{"id":11373,"date":"2014-12-20T00:34:33","date_gmt":"2014-12-20T06:34:33","guid":{"rendered":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=11373"},"modified":"2015-11-29T20:48:59","modified_gmt":"2015-11-30T02:48:59","slug":"los-desaparecidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=11373","title":{"rendered":"Los desaparecidos"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div id=\"story-heds\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">La  cr\u00f3nica del 26 de septiembre de 2014, el d\u00eda en que 43 estudiantes  mexicanos desaparecieron\u202f\u2014\u2009y por qu\u00e9 esto puede ser un punto de  inflexi\u00f3n para el pa\u00eds.<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por John Gibler<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraciones de Clay Rodery<br \/>\nTraducido por Juan El\u00edas Tovar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Fuente: <a href=\"https:\/\/stories.californiasunday.com\/2015-01-04\/mexico-the-disappeared-es\" target=\"_blank\">The California Sunday Magazine<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"story-body\">\n<div>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/?p=11373&amp;lang=en\">Available in English<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-11374\" title=\"ayotz_jg\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg-300x196.jpg 300w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg-1024x672.jpg 1024w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Para los primeros d\u00edas de Octubre, la cancha exterior de b\u00e1squetbol de  la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, una poblaci\u00f3n del estado  mexicano de Guerrero, se hab\u00eda convertido en una sala de espera de la  desesperaci\u00f3n. El dolor irradiaba como calor. Bajo el alto techo de  l\u00e1mina corrugada de la cancha, los familiares de los 43 estudiantes  desaparecidos se reun\u00edan a enfrentar las horas entre las expediciones de  b\u00fasqueda, las protestas y las reuniones con funcionarios del gobierno,  trabajadores de derechos humanos, y antrop\u00f3logos forenses. Reunidos en  grupos a la orilla de la cancha, sentados en el piso de concreto o en  sillas plegables de pl\u00e1stico acomodadas en semic\u00edrculos, hablaban en voz  baja y entre ellos. La mayor\u00eda hab\u00eda viajado desde peque\u00f1as comunidades  ind\u00edgenas y campesinas de Guerrero. Muchos hab\u00edan llegado sin una muda  de ropa. Todos hab\u00edan venido a buscar a sus hijos.<\/p>\n<p>La noche del 26 de septiembre de 2014, en la ciudad de Iguala, a 125  km, polic\u00edas uniformados emboscaron cinco autobuses de estudiantes de la  normal y otro que llevaba a un equipo de f\u00fatbol profesional. Junto con  tres sicarios no identificados, dispararon y mataron a seis personas,  hirieron a m\u00e1s de veinte, y \u201cdesaparecieron\u201d a 43 normalistas. El cuerpo  de una de las v\u00edctimas fue hallado en un campo a la ma\u00f1ana siguiente.  Los asesinos le hab\u00edan quitado el rostro. Los soldados del 27\u00ba Batall\u00f3n  de Infanter\u00eda, cuyo cuartel est\u00e1 a menos de tres kil\u00f3metros y que tienen  la misi\u00f3n de combatir el crimen organizado, no intervinieron.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La noticia del ataque fue recibida inicialmente con muda indignaci\u00f3n,  sobre todo porque la informaci\u00f3n que llegaba de Iguala, una ciudad  monta\u00f1osa de 110,000 habitantes, era confusa. Durante varios d\u00edas  circularon conteos contradictorios de los normalistas desaparecidos. No  fue sino hasta el 4 de octubre, cuando la procuradur\u00eda estatal anunci\u00f3  que hab\u00edan descubierto la primera de una serie de fosas comunes a las  afueras de Iguala, que los medios nacionales e internacionales  descendieron sobre la regi\u00f3n. Cuando los forenses confirmaron que el  primer cuerpo de los treinta restos calcinados no era de los estudiantes  desaparecidos, la ira y el horror se extendieron. A lo largo de  octubre, hubo marchas y vigilias por todo el pa\u00eds. En Chilpancingo, la  capital de Guerrero, estudiantes de Ayotzinapa rompieron ventanas e  incendiaron edificios del gobierno estatal. En Iguala, manifestantes  saquearon y quemaron el palacio municipal.<\/p>\n<p>A pesar de no ser un evento aislado ni la peor masacre en los \u00faltimos  a\u00f1os, lo ocurrido en Iguala cal\u00f3 hasta la m\u00e9dula de la sociedad  mexicana. Quiz\u00e1 haya sido la magnitud de la violencia, o la absoluta  brutalidad, o que las v\u00edctimas eran estudiantes normalistas, o que los  autores materiales fueran en su mayor\u00eda polic\u00edas municipales, o que el  presidente municipal de Iguala, su esposa y el jefe de polic\u00eda  probablemente estuvieran detr\u00e1s del ataque, o que los gobiernos estatal y  federal fueran falaces en su investigaci\u00f3n e insensibles en su trato a  las madres y padres de los desaparecidos. Cualquiera que haya sido la  causa \u202f\u2014\u2009y probablemente fuera una combinaci\u00f3n de todas estas razones\u202f\u2014\u2009  es imposible exagerar el efecto que los ataques han tenido sobre el  pa\u00eds. Los mexicanos hablan de Iguala como sin\u00f3nimo de trauma colectivo.  M\u00e9xico ahora es una naci\u00f3n de luto, y en el coraz\u00f3n de ese dolor est\u00e1n  esas cuarenta y tres familias en la cancha de b\u00e1squetbol de Ayotzinapa y  su agonizante demanda: Vivos se los llevaron, vivos los queremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/br1.png\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11375\" title=\"br1\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/br1.png\" alt=\"\" width=\"50\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cada a\u00f1o, 140 alumnos de nuevo ingreso llegan a la Escuela Normal  Rural Isidro Burgos, un internado varonil, provenientes de algunos de  los lugares m\u00e1s golpeados econ\u00f3micamente del hemisferio, donde las  escuelas primarias suelen ser estructuras de adobe de un solo cuarto sin  electricidad, agua corriente ni plomer\u00eda. Estos son de los j\u00f3venes m\u00e1s  comprometidos de sus comunidades, para quienes el sistema dice que no  hay lugar: aquellos aparentemente destinados a ingresar a las filas m\u00e1s  bajas de los ej\u00e9rcitos de la guerra del narco o a cruzar el desierto de  Arizona en desbandada para ir a pizcar pimientos en California o lavar  platos en Chicago. La escuela normal, conocida como Ayotzinapa, les  ofrece una ruta diferente: una profesi\u00f3n. Ayotzinapa les dice: \u201cAqu\u00ed  perteneces.\u201d<\/p>\n<p>La colegiatura,  el alojamiento y las comidas son gratuitos. El gobierno estatal  proporciona un presupuesto alimentario que equivale a unos $50 pesos por  estudiante por d\u00eda, lo cual suele significar una dieta de huevo, arroz y  frijoles. Los estudiantes se encargan de limpiar todo, de servir y de  buena parte de la cocina. Los dormitorios de primero son cajas de  concreto sin ventanas ni muebles. Llegan a dormir hasta ocho alumnos por  cuarto, tendiendo cartones y cobijas como camas. Algunos cuelgan  huacales en la pared para usarlos de c\u00f3moda.<\/p>\n<p>Las escuelas normales rurales fueron creadas despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n  mexicana para promover la alfabetizaci\u00f3n en el campo. Para mediados del  siglo XX, llegaron a ser 36. En 1969, el gobierno federal cerr\u00f3  numerosas escuelas, y ahora s\u00f3lo quedan 14. Ayotzinapa fue fundada en  1926, y como todas las escuelas normales, tiene una larga tradici\u00f3n de  movimientos estudiantiles de izquierda. En los murales de la escuela no  s\u00f3lo aparecen figuras revolucionarias de renombre internacional como el  Che Guevara y el rebelde zapatista Subcomandante Marcos, sino tambi\u00e9n  los l\u00edderes guerrilleros de los a\u00f1os 1970, Lucio Caba\u00f1as y Genaro  V\u00e1zquez, ambos egresados de Ayotzinapa. Varios murales conmemoran a dos  estudiantes que la polic\u00eda mat\u00f3 en el 2011, durante una protesta  exigiendo un aumento a la matr\u00edcula de la escuela y a su presupuesto  alimentario.<\/p>\n<p>Una de las  \u201cactividades\u201d\u202f\u2014\u2009como los normalistas llaman a sus acciones\u202f\u2014\u2009 m\u00e1s  comunes, es la toma de camiones. Viajar a observar a maestros en zonas  rurales es parte esencial del curr\u00edculo, pero la escuela nunca ha tenido  muchos veh\u00edculos ni presupuesto para alquilarlos o adquirirlos. (A  principios de septiembre, la escuela s\u00f3lo ten\u00eda dos camiones, dos urvans  y una camioneta a su disposici\u00f3n.) Desde hace mucho tiempo, para  conseguir transporte, los normalistas acuden a las terminales de  autobuses cercanas o hacen un bloqueo en la carretera, luego abordan un  autob\u00fas detenido y le informan al chofer y a los pasajeros que el  veh\u00edculo ser\u00e1 empleado \u201ccon fines educativos para la Escuela Normal de  Ayotzinapa.\u201d<\/p>\n<p>Los  funcionarios del gobierno condenan las acciones de los normalistas, que  califican de robo. Los estudiantes insisten en que no son ladrones y que  siempre \u201cllegan a un acuerdo\u201d que incluye un pago. Los choferes no  abandonan sus veh\u00edculos; a veces acampan en la normal, donde les dan los  alimentos, por semanas y en ocasiones hasta meses. Cuando los  estudiantes bloquean las autopistas, normalmente lo hacen en las casetas  de cobro. Rodeados por los estudiantes, los conductores tienden a  \u201cdonar\u201d el pago al fondo de transporte de la escuela normal. Ninguna de  estas t\u00e1cticas es exclusiva de Ayotzinapa, pero lo que los distingue es  que ellos las han integrado en el funcionamiento cotidiano de la  escuela.<\/p>\n<p>En mayo de 2013,  Adela Micha, reportera de Televisa, entrevist\u00f3 al gobernador de  Guerrero, \u00c1ngel Aguirre Rivero. Ella le pregunt\u00f3 c\u00f3mo era posible que el  robo de autobuses por parte de los normalistas fuera una pr\u00e1ctica  habitual. Aguirre respondi\u00f3 que Ayotzinapa \u201cse ha convertido en una  especie de b\u00fanker. Ni la autoridad federal ni la autoridad estatal  tenemos acceso porque es un espacio tambi\u00e9n que se ha utilizado por  parte de algunos grupos, sobre todo para llevar adoctrinamiento a estos  j\u00f3venes, para irles a sembrar mucho rencor social\u201d. Micha le pregunt\u00f3  qui\u00e9nes estaban detr\u00e1s del adoctrinamiento. Aguirre respondi\u00f3: \u201cAlgunos  trasnochados de la guerrilla en Guerrero\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11379\" title=\"br2\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/br2.png\" alt=\"\" width=\"50\" \/><\/p>\n<p>El plan para el 26 de septiembre nunca fue Iguala. \u201c\u2009Nos interesaba  Chilpo\u201d, \u202f\u2009me dijo Iv\u00e1n Cisneros, uno de los estudiantes de segundo a\u00f1o  que coordinaron las actividades aquella tarde, refiri\u00e9ndose a  Chilpancingo\u202f\u2009. \u201cDonde vamos a hacer las actividades\u00a0es a Chilpo.  Estaban s\u00faper calientes las cosas all\u00ed, y no nos quer\u00edamos ir para no  arriesgar a la gente, supuestamente, y por eso optamos por ir hasta  Iguala\u201d.<\/p>\n<p>(La siguiente  cr\u00f3nica de lo ocurrido la noche del 26 de septiembre est\u00e1 basada en  entrevistas con catorce estudiantes que sobrevivieron a los ataques y a  m\u00e1s de diez residentes, incluyendo cuatro periodistas, que tambi\u00e9n los  presenciaron. Los nombres de los estudiantes que sobrevivieron son  seud\u00f3nimos).<\/p>\n<p>A mediados de  septiembre, un grupo de alumnos de segundo a\u00f1o expropi\u00f3 dos camiones en  la terminal de Chilpancingo. Necesitaban los veh\u00edculos para transportar  estudiantes a una pr\u00e1ctica de observaci\u00f3n de aulas de tres d\u00edas. A su  regreso, se quedaron con los autobuses \u202f\u2014\u2009y los choferes\u202f\u2014\u2009 porque  muchos de la escuela planeaban viajar a la Ciudad de M\u00e9xico para la  marcha del 2 de octubre, que conmemora lo que es considerado el evento  m\u00e1s infame en la historia mexicana moderna: la masacre de cientos de  estudiantes a manos del ej\u00e9rcito en 1968. El problema era que Ayotzinapa  no ten\u00eda suficientes autobuses para transportar a todos.<\/p>\n<p>Para conseguir m\u00e1s autobuses, los coordinadores estudiantiles \u202f\u2014\u2009casi  todos de segundo a\u00f1o\u202f\u2014\u2009 programaron una actividad para la tarde del  viernes 26 de septiembre. Pero decidieron evitar Chilpancingo porque los  granaderos, polic\u00edas antimotines, estaban apostados en la terminal de  autobuses. En vez de ir all\u00ed, la actividad se llevar\u00eda a cabo en la  direcci\u00f3n contraria, cerca de Huitzuco, una peque\u00f1a ciudad a unos 110  kil\u00f3metros de la escuela.<\/p>\n<p>A  eso de las 5:30 p.m., los coordinadores llenaron los dos autobuses con  unos 80 alumnos de primer a\u00f1o y salieron. Seg\u00fan todas las versiones, el  ambiente en los era festivo. Los normalistas hab\u00edan llegado al campus  hac\u00eda m\u00e1s o menos un mes. Para muchos, el viernes hab\u00eda sido el primer  d\u00eda de clases, y ahora estaban a punto de participar en uno de los ritos  de iniciaci\u00f3n de la escuela, su primera actividad. \u201cNo sab\u00edamos a qu\u00e9  actividad \u00edbamos\u201d, me dijo un alumno de primero. \u201cNada m\u00e1s nos dijeron,  V\u00e1monos, para ac\u00e1.\u201d<\/p>\n<p>Pararon a  las afueras de Huitzuco, y los normalistas empezaron a pedir donativos,  atentos a los autobuses que fueran a Chilpancingo. Empez\u00f3 a oscurecer,  los automovilistas eran hostiles y no llegaba ning\u00fan autob\u00fas. Cisneros  llam\u00f3 a uno de los otros coordinadores y le dijo, \u201cNo, pues esto ya  vali\u00f3, no vamos a poder llevarnos ninguno\u201d.<\/p>\n<p>Los coordinadores se dispon\u00edan a regresar a Ayotzinapa cuando un  cami\u00f3n se aproxim\u00f3. Los estudiantes se pusieron de acuerdo con el  chofer, que les solicit\u00f3 primero ir a dejar a sus pasajeros a Iguala,  como a 20 minutos. El autob\u00fas lleg\u00f3 a la ciudad a las 8:00 p.m., y todos  los pasajeros bajaron, excepto los nueve estudiantes que lo hab\u00edan  tomado. El chofer les dijo que necesitaba autorizaci\u00f3n antes de salir  hacia la normal. \u201cS\u00ed, esp\u00e9renme un momento\u201d, les dijo.<\/p>\n<p>A unas cuantas cuadras, la \u00e9lite pol\u00edtica de Iguala y unos 4,000  acarreados se hallaban reunidos en la Plaza C\u00edvica de las Tres Garant\u00edas  para escuchar lo que estaba anunciado como el segundo informe anual de  actividades del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la  Familia (<abbr>DIF<\/abbr>) en Iguala. Una oficina regional del <abbr>DIF<\/abbr> dif\u00edcilmente derrocha dinero en flores, luces y sonido, comida y grupos  musicales para su informe anual. Los periodistas que cubrieron el  evento dicen que fue una fiesta de precampa\u00f1a apenas disimulada para la  esposa del alcalde, Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Pineda, que esperaba ser su  sucesora. Notable entre los presentes, hab\u00eda un coronel del 27\u00ba Batall\u00f3n  de Infanter\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-11380\" title=\"ayotz_jg2\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg2-300x172.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"172\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg2-300x172.jpg 300w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg2-1024x590.jpg 1024w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg2.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Electo en 2012 como presidente municipal, Jos\u00e9 Luis Abarca y su esposa  trataban Iguala como su feudo desde hac\u00eda mucho. En a\u00f1os recientes,  adquirieron 31 casas y departamentos, nueve negocios y trece joyer\u00edas.  El Ej\u00e9rcito Mexicano don\u00f3 parte del terreno en el que la pareja  construy\u00f3 un centro comercial de $23 millones de d\u00f3lares a las afueras  de la ciudad. En diferentes ocasiones, las procuradur\u00edas estatal y  federal han acusado a los padres de Pineda y a sus tres hermanos (dos de  los cuales han sido asesinados) de encabezar un grupo del crimen  organizado llamado Guerreros Unidos. En Iguala, la opini\u00f3n generalizada  es que la polic\u00eda y los Guerreros Unidos son sin\u00f3nimos. En una ocasi\u00f3n,  Pineda amenaz\u00f3 a un reportero en p\u00fablico, \u201cSi le sigues te voy a cortar  las orejas\u201d.<\/p>\n<p>Abarca ha sido  acusado de asesinar al activista Guerrerense Arturo Hern\u00e1ndez Cardona en  2013. Un testigo declar\u00f3 ante la procuradur\u00eda federal que Abarca le  dispar\u00f3 a Hern\u00e1ndez Cardona en el pecho y en la cara. Hern\u00e1ndez Cardona  llevaba cuatro d\u00edas desaparecido cuando su cuerpo torturado fue  encontrado a la orilla de un camino.<\/p>\n<p>Entre quienes desconoc\u00edan las acusaciones contra la pareja gobernante  de Iguala y el hecho de que estuviera en un mitin a pocas cuadras de  all\u00ed, se hallaban los nueve estudiantes que esperaban impacientes a que  regresara el chofer del autob\u00fas. Lo ve\u00edan, mientras segu\u00eda hablando con  los guardias de seguridad de la terminal, que a su vez hablaban por sus  tel\u00e9fonos y radios. Temiendo que el chofer se negara a subirse otra vez  al autob\u00fas, los estudiantes llamaron a sus que segu\u00edan en la autopista,  cuya respuesta fue rauda: juntaron piedras, abordaron nuevamente sus dos  autobuses y salieron hacia la terminal.<\/p>\n<p>Cuando llegaron, los normalistas estacionaron los autobuses en la  calle y se lanzaron sobre la terminal, sus rostros cubiertos con las  playeras amarradas a sus cabezas. Los nueve estudiantes que esperaban  abandonaron el cami\u00f3n y, junto con los dem\u00e1s, tomaron otros tres. Ahora a  bordo de cinco autobuses, la polic\u00eda sin aparecer, los normalistas les  dijeron a los choferes que los sacaran de la ciudad lo antes posible.  Dos autobuses enfilaron hacia el oriente por Perif\u00e9rico Sur, que rodea  el centro de la ciudad y ofrece una salida directa hacia la autopista.  Los otros tres camiones se dirigieron hacia el norte por la calle  Galeana, hacia la Plaza C\u00edvica. Ignorando las exigencias de los  estudiantes de acelerar, el chofer que iba a la cabeza avanzaba a vuelta  de rueda. Para entonces eran como las 9:30 p.m. En el mitin pol\u00edtico,  hab\u00edan terminado los discursos y estaba tocando la banda.<\/p>\n<p>Cuando los tres autobuses pasaron por la Plaza C\u00edvica, patrullas de la  polic\u00eda llegaron, con las sirenas encendidas. Una patrulla se meti\u00f3  enfrente del primer autob\u00fas, frenando la caravana. Los normalistas  bajaron de un salto para quitar la camioneta del paso. Llegaron m\u00e1s  polic\u00edas y empezaron a disparar al aire. Los normalistas de Ayotzinapa  daban por hecho que pelear con la polic\u00eda era un poco como jugar al gato  y al rat\u00f3n: si te agarraban, te iban a golpear y arrestar, pero los  balazos no eran parte del juego. Se lanzaron a la patrulla, apedre\u00e1ndola  y obligando al conductor a retroceder. \u201cYo iba en el tercer autob\u00fas.  Cuando escuchamos los disparos, nos bajamos\u201d,\u202fme cont\u00f3 Ernesto Guerrero,  un estudiante de primero. \u201cY un compa\u00f1ero de nosotros de la academia,  de segundo, nos dijo a los dem\u00e1s \u2018No se asusten, paisas, son disparos al  aire\u2019. Pero cuando \u00edbamos, vimos que no eran al aire, que eran contra  el autob\u00fas, incluso eran disparos contra nosotros. Es cuando tomamos la  decisi\u00f3n de empezar a defendernos. En el camino yo encontr\u00e9 cuatro  piedras, y cuatro piedras son las que arroj\u00e9.\u201d<\/p>\n<p>Con el camino despejado, los tres autobuses pasaron por la plaza y  siguieron por la calle Juan N. \u00c1lvarez, que se extiende unas quince  cuadras antes de llegar a Perif\u00e9rico Norte, una de las principales  avenidas. Las camionetas de la polic\u00eda los persiguieron, llegando de los  lados y desde atr\u00e1s, disparando en repetidas ocasiones. Los autobuses  estaban a pocos metros del cruce con Perif\u00e9rico Norte cuando una  patrulla les cerr\u00f3 el paso. Esta vez, el chofer abandon\u00f3 la camioneta.  Cuando los normalistas del primer autob\u00fas empezaron a empujar la  patrulla para quitarla, la polic\u00eda abri\u00f3 fuego. El estudiante Aldo  Guti\u00e9rrez Solano recibi\u00f3 un disparo en la cabeza. En la confusi\u00f3n, los  normalistas que estaban moviendo la patrulla por poco la echan encima de  \u00e9l. \u201cYa al final les se\u00f1alamos y se dieron cuenta que el compa\u00f1ero  estaba tirado, estaba sangrando de la cabeza de un balazo\u201d, me cont\u00f3  Edgar Yair, alumno de primero. \u201cLo quer\u00edamos levantar. Y en cambio de  que los polic\u00edas dejaran que lo levant\u00e1ramos, pues, m\u00e1s nos disparaban,  m\u00e1s fuerte, m\u00e1s r\u00e1pido eran los balazos.\u201d En ese momento, los  estudiantes se dieron cuenta de que todo hab\u00eda cambiado. Las presuntas  reglas se hab\u00edan desintegrado.<\/p>\n<p>Los normalistas corrieron, algunos se volvieron a meter al primer  cami\u00f3n, otros se escondieron entre \u00e9se y el segundo. Llegaron m\u00e1s  polic\u00edas, disparando pero sin acercarse. Los normalistas gritaron  pidiendo una ambulancia. Cuando finalmente lleg\u00f3 una, la polic\u00eda le  impidi\u00f3 acercarse, pero la ambulancia rode\u00f3 por atr\u00e1s y los param\u00e9dicos  por fin pudieron llevar a Guti\u00e9rrez Solano al hospital, donde le  declararon muerte cerebral.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los polic\u00edas se agrup\u00f3 por detr\u00e1s del tercer autob\u00fas,  atrapando a los normalistas que estaban adentro. \u201cEscuchamos que se  gritaban\u201d,\u202fme cont\u00f3 Jorge V\u00e1zquez, un alumno de primero que se escondi\u00f3  en la parte de atr\u00e1s del primer cami\u00f3n. \u201cPero despu\u00e9s me asom\u00e9 de una  ventana y vi donde estaban subiendo a varios compa\u00f1eros a las patrullas,  que ya se los llevaban.\u201d En los siguientes 90 minutos, dicen los  sobrevivientes que la polic\u00eda oblig\u00f3 a los normalistas del tercer  autob\u00fas a tenderse boca abajo en la calle, con las manos en la nuca,  antes de subirlos a sus patrullas y llev\u00e1rselos. Estos eran entre 25 y  30 de los normalistas que desde entonces no se han vuelto a ver.<\/p>\n<p>Mientras ocurr\u00eda este ataque, los dos autobuses que salieron por el  Perif\u00e9rico Sur se separaron. Uno, con catorce normalistas, qued\u00f3 detr\u00e1s  del autob\u00fas que llevaba al equipo de futbol de tercera divisi\u00f3n los  Avispones de Chilpancingo, que volv\u00eda a casa tras haber derrotado al  equipo de Iguala esa misma tarde. \u201cYa en el \u00faltimo puente, ya para salir  rumbo a Chilpancingo\u201d, me cont\u00f3 Alex Rojas, uno de los catorce  normalistas, \u201cfue cuando miramos que debajo, justo debajo del puente  estaba un autob\u00fas Estrella de Oro, y atr\u00e1s y adelante hab\u00eda muchas  patrullas, ah\u00ed se ve\u00edan las torretas.\u201d \u00c9se era el quinto autob\u00fas. Los  estudiantes que iban a bordo est\u00e1n entre los desaparecidos.<\/p>\n<p>Al ver el ret\u00e9n, el chofer del cami\u00f3n de Rojas trat\u00f3 de darse la  vuelta, cuando la polic\u00eda lleg\u00f3 velozmente y lo oblig\u00f3 a detenerse. Los  normalistas abandonaron el autob\u00fas y echaron a caminar hacia el otro  lado. A sus espaldas, oyeron a los polic\u00edas gritar, \u201c\u00a1C\u00e1iganle a la  verga! \u00a1Si no, van a valer verga ya!\u201d Perseguidos por la polic\u00eda, los  catorce escaparon a un campo cercano. En las siguientes tres horas,  trataron de llegar a los autobuses en la calle \u00c1lvarez pero la polic\u00eda  se los impidi\u00f3, les dispar\u00f3 y los persigui\u00f3 por un cerro, donde se  ocultaron hasta la ma\u00f1ana. Sicarios atacaron el autob\u00fas que llevaba al  equipo de f\u00fatbol en la carretera a Chilpancingo, y mataron al chofer, a  un jugador de 14 a\u00f1os, y a una mujer que iba en un taxi que pasaba por  ah\u00ed, e hirieron a por lo menos nueve m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11381\" title=\"br3\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/br3.png\" alt=\"\" width=\"80\" \/><\/p>\n<p>Para las 11:30 p.m., la polic\u00eda dej\u00f3 la escena del primer ataque, tras  recoger los casquillos y limpiar la sangre de la calle. Poco a poco los  normalistas fueron saliendo de sus escondites. Montaron guardia y  colocaron piedras y art\u00edculos de basura alrededor de los casquillos y  las manchas de sangre que quedaban, en un esfuerzo por preservar la  escena del crimen. El interior del tercer autob\u00fas, del que la polic\u00eda se  hab\u00eda llevado a todos los estudiantes, estaba cubierto de sangre. Poco  despu\u00e9s, dos urvans de normalistas llegaron de Ayotzinapa \u202f\u2014\u2009hab\u00edan  recibido las llamadas de auxilio en los primeros momentos del ataque\u202f\u2014\u2009 y  poco a poco, unos cuantos periodistas y vecinos empezaron a aparecer.<\/p>\n<p>Cerca de la media noche los periodistas, tras fotografiar los balazos  en los autobuses y los casquillos en la calle, pidieron una entrevista  con el presidente del comit\u00e9 estudiantil de Ayotzinapa, que hab\u00eda  llegado en una de las urvans. Las c\u00e1maras de video y grabadoras de audio  llevaban unos cuatro minutos rodando cuando empezaron a sonar r\u00e1fagas  de ametralladora. \u201cExactamente cuando se est\u00e1 terminando la conferencia  ellos dicen sus nombres, y empezamos a escuchar las detonaciones\u201d,\u202fme  cont\u00f3 uno de los periodistas. \u201cEran r\u00e1fagas. Eran una infinidad de  disparos. Los cristales de muchos carros empezaron a reventar. Entonces  todos empezamos a correr en direcci\u00f3n a los autobuses.\u201d El reportero  dej\u00f3 su grabadora encendida mientras corr\u00eda. Se puede escuchar la  descarga de tiros y gritos. Dos normalistas, Daniel Sol\u00eds Gallardo y  Julio C\u00e9sar Ram\u00edrez Nava cayeron en la calle, muertos.<\/p>\n<p>Coyuco Barrientos, un alumno de primero, fue de los pocos que pudo ver  a los sicarios. Dijo que eran tres, que vest\u00edan ropa negra tipo  militar, con pasamonta\u00f1as, y disparaban fusiles de asalto desde la  cintura. \u201cEl primero,\u201d me cont\u00f3 Barrientos, \u201cempez\u00f3 a disparar al aire.  De ah\u00ed, empieza a tirar hac\u00eda nosotros. Y yo regres\u00e9 a ver y claramente  se ve\u00edan las chispas de las balas donde se iban en el suelo, parec\u00edan  cuetes de Navidad. Todas las chispas iban rebotando en el suelo hac\u00eda  nosotros. As\u00ed que, pues lo que hicimos en ese mismo momento, fue correr.  Despu\u00e9s se bajaron otros dos sujetos y empezaron a tirar contra  nosotros. Eran r\u00e1fagas, no dejaban de tirar.\u201d La mayor\u00eda de estos  estudiantes lograron refugiarse en casas cercanas a unas cuantas  cuadras, donde los vecinos los llevaron a los cuartos del fondo y  apagaron las luces.<\/p>\n<p>Juan  P\u00e9rez, un alumno de primero que en el primer ataque recibi\u00f3 un disparo  que le atraves\u00f3 la carne de la rodilla, iba corriendo por la calle  cuando un compa\u00f1ero cay\u00f3 a su lado. Le hab\u00edan disparado en la boca.  Varios normalistas ayudaron a P\u00e9rez a cargar al compa\u00f1ero herido. Una  mujer les grit\u00f3 desde una ventana en un primer piso que se pod\u00edan  esconder en su casa, pero ellos le pidieron direcciones para llegar a un  hospital. Sobre esa misma calle, dijo ella, hab\u00eda una peque\u00f1a cl\u00ednica  privada. Golpearon la puerta y las ventanas, y dos mujeres los dejaron  entrar. Casi veinticinco estudiantes y vecinos entraron corriendo. Las  mujeres mintieron, diciendo que eso era un laboratorio de rayos X y no  una cl\u00ednica. Les rogaron a las empleadas que llamaran una ambulancia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de veinte minutos, los normalistas oyeron que llamaban a la  puerta. Afuera hab\u00eda soldados del 27\u00ba Batall\u00f3n de Infanter\u00eda con  uniforme y equipo de combate. Cuando los normalistas abrieron la puerta  los soldados, apuntando sus fusiles, ordenaron a gritos que todos se  echaran al piso. \u201cNos hab\u00edan quitado los celulares. Nos tomaron fotos\u201d,  me cont\u00f3 Yair. \u201cY un comandante de ellos nos dijo que pues nosotros no  ten\u00edamos necesidad de estar all\u00e1, que ad\u00f3nde nos fuimos a meter, que  nosotros buscamos nuestra propia muerte. Y nosotros empezamos a decirle  que \u00e9ramos estudiantes aqu\u00ed de la normal. Y \u00e9l nos dec\u00eda que no, que  para \u00e9l \u00e9ramos unos delincuentes\u201d. En alg\u00fan momento entre las 12:30 y la  1:00 a.m., lleg\u00f3 el director de la cl\u00ednica, pero se neg\u00f3 a atender a  los estudiantes heridos. \u00c9l y los soldados expulsaron a los normalistas a  la calle. A unas cuantas cuadras, una familia les brind\u00f3 asilo,  mientras un grupo peque\u00f1o de estudiantes encontr\u00f3 un taxi para llevar a  su compa\u00f1ero herido a un hospital.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento como a la 1:30 a.m., despu\u00e9s de pasar por un ret\u00e9n de  la polic\u00eda en la carretera, el primer grupo de reporteros de  Chilpancingo lleg\u00f3 al cruce de Perif\u00e9rico Norte y Juan N. \u00c1lvarez.  Hallaron los cuerpos de los dos estudiantes muertos, tirados boca abajo  en la calle, los autobuses y carros acribillados a tiros, y soldados  embozados parados a los lados de la escena del crimen.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, los normalistas acudieron a la procuradur\u00eda  estatal en Iguala. Identificaron a veintid\u00f3s polic\u00edas que los hab\u00edan  atacado, hablaron con trabajadores de derechos humanos, e hicieron una  lista de los desaparecidos. All\u00ed fue cuando se enteraron de que los  normalistas a quienes la polic\u00eda hab\u00eda bajado de los autobuses nunca  llegaron a la c\u00e1rcel. Cuando llamaban a sus celulares, no contestaba  nadie. Inicialmente, la cifra de normalistas cuyo paradero se desconoc\u00eda  lleg\u00f3 a 57, pero luego supieron de los catorce normalistas que hab\u00edan  escapado hacia las afueras de la ciudad.<\/p>\n<p>Como a las 7 a.m., empez\u00f3 a circular una fotograf\u00eda en las redes  sociales. La \u00faltima vez que se hab\u00eda visto a Julio C\u00e9sar Mondrag\u00f3n  Fontes, un alumno de primero originario de la Ciudad de M\u00e9xico \u202f\u2014\u2009lo  cual era una rareza en Ayotzinapa\u202f\u2014\u2009hab\u00eda sido como a media noche en la  calle \u00c1lvarez. Estaba hablando con Juan Ram\u00edrez, otro alumno de primero,  y estaba asustado. \u201cMe comentaba pues que \u00e9l, al siguiente d\u00eda, se iba a  ir a su casa me cont\u00f3 Ram\u00edrez, porque no quer\u00eda arriesgar su vida. \u00c9l  dec\u00eda que pensaba en su familia, pues, en su esposa, su hija. Que es lo  que le importaba m\u00e1s.\u201d Momentos despu\u00e9s, los tres sicarios enmascarados  abrieron fuego. En la fotograf\u00eda, la camisa roja de Mondrag\u00f3n Fontes  est\u00e1 levantada hasta su pecho, exhibiendo moretones oscuros alrededor de  su torso. Le desollaron la cara y las orejas. Le arrancaron los ojos.  Sus amigos lo identificaron por la bufanda gris alrededor de su cuello.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11383\" title=\"br4\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/br4.png\" alt=\"\" width=\"30\" \/><\/p>\n<p>Cuando los primeros reportes de Iguala empezaron a surgir, M\u00e9xico  supuestamente estaba viviendo su Momento. A dos a\u00f1os de iniciado su  sexenio, el presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto hab\u00eda promovido extensas  reformas en educaci\u00f3n y energ\u00eda, y el arresto de Joaqu\u00edn \u201cel Chapo\u201d  Guzm\u00e1n, el criminal m\u00e1s buscado de M\u00e9xico. Las im\u00e1genes de violencia que  definieron la anterior administraci\u00f3n de Felipe Calder\u00f3n hab\u00edan dejado  de dominar los diarios. La revista <em>Time<\/em> puso a Pe\u00f1a  Nieto en la portada de su n\u00famero de febrero de 2014, con el encabezado  \u201cSalvando a M\u00e9xico\u201d. Las noticias a mediados de septiembre de una  masacre perpetrada por el ej\u00e9rcito en Tlatlaya llev\u00f3 al arresto de los  soldados implicados, algo que no hubiera ocurrido bajo el gobierno de  Calder\u00f3n. Desde lejos, quiz\u00e1 parec\u00eda que M\u00e9xico finalmente estaba  saliendo de uno de sus periodos m\u00e1s oscuros.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos ocho a\u00f1os, en la llamada \u201cguerra contra las  drogas\u201d, unos 100 mil mexicanos han sido asesinados y por lo menos 20  mil han desaparecido (las organizaciones de derechos humanos consideran  que la cifra es mayor). Estos c\u00e1lculos no incluyen las decenas de miles  de migrantes de Centro y Sudam\u00e9rica asesinados y desaparecidos en M\u00e9xico  durante el mismo periodo. La lista de masacres se ha vuelto tan com\u00fan  que desensibiliza. En septiembre de 2008, se encontraron 24 cuerpos  botados cerca de un parque afuera de la Ciudad de M\u00e9xico; diez estaban  decapitados. En enero de 2010, sicarios irrumpieron en una fiesta en una  casa y mataron a quince estudiantes de preparatoria y universitarios de  Ciudad Ju\u00e1rez. En agosto de 2010, 72 migrantes de Centro y Sudam\u00e9rica  fueron hallados masacrados en una bodega de un rancho en San Fernando,  Tamaulipas. Ninguna de estas masacres condujo a protestas nacionales.  Las movilizaciones despu\u00e9s del asesinato en 2011 de siete personas en el  estado de Morelos, entre ellos el hijo de un respetado poeta cat\u00f3lico,  dieron voz al dolor de la naci\u00f3n pero perdieron impulso despu\u00e9s de que  los intentos de negociar con el gobierno federal se estancaron.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica oficialista de la guerra contra las drogas en M\u00e9xico ha  permitido que muchos acepten como algo normal los asesinatos, masacres,  desapariciones forzadas, tortura y un aparato pol\u00edtico que en muchas  ocasiones no s\u00f3lo permite que estos cr\u00edmenes queden impunes sino que, en  demasiados casos, los consiente. En un reporte de 2014, Amnist\u00eda  Internacional document\u00f3 que el uso de tortura por parte del ej\u00e9rcito y  la polic\u00eda mexicana es extenso y rutinario. De hecho, el concepto mismo  de la corrupci\u00f3n en M\u00e9xico ha quedado caduco: en la mayor parte del  pa\u00eds, las fuerzas del estado y los \u201cnarcos\u201d est\u00e1n plenamente integrados,  y ninguno de los principales partidos pol\u00edticos est\u00e1 exento. Como dicen  en M\u00e9xico: \u201cLa gota que derram\u00f3 el vaso\u201d. Para muchos, Iguala fue la  gota que derram\u00f3 el vaso. Destroz\u00f3 la insistencia del gobierno en que en  la guerra contra las drogas existe una clara distinci\u00f3n entre los  buenos y los malos, entre la ley y la ilegalidad.<\/p>\n<p>El 27 de septiembre, la polic\u00eda estatal arrest\u00f3 a los veintid\u00f3s  polic\u00edas de Iguala que los estudiantes identificaron. El 30 de  septiembre, el presidente municipal Abarca, su esposa y el jefe de  polic\u00eda se dieron a la fuga. El presidente Pe\u00f1a Nieto cancel\u00f3 un viaje  que ten\u00eda programado a Guerrero, alegando condiciones climatol\u00f3gicas  desfavorables pero tambi\u00e9n dando la impresi\u00f3n de que los asesinatos y  las desapariciones no eran asunto suyo. Al respecto, le dijo a un  reportero: \u201cEspero que la autoridad de Guerrero asuma su propia  responsabilidad\u201d. El plan de b\u00fasqueda en la primera semana consisti\u00f3 en  que la polic\u00eda estatal llevaba a grupos de padres de familia por Iguala,  y a veces se deten\u00edan frente a una casa y les suger\u00edan que tocaran la  puerta y preguntara si sus hijos estaban escondidos all\u00ed.<\/p>\n<p>Luego, el 4 de octubre, el procurador estatal anunci\u00f3 el  descubrimiento de cuatro fosas comunes en los cerros a las afueras de  Iguala. La excavaci\u00f3n inicial revel\u00f3 un n\u00famero indeterminado de restos  humanos calcinados. El m\u00e9todo que condujo a la polic\u00eda estatal a las  fosas clandestinas al parecer fue la tortura. \u201cApretaron a uno de  ellos\u201d, me cont\u00f3 un oficial, \u201cy cant\u00f3.\u201d<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda, el procurador estatal declar\u00f3 que un hombre detenido  hab\u00eda confesado que \u00e9l y otros miembros de un cartel hab\u00edan asesinado,  quemado y enterrado a los estudiantes en esas fosas. Para entonces, el  gobierno federal se hab\u00eda hecho cargo de la investigaci\u00f3n, ejerciendo su  poder de asumir jurisdicci\u00f3n sobre los casos que involucren al crimen  organizado, un reconocimiento t\u00e1cito por parte de la administraci\u00f3n de  que las consecuencias pol\u00edticas no pod\u00edan seguirse ignorando.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del anuncio sobre las fosas comunes, el reci\u00e9n formado comit\u00e9  de padres dio una conferencia de prensa en Ayotzinapa e hizo un llamado  al gobierno a cambiar su b\u00fasqueda. Decenas de hombres y mujeres  angustiados estaban sentados en filas detr\u00e1s de los tres familiares  elegidos para hablar a nombre de todos. \u201cSabemos que el gobierno y sus  polic\u00edas fueron los que se los llevaron y saben donde est\u00e1n\u201d, me dijo  Manuel Mart\u00ednez, uno de los representantes. \u201cLo \u00fanico que puede parar  esto es que se nos entreguen con vida a los 43 j\u00f3venes.\u201d Los padres  anunciaron que un equipo independiente de antrop\u00f3logos forenses  argentinos los representar\u00eda en la investigaci\u00f3n del gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-11384\" title=\"ayotz_jg3\" src=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg3-228x300.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg3-228x300.jpg 228w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg3-779x1024.jpg 779w, https:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/ayotz_jg3.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En las siguientes semanas, los padres emprendieron una serie de  fuertes protestas. Junto con los normalistas, bloquearon carreteras  federales, marcharon por ciudades, rompieron vidrios e incendiaron el  Congreso estatal de Guerrero y el Palacio de Gobierno. Cuando el  an\u00e1lisis de <abbr>ADN<\/abbr> confirm\u00f3 que los restos hallados en las  fosas comunes no eran de los normalistas, las protestas se extendieron a  ciudades por todo el pa\u00eds. El 23 de octubre, el gobernador Aguirre  anunci\u00f3 su renuncia. Seis d\u00edas despu\u00e9s, los padres se reunieron con el  presidente Pe\u00f1a Nieto y le dijeron que si no pod\u00eda encontrar a sus hijos  con vida, deber\u00eda seguir el ejemplo de Aguirre.<\/p>\n<p>Para noviembre, Iguala se hab\u00eda convertido en la peor crisis de la  administraci\u00f3n de Pe\u00f1a Nieto. Desde el inicio, su gobierno subestim\u00f3 la  profundidad de la ira suscitada por lo de Iguala y ahora trataba, a  menudo de manera err\u00e1tica, de controlar los eventos. El 4 de noviembre,  las autoridades federales arrestaron al ex alcalde Abarca y su esposa en  la Ciudad de M\u00e9xico (el jefe de polic\u00eda sigue pr\u00f3fugo). Luego, el 7 de  noviembre, el procurador general Jes\u00fas Murillo Karam dio una conferencia  de prensa y anunci\u00f3 que el gobierno ten\u00eda confesiones grabadas en video  de tres hombres que afirmaban ser miembros de los Guerreros Unidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Murillo Karam, la noche de los ataques la polic\u00eda entreg\u00f3 a los  normalistas a un grupo de narcos que los llev\u00f3 al tiradero de basura a  las afueras de Cocula, un peque\u00f1o pueblo a unos kil\u00f3metros de Iguala.  Cuando los tres hombres llegaron al tiradero a cielo abierto,  descubrieron que quince normalistas ya estaban muertos o inconscientes.  Los hombres interrogaron a los dem\u00e1s normalistas, pregunt\u00e1ndoles a qu\u00e9  hab\u00edan venido a Iguala. \u201cDijeron que ven\u00edan por la esposa de Abarca,  nom\u00e1s as\u00ed dijeron\u201d, afirm\u00f3 uno de los hombres. Luego, seg\u00fan la versi\u00f3n  oficial, los hombres mataron a los normalistas, echaron sus cuerpos al  tiradero y quemaron los cuerpos, usando madera, llantas, gasolina y  diesel para nutrir las flamas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de quince horas, s\u00f3lo quedaban fragmentos de hueso y cenizas.  Los hombres echaron los restos en bolsas para basura y vaciaron todas  menos dos en el cercano r\u00edo San Juan. Esas dos bolsas, dijeron, las  echaron cerradas. Murillo Karam explic\u00f3 que agentes federales hab\u00edan  recuperado las dos bolsas con los fragmentos diminutos de hueso, que  ser\u00edan enviados al prestigioso laboratorio de <abbr>ADN<\/abbr> de la  Universidad de Innsbruck en Austria. A 58 minutos de iniciada la  conferencia de prensa, tras explicar las confesiones a los reporteros,  Murillo Karam interrumpi\u00f3 la pregunta de un reportero, diciendo, \u201cYa me  cans\u00e9\u201d,\u202fy se march\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Si el prop\u00f3sito de la conferencia de prensa era dar por terminado el  caso y reducir las protestas, tuvo el efecto contrario. Las palabras de  Murillo Karam pronto se volvieron virales, convertidas en objeto de  burla en las redes sociales. En pocas horas los usuarios de Twitter  estaban siguiendo el hashtag #YaMeCanse. Algunas respuestas populares  fueron: \u201cSi ya te cansaste, vete\u201d, \u201cYa me cans\u00e9 del miedo\u201d, y \u201cYa me  cans\u00e9 de los pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p>La  versi\u00f3n de Murillo Karam gener\u00f3 m\u00e1s preguntas de las que respondi\u00f3.  \u00bfC\u00f3mo pudieron tres hombres someter a 43 j\u00f3venes activistas? \u00bfC\u00f3mo  pudieron quemar 43 cuerpos en la lluvia? \u00bfPor qu\u00e9 en el tiradero no se  encontraron rastros de fibras de acero de las llantas que los asesinos  afirman haber usado en el fuego? \u00bfPor qu\u00e9 los asesinos habr\u00edan de vaciar  cuidadosamente seis bolsas de cenizas humanas al r\u00edo pero echar las  otras dos cerradas? \u00bfC\u00f3mo es posible que los estudiantes les dijeran a  los hombres que iban a protestar contra la esposa del presidente  municipal, cuando eso nunca fue parte de la actividad de esa noche? M\u00e1s  preocupante, \u00bfpor qu\u00e9 el gobierno no present\u00f3 las confesiones grabadas  en video de los veintid\u00f3s polic\u00edas identificados por los normalistas  como sus atacantes? \u00bfPor qu\u00e9 el gobierno no ha dado a conocer las  transcripciones de los radios policiales y celulares, incluyendo los de  Abarca y Pineda, de aquella noche?<\/p>\n<p>Para muchos observadores, la versi\u00f3n del gobierno parec\u00eda demasiado  f\u00e1cil. La versi\u00f3n de Murillo Karam se enfocaba tanto en los tres  presuntos sicarios que Abarca, Pineda y la polic\u00eda quedaban  desdibujados. Las contradicciones y anomal\u00edas en la versi\u00f3n oficial de  los hechos alimentaron temores bien fundados de que al gobierno federal  le interesaba m\u00e1s el encubrimiento que una investigaci\u00f3n rigurosa.<\/p>\n<p>Esa investigaci\u00f3n tendr\u00eda que atender los numerosos reportes de que la  propia polic\u00eda de Iguala constitu\u00eda una banda del crimen organizado. De  acuerdo con un periodista de la localidad, \u201cLa fachada es la polic\u00eda  municipal. Pero es una fachada. No son polic\u00edas municipales\u201d. Son narcos  que usan uniformes de la polic\u00eda, armamento de la polic\u00eda y patrullas  de la polic\u00eda. Se llaman \u2018los B\u00e9licos\u2019. Son polic\u00edas que est\u00e1n dentro de  la polic\u00eda municipal\u201d. Seg\u00fan un funcionario de la ciudad, \u201cLos famosos  B\u00e9licos. Son los que maneja el hermano [de Pineda]. Son polic\u00edas con  patrullas y todo, pero operan en las noches con capuchas, parando gente.  Les daban una hora para juntar $10 mil pesos, y si no\u2026\u201d. Una  investigaci\u00f3n examinar\u00eda c\u00f3mo Iguala se hab\u00eda convertido en un  \u201cnarcomunicipio\u201d, en palabras de Mario Patr\u00f3n, director del Centro de  Derechos Humanos Miguel Agust\u00edn Pro Ju\u00e1rez. Una investigaci\u00f3n  preguntar\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda operar ese narcomunicipio, teniendo una base  militar en la misma ciudad.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente de la conferencia de prensa, los padres miraban desde  la otra acera mientras normalistas de Ayotzinapa apedrearon las ventanas  que quedaban del Congreso estatal de Guerrero y llevaron camionetas  hasta las escaleras de entrada y les prendieron fuego. Poco despu\u00e9s,  padres y normalistas partieron en tres caravanas, recorriendo el pa\u00eds en  busca de apoyo. El 20 de noviembre, en el 104\u00ba aniversario de la  Revoluci\u00f3n mexicana, las caravanas convergieron en la Ciudad de M\u00e9xico y  llevaron a decenas de miles de personas al Z\u00f3calo, el coraz\u00f3n simb\u00f3lico  de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los d\u00edas  previos y posteriores a la marcha, adondequiera que uno volteara, all\u00ed  estaba Ayotzinapa: en las primeras planas de los diarios y las portadas  de las revistas, en los programas de radio, en las conversaciones o\u00eddas  al pasar, en el arte de grafiti y est\u00e9ncil. En la estilosa colonia Roma  hab\u00eda un altar de velas y carteles exigiendo justicia para los 43. En la  popular colonia Obrera, en un muro blanco, letras rojas de un metro y  medio declaraban: \u201cAyotzinapa: fue el Estado\u201d. El diario deportivo <em>R\u00e9cord<\/em> sac\u00f3 una primera plana en negro con el encabezado: \u201c<abbr>#INDIGNACI\u00d3N<\/abbr>:  M\u00e9xico est\u00e1 harto. M\u00e9xico est\u00e1 de luto\u201d. Figuras tan diversas como el  Papa Francisco, el futbolista estrella Chicharito, y la banda ganadora  del Grammy, Calle 13 han dado declaraciones en apoyo a las familias y  los normalistas. Un domingo temprano, unos 700 corredores organizaron  una carrera espont\u00e1nea a lo largo de la avenida Reforma; todos llevaban  el n\u00famero 043.<\/p>\n<p>El 6 de  diciembre, el laboratorio austriaco confirm\u00f3 que la identidad de uno de  los fragmentos \u00f3seos correspond\u00eda a un estudiante de 19 a\u00f1os llamado  Alexander Mora Venancio, uno de los 43 normalistas desaparecidos. En  conferencia de prensa, Murillo Karam resumi\u00f3 la investigaci\u00f3n del  gobierno, diciendo que hab\u00edan arrestado a 80 sospechosos, entre ellos  Abarca, Pineda y m\u00e1s de 40 polic\u00edas municipales. \u201cEsta prueba  cient\u00edfica\u201d, dijo, \u201cconfirma que los restos encontrados en una de las  escenas coinciden con la evidencia de la investigaci\u00f3n y con la  declaraci\u00f3n ministerial de los detenidos, en el sentido de que en dicho  lugar y forma se priv\u00f3 de la vida al grupo de personas\u201d.<\/p>\n<p>Las palabras de Murillo Karam confirmaron los peores temores de muchos  observadores: el gobierno estaba haciendo todo lo posible por cerrar el  caso. El equipo de forenses argentinos que hab\u00eda estado trabajando en  conjunto con el gobierno, r\u00e1pidamente se distanci\u00f3 de la versi\u00f3n de  Murillo Karam. \u201cPor el momento\u201d, dijo en un comunicado de prensa del 7  de diciembre, \u201cno hay suficiente certidumbre cient\u00edfica o evidencia  f\u00edsica de que los restos recuperados en el r\u00edo San Juan por peritos de <abbr>PGR<\/abbr> [Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica]\u2026 correspondan a aquellos  retirados del basurero de Cocula, como indicaron los inculpados por <abbr>PGR<\/abbr>\u201d.<\/p>\n<p>Lo que signific\u00f3 que a once semanas de los ataques, los padres de  familia contaban con poca m\u00e1s informaci\u00f3n sobre sus hijos, de la que les  dieron en los d\u00edas siguientes a las desapariciones. Esto es lo que  sab\u00edan. Esto es lo que sabemos. La polic\u00eda, auxiliada por sicarios, mat\u00f3  a tres personas, hiri\u00f3 a m\u00e1s de 20, y desapareci\u00f3 a 43. Tres sicarios  enmascarados vestidos de civil volvieron a la escena de uno de los  ataques y mataron a dos estudiantes e hirieron a otros m\u00e1s. Alguien  asesin\u00f3 y mutil\u00f3 a Julio C\u00e9sar Mondrag\u00f3n Fontes. Alguien asesin\u00f3 y quem\u00f3  a Alexander Mora Venancio. El ej\u00e9rcito sac\u00f3 por la fuerza a estudiantes  heridos de una cl\u00ednica privada pero m\u00e1s all\u00e1 de eso no intervino. Todo  lo dem\u00e1s sobre lo que pas\u00f3 con los normalistas despu\u00e9s de que se los  llev\u00f3 la polic\u00eda es rumor, especulaci\u00f3n o est\u00e1 basado en confesiones  dudosas.<\/p>\n<p>En respuesta a la  declaraci\u00f3n de Murillo Karam, los padres de familia advirtieron sobre  mayores protestas. Muchos vieron la noticia durante una marcha en la  Ciudad de M\u00e9xico, e hicieron el anuncio parados ante el colosal  Monumento a la Revoluci\u00f3n. Felipe de la Cruz, uno de los padres de  familia, le dijo a la multitud, \u201cNo nos vamos a sentar a llorar, vamos a  seguir luchando por la presentaci\u00f3n con vida de los otros 42.\u201d<\/p>\n<p>Para entonces esta exigencia \u202f\u2014\u2009esta exigencia desgarradora e  irreprochable\u202f\u2014\u2009 hab\u00eda llegado a representar no s\u00f3lo a los hijos  desaparecidos de Ayotzinapa, sino el profundo anhelo de encontrar a  M\u00e9xico mismo y sacarlo de todo el horror.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<hr \/>\n<p><strong>John Gibler<\/strong>, basado en M\u00e9xico desde 2006, es autor de <em>Morir en M\u00e9xico<\/em> y <em>Tzompaxtle: La fuga de un guerrillero.<\/em><\/p>\n<p><strong>Clay Rodery<\/strong> es egresado del Art Institute of Chicago. Vive y trabaja en Brooklyn, Nueva York.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cr\u00f3nica del 26 de septiembre de 2014, el d\u00eda en que 43 estudiantes mexicanos desaparecieron\u202f\u2014\u2009y por qu\u00e9 esto puede ser un punto de inflexi\u00f3n para el pa\u00eds. Por John Gibler Ilustraciones de Clay Rodery Traducido por Juan El\u00edas Tovar Fuente: The California Sunday Magazine Available in English Para los primeros d\u00edas de Octubre, la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[826,954],"tags":[929,244,682,116,531,87],"class_list":["post-11373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-medios-libres-2","category-mexico","tag-ayotzinapa","tag-desaparecidos","tag-desaparicion-forzada","tag-narcotrafico","tag-policia","tag-represion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11373\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiozapatista.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}