que merecemos y necesitamos en la gran Naci\u00f3n mexicana, es s\u00f3lo una parte de la gran lucha de todos por la democracia, la libertad y la justicia, pero es parte fundamental y necesaria. Una y otra vez, desde el inicio de nuestro alzamiento el 1 de enero de 1994, hemos llamado a todo el pueblo de M\u00e9xico a luchar juntos y por todos los medios, por los derechos que nos niegan los poderosos. Una y otra vez, desde que nos vimos y hablamos con todos ustedes, hemos insistido en el di\u00e1logo y el encuentro como camino para andarnos. Desde hace m\u00e1s de cuatro a\u00f1os nunca la guerra ha venido de nuestro lado. Desde entonces siempre la guerra ha venido en la boca y los pasos de los supremos gobiernos. De ah\u00ed han venido las mentiras, las muertes, las miserias.<\/p>\n<p>Consecuentes con el camino que ustedes nos pidieron andar, dialogamos con el poderoso y llegamos a acuerdos que significar\u00edan el inicio de la paz en nuestras tierras, la justicia a los ind\u00edgenas de M\u00e9xico y la esperanza a todos los hombres y mujeres honestos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Estos acuerdos, los Acuerdos de San Andr\u00e9s, no fueron producto de la voluntad \u00fanica de nosotros, ni nacieron solos. A San Andr\u00e9s llegaron representantes de todos los pueblos indios de M\u00e9xico, ah\u00ed estuvo su voz representada y planteadas sus demandas. Estuvo brillando su lucha que es lecci\u00f3n y camino, habl\u00f3 su palabra y su coraz\u00f3n defini\u00f3.<\/p>\n<p>No estuvieron solos los zapatistas en San Andr\u00e9s y sus acuerdos. Junto y detr\u00e1s de los pueblos indios del pa\u00eds estuvieron y est\u00e1n los zapatistas. Como ahora, entonces s\u00f3lo fuimos parte peque\u00f1a de la gran historia con rostro, palabra y coraz\u00f3n del n\u00e1huatl, paipai, kiliwa, c\u00facapa, cochimi, kumiai, yuma, seri, chontal, chinanteco, pame, chichimeca, otom\u00ed, mazahua, matlazinca, ocuilteco, zapoteco, solteco, chatino, papabuco, mixteco, cuicateco, triqui, amuzgo, mazateco, chocho, izcateco, huave, tlapaneco, totonaca, tepehua, popoluca, mixe, zoque, huasteco, lacand\u00f3n, maya, chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mame, teco, ixil, aguacateco, motocintleco, chicomucelteco, kanjobal, jacalteco, quich\u00e9, cakchiquel, ketchi, pima, tepehu\u00e1n, tarahumara, mayo, yaqui, cahita, \u00f3pata, cora, huichol, pur\u00e9pecha y kikap\u00fa.<\/p>\n<p>Como entonces, hoy seguimos caminando junto a todos los pueblos indios en la lucha por el reconocimiento de sus derechos. No como vanguardia ni direcci\u00f3n, s\u00f3lo como parte.<\/p>\n<p>Nosotros cumplimos nuestra palabra de buscar la soluci\u00f3n pac\u00edfica.<\/p>\n<p>Pero el supremo gobierno falt\u00f3 a su palabra e incumpli\u00f3 el primer acuerdo fundamental al que hab\u00edamos llegado: el reconocimiento de los derechos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>A la paz que ofrec\u00edamos, el gobierno opuso la guerra de su empecinamiento.<\/p>\n<p>Desde entonces, la guerra en contra nuestra y de todos los pueblos indios ha seguido.<\/p>\n<p>Desde entonces, las mentiras han crecido.<\/p>\n<p>Desde entonces se ha enga\u00f1ado al pa\u00eds y al mundo enteros simulando la paz y haciendo la guerra contra todos los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Desde entonces se ha tratado de olvidar el incumplimiento de la palabra gubernamental y se ha querido ocultar la traici\u00f3n que gobierna las tierras mexicanas.<\/p>\n<h4>II. Contra la guerra, no otra guerra sino la misma resistencia digna y silenciosa<\/h4>\n<p>Mientras el gobierno descubr\u00eda a M\u00e9xico y al mundo su voluntad de muerte y destrucci\u00f3n, los zapatistas no respondimos con violencia ni entramos a la siniestra competencia para ver qui\u00e9n causaba m\u00e1s muertes y dolores a la otra parte.<\/p>\n<p>Mientras el gobierno amontonaba palabras huecas y se apresuraba a discutir con un rival que se le escabull\u00eda continuamente, los zapatistas hicimos del silencio un arma de lucha que no conoc\u00eda y contra la que nada pudo hacer, y contra nuestro silencio se estrellaron una y otra vez las punzantes mentiras, las balas, las bombas, los golpes. As\u00ed como despu\u00e9s de los combates de enero de 94 descubrimos en la palabra un arma, ahora lo hicimos con el silencio. Mientras el gobierno ofreci\u00f3 a todos la amenaza, la muerte y la destrucci\u00f3n, nosotros pudimos aprendernos y ense\u00f1arnos y ense\u00f1ar otra forma de lucha, y que, con la raz\u00f3n, la verdad y la historia, se puede pelear y ganar&#8230; callando.<\/p>\n<p>Mientras el gobierno repart\u00eda sobornos y ment\u00eda apoyos econ\u00f3micos para comprar lealtades y quebrar convicciones, los zapatistas hicimos de nuestro digno rechazo a las limosnas del poderoso un muro que nos protegi\u00f3 y m\u00e1s fuertes nos hizo.<\/p>\n<p>Mientras el gobierno mostraba se\u00f1uelos con riquezas corruptas e impon\u00eda el hambre para rendir y vencer, los zapatistas hicimos de nuestra hambre un alimento y de nuestra pobreza la riqueza del que se sabe digno y consecuente.<\/p>\n<p>Silencio, dignidad y resistencia fueron nuestras fortalezas y nuestras mejores armas. Con ellas combatimos y derrotamos a un enemigo poderoso pero falto de raz\u00f3n y justicia en su causa. De nuestra experiencia y de la larga y luminosa historia de lucha ind\u00edgena que nos heredaron nuestros antepasados, los habitantes primeros de estas tierras, retomamos estas armas y convertimos en soldados nuestros silencios, la dignidad en luz, y en muralla nuestra resistencia.<\/p>\n<p>No obstante que, en el tiempo que dur\u00f3 este nuestro estar callado, nos mantuvimos sin participar directamente en los principales problemas nacionales con nuestra posici\u00f3n y propuestas; aunque el silencio nuestro le permiti\u00f3 al poderoso nacer y crecer rumores y mentiras sobre divisiones y rupturas internas en los zapatistas, y trat\u00f3 de vestirnos con el traje de la intolerancia, la intransigencia, la debilidad y la claudicaci\u00f3n; pese a que algunos se desanimaron por la falta de nuestra palabra y que otros aprovecharon su ausencia para simular ser voceros nuestros, a pesar de estos dolores y tambi\u00e9n por ellos, grandes fueron los pasos que adelante nos anduvimos y vimos.<\/p>\n<p>Vimos que ya no pudieron mantener callados a nuestros muertos, muertos hablaron los muertos nuestros, muertos acusaron, muertos gritaron, muertos se vivieron de nuevo. Ya no morir\u00e1n jam\u00e1s los muertos nuestros. Estos muertos nuestros siempre nuestros y siempre de los todos que se luchan.<\/p>\n<p>Vimos a decenas de los nuestros enfrentarse con manos y u\u00f1as contra miles de armas modernas, los vimos caer presos, los vimos levantarse dignos y dignos resistir. Vimos a miembros de la sociedad civil caer presos por estar cerca de los ind\u00edgenas y por creer que la paz tiene que ver con el arte, la educaci\u00f3n y el respeto. Les vimos, ya moreno su coraz\u00f3n de lucha y ya hermanos nuestros los vimos.<\/p>\n<p>Vimos a la guerra venir de arriba con su estruendo y vimos que pensaron que responder\u00edamos y ellos har\u00edan el absurdo de convertir nuestras respuestas en argumentos para aumentar su crimen. Y trajo la guerra el gobierno y no obtuvo respuesta alguna, pero su crimen sigui\u00f3. Nuestro silencio desnud\u00f3 al poderoso y lo mostr\u00f3 tal y como es: una bestia criminal. Vimos que nuestro silencio evit\u00f3 que la muerte y la destrucci\u00f3n crecieran. As\u00ed se desenmascararon los asesinos que se esconden tras los ropajes de lo que ellos llaman el &#8220;estado de derecho&#8221;. Arrancado el velo tras el que se escond\u00edan, aparecieron los tibios y pusil\u00e1nimes, los que juegan con la muerte por ganancias, los que ven en la sangre ajena una escalera, los que matan porque al matador aplauden y solapan. Y el que gobierna se despoj\u00f3 de su \u00faltimo e hip\u00f3crita ropaje. &#8220;La guerra no es contra los ind\u00edgenas&#8221;, dijo mientras persegu\u00eda, encarcelaba y asesinaba ind\u00edgenas. Su propia y personal guerra lo acus\u00f3 de asesino mientras nuestro silencio lo acusaba.<\/p>\n<p>Vimos al poderoso gobierno irritarse al no encontrar ni rival ni rendici\u00f3n, lo vimos entonces volverse contra otros y golpear a los que no tienen el mismo camino que nosotros pero levantan id\u00e9nticas banderas: l\u00edderes ind\u00edgenas honestos, organizaciones sociales independientes, mediadores, organismos no gubernamentales consecuentes, observadores internacionales, ciudadanos cualquiera que quieren la paz. Vimos a todos estos hermanos y hermanas ser golpeados y los vimos no rendirse. Vimos al gobierno pegar a todos y, queriendo fuerzas restar, sumar enemigos lo vimos.<\/p>\n<p>Vimos tambi\u00e9n que el gobierno no es uno ni es un\u00e1nime la vocaci\u00f3n de muerte que su jefe luce. Vimos que dentro tiene gente que quiere la paz, que la entiende, que necesaria la ve, que la mira imprescindible. Callados nosotros, vimos que otras voces dentro de la m\u00e1quina de guerra hablaron para decir no a su camino.<\/p>\n<p>Vimos al poderoso desconocer su propia palabra y mandar a los legisladores una propuesta de ley que no resuelve las demandas de los m\u00e1s primeros de estas tierras, que la paz aleja, y que defrauda las esperanzas de una soluci\u00f3n justa que acabe con la guerra. Lo vimos sentarse a la mesa del dinero y ah\u00ed anunciar su traici\u00f3n y buscar el apoyo que los de abajo le niegan. Del dinero recibi\u00f3 el poderoso aplausos, oro, y la orden de acabar con los que hablan monta\u00f1as. &#8220;Que mueran los que tengan que morir, miles si es necesario, pero que se acabe ese problema&#8221;, as\u00ed habl\u00f3 el dinero al o\u00eddo del que dice que gobierna. Vimos que esa propuesta incumpl\u00eda con lo ya reconocido, con nuestro derecho a gobernar y a gobernarnos como parte de esta Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vimos que esa propuesta nos quiere romper en pedazos, nos quiere quitar nuestra historia, nos quiere borrar la memoria, y olvida la voluntad de todos los pueblos indios que se hizo colectiva en San Andr\u00e9s. Vimos que esa propuesta trae la divisi\u00f3n y la ruptura de la mano, destruye puentes y borra esperanzas.<\/p>\n<p>Vimos que a nuestro silencio se sum\u00f3 la voluntad de gentes y personas buenas que, en los partidos pol\u00edticos, levantaron voz y fuerza organizada en contra de la mentira, y as\u00ed parar se pudo la injusticia y la simulaci\u00f3n que se pretend\u00edan como ley constitucional de derechos indios y no era mas que ley para la guerra.<\/p>\n<p>Vimos que, callando, mejor pod\u00edamos escuchar voces y vientos de abajo, y no s\u00f3lo la ruda voz de la guerra de arriba.<\/p>\n<p>Vimos que callando nosotros, el gobierno sepult\u00f3 la legitimidad que dan la voluntad de paz y la raz\u00f3n como ruta y paso. El hueco de nuestra palabra ausente se\u00f1al\u00f3 la vac\u00eda y est\u00e9ril palabra del que mandando manda, y se convencieron otros que no nos escuchaban y que con desconfianza nos miraban. As\u00ed, en muchos se afirm\u00f3 la necesidad de la paz con la justicia y la dignidad como apellidos.<\/p>\n<p>Vimos a esos todos que son los otros como nosotros, buscarse y buscar otras formas para que la paz volviera al terreno de las posibles esperanzas, construir y lanzar iniciativas los vimos, los vimos crecerse. Los vimos llegar hasta nuestras comunidades con ayuda haci\u00e9ndonos saber que no estamos solos. Los vimos protestar marchando, firmando cartas, desplegados, pintando, cantando, escribiendo, llegando hasta nosotros. Los vimos tambi\u00e9n proponer di\u00e1logo con ellos, el verdadero, no el que se simula por la voluntad del poderoso. Vimos tambi\u00e9n que algunos fueron descalificados por la intolerancia de quienes m\u00e1s tolerantes ser debieran.<\/p>\n<p>Vimos a otros que antes no vimos. Vimos que la lucha por la paz sum\u00f3 ella, y no nosotros, a gentes nuevas y buenas, hombres y mujeres que, pudiendo optar por el cinismo y la apat\u00eda, eligieron el compromiso y la movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A todos en silencio vimos, en silencio saludamos nosotros a los que buscaron y abrieron puertas, y en silencio les construimos esta respuesta.<\/p>\n<p>Vimos a hombres y mujeres nacidos en otros suelos sumarse a la lucha por la paz. Vimos a unos desde sus propios pa\u00edses tender el largo puente del &#8220;no est\u00e1n solos&#8221;, los vimos movilizarse y repetir el &#8220;\u00a1Ya basta!&#8221;, primero los vimos imaginar y realizar reclamos de justicia, marchar como quien canta, escribir como quien grita, hablar como quien marcha. Vimos todos esos destellos rebotar en los cielos y llegar a nuestras tierras con todos los nombres con los que Jos\u00e9 se nombra, con los rostros de los todos que en todos los mundos lugar para todos quieren.<\/p>\n<p>Vimos a otros cruzar el largo puente y, desde sus suelos, llegar hasta los nuestros despu\u00e9s de saltar fronteras y oc\u00e9anos, para observar y condenar la guerra. Los vimos llegar hasta nosotros para hacernos saber que no estamos solos. Los vimos ser perseguidos y hostigados como nosotros. Los vimos ser golpeados como nosotros. Los vimos ser calumniados como nosotros lo somos. Los vimos resistir como nosotros. Los vimos quedarse aunque los fueran. Los vimos en sus suelos hablando lo que miraron sus ojos y mostrar lo que escucharon sus o\u00eddos. Seguir luchando los vimos.<\/p>\n<p>Vimos que callando, m\u00e1s fuerte habl\u00f3 la resistencia de nuestros pueblos en contra del enga\u00f1o y la violencia.<\/p>\n<p>Vimos que en silencio tambi\u00e9n nos hablamos como lo que realmente somos no como el que trae la guerra, sino como el que busca la paz, no como el que su voluntad impone, sino como el que un lugar donde quepan todos anhela, no como el que est\u00e1 solo y simula muchedumbre a su lado, sino como el que es todos aun en la silenciosa soledad del que resiste.<\/p>\n<p>Vimos que nuestro silencio fue escudo y espada que hiri\u00f3 y desgast\u00f3 al que la guerra quiere y guerra impone. Vimos que nuestro silencio hizo resbalar una y otra vez a un poder que simula paz y buen gobierno, y que su poderosa m\u00e1quina de muerte una y otra vez se estrell\u00f3 contra el silencioso muro de nuestra resistencia. Vimos que en cada nuevo ataque menos ganaba y m\u00e1s perd\u00eda. Vimos que no peleando pele\u00e1bamos.<\/p>\n<p>Y vimos que la voluntad de paz tambi\u00e9n callando se afirma, se muestra y convence.<\/p>\n<h4>III.- San Andr\u00e9s: una ley nacional para todos los ind\u00edgenas y una ley para la paz.<\/h4>\n<p>Una ley ind\u00edgena nacional debe responder a las esperanzas de los pueblos indios de todo el pa\u00eds. En San Andr\u00e9s estuvieron representados los ind\u00edgenas de M\u00e9xico y no s\u00f3lo los zapatistas. Los acuerdos firmados lo son con todos los pueblos indios, y no s\u00f3lo con los zapatistas. Para nosotros, y para millones de ind\u00edgenas y no ind\u00edgenas mexicanos, una ley que no cumpla con San Andr\u00e9s es s\u00f3lo una simulaci\u00f3n, es una puerta a la guerra y un precedente para rebeliones ind\u00edgenas que, en el futuro, vendr\u00e1n a cobrar la factura que la historia presenta regularmente a las mentiras.<\/p>\n<p>Una reforma constitucional en materia de derechos y cultura ind\u00edgenas no debe ser unilateral, debe incorporar los Acuerdos de San Andr\u00e9s y reconocer as\u00ed los aspectos fundamentales de las demandas de los pueblos indios: autonom\u00eda, territorialidad, pueblos indios, sistemas normativos. En los Acuerdos se reconoce el derecho a la autonom\u00eda ind\u00edgena y el territorio, conforme al convenio 169 de la OIT, firmado por el Senado de la Rep\u00fablica. Ninguna legislaci\u00f3n que pretenda encoger a los pueblos indios al limitar sus derechos a las comunidades, promoviendo as\u00ed la fragmentaci\u00f3n y la dispersi\u00f3n que hagan posible su aniquilamiento, podr\u00e1 asegurar la paz y la inclusi\u00f3n en la Naci\u00f3n de los m\u00e1s primeros de los mexicanos. Cualquier reforma que pretenda romper los lazos de solidaridad hist\u00f3ricos y culturales que hay entre los ind\u00edgenas, est\u00e1 condenada al fracaso y es, simplemente, una injusticia y una negaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Aunque no incorpora todos los Acuerdos de San Andr\u00e9s (una prueba m\u00e1s de que no fuimos intransigentes, aceptamos la labor de la coadyuvancia y la respetamos), la iniciativa de ley elaborada por la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n es una propuesta de ley que nace del proceso de negociaci\u00f3n y, por tanto, est\u00e1 en el esp\u00edritu de darle continuidad y raz\u00f3n de ser al di\u00e1logo, es una base firme que puede abrir la soluci\u00f3n pacifica del conflicto, se convierte en una importante ayuda para anular la guerra y preceder a la paz. La llamada &#8220;ley Cocopa&#8221; se elabora sobre la base de lo que produjeron los pueblos indios desde abajo, reconoce un problema y sienta las bases para solucionarlo, refleja otra forma de hacer pol\u00edtica, la que aspira a hacerse democr\u00e1tica, responde a una demanda nacional de paz, une a sectores sociales y permite seguir adelante en la agenda de los grandes problemas nacionales. Por eso hoy ratificamos que apoyamos la iniciativa de ley elaborada por la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n y demandamos que se eleve a rango constitucional.<\/p>\n<h4>IV.- El di\u00e1logo y la negociaci\u00f3n, posibles si son verdaderos.<\/h4>\n<p>Sobre el di\u00e1logo y la negociaci\u00f3n decimos que tienen tres grandes enemigos que deben ser derrotados para poder constituirse en camino viable, eficaz y cre\u00edble. Estos enemigos son la ausencia de mediaci\u00f3n, la guerra y el incumplimiento de los acuerdos. Y la falta de una mediaci\u00f3n, la guerra y el incumplimiento de la palabra son responsabilidad del gobierno.<\/p>\n<p>La mediaci\u00f3n en la negociaci\u00f3n de un conflicto es imprescindible, sin ella no es posible que exista un di\u00e1logo entre dos partes enfrentadas. Al destruir con su guerra a la Comisi\u00f3n Nacional de Intermediaci\u00f3n, el gobierno destruy\u00f3 el \u00fanico puente que hab\u00eda para el di\u00e1logo, se deshizo de un importante obst\u00e1culo a la violencia y provoc\u00f3 el surgimiento de una interrogante: \u00bfmediaci\u00f3n nacional o internacional?<\/p>\n<p>El di\u00e1logo y la negociaci\u00f3n tendr\u00e1n pertinencia, viabilidad y eficacia cuando, adem\u00e1s de contar con una mediaci\u00f3n, la confianza y la credibilidad se restituyan. Mientras tanto, s\u00f3lo puede ser una farsa en la que no estamos dispuestos a participar. No para eso entramos al di\u00e1logo. Entramos para buscar v\u00edas pac\u00edficas, no para ganar tiempo apostando a trapacer\u00edas pol\u00edticas. No podemos ser c\u00f3mplices de una simulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tampoco podemos ser c\u00ednicos y fingir un di\u00e1logo s\u00f3lo para evitar la persecuci\u00f3n, el encarcelamiento y el asesinato de nuestros dirigentes. Las banderas zapatistas no nacieron con nuestros jefes, no morir\u00e1n con ellos. Si nuestros dirigentes son asesinados o encarcelados, no podr\u00e1n decir que fue por ser inconsecuentes o traidores.<\/p>\n<p>No nos alzamos y nos hicimos rebeldes por creernos m\u00e1s fuertes y poderosos. Nos levantamos en demanda de democracia, libertad y justicia porque tenemos la raz\u00f3n y la dignidad de la historia de nuestro lado. Y con esto en las manos y en el pecho, es imposible quedarse imp\u00e1vido frente a las injusticias, traiciones y mentiras que en nuestro pa\u00eds son ya un &#8220;estilo de gobierno&#8221;.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n siempre ha sido un arma de resistencia frente a la estupidez que ahora, pero no por mucho tiempo, aparece tan arrolladora y omnipotente. Estemos o no estemos los zapatistas, la paz con justicia y dignidad es un derecho por cuyo cumplimiento seguir\u00e1n luchando los mexicanos honestos, ind\u00edgenas y no ind\u00edgenas.<\/p>\n<h4>V.- Resistimos, seguimos.<\/h4>\n<p>Hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>El EZLN ha logrado sobrevivir como organizaci\u00f3n a una de las ofensivas m\u00e1s feroces que en su contra se han desatado. Conserva intacta su capacidad militar, ha expandido su base social y se ha fortalecido pol\u00edticamente al evidenciarse la justeza de sus demandas. Se ha reforzado el car\u00e1cter ind\u00edgena del EZLN, y sigue siendo un importante impulsor de la lucha por los derechos de los pueblos indios. Los ind\u00edgenas son hoy actores nacionales y sus destinos y planteamientos forman parte de la discusi\u00f3n nacional. La palabra de los habitantes primeros de estas tierras tiene ya un lugar especial en la opini\u00f3n p\u00fablica, lo ind\u00edgena ya no es turismo o artesan\u00eda, sino lucha en contra de la pobreza y por la dignidad. Los zapatistas hemos tendido un puente con otras organizaciones sociales y pol\u00edticas, y con miles de personas sin partido, de todas hemos recibido respeto y a todas hemos correspondido. Adem\u00e1s hemos, junto a otros, tendido puentes a todo el mundo y hemos contribuido a crear (al lado de hombres y mujeres de los 5 continentes) una gran red que lucha por medios pac\u00edficos en contra del neoliberalismo y resiste luchando por un mundo nuevo y mejor. Tambi\u00e9n hemos contribuido en algo en el nacimiento de un movimiento cultural nuevo y fresco que lucha por un hombre y un mundo nuevos.<\/p>\n<p>Todo esto ha sido posible gracias a nuestros compa\u00f1eros y compa\u00f1eras bases de apoyo, sobre ellos y ellas ha reca\u00eddo el peso mayor de nuestra lucha y la han enfrentado con firmeza, decisi\u00f3n y hero\u00edsmo. Importante tambi\u00e9n ha sido el apoyo de los pueblos indios de todo el pa\u00eds, de nuestros hermanos ind\u00edgenas que nos han ense\u00f1ado, nos han escuchado y nos han hablado. La sociedad civil nacional ha sido el factor fundamental para que las justas demandas de los zapatistas y de los ind\u00edgenas de todo el pa\u00eds contin\u00faen por el camino de las movilizaciones pac\u00edficas. La sociedad civil internacional ha sido sensible y ha tenido o\u00eddos y ojos atentos para que la respuesta a las exigencias no sean m\u00e1s muertes o prisiones. Las organizaciones pol\u00edticas y sociales independientes nos han aceptado como hermanos y as\u00ed nuestra resistencia se llen\u00f3 de aliento. Todos nos han ayudado para resistir a la guerra, nadie para hacerla.<\/p>\n<p>Hoy, con todos los que caminan dentro nuestro y a nuestro lado, decimos: \u00a1Aqu\u00ed estamos! \u00a1Resistimos!<\/p>\n<p>A pesar de la guerra que padecemos, de nuestros muertos y presos, los zapatistas no olvidamos por qu\u00e9 luchamos y cu\u00e1l es nuestra principal bandera en la lucha por la democracia, la libertad y la justicia en M\u00e9xico: la del reconocimiento de los derechos de los pueblos indios.<\/p>\n<p>Por el compromiso hecho desde el primer d\u00eda de nuestro alzamiento, hoy volvemos a poner en primer lugar, por encima de nuestro sufrimiento, por encima de nuestros problemas, por encima de las dificultades, la exigencia de que se reconozcan los derechos de los ind\u00edgenas con un cambio en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos que les asegure a todos el respeto y la posibilidad de luchar por lo que les pertenece: la tierra, el techo, el trabajo, el pan, la medicina, la educaci\u00f3n, la democracia, la justicia, la libertad, la independencia nacional y la paz digna.<\/p>\n<h4>VI.- Es la hora de los pueblos indios, de la sociedad civil y del Congreso de la Uni\u00f3n.<\/h4>\n<p>Hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Habl\u00f3 ya la guerra su estridente ruido de muerte y destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Habl\u00f3 ya el gobierno y su m\u00e1scara criminal.<\/p>\n<p>Es el tiempo de que florezcan de nuevo en palabras las silenciosas armas que llevamos por siglos, es el tiempo de que hable la paz, es el tiempo de la palabra por la vida.<\/p>\n<p>Es nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Hoy, con el coraz\u00f3n ind\u00edgena que es digna ra\u00edz de la naci\u00f3n mexicana y habiendo escuchado ya todos la voz de muerte que viene en la guerra del gobierno, llamamos al Pueblo de M\u00e9xico y a los hombres y mujeres de todo el planeta a unir con nosotros sus pasos y sus fuerzas en esta etapa de la lucha por la libertad, la democracia y la justicia, a trav\u00e9s de esta&#8230;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Quinta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona.<\/h3>\n<p>En la que llamamos a todos los hombres y mujeres honestos a luchar por el&#8230;<\/p>\n<p>RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIOS Y POR EL FIN DE LA GUERRA DE EXTERMINIO.<\/p>\n<p>No habr\u00e1 transici\u00f3n a la democracia, ni reforma del Estado, ni soluci\u00f3n real a los principales problemas de la agenda nacional, sin los pueblos indios. Con los ind\u00edgenas es necesario y posible un pa\u00eds mejor y nuevo. Sin ellos no hay futuro alguno como Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es esta la hora de los pueblos indios de todo M\u00e9xico. Los llamamos para que, juntos, sigamos luchando por los derechos que la historia, la raz\u00f3n y la verdad nos han dado. Los llamamos para que, juntos y recogiendo la herencia de lucha y resistencia, nos movilicemos en todo el pa\u00eds y le hagamos saber a todos, por medios civiles y pac\u00edficos, que somos la ra\u00edz de la Naci\u00f3n, su fundamento digno, su presente de lucha, su futuro incluyente. Los llamamos para que, juntos, luchemos por un lugar de respeto al lado de todos los mexicanos. Los llamamos para que, juntos, demostremos que queremos la democracia, la libertad y la justicia para todos. Los llamamos a exigir el ser reconocidos como parte digna de nuestra Naci\u00f3n. Los llamamos para que, juntos, detengamos la guerra que en contra de todos hacen los poderosos.<\/p>\n<p>Es esta la hora de la Sociedad Civil Nacional y de las organizaciones pol\u00edticas y sociales independientes. Es la hora de los campesinos, de los obreros, de los maestros, de los estudiantes, de los profesionistas, de los religiosos y religiosas consecuentes, de los periodistas, de los colonos, de los peque\u00f1os comerciantes, de los deudores, de los artistas, de los intelectuales, de los discapacitados, de los seropositivos, de los homosexuales, de las lesbianas, de los hombres, de las mujeres, de los ni\u00f1os, de los j\u00f3venes, de los ancianos, de los sindicatos, de las cooperativas, de las agrupaciones campesinas, de las organizaciones pol\u00edticas, de las organizaciones sociales. Las llamamos a que, junto a los pueblos indios y a nosotros, luchemos contra la guerra y por el reconocimiento de los derechos ind\u00edgenas, por la transici\u00f3n a la democracia, por un modelo econ\u00f3mico que sirva al pueblo y no se sirva de \u00e9l, por una sociedad tolerante e incluyente, por el respeto a la diferencia, por un pa\u00eds nuevo donde la paz con justicia y dignidad sea para todos.<\/p>\n<p>Es esta la hora del Congreso de la Uni\u00f3n. Despu\u00e9s de una larga lucha por la democracia, encabezada por los partidos pol\u00edticos de oposici\u00f3n, hay en las c\u00e1maras de Diputados y Senadores una nueva correlaci\u00f3n de fuerzas que dificulta las arbitrariedades propias del presidencialismo y apunta, con esperanza, a una verdadera separaci\u00f3n e independencia de los poderes de la Uni\u00f3n. La nueva composici\u00f3n pol\u00edtica de las c\u00e1maras baja y alta plantea el reto de dignificar el trabajo legislativo, la expectativa de convertirlo en un espacio al servicio de la Naci\u00f3n y no del presidente en torno, y la esperanza de hacer realidad el &#8220;Honorable&#8221; que antecede al nombre colectivo con que se conoce a senadores y diputados federales. Llamamos a los diputados y senadores de la Rep\u00fablica de todos los partidos pol\u00edticos con registro y a los congresistas independientes, a que legislen en beneficio de todos los mexicanos. A que manden obedeciendo. A que cumplan con su deber apoyando la paz y no la guerra. A que, haciendo efectiva la divisi\u00f3n de Poderes, obliguen al Ejecutivo federal a detener la guerra de exterminio que lleva adelante en las poblaciones ind\u00edgenas de M\u00e9xico. A que, con pleno respeto a las prerrogativas que la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica les confiere, escuchen la voz del pueblo mexicano y sea ella la que los mande en el momento de legislar. A que apoyen con firmeza y plenitud a la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n, para que esta comisi\u00f3n legislativa pueda desempe\u00f1ar eficaz y eficientemente sus labores de coadyuvancia en el proceso de paz. A que respondan al llamado hist\u00f3rico que exige pleno reconocimiento a los derechos de los pueblos indios. A que contribuyan a crear una imagen internacional digna de nuestro pa\u00eds. A que pasen a la historia nacional como un Congreso que dej\u00f3 de obedecer y servir a uno, y cumpli\u00f3 con su obligaci\u00f3n de obedecer y servir a todos.<\/p>\n<p>Es esta la hora de la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n. Est\u00e1 en sus manos y habilidades el detener la guerra, cumplir lo que el Ejecutivo se niega a cumplir, abrir la esperanza de una paz justa y digna, y crear las condiciones para la convivencia pac\u00edfica de todos los mexicanos. Es la hora de hacer cumplir lealmente la ley dictada para el di\u00e1logo y la negociaci\u00f3n en Chiapas. Es la hora de responder a la confianza que en esta Comisi\u00f3n depositaron, no s\u00f3lo los pueblos indios que acudieron a la mesa de San Andr\u00e9s, tambi\u00e9n el pueblo todo que exige el cumplimiento de la palabra empe\u00f1ada, el alto a la guerra y la paz necesaria.<\/p>\n<p>Esta es la hora de la lucha por los derechos de los pueblos indios, como un paso a la democracia, la libertad y la justicia para todos.<\/p>\n<p>Como parte de esta lucha a la que llamamos en esta Quinta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona por el reconocimiento de los derechos ind\u00edgenas y por el fin de la guerra, ratificando nuestro &#8220;Para todos todo, nada para nosotros&#8221;, el EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL anuncia que realizar\u00e1 directamente y en todo M\u00e9xico una&#8230;<\/p>\n<p><strong>CONSULTA NACIONAL SOBRE LA INICIATIVA DE LEY INDIGENA DE LA COMISION DE CONCORDIA Y PACIFICACION Y POR EL FIN DE LA GUERRA DE EXTERMINIO.<\/strong><\/p>\n<p>Para esto nos proponemos llevar la iniciativa de ley de la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n a una consulta nacional en todos los municipios del pa\u00eds para que todos los mexicanos y mexicanas puedan manifestar su opini\u00f3n sobre dicha iniciativa. El EZLN enviar\u00e1 una delegaci\u00f3n propia a cada uno de los municipios de todo el pa\u00eds para explicar el contenido de la iniciativa de Cocopa y para participar en la realizaci\u00f3n de la consulta. Para esto, el EZLN se dirigir\u00e1, en su oportunidad y p\u00fablicamente, a la sociedad civil nacional y a las organizaciones pol\u00edticas y sociales para hacerles saber la convocatoria expresa.<\/p>\n<p>Llamamos a:<\/p>\n<p>Los pueblos indios de todo M\u00e9xico a que, junto a los zapatistas, se movilicen y se manifiesten exigiendo el reconocimiento de sus derechos en la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los hermanos y hermanas del Congreso Nacional Ind\u00edgenas para que participen, juntos los zapatistas, en la tarea de consulta a todos los mexicanos y mexicanas sobre la iniciativa de ley de la Cocopa.<\/p>\n<p>A los trabajadores, campesinos, maestros, estudiantes, ama de casa, colonos, peque\u00f1os propietarios, peque\u00f1os comerciantes y empresarios, jubilados, discapacitados, religiosos y religiosas, j\u00f3venes, mujeres, ancianos, homosexuales y lesbianas, ni\u00f1os y ni\u00f1as, para que, de manera individual o colectiva participen directamente con los zapatistas en la promoci\u00f3n, apoyo y realizaci\u00f3n de esta consulta, como un paso m\u00e1s a la paz con justicia y dignidad.<\/p>\n<p>A la comunidad cient\u00edfica, art\u00edstica e intelectual para que se sumen a los zapatistas en las tareas de organizaci\u00f3n de la consulta en todo el territorio nacional.<\/p>\n<p>A las organizaciones sociales y pol\u00edticas para que, con los zapatistas, trabajen en la realizaci\u00f3n de la consulta.<\/p>\n<p>A los Partidos Pol\u00edticos honestos y comprometidos con las causas populares para que otorguen todo el apoyo necesario a esta consulta nacional. Para esto, el EZLN se dirigir\u00e1, en su oportunidad y p\u00fablicamente, a las direcciones nacionales de los partidos pol\u00edticos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Al Congreso de la Uni\u00f3n para que asuma su compromiso de legislar en beneficio del pueblo, para que contribuya a la paz y no a la guerra apoyando la realizaci\u00f3n de esta consulta. Para esto, el EZLN se dirigir\u00e1, en su oportunidad y p\u00fablicamente, a los coordinadores de las fracciones parlamentarios y a los legisladores independientes en las c\u00e1maras de Diputados y Senadores.<\/p>\n<p>A la Comisi\u00f3n de Concordia y Pacificaci\u00f3n para que, cumpliendo con sus labores de coadyuvancia en el proceso de paz, allane el camino para la realizaci\u00f3n de la consulta sobre su iniciativa. Para esto, el EZLN se dirigir\u00e1, en su oportunidad y p\u00fablicamente, a los legisladores miembros de la Cocopa.<\/p>\n<h4>VII.- Tiempo de la palabra para la paz.<\/h4>\n<p>Hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Ha pasado ya el tiempo en que la guerra del poderoso habl\u00f3, no dejemos que hable m\u00e1s.<\/p>\n<p>Es ya el tiempo de que hable la paz, la que merecemos y necesitamos todos, la paz con justicia y dignidad.<\/p>\n<p>Hoy, 19 de julio de 1998, el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional suscribe esta Quinta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona. Invitamos a todos a conocerla, difundirla y a sumarse a los esfuerzos y tareas que demanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a1DEMOCRACIA!<br \/>\n\u00a1LIBERTAD!<br \/>\n\u00a1JUSTICIA!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Desde las monta\u00f1as del Sureste Mexicano<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Subcomandante Insurgente Marcos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Comit\u00e9 Clandestino Revolucionario Ind\u00edgena<br \/>\nComandancia General del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">M\u00e9xico, Julio de 1998.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy decimos: \u00a1Aqu\u00ed estamos! \u00a1Resistimos! &#8220;Nosotros somos los vengadores de la muerte. Nuestra estirpe no se extinguir\u00e1 mientras haya luz en el lucero de la ma\u00f1ana&#8221; Popol Vuh Hermanos y hermanas. No es nuestra la casa del dolor y la miseria. As\u00ed nos la ha pintado el que nos roba y enga\u00f1a. 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