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Imágenes de Puentes Imposibles: I. Un Rábano… | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | Agosto de 2024

Imágenes de Puentes Imposibles:

I

Un Rábano…
(O una cebolla, depende del caso, o cosa, según)

Agosto del 2024.

  No, no me refiero a que me importe un ídem lo que digan en contra por defender a su precioso preciso.  Ni de que, como “progresistas”, son rojos por fuera y blancos por dentro. Hablo de un rábano rábano.  De la verdura, pues, que llaman “rábano”.

  Esta pequeña historia empieza en el Viaje por la Vida, capítulo Europa.  Antes de que salieran, le pedí a unos compañeros y compañeras que me mandaran fotos de lo que vieran y les llamara más la atención en los lugares que les tocarían.

  Y en efecto.  Después de las fotos y videos de la salida, de cómo se quedaron inmovilizados en un aeropuerto porque perdieron la conexión (gracias al apoyo del equipo de apoyo), empezaron a llegar imágenes de distintos lugares.

  No, contra lo que se pueda pensar, las fotos no eran de monumentos, sitios turísticos, paisajes, paseos o selfies.  Eran de las cosas que les llamaban la atención, gracias a la importancia que la delegación le daba a quienes eran sus anfitriones: personas, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos tan distintos en color, tamaño, raza, lengua, cultura y motivación, que parecía imposible que una misma mirada pudiera abarcarles.  Sin embargo, en la mirada zapatista se unían.  “Nuestra familia de acá”, decían cuando caminaban los suelos de la Europa insumisa, la que no desmaya, la que no se rinde.  Ahora, ya en tierras zapatistas, no es raro escuchar “nuestra familia de allá”.

  Había fotos de animales, de plantas, de las comidas que recibían, de la gente, de las montañas, de los “modos” de las familias de “allá”.

  De entre todas, la que más me llamó la atención fue la foto de un rábano.  Claro que yo, como enemigo a muerte de las verduras, pensé que era una cebolla morada.  Incluso así la catalogué: “foto de cebolla morada”.

  Ya luego, cuando regresaron, la compañera que tomó la foto me aclaró que no era cebolla, sino un rábano.  Con emoción cuenta:

  “Acaso es cebolla.  Es un rábano, pero muy otro.  Es de diferente tamaño y de otro color, pero por dentro es rábano.  O sea que es muy diferente que acá en mi hortaliza, pero es igual.  Y estaba muy bonito el rábano.  Y también siembran puerro.  Que es diferente, pero es igual.  Y lo que me llamó la atención es que cultivan, o sea que trabajan, para darles a otras personas que no tienen comida.  O sea que no es que lo quedan con el fruto de su trabajo, sino que lo comparten con los que necesitan.”

  “Y esas familias de allá, ¿acaso se desaniman?  No, aunque no hay tierra para sembrar, lo buscan el modo.  Por ejemplo, pura piedra y como quiera lo hacen su hortaliza.  Lo que hacen es ir a buscar buena tierra, la acarrean y la ponen sobre la piedra o en macetas.  ¡Y ahí lo tienen su hortaliza!”

  “Yo antes tenía mi hortaliza sólo en la milpa.  Pero en el viaje aprendí que también se puede en la casa.  Entonces también hice hortaliza en el sitio donde vivo.  Y tengo rábanos y puerros.  Son diferentes a los de la familia de allá, pero son iguales.”

  “No, que no es cebolla, es un rábano.  El lugar se llama “Bulgaria”, capital del país que se llama “Sofía”.  Le corregí entonces y ella sólo dijo “es lo mismo”, y siguió:

  “Habíamos estado antes en una geografía que se llama “esloveña” y ahí también aprendimos de sus modos de cómo son y cómo luchan.  En Francia nos tocó quedar abandonadas.  Y mientras nos tocó quedar en la casa de una compañera que no hablaba nada de español, y yo pues hablo cho´ol así que mi español es muy otro.  Mi equipo era de puras mujeres, tzotzil, tzeltal y cho´ol, y nuestro trabajo era dar plática de como mujeres que somos.  Entonces nos había acompañado una ciudadana de México que se tuvo que regresar a su casa.  Y cuando se fue nos dijo “no se preocupen, aquí les voy a instalar una aplicación que traduce.  Ustedes sólo le hablan al celular y ya el celular lo escucha, lo traduce y lo habla en la lengua que le digan”.   Pero tras que el celular no entiende el “espa-cho´ol”, ni el “tzotsi-ñol”, ni el “tzelta-ñol”, entonces traducía otra cosa diferente a lo que queríamos decir.  Y la compañera que nos daba posada, pues nomás se reía.  Y sufrimos un poco bastante, porque queríamos ir al baño y no sabemos dónde es.  Y no sabemos cómo decirle a la compañera.  Y ni modo de hacernos ahí frente a ella.  Pero con señas entendió y ya nos mostró dónde es.”

  “Es que no llegó el equipo que nos va a llevar a otro lugar.  Y nosotras, porque éramos varias compañeras que quedamos botadas ahí, pensamos si ya nos vamos a quedar ahí toda la vida.  Y luego, pues no sabemos mero el modo de esa geografía.  O sea que sufrimos.  Pensamos si ya vamos a morir y estamos tristes porque ahora quién va a cuidar la milpa y los animalitos.  Pero entonces pensamos que no hay problema, porque seguro los compañeros zapatistas van a ver de cuidar.  Pero ya luego nos encontraron y nos rescataron, y ya”.

  “Estábamos organizadas, como de por sí.  Entonces pues hacía mucho frío y está oscuro, y en la casa de la compañera de Francia no tienen luz.  O sea, no tiene luz de la ciudad, sino que tiene su propia luz.  Tiene su luz aparte.  Entonces prendimos las luces de la casa y, mientras unas preparábamos el desayuno, otras están viendo de calentar agua para bañar.  Y tras que entonces empieza a sonar una alarma muy fuerte y salimos corriendo porque pensamos que la casa va a explotar.  Corrimos a buscar a la compañera, que ya es de edad y siempre está sonriendo, y le contamos de la desgracia.  Pero ella mucho se reía y luego, con el traductor, nos explicó que no se puede todo al mismo tiempo.  Que cada cosa a su tiempo.  Nos reímos también.  Pero antes íbamos a morir del susto.”

  “Esa compañera vive sola.  No le da miedo.  No vive en la ciudad.  Ella prefirió vivir en la montaña.  Y ahí lo tiene su casa, en medio de la montaña.  Está en una organización que lucha en contra de los centros nucleares.  Y ahí tiene sus compañeras de lucha.  O sea que está sola, pero no.  También está acompañada”.

  “No puedo decir su nombre de la compañera porque no sé si es su nombre civil o de lucha, entonces pues no.  Y sí tenemos fotos de ella, pero no podemos publicar porque antes hay que pedirle permiso, o sea si autoriza.  Y entonces hay que usar el traductor y mandar hasta su casa, pero no tiene señal de celular ahí.  Pero sí cuéntalo la historia.  De repente sus compañeras lo leen y le cuentan a ella cuando la vean.”

  “Ella nos pidió que dejáramos nuestra huella como pintura en unos como costales.  Para acordarse de nosotras, dijo.  Nosotras le pusimos “Gracias.  Los llevamos en nuestros corazones”.  Y es cierto, esa compañera nos dejó huella con su corazón.  La verdad es que sí nos hallamos con la compañera.  O sea que sí estábamos perdidas, pero no.  Porque con esa compañera nos hallamos”.

  “No, acaso estamos pensando del marido o el novio.  No, ni nos acordamos.  Lo que extrañábamos era la milpa y los animalitos.  Pero no lo vayas a publicar eso, porque yo a él le dije que sí lo pensé mucho”.

-*-

  Odio decirlo, pero parece que la verdura es la política por otros medios.

Vale.  Salud y, como no dijo Lenin, la calabaza es el enemigo principal.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Agosto del 2024.

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¿EL ALEPH MAYA? | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | Agosto de 2024

¿EL ALEPH MAYA?

Agosto del 2024.

  La tolvanera que levantaban se podía ver desde lejos.  Como esas trombas donde el viento se persigue a sí mismo e, incapaz de lograrlo, arrasa con lo que encuentra, lo alza a las nubes y lo arroja de nuevo al suelo.

  “La tormenta”, pensé.  “O algo peor”, volví a pensar.  “¿Algo peor?”, reflexioné.

  “Sólo que se tratara del triple T, el terror que hizo parecer las luchas de la WWE como si fueran pactadas de antemano (¡oh! ¿lo son? No les digo, si ya no hay valores, oiga), el… ¡Comando Palomitas!” (para quien no conozca al Comando Palomitas, está formado por la Verónica, la Cintia y el Chuy, ahora de 7 años; el amado Amado y el Chinto ahora de 12 años).

  Y tal cual, como respondiendo a un conjuro diabólico…

  La primera que apareció fue la Verónica quien, después de escudriñar la champa entera con un vistazo en modo panorámico que olvídate del IOs 77.7, avisó a los demás “no hay galletas”.  Así que, ya desanimados y perdido el impulso inicial, fueron entrando el Chinto, la Cintia, el Chuy y el amado Amado.  Los seguía su escolta, formada por los perritos que pueblan las posiciones zapatistas.  Ah, y varios gatos, gato naranja incluido.

  El incómodo silencio producido por la carencia de galletas fue roto por el amado Amado quien, mintiendo, dijo: “No importan las galletas, cuéntanos un cuento”.

  Sin esperar a que yo accediera, el Comando Palomitas fue tomando posiciones estratégicas en la champa, con una táctica digna del mejor comando terrorista o antiterrorista -es lo mismo-.

  Acorralado y viéndome superado en número y capacidad de fuego (bueno, en realidad era capacidad de agua, la Verónica y la Cintia portaban las pistolas de juguete que, en mala hora, les di hace tiempo), no tuve más opciones.  Así que inicié con…

La historia del lugar que tiene todos los lugares

  Fue antes de que los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, aparecieran.  Lo cuenta Ixmucané, quien ya estaba cuando nadie estaba.  Cuenta que había, hace muchos tiempos, un lugar donde estaban todos los lugares.  Todo en el mismo lugar y al mismo tiempo.  Y en ese lugar de todos los lugares, todo era y, al mismo tiempo no era.  O sea que el lugar era todos los lugares, pero no cada lugar individual.  Cada lugar tenía su modo, era diferente, distinto, muy otro.  Pero al mismo tiempo era parte de todo el lugar.

  Todo era terrible y maravilloso.  Cada parte era el todo y era en sí misma sin perder su individualidad y su colectividad.  Y se echó a perder por su culpa de los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, porque, machitos al fin y al cabo, empezaron a pelear por quién más y quién mejor.

  De ahí nacieron las Olimpiadas, los patrocinios y los anuncios de apología del crimen de Nike – que podrían ser el lema de un Cártel, una organización terrorista o un Estado ídem, o diseñados por el jefe de campaña del Trump-.  Porque para esos anuncios se necesitan dos cosas: un criminal que los diseñe y un grupo de víctimas que diga “¡Qué buenos anuncios!”

  La mirada colectiva de reproche del triple T Comando Palomitas me llamaron a la cordura.  Así que entendí que me estaba desviando del tema.  Di una bocanada a la pipa rota y retomé el relato:

  “O sea que las partes no competían quién más o quién mejor.  Pero los dioses varones más primeros, los que nacieron el mundo, eran hombres pues.  Así que empezaron a competir.  Y cada uno agarró, como quien dice, su parte.  Y le empezó a dar para que fuera más y mejor que las otras.  Y empezaron las malhabladas y las malmiradas.  “Ya viste que esa parte de allá es, no sé, como muy oscura y muy doble”, maldecían unas.  “Y esa otra tan pálida y flaca que parece que no tomó su pozol”, murmuraban otras.  “Y eso de más allá, de plano no se sabe qué es”, coincidían más.  Y no terminó ahí, las más fuertes atacaron a las más débiles.  Y entonces hubo quien tenía más y quien tenía menos.  Y se olvidó que las que tenían más, era porque les quitaron a otras”.

  El asunto es que empezaron a dividirse y a pelear entre sí, ante la desesperación de Ixmucané, quien hacía lo posible porque cesaran las peleas.

  Fue inútil.

  Así que los hombres y mujeres y otroas que crearon los más primeros dioses, los que nacieron el mundo, salieron con esa falla.  O sea que quieren competir para ver quién más y mejor.

  Pero la Ixmucané algo rescató, y sembró en todos los seres vivos el recuerdo de ese lugar con todos los lugares.  Pero no alcanzó a sembrar bien la semilla y quedó enterrada muy profundo en el alma de cada ser vivo.

  Por eso, al nacer las crías lo hacen con el recuerdo de ese lugar con todos los lugares.  Por eso es el primer llanto, el más doloroso, el que provoca la ausencia.  Y es cuando van creciendo que se les va olvidando esa maravilla, sepultada por los años y los golpes y caídas que llaman vida.

  Y así fue como nacieron las redes sociales.  Tan tan.”

  El Chuy interrumpe: “Oí Capitán Sup, ¿a poco había celulares en ese tiempo?”

  “Es un cuento, sonso”, le aclara la Verónica con un zape.

  El Chuy le reenvió el zape a la Cintia.  La Verónica, en lo que llaman sororidad, se lanzó en defensa de la Cintia.  El amado Amado y el Chinto trataban de detener la trifulca, pero la Verónica ya estaba en modo “tzotz” (ataque 100, daño 100, consecuencias 0) y le mordía el tobillo al Chuy.  La Cintia quiso demostrar su valía y también mordió, pero el brazo del Chinto (ataque 100, daño -1).  El amado Amado quiso apartar a la Verónica y le tocó una patada del Chuy, que estaba en modo “demonio de Tasmania” (ataque 100, daño 100 pero, repartido entre los presentes, 20 -porque él mismo se dio un puntapié-).

  La escolta de canes y felinos contemplaba la escena con mirada de reprobación, como diciendo “Hasta parecen perros y gatos”.

  Se desató así el caos.  Y en ese momento terrible y maravilloso, todas las peleas infantiles convergieron en un instante.  Todas las peleas eran una sola pelea y, simultáneamente, eran cada pelea particular.  Hagan de cuenta que una tromba nace en un espacio de 3 por 4 metros con techo de lámina y paredes mitad de block y mitad de tablas.

  Pero en eso, algo sucedió: en la puerta de la champa apareció un enlace y declaró: “Pregunta el SubMoy si alguien va a querer paletas de helado porque está un tiendero móvil en el Puy”.

  Salió en tropel el Comando Palomitas, montó con habilidad sus respectivas bicicletas, y se dirigió al Puy.  Detrás salió la escolta canina-gatuna.  Todos se fueron.

  Bueno, no todos.  Sentado y mirándome con complicidad, estaba el Tragón.  Entonces, pues, saqué las galletas prohibidas.

  Mientras, departía yo con el Tragón, intercambiando galletas y reflexiones sobre el Aleph borgiano de esta manera:

  “Antes de nacer conocemos el Aleph borgiano.  Desde la primera bocanada de ese aire enrarecido que llamamos “vida”, empezamos a olvidar.  El aferrarse a la niñez es porque se intuye que algo terrible y maravilloso la antecedió.  El olvido metódico del vértigo de muchos mundos conviviendo en uno solo, es el origen de la intolerancia, el racismo, el desprecio… y las redes sociales.

  Ergo: cuidad a la niñez, es lo más cercano que estaréis del Aleph.  Y cuidad de la vejez porque es lo más cercano que estaréis de la comprensión de la inutilidad de ese olvido llamado vida.  Su aparente distracción, sus olvidos, no son sino la intuición de un recuerdo de antes de la memoria.  El Aleph Maya es la confirmación de la más implacable sentencia: como individuos aislados somos del todo prescindibles, pero como parte del todo somos necesarios.”

  El Tragón abandonó el debate cuando se acabaron las galletas y se fue a perseguir un carrito de paletas y helados.

  Lo dicho: soy un incomprendido.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.

Agosto del 2024.

P.D.- ¡Ah!, son tan previsibles.  Bastaron unas líneas en una posdata para ponerlos histéricos.  Hasta en eso son iguales.  Y eso que apenas estamos “recomenzando”.  Por lo pronto, con su reacción “jalaron” muchas miradas hacia acá.  Lástima que ya van de salida, les vamos a extrañar.

Anuncio de la marca “NIKE” (de artículos deportivos), trasmitido en la televisión nacional durante las olimpiadas de 2024, en los horarios de los noticieros “estelares” -con subtítulos en español-.  “Creo que soy mejor que el resto.  Quiero lo que es tuyo y no devolvértelo.  Lo mío es mío y lo tuyo también es mío.”  Qué tal, ¿eh?  Todo un programa de gobierno, ¿no?  Eso o la columna vertebral del “Proyecto 2025” de la Heritage Foundation en USA.

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UNA IDEA GENIAL | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | Agosto de 2024

Una Idea Genial

Agosto de 2024.

  Hice mi primera captura de pantalla.

  No están ustedes para saberlo, ni yo para dárselos a conocer, pero he triunfado en la ardua y vertiginosa carrera tecnológica.

  Después de 6 meses 6 de agotadora investigación, estudios y prácticas desgastantes, solo, sin más ayuda que 453 videos tutoriales, pude hacer una captura de pantalla.  Lo sé, parece increíble.  Pero no crean que me conformé, ahora me propongo encontrar dónde rayos quedó guardada la captura de pantalla.  Luego averiguar para que sirve una captura de pantalla.  ¿Después? … ¡el mundo!

  Bueno, de ahí que, animado por este gran logro, me dediqué a incursionar en el mundo de las aplicaciones digitales (que los veteranos llamamos “apps”), y así surgió la idea que ahora les refiero:

  Se trata de una idea para el tránsito tan cacareado hacia un capitalismo humano (o a “limarle las puntas al neoliberalismo” -según la 4T-):  Una nueva aplicación digital que se llamaría “OnlyHaters”.  En ella usted, dama, caballero, otroa, podría insultar a placer al villano o villana de su preferencia a cambio de un precio razonable.  Claro, habría cuenta premium donde el receptor se compromete a leer su mensaje o ver su video (si tiene usted más recursos).  ¿Se imaginan?  Casi cualquier personaje de la política y del capital se haría millonario.

  El futuro secretario de educación, en México, ya no tendría que vender candidaturas al cártel más cercano a su corazón.  El Supremo se retiraría con su sustento asegurado y le alcanzaría para crear su propio podcast mañanero (que es lo único que hizo en casi 6 años).  Trump no tendría que recurrir al fraude fiscal para financiar su campaña y sus empresas.  Biden-Harris no tendrían que hacer ofertas de temporada a las grandes corporaciones para la guerra de conquista en Palestina.  Le Pen y Macron no tendrían que esconder su afinidad ideológica.  El PSOE y el PP podrían al fin salir del closet y abrazarse en público.  Milei no tendría que ponerse histérico cada vez que dice algo ni poner cara de estreñimiento agudo.  Lula, Petro y Boric podrían pagar su suscripción a los canales de tv del imperio Murdoch (Fox) sin necesidad de convertirse en sus voceros (y, por favor, que alguien les diga que ésos a quienes quieren agradar serán los mismos que mañana los lapidarán en lo mediático).  Netanyahu no tendría que cometer crímenes de guerra para sostenerse en el gobierno.  Zelenski encontraría un cauce honorable para su capacidad histriónica.  Putin podría dedicarse a montar osos.

  Y claro, yo, el Capitán, no tendría que atender mi taller de bicicletas eléctricas (que se llama, por supuesto, “Mi Abuelita en Bicicleta”) para poder adquirir las obras completas de Arturo y Carlota Pérez-Reverte, Javier Marías y Arthur Conan Doyle (antes de que empiecen con sus juicios, sentencias y condenas de corrección política, “sensibilidad de género” y lo que esté de moda, permítanme avisarles que me cago en sus tribunales, los morales y los otros).

  No sé, piénsenlo.  Así ya no se explotaría la fuerza de trabajo humana, sólo los sentimientos de rechazo, odio, intolerancia, racismo, homofobia, misoginia, fanatismo, etc.  Lo más ruin de la especie humana sería fuente de riqueza.

  Oh, olvídenlo: para eso ya existen las redes sociales.

  Nah, también hay videos de gatitos y perritos (¡aww!)

  En fin, como le responde Don Francisco de Quevedo a un otro Capitán, veterano de los Tercios de Flandes: “No queda sino batirnos, pese a todo. Contra la ignorancia, la estupidez, la maldad, la superstición y la envidia”.  Ya después el autor agregará: “la apatía, la incultura, la insolidaridad, la corrupción”.

Vale.  Salud y “Omitir las verdades no es otra cosa que una variedad refinada de la mentira” (Almudena Grandes. Madrid, Estado Español).

Desde las montañas del Sureste Mexicano.


El Capitán.
Mirando el barco sobre la mar y a caballo en la montaña.
México, agosto del 2024.

P.D.- Si alguien, allá afuera, decide capitalizar esta genial idea, triunfar así en el rudo mundo de la era digital, tener un sitio exclusivo en Silicon Valley, codearse con los Arnault, Bezos, Musk, Zuckerberg, Gates, y ser convocado por el Preciso para que opine sobre asuntos que deberían ser de Estado, no olvide “mocharse” con un tanto de paga.  Necesitamos equipar varias salas de quirófano.  Están los “mete cuchillo” fraternales puestos, están los candidatos a cirugía, están los lugares para construirlos, están las jóvenas y jóvenes dispuestos a aprender.  Ya sólo faltan los equipos.  Y la capacitación para su uso y cuidado, claro.

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EL VIAJE | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | Agosto de 2024

El Viaje

Agosto del 2024.

  Ah, la adrenalina del Poder.  Es como con la paga: no importa cuánto tengan, siempre quieren más.  Embriaga y crea adicción.  Claro, luego viene la resaca… cuando llega.

  En el largo y complicado viaje del gobernante, cualquiera que sea, lo que importa es el destino.  Y, contra lo que se pueda pensar, el destino no es llegar a algún sitio.  No, el destino es pasar a la historia como el brillante e histórico conductor que es el Supremo.

  Todas las mañanas, enciende el limpiaparabrisas del vehículo que algunos llaman todavía “Nación”.  Aparta así la multitud de insectos y suciedad que se ha adherido al cristal.  Que nada opaque o deforme su visión del camino, ni las letras doradas que habrán de enaltecer la historia patria o, mejor aún, la mundial.

  Que los insectos sean cadáveres y ausencias, no importa.  Que la suciedad sea sangre y las rocas que arroja la realidad, tampoco.  Que nada detenga su avance.

  Y cuando su turno al volante termina, ¿qué queda?

  Porque a nadie parece importarle a dónde conduce esa carretera y, sobre todo, quién es el dueño del vehículo.  Porque ¿no es él quien decide a dónde, con quién, a qué velocidad y con cuáles pasajeros se hace ese viaje?

  Ah, pero siempre habrá peatones de la historia.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Agosto del 2024.

P.D. DE BALANCE:

1- No olvidar que Chalco, hace más de 30 años, era la joya emblemática de Carlos Salinas de Gortari y de su programa “Solidaridad”, antecedente intelectual y práctico de los programas de “Bienestar”.  Con lo que ahora se padece en ese lugar, ¿dónde está Salinas de Gortari para dar cuentas?  Los súbditos de hoy, ¿estarán para dar cuentas en las previsibles catástrofes en las que desembocarán sus megaproyectos del “Bienestar”?

2.- Los opositores conservadores fueron “adversarios”. ¿Y quienes se rebelan y resisten al sistema? Ah, ésos sí eran (y son) enemigos.  Merecían y merecen la muerte, el desprestigio y el olvido.  O todo junto.  Por eso el olvido, la impunidad y la ignorancia frente al asesinato del hermano Samir Flores Soberanes y todos los guardianes de la Tierra asesinados, desaparecidos y encarcelados en la llamada “revolución de las conciencias”.

3.- No importa el nombre, es lo mismo.  Basta una mirada serena para entenderlo.  Claro, eso si se quiere entender y no sólo confirmar fobias y filias personales (gratuitas o pagadas).

4.- En el oficialismo no todos son iguales, es cierto.  Los hay criminales impunes, que ya lo eran en el PRI, el PAN, el PRD, el PT y el PVEM antes de brincar al oficialismo; o como el futuro encargado de Educación Pública.  Y los hay quienes son simplemente estúpidos, como el paradójico Marx Arriaga.

5.- El error que se cometió antes del “beneficio de la duda”, se repite.  Quienes nos criticaron por no apoyar y criticar el cambio de piel de la víbora, fueron los más ferozmente atacados por su defendido.  Ahora lo vuelven a hacer, amparándose en que “es mujer”.  Hombre, mujer, otroa, no importa.  Allá arriba está el problema, no la solución.  Si no miran hacia abajo, seguirán tropezando con la misma piedra.  Y eso ya sería patológico.  El oficialismo no busca apoyo, sino complicidad.

6.- Tuvo el autoritarismo de Gustavo Díaz Ordaz; el nacionalismo de cartón piedra de Luis Echeverría Álvarez, la demagogia corrupta de José López Portillo, la mediocridad administrativa de Miguel de la Madrid, la perversidad de Carlos Salinas de Gortari, la vocación criminal de Ernesto Zedillo, la ignorancia enciclopédica de Vicente Fox, el militarismo y la mecha corta de Felipe Calderón, y la frívola superficialidad de Enrique Peña Nieto.  ¿Quién es?  Ah, y la corte de aduladores de todos ellos.  Cambian los presidentes, cambian las nóminas.  Lo del autoelogio y lo chillón, sí es parte del “estilo personal de gobernar”.

P.D. DE DESBALANCE. –

1.- La estrategia de la mal llamada oposición de “no a la sobrerrepresentación”, no busca el inexistente, desde hace décadas, equilibrio de poderes.  Lo que quieren es elevar el precio de venta de sus decisiones en las cámaras.  Lógica de mercado, pues.

2.- La supuesta “defensa” del Poder Judicial no es sino una autodefensa.  Los criminales tienden a unirse cuando se ven amenazados.  Lo que está en juego no es la autonomía de los jueces, sino quien maneja el negocio de la compraventa de la justicia.

3.- Los autores intelectuales de “la unidad opositora” no explican el fracaso.  Los errores los pagan otros, no ellos, así que no hay problema.  La derrota de Bertha demuestra que el asunto no es de género ni de columnas de “especialistas”, sino de aparato.  Y ése ya se los arrebató el oficialismo hace seis años seis.

4.- Se quejaron, se quejan y se quejarán de lo mismo que practicaron por años: la mentira, la calumnia, el insulto, el ninguneo, el escupitajo mediático, el “no presentar pruebas de lo dicho”, el abuso de Poder en medios, el tribunal mañanero.  Y de una plataforma informativa ridícula, como la que han construido en décadas.  Chillones, pues.  En plural.

5.- En serio pensaron que personajes como Alito, los Chuchos y como se llame el presidente del Acción Nacional, ¿serían una opción elegible?  ¿Qué las bobadas de Bertha “jalarían” al electorado joven?

6.- No supieron presentarse como opción de “centro” (no sólo porque eso no existe, pero eso es otro tema), y tampoco como opción de derecha.  Pero no se preocupen, eso de la ideología es eso, ideología.  Y lo que importa es el negocio.  Es decir, la política realista.

  Pues eso.

  Quedaron cosas pendientes en los megabytes, pero ya será luego.  O no será.

El Capitán.

(Continuará…)

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ADAGIOS – ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

ADAGIOS

Agosto del 2024.

  Recomencemos, pues, con algunos aforismos de hace décadas.  Compruebe usted si lo señalado entonces, ayuda o no a entender lo que ocurre ahora.

I

  El objetivo del pensamiento crítico no es encontrar la verdad (y, por lo tanto, construir una nueva coartada para la arbitrariedad en turno), sino cuestionar “verdades”, confrontarlas, desmantelarlas y mostrarlas como lo que son: la opinión idiota de uno o varios idiotas (claro, y de una o varias idiotas -no olvidar la paridad de género -) y con muchos o pocos seguidores.  El pensamiento crítico no es sólo una posición teórica.  Es, sobre todo, una posición ética frente al conocimiento y la realidad.

II

  Eso que llaman “Historia” (así, con mayúsculas) es sólo un cadáver maquillado torpemente por los políticos y sus escribas.  Sin embargo, a la mesa del político en el Poder, no se sienta un esqueleto.  Apenas un espejo.  Se puede embellecer el marco, pero el espejo seguirá reflejando la misma descomposición de la realidad.  La diferencia entre ataúdes no cambia la similitud de su contenido.  Cuando los gobiernos acusan al espejo, por ser cóncavo, de deformar la realidad, pretenden esconder que es su mirada la que excluye las deformaciones.  La misma mirada en la que ÉL es quien todo lo ilumina y colorea.

  La historia pasada, así con minúsculas, no es más que el antecedente de la pesadilla presente.  Hoy se labran la muerte y la destrucción del mañana.

III

  La idea no precede a la materia.  Antes, al contrario.  No es una teoría social o filosófica la que da origen al capitalismo como sistema dominante.  Ni a sus diferentes etapas.  La teoría social es un gigantesco estante de ideas al que acuden las diferentes propuestas políticas en búsqueda de razones que le den sentido a la sinrazón.  Los sistemas dominantes no son sino un mismo cuerpo con ropajes distintos en su presentación, pero iguales en su hipocresía.

  La teoría social de moda es sólo un bestseller momentáneo, que convive con teorías de autoayuda, de cómo ganar amigos (“followers” se dice ahora), y de fundamentaciones de que el fin justifica los medios dependiendo si se trata del conservadurismo o del progresismo (que no es más que un conservadurismo blando).

  Lo que da origen al capitalismo es un crimen.  Y cada etapa de su desarrollo semeja la de un asesino serial: cada vez adquiere más experiencia.  El trabajo de los teóricos oficialistas es embellecer ese crimen con algo de romanticismo, aventura y, claro, frivolidad.

  En teoría social, las más de las veces no se busca entender para revolucionar, es decir, para cambiar las bases materiales, un sistema.  Lo que buscan los “teóricos”, ayer de oposición y hoy oficialistas, es un relevo en la cofradía.  Por eso los aNexos de ayer son los caricaturistas de hoy.  Cambian los nombres y oficios, pero la apología es la misma.  Y, claro, la paga.  La reacción de la derecha ilustrada es la de una pareja despechada, indignada porque se escogió a otros.  Y esos otros, a lo que aspiraban era a ocupar el lugar de los apapachados de ayer.  Comparten la misma anemia intelectual, así que no hay problema.

  El historiador de hoy acomoda la historiografía al gusto del Mandón.  Acude al anaquel de las ideas buscando personajes, sea para construir villanos, sea para construir héroes.  Que ahora se incluyan villanas y heroínas, es una benévola concesión a un feminismo que se conforma con poco o nada.  El mayor temor de un historiador de hoy es encontrar grupos, colectivos o pueblos enteros como responsables de un período.  ¿Quién puede vender un libro con la biografía de un no individuo?  Porque eso es una comunidad.

  El historiador de hoy vende coartadas y es el sustento publicitario de la historieta de cartón piedra del Poder.  Para él, la historia es sólo la escenografía de fondo que adorna su presente luminoso.  El equivalente literario de las escenografías fastuosas sobre los pueblos originarios, son las biografías y las investigaciones cultivadas en los círculos del Poder.  Así los calendarios se ajustan a conveniencia y se convierten en victorias las derrotas de un imperio frente a otro.

  La confusión es tal que hay quien piensa, sostiene y argumenta, que el Imperio Azteca era la panacea de los pueblos originarios antes de la conquista española, que Rusia es la URSS y que China es una geografía con el comunismo como sistema dominante; que el pueblo es sabio si vota Lula, Kirchner, PSOE, Macron, y Harris; e ignorante si vota Bolsonaro, Le Pen, Milei, Trump.  Pocas cosas están tan prostituidas como la “democracia”, pero ninguna es más cara.

  En la desconocida historia de las claudicaciones, quienes callan y maduran (así se enseña en la escuela de cuadros de El Partido), acuden al estante de las ideas para comprar algo que les sirva.  Es inútil: la traición a principios y convicciones es una claudicación, aunque de Poulantzas se vista.  El mote “de izquierda” no cambia la esencia de un hecho: es complicidad con un crimen, el peor de todos: el de un sistema contra la humanidad.

V

  En política no hay muertos, sólo cadáveres reincidentes.

  Como se decía de Pedro Infante: el PRI no ha muerto, vive en el corazón de todos los partidos políticos.  Por eso los políticos profesionales cambian de siglas como de calzones sin ningún problema.  Aunque los calzones siquiera los lavan… o tal vez no.

  No hay diferencia alguna entre políticos progresistas y de derechas, así como no hay diferencias fundamentales entre patrones buenos y malos.  Ambos administran un despojo.

  Las opciones políticas no cambian en sus objetivos (tener el gobierno), ni en su quehacer (servir al Poder económico).  Sólo cambian las coartadas.

VI

  En su etapa actual, el sistema realiza una nueva guerra de conquista, y su objetivo es destruir/reconstruir, despoblar/repoblar.  Destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento de una zona es el destino de esa guerra.

  El gobierno de Israel no está vengando los atentados de Hamás del 7 de octubre del 2023, está destruyendo y despoblando un territorio.  El negocio no está sólo en la destrucción y el asesinato masivo, estará en la reconstrucción y reordenamiento.  Por eso la evidente complicidad de los Estados Nacionales del mundo.  Cuando las “naciones” envían pertrechos militares a Israel no sólo están apoyando el genocidio contra el pueblo palestino.  Están invirtiendo en ese crimen.  Ya vendrán luego los dividendos de ese negocio.

VII

  No hay destrucciones “buenas” o “malas”.  Cambian las excusas y los colores, pero el resultado es el mismo.  Entre el Tren del Istmo porfirista, el Plan Puebla-Panamá foxista, y el Corredor Transístmico morenista no hay diferencias sustanciales.  Unos fracasaron y el otro también lo hará.  Su objetivo no es el bienestar (como no sea el de los grandes capitales), ni la modernización porfirista del despojo: es simple y llanamente una frontera más de las que ya existen.  Y, como sus pares, también serán horadadas.  Y no por los miles de migrantes, sino por la corrupción y el cinismo que, siglos después, descubren los neo esclavistas de hoy: el tráfico de seres humanos es un negocio con una fuente inmensa de materia prima (obtenida con las guerras y las políticas de los distintos gobiernos).  Y la inversión de capital es mínima: sólo necesitas burocracia, crueldad y cinismo.  Y de eso hay abundancia en el Capital y en el Estado.

  Los llamados megaproyectos no derivan en desarrollo.  Son sólo los corredores comerciales abiertos para que el crimen organizado tenga nuevos mercados.  La disputa entre cárteles rivales no es sólo por el tráfico de personas y drogas, es sobre todo la disputa por el monopolio del cobro de piso en lo que se mal llama “Tren Maya” y “Corredor Transístmico”.  A los árboles y animales no se les pueden cobrar cuotas, en cambio sí a las comunidades y a las empresas que se asienten en esa otra inútil frontera en el sureste mexicano.

  Se asegura así el crecimiento de las guerras por el control territorial, en las que estará ausente el holograma del Estado Nación.

  Partir del criterio de que la violencia de lo que llaman “Crimen Organizado” es una anomalía del sistema, no sólo es falso, también impide entender lo que sucede (y obrar en consecuencia).  No se trata de una irregularidad, sino de una consecuencia.

  El objetivo es consensuado: el Estado quiere un mercado abierto (“libre” de intrusos -o sea de pueblos originarios-), y los otros quieren el control de un territorio.

  A imagen y semejanza de lo que se dio en llamar Capitalismo Monopolista de Estado, en el que el Capital esperaba que el Estado creara las condiciones para su implantación y desarrollo, ahora se trata de lo que los militares llaman una “maniobra de pinza”: ambos – Estado y Crimen Organizado-, atenazan un territorio, lo destruyen y despueblan, y luego entra el gran Capital a reconstruir y reordenar.

  Mienten quienes dicen que hay una alianza entre los gobiernos y el crimen organizado.  Así como no hay alianza entre una empresa y sus clientes.  Lo que hay es una simple -aunque costosa- operación mercantil: el Estado ofrece una ausencia y el cártel en cuestión “compra” esa ausencia y suple la presencia del Estado en una localidad, región, zona, país.  La ganancia es mutua entre vendedor y comprador, la pérdida es para quienes sobreviven en esos lugares.  “Quien paga o presta, manda”, es el añejo aforismo que “olvidan” los analistas y los “científicos sociales”.

 En cuanto a lo que se llama el “Crimen Organizado”, el Estado y el Capital hacen un cálculo equivocado (as usual): suponen que el empleado se va a sujetar a lo convenido.  Y no que va a operar por su cuenta.

  Como pasó con el aliento y creación de grupos paramilitares, que, como estaban formados por indígenas, se pensaba que se podían controlar.  Después de todo, se trataba de personas ignorantes y manipulables.  Y entonces Acteal.  Tienen razón las Abejas, la matanza de Acteal en 1997, con su crueldad y la impunidad consiguiente, fue sólo el preludio de la pesadilla actual.  El Estado piensa que los del llamado Crimen Organizado son sus sirvientes y van y vienen según se les indique o se le obligue.  Por esa creencia es que se llevan las sorpresas que padecen.

  Ahora, trate de responder esta pregunta: ¿Por qué en un estado federativo militarizado por 30 años, ahora florecen los cárteles y sus enfrentamientos con el beneplácito gubernamental de quienes invadieron el suroriental estado mexicano de Chiapas, alegando que evitaban así la “balcanización” de la república?  Sí, parece que el territorio mexicano está más fragmentado que nunca.

(Continuará)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Agosto del 2024.

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UN PICO Y UNA PALA ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

UN PICO Y UNA PALA.
De la solidaridad, la empatía y la valentía

Agosto del 2024.

  La solidaridad con lo lejano -y no me refiero a la geografía, sino a su lugar en la información-, no sólo es cómoda.  Además, permite las posiciones más absurdas y contradictorias (como la de justificar el asesinato de civiles, niños en su mayoría, que ignoran que el infierno presente no es momentáneo, sino también una promesa del futuro).

  La solidaridad con lo distante no requiere compromiso: son otros los que sufren y mueren.  Para ellos la limosna de la atención momentánea, la acalorada discusión (já) sobre uno o dos Estados, las referencias históricas a modo de cada posición.  La solidaridad con lo cercano, en cambio, demanda algo más que un comentario en redes sociales.  En el extraño y pequeño mundo del progresismo están más cerca las kurdas, Palestina y Ucrania, que Ostula y su porfiada resistencia; las comunidades originarias del Istmo que se rebelan al destino de ser reconvertidas en guardias aduanales en la nueva frontera sur de la Unión Americana (porque eso, y no otra cosa, es ese megaproyecto); la destrucción ecológica llamada “Tren Maya”; el despojo de agua en toda la geografía; la imposición de termoeléctricas; las rebeliones contra saqueos, imposiciones y destrucciones del medio ambiente;…y las Buscadoras.

  Y no, no se trata de obviar, por geografía, una injusticia en cualquier parte del planeta.  No, se trata de entender y sentir que la solidaridad no es una moda y una pose, sino un compromiso que maldice.

  Como el oído, la mirada… y la palabra

-*-

  De las ausencias, la más terrible e inhumana es la que no tiene explicación.

  Las personas desaparecidas, su actualidad y la indiferencia que provocan arriba, son la prueba contundente de que la frivolidad y el cinismo son virtudes en el quehacer político de la derecha… y de la izquierda progresista.

  La existencia de personas que buscan la verdad y la justicia para sus ausentes es lo que marca la modernidad tan cacareada allá arriba: es terrible el infierno en el que se cocinan esas desapariciones; y es maravilloso que, quienes buscan, revaloren con su empeño la dignidad humana.

  En los últimos años, lo más terrible y maravilloso que ha parido esta geografía es la profesión de “buscadora”.

  ¿Cuál es lo mínimo para cumplir esa demanda de verdad y justicia para las desaparecidas?  ¿Cuál es el “piso”, -como dirían los expertos en gestoría-, en esa petición? ¿Un fragmento óseo? ¿El jirón de una blusa descolorida?  ¿Un zapato sin su par?  ¿Una resolución del poder judicial, la policía, el gobierno en turno: “se hizo lo que se pudo”?  ¿La señal del gps parpadeando solitaria, desesperada, inútil?

  ¿Un discurso que, claro, culmina con “me comprometo a que se sepa la verdad antes de que termine mi gobierno, caiga quien caiga”?

  Las buscadoras no sólo buscan a sus ausentes, también buscan la vergüenza, la dignidad y la humanidad que se perdieron con un puesto gubernamental, un renglón en la tabla Excel del pago en nómina por claudicaciones.

  Quienes se niegan a responder a la demanda de las Buscadoras, ¿a qué le temen?  ¿Cuál es el sustento para que afirmen que “la mayoría de las desaparecidas lo son por voluntad propia”?  ¿Es que ya investigaron y esas ausentes lo son voluntariamente?  ¿Entonces por qué no decirles a las Buscadoras: “señora, su hijo, hija, se fue porque encontró una pareja” o “porque usted no la comprendía”?

  ¿No tienen alta tecnología (drones, satélites, georradares, archivos digitalizados)?  Si no, por qué no compran o rentan, o piden prestados esos equipos.  Busquen en tiendas on line… o en la página de la Secretaría de Marina.  Sólo escriban en la ventana del buscador “equipos de búsqueda y rescate”.

  Si tienen los medios para espiar a sus enemigos (un Pegasus en cada soldado te dio), ¿por qué no usan esas tecnologías para averiguar si esa persona está desaparecida “por voluntad propia”?

   ¿O mienten las Buscadoras?  ¿Entonces es mentira que anden de un lado a otro, atenidas a las informaciones que reciben?  ¿Sufren porque quieren o porque alguien les hace falta?  Esas imágenes donde aparecen, con palas y picos, en zonas rurales, ¿son editadas con una aplicación digital y, en realidad, ellas están en su casa haciendo cuentas para ver cómo llegan a fin de mes?  Ellas -y ellos, claro-, las Buscadoras, ¿desaparecieron voluntariamente a sus hijos, hijas, compañeros, compañeras, padres, madres, familia, con el único propósito de perjudicar a la víctima imaginaria de Palacio Nacional?

  Tal vez podrían, al menos, pedirles a esas Buscadoras que busquen y encuentren la vergüenza que, allá arriba, perdieron por un puesto gubernamental… y una nómina personal.

-*-

  Usted que trabaja en medios de comunicación, ¿se acuerda de aquellos tiempos cuando hacer periodismo era investigar, ir al lugar de los hechos, entrevistar a las “partes involucradas”, desafiar la “autocensura”, pelear en el comité de redacción por la publicación -porque usted se comprometió con esas víctimas a dar a conocer su tragedia; y usted tiene en alta estima el valor de la palabra, por eso eligió el periodismo-, regresar al lugar y mostrar a esas dolientes la nota (que a usted le costó la enésima amenaza de despido, -o se lo confirmó, claro-)?

  ¿Recuerda cuando las notas se sacaban de la realidad y no de las redes sociales?  ¿Se acuerda de cuando el gafete de “PRENSA”, más que de orgullo e impunidad, era símbolo de compromiso ético?

  ¿No hubo un tiempo en que peleaba la nota con otros periodistas y no con influencers que ni siquiera saben redactar la descripción de sus videos?  ¿Aquellos días donde el enemigo era la dádiva, el chayote, el sobre con billetes, la información no confirmada?  Y no como ahora, las amenazas de muerte -cumplidas no pocas veces-, o los hostigamientos virtuales de bots de uno y otro signo.  Además, claro, del tribunal mañanero con el que el Supremo reparte bofetadas y caricias.

  ¿Dónde están los grandes reportajes, el periodismo de investigación, las notas exclusivas, las preguntas incisivas, la redacción impecable, la dicción correcta, la imagen donde la nota no es el periodista sino la realidad?

  Seguid el hilo de Ariadna, tal vez dentro del laberinto encontrareis lo que les hizo elegir el periodismo como profesión… y maldición.

-*-

  En algún rincón del corazón humano hay una cosa que se llama “empatía”.  Esa capacidad de “ponerse en el lugar del otro” es, en realidad, la capacidad de “ponerse en el lugar de la víctima”.  A veces individualmente y cada vez más en colectivo, ese sentimiento va más allá y afronta la necesidad de “hacer algo”.

  Pero la realidad no da premios.  Si acaso, pesadillas.  Así que se necesita valentía para decir “soy yo y siento que esto no es justo y tengo que decirlo o hacerlo sentir, sobre todo a las víctimas”.

  Son escasos y muy espaciados los logros que se consiguen.  Parecen pequeños, pero para las víctimas lo son todo.  Como lo será para -supongamos, sin conceder-, José Díaz Gómez, quien de seguro se sorprenderá cuando vea todos los mensajes de apoyo y solidaridad que, desde los rincones más insospechados de México y el mundo, convergieron en el esfuerzo de esa ONG -incómoda, como deben ser todas las ONG-, que asumió la búsqueda de la justicia como lo que es, es decir, un deber.

  Su libertad fue parida por todas esas voces y acciones que, ojo, convergieron en una demanda sencilla pero contundente, tan añeja como la humanidad misma: libertad.

-*-

  Buscad a las buscadoras.  Se me ocurre, no sé, que tal vez también buscan otro mañana.  Y eso, amigos y enemigos, es luchar por la vida.

Vale.  Salud y encuéntrenlas.  Urge.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Agosto del 2024.

P.D.- Creo que es obvio, pero si no, pues lo decimos claramente: gracias.

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SUPONGAMOS, SIN CONCEDER… ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

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English Translation (Inglés)

Supongamos, sin conceder…

Agosto del 2024.

  Supongamos, sin conceder, que usted puede imaginarse lo siguiente:

   Usted nació en un pueblo originario.  En una comunidad adquirió su lengua, su cultura, su modo.  Todo esto lo hace diferente.  Para la antropología oficialista, su lengua es “dialecto” y su pueblo es “etnia”.  Usted es lo que los progresistas llaman “un indio”.  No importa su color de piel, porque en cuanto empiece a decir algo, notará el gesto de desprecio de su interlocutor no indígena.  Verá, también, cómo esa persona se lleva instintivamente la mano al bolsillo para darle una moneda.  Esa persona dará por sentado que usted es inferior, ignorante, sucio, pobre, supersticioso, manipulable… y tonto.  Pero, ni modos, así le tocó a usted nacer.  No importa qué haga, nada hará cambiar esa actitud del otro.  Así como culturalmente se es indígena, así también se es racista por cultura, aunque sea un racismo “cool”.

  Ahora supongamos, sin conceder, que su pueblo originario de usted, su lengua, su cultura, su modo pues, es el Cho´ol, pueblo de raíz maya, que habita en los surorientales estados mexicanos de Chiapas, Tabasco y Campeche.

  Supongamos, sin conceder, que, como todos los pueblos originarios, usted ha sufrido desprecios, racismo, injusticias, golpes, engaños y burlas – además, claro, de desapariciones forzadas, encarcelamientos, violaciones y asesinatos -, sólo por ser quien es: un indígena cho´ol.

  Supongamos, sin conceder, que usted sabe que una parte de los pueblos originarios en Chiapas, incluyendo del pueblo Cho´ol, es parte de una organización llamada ezetaelene (también conocida como “los zapatistas de Chiapas” o “neozapatistas”, o “transgresores de la ley” o lo que esté de moda), que se alzó en armas el primero de enero de 1994, en lo que llamaron “el inicio de la guerra contra el olvido”, y acabó así con el plan de Carlos Salinas de Gortari de un Poder transexenal (antes era el sueño húmedo del salinismo, y ahora lo es del morenismo).

  Supongamos, sin conceder, que usted no es antropólogo ni historiógrafo oficialistas, es decir, que sabe que, durante siglos, los pueblos originarios han sido tratados por la modernidad (gobiernos y etapas distintas pero semejantes) con una mezcla de asco y pena ajena.  Y que sabe que dichos originarios existen, viven y luchan más allá de libros, museos, destinos turísticos, artesanías y discursos gubernamentales.

  Supongamos, sin conceder, que conoce usted que esos pueblos zapatistas están en rebeldía y resistencia porque han emprendido el camino de una construcción terrible y maravillosa: otro mundo, uno donde quepan todos los mundos.

  Supongamos, sin conceder, que usted, como Cho´ol, tuvo la mala suerte de nacer y vivir cerca de la finca de un personaje poderoso.

  Supongamos, sin conceder, que su nombre o gracia de usted es José Díaz Gómez, y está prisionero en una cárcel de Chiapas acusado de ser cho´ol y de… ser zapatista.

  Ahora, cambiando de canal, supongamos que usted puede tener acceso a lo que se dice en juzgados, estaciones de policía y cárceles de Chiapas.  No sin pena ajena usted escucha lo siguiente: “Es zapatista, de los que critican y no apoyan al presidente”.  “El jefe va a estar contento de que castiguemos a uno de los conservadores que se niegan a ser salvados por la modernidad y el progreso (o sea la 4T)”

  Ahora, supongamos, sin conceder, que su libertad de usted, cho´ol y zapatista, depende de múltiples factores: el humor del juez ese día, el ministerio público, la policía, los otros finqueros (es decir, además del que tiene su finca en Palenque), la necesidad que tienen hombrecitos grises de congraciarse con superiores que ni siquiera saben que existen.

  Supongamos que usted conoce que una organización no gubernamental defensora de los derechos humanos (de ésas tan vilipendiadas por el supremo – junto a trabajadores de los medios de paga-), ha demostrado su inocencia de usted, y la parte acusadora ni siquiera puede presentar la mínima prueba en contra de su libertad -y de otros compañeros suyos que son perseguidos-.  Pero es inútil porque usted no es inocente de los 2 crímenes por el que lleva casi 2 años preso: ser indígena y ser zapatista.

  Ahora, supongamos, sin conceder, que usted va, simultáneamente, al zócalo de la Ciudad de México y contempla una estructura de hierro y cartón piedra que, se supone, sin conceder, es una réplica de una pirámide del pueblo maya.

  Supongamos, sin conceder, que usted entonces reflexiona y concluye que eso es el indigenismo en México: una simulación de cartón piedra como homenaje a un pasado lejano (y manipulable en la historiografía oficial), y miles de injusticias “administradas” por el gobierno en turno, en contra de pueblos originarios en el presente.  Para los gobiernos, los pueblos originarios son la materia prima para su fábrica de coartadas “históricas” … y de culpables.

  Ahora, supongamos, sin conceder, que le han encargado a usted -dada su capacidad y, sobre todo, a que no es un cho´ol zapatista-, dar una conferencia magistral, en la escuela de cuadros de EL PARTIDO, llamada “La revolución de las conciencias en la Cuarta Transformación”.

  ¿Se sentiría usted mal?  ¿Al menos incómodo?  ¿Fuera de lugar?

  ¿O, como la mayoría de sus correligionarios, se diría “todo sea por el bien del movimiento y para que la extrema derecha no regrese”, “los zapatistas tuvieron su momento, pero ya pasaron de moda”?

  ¿Entonces usted podría concluir que, si no fuera indígena, si no fuera zapatista y si no fuera crítico del gobierno en turno, estaría libre y no habría perdido dos años de su vida?

  Claro, todo esto suponiendo, sin conceder, que usted tiene imaginación, sensibilidad y sentido de la justicia.

  Y, claro, que usted no es un sinvergüenza.  O una sinvergüenza, (no olvidar la paridad de género).

Vale.  Salud y dejad de mirar hacia arriba, la lucha por la vida está abajo.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Agosto del 2024.

P.D.- Todos los sistemas de justicia “modernos” son irreformables.  Se basan en un supuesto que es desmentido cotidianamente por la realidad: “todas las personas son iguales ante la ley”.  Y no, porque “quien paga, manda”.

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¿RECOMENZAMOS? ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

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¿RECOMENZAMOS?

La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?

(Romance Sonámbulo.
Federico García Lorca)

  Sí, el viento y la montaña parecen conocerse desde hace tiempo.  Podría decirles la fecha exacta, pero no viene al caso… o cosa, según.  Puede que no se entienda esa firme pero aparente resignación o resistencia: la montaña en soportar uno y otro zarpazo; el viento en su aparente replegarse, darse por vencido para regresar luego.  Siempre lo mismo, siempre diferente.

  Pero no son estos atropellados requiebros los que le preocupan a la montaña.  Ha visto peores, si es que le preguntan.  No, las que le ocupan son las tormentas que llegan con trascabos, máquinas excavadoras, buscadores de minerales, empresas turísticas, fábricas, centros comerciales, trenes, gobiernos que simulan ser lo que no son, destrucción, muerte.  En suma: el sistema.

  Así que no sería de extrañar que lleguen a un acuerdo, montaña y viento.  Después de todo, comparten la misma madre: Ixmucané, la más sabedora.

  No, no les diré la fecha exacta de su primer encuentro.  Pero digamos que se conocen de tiempo atrás, que el gesto escéptico y la mueca de desprecio de la montaña ante los primeros rayos y ventarrones es algo ya rutinario.  Lo mismo la insolencia del viento al arrancarle a la montaña, a fuerza de lluvias, vientos y truenos, mechones de la verde cabellera.  Los arañazos que con torpe pasión lanza el viento, heridas como zanjas acuosas, no alcanzan a atenuar el acre rechazo del monte.  Se encuentran, se desencuentran, y, al cabo, terminan por abrazarse y despedirse sin promesas, ni confesiones.  Una compleja relación que mucho tiene de aceptación y de rechazo.  “Amor”, pues.

-*-

  Dicen que dicen que cuentan que narra una leyenda aún por escribirse, que hubo una reunión y que a ella convocaron a la familia de Votán, guardián y corazón del pueblo.  Y así dijo la montaña:

 “Mis crías, las más queridas, ya viene lo que leyeron antes en mis pieles y cabellos.  El viento hermano, el señor Ik´, trae noticias fieras de otra tormenta, la más mortal de todas.  Ya lo sabemos.  Y toca a toda la familia resistir y defender.  Ustedes son los guardianes que fueron creados para proteger.  Sin ustedes, morimos y sin sentido vagamos.  Sin nosotras, ustedes se vuelven seres perdidos, con sólo vacío en su corazón y sin esperanza en su existencia.  Cuenta el Ik´ lo que su corazón miró: que, en cielo y tierra, los animales comparten la inquietud y la zozobra.

  Lo escuchan en el Cauca y en los barrios de Eslovenia.  En el Japón y en Australia.  En el Canadá y en SLUMIL K´AJXEMK´OP.  En Noruega, en Suecia, en Dinamarca y en la Nicaragua que ni se rinde, ni se vende, ¡jamás!  En La Polvorilla y en la herida que el tren transístmico, llaga supurante se hace en el corazón de los originarios que luchan.  En las patrias que la guerra multiplica como desgracias y en quien tiene los Brazos Abiertos para socorrer al desvalido.  En Ostula y en Groenlandia.    En el Haití torturado y en los cenotes mayas mancillados por los rieles de la demagogia.  En los desplazados y en el desalojado de la vida por la extorsión.  En la @ libertaria que advierte, desde hace tiempo, que el Estado no es una solución sino un problema.  En la niña palestina que con esa bomba recibió la incógnita de la vida… y la certeza de la muerte.

  Así lo hablan al hermano pueblo Saami, al mapuche, al gitano con la casa a cuestas, al originario de todas las tierras y mares, a quien lucha y resiste en la tierra que se crece para arriba, al pescador que en el mar labra la vida.  Se lo cuentan a niñas que entienden la lengua olvidada.  A niños de mirada seria.  A mujeres que buscan ausencias forzadas.  A las personas ya de edad que maquillan sus cicatrices como arrugas dolientes.  A quienes no son ni él ni ella y que se chingue Roma.  A todos los seres humanos que, como el maíz, tiene todos los colores y en la mesa, el suelo, el regazo tiene todos los modos.

  Pero no todos escuchan.  Sólo quien mira lejos y hondo, entiende lo que esa palabra que habla Ixmucané, la más sabedora, dice y advierte.

  Así que busquen el modo, mis crías.  Y busquen el quién.  Levanten la palabra con el señor Ik´ en una mano y mi corazón en el otro.  Recuerden al mundo que la muerte y el mañana se gestan en las sombras de la noche.  La luz se forja en la oscuridad”

-*-

  Sí, se volvieron a encontrar el viento y la montaña.  Pero esta vez fue diferente.  La madrugada había alargado su llegada, sofocada tal vez por el calor, pero al primer rayo rajando el huapác, se presentó de inmediato con una lluvia como bofetada.

  En la champa, el ruido de las gotas sobre el techo de lámina poco o nada permitía escuchar.  Pero se alcanzaba a mirar con nitidez, gracias a la tambaleante benevolencia de un mechero, sobre la mesa -quemada y con briznas de tabaco húmedo-, un papel con múltiples rayones.  En él, lo único que se leía con claridad era:

“La paciencia es virtud del guerrero”.

Vale.  Salud y que la noche nos encuentre como es ley, es decir, despiertos.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.

EL CAPITÁN.
Agosto del 2024.

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Subcomandante Insurgente Moisés

[:es]EZLN | INVITACIÓN AL TREINTA ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO[:en]Invitation to the Thirty Anniversary of the Beginning of the War against Oblivion[:]

[:es]

INVITACIÓN AL TREINTA ANIVERSARIO
DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

Diciembre del 2023.

Las comunidades zapatistas y el EZLN invitan a todas las personas, grupos, colectivos, asociaciones, organizaciones y movimientos firmantes de la llamada Declaración por la Vida, a los pueblos originarios acuerpados en el Congreso Nacional Indígena, a la Sexta Mundial, a las organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos y, especialmente, a quienes tienen en la creación artística su destino, a la celebración del treinta aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.

La celebración será los días 30 y 31 de diciembre del 2023 y el 1 y 2 de enero del 2024.  Los invitados podrán llegar desde el día 29, no antes de ese día.

El registro de asistentes será en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.  Prensa, invitados y Congreso Nacional Indígena se registran ahí, o directo en el caracol sede.

La celebración central del 30 aniversario será en el Caracol “Resistencia y Rebeldía: Un Nuevo Horizonte”, inaugurado hace 3 años en el poblado Dolores Hidalgo, fundado en tierra recuperada.  Clima de templado a caluroso en el día.  De fresco a frío en la noche- madrugada.

Ubicación: a una hora de la cabecera del municipio oficialista de Ocosingo, carretera a Monte Líbano.  A unas 4-5 horas desde San Cristóbal de las Casas.  En Ocosingo hay hoteles de diferentes precios.  Desde San Cristóbal, se recomienda la ruta por Chanal- Altamirano rumbo a la cabecera de Ocosingo.  Luego agarrar la carretera a Monte Líbano.  Pasan el cuartel federal de Toniná y más adelante, siempre en la carretera a Monte Líbano, habrá letreros en los diferentes GALes que hay a pie de carretera.  Desde Ocosingo, en una hora-hora y 20 minutos llegarán al Caracol de la celebración.

Fechas: 30 y 31 de diciembre del 2023.  Fiesta cultural con participaciones de la juventud y niñez zapatista.  Habrá obras de teatro, canciones, bailables y poesías.  Baile en la tarde y noche.

1 de enero del 2024.  A las 00:00: palabras centrales zapatistas.  En la tarde y noche participaciones culturales de familiares invitados de todo el mundo.  Quienes tienen como vocación el arte y la cultura podrán presentar sus creaciones frente a las comunidades zapatistas e invitados los días 1 y 2 de enero del 2024.  Danza, Teatro, Cine, Música, Murales, etc., serán bienvenidos.

2 de enero del 2024.  Participaciones culturales de familiares de todo el mundo.  Baile.

Se recomienda traer algo para poner entre el suelo y su maltrecha anatomía a la hora de dormir.  Acá, además de digno, el suelo es duro.

Habrá servicio de internet por fichas, para que avisen a sus familiares que llegaron bien.  Habrá puestos no especializados de venta de alimentos (o sea que no hay puestos de comida vegana, ni vegetariana).  Ahí lo vean.

Las personas con régimen alimenticio y medicación especiales, recomendamos traigan lo necesario.  Habrá servicio de ambulancia y atención médica primaria.

Para la asignación de zonas de reposo y dormitorios, tienen preferencia las personas de juicio (lo que ustedes llaman “tercera edad” o “edad dorada” o “ancianos” o “personas en proceso de añejamiento”), y los menores de edad.

A los menores de edad se les avisa que está prohibido apedrear, acosar o cazar a las ballenas, unicornios, cocodrilos, dragones, perros, gatos, cuches, gallinas, gallos, conejos, vacas, bueyes (sin agraviar), mulas (sin agraviar), caballos, yeguas, borregos, bicicletas y otros animales fantásticos que puedan encontrar.  El 3 veces T “Comando Palomitas” estará patrullando y vigilando que ningún ser vivo sea agredido de pensamiento, palabra u obra.  En cambio, está permitido agredir a las piedras, siempre y cuando sea con la cabeza.  Ahí lo vean.

Les recordamos que en los territorios zapatistas está prohibido el consumo, comercio, trasiego y siembra de drogas.  Igualmente, está prohibido el consumo de alcohol en cualquiera de sus formas.

También está prohibida la exhibición, distribución, propaganda y apología de cualquiera de los partidos políticos electorales de cualquier geografía.

Están prohibidas también las manifestaciones sexistas, religiosas, nacionalistas, racistas, ideológicas, políticas y deportivas que promuevan la burla, el acoso, el hostigamiento, la agresión y la violencia en contra de las personas por su color, raza, orientación sexual, religión, lengua, cultura, origen social, tamaño, nacionalidad, ideología, etc.

La celebración es de y para los pueblos zapatistas.  Se exige respeto a nuestros usos y costumbres, a nuestros modos y tiempos, a nuestra lucha.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, diciembre del 2023.

Milicianos y milicianas zapatistas trabajando en el acondicionamiento del lugar para la celebración de los 30 años.  Taller zapatista de bicicletas.  El 3 veces T “Comando Palomitas” reforzado con la pelusa colocha en su ala canina.  Imágenes cortesía de Los Tercios Compas, copyleft diciembre del 2023.  Música: Armad@s de Baile.  Bossanónimos. Original y Copla ℗ 2014 Bossanónimos Released on: 2014-10-23[:en]

INVITATION TO THE THIRTY ANNIVERSARY OF THE BEGINNING OF THE WAR AGAINST OBLIVION.

December 2023.

The Zapatista communities and the EZLN invite all people, groups, collectives, associations, organizations and movements that signed the so-called Declaration for Life, the indigenous peoples gathered in the National Indigenous Congress, the International Sixth, the non-governmental organizations defenders of human rights and, especially, those whose destiny is in artistic creation, to the celebration of the thirtieth anniversary of the beginning of the war against oblivion.

The celebration will be on December 30 and 31, 2023 and January 1 and 2, 2024. Guests will be able to arrive from the 29th, not before that day.

Registration of attendees will be at the CIDECI in San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Press, guests and the National Indigenous Congress register there, or directly at the caracol headquarters.

The central celebration of the 30th anniversary will be at the Caracol “Resistance and Rebellion: A New Horizon”, inaugurated 3 years ago in the town of Dolores Hidalgo, founded on recovered land. Climate from temperate to hot during the day. From cool to cold at night-early morning.

Location: one hour from the head of the official municipality of Ocosingo, highway to Monte Líbano. About 4-5 hours from San Cristóbal de las Casas. In Ocosingo there are hotels of different prices. From San Cristóbal, the route through Chanal-Altamirano towards the head of Ocosingo is recommended. Then take the road to Mount Líbano. They pass the federal barracks of Toniná and further on, always on the road to Mount Líbano, there will be signs on the different GALs that are at the foot of the road. From Ocosingo, in one hour-hour and 20 minutes you will arrive at the Caracol of the celebration.

Dates: December 30 and 31, 2023. Cultural festival with participation of Zapatista youngsters and children. There will be plays, songs, dances and poetry. Dance in the afternoon and evening.

January 1, 2024. At 00:00: central Zapatista words. In the afternoon and evening cultural participation by family guests from all over the world. Those whose vocation is art and culture will be able to present their creations in front of the Zapatista communities and guests on January 1 and 2, 2024. Dance, Theater, Cinema, Music, Murals, etc., will be welcome.

January 2, 2024. Cultural participation from family members from around the world. Dance.

It is recommended to bring something to put between the floor and your battered anatomy at bedtime. Here, in addition to being dignified, the ground is hard.

There will be internet service by tokens, so that they can notify their relatives that they arrived safely. There will be non-specialized food stalls (that is, there are no vegan or vegetarian food stalls). Look into it.

We recommend that people with special diet and medication bring what they need. There will be ambulance service and primary medical care.

For the assignment of rest areas and bedrooms, people of sound mind (what you call “seniors” or “golden age” or “elders” or “people in the process of aging”), and minors, have preference.

Minors are warned that it is prohibited to stone, harass or hunt whales, unicorns, crocodiles, dragons, dogs, cats, ‘cuches’, chickens, roosters, rabbits, cows, oxen (without harm), mules (without harm) ), horses, mares, sheep, bicycles and other fantastic animals you may find. The 3 times T “Popcorn Command” will be patrolling and ensuring that no living being is attacked by thought, word or deed. On the other hand, it is allowed to attack the stones, as long as it is with the head. Be warned.

We remind you that in the Zapatista territories the consumption, trade, transfer and planting of drugs is prohibited. Likewise, the consumption of alcohol in any of its forms is prohibited.

The exhibition, distribution, propaganda and apology of any of the electoral political parties of any geography is also prohibited.

Also prohibited are sexist, religious, nationalist, racist, ideological, political and sporting manifestations that promote mockery, bullying, harassment, aggression and violence against people because of their color, race, sexual orientation, religion, language, culture, social origin, size, nationality, ideology, etc.

The celebration is of and for the Zapatista peoples. Respect is required for our uses and customs, for our ways and times, for our struggle.

From the mountains of the Mexican Southeast.

Subcommander Insurgent Moisés.
Mexico, December 2023.

Zapatista militiamen and militiawomen working on preparing the place for the 30th anniversary celebration. Zapatista bicycle workshop. The 3 times T “Comando Popcorn” reinforced with the ‘pelusa colocha’ on its canine wing. Images courtesy of Los Tercios Compas, copyleft December 2023. Music: Armad@s de Baile. Bossanonimos. Original and Copla ℗ 2014 Bossanónimos Released on: 2014-10-23

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radio
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[:es]EZLN | Vigésima y Última Parte: El Común y la No Propiedad[:en]Twentieth and Last Part: The Common and Non-Property[:]

[:es]

Vigésima y Última Parte: El Común y la No Propiedad

Abre bien los ojos, hijo, y sigue al pájaro Pujuy. Él no se equivoca. Su destino es como el nuestro: caminar para que otros no se pierdan”.
Canek.  Ermilo Abreu Gómez

  En alguna ocasión pasada, hará ya algunos años, los pueblos zapatistas se explicaban la lucha de “como mujeres que somos” señalando, no una cuestión de mera voluntad, disposición o estudio, sino la base material que hizo posible ese cambio: la independencia económica de las mujeres zapatistas.  Y no se referían a tener empleo y salario o a la limosna en monedas con que los gobiernos de todo el espectro político compran votos y adhesiones.  Señalaban al trabajo colectivo como la tierra fértil para ese cambio.  Es decir, el trabajo organizado que no tenía como destino el bienestar individual, sino el del grupo.  No se trataba sólo de juntarse para las artesanías, el comercio, la cría del ganado, o la siembra y la cosecha de maíz, café, hortalizas.  También, y, tal vez, sobre todo, a los espacios propios de ellas, sin varones.  Imaginen lo que en esos tiempos y lugares hablaban y hablan entre ellas: sus dolores, sus rabias, sus ideas, sus propuestas, sus sueños.

No abundaré más sobre ello -las compañeras tienen su propia voz, historia y destino-.  Sólo lo menciono porque queda por conocer cuál es la base material sobre la que se construirá la nueva etapa que han decidido las comunidades zapatistas.  La nueva iniciativa, como la catalogarían los de fuera.

Tengo el orgullo de señalar que, no sólo la propuesta íntegra fue producto, desde su concepción, del colectivo de dirección organizativa zapatista -toda ella de sangre indígena de raíz maya-.  También que mi labor se limitó a proporcionar información que mis jefas y jefes “cruzaron” con la suya, y, después, a buscar y argumentar objeciones y probables y futuros fracasos (la mentada “hipótesis” a la que hice referencia en un texto anterior).  Al final, cuando terminó su deliberación y concretaron la idea central, para someterla a la consulta con todos los pueblos, a mí me sorprendió tanto como tal vez a ustedes ahora que la van a conocer.

En este otro fragmento de la entrevista al Subcomandante Insurgente Moisés, él nos explica cómo fue que llegaron a esta idea de “el común”.  Tal vez alguien de ustedes pueda valorar el sentido profundamente rebelde y subversivo de esto en lo que, para no variar, nos jugamos la existencia.

El Capitán.

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LA NO PROPIEDAD.

Bueno, pues en resumen ésta es nuestra propuesta: establecer extensiones de la tierra recuperada como del común.  Es decir, sin propiedad.  Ni privada, ni ejidal, ni comunal, ni federal, ni estatal, ni empresarial, ni nada.  Una no propiedad de la tierra.  Como quien dice: “tierra sin papeles”.  Entonces, en esas tierras que se van a definir, si preguntan de quién es ese terreno o quien es el propietario, pues se va a responder: “de nadie”, es decir “del común”.

Si preguntan si es tierra de zapatistas, de partidistas o de quién, pues de ninguno de ellos.  O de todos, es lo mismo.  No hay comisariado o agente a quien comprar, asesinar, desaparecer.  Lo que hay son pueblos que trabajan y cuidan esas tierras.  Y las defienden.

Una parte importante es que, para que se pueda lograr esto, tiene que haber un acuerdo entre los pobladores sin importar si son partidistas o zapatistas.  O sea que tienen que hablar entre ellos, no con los malos gobiernos.  Eso de buscar el permiso de los malos gobiernos sólo ha traído divisiones y hasta muertes entre mismos campesinos.

Entonces, respetando las tierras que son de propiedad personal-familiar, y las que son para trabajo de los colectivos, se crea, en terrenos recuperados en estos años de guerra, esta no propiedad.  Y se propone que se trabaje en común por turnos, sin importar qué partido eres, o qué religión, o qué color, o qué tamaño, o que género eres.

Las reglas son sencillas: tiene que ser acuerdo entre los pobladores de una región.  No cultivar drogas, no vender la tierra, no permitir la entrada de ninguna empresa o industria.  Quedan excluidos los paramilitares.  El producto del trabajo de esas tierras es de quienes la laboren en el tiempo acordado.  No hay impuestos, ni pago de diezmos.   Cada instalación que se construya queda para el siguiente grupo.  Se llevan sólo el producto de su trabajo.  Pero de todo esto ya iremos hablando más después.

Esto, así muy resumido, es lo que se presentó y se consultó con todos los pueblos zapatistas.  Y salió que la inmensa mayoría estuvo de acuerdo.  Y también que, en algunas regiones zapatistas, ya se estaba haciendo desde hace años.

Y nosotros lo que hicimos fue, pues, proponer un camino para poder cruzar la tormenta y llegar con bien al otro lado.  Y no hacer ese camino solos como zapatistas, sino que juntos como pueblos originarios que somos.  Claro, sobre esa propuesta saldrán más: de salud, de educación, de justicia, de gobierno, de vida.  Digamos que lo vemos necesario eso para poder enfrentar la tormenta.

PENSAR EL CAMINO Y EL PASO.

¿Qué cómo llegó en nuestra cabeza?  Bueno, pues te platico.  Vimos varias cosas.  O sea que no sólo salió de una vez esta idea.  Como que se juntaron y pues como que lo fuimos viendo parte por parte y ya luego todo junto.

Una fue, pues, la tormenta.  Todo lo que se refiere a la inconformidad de la naturaleza.  Su forma de protestar, cada vez más fuerte y cada vez más terrible.  Porque decimos destrucción, pero muchas veces lo que pasa es que como que la naturaleza recupera un lugar.  O que ataca las invasiones del sistema: las presas, por ejemplo.  Lugares turísticos, por ejemplo, que se construyen sobre la muerte de las costas.  Megaproyectos que hieren, lastiman la tierra.  Entonces pues hay respuesta.  A veces rápido responde, a veces tarda.  Y el ser humano, bueno, lo que el sistema ha hecho con el ser humano es que está como pasmado.  No reacciona.  Aunque ve que viene la desgracia, que hay avisos, que hay alertas, pues sigue como si nada y, bueno, pues pasa lo que pasa.  Dicen que tal desgracia fue sorpresiva.  Pero resulta que ya lleva varios años de que se avisa que la destrucción de la naturaleza va a pasar a cobrar.  La ciencia, no nosotros, lo analiza y lo demuestra.  Nosotros, pues, como gente de la tierra lo vemos.  Todo es inútil.

La desgracia no se aparece de pronto en tu casa, no.  Primero se va a acercando, va haciendo su ruido para que sepas que ahí viene.  Toca a tu puerta.  Rompe todo.  No sólo tu casa, tu gente, tu vida, también tu corazón.  Ya no estás tranquilo.

La otra es lo que llaman la descomposición social o que dicen que se rompe el tejido social porque la violencia.  O sea que una comunidad de personas se relaciona con ciertas reglas o normas o acuerdos, como decimos nosotros.  A veces se hacen leyes escritas y a veces no hay nada escrito, pero como quiera la gente sabe.  En muchas comunidades se dice “acta de acuerdo” o sea que se pone en palabras.  “Esto se puede hacer, esto no se puede hacer, esto se tiene qué hacer”, y así.  Por ejemplo, que quien trabaje pues avanza.  Que el que no trabaja, pues se queda jodido.  Que está mal obligar a alguien a hacer lo que no quiere, por ejemplo, en el caso de los hombres contra las mujeres.  Que está mal violentar a los débiles.  Que está mal matar, robar, violar.  ¿Pero qué pasa si es al revés?  Si se premia la maldad y se persigue y castiga la bondad.  Por ejemplo, un campesino indígena que ve que está mal la destrucción de un bosque, se convierte entonces en su guardián.  Lo protege al bosque, pues, de quien lo destruye para sacar ganancias.  Eso de defender es un bien, porque ese hermano o hermana están cuidando la vida.  Eso es humano, no es de una religión.  Pero pasa que ese guardián es perseguido, encarcelado y, no pocas veces, asesinado.  Y si se pregunta cuál es su delito de por qué lo mataron, y se escucha que su delito fue defender la vida, como el hermano Samir Flores Soberanes, pues ahí se ve claro que el sistema está enfermo, que ya no tiene remedio, que hay que buscar por otro lado.

¿Qué se necesita para darse cuenta de esa enfermedad, de esa podredumbre de la humanidad?   No se necesita una religión, o una ciencia, o una ideología.  Basta mirar, escuchar, sentir.

Y luego pues vemos que los grandes Mandones, los capitalistas, pues no les importa ya qué pasa mañana.  Quieren ganar la paga hoy.  Lo más que se pueda y lo más rápido posible.  No importa que les digas “oyes, pero eso que haces destruye y la destrucción se contagia, crece, se convierte en incontrolable y regresa a ti.  Como si escupieras para arriba o si orinaras contra el viento.  Se te regresa, pues”.  Y puedes pensar que qué bueno que la desgracia se pase a llevar a un sinvergüenza.  Pero resulta que, antes de eso, se lleva a un buen tanto de gente que ni sabe por qué.  Como las crías, por ejemplo.  Qué va a saber una cría de religiones, ideologías, partidos políticos o lo que sea.  Pero el sistema hace responsables a esas crías.  Las hace pagar.  Se destruye en su nombre, se mata en su nombre, se miente en su nombre.  Y se les hereda muerte y destrucción.

Entonces, pues no se ve que va a mejorar.  Lo sabemos que se va a poner peor.  Y que, como quiera, tenemos que cruzar la tormenta y llegar al otro lado.  Sobrevivir.

Otra cosa es lo que vimos en la travesía por la Vida.  Lo que hay en esas partes que se supone que son más avanzadas, que están más desarrolladas como dicen.  Lo vimos que es mentira todo eso de la “civilización occidental”, del “progreso” y esas cosas.  Vimos que ahí se estaba lo necesario para guerras y crímenes.  Ahora sí que vimos dos cosas: una es a dónde se encamina la tormenta si no hacemos nada.  La otra es lo que otras rebeldías organizadas están construyendo en esas geografías.  O sea que esas personas miran lo mismo que miramos nosotros.  O sea, la tormenta.

Gracias a estos pueblos hermanos pudimos ampliar la mirada, hacerla más ancha.  O sea, no sólo mirar más lejos, sino que también mirar más cosas.  Más mundo, pues.

Entonces nosotros, como pueblos indígenas que somos, pues nos preguntamos que qué hacemos, que si ya valió, que si cada uno ahí lo vea.  Pero vemos a esos hermanos que hacen así de que les vale madre lo que les pase a otros, que sólo miran por ellos, y pues igual les toca.  Se creen a salvo encerrados en sí mismos.  Pero de balde.

EL CAMINO DE LA MEMORIA.

Entonces pues pensamos, recordamos en cómo era antes.  Lo hablamos a nuestros anteriores.  Les preguntamos si antes era así.  Les preguntamos que nos digan si siempre hubo la oscuridad, la muerte, la destrucción.  De dónde vino pues esa idea del mundo.  Cómo es que se chingó todo.  Pensamos que si sabemos cuándo y cómo se perdió la luz, el buen pensamiento, el saber cabal qué es lo bueno y qué es lo malo, pues entonces tal vez podemos encontrar eso y con eso luchar porque se vuelva todo cabal, como debe de ser, respetando la vida.

Y entonces vimos cómo es que llegó eso y lo vimos que vino con la propiedad privada.  Y que no se trata de cambiarle el nombre y decir que hay propiedad ejidal o pequeña propiedad o propiedad federal.  Porque en todos los casos es el mal gobierno el que da los papeles.  O sea que es el mal gobierno el que dice si algo existe y, con su maña, que deja de existir.  Como hizo con la reforma de Salinas de Gortari y con los golpes contra la propiedad comunal, que sólo existía si estaba registrada y que, con las mismas leyes, la hacen menos hasta desaparecerla.  Y la propiedad comunal digamos que registrada, pues también provoca divisiones y enfrentamientos.  Porque esas tierras pertenecen legalmente a unos, pero contra otros.  Los papeles de propiedad no dicen “esto es tuyo”, lo que dicen es “esto no es de aquel, atácalo”.

Y ahí tiene a los campesinos dando vuelta y vuelta para que les den un papel que dice que es suyo lo que es suyo porque de por sí lo trabaja.  Y campesinos haciendo la guerra contra campesinos ni siquiera por un pedazo de tierra, no, es por un papel que dice quién es el propietario de esa tierra.  Y al que tenga más papel, pues más apoyo de paga, o sea más engaño.  Porque resulta que si tienes papel te dan programa social, pero te pide que apoyes, por ejemplo, a un candidato porque ése sí te va a dar el papel y te va a dar dinero.  Pero resulta que ese mismo gobierno te engaña, porque con ese papel lo vende a una empresa.  Y luego resulta que llega la empresa y te dice que te tienes que ir porque esa tierra no es tuya porque el papel ahora lo tiene el pinche empresario.  Y te vas a la buena o a la mala.  Y ahí tienen ejércitos, policías y paramilitares para convencerte de que te vayas.

Basta que la empresa diga que quiere tales terrenos, para que el gobierno decrete la expropiación de esas tierras y ya le dice a la empresa que haga su negocio “por un tiempo”.  Eso hacen con los megaproyectos.

Y todo por un pinche papel.  Aunque el papel sea de los tiempos de la Nueva España, el papel no vale para el poderoso.  Es un engaño.  Es para que te confíes y estés tranquilo hasta que el sistema descubre que, debajo de tu pobreza, hay petróleo, oro, uranio, plata.  O que hay un manantial de agua pura, y ahora resulta que el agua es ya una mercancía que se compra y que se vende.

Una mercancía como lo fueron tus padres, tus abuelos, tus bisabuelos.  Una mercancía como eres tú, y lo serán tus hijos, tus nietos, tus bisnietos y así por generaciones.

Entonces ese papel, es como las etiquetas de las mercancías en los mercados, es el precio de la tierra, de tu trabajo, de tus descendientes.  Y no te das cuenta, pero ya estás formado en la fila del cajero y vas a llegar.  Y resulta que no sólo vas a tener que pagar, también vas a salir de la tienda y te vas a encontrar con que te quitaron la mercancía, que ni siquiera tienes el papel por el que tanto luchaste tú y tus antepasados.  Y que a tus hijos tal vez le heredas un papel, y tal vez ni eso.  Los papeles del gobierno son el precio de tu vida, que tienes que pagar ese precio con tu vida.  O sea que eres una mercancía legal.  Ésa es la única diferencia con la esclavitud.

Entonces los más viejos te cuentan que el problema, la división, las discusiones y las peleas, llegaron cuando llegaron los papeles de propiedad.  No es que antes no había problemas, es que se resolvían haciendo acuerdo.

Y el problema es que puedes hacer muchos papeles que parten muchas veces la tierra, pero la tierra no crece como los papeles.  Una hectárea sigue siendo una hectárea, aunque haya muchos papeles.

Entonces pasa lo que ahora con esa cosa que llaman Cuarta Transformación y su programa de Sembrando Vida: en los ejidos hay los derecheros -que son los ejidatarios que tienen el mentado papel de certificado agrario-, y los solicitantes que, aunque participen en la comunidad, no tienen papel, porque la tierra ya está repartida.  Se supone que los solicitantes son eso, solicitan un pedazo de tierra, pero en realidad están solicitando un papel que diga que son campesinos que trabajan la tierra.  Entonces no es que el gobierno llega y les dice que tal tierra les toca.  No.  Les dice que, si demuestran la propiedad de 2 hectáreas, les dan el apoyo económico.  Pero esas dos hectáreas ¿de dónde salen?  Pues de los derecheros.

O sea la tierra que el papel dice que es propiedad de uno, se tiene que partir en pedazos para los solicitantes.  Se tiene que pedacear para pueda haber varios papeles de un mismo papel.  No hay reparto agrario, hay pedacear la propiedad.  Y ¿qué pasa si el derechero no quiere o no puede?  Sus hijos quieren el apoyo económico, pero necesitan el papel.  Entonces se pelean con el padre.  ¿Las hijas? Ni en cuenta, las mujeres no cuentan en la pedaceada de papeles.  Y pelean a muerte hijos contra padres.  Y ganan los hijos y con ese papel, porque la tierra sigue siendo la misma y sigue estando donde estaba, reciben su dinero.  Con esa paga se endeudan, se compran algo, o juntan para pagar al coyote para ir a Estados Unidos.  Como no les alcanza, pues venden el papel a otro.  Se van a trabajar fuera y resulta que están ganando para pagarle a quienes les prestaron.  Sí, mandan las remesas a sus familiares, pero sus familias usan eso para pagar la deuda.  Después de un tiempo, ese hijo regresa o lo regresan.  Eso si no lo matan o lo secuestran.  Pero ya no tiene tierra, porque vendió el papel y ahora esa tierra es de quien tiene el papel.  Entonces asesinó a su padre por un papel que ya no tiene.  Y entonces tiene que buscar la paga para volver a comprar el papel.

Crece la población, pero la tierra no crece.  Hay más papeles, pero sólo es la misma extensión de terreno.  ¿Qué va a pasar?  Que ahorita se matan entre derecheros y solicitantes, pero luego se van a matar entre solicitantes.  Sus hijos se van a pelear entre ellos, así como él peleó con sus padres.

Por ejemplo: eres derechero con 20 hectáreas y tienes digamos que 4 hijos.  Es la primera generación.  Lo repartes la tierra o más bien el papel y hay ahora un papel de 5 hectáreas para cada uno.  Luego esos 4 hijos tienen otros cuatro hijos cada uno, segunda generación, y reparten sus 5 hectáreas y les tocan a poco más de una hectárea a cada uno.  Luego esos 4 nietos tienen otros 4 hijos cada uno, tercera generación, y se reparten el papel y les toca como un cuarto de hectárea a cada uno.  Luego esos bisnietos tienen 4 hijos cada uno, cuarta generación, y se reparten el papel y les toca una décima parte de hectárea cada uno.  Y ya no le sigo porque apenas en 40 años, en la segunda generación, se van a matar entre sí.  Eso es lo que están haciendo los malos gobiernos: están sembrando muerte.

EL VIEJO NUEVO CAMINO.

¿Cómo ha sido en nuestra historia de lucha eso que dicen de “base material”?

Pues primero fue la alimentación.  Con la recuperación de las tierras que estaban en manos de los finqueros, se mejoró la alimentación.  El hambre dejó de ser la invitada en nuestras casas.  Luego, con la autonomía y el apoyo de personas que son “buena gente”, les decimos, siguió la salud.  Aquí fue y es muy importante el apoyo de los doctores fraternales, que así les llamamos nosotros porque son como nuestros hermanos que nos ayudan no sólo en las enfermedades graves.  También, y, sobre todo, en la preparación o sea en los conocimientos de la salud.  Luego la educación.  Luego el trabajo en la tierra.  Luego lo que es gobierno y administración de mismos pueblos zapatistas.  Luego lo que es gobierno y convivencia pacífica con los que no son zapatistas.

La base material de esto, es decir, la forma de producción es una convivencia del trabajo individual-familiar con el trabajo colectivo.  El trabajo colectivo hizo posible el despegue de las compañeras y su participación en la autonomía.

Digamos que los primeros 10 años de autonomía, es decir, del alzamiento al nacimiento de las Juntas de Buen Gobiernos, en 2003, fue de aprendizaje.  Los siguientes 10 años, hasta el 2013 fueron de aprender la importancia del relevo generacional.  Del 2013 a la fecha fue de constatar, criticar y autocriticar errores de funcionamiento, de administración y de ética.

En lo que sigue ahora, tendremos una etapa de aprendizaje y reajuste.  O sea que tendremos muchos errores y problemas, porque no hay manual o libro que te diga cómo hacer.  Tendremos muchas caídas, sí, pero nos levantaremos una y otra vez para seguir caminando.  Somos zapatistas, pues.

La base material o de producción de esta etapa va a ser una combinación del trabajo individual-familiar, el colectivo y esto nuevo que llamamos “trabajo en común” o “no propiedad”.

El trabajo individual-familiar se basa en la propiedad pequeña y personal.  Una persona y su familia trabajan su pedazo de tierra, su tiendita, su móvil, su ganado.  La ganancia o el beneficio es para esa familia.

El trabajo colectivo se basa en el acuerdo entre compañeras y/o compañeras para hacer un trabajo en tierra de colectivo (asignada así desde antes de la guerra y ensanchada después de la guerra).  Se reparten los trabajos de acuerdo con el tiempo, capacidad y disposición.  La ganancia o beneficio es para el colectivo.  Se suele usar para fiestas, movilizaciones, adquisición de equipos para salud, capacitación de promotores de salud y educación, y para los movimientos y manutención de autoridades y comisiones autónomas.

El trabajo común empieza, ahora, en la tenencia de la tierra.  Una porción de las tierras recuperadas se declara como de “trabajo común”.  Es decir, no está parcelada y no es propiedad de nadie, ni pequeña, ni mediana, ni gran propiedad.  Esa tierra no es de nadie, no tiene dueño.  Y, de acuerdo con las comunidades cercanas, se “presta” mutuamente esa tierra para trabajarla.  No se puede vender ni comprar.  No se puede usar para producción, trasiego o consumo de narcóticos.  El trabajo se hace por “turnos” acordados con los GALs y los hermanos no zapatistas.  El beneficio o ganancia es para quienes trabajan, pero la propiedad no es, es una no propiedad que se usa en común.  No importa si eres zapatista, partidista, católico, evangélico, presbiteriano, ateo, judío, musulmán, negro, blanco, oscuro, amarillo, rojo, mujer, hombre, otroa.  Puedes trabajar la tierra en común, con el acuerdo de los GALs, CGAL y ACGal, por pueblo, región o zona, que son quienes controlan que se cumpla con las reglas de uso común.  Todo lo que sirva al bien común, nada que vaya contra el bien común.

UNA COMPARTICIÓN MUNDIAL: LA GIRA POR LA VIDA.

Unas hectáreas de esa No-Propiedad se va a proponer a los pueblos hermanos de otras geografías del mundo.  Los vamos a invitar para que vengan y trabajen esas tierras, con sus propias manos y conocimientos.  ¿Qué pasa si no saben trabajar la tierra?  Pues las compañeras y compañeros zapatistas les enseñan cómo, y sus tiempos de la tierra, y sus cuidados.  Creemos que es importante saber trabajar la tierra, es decir, saber respetarla.  No creo que le haga daño a nadie que, así como estudia y aprenden en laboratorios y centros de investigación, también estudie y aprenda el trabajo del campo.  Y todavía más mejor si esos pueblos hermanos tienen conocimientos y modo de trabajar la tierra y nos traen esos conocimientos y modos y así también aprendemos nosotros.  Es como una compartición, pero no sólo palabras, sino que en la práctica.

No necesitamos que nos vengan a explicar la explotación, porque nosotros la vivimos desde hace siglos.  Tampoco que nos vengan a decir que hay que morirse para conseguir la libertad.  Eso lo sabemos y lo practicamos todos los días desde hace cientos de años.  Lo que sí es bienvenido es el conocimiento y la práctica para la vida.

Mira, la delegación que fue a Europa aprendió muchas cosas, pero la más importante que la aprendimos es que hay muchas personas, grupos, colectivos, organizaciones que están buscando la forma de luchar por la vida.  Tienen otro color, otra lengua, otra costumbre, otra cultura, otro modo.  Pero tienen lo mismo que nosotros, que es el corazón de lucha.

No están buscando quién es más mejor, o que les den un lugar en los malos gobiernos.  Están buscando curar el mundo.  Y sí, son muy diferentes entre ellos.  Pero son iguales, o más bien somos iguales.  Porque queremos realmente construir otra cosa, y esa cosa es la libertad.  O sea, la vida.

Y nosotras las comunidades zapatistas decimos que son nuestra familia todas esas personas.  No importa que estén muy lejos.  Y en esa familia hay hermanas mayores, hermanos mayores, hermanitas y hermanitos.  Y no hay quién mejor.  Sino misma familia.  Y como familia nos apoyamos cuando podemos, y nos enseñamos lo que sabemos.

Y todas, todos, todoas, es gente de abajo.  ¿Por qué?  Porque los de arriba predican la muerte porque eso le da ganancias.  Los de arriba quieren que cambien las cosas, pero para su beneficio de ellos, aunque cada vez está más peor.  Por eso son los de abajo los que van a luchar y están ya luchando por la vida.  Si el sistema es de muerte, entonces la lucha por la vida es la lucha contra el sistema.

¿Qué sigue después?  Bueno, cada quien va construyendo su idea, su pensamiento, su plan de qué es mejor.  Y cada quien tal vez tiene un pensamiento diferente y un modo distinto.  Y eso hay que respetar.  Porque es en la práctica organizada donde cada quien ve qué sí resulta y que no.  O sea que no hay recetas o manuales, porque lo que sirve para uno, tal vez no sirve para otro.  El “común” mundial es la compartición de historias, de conocimientos, de luchas.

O sea que, como quien dice, sigue el viaje por la vida.  Por la lucha, pues.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés.
México, diciembre del 2023.  500, 40, 30, 20, 10, 3, un año, unos meses, unas semanas, unos días, apenas hace un rato. después.

P.D.- Al terminar la entrevista y revisar él si estaba cabal el sentido de sus explicaciones, el Subcomandante Insurgente Moisés -quien recibió el mando y la vocería zapatista hace 10 años, en el 2013-, encendió el enésimo cigarrillo.  Yo encendí la pipa.  Quedamos mirando el dintel de la puerta de la champa.  La madrugada daba paso al amanecer y las primeras luces del día despertaban los sonidos en las montañas del sureste mexicano.  No dijimos más, pero tal vez ambos pensamos: “y falta lo que falta”.

P.D. QUE DECLARA BAJO JURAMENTO. – En ningún momento o etapa de la deliberación que condujo a la decisión que tomaron los pueblos zapatistas, salieron a relucir citas o notas de pie de página o referencias, así sea lejanas, de Marx, Engels, Lenin, Trotski, Stalin, Mao, Bakunin, el Che, Fidel Castro, Kropotkin, Flores Magón, la Biblia, el Corán, Milton Freidman, Milei, el progresismo (si es que tiene alguna referencia bibliográfica que no sea la de sus caga tintas), la Teología de la Liberación, Lombardo, Revueltas, Freud, Lacan, Foucault, Deleuze, lo que esté de moda o modo en la izquierdas, o cualquier fuente de izquierdas, derechas, ni de los inexistentes centros.  No sólo, también me consta que no han leído ninguna de las obras fundacionales de los ismos que alimentan sueños y derrotas de la izquierda.  Por mi parte, les doy un consejo no pedido a quienes leyeron estas líneas: cada quien es libre de hacer el ridículo, pero les recomendaría que antes de empezar con sus tonterías tipo “el laboratorio de la Lacandona”, “el experimento zapatista”, y de catalogar esto en uno u otro sentido, lo pensaran un poco.  Porque, hablando de ridículos, ya vienen haciendo uno grande desde hace casi 30 años al “explicar” el zapatismo.  Tal vez ustedes no se acuerden ahora, pero acá lo que sobra, además de dignidad y lodo, es memoria.  Ni modos.

Doy fe.
El Capitán.[:en]

Twentieth and Last Part: The Common and Non-Property

“Open wide your eyes, son, and follow the Pujuy bird. He is not wrong.
His destiny is like ours: to walk so that others do not get lost.”
Canek.  Ermilo Abreu Gómez

On some past occasion, a few years ago, the Zapatista people explained to themselves the struggle “as the women that we are” pointing out, not a matter of mere will, disposition or study, but the material basis that made this change possible: economic independence of Zapatista women. And they were not referring to having a job and salary or the alms in coins with which governments across the political spectrum buy votes and memberships. They pointed to collective work as the fertile ground for this change. That is, organized work that was not intended for individual well-being, but for that of the group. It was not just about getting together for crafts, commerce, raising livestock, or planting and harvesting corn, coffee, and vegetables. Also, and, perhaps, above all, it was about their own spaces, without men. Imagine what in those times and places they spoke and speak among themselves: their pain, their anger, their ideas, their proposals, their dreams.

I will not go into more detail about it – the companions have their own voice, history and destiny. I only mention it because it remains to be known what is the material base on which the new stage that the Zapatista communities have decided will be built. The new initiative, as outsiders would classify it.

I am proud to point out that not only was the entire proposal the product, from its very conception, of the Zapatista organizational leadership collective- all of it of indigenous blood with Mayan roots. Also, that my work was limited to providing information that my bosses “crossed” with their own, and, later, to look for and argue objections and probable future failures (the aforementioned “hypothesis” to which I referred in a previous text). In the end, when they finished their deliberation and they specified the central idea, to submit it for consultation with all the peoples, I was as surprised as perhaps you will be now that you are going to know about it.

In this other fragment of the interview with Subcomandante Insurgente Moisés, he explains to us how they came to this idea of ​​“the common.” Perhaps some of you can appreciate the deeply rebellious and subversive meaning of this in which, for the same reason, we risk our existence.

The Captain.

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NON-OWNERSHIP.

Well, in summary this is our proposal: to establish extensions of the recovered land as common. That is, without property. Neither private, nor ejidal, nor communal, nor federal, nor state, nor business, nor anything. A non-ownership of land. As they say: “land without papers.” So, in those lands that are going to be defined, if they ask who owns that land or who is the owner, the answer will be: “nobody’s”, that is, they are “common”.

If you ask if it is the land of Zapatistas, or ‘partidistas’ or who, well, none of them. Or all of them, it’s the same. There is no commissioner or agent to buy, kill, disappear. What there is, is people who work and take care of those lands. And they defend them.

An important part is that, in order for this to be achieved, there has to be an agreement between the residents regardless of whether they are ‘partidistas’ or Zapatistas. In other words, they have to talk between themselves, not to bad governments. Seeking permission from bad governments has only brought divisions and even deaths among peasants themselves.

So, respecting the lands that are personal-family property, and those that are for collective work, this non-ownership is created on land recovered in these years of war. And it is proposed that it is worked together in shifts, regardless of what party you are, or what religion, or what color, or what size, or what gender you are.

The rules are simple: it has to be an agreement between the residents of a region. Do not grow drugs, do not sell the land, do not allow the entry of any company or industry. Paramilitaries are excluded. The product of the work of those lands belongs to those who work it in the agreed time. There are no taxes, nor payment of tithes. Each facility that is built is left for the next group. They take only the product of their work. But we will talk more about all this later.

This, very summarized, is what was presented and consulted with all the Zapatista towns. And it turned out that the vast majority agreed. And also that, in some Zapatista regions, it had already been done for years.

And what we did was, well, propose a path to cross the storm and reach the other side safely. And not to take that path alone as Zapatistas, but together as the indigenous peoples that we are. Of course, more will come out about this proposal: about health, about education, about justice, about government, about life. Let’s say that we see this as necessary to be able to face the storm.

 

TO THINK THE PATH AND THE STEP.

How did it get into our heads? Well, I’ll tell you. We saw several things. So this idea didn’t just come out at once. As if they came together and as if we saw it part by part and then everything together.

One was the storm. Everything that refers to the unconformity of nature. Its way of protesting, increasingly louder and increasingly terrible. Because we say destruction, but many times what happens is that nature kind of recovers a place. Or that it attacks invasions of the system: dams, for example. Tourist places, for example, that are built over the death of the coasts. Megaprojects that hurt, injure the earth. So, there comes a response. Sometimes it responds quickly, sometimes it takes a while. And the human being, well, what the system has done with the human being, is as if stunned. Does not react. Although he sees that misfortune is coming, that there are warnings, that there are alerts, he continues as if nothing had happened and, well, things do happen. They say that such misfortune was surprising. But it turns out that for several years now people have been warning that the destruction of nature is going to take its toll. Science, not us, analyzes it and proves it. We, then, as people of the earth see it. Everything is useless.

Misfortune does not suddenly appear in your house, no. First it gets closer, it makes its noise so you know it is coming. Knocks on your door. Breaks everything. Not only your house, your people, your life, but also your heart. You are no longer calm.

Another thing is what they call social decomposition, or as they say, the social fabric breaks, because of violence. In other words, a community of people is related to certain rules or norms or agreements, as we say. Sometimes written laws are made and sometimes there is nothing written, but nonetheless, people know. In many communities they say “act of agreement” that is, it is put into words. “This can be done, this cannot be done, this has to be done,” and so on. For example, whoever works advances. He who doesn’t work stays poor. That it is wrong to force someone to do something that he or she does not want to do, for example, in the case of men against women. That it is wrong to abuse the weak. That it is wrong to kill, steal, rape. But what happens if it’s the other way around? If evil is rewarded and goodness is persecuted and punished. For example, an indigenous farmer who sees that the destruction of a forest is wrong, then becomes its guardian. He protects the forest, therefore, from those who destroy it to make a profit. Defending is a good thing, because that brother or sister is taking care of life. That is humane, it is not religious. But it happens that this guardian is persecuted, imprisoned and, not infrequently, murdered. And if you ask what his crime is, why they killed him, and you hear that his crime was defending life, like brother Samir Flores Soberanes, then it is clear that the system is sick, that it no longer has a remedy, that you have to look elsewhere.

What does it take to realize this disease, this rottenness of humanity? You don’t need a religion, or a science, or an ideology. Just look, listen, feel.

And then we see that the big bosses, the capitalists, don’t care what happens tomorrow. They want to earn pay today. As much as possible and as quickly as possible. It doesn’t matter if you tell them: “hey, but what you do destroys and the destruction spreads, grows, becomes uncontrollable and returns to you. As if you were spitting up into the air or urinating against the wind. It comes back to you.” And you may think that it is good that misfortune happens to a scoundrel. But it turns out that, before that, it takes away quite a few people who don’t even know why. Like babies, for example. What will a child know about religions, ideologies, political parties or whatever. But the system holds those babies responsible. It makes them pay. It destroys in their name, it kills in their name, it lies in their name. And they inherit death and destruction.

So, it doesn’t seem like it’s going to get better. What we know is that it will get worse. And that, whatever happens, we have to cross the storm and get to the other side. Survive.

Another thing is what we saw on the Journey for Life. What is going on in those parts that are supposed to be more advanced, that are more developed as they say. We saw that all that talk about “Western civilization”, “progress” and things like that is a lie. We saw that there was what is necessary for wars and crimes. Now we actually saw two things: one is where the storm is headed if we don’t do anything. The other is what other organized rebellions are building in those geographies. In other words, those people look at the same thing that we look at. That is, the storm.

Thanks to these brother peoples we were able to broaden our vision, make it wider. That is, not only look further, but also look at more things. More world, that is.

So we, as indigenous peoples, ask ourselves what will we do, if it is already over, if it is every man for himself. But we see those brothers who act like they don’t care what happens to others, that they only look out for themselves, and then it reaches them anyway. They believe they are safe locked inside themselves. But that does not work at all.

 

THE ROAD OF MEMORY.

So we think, we remember how it was before. We talked about it to our elders. We asked them if it was like this before. We ask them to tell us if there has always been darkness, death, destruction. Where did that idea of ​​the world come from? How come everything got fucked up. We think that if we know when and how the light, the good thought, the complete knowledge of what is good and what is bad was lost, then maybe we can find that and with that fight for everything to become complete, as it should be, respecting life.

And then we saw how that came to be and we saw that it came with private property. And it is not about changing the name and saying that there is ejidal property or small property or federal property. Because in all cases it is the bad government that gives the papers. In other words, it is the bad government that says if something exists and, with its trick, whether it ceases to exist. As it did with the reform of Salinas de Gortari and with the blows against communal property, which only existed if it was registered and that, with the same laws, they diminish it until it disappears. And communal property, let’s say registered, also causes divisions and confrontations. Because those lands legally belong to some, but against others. Property papers do not say “this is yours”, what they say is “this is not that person’s, attack him”.

And there you have the peasants going round and round to be given a piece of paper that says that what is theirs is theirs because they already work for it. And peasants waging war against peasants not even over a piece of land, no, it’s over a piece of paper that says who owns that land. And whoever has more papers, well, has more paid support, that is, more deception. Because it turns out that if you have a paper they give you a social program, but they ask you to support, for example, a candidate because that candidate is going to give you the paper and give you money. But it turns out that that same government is deceiving you, because it sells that paper to a company. And then it turns out that the company comes and tells you that you have to leave because that land is not yours because the ‘pinche’ businessman now has the paper. And you leave either willingly or forcefully. And there they have armies, police and paramilitaries to convince you to leave.

It is enough for the company to say that it wants such land, for the government to decree the expropriation of those lands and tells the company to do its business “for a while.” That’s what they do with megaprojects.

And all for a ‘pinche’ piece of paper. Although the paper is as old as New Spain, the paper is worthless to the powerful. It’s a hoax. It is so that you can trust and be calm until the system discovers that, beneath your poverty, there is oil, gold, uranium, silver. Or that there is a spring of pure water, and now it turns out that water is already a commodity that is bought and sold.

A commodity like your parents, your grandparents, your great-grandparents were. A commodity like you are, and your children, your grandchildren, your great-grandchildren will be, and so on for generations.

So the paper is like the labels of merchandise in the markets, it is the price of the land, of your work, of your descendants. And you don’t realize it, but you’re already lined up in line at the cashier and you’re going to arrive. And it turns out that not only are you going to have to pay, you are also going to leave the store and find that they have taken your merchandise, that you don’t even have the paper that you and your ancestors fought so hard for. And that maybe you will inherit a paper for your children, and maybe not even that. Government papers are the price of your life, you have to pay that price with your life. So you are a legal commodity. That’s the only difference with slavery.

Then the older ones tell you that the problem, the division, the arguments and the fights, came when the property papers arrived. It’s not that there weren’t problems before, it’s that they were resolved by making an agreement.

And the problem is that you can make many papers that split the earth many times, but the earth does not grow like the papers. A hectare is still a hectare, even if there are many papers.

Then what happens now with that thing they call ‘Cuarta Transformación’ and its “Sembrando Vida” program: in the ejidos there are the ‘right-holders’ – who are the ejidatarios who have the aforementioned paper of agrarian certificate -, and the ‘applicants’ who, although they participate in the community , they have no paper, because the land is already distributed. Supposedly, the applicants are requesting a piece of land, but in reality, they are requesting a piece of paper that says they are peasants who work the land. So, it is not that the government comes and tells them that such land is theirs. No. It tells them that, if they prove ownership of 2 hectares, they will be given financial support. But where do those 2 hectares come from? Well, from the ‘right-holders’.

In other words, the land that the paper says is one’s property has to be broken into pieces for the applicants. It has to be broken up so that there can be several papers of the same paper. There is no agrarian distribution, there is fragmentation of property. And what happens if the ‘right-holder’ doesn’t want to or can’t? His children want the financial support, but they need the paper. Then they fight with the father. The daughters? Not even taking into account, women do not count in the pieces of paper. And children fight to the death against parents. And the children win and with that paper, because the land remains the same and continues to be where it was, they receive their money. With that payment they go into debt, buy something, or get together to pay the coyote to go to the United States. Since they can’t afford it, they sell the paper to someone else. They go to work abroad and it turns out that they are earning to pay back those who lent them. Yes, they send remittances to their relatives, but their families use that to pay the debt. After a while, that child returns or is returned. That is if they don’t kill him or kidnap him. But he no longer has land, because he sold the paper and now that land belongs to the person who has the paper. So he murdered his father for a paper he no longer has. And then he has to find the payment to buy the paper again.

The population grows, but the land does not grow. There are more papers, but it is only the same area of ​​land. What is going to happen? That right now they are killing each other between right-holders and applicants, but later they are going to kill each other between applicants. His children are going to fight among themselves, just as he fought against his parents.

For example: you are a right-holder with 20 hectares and you have, let’s say, 4 children. It is the first generation. You distribute the land or rather the paper and there is now a 5-hectare paper for each one. Then those 4 children have four other children each, second generation, and they distribute their 5 hectares and they get a little more than one hectare each. Then those 4 grandchildren have another 4 children each, third generation, and they divide the paper and each one gets about a quarter of a hectare. Then those great-grandchildren have 4 children each, fourth generation, and they divide the paper and they get a tenth of a hectare each. And I no longer continue, because just in 40 years, in the second generation, they are going to kill each other. That’s what bad governments are doing: they are sowing death.

 

THE OLD NEW ROAD.

What has what they say about “material base” been like in our history of struggle?

Well, first was the food. With the recovery of the lands that were in the hands of the large landowners, the diet improved. Hunger was no longer the guest in our homes. Then, with the autonomy and support of people who are “good people,” we say, health followed. Here the support of the fraternal doctors was and is very important, which is what we call them because they are like our brothers who help us not only with serious illnesses. Also, and, above all, in preparation, that is, in health knowledge. Then education. Then the work on the land. Then what is the government and administration of the Zapatista people themselves. Then what is government and peaceful coexistence with those who are not Zapatistas.

The material basis of this, that is, the form of production is a coexistence of individual-family work with collective work. Collective work made it possible for the colleagues to take off and participate in autonomy.

Let’s say that the first 10 years of autonomy, that is, from the uprising to the birth of the Juntas de Buen Gobierno, in 2003, were years of learning. The next 10 years, until 2013, were about learning the importance of generational change. From 2013 up to date it has been about verifying, criticizing and self-criticizing errors in operation, administration and ethics.

In what follows now, we will have a stage of learning and readjustment. In other words, we will have many errors and problems, because there is no manual or book that tells you how to do it. We will have many falls, yes, but we will get up again and again to continue walking. That is, we are Zapatistas.

The material base or production base of this stage will be a combination of individual-family work, collective work and this new thing that we call “common work” or “non-ownership.”

Individual-family work is based on small and personal property. A person and his/her family work their piece of land, their little store, their mobile phone, their livestock. The profit or benefit is for that family.

Collective work is based on the agreement between colleagues to do work on collective land (assigned before the war and expanded after the war). Work is distributed according to time, capacity and disposition. The gain or benefit is for the collective. It is usually used for parties, mobilizations, acquisition of health equipment, training of health and education promoters, and for the movements and maintenance of authorities and autonomous commissions.

The common work begins, now, in tenure of land. A portion of the recovered lands are declared as “common work.” That is, it is not parceled out and is not owned by anyone, neither small, nor medium, nor large property. That land belongs to no one, it has no owner. And, in agreement with nearby communities, they “lend” each other that land to work on. It cannot be sold or bought. It cannot be used for the production, transfer or consumption of narcotics. The work is done in “shifts” agreed upon with the GALs and the non-Zapatista brothers. The benefit or gain is for those who work, but the property is not, it is a non-property that is used in common. It doesn’t matter if you are Zapatista, ‘partidista’, Catholic, evangelical, Presbyterian, atheist, Jewish, Muslim, black, white, dark, yellow, red, woman, man, ‘otroa’. You can work the land in common, with the agreement of the GALs, CGAL and ACGal, by town, region or zone, who are the ones who control compliance with the rules of common use. Everything that serves the common good, nothing that goes against the common good.

 

A WORLDWIDE SHARING: THE TOUR FOR LIFE.

A few hectares of this Non-Property will be proposed to sister nations in other geographies of the world. We are going to invite them to come and work those lands, with their own hands and knowledge. What happens if they don’t know how to work the land? Well, the Zapatista comrades will teach them how, and the times of the land, and its care. We believe that it is important to know how to work the land, that is, to know how to respect it. I don’t think it hurts anyone that, just as they study and learn in laboratories and research centers, they also study and learn field work. And it is even better if these brother peoples have knowledge and a way of working the land and they bring us that knowledge and ways, and that is how we also learn. It’s like a sharing, but not just words, but in practice.

We do not need people to explain exploitation to us, because we have experienced it for centuries. Nor for them to come and tell us that we have to die to achieve freedom. We know that and have practiced it every day for hundreds of years. What is welcome is knowledge and practice for life.

Look, the delegation that went to Europe learned many things, but the most important thing we learned is that there are many people, groups, collectives, organizations that are looking for a way to fight for life. They have another color, another language, another custom, another culture, another way. But they have the same thing as us, which is the heart of struggle.

They are not looking for who is better, or to be given a place in bad governments. They are seeking to heal the world. And yes, they are very different from each other. But they are equal, or rather we are equal. Because we really want to build something else, and that thing is freedom. That is, life.

And we, the Zapatista communities, say that all of these people are our family. It doesn’t matter that they are very far away. And in that family there are older sisters, older brothers, little sisters and little brothers. And there is no one better. But same family. And as a family we support each other when we can, and we teach each other what we know.

And all, women, men and ‘otroas’ are people from below. Why? Because those at the top preach death because that gives them profits. Those at the top want things to change, but for their benefit, although it is getting worse and worse. That is why it is those below who are going to fight and are already fighting for life. If the system is one of death, then the fight for life is the fight against the system.

What comes next? Well, everyone builds their idea, their thinking, their plan of what is best. And each person perhaps has a different thought and a different way. And that must be respected. Because it is in organized practice where everyone sees what works and what doesn’t. In other words, there are no recipes or manuals, because what works for one may not work for another. The global “common” is the sharing of stories, of knowledge, of struggles.

In other words, as they say, the journey for life continues. That is, for the struggle.

From the mountains of the Mexican Southeast.
Subcommander Insurgent Moisés.
Mexico, December 2023. 500, 40, 30, 20, 10, 3, a year, a few months, a few weeks, a few days, just a while ago. After.

 

P.S.- At the end of the interview and after he had checked whether the meaning of his explanations was complete and correct, Subcommander Insurgent Moisés – who received command and the Zapatista spokesperson 10 years ago, in 2013 – lit the umpteenth cigarette. I lit the pipe. We stood looking at the lintel of the ‘champa’ door. Early morning gave way to dawn and the first lights of day woke up the sounds in the mountains of southeastern Mexico. We didn’t say more, but maybe we both thought: “and what’s missing is yet to come.”

P.S. WHICH DECLAREs UNDER OATH. – At no moment or stage of the deliberation that led to the decision made by the Zapatista peoples, did quotes or footnotes or references, even distant ones, come to light from Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Stalin, Mao, Bakunin, Che, Fidel Castro, Kropotkin, Flores Magón, the Bible, the Koran, Milton Freidman, Milei, progressivism (if it has any bibliographical reference other than its ‘cagatintas’), Liberation Theology, Lombardo, Revueltas, Freud, Lacan, Foucault, Deleuze, whatever is fashionable or fashionable on the left, or any source from the left, right, or from the non-existent centers. Not only, I also know that they have not read any of the founding works of the isms that fuel the dreams and defeats of the left. For my part, I give unsolicited advice to those who read these lines: everyone is free to make a fool of themselves, but I would recommend that before starting with their nonsense like “the Lacandona laboratory”, “the Zapatista experiment”, and to categorize this in one sense or another, they think about it a little. Because, speaking of ridiculous, they have already been making a big deal for almost 30 years by “explaining” Zapatismo. Maybe you don’t remember now, but what’s left over here, in addition to dignity and mud, is memory. Sorry.

I attest
The Captain[:]