{"id":19392,"date":"2016-11-25T09:59:25","date_gmt":"2016-11-25T15:59:25","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=19392"},"modified":"2016-11-30T11:00:42","modified_gmt":"2016-11-30T17:00:42","slug":"nosotras-por-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=19392","title":{"rendered":"Nosotras por nosotros"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?attachment_id=19390\" rel=\"attachment wp-att-19390\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19390 aligncenter\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Chiquitas_por_Lucia-350x232.jpg\" alt=\"chiquitas_por_lucia\" width=\"539\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Chiquitas_por_Lucia-350x232.jpg 350w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Chiquitas_por_Lucia.jpg 737w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/a><br \/>\n<small>Marcha por Luc\u00eda P\u00e9rez. Foto tomada de:\u00a0<a href=\"http:\/\/quedigital.com.ar\" target=\"_blank\">quedigital.com.ar<\/a><\/small><\/p>\n<p>Por: Eugenia Guti\u00e9rrez, colectivo Radio Zapatista.<br \/>\nM\u00e9xico, 25 de noviembre de 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl r\u00edo nos dice cosas que ustedes no saben,<br \/>\nlas ancestras tienen un poder que a ustedes les asusta<br \/>\ny a nosotras nos conforta\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Karla Lara<\/p>\n<p><em>HeForShe<\/em>, \u00c9lPorElla, NosotrosPorNosotras. La campa\u00f1a tiene distintos nombres y traducciones. Ha entusiasmado a varios cientos de miles en decenas de pa\u00edses. Lanzada formalmente el 20 de septiembre de 2014, la campa\u00f1a buscaba recabar mil millones de firmas para 2015, pero la meta no se alcanz\u00f3, y ya no es tan importante. Propuesta por la ONU, la campa\u00f1a est\u00e1 dirigida a los hombres, a su inter\u00e9s por la igualdad de g\u00e9nero, as\u00ed que los invita a firmar e impulsar acciones personales, familiares y colectivas a favor de las mujeres. Muy bien planificada, la campa\u00f1a invita a sumarse en tres \u00e1mbitos fundamentales para el progreso: gobiernos, empresas y academias. El mapa interactivo que presenta sus resultados, dise\u00f1ado en agradables variaciones de tonos del rosa, informa que M\u00e9xico es uno de los pa\u00edses que m\u00e1s se ha comprometido con la iniciativa. Casi 200 mil hombres anuncian que han decidido transformar su forma de relacionarse con las mujeres, lo que coloca a M\u00e9xico en el tercer lugar mundial de participaci\u00f3n en la campa\u00f1a. Abundan las buenas intenciones, la \u00e9tica de las voluntades, tal vez. Pero cuando la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n firma y celebra la campa\u00f1a, desde un pa\u00eds donde nos matan cada tres horas surge la necesidad de leer la letra chiquita, \u00e9sa que tanto desagrada leer.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nEn el dise\u00f1o global del negocio de lo diverso todo es negocio. Y esa letra chiquita del <em>HeForShe <\/em>nos explica c\u00f3mo fue redactado el <em>business <\/em>\u201cfeminista\u201d. Aparece entonces uno de los J.P. Morgans como financiador principal de la gran idea. Se le ve muy exitoso, muy banquero, muy moderno y muy hombre explicando c\u00f3mo este nuevo proyecto de inclusi\u00f3n de lo \u201cdiferente\u201d favorecer\u00e1 como nunca el mundo emprendedor para disparar las ganancias de algunos y algunas en el sue\u00f1o gerencial del moderno gerente que ya no quiere llamarse gerente sino CEO (<em>Chief Executive Officer<\/em>).<\/p>\n<p>En agradables variaciones de tonos del rosa, desde diversos <em>penthouses<\/em> del nuevo mundo industrial y financiero, surgen voces s\u00faper <em>executives<\/em> que defienden la campa\u00f1a <em>HeForShe<\/em>, as\u00ed como todo tipo de inclusiones de lo \u201cdiverso\u201d. Sus hallazgos clave o, mejor dicho, sus <em>key findings, <\/em>son indiscutibles. Las nuevas CEOs lo saben y lo dicen con esa voz que huele a perfume caro. Ellas como ellos lo explican: todas las <em>organisations<\/em> y las <em>corporations<\/em> que han comenzado a instrumentar pol\u00edticas de inclusi\u00f3n de mujeres y pa\u00edses raros o \u201cdiferentes\u201d en esta d\u00e9cada han incrementado en 85% su <em>performance<\/em> y se han vuelto altamente <em>competitives<\/em> en el <em>marketplace<\/em>.<\/p>\n<p>Los J.P. Morgans publican en su secci\u00f3n M\u00e9xico todos los logros que los han llevado a ser el gran banco que son, desde que hace cien a\u00f1os se montaron en nuestro dolor posrevolucionario y nos ense\u00f1aron a endeudarnos. Hasta explican la forma en que ese aprendizaje en nuestro pa\u00eds les abri\u00f3 el camino para endeudar a toda la Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Entre los firmantes internacionales, globales y exitosos, pues decenas de corbatas que sonr\u00eden porque ya saben c\u00f3mo \u201csalvarnos\u201d. En agradables variaciones de tonos del verde, un emporio corporativo global se presenta como ecosustentable y preocupado por nuestro planeta. Dice que lucha por \u201cnosotras\u201d. Despu\u00e9s narra muy brevemente c\u00f3mo dos guerras mundiales impulsaron los or\u00edgenes de una fortuna explotada desde la miner\u00eda, el armamentismo y la reconstrucci\u00f3n de los territorios devastados por sus productos. Es as\u00ed como una nueva estrategia global de misoginia utilitaria bien solidaria se levanta con las herramientas del capitalismo. El patriarcado en rosa. Brillante. Sexy. Pero ingenuo y rid\u00edculo, francamente, pues no puede enga\u00f1arnos a todas.<\/p>\n<p>De los 25 pa\u00edses donde m\u00e1s feminicidios se reportan hasta 2016, 14 son pa\u00edses latinoamericanos y caribe\u00f1os. En ellos, el porcentaje de feminicidios impunes es de 98%. M\u00e9xico arroja cifras impactantes, incluso sin la realidad completa. Un estudio conjunto de ONU Mujeres, el Instituto Nacional de las Mujeres y una comisi\u00f3n especial legislativa present\u00f3 en 2012 un recuento de 25 a\u00f1os de asesinatos de mujeres mexicanas, con 36,606 muertes registradas entre 1985 y 2010 espec\u00edficamente por razones de g\u00e9nero. El estudio pudo ver que la cuarta parte de los feminicidios ocurrieron entre 2005 y 2010, con 9,385 feminicidios documentados. Es decir, m\u00e1s de la cuarta parte del registro total de 25 a\u00f1os en plena modernidad. Se detecta un incremento de feminicidios de 30.8% entre 2007 y 2008, y un incremento de 32.9% en 2009. Para 2010 se duplicaron los feminicidios con respecto a 2007, pues ocurrieron 106.2% m\u00e1s asesinatos de mujeres que en 2007. Cuando las cifras se observan de manera gr\u00e1fica, el pico de incremento luce incontrolable.<\/p>\n<p>El n\u00famero de hombres asesinados en M\u00e9xico en esos a\u00f1os tambi\u00e9n fue analizado y tambi\u00e9n es escalofriante. Tambi\u00e9n incompleto. El mismo periodo de 25 a\u00f1os registra 309,217 hombres fallecidos en M\u00e9xico con presunci\u00f3n de homicidio, con 78,672 registros ocurridos s\u00f3lo entre 2005 y 2010. De manera similar a los asesinatos de mujeres, casi la cuarta parte de los cr\u00edmenes de hombres ocurri\u00f3 en esos cinco a\u00f1os. Pero en un an\u00e1lisis detallado de la relaci\u00f3n entre asesinatos de hombres y de mujeres, el estudio puntualiza diferencias. En los a\u00f1os en que los cr\u00edmenes de hombres disminuyen, el n\u00famero de mujeres asesinadas no disminuye igual que el de los hombres porcentualmente. En los a\u00f1os en que los cr\u00edmenes de hombres aumentan, el n\u00famero de mujeres asesinadas aumenta incluso m\u00e1s que el de los hombres proporcionalmente. Esto lleva al documento a se\u00f1alar que la violencia que vivimos en M\u00e9xico tiene un impacto diferencial por g\u00e9nero, donde el n\u00famero y el incremento en los asesinatos de hombres puede relacionarse directamente con la intensidad con que se mueven los grupos criminales, entre otros muchos factores, pero el incremento en el asesinato de mujeres tiene que explicarse de otra forma.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds, el feminicidio ha crecido proporcionalmente en a\u00f1os recientes. El INEGI reporta que entre 2013 y 2015 fueron asesinadas en M\u00e9xico 46% m\u00e1s mujeres que entre 2007 y 2009. Para 2015, la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos report\u00f3 un promedio de entre 51 y 52 asesinatos diarios en M\u00e9xico, cerca de 19 mil para ese a\u00f1o, un 40% m\u00e1s que el promedio anual de la primera d\u00e9cada de este siglo. A diferencia de hace unos a\u00f1os, donde el 10% de los asesinatos eran feminicidios, ahora mueren en promedio 7 mujeres cada d\u00eda, una cada 3.4 horas. Esto implica que, actualmente, en M\u00e9xico la tasa de feminicidios ha crecido hasta constituir el 14% de los cr\u00edmenes. Christopher Woody report\u00f3 hace unos d\u00edas para el <em>Business Insider<\/em> que las proyecciones totales para 2016, de acuerdo a los datos que hay hasta octubre, podr\u00edan alcanzar los 22,600 asesinatos en M\u00e9xico. Si esta proyecci\u00f3n se cumple, estar\u00edamos frente a un incremento de 19% m\u00e1s cr\u00edmenes en 2016 que en 2015, con 62 cr\u00edmenes diarios en lugar de 52. Si la tasa de feminicidios se mantiene, este a\u00f1o habremos muerto asesinadas m\u00e1s de 3,600 mujeres junto con 19 mil de nuestros hijos, hermanos, padres y compa\u00f1eros. Y quiz\u00e1, a manos de ellos.<\/p>\n<p>Del an\u00e1lisis de datos nos surgen dudas y preguntas muy dolorosas, pues los asesinatos entre g\u00e9neros caminan en una sola direcci\u00f3n, del hombre a la mujer. Cuando se dejan de matar un poco entre ellos, a nosotras nos siguen matando. Cuando se vuelven a matar entre ellos, a nosotras nos matan m\u00e1s. Se hace entonces necesario analizar los contextos en que morimos, pues de los campos de batalla del narcotr\u00e1fico, la explotaci\u00f3n, la migraci\u00f3n y la pol\u00edtica brota una violencia feminicida, casi como toxina, que contamina todos los \u00e1mbitos que las mujeres y los hombres habitamos. Los campos de batalla llegan a nuestros hogares y a todos nuestros espacios de convivencia, incluidos los movimientos que se dicen sensibles a la necesidad de un cambio sist\u00e9mico. La mayor\u00eda de las mujeres violentadas y asesinadas, en M\u00e9xico y en el mundo, son atacadas por sus parejas, sus familiares, sus amigos.<\/p>\n<p>La muerte de un hombre no puede lamentarse menos que la de una mujer, pero las consecuencias devastadoras del feminicidio son inmediatas y peligrosamente c\u00edclicas en un tejido social ya de por s\u00ed hecho jirones. La violencia sist\u00e9mica y estructural que ataca a las mujeres repercute directamente en las ni\u00f1as, los ni\u00f1os, las personas con necesidades especiales, la gente mayor y todos los grupos cuya relaci\u00f3n con el mundo y con la sociedad mantienen v\u00ednculos m\u00e1s fuertes con las mujeres que con los varones. Las juventudes que han vivido el incremento de la violencia feminicida en este milenio se violentan cada d\u00eda m\u00e1s. Y el problema crece como bola de nieve. Ante la falta de datos precisos, se calcula que cada a\u00f1o ingresan al mercado de la compra-venta humana unos 2.5 millones de personas. La mayor\u00eda son ni\u00f1as, ni\u00f1os y mujeres j\u00f3venes. Y si bien casi no se registra actividad femenina cuando se trata de asesinatos, s\u00ed est\u00e1 creciendo exponencialmente el n\u00famero de mujeres que participan en la organizaci\u00f3n de secuestros, tr\u00e1fico de \u00f3rganos y explotaci\u00f3n sexual y laboral en todo el mundo. La misoginia femenina se dispara. A estas cifras habr\u00eda que sumar el incremento en desapariciones forzadas y violencia sexual cotidiana, para lo que no existen datos. Se calcula que hay 35 mil ni\u00f1as y ni\u00f1os desaparecidos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El capitalismo se est\u00e1 mostrando cada d\u00eda m\u00e1s como una m\u00e1quina feminicida. Del an\u00e1lisis fr\u00edo y correcto de estas cifras depende el futuro de nuestras sociedades porque se est\u00e1 atacando cada d\u00eda con mayor violencia a la mitad de nuestra especie, no por sus ideas, no por sus acciones, sino por su condici\u00f3n biol\u00f3gica y su etiquetaci\u00f3n por g\u00e9nero. Es por eso que en la violencia feminicida pueden estudiarse todos los desprecios. Y si se duda de la forma en que ese desprecio se burla incluso de las discriminaciones por clase y por raza, v\u00e9ase entonces la tranquilidad con que, frente al mundo entero, un candidato presidencial llama \u201casquerosa\u201d a su contrincante del mismo nivel socioecon\u00f3mico y con la misma piel, s\u00f3lo para ser encumbrado d\u00edas despu\u00e9s por 62 millones de mujeres y hombres que necesitan venerar abiertamente a un predador. La lucha contra la violencia hacia las mujeres debe ser entendida como una lucha contra la violencia en todas sus formas porque, como tanto lo han gritado y explicado nuestras ancestras por siglos, la lucha feminista es humanista. Dicho de otra manera, el feminismo es humanismo o no es.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o, cerca de 80 millones de ni\u00f1as son forzadas a contraer matrimonio con adultos en todo el mundo. Millones de ni\u00f1as siguen padeciendo la ablaci\u00f3n de sus \u00f3rganos sexuales externos. En Yemen, por ejemplo, la UNESCO reporta que el 85% de las ni\u00f1as sufren la mutilaci\u00f3n genital durante su primera semana de vida. Por lo menos 500 millones de mujeres tienen prohibido conducir un auto, ingresar a un estadio de futbol, sonre\u00edr en p\u00fablico. Se juegan la vida si se ven felices o libres. Cuentan de un lugar que se autodefine como \u201cestado\u201d pero que ninguna mujer autodefinida respetar\u00eda. Tan tenebroso es el lugar que las ni\u00f1as y los ni\u00f1os no quieren habitarlo. Y, sin embargo, ese lugar es respetado por todas las naciones. Del Kurdist\u00e1n surgen batallones femeninos para matar almas porque el terror que nos tiene el ISIS radica en nuestra capacidad, dicen ellos, de condenarse eternamente si mueren con la verg\u00fcenza de que los mate una mujer. Si a ese grado nos desprecian pues a ese grado respondemos, afirman valientes las kurdas. En tanto, Putin y Vaino brindan por una tercera v\u00eda que supere el supracapitalismo occidental por medio de la imposici\u00f3n de una Noocracia para la Noosfera euroasi\u00e1tica, Richard Spencer erige orgulloso su blanca mano derecha con absoluta impunidad y las corporaciones y los gobiernos m\u00e1s poderosos dise\u00f1an planes que aterrorizar\u00edan a Goebbels y que nos colocan al borde de una extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto tiene que parar. Nunca un 25 de noviembre nos hab\u00eda llegado con una violencia tan descarada, tan normalizada contra las mujeres, las ni\u00f1as y los ni\u00f1os, los hombres, el aire, la tierra, el agua y todo lo que vive. Para entender esa violencia hay que mirar todos los desprecios y todas las mercantilizaciones que avanzan, pero estudiando su origen patriarcal. Enfocar esfuerzos hacia teor\u00edas que explican el odio a lo femenino sobre todo a partir de una lucha de poder econ\u00f3mico ya no es suficiente, pues esas teor\u00edas no explican el odio primigenio. Estudian las consecuencias del odio pero no sus or\u00edgenes. Esas teor\u00edas no reconocen que ni siquiera somos tan importantes. Que en nuestras muertes y nuestros golpes somos vistas como desechos, cascajo y basura de sistemas milenarios estructurados y concebidos para la guerra, no para la convivencia pac\u00edfica, no para la igualdad en cualquiera de sus formas.<\/p>\n<p>Siempre definidas desde lo masculino, siempre vistas como la otredad, dir\u00eda Simone. El feminicidio y la violencia sexista no son consecuencia del clasismo, el racismo, la homofobia y la xenofobia que imperan en las sociedades capitalistas. Son su origen. Todas estas discriminaciones est\u00e1n siendo evidenciadas m\u00e1s que nunca en el feminicidio porque somos la mitad de la poblaci\u00f3n y nos alcanzan todos los desprecios desde el origen de nuestras sociedades. Y porque millones de mujeres se rinden y se odian a s\u00ed mismas. Y nos odian libres y nos quieren calladas. Las consecuencias de ese desequilibrio estructural originario afectan m\u00e1s violentamente a quienes no se resignan, a quienes escarban en lo profundo de nuestra esencia humana para reestructurarnos de otra manera y dentro de un equilibrio que apuntala la vida. De ah\u00ed la intensificaci\u00f3n del clasismo, el racismo, la homofobia y todos los odios hacia quienes no se ajustan a este modelo criminal. Por eso estamos en una encrucijada. \u201cLimarle las aristas\u201d al capitalismo es afilar los cuchillos del patriarcado, columna vertebral de todas las hidras. Es fortalecerlos y reconstruirlos a\u00fan m\u00e1s violentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?attachment_id=19391\" rel=\"attachment wp-att-19391\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-19391 aligncenter\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mujer_zapatista-350x283.jpg\" alt=\"mujer_zapatista\" width=\"536\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mujer_zapatista-350x283.jpg 350w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mujer_zapatista.jpg 737w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/a><br \/><small>Mujer zapatista en el Caracol de Morelia. Foto: RZ<\/small><\/p>\n<p>La claridad en el an\u00e1lisis de las ra\u00edces m\u00e1s profundas de la violencia no se puede encontrar a solas, y la honestidad o la buena intenci\u00f3n de algunas campa\u00f1as medi\u00e1ticas no basta, no transforma de ra\u00edz. Millones de personas en el mundo, mujeres y hombres, lo entienden y lo explican. Luc\u00eda lo supo y lo sabe en Mar del Plata. Petrona lo sab\u00eda en Chiapas. Las ni\u00f1as de Nigeria y de Yemen lo saben como lo saben las kurdas. La sabidur\u00eda ancestral de las comunidades ind\u00edgenas y originarias de muchas partes del mundo lo entiende y lo explica. Pero en M\u00e9xico tenemos, adem\u00e1s, las manos extendidas del zapatismo, un movimiento rebelde que lleva dos d\u00e9cadas advirtiendo que s\u00f3lo en colectivo y con organizaci\u00f3n aut\u00f3noma se puede transformar una realidad que ya no queremos ni merecemos.<\/p>\n<p>El panorama es sombr\u00edo, pero a los proyectos de destrucci\u00f3n, mentira y superficialidad, las comunidades ind\u00edgenas en rebeld\u00eda y resistencia anteponen algo que se percibe luminoso. Cuando explica su apuesta por las artes, las ciencias y los pueblos originarios, el zapatismo se reafirma como la n\u00e9mesis del capitalismo y de la guerra. El patriarcado descolorido, desfigur\u00e1ndose. Despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas de pr\u00e1ctica aut\u00f3noma, de gobierno comunitario y de capacidad organizativa, todo indica que es posible recorrer otros caminos. Pero todav\u00eda no existen. Hay que trazarlos. El Congreso Nacional Ind\u00edgena podr\u00eda imaginarlos.<\/p>\n<p>\u00bf\u00c9l por ella\u2026 o nosotras por nosotros? Artes, ciencias, pueblos originarios. Construcci\u00f3n, verdad y profundidad. Tiene que haber otros caminos. Quienes quieren recorrerlos aprenden and\u00e1ndolos, ya no mirando el horizonte sino arriesg\u00e1ndose a caminarlo e invit\u00e1ndonos a hacerlo de manera organizada. El desaf\u00edo es tan grande como la aventura que promete. Pero si de la lluvia fr\u00eda hacemos m\u00fasica como lo har\u00eda una ni\u00f1a maya, y si escuchamos la sabidur\u00eda ancestral de mujeres como Esther, M\u00edriam o Ramona que hablan con voz colectiva desde una lucha incansable, si hacemos y escuchamos en lo profundo, desde lo \u201cmujeres que somos\u201d, quiz\u00e1 logremos entender que luchar como si fu\u00e9ramos \u201cnosotras\u201d vale la pena por todos nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcha por Luc\u00eda P\u00e9rez. Foto tomada de:\u00a0quedigital.com.ar Por: Eugenia Guti\u00e9rrez, colectivo Radio Zapatista. M\u00e9xico, 25 de noviembre de 2016. \u201cEl r\u00edo nos dice cosas que ustedes no saben, las ancestras tienen un poder que a ustedes les asusta y a nosotras nos conforta\u2026\u201d Karla Lara HeForShe, \u00c9lPorElla, NosotrosPorNosotras. La campa\u00f1a tiene distintos nombres y traducciones. 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