News:

image/svg+xml image/svg+xml
radio
Plataforma de Solidaridad con Chiapas y Guatemala de Madrid

From Madrid, Greetings to the EZLN for its 20th Anniversary

Sorry, this entry is only available in Mexican Spanish. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

20 ANIVERSARIO DEL ALZAMIENTO ZAPATISTA

Han pasado 20 años del levantamiento zapatista. Estos 20 años han sido un tiempo de lucha pacífica y de resistencia; de construcción frente a la destrucción que se les impone en México a los pueblos indígenas. Un tiempo de dignidad y ejemplo para todos, en que han logrado persistir en su decisión de lograr una vida digna, haciéndolo sin luchar con las armas sino con la palabra y los hechos.

La autonomía zapatista es un ejemplo de construir a pesar de tener todo en contra, sin recursos, con amenazas y violaciones a los derechos humanos por parte del Gobierno mexicano denunciados repetidamente por organizaciones nacionales e internacionales. La respuesta de los zapatistas ha sido durante 20 años construir, no sólo construcción material como escuelas, clínicas, espacios culturales … (se ha logrado en 20 años más que en los 500 anteriores) sino también y sobre todo, construir dignidad , levantar los cimientos de un proyecto de transformación social siendo conscientes del tiempo, el esfuerzo y los muertos que esto les ha supuesto y , ojalá no sea así, les va a suponer. Más allá de resaltar que en las noticias que se publican en los medios de comunicación se niega esta realidad y se utilizan los mismos argumentos que se intentaron usar desde los primeros años del alzamiento para deslegitimarles, es obligado reconocer que los zapatistas se han ganado en este tiempo, como mínimo, el respeto y reconocimiento a su trabajo, y han logrado una vida mejor, haciéndolo de forma autónoma para evitar que les sea arrebatada. Poniendo las bases para la construcción de un mundo al servicio de la humanidad y no de los intereses económicos. Sus logros no han sido sólo para los zapatistas, para los pueblos indígenas, para los mexicanos, sino para todas las personas que en el mundo piensan que otro mundo es posible y que tenemos, no sólo el derecho, sino la obligación, de trabajar y luchar para que así sea.

Recordamos que el Gobierno mexicano firmó los Acuerdos de San Andrés hace casi 18 años y que todavía no ha cumplido su palabra, tomada por representantes de todos los partidos políticos, incluidos los del partido del Gobierno. El 16 de febrero, fecha en la que la firma de estos acuerdos cumplirá 18 años, no habrá nada que celebrar pero si voces que recuerden la burla, la injusticia y la mentira que por parte de los representantes políticos supuso la firma de los primeros acuerdos adoptados después de mucho esfuerzo y de reconocer el valor de la respuesta zapatista de poner en marcha la autonomía a pesar de la represión y las constantes estrategias de destrucción, división y descalificación. Es necesaria la repulsa internacional a las violaciones de derechos humanos en México y la presión al Gobierno para que cumpla su palabra con los zapatistas.

Plataforma de Solidaridad con Chiapas y Guatemala de Madrid Enero de 2014

radio
La Vía Campesina

La Vía Campesina congratulates the Zapatistas

Sorry, this entry is only available in Mexican Spanish. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

Campesinos y campesinas, Indígenas y trabajadores del campo y la ciudad de la CLOC- VC celebramos junto a los Zapatistas

Publicado el Domingo, 05 Enero 2014 04:31

Hermanos y hermanas, compañeros y compañeras zapatistas, de Chiapas, de México,e América Latina, del Mundo, en estas sencillas palabras nuestro abrazo, nuestro respeto, y nuestra celebración junto a ustedes, por estos 20 años de aniversario de aquel 1 de enero de 1994.

El saludo no sale ni llega en la fecha precisa, es que nuestros tiempos no siempre se acomodan al calendario, pero seguramente, como toda fiesta campesina, la alegría y los festejos no se agotan en un día. Aquel 1994 navegaba en tiempos donde germinaban y fructificaban luchas en América Latina (sembradas y cultivadas durante muchos años ), a pesar de la ofensiva neoliberal que azotaba (y azota) a los pueblos del mundo.

La campaña continental “500 años de resistencia indígena, negra y popular” permitió el encuentro de muchas resistencias y luchas populares del campo: los Cocaleros de Bolivia, los Sin Tierra de Brasil, Indígenas Ecuatorianos, Mayas Guatemaltecos, Negros, Campesinos y Campesinas de todo el continente.

Durante 1992 comenzamos a articular continentalmente y desde allí al mundo, llegando en 1993, a la primera Conferencia Internacional en la Vía Campesina en Mons Bélgica, luego de un gran encuentro en Managua el año anterior .

Pero no cabe duda de lo que significó para nosotras y nosotros el digno y rebelde alzamiento Zapatista de enero de 1994, destelló iluminando nuestras luchas allí donde estuviéramos, fortaleció y agrandó nuestras esperanzas, allí en la trinchera o el camino, la montaña o la selva, el barrio o la villa, la comunidad , el cantón, el campamento o asentamiento, sea en el campo o la ciudad, en las fincas, en el arduo trabajo rural, o en las aulas de las universidades, en fabricas, en las cárceles, en el monte… en todos los rincones fue oxígeno rebelde, con el que se avivaron las llamas de las luchas populares y aun las brasitas y cenizas de luchas pasadas que algunos creían ( o deseaban) apagadas.

En febrero de 1994, en Perú realizamos el primer Congreso de la CLOC , inspirados en la heroica revolución Cubana, y en cada una de las luchas campesinas indígenas y negras del continente, allí ratificamos que el camino era de solidaridad con las revoluciones de los pueblos y por sobre todo que no había lugar para nuestros sueños en el capitalismo. Que la lucha por la tierra es primaria, así como la importancia de nuestra voz tantos años acallada.

Fue también en marzo de 1994 que El comandare Hugo Chavez Frías saldría de la prisión gracias a la movilización de los humildes de Venezuela y se iniciaría una nueva etapa en el continente, recuperando el legado de Bolivar, de Martí, del Che siempre presente en el corazón de los pueblos latinoamericanos. Y el renacer de las ideas y principios de Juan Azurduy, Micaela Bastidas, Bartolina Sisa, Tupac Katary , Tupac Amaru, Sandino, Zapata, Villa…

Aunque a veces las geografías o los calendarios ( como suelen decir ustedes) parezcan mantenernos alejados, sepan que estamos cerca, en solidaridad, en lucha, por la justicia , la libertad y la democracia. Por la Soberanía Alimentaria y la Reforma Agraria y por una integración de nuestros pueblos en paz, libertad, igualdad y respeto a la diversidad.

Así que en estos días, van bailes y cantos de festejo en su honor y en el nuestro, en los territorios donde las luchas están al orden del día, mas allá de las tácticas y formas. Va también nuestro agradecimiento.

Ya se escuchan los corridos, las chacareras, las bachatas y rumbas, las cuecas y tangos, los forró y las sambas, los guainos y sayas, las sanjuanitos, las cumbias, el rock , el regueton, hip hop, festejamos juntos y juntas la lucha zapatista y la resistencia de los pueblos del mundo.

Abrazos Fraternos

Secretaría Operativa

Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC)

La Vía Campesina

radio
Animal Polítiuco

The Lens that Captured the Zapatista Uprising

radio
Raúl Zibechi

The Ya Basta! In Latin America

By: Raúl Zibechi

In the 20 years that have transpired since the January 1, 1994 Zapatista Uprising, Latin American movements have championed one of the most intense and extensive cycles of struggle in a long time. Since the 1989 Caracazo (Caracas Massacre), uprisings, insurrections and mobilizations occurred that encompassed the whole region, delegitimized the neoliberal model and installed those from below, organized into movements, as central actors of changes.

Zapatismo formed part of this wave of the 90s and very soon became one of the inescapable referents, even for those who do not share their proposals and forms of action. It is almost impossible to enumerate everything the movements realized in these two decades. We can only review a handful of significant acts: the picketer cycle in Argentina (1997-2002), the indigenous and popular uprisings in Ecuador, the Peruvian mobilizations that forced the resignation of Fujimori, and the Paraguayan March, in 1999, that led to the exile of Lino Oviedo, who led a military coup.

In the next decade we had the formidable response of the Venezuelan people to the 2002 rightwing coup, the three Bolivian “wars” between 2000 and 2005 (one del about water and two about gas) that erased the neoliberal right from the political map, the impressive struggle of the Amazon Indians in Bagua (Peru) in 2009, the resistance of the Guatemalan communities to mining, the Oaxaca commune in 2006 and the mobilization of the Paraguayan peasantry in 2002 against the privatizations.

In the last three years a new layer of movements were felt that insinuate a new cycle of protests, like the mobilization of Chilean secondary students, the community resistance to the Conga mining enterprise in northern Peru, the growing resistance to mining, to fumigations and to Monsanto in Argentina, the defense of the TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) in Bolivia and the resistance to the Belo Monte Dam in Brazil.

In 2013 alone we had the Colombian agrarian strike that was capable of uniting all the rural sectors (campesinos, indigenous and cane cutters) against the free trade agreement with the United States and one of the urban movements, and also the June mobilizations in Brazil against the ferocious urban extractivism of labor for the 2014 World Cup and the 2016 Olympic Games in Rio de Janeiro.

This group of actions throughout the two decades permits assuring that the movements of those below are alive in the whole region. Many of them are carriers of a new political culture and organization that is demonstrated in very diverse ways in the different organizations, but make up different ways of doing than what we knew in the decades of the 60s and 70s.

Some of the movements, from the Chilean secondary school students to the Zapatista communities, passing through the Guardians of the Conga Lakes, the Venezuela Settlers Movement and the Free Pass Movement (Movimiento Passe Livre, MPL) of Brazil, among the most prominent, demonstrate some common characteristics that would be worth noting.

The first is the massive and exceptional participation of youth and women. This presence revitalizes the anti-capitalist struggles, because the people most affected by capitalism are participating directly, those who don’t have a place in the still hegemonic world. It is the majority presence of those who don’t have anything to lose because they are, basically, women and youth from below that give the movements an intransigent radical character.

In second place, a political culture is gaining ground that the Zapatistas have synthesized in the expression “govern by obeying” (mandar obedeciendo), which is still expressed diffusely. Those that care for the lakes in Perú, the heirs of campesino patrols, obey the communities. Youths of the MPL make decisions by consensus so that majorities are not consolidated, and they explicitly reject the “sound cars” that union bureaucracies imposed in the previous period to control the marches.

The third question in common is related to autonomy and horizontalness, words that just started to be used 20 years ago and were fully incorporated into the political culture of those who continue struggling. They claim autonomy from the State and the political parties, meanwhile horizontalness is collective leadership of the movement and not individual. Members of the Coordinator Assembly of Secondary Students (ACES, its initials in Spanish) of Chile function horizontally, with a collective leadership and assembly.

The fourth characteristic that I see in common is the predominance of flows over structures. The organization adapts and is subordinate to the movement, not frozen in a structure capable of conditioning the collective, with its own interests separate from the movement. The collectives that fight are something like communities in resistance, in which all run similar risks and where the division of labor adapts to the objectives that the group outlines at every moment.

In this new layer of organizations it is not easy to distinguish who the leaders are, not because referents and spokespersons don’t exist, but rather because the difference between directors and directed has been diminishing as the leadership of those below increases. This is perhaps one of the most important aspects of the new political culture in expansion in the last two decades.

Finally, I would like to say that Zapatismo is a political and ethical referent, but not as the direction of these movements, which it does not seek or could be. It can be an inspiration, a reference and an example if one chooses. I feel that there are multiple dialogues among all these experiences, not in the style of formal and structured gatherings, but direct exchanges between militants, capillaries, not controlled, but the kind of exchange of knowledge and experience that we need to strengthen the fight against the system.

———————————————————————-

Originally Published in Spanish by La Jornada

Translation: Chiapas Support Committee

Friday, December 27, 2013

radio
Radio Zapatista

Happy Anniversary, EZLN!

Since that Januaryr 1, 1994, the EZLN has been to us a source of hope, light in the darkness of our country and our world. Gift and privilege. Inspiration and the responsibility to struggle and keep on struggling for another world.

Gratitude… immense gratitude.

Happy anniversary, EZLN!

(Descarga aquí)  
radio
EZLN

Rebobinar 1: Cuando los muertos callan en voz alta

When the Dead Silently Speak Out

(Rewind 1)

(A text which reflects on those who are absent and on biographies, narrates Durito’s first encounter with the Cat-Dog, and talks about other things that may or may not be relevant, as the impertinent postscript dictates).

November-December 2013

Methinks we have hugely mistaken this matter of Life and Death.
Methinks that what they call my shadow here on earth is my true substance. Methinks that in looking at things spiritual,
we are too much like oysters observing the sun through the water,
and thinking that thick water the thinnest of air.
Me thinks my body is but the lees of my better being.
In fact take my body who will, take it I say, it is not me.
Herman Melville “Moby Dick.”

For a while now I have maintained that most biographies are merely a collection of documented, well-written (well, sometimes) lies. The typical biography is based on a pre-existing belief and the margin of tolerance for anything that strays from that conviction is very narrow, if not inexistent. The author, starting from that previously held belief, begins the search through the jigsaw puzzle of a life unfamiliar to him or her (which is why the bibliography interests them to begin with), and goes about collecting the false or ill-fitting pieces that allow him or her to document their own belief, not the life they are talking about.

(Continuar leyendo…)

radio
CGT / Radio Pozol

Second round of the Zapatista School (First Grade). Videos on organization and self-government by the EZLN

Visualize and share! Long live the Zapatista School! Long live the EZLN!

Zapatista School DVD 1: Freedom according to the zapatistas HERE

Zapatista School DVD 2: Freedom according to the zapatistas HERE

Related Articles

radio
EZLN

Rebobinar 2: De la muerte y otras coartadas

Rewind 2:

On Death and Other Alibis.

December 2013.

“One knows one has died when
everything around them has
stopped dying.”
Elías Contreras.
Profession: EZLN Investigation Commission.
Civil Condition: Dead.
Age: 521 years old and counting.

It is before dawn, and, if they should ask me, which they haven’t, I would say that the problem with the dead is the living.

Because in their absence, you tend to get that absurd, meaningless, and outrageous argument: “I knew them/ saw them/ was told by them,” really just an alibi that hides the real statement “I am the administrator of that life because I administer its death.”

It’s something like having a “copyright” on death, thus converting it into merchandise that can be possessed, exchanged, circulated, and consumed. There are even historiographical books, biographies, museums, commemorations, theses, newspapers, magazines, and colloquia for this.

(Continuar leyendo…)

radio
Sergio Rodriguez Lazcano

Carta a nuestr@s compañer@s del EZLN, de Sergio Rodríguez Lascano

Sorry, this entry is only available in Mexican Spanish. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

Sergio Rodríguez Lascano

Compañer@s:

Hace casi 20 años, nos despertamos con la noticia de que los indígenas mayas del estado de Chiapas se habían levantado en armas en contra del mal gobierno del inefable Carlos Salinas de Gortari. A partir de ahí, grandes movilizaciones y un diálogo no siempre fácil se desarrolló con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

De manera fundamental, una nueva generación salió entonces a las calles y se identificó con la rebeldía zapatista. Fueron ell@s los que marcaron una buena parte de las movilizaciones que se desarrollaron en esa primera fase de la lucha zapatista.

La insurrección zapatista del 1 de enero había cimbrado la conciencia nacional. Efectivamente, como dijo José Emilio Pacheco: “Cerramos los ojos para suponer que el otro México desaparecería al no verlo. El primero de enero de 1994 despertamos en otro país. El día que íbamos a celebrar nuestra entrada en el primer mundo retrocedimos un siglo hasta encontrarnos de nuevo con una rebelión como la de Tomochic. Creímos y quisimos ser norteamericanos y nos salió al paso nuestro destino centroamericano. La sangre derramada clama poner fin a la matanza. No se puede acabar con la violencia de los sublevados si no se acaba con la violencia de los opresores” (José Emilio Pacheco, La jornada, 5 de enero).

La izquierda mexicana y mundial se encontraba en ese momento en un aparente callejón sin salida. El 11 de noviembre de 1989, comenzaron a caer, como pinos de boliche, las llamadas “democracias populares” (República Democrática de Alemania, Checoeslovaquia, Hungría, Bulgaria, Polonia, Rumania, Albania). En 1991, la Unión de República Socialistas Soviéticas se “desmerengó” y, más allá de lo que cada quien pensábamos de ese proceso, lo que no se puede negar es que, en la práctica, su derrumbe abrió paso a la llegada de un capitalismo salvaje dirigido por una mafia criminal.

En América Latina, el 25 de febrero de 1990, los sandinistas pierden las elecciones y se inicia no sólo el proceso de despojo en contra de los campesinos nicaragüenses, lo mismo que el final del cooperativismo, sino que también se desarrolla una dinámica de corrupción entre los dirigentes sandinistas. Todavía pesaba que uno de los fundadores del sandinismo y figura emblemática de la revolución, Tomás Borge, hubiera realizado un libro-alabanza-libelo  —disfrazado de entrevista a Carlos Salinas de Gortari—  titulado “Dilemas de la modernidad”.

El 16 de enero de 1992, se firman los acuerdos de Chapultepec que ponen fin a la guerra en El Salvador, sin que una serie de demandas centrales del pueblo pobre se hayan conquistado, en especial, el derecho a la tierra. En medio de ese proceso, el señor Joaquín Villalobos (“dirigente” del FMLN), quien ya cargaba sobre sus hombros la terrible decisión de matar al gran poeta Roque Dalton, le entrega su AK-47 a Carlos Salinas de Gortari.

Después de esto, se buscó ubicar todo en el marco institucional, de la democracia representativa.Todos abogaban por una izquierda que se limitara a ser cliente respondón del Estado capitalista.

En medio de la euforia anticomunista y de los coloquios en los que se pregonaba el fin de la historia y la llegada de un nuevo orden mundial, alguien describió bien la época que vivíamos e hizo una afirmación que le dio sentido a nuestra necedad: Eduardo Galeano, quien escribió un texto memorable: “En Bucarest, una grúa se lleva la estatua de Lenin. En Moscú, una multitud ávida hace cola a las puertas de McDonald’s. El abominable muro de Berlín se vende en pedacitos, y Berlín Este confirma que está ubicado a la derecha de Berlín Oeste. En Varsovia y en Budapest, los ministros de Economía hablan igualito que Margaret Thatcher. En Pekín también, mientras los carros de combate aplastan a los estudiantes. El Partido Comunista Italiano, el más numeroso de Occidente, anuncia su próximo suicidio. Se reduce la ayuda soviética a Etiopía y el coronel Mengistu descubre súbitamente que el capitalismo es bueno. Los sandinistas, protagonistas de la revolución más linda del mundo, pierden las elecciones: Cae la revolución en Nicaragua, titulan los diarios.Parece que ya no hay sitio para las revoluciones, como no sea en las vitrinas del Museo Arqueológico, ni hay lugar para la izquierda, salvo para la izquierda arrepentida que acepta sentarse a la diestra de los banqueros. Estamos todos invitados al entierro mundial del socialismo. El cortejo fúnebre abarca, según dicen, a la humanidad entera.

Yo confieso que no me lo creo. Estos funerales se han equivocado de muerto”.

(Eduardo Galeano: El niño perdido a la intemperie).

La insurrección zapatista del 1 de enero abrió un nuevo ciclo de confrontaciones sociales. La capacidad de trasmitir su mensaje, que era y es el de los condenados de la tierra, abrió una brecha para poder re-andar el camino en la búsqueda de una práctica emancipadora.

El pensamiento libertario zapatista abrió un gran hoyo en el aparentemente sólido edificio ideológico del poder del capital, y permitió que por ahí se expresaran viejas buenas ideas y nuevas buenas ideas.

En medio de la mayor euforia de la clase dominante; cuando se levantaban las copas de champagne para brindar por nuestro ingreso al primer mundo (el 1 de enero entraría en vigor el Tratado de Libre Comercio); cuando el priísmo estaba más seguro, en tanto había logrado “destapar” a su candidato sin que se dieran grandes fisuras en su interior; cuando las 15 familias más ricas del país festejaban la capacidad que habían tenido los mecanismos de control para dominar a los “jodidos” (como le gusta decir de los pobres, al zar de la televisión privada: Emilio Azcárraga Milmo); se dio el levantamiento de los pueblos zapatistas. Escogieron esa fecha como para demostrar que la memoria no había sido derrotada por una modernidad excluyente.

Ni el gobierno y los partidos de derecha, ni la izquierda o los sectores democráticos, teníamos la menor idea de que algo semejante iba a suceder. Sabíamos del rencor que se venía agolpando en el pecho de una manera soterrada, pero no pensábamos que se podría expresar de esta manera.

Empezamos a tratar de comprender. Por supuesto, no sólo no siempre entendíamos a cabalidad el conjunto de la nueva gramática de la rebeldía zapatista, sino que muchas ideas  nos eran ajenas y, muchas veces, las malinterpretamos.

Lo más importante es que el 1 de enero fue una bocanada de aire fresco. Salimos a las calles no sólo para exigirle al gobierno parar la guerra, sino para evidenciar que todos los cantos al fin de la historia eran, antes que nada, vacíos discursos ideológicos.

La idea de que NO todo estaba perdido fue clave para comprender que, al final, esa rebelión no era sino una grieta por donde podíamos ver que todavía había muchas luchas por delante. Que la historia no sólo no había terminado, sino que era, todavía, una-muchas páginas en blanco.

Ahora podemos agregar que, para nosotros, la insurrección zapatista no es una efeméride, un evento que corre el peligro de ser deglutido por el carácter omnívoro del capitalismo. Que, a pesar de los intentos llevados a cabo por los medios de comunicación, el zapatismo no forma parte de la sociedad del espectáculo.

El zapatismo ha sido un proceso, efectivamente, lleno de varios momentos luminosos pero, antes que nada, ha sido un proceso ininterrumpido de luchas, acciones, experiencias que, encadenadas entre sí, han constituido una nueva práctica de la izquierda de abajo.

Entonces, a pesar de las veces que los comentaristas y analistas —que confunden su ilusión con la realidad— han dado por muerto al zapatismo, éste no sólo ha continuado sino que ha ido generando nuevos procesos sociales.

A lo interno, con el desarrollo de la autonomía (auténtico proceso de auto-organización sin paralelo en la historia, por lo menos de manera tan profunda y prolongada) y la construcción de nuevas relaciones sociales, es decir, de nuevas formas de vida. Y hacia afuera, al no buscar hegemonizar u homogeneizar ni dirigir a otros movimientos sociales.

Ubicándose siempre al lado de los perseguidos, humillados y ofendidos, en especial, de los más perseguidos, más humillados y más ofendidos.

No en función de la defensa en abstracto de la patria o de la nación, sino en función de los seres humanos que,viviendo abajo y más abajo, son considerados como prescindibles o como simple carne de cañón que no merece ninguna otra cosa que ir atrás de sus dirigentes siempre tan dispuestos a decirles cuándo levantar la mano. Esos seres humanos que son la esencia fundamental de la patria o de la nación.

Si alguien le preguntara a un zapatista: ¿Cuáles han sido tus mejores años? Éste contestaría: “los que vendrán”. Porque algunas de las cosas más importantes que nos ha mostrado el zapatismo es su permanente voluntad de lucha, su capacidad organizativa y su convicción —a prueba de todo, incluso de la incomprensión de much@s— de que vamos a ganar.

Si la rebeldía zapatista —de la cual queremos ser cómplices— no es una fecha, ni un cumpleaños, ni un acontecimiento, ni algo petrificado, dogmático o terminado, entonces, es algo que se arma, se construye, se cimienta todos los días.

Si otros quieren darse por derrotados porque consideran que ya se perdió “la madre de todas las batallas”, ése es su derecho. Nosotr@s preferimos la visión de que, como decían los estudiantes franceses del mayo de 1968: “esto no es más que el inicio, el combate continúa”.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde el 1 de enero de 1994. Y muchos los ataques de los señores del dinero, la clase política y sus palafreneros, “intelectuales” de pacotilla que desde el primer día fueron contratados para una misión imposible: denigrar con cierta credibilidad a los pueblos zapatistas y a su ejército. Las plumas verde olivo se ofrecieron al mejor postor, desde el líbelo Nexos hasta lo que hoy es su espejo: el diario La Razón. Todos ellos han acogido a varios tinterillos proclives a exhibirse  como lo que son: mercenarios que escriben con la mano derecha y cobran con la izquierda.

El impulso vital que venía de abajo fue escuchado y entendido sólo por una parte de toda la izquierda mexicana. La que no sufre de esa enfermedad del cuello que es la tortícolis, producto de tener la cabeza y la mirada siempre volteando hacia arriba, suspirando por un poder que —aunque nadie de ellos se ha dado cuenta— ya no existe, que es un holograma.

Por nuestro lado, los que mantuvimos el planteamiento rebelde de la Otra Izquierda decidimos, con la ayuda del ejemplo de los pueblos zapatistas, mantenernos abajo y a la izquierda. Empeñados en construir otra realidad, donde los mecanismos comunitarios de auto-organización sean el motor de las transformaciones prácticas y teóricas. Al lado de quienes viven en los sótanos y la planta baja del edificio capitalista.

Para lograr esa construcción fue necesario estar dispuest@s a reaprender muchas cosas, como lo veremos más adelante.

********

En ese proceso en el que “el educador debe ser educado” reaprender ha sido fundamental.

Desde luego, el camino no ha sido fácil. Varios paradigmas teóricos del pensamiento de izquierda fueron puestos en cuestión:

a)    La idea de una vanguardia que dirige desde el exterior al movimiento social.

b)    La idea de que la teoría es algo exclusivo de los pensadores universitarios.

c)    La idea de que la clase obrera es la única clase revolucionaria.

d)    La idea de que lo que importa en el concepto lucha de clases, es el segundo elemento y no el primero.

e)    La idea de que la diversidad y la diferencia es un estorbo para luchar juntos.

f)    La idea de que el Estado es el único instrumento que se puede utilizar para cambiar de manera duradera las condiciones de vida y la organización social del pueblo.

g)    La idea de que luchamos por una revolución socialista a la que se le debe firmar un cheque en blanco, dejando de lado las mal llamadas luchas minoritarias (indígenas, mujeres, homosexuales, lesbianas, otros amores, punks, etcétera).

h)    La idea de la izquierda —que también tiene un pensamiento único— de que quien no cuadre en su visión es un enemigo.

Frente a esa crisis de paradigmas hemos comenzado a construir un pensamiento muy Otro. Lo primero ha sido romper con esa visión de que la política es una tarea que únicamente pueden acometer los especialistas. Que se trata de un discurso lleno de secretos arcanos no apto para la población en general.

Descubrimos poco a poco que existe otra teoría: la que nace del seno de los movimientos de verdad, aquéllos que no son golondrinas que no hacen verano. Que es ahí en las comunidades, los barrios, los ejidos, los pueblos, donde la gente comienza a reflexionar sobre el significado de tomar en sus manos el control de sus destinos y, a partir de ahí, a elaborar una teoría producida por ella misma.

Esa irrupción de los “peatones de la historia”, como dicen los compañeros zapatistas, ha puesto en crisis a más de uno de los que se piensan a sí mismos como los poseedores del pensamiento político, de los que tienen “respuestas” para todo lo que pasa en el mundo, producto de una lectura profunda… de los periódicos. Desde luego, como siempre sucede, ningún pueblo les hace caso.

Las y los indocumentados de la política, los que no tienen papeles ni títulos universitarios son los que, desde hace ya varios años, están haciendo la verdadera teoría política.

La gran pregunta para los que se reivindican como organizaciones de vanguardia y para los que se consideran “formadores de opinión” es saber si van a tener la modestia de escuchar esas voces. Si van a ser capaces de bajar el volumen del estruendo que producen sus teorías, casi siempre producto de diseños analógicos, que son válidas para cualquier momento de la historia, es decir, para ninguno.

Aprender a escuchar solamente se logra cuando uno se calla. ¿Será posible que después de tantos años de hablar, la izquierda tenga la capacidad para callarse y escuchar? Las voces que vienen de abajo, aunque de pocos decibeles, son claras y nítidas. Solamente es indispensable inclinarse un poco y prestar atención.

Y, entonces, nos daremos cuenta que desde lo más profundo de la sociedad mexicana, cual torrente, están brotando tal nivel de ideas y pensamientos como los que hoy vemos en la Escuelita Zapatista. Si aguzamos el oído para mirar tendremos que reconocer que sí, es cierto, las nuevas generaciones de zapatistas son mucho más lúcidas y capaces que aquéllas que hicieron la insurrección. Las múltiples voces de las bases de apoyo zapatistas nos confirman que, a pesar del importante esfuerzo de su jefe militar y vocero, sólo logró trasmitirnos un pálido reflejo de lo que estaba pasando en territorio zapatista.

La riqueza de esa experiencia nos ha dado nuevas herramientas prácticas y teóricas. Es  responsabilidad  nuestra que su uso sea fructífero. Sabemos que no ha sido fácil, y estamos lejos de haberlo logrado, pero lo estamos intentando, realmente intentándolo. Y hoy podemos decir que aquí estamos.

Que no nos rendimos, que no nos vendemos, que no renegamos. Que, sin duda, nos hemos equivocado, pero hemos logrado preservar el fuego y separar la ceniza. Que ese fuego es hoy apenas un llama, a lo mejor una llamita, pero que todos los días es alimentado con dos cosas: las acciones destructivas de un poder neoliberal excluyente y rapaz que nos obliga a mantenernos en el imperativo categórico de eliminarlo, y la voluntad inquebrantable de lo que somos.

Todos los días con nuestra práctica y pensamiento velamos esa llama o llamita, que representa nuestra voluntad de luchar en contra de la explotación, el despojo, la represión y el desprecio, es decir, en contra de la esencia del capitalismo.

Que hacemos nuestras las siguientes palabras, que ustedes pronunciaron en el festival de la Digna Rabia:

“Permítanos contarles: El EZLN tuvo la tentación de la hegemonía y la homogeneidad. No sólo después del alzamiento, también antes. Hubo la tentación de imponer modos e identidades. De que el zapatismo fuera la única verdad. Y fueron los pueblos los que lo impidieron primero, y luego nos enseñaron que no es así, que no es por ahí. Que no podíamos suplir un dominio con otro y que debíamos convencer y no vencer a quienes eran y son como nosotros pero no son nosotros. Nos enseñaron que hay muchos mundos y que es posible y necesario el respeto mutuo…

“Y entonces lo que queremos decirles es que esta pluralidad tan la misma en la rabia, y tan diferente en sentirla, es el rumbo y el destino que nosotros queremos y les proponemos…

“No todos somos zapatistas (cosa que en algunos casos celebramos). Tampoco somos todos comunistas, socialistas, anarquistas, libertarios, punks, skatos, darks, y como cada quien nombre su diferencia…”

(Fragmentos del discurso del Subcomandante Insurgente Marcos: “Siete vientos en los calendarios y geografías de abajo”).

Esa concepción nos interpela para ir formulando una respuesta. A continuación daremos unas ideas, que desde luego solamente son una reflexión inicial.

********

“En la Sexta no decimos que todos los pueblos indios se entren al EZLN, ni decimos que vamos a dirigir obreros, estudiantes, campesinos, jóvenes, mujeres, otros, otras, otroas. Decimos que cada quien tiene su espacio, su historia, su lucha, su sueño, su proporcionalidad. Y decimos que entonces echemos trato para luchar juntos por el todo y por lo de cada quien y cada cual. Por echar trato entre nuestras respectivas proporcionalidades y el país que resulte, el mundo que se logre esté formado por los sueños de todos y cada uno de los desposeídos.

“Que ese mundo sea tan abigarrado, que no quepan las pesadillas que vivimos ninguno, ninguna, ningunoa, de abajo.

“Nos preocupa que en ese mundo parido por tanta lucha y tanta rabia se siga viendo a la mujer con todas las variantes de desprecio que la sociedad patriarcal ha impuesto; que se siga viendo como raros o enfermos o enfermoas y raroas a las diversas preferencias sexuales; que se siga asumiendo que la juventud debe ser domesticada, es decir, obligada a “madurar”; que los indígenas sigamos siendo despreciados y humillados o, en el mejor de los casos, enfrentados como los buenos salvajes a los que hay que civilizar.

“Vaya, nos preocupa que ese nuevo mundo no vaya a ser un clon del actual, o un transgénico o una fotocopia del que hoy nos horroriza y repudiamos. Nos preocupa, pues, que en ese mundo no haya democracia, ni justicia, ni libertad”.

“Entonces les queremos decir, pedir, que no hagamos de nuestra fuerza una debilidad. El ser tantos y tan diferentes nos permitirá sobrevivir a la catástrofe que se avecina, y nos permitirá levantar algo nuevo. Les queremos decir, pedir, que eso nuevo sea también diferente”.

(Fragmentos del discurso del Subcomandante Insurgente Marcos: “Siete vientos en los calendarios y geografías de abajo”).

¿Qué escribiríamos si hoy tuviéramos la pretensión de decir qué es lo que nos muestra la experiencia zapatista?

Cada vez que un hombre, una mujer, un niño o un anciano base de apoyo zapatista habla de su lucha, de su autonomía, de su resistencia hay una palabra que se repite con insistencia: organización. Pero ¿Cómo llegar a ella? El problema no se resuelve utilizando la palabra como una especie de “ábrete sésamo”, buena para todo.

Tampoco se puede simplemente elevar a modelo lo que ellos mismos nos dicen que no es un modelo. Que ellos lo han hecho así, pero que otros modos habrá.

Si rechazamos el pensamiento único de la derecha, es imposible pensar que ahora vamos a implantar una especie de pensamiento único de la izquierda de abajo.

No, de lo que se trata es de aprender de las experiencias diarias que vamos trabajando. Y esas experiencias aunque semejantes no serán iguales. Pero, ¿habría algo que nos permitiera orientarnos en ese sinuoso camino?

Sí, hay varias cosas, por lo menos eso creemos nosotr@s.

a)    Ubicarnos siempre al lado de los condenados de la tierra.

b)    No mirar para arriba, pero tampoco para abajo. Buscar siempre echar miradas de complicidad a los lados, es decir adonde pertenecemos, a abajo.

c)    Privilegiar la escucha al discurso. Dar oportunidad a que el abajo hable y nos diga lo que él sabe.

d)    Entender que es inevitable que desde el poder y sus medios se van a realizar labores de linchamiento en contra de aquellos otr@s que desentonan, que no se cuadran ni cuadran: en contra de los rebeldes.

e)    Rehuir la tentación de dirigir los movimientos. Esto siempre provoca vértigo. Siempre surge la pregunta de cómo se van a expresar los que luchan, la población que abajo habita, si no hay quien les dirija. Pues la respuesta siendo sencilla tiene una gran complejidad aceptarla: por ellos mismos.

f)    Respetar las formas organizativas que cada quien se dé, aunque nos parezcan tortuosas y desesperadamente lentas. Cada quien su modo.

g)    No perseguir las coyunturas que de arriba nos imponen, sino trabajar para crear nuestras propias coyunturas. Mover el tablero de la política quiere decir no respetar las reglas de lo “políticamente correcto”. Aspiramos a ser “políticamente incorrectos”.

h)    Trabajar y construir en la diferencia. Generando espacios habitables donde las mujeres no sean hostigadas por el simple hecho de ser mujeres. Donde se acepte las diversas preferencias sexuales. Donde no se imponga una religión pero tampoco el ateísmo. Donde se promueva el encuentro de los diversos, de los otr@s.

i)    Donde no nos auto limitemos porque la polis es mucho más complicada que la selva. Muchos han dicho que los zapatistas pueden hacer lo que hacen porque su sociedad no es compleja. Pero que en las grandes urbes vivimos una sociedad compleja que impide la posibilidad de que la gente tome el control de su destino. Eso ha sido teorizado, tanto desde la derecha como en la izquierda. Este “argumento” contiene dos estupideces: pensar que los pueblos zapatistas conforman una sociedad simple. Quien dice eso nunca ha pisado territorio zapatista, donde casi cada compañer@ es un municipio autónomo. Simplemente hay que recordar que en una Junta de Buen Gobierno conviven compañer@s que hablan hasta cuatro idiomas diferentes. La otra estupidez es achicar a los pueblos de las grandes ciudades y expropiarles su capacidad de decisión, por un problema técnico: la dificultad en la comunicación. Digo, esos mismos son los que cantan las glorias del Internet y las redes sociales.

En fin, éstas son solamente algunas ideas. Ni son todas y muy probablemente no sean las mejores.

La cuestión es que si como dicen algunos: la historia nos muerde la nuca, debemos voltearnos y comerle la nuca a la historia. Claro, todo esto hecho con gran serenidad y paciencia.

En ese proceso surgirán muchas experiencias de las cuales aprender. Aquí sí que “florecerán cien flores”, que representen cien o más formas de organización diversa. No hay límites más que los que nos pongamos nosotros mismos.

En las palabras que recordamos de l@s compañer@s del EZLN durante el festival de la Digna Rabia, se ubica lo fundamental de lo que sería la nueva buena nueva: Sí, es verdad que el pueblo unido jamás será vencido, pero siempre y cuando se entienda que será en la diversidad que se construya el gran Nosotr@s que este país y el mundo necesita.

Por nuestro lado, finalmente, queremos decir que desde el 1 de enero de 1994 decidimos que nuestro futuro estaba al lado de nuestr@s herman@s y compañer@s zapatistas. Que no fuimos de los que buscaron simplemente tomarse la foto en el momento en que los medios de comunicación, y los que siempre persiguen la moda, acechaban a los dirigentes zapatistas, en especial al Subcomandante Insurgente Marcos.

Y hoy, casi 20 años después de su gran insurrección y 20 años después de que supimos que su rebelión era también la de nosotr@s, les decimos compañer@s zapatistas: aquí estamos, aquí seguiremos, buscando caminar con ustedes, hombro con hombro, como parte de la Sexta. Les decimos que, efectivamente, nosotr@s también tenemos un objetivo  muy modesto: cambiar la vida, cambiar el mundo.

Por todo lo anterior y por muchas otras razones y sinrazones, un grupo de hombres, mujeres, niñ@s, ancian@s, otr@s, hemos decidido organizarnos, porque hemos entendido que la rebeldía organizada es uno de los caminos, para nosotr@s el más importante, que sí nos llevan a donde queremos ir.

No a construir un camino único y sin obstáculos, sino uno donde nos encontremos a much@s otr@s y podamos trabajar junt@s sin que eso quiera decir que les digamos: “vengan a éste, el bueno es éste”. Porque después de veinte años estamos aprendiendo que los caminos se hacen andando, en la acción y no en debates teóricos sin raíces prácticas.

Desde las visiones zapatistas del mundo, de México y de la vida, buscamos generar un  marco común, un refugio habitable a nuestra rebeldía, una casamata que sea un punto de apoyo para poder continuar con nuestra labor del viejo topo (o mejor: de un escarabajo llamado Don Durito de la Lacandona) que corroe los cimientos del capital.

Por eso, nosotr@s, rebeldes e insumis@s, manifestamos nuestra voluntad de caminar junto a l@s zapatistas y nuestro deseo de ser sus compañer@s. Les decimos que vamos a poner todo el empeño en ello y que, efectivamente, en la larga noche que ha sido lo que algunos llaman día, tarde que temprano “noche será el día que será el día”.

Afuera ya no es medianoche… ya se mira el horizonte.

México, diciembre de 2013.

radio
EZLN

REBOBINAR 3.

Here we explain the reasons behind this strange title and those that will follow, narrate the story of an exceptional encounter between a beetle and a perplexing being (that is, more perplexing than the beetle) and the reflections of no immediate relevance or importance which occurred therein; and finally, given a particular anniversary, the Sub tries to explain, unsuccessfully, how the Zapatistas see their own history.

(Continuar leyendo…)

Página 50 de 64« Primera...102030...4849505152...60...Última »