comunidades zapatistas
[:es]Continúnan ataques paramilitares en comunidades de Chiapas[:]
[:es]Por Eugania López | Avispa Mídia
Foto de portada: Foto especial de paramilitares 2018 (Avispa Mídia)
Un ataque realizado por un grupo civil armado de corte paramilitar procedente de Santa Martha, Chenalhó, Chiapas, provocó al menos dos heridos en la comunidad de San Pedro Cotzilnam, municipio de Aldama, el pasado 4 de septiembre, denunció el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba).
Los indígenas tsotsiles Juan Pérez Gutiérrez de 27 años y Mario Pérez Gutiérrez de 22 fueron agredidos con armas de fuego alrededor de las 10:45 horas, por disparos provenientes de un punto conocido como T’elemax, cerca de salón Santa Martha, Chenalhó.
También se reportaron disparos en Ch’ayomte’ Aldama, provenientes del punto conocido como Tijera Caridad, Chenalhó.
“Esta situación crea un ambiente de terror a la población de 13 comunidades ubicadas en los límites de Aldama y Chenalhó. Insistimos que con la contingencia nacional por el COVID- 19, aumenta el riesgo en el que se encuentran en su mayoría mujeres, niñas, niños y personas mayores en situación de alta vulnerabilidad”, alertó el Frayba.
El Centro de Derechos Humanos urgió al Estado mexicano a que fueran investigadas y sancionadas las agresiones. Además, que accionara medidas de precaución para evitar hechos difíciles de reparar como el derecho a la vida, seguridad e integridad personal y el escalamiento del desplazamiento forzado.
[:es]Más de 450 personas y 140 organizaciones de 22 países exigen Alto a la guerra contra las comunidades zapatistas[:]
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Alto a la guerra contra las comunidades zapatistas
PRONUNCIAMIENTO
El sábado 22 de agosto del 2020, paramilitares de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO), saquearon e incendiaron las instalaciones del Centro de Comercio Nuevo Amanecer del Arcoiris, que se encuentra ubicado en el sitio conocido como crucero de Cuxuljá, Municipio Autónomo Lucio Cabañas, dentro del municipio oficial de Ocosingo. Hay que recordar que el 24 de febrero de 2020, la ORCAO, junto al grupo los “Chinchulines” (identificado desde hace años como paramilitar), e integrantes del partido MORENA en la región, violentaron y secuestraron a integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI), esto en el contexto de las Jornadas en defensa del territorio y la Madre Tierra “Samir somos todas y todos”, convocadas por el EZLN y el CNI. Todo quedó documentado en la denuncia publicada en la página Enlace Zapatista (ver: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2020/02/27/pronunciamiento-ante-el-secuestro-de-miembros-del-cni-en-chilon-chiapas-por-su-participacion-en-las-jornadas-samir-somos-todas-y-todos/).
Esta nueva agresión forma parte de la intensificación de la guerra de desgaste en el estado de Chiapas, caracterizada por el incremento de la violencia de grupos paramilitares y del crimen organizado, cómo oportunamente ha documentado el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (ver: https://frayba.org.mx/agresiones-armadas-en-aldama/).
La difusión de calumnias contra el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), también forma parte de esa guerra contrainsurgente que se realiza en distintos frentes y formas: directa e indirecta, abierta y encubierta; mediática, política, económica y militar. Este escenario de guerra no es exclusivo del estado de Chiapas. Como puede consultarse en la página del Congreso Nacional Indígena (ver: https://www.congresonacionalindigena.org/category/denuncias/), son constantes las denuncias de los pueblos originarios y sus organizaciones frente a la violencia de los grupos criminales, paraestatales y estatales, violencia que contribuye a la fragmentación del tejido comunitario y al desgaste de las luchas contra el despojo y los megaproyectos en México.
Quienes firmamos este documento, llamamos a la sociedad civil nacional e internacional a suscribir la denuncia de estos hechos, exigir el cese de las agresiones y hostilidades a las Bases de Apoyo Zapatistas, de la destrucción de los preciados bienes comunitarios, el resultado del trabajo colectivo, que, en medio de esta crisis multifactorial, adquieren un alto valor patrimonial; igualmente, pedimos se mantengan atentas ante esta nueva escalada de la violencia contra el EZLN y el CNI, organizaciones que son un referente planetario en la defensa de la Vida y por un mundo mejor.






